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12.7.26

Europol destapa la mayor red de manipulación de partidos de fútbol por las apuestas... dos partidos de la Liga de Campeones fueron manipulados, incluido uno en suelo británico... y también catorce encuentros de clasificación para la Europa League... “Se han pagado en en efectivo sumas de dinero de hasta 100.000 euros por partido”... el beneficio obtenido por la red criminal fue de 700.000 euros en un partido del campeonato de primera división austriaco entre el Red Bull Salzburg y el Hartberg... el fútbol es un océano de corrupción, tanto a escala nacional como internacional... no extraña que Miami sea el centro de las tramas, ya que los bancos de Florida siempre se han dedicado al blanqueo del dinero procedente del narcotráfico a escala del continente americano (mpr)

"Cientos de apuestas y partidos manipulados han sido descubiertos por una investigación de Europol. La famosa Liga de Campeones de Europa no se escapa del fraude. “Es la mayor investigación de amaños de partidos de fútbol de toda la historia”, dijo el lunes el director de Europol, Rob Wainwright, en La Haya, donde Europol tiene su sede.

Es en Europa donde se han detectado la mayoría de los fraudes, 380, mientras que se han registrado otros 300 partidos sospechosos en todo el mundo, que son objeto de una investigación separada. La mayoría de los partidos eaminaods por Europol se jugaron en las ligas turca, alemana y suiza. Catorce acusados ya han sido condenados en la primera parte de este caso, a un total de 39 años de cárccel, pero aún quedan cien más por aparecer. De los 425 sospechosos, 151 viven en Alemania y 66 en Turquía.

La Liga de Campeones se ha visto salpicada por la investigación. Dos partidos fueron manipulados, incluido uno en suelo británico, dijo Wainwright. Catorce encuentros de clasificación para la Europa League también están bajo el escrutinio de Europol.

“Es la obra de una organización criminal sofisticada que tiene su sede en Asia y trabaja con relevos en Europa”, añadió Wainwright. El fraude involucra al empresario de Singapur, Wilson Raj Perumal. Su nombre aparece en varios casos de corrupción prominentes, incluidos Sudáfrica y Zimbabwe, cuando fue condenado en Finlandia en 2011 por sobornar a jugadores del campeonato nacional.

Los investigadores estiman que los partidos amañados arrojaron un beneficio de más de 8 millones de euros. “Se han pagado en en efectivo sumas de dinero de hasta 100.000 euros por partido”, dice Friedhelm Althans, para quien el fraude socava la credibilidad de clubes, jugadores y empresas de apuestas deportivas. En un solo partido, el beneficio obtenido por la red criminal fue de 700.000 euros, durante un partido del campeonato de primera división austriaco entre el Red Bull Salzburg y Hartberg.

El FBI investiga a la Asociación Argentina de Fútbol

El fútbol es una de las mayores cloacas del mundo. En Estados Unidos el FBI investiga las operaciones financieras de la Asociación Argentina de Fútbol (AFA), que involucran cientos de millones de dólares que fluyeron a través de los bancos de Florida.

Más de 300 millones de dólares en ingresos de patrocinio enviados a través de bancos con sede en Miami han violado las leyes estadounidenses que rigen el lavado de dinero y el fraude bancario.

Miami es la sede no oficial del fútbol argentino fuera de Argentina. Desde la victoria de Argentina en la Copa Mundial 2022, la AFA ha expandido su presencia en Estados Unidos. La federación abrió oficinas a fines de 2023, lanzó proyectos de desarrollo juvenil en el sur de Florida y fortaleció las asociaciones comerciales en todo Estados Unidos antes del comienzo de la actual Copa Mundial de la FIFA.

El FBI se centra en TourProdEnter, una empresa de Florida que sirvió como representante comercial internacional exclusivo de la AFA para acuerdos de patrocinio en el extranjero.

Los investigadores examinan si los pagos de patrocinio de empresas multinacionales, incluidas Adidas y otros socios internacionales, se encaminaron a través de la empresa de Florida antes de llegar a Argentina, en lugar de seguir la estructura de pago tradicional de la Federación.

Aunque la AFA tiene su sede en Buenos Aires, los fiscales estadounidenses asumen competencias para investigar las transacciones financieras que se mueven a través de bancos o empresas estadounidenses.

Los fiscales revisan si el movimiento de dinero a través de las instituciones financieras de Estados Unidos constituye un delito federal, incluido el lavado de dinero, el fraude electrónico o el fraude bancario si los investigadores determinan que las transacciones ocultan la verdadera fuente o destino de los fondos.

Según los informes, la investigación se centra en el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino, junto con las relaciones financieras de la Federación con socios comerciales externos.

El FBI ha entrevistado al empresario deportivo argentino Guillermo Tofoni durante la Copa del Mundo como parte de la investigación. Están buscando información sobre la negociación de los contratos de patrocinio internacional y el movimiento de dinero a través de empresas con sede en Estados Unidos.

También investigan las acusaciones de que algunos ingresos de patrocinio pueden haber sido desviados a los bolsillos personal es de los dirigentes.

La investigación estadounidense es distinta de los procedimientos contra Tapia en Argentina. Los tribunales argentinos permitieron que Tapia viajara a Estados Unidos a pesar de las acusaciones que involucran la gestión de fondos fiscales y de seguridad social. Esas acusaciones no están relacionadas con la investigación financiera del FBI en Florida.

El fútbol es un océano de corrupción

Los procesamientos por corrupción del Departamento de Justicia de la FIFA se iniciaron en 2015, cuando la fiscalía estadounidense utilizó el sistema bancario de Estados Unidos para investigar a los dirigentes internacionales del fútbol acusados de soborno, crimen organizado y lavado de dinero.

En el caso actual, los fiscales están utilizando una teoría jurisdiccional similar al examinar las transacciones que supuestamente pasaron a través de las instituciones financieras estadounidenses, a pesar de que las organizaciones y muchas personas involucradas tienen su sede en el extranjero.

Miami se ha convertido en el punto focal de una de las investigaciones financieras más seguidas por el fútbol internacional. Estados Unidos utiliza este tipo de procedimientos judiciales como instrumento de presión. Las acusaciones van y vienen según intereses de política internacional.

No obstante, el fútbol es un océano de corrupción, tanto a escala nacional como internacional y tampoco extraña que Miami sea el centro de las tramas, ya que los bancos de Florida siempre se han dedicado al blanqueo del dinero procedente del narcotráfico a escala del continente americano, pero especialmente de Colombia.

El Inter de Miami

Además de David Beckham, los propietarios del equipo de fútbol Inter de Miami, en el que juega Messi, son los hijos del gusano cubano Mas Canosa, uno de los contrarrevolucionarios más conocidos del exilio.

Uno de los hijos, Jorge, es presidente de la Fundación Nacional Cubanoamericana, de la empresa MasTec y del Real Zaragoza, que compró en 2022.

Como tantos otros clubes de fútbol, el Inter de Miami es un proyecto de especulación capitalista. Su historia comenzó en el 2014, cuando se creó la marca comercial. En aquel momento Beckham pagó 25 millones de dólares. Ahora se cotiza en más de mil millones y aspira a entrar entre los diez clubes de fútbol más valiosos del mundo.

Es perfecto para blanquear el dinero negro de los mafiosos latinoamericanos." 

(mpr21, 12/07/26) 

25.8.22

La ‘cooperativa’ de futbolistas que ganó 500.000 euros apostando a los partidos que amañaban... Más de 20 encuentros están bajo sospecha

 "La trama de apuestas deportivas desmantelada la semana pasada por la Policía Nacional funcionaba de modo muy parecido al de una cooperativa de futbolistas: sus integrantes aprovechaban su condición de jugadores en activo de clubes modestos de Andalucía y Gibraltar para amañar los encuentros en los que participaban mientras, en paralelo, apostaban de manera coordinada y fraudulenta a través de personas interpuestas para ganar miles de euros, según se desprende de la investigación. 

Los responsables de las pesquisas estiman que, desde el primer partido supuestamente trucado, de mayo de 2021, hasta que se produjeron las detenciones, la red se embolsó 500.000 euros de beneficio. En total, están bajo sospecha más de 20 encuentros, señalan las fuentes consultadas. La Operación Conífera suma ya 21 arrestados, entre ellos 12 jugadores en activo de seis equipos de Primera y Segunda RFEF (las antiguas Segunda B y Tercera), pero también de la Liga Nacional de Gibraltar.

Las pesquisas se iniciaron tras detectar la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente del Ministerio de Consumo, un movimiento de apuestas sospechoso en torno al partido disputado el 5 de mayo del año pasado por dos equipos del Grupo X de la entonces llamada Tercera. Se jugaban las últimas jornadas de la temporada, uno de los momentos que los expertos policiales consideran más proclives a los amaños, ya que muchos equipos no se juegan nada y existe el riesgo de que futbolistas se presten a este tipo de fraudes. Las alertas se dispararon porque cuatro personas habían apostado al mismo resultado en dos ocasiones cada uno y por el mismo importe en una página de internet a altas horas de la madrugada. Todos resultaron ganadores y se embolsaron un total de 22.000 euros, según las fuentes consultadas.

Aquellas apuestas sospechosas pusieron en marcha una investigación del Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (Cenpida, adscrito a la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta), especializado en este tipo de delitos, que desembocó la semana pasada en detenciones y registros por orden de un juzgado de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Este grupo fue el que, en mayo de 2019, realizó la llamada Operación Oikos que destapó una supuesta red de amaño de partidos de Primera, Segunda y Tercera, en la que figuraban como presuntos cabecillas los exfutbolistas Raúl Bravo y Carlos Aranda, caso que aún está siendo instruido en un juzgado de Huesca.

Las pesquisas en torno a aquel partido de mayo del año pasado permitieron a la Policía centrar la investigación en dos personas como presuntos cabecillas de la trama. Uno era Adrián R., interior izquierdo del CD Rota, un equipo del mismo grupo de la Tercera en el que se detectó el primer amaño. El segundo, un amigo suyo que, si bien no era futbolista, tenía vínculos de amistad con jugadores en activo en conjuntos modestos, además de haber estado relacionado con el Atlético Sanluqueño, equipo que la próxima temporada militará en la Segunda RFEF tras haber descendido de categoría este año y al que pertenecían varios arrestados.

Este último detenido tenía, además, experiencia en el ámbito del juego, donde había ejercido de lo que en la jerga se conoce como tipster —consejero de apuestas— antes de volcarse presuntamente en la actividad de la trama. Él era el encargado, presuntamente, de gestionar las apuestas del resto de los integrantes de la red. Para estos dos cabecillas, el juez ordenó el ingreso en prisión eludible bajo fianza.

Junto a ellos, pero en un segundo escalón, se situaban 11 jugadores de equipos andaluces o gibraltareños, que eran los encargados de amañar en el terreno de juego los partidos a los que ellos mismos apostaban utilizando a personas interpuestas, a pesar de que tienen prohibido hacerlo en la categoría en la que participan. Para realizarlo sin levantar sospechas en páginas en internet, se valían de perfiles falsos abiertos tras usurpar la identidad de otras personas. Para jugar de manera presencial en casas de apuestas, la red enviaba a hacerlas a personas ―las denominadas mulas en la jerga delincuencial―, que recibían una pequeña cantidad como pago. Los otros ocho detenidos son, precisamente, mulas, detallan fuentes cercanas a la investigación.

Para ganar dinero con los partidos amañados, la trama hacía habitualmente lo que se conoce como apuestas sencillas, es decir, a un solo partido y sobre el resultado final del encuentro o, en algunos casos, también al marcador en el descanso. No obstante, en otras ocasiones los detenidos hacían las denominadas apuestas combinadas para no despertar sospechas. Para ello, además, de apostar al encuentro del que habían trucado el resultado, también lo hacían en encuentros de Primera y Segunda en los que el resultado final era previsible y, por tanto, difícil de errar. La Policía ha detectado que los integrantes de la trama apostaban, incluso, al resultado de partidos amistosos.

Fuentes cercanas a la investigación destacan el carácter “hermético” de la trama, en la que solo podían apostar los jugadores que la integraban. No obstante, las pesquisas se dirigen ahora a saber si otros futbolistas, no pertenecientes a la red desmantelada, pudieron participar en los amaños a cambio de recibir una contraprestación económica. Para ello, los agentes están analizando los numerosos dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles y equipos informáticos, intervenidos en los registros a los detenidos.

Los investigadores esperan también conocer a través de estos dispositivos a cuándo se remontan los fraudes, ante la sospecha de que cuando saltaron las primeras alertas, en mayo de 2021, llevaban ya tiempo operando. De confirmarse estas sospechas, el dinero que supuestamente se embolsaron los integrantes de esta cooperativa de futbolistas superaría el medio millón hasta ahora estimado."          (Óscar López-Fonseca , El País, 29/06/22)

12.8.22

El gol que destapó la última trama de amaño de partidos La Operación Conífera, en la que han sido detenidos, entre otros, 12 futbolistas, se inició por las sospechosas apuestas al 1-0 al descanso en un encuentro de mayo de 2021

 "Aquel 5 de mayo de 2021 quedaban pocas jornadas para terminar la temporada en el Grupo X de la Tercera División del fútbol español y casi todo estaba ya decidido. Uno de los partidos que restaban lo iban a disputar ese mismo día, a las siete de la tarde, dos equipos que en ese momento ya no se jugaban nada, el CD Gerena y el Conil CF. La cita era en el estadio del primero.

 La mañana de ese día, casi 10 horas antes de que se iniciara el encuentro y cuando las apuestas daban tres a uno a quien acertara por un resultado favorable del equipo local al descanso, varias personas desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) lo hicieron en ese sentido por idénticas cantidades. Cuando lo que se pagaba por este resultado descendió, precisamente, por esas apuestas, dejaron de hacerlo y esperaron a que volviera a subir otra vez por encima de tres euros para hacerlo una segunda vez. El partido terminó con una victoria local por 3-0. El resultado al descanso fue de 1-0, gracias a un gol de penalti en el minuto 28 del encuentro. Los apostantes se embolsaron gracias a este tanto 22.000 euros.

Según recogen documentos de la investigación a los que ha tenido acceso EL PAÍS, aquellas apuestas aparentemente coordinadas dispararon las alertas de varios organismos. En primer lugar, de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente del Ministerio de Consumo, cuyo Servicio de Investigación Global del Mercado de las Apuestas (Sigma), creado en 2017, detectó irregularidades en el mercado de apuestas en torno a aquel encuentro. También saltaron las alarmas en la Liga del Futbol Profesional, cuyo sistema Tyche 3.0 ―que calibra el nivel de manipulación en una escala que va de uno a cinco― detectó “gran cantidad de apuestas durante la mañana del día del partido sobre una posible victoria local al descanso” y, además, concentradas en dos tramos horarios, entre las 9.30 y las 11. También la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) alertó sobre lo ocurrido.

Incluso uno de los principales operadores privados de apuestas en internet emitió, dos días después del partido, un informe en el que mostraba su convencimiento de que se había producido un supuesto amaño en el Gerena-Conil: “Las cuentas [desde la que se hicieron las apuestas] ganaron sumas significativas con una actividad fuera de sus parámetros habituales. Creemos que son jugadores o exjugadores, aunque esto no está confirmado”, apuntaba ya entonces esta empresa en un documento en el que se añadía que ambas cuentas habían realizado también “apuestas sospechosas en un partido jugado en Gibraltar”.

Las denuncias llegaron al Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (Cenpida, adscrito a la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta), dedicado a investigar la corrupción en el deporte. Sus pesquisas desembocaron, a finales de junio, en la bautizada como Operación Conífera, que se ha saldado hasta ahora con 21 detenidos (12 de ellos futbolistas en activo) y otras seis personas investigadas. En los registros, la Policía intervino 60.000 euros en efectivo y dos vehículos. Las primeras estimaciones cifran en 500.000 euros el dinero que se pudieron embolsar desde aquel partido de mayo del año pasado que provocó las primeras sospechas y el momento de su arresto, aunque la Policía apunta a que la red podía llevar operando desde mucho antes.

Según informes policiales, la trama se dividía en cuatro escalones. En el “liderazgo” se sitúan presuntamente los dos presuntos cabecillas de la trama. Uno es Adrián R. R., interior izquierdo del CD Rota, un equipo del mismo grupo de la Tercera en el que se detectó el primer amaño. El segundo es José Miguel B. L., amigo suyo que entrenaba a un equipo de las categorías inferiores del Atlético Sanluqueño, club en el que su padre ocupó un cargo hasta su fallecimiento. Este equipo militará la próxima temporada en la Segunda RFEF tras haber descendido de categoría este año. Este segundo cabecilla tenía experiencia en el ámbito del juego, donde había ejercido de lo que en la jerga se conoce como tipster —consejero de apuestas— antes de volcarse presuntamente en la actividad de la trama.

En el segundo escalón se situaban los otros 11 futbolistas en activo que, según describe la Policía, “aprovechaban su condición” para organizar los amaños “en diferentes equipos de fútbol bajo su influencia”. En concreto, facilitaban “información interna de los equipos” a los cabecillas con los que se comunicaban a través de sistemas de comunicación “encriptados”. Entre estos presuntos implicados hay un jugador del Gerena (Fermìn G. S.) y otro del Conil (Rubén D. M.), los dos equipos que disputaron el encuentro que destapó la trama. Además, hay varios que militaban o lo habían hecho en el Atlético Sanluqueño (Francisco Javier G. A., José R. V., Guillermo C. C., Eduard O. G. y Gonzalo P. G.); dos del equipo extremeño Montijo (Francisco Javier H. G. y José Ángel G. M.); uno más del CD Rota (Luis Alberto L. M.), y otro que jugaba en el último campeón de la liga gibraltareña, el Lincold Red (Marco R. B.). La investigación apunta a amaños en más de una veintena de encuentros de Primera y Segunda RFEF (las antiguas Segunda B y Tercera), pero también de la Liga Nacional de Gibraltar.

Supuestamente, tanto los dos cabecillas como los 11 jugadores ―los futbolistas tienen prohibido apostar en encuentros de la categoría en la que juegan― lo hacían a través de identidades falsas o personas interpuestas. Para conseguir esto último, la trama contaba con dos escalones más en su estructura. Una de ellas eran los que la Policía denomina “conseguidores de identidades”, colaboradores que facilitaban a los presuntos líderes de la trama nombres y apellidos de terceras personas ajenas a la red para que pudieran hacer las apuesta en internet a través de ellos. Con estas identidades también abrían pasarelas de pago para canalizar el dinero. Por cada una de estas identidades, estos “conseguidores” recibían 100 euros.

En el último peldaño se situaban las denominadas mulas en la jerga delincuencial, personas que la trama utilizaba para jugar de manera presencial en casas de apuestas y cobrar los premios obtenidos. A cambio, estos recibían una pequeña cantidad como pago. Un informe policial apunta que para evitar ser detectados, la trama fraccionaba estas apuestas presenciales para evitar que la cuantía de los premios fuese tan elevada que supusiera la comunicación a Hacienda del apostante. Las pesquisas ―que se dirigen ahora a saber si hay implicados otros jugadores no pertenecientes a la red que hubieran participado puntualmente en los amaños de encuentros en los que intervinieran a cambio de recibir una contraprestación económica― apuntan a que los beneficios generados por los amaños eran canalizados hacia los dos presuntos cabecillas de la trama, quienes se encargaban posteriormente de “distribuirlo entre los deportistas implicados y el resto de miembros de la organización”.              (Óscar López-Fonseca , El País, 15/07/22)

26.2.21

El Real Madrid ingresa 10 millones al año de la industria del juego tras descartar un veto por los “riesgos reputacionales”

 "El juego no tiene buena reputación. Mueve cantidades extraordinarias, en España cada día más, pero su crecimiento despierta recelos por su conexión con la ludopatía, el amaño de partidos y la proliferación de las casas de apuestas en los barrios más pobres de las ciudades. En 2019 las apuestas deportivas presenciales movieron 2.252 millones de euros, según las cifras del anuario de Cejuego, la patronal española del sector, a los que hay que añadir la mitad de los 2.917 millones del juego en internet. 

En total, por tanto, el volumen de apuestas supera los 3.710 millones de euros. El crecimiento de este mercado ha sido espectacular: un 81% el presencial y un 248% el online. Simultánea a ese estallido ha sido su presencia publicitaria. En 2019 las empresas del juego dedicaron el 27,2% de sus beneficios a promocionarse, 203,66 millones de euros.

Se trata de un sector a cuya agresividad publicitaria no han querido escapar los clubes de fútbol, siempre ávidos de patrocinio. De hecho, sólo la Real Sociedad, entre los clubes de Primera División, ha renunciado expresamente a lucir los nombres de las casas de apuestas en sus camisetas. Incluso sometió la cuestión a referéndum de sus socios en diciembre de 2018. El 86% votó no

 Hasta 2019 el Real Madrid mantenía acuerdos de patrocinio al menos con cinco empresas de apuestas diferentes, que se traducían en unos ingresos anuales de 10 millones de euros, según la cifra que manejaba el propio club entonces. Una cantidad nada desdeñable. Lo que no significa que el club de Florentino Pérez no sea consciente de los riesgos reputacionales que supone asociar sus camisetas blancas a las empresas de juego. De hecho, el problema ha estado sobre la mesa de los gestores del club, como revelan los documentos de Football Leaks compartidos por la revista Der Spiegel con la red European Investigative Collaborations (EIC), a la que pertenece infoLibre.

Las tres opciones

“Merece la pena que el club tome una posición al respecto de este sector por su incidencia social y reputacional”, opina la directora general adjunta, Begoña Sanz Orea. Y propone a su superior, José Ángel Sánchez Periáñez, tres opciones en un correo de junio de 2018. La primera, maximizar los ingresos buscando más operadores en otros territorios. En la actualidad, el club mantiene contratos que cubren, además del territorio nacional, Rusia, el mercado asiático, africano (Ghana) y latinoamericano. Pero le faltan el europeo excepto Reino Unido y Estados Unidos.

La segunda: “Nos vamos saliendo del sector y lo situamos dentro de los sectores vetados”. Se trataría de no renovar los contratos vigentes a medida que se fueran extinguiendo, añade.

Y la tercera, consolidar un máximo de dos acuerdos, uno para el fútbol y otro para el baloncesto, a fin de “minimizar los riesgos reputacionales”.

En 2018, el Real Madrid tenía un contrato con Codere de 3,2 millones de euros anuales, que se extendía hasta 2021 y le permite cubrir Italia y parte del mercado latinoamericano. Como patrocinador del equipo de baloncesto contaba hasta 2020 con Betfair, 675.000 euros al año. Y acababa de firmar con BetGhana, a razón de 2,3 millones el primer año y 2,5 millones los dos siguientes, y con Manbetx, en Asia excepto India, Australia, Pakistán y Bangladesh, a cambio de 2,3 millones para empezar, 2,4 y 2,5 millones en 2020 y 2021.

También había pactado con Betcart para los mercados portugués, británico y de Oriente Próximo, por 1,2 millones de euros anuales hasta junio de 2020. Finalmente, negociaba con Betway y con Bwin, para atender a los apostantes europeos y estadounidenses, sendos contratos de dos años por unas cantidades que oscilaban entre 3,8 y 6,5 millones de euros. Había enviado sus propuestas a ambas empresas y se encontraba esperando una respuesta en septiembre de 2018, según los documentos a los que ha tenido acceso este periódico. 

En julio de 2020 el Real Madrid cambió a Manbetx por KOK Sports en el mercado asiático. Y este mismo enero ha firmado con Fonbet para cubrir las apuestas en Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. Es decir, dos años después de expresar ciertos escrúpulos por el perjuicio reputacional de las empresas de juego, el club ha suscrito dos acuerdos más con este tipo de firmas. Ganó, pues, la primera de las opciones sugeridas por la directora general adjunta.

Aunque el pasado noviembre el Gobierno publicó un real decreto que puede suponerle al Real Madrid un cambio de política. La norma obliga a los clubes a cancelar los contratos de patrocinio que mantengan con empresas de apuestas en territorio español antes del 31 de agosto. Lo que afectaría a Codere, precisamente su principal socio del sector. Pero no al resto, al grueso de su negocio con las empresas del juego, que operan fuera de España.

El Real Madrid no ha querido responder a las preguntas que le ha hecho infoLibre sobre sus contratos con las empresas de apuestas.

El conflicto legal con Codere y Bwin

Con Bwin, una empresa austriaca que opera en España a través de una sociedad gibraltareña, Bwin Party Services Limited, el Real Madrid tuvo una larga relación, que comenzó en 2007. Hasta 2013 su nombre lucía en las camisetas del primer equipo. Desde esa fecha y hasta el verano de 2016 siguió siendo patrocinador del club, con un contrato de cuatro y 4,5 millones de euros cada una de esas dos temporadas.

Pocos meses después, los blancos firmaron con Codere, que se convirtió en la casa oficial de apuestas del club. Enterraba así una historia que hasta entonces había sido conflictiva. En 2011, la empresa española demandó al Real Madrid y a Bwin por competencia desleal. Alegaba que los austriacos hacían publicidad ilícita con el club aprovechando el vacío normativo existente entonces –la Ley del Juego se aprobó en mayo de ese año–. Y pedía a los merengues que dejaran de lucir el nombre de Bwin en sus camisetas, después de sacar a colación que la empresa austriaca no pagaba impuestos en España.

La reclamación fue rechazada tanto por el juzgado de lo Mercantil primero como por la Audiencia Provincial de Madrid después, en septiembre de 2015, por lo que Codere recurrió ante el Tribunal Supremo en enero de 2016. Diez meses tarde, al tiempo que firmaba con el Real Madrid su primer contrato de patrocinio, Codere y el club suscribieron también un acuerdo transaccional por el que daban por cerrado el litigio. El Supremo terminó inadmitiendo el recurso de la empresa de juego en abril de 2018.

En 2019, la compañía que creó la familia Martínez Sampedro y hoy se halla en manos de los fondos de inversión Silver Point y Prudential renovó su acuerdo con el Real Madrid hasta 2021.

Todos los contratos con las casas de apuestas forman parte del perímetro de negocio incluido en el acuerdo que el Real Madrid firmó en 2017 con el fondo de inversión Providence. El club está obligado a impulsar sus patrocinios para devolver al fondo los más de 200 millones que éste le proporciona. Prescindir de los suscritos con las empresas de juego se convierte pues en un lujo que no se puede permitir. Sólo en el ejercicio 2018/2019 Providence se llevó 227.000  euros del contrato con Codere, 30.000 del firmado con Betfair, 2,23 millones de BetGhana y 2,03 millones de Manbetx, según consta en los informes entregados al comité conjunto que vigila el acuerdo y que figuran entre los documentos de Football Leaks.

De acuerdo con esos documentos y tal como ha publicado este periódico, el Real Madrid firmó en 2017 un contrato con la filial en Luxemburgo de Providence Equity Partners que le aporta 200 millones de euros en cuatro años, unas cantidades que proceden, a su vez, de los hóldings que el fondo de inversión posee en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. El club era consciente desde el primer momento de los riesgos reputacionales y fiscales que corría suscribiendo un acuerdo con un fondo que utiliza esa estructura societaria, pero aun así siguió adelante con el contrato. De hecho, sus directivos habían alertado a la cúpula merengue de que la Agencia Tributaria podía considerar un “fraude ley” la interposición de una sociedad instrumental –la luxemburguesa– cuyos beneficiarios últimos están radicados en un paraíso fiscal para “obtener una ventaja fiscal”.

Además, el Real Madrid negoció con el fondo un proyecto para que éste gestionara el negocio digital del club, una plataforma para vender contenidos premium que no llegó a prosperar. El contrato con Providence le impide intervenir en la gestión del club, pero sí debe recibir toda la información sobre los contratos de patrocinio del Real Madrid, porque de ellos obtiene el fondo sus retribuciones. Para aumentar los ingresos por este concepto, Providence propició el fichaje de un superdirectivo canadiense, David Hopkinson, al que pagaba 1,12 millones de euros anuales. Sin embargo, el ejecutivo abandonó el club el pasado mes de septiembre, tras sólo dos años de trabajo y sin alcanzar sus objetivos.

LAS PREGUNTAS QUE NO RESPONDE EL REAL MADRID

infoLibre ha solicitado al Real Madrid a lo largo de las dos últimas semanas detalles sobre sus contratos con las empresas del sector del juego. El club se ha negado a contestar. Éstas son las preguntas planteadas que han quedado sin respuesta:

1.-En 2018 el Real Madrid debatía sobre los riesgos reputacionales de asociar su imagen con las casas de apuestas. Una de las opciones que llegó a estudiar era reducir al mínimo sus acuerdos con las empresas de juego. Sin embargo, en estos últimos tres años el club ha seguido suscribiendo contratos de patrocinio con compañías del sector: Fonbet, KOK Sports han sido los más recientes, pero en ese momento acababa de firmar con Manbetx y BetGhana. Con Codere tiene contrato hasta este año.

¿Cuál es entonces la política del Real Madrid sobre las casas de apuestas? ¿Cuál es su prioridad: mantener esos contratos, y los consiguientes ingresos por patrocinio, o reducirlos (o incluso eliminarlos) en beneficio de su imagen y reputación?

2.- A la luz del Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego, que obliga a los clubes a cancelar los contratos de patrocinio que mantengan con empresas de apuestas antes del 31 de agosto, ¿va el Real Madrid a renovar –o a adaptarlo a las nuevas normas– su contrato con Codere, que vence este año?

3. ¿A qué otros contratos con empresas de apuestas afecta el Real Decreto?"                (Begoña P. Ramírez, InfoLibre, 23/02/21)

18.3.20

¿Quién manda en el fútbol español? El negocio de las apuestas y los amaños.no solo se amaña el resultado final de un partido. Se puede manipular el número de faltas, córners o goles que se producirán en un encuentro. la 3º División española es un filón para cometer estos fraudes.

"Ni las entidades bancarias que han dado nombre a la Liga Profesional de Fútbol. Ni las marcas deportivas, ni las de coches, ni tan siquiera las de cerveza. Son las casas de apuestas las que parten el bacalao en la competición de fútbol

El 75% de los equipos de fútbol ya cuentan con un patrocinio de empresas de apuestas que, a su vez, son víctimas o verdugo del otro gran negocio: el de los amaños.

Atrás quedan las equis para marcar las 15 casillas de la quiniela del fin de semana. O los dobles y triples para asegurar, como mínimo, 11 aciertos. Ahora, la gran mayoría de aficionados al fútbol realizan sus apuestas de forma online en cualquier casa de apuestas.

 Esas que la mayoría de usuarios solo distingue por su color. Y es que solo en el segundo trimestre de 2017, estas apuestas movieron más de 1.400 millones de euros en España, según datos del Ministerio de Hacienda. Y, aquí el fútbol, es donde se lleva el mayor protagonismo.

Solo en España mueven 5.000 millones de euros. Si bien es cierto que la mayoría son premios. “Devolvemos el 95% del dinero en premios, nuestro ingreso estaría entre los 250 y los 280 millones de euros”, aseguró Alberto Eljarrat, CEO de Sportium, durante el foro 'Comunicación, Fútbol y Gestión Deportiva' en Madrid.

Pero estas famosas casas de apuestas no solo mandan en el fútbol generando ingresos con su negocio. Lo hacen también desde el patrocinio, la publicidad televisiva y, en última instancia, los amaños.

"La industria del fútbol, solo con los patrocinios, genera más de 600 millones por temporada. Concretamente, el 75% de los equipos de La Liga cuentan con una casa de apuestas entre sus patrocinadores", afirma Eljarrat. William Hill, Codere, Globet, Bwin, Bet365 o Betfair son solo algunas de las marcas que en los últimos años han patrocinado equipos como Real Madrid, Betis o Espanyol. O simplemente han aparecido en los marcadores publicitarios de sus campos.

Un millón de españoles están “enganchados”a las apuestas online. El dinero fácil sigue conquistando fieles. Por afición o para obtener ingresos extras, lo cierto es que más de 985.000 españoles de entre 18 y 75 años se declaran jugadores activos en las webs de juego online. 

En cuanto a estos patrocinios, las casas de apuestas solo son superadas por los acuerdos con marcas deportivas, los de empresas cerveceras y, en tercer lugar, por el grupo formado por firmas de refrescos, banca y automoción. No están en primer lugar, sin embargo, hace años ni tan siquiera se acercaban a este nivel de patrocinio. Además, La Liga también es un escaparate internacional a la vista de millones de personas.
 
Las televisiones tienen que rentabilizar una inversión que ronda los 1.500 millones de euros. Y aquí es donde las casas de apuestas también es el que manda. “El 40% de los bloques publicitarios están copados por casas de apuestas”, según el CEO de Sportium. Eso quiere decir que, antes del inicio del partido y en el descanso, los telespectadores visualizarán varios anuncios sobre apuestas. Y claro está, puede que apuesten también.

LA CARA B DE LAS APUESTAS: LOS AMAÑOS

Hace tan solo unos años se entendía por amaño futbolístico el intercambio de maletines para que un equipo no perdiera la categoría, por ejemplo. Ahora, debido a la mercantilización del fútbol, los amaños también toman otra dimensión.

Ya no es una cuestión futbolística, sino que se trata de un negocio rentable. Un aliciente para corromperse. Y no solo se amaña el resultado final de un partido. Se puede manipular el número de faltas, córners o goles que se producirán en un encuentro. Se puede hacer incluso en tiempo real y en cualquier categoría de fútbol. De hecho, la 3º División española es un filón para cometer estos fraudes.

Y en este sentido, las casas de apuestas son el origen de estos delitos. Pero también víctimas de los mismos. Este fraude genera pérdidas también para estas. Por ello, no es de extrañar que se afanen en perseguir y denunciar estas pérdidas. "Hoy en día las apuestas deportivas son víctimas de los amaños, pero también somos parte de la solución", sentencia Eljarrat.

No obstante, desde 2010 se persiguen las apuestas deportivas ilegales. Una reforma del Código Penal fija sanciones, multas o penas de cárcel para los infractores.

“La industria del fútbol, solo con los patrocinios, genera más de 600 millones por temporada. Concretamente, el 75% de los equipos de La Liga cuentan con una casa de apuestas entre sus patrocinadores”, afirma Eljarrat. William Hill, Codere, Globet, Bwin, Bet365 o Betfair son solo algunos de las marcas que en los últimos años han patrocinado equipos como Real Madrid, Betis o Espanyol. O simplemente han aparecido en los marcadores publicitarios de sus campos."               (Sandra Tobar, The economy Journal.com)

28.2.20

La vergüenza del fútbol español... vive, detrás de su aparente exuberancia, empeñado en contradecir hasta el último de los valores del deporte.

"Cuando el Real Madrid y Barcelona se enfrenten el domingo en el estadio Santiago Bernabéu, uno de los templos sagrados del fútbol, una audiencia global de 650 millones de personas estará atenta a cada detalle.

 Las imágenes de los goles serán compartidas en los cinco continentes y los jugadores confirmarán su estatus como las estrellas del entretenimiento de nuestro tiempo. Una realidad menos amable quedará relegada a un segundo plano: el fútbol español vive, detrás de su aparente exuberancia, empeñado en contradecir hasta el último de los valores del deporte.

El amaño de partidos, cuyo último escándalo está siendo juzgado estos días, la impunidad de comportamientos racistas en los estadios, el fomento del juego a través de apuestas deportivas o la corrupción en el oscuro mercado de fichajes son solo algunas de las manchas de un modelo donde todo vale, siempre que aporte algún beneficio económico.

Es hora de salvar al fútbol español de sí mismo. El inmenso seguimiento que despierta no puede ser una excusa para rodearlo de impunidad, sino una razón más para obligar a todos sus actores a respetar el fair play de una sociedad abierta y tolerante.

Solo bajo la actual renuncia de principios se entiende que en enero la Supercopa, una de las competiciones del calendario español, se disputara en Arabia Saudí. Un acuerdo de 120 millones de euros vigente en los próximos tres años llevó a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a escoger como sede un país donde las mujeres son sistemáticamente discriminadas, los disidentes encarcelados y periodistas incómodos, como Jamal Khashoggi, sean censurados o hasta asesinados.

Más cerca, en los estadios españoles, los incidentes racistas se repiten sin que clubes, árbitros u organismos competentes tomen medidas, en parte por temor a dañar un negocio que supone el 1,37 por ciento del PIB de España y mueve 15.668 millones de euros al año. El entrenador del Deportivo de la Coruña, Fernando Vázquez, denunció la semana pasada que la xenofobia y el odio no son una prioridad de las autoridades deportivas. “Solo se va a resolver cuando los jugadores decidan irse y se pierdan partidos”, dijo.

El fútbol español se comporta como si pudiera dar la espalda a su responsabilidad social. La RFEF, La Liga y los clubes, encargados de administrarlo, no entienden que son transmisores de los sueños de millones de niños que tienen en jugadores y equipos sus modelos a seguir. Y, sin embargo, ni siquiera los dos mejores jugadores del mundo pasan el corte para convertirse en ejemplos.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo fueron condenados en España por fraude a Hacienda. Ambos recibieron condenas a prisión que eludieron con el pago de sumas millonarias, mientras contaban con la comprensión de los directivos de sus clubes, los gestores de la competición y los aficionados.

Las escenas de los dos futbolistas siendo aclamados a las puertas de los juzgados muestran por qué es tan difícil regenerar el fútbol. Mientras miremos a otro lado, enviando el mensaje de que nada importa salvo la victoria deportiva, la motivación para recuperar los valores deportivos seguirá eludiendo a un mundo que, protegido por la pasión y el negocio que genera, pretende vivir con reglas propias.

Los equipos españoles, con su alcance global, podrían promover en su lugar la diversidad, la igualdad y la tolerancia dentro de lo que la propia liga describe como su intención de “integrar la responsabilidad social” en el fútbol profesional. Y debe hacerlo más allá de la retórica vacía y unos cuantos carteles colgados de los estadios.

Imaginemos el impacto que podría tener que desde el fútbol se combatiera con sinceridad la homofobia y la ayuda que supondría para quienes la sufren en la escuela. Pero ningún jugador de La Liga ha admitido nunca su homosexualidad y quienes quisieron hacerlo se encontraron con el veto de sus clubes. Todo se perdona, menos una salida del armario que ponga en riesgo el negocio.

La venta de entradas y de derechos de televisión solían ser las dos grandes fuentes de financiación de los equipos. El crecimiento de la popularidad del fútbol en las últimas décadas ha convertido a sus estrellas en soportes publicitarios capaces de generar ingresos millonarios a través de la venta de productos relacionados con su imagen. Lo que no se entiende es que en la legítima búsqueda de una rentabilidad, la codicia haya ganado a la ética por goleada.

Jugadores y clubes han sido determinantes en la explosión de las apuestas deportivas en España, con un crecimiento del 20 por ciento anual. Siete de los veinte clubes de primera división lucen publicidad de casas de multinacionales del juego y el resto tienen algún tipo de acuerdo de patrocinio con ellas, a excepción de la Real Sociedad. Jugadores idolatrados por los niños transmiten el mensaje de que sus sueños se pueden cumplir: no emulando su esfuerzo sobre el terreno de juego, sino apostando sus ahorros a que el balón entré en la portería.

La proliferación de casas de apuestas en los barrios más humildes y la epidemia de ludopatía entre menores ha obligado al gobierno de España a limitar la publicidad y vetar la utilización de celebridades para atraer a nuevos apostadores. Pero en una concesión inexplicable, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, decidió mantener la publicidad durante los partidos, precisamente donde se concentra la audiencia infantil.

La industria del fútbol, porque a eso ha sido reducido, una industria, ha demostrado su incapacidad para regularse a sí misma.

Las instituciones del Estado deben intervenir de forma decidida, poner medios para atajar la corrupción, aumentando la protección de jóvenes promesas hoy víctimas de un mercadeo intolerable, legislar para que el deporte no se convierta en un casino y promover el cierre de estadios convertidos en altavoces del odio. Un buen comienzo sería empezar a aplicar la ley ya existente de 2007 que protege contra “la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte”.

La atracción global del fútbol y el aura heroica que rodea a los jugadores deben ponerse al servicio de algo más que ganar dinero."                             

(David Jiménez es escritor y periodista. Su libro más reciente es El director. The New York Times, en Revista de prensa, 27/02/20)

12.7.19

El mercado de amaños en el fútbol es enorme y los responsables deportivos no han entendido su magnitud... cada fin de semana hay un porcentaje altísimo de partidos amañados en numerosos países, un problema que afecta hasta las competiciones más importantes, como la Copa del Mundo....

"La trama de corrupción de partidos de fútbol en España descubierta a través de la llamada Operación Oikos, en la que están implicados exfutbolistas, jugadores en activo y directivos de clubes ha devuelto al primer plano una realidad que amenaza al deporte profesional: los amaños de resultados para obtener ganancias económicas a través de las apuestas. 

Una actividad que, a pesar de los intentos de distintos organismos, sigue produciéndose desde hace años en distintas disciplinas y categorías a lo largo de todo el mundo impulsada por la globalización del mercado del juego. 

Bien lo sabe el periodista canadiense Declan Hill, uno de los mayores expertos internacionales en arreglos de partidos y corrupción en el deporte. Después de tres años de investigación, en los que se relacionó con las mafias asiáticas, publicó el libro The Fix: Organized Crime and Soccer (traducido como Juego sucio: Fútbol y crimen organizado), un best seller mundial, traducido a 21 idiomas, en el que denuncia que cada fin de semana hay un porcentaje altísimo de partidos amañados en numerosos países, un problema que afecta hasta las competiciones más importantes, como la Copa del Mundo. 

Hill ha hecho discursos sobre este tema ante el Comité Olímpico Internacional, el Consejo de Europa, el Parlamento Europeo y el Parlamento Británico y es investigador principal en anticorrupción en deportes en la Universidad de Würzburg y profesor en la Universidad de New Haven. A través de correo electrónico y desde Estados Unidos ha contestado a las preguntas de CTXT. Su diagnóstico sobre la realidad actual de esta problemática no es nada optimista.

En España hemos tenido un caso de posible amaño de resultados en la última jornada de la pasada Liga en el partido entre Valladolid y Valencia, y la policía cree que había hasta siete jugadores del Valladolid implicados. Por su experiencia, ¿es factible amañar un partido sin que el acuerdo salga del vestuario, sin que el club esté enterado?

Es absolutamente posible arreglar partidos sin que otras personas lo sepan. Es muy difícil detectar el amaño.

Con los mecanismos de control que hay actualmente, ¿cree que se descubren la mayoría de los intentos de amaño o por cada uno que sale hay muchos más que no son descubiertos?

Nadie cree que los sistemas de control descubran todos los amaños de partidos. Hay muchos, muchos más que pasan desapercibidos.

¿Cree que los compañeros de los que han decidido vender el partido suelen enterarse de que hay algo raro?

¡Oh, no, no! Es muy difícil saber cuándo un jugador o grupo de jugadores está arreglando un partido. La mayoría de los buenos jugadores que lo hacen son muy buenos actores. Pasan mucho tiempo fingiendo que están decepcionados por perder o lanzándose al suelo y maldiciendo acerca de perder, cuando en realidad son los manipuladores. Así que es muy difícil adivinar quién está arreglando un juego.

A la gente le sorprende que profesionales que ganan buenos sueldos, aunque no sean de los mejor pagados, arriesguen sus carreras y se expongan a penas de cárcel por un poco de dinero más.

La gente se sorprendería al saber cuál es el salario habitual de numerosos deportistas profesionales. La mayoría de los jugadores en muchos de los equipos en España realmente luchan por llevar comida a la mesa. El público presta atención a los futbolistas excepcionales del Barcelona o Real Madrid, pero la verdad es que el jugador o deportista español medio de cualquier disciplina atraviesa un momento muy difícil.

¿Cuanto más importantes son los equipos o los jugadores hay menos riesgo de que se produzcan amaños o es un problema que afecta por igual a todos, incluidos las grandes competiciones, como la Champions League o la Copa del Mundo?

Si no se paga adecuadamente a los jugadores y árbitros, siempre habrá problemas de corrupción sin importar el nivel del torneo. En mi libro, Juego Sucio: Fútbol y crimen organizado, puedes leer sobre mi investigación de equipos africanos que estafan a sus jugadores en los torneos de la Copa del Mundo, por lo que algunos de estos jugadores recurren a los apostadores. Lo mismo ocurre en España, donde el problema de la falta de salario para los jugadores es enorme.

Antiguamente se amañaban partidos a través de ofrecimientos de dinero de los clubes a jugadores de otros equipos o a través de designaciones arbitrales propicias (como ocurrió en Italia con Calciopolis). ¿Eso ha desaparecido, ahora todo el peligro viene a través de las casas de apuestas?

Mire, el verdadero problema en España, Portugal, Grecia, Turquía, Italia y muchas otras ligas de fútbol es la existencia “del sistema” o el mercado gris, donde los clubes compran y venden puntos entre sí en las últimas semanas de la temporada, cuando varios ya no se juegan nada. Hay formas muy sencillas y gratuitas de detener “el sistema”, pero hasta que no lo hagan, el amaño de partidos continuará.

Si existen problemas de corrupción en la élite, qué pasará en categorías menores donde la vigilancia es menor. Se ha dicho que puede haber casos hasta en categorías juveniles.

Hay lugares como Singapur y Eslovenia donde se estaban arreglando los partidos con niños de 15 y 16 años. A una jugadora de fútbol femenino, de 15 años de edad, le ofrecieron decenas de miles de euros para amañar su partido en Bélgica. El mercado de amaños es enorme y los responsables deportivos no han entendido la magnitud de lo que enfrentan.

El gran problema son las casas de apuestas asiáticas, que funcionan con poco control. Los gobiernos de esos países podrían hacer mucho más, supongo.

La situación de algunos de los corredores de apuestas asiáticos es más complicada que el simple juego de apuestas o en gran escala. A veces son vehículos de lavado de dinero que ayudan a sacarlo de China, eludiendo el bloqueo del partido comunista que intenta evitar que el dinero salga del país. El arreglo de partidos es un problema menor para ellos.

¿Qué aprendió al integrarse en un grupo de jugadores asiáticos que viajaba por el mundo para arreglar partidos, como recoge en su libro Juego sucio?

Todavía estoy en contacto con muchas personas al otro lado de la mesa en términos de arreglos. Pasan más tiempo tratando de amañar el mercado de apuestas en lugar de sobornar a jugadores o árbitros. Me dicen que es fácil hacer que los jugadores amañen encuentros para ellos.

¿Cree que las grandes casas de apuestas internacionales están verdaderamente implicadas en la lucha contra el fraude? Ellas dicen que trabajan de forma conjunta con federaciones y policías y que denuncian cuando detectan anomalías en las apuestas.

Depende de dónde se encuentren las grandes casas de apuestas. En Europa, los corredores de apuestas odian los arreglos, ya que consideran que están siendo estafados. En Asia, donde el modelo de negocio para las casas de apuestas está en el volumen, en muchas apuestas con menos comisiones que en Europa, les importa mucho menos amañar.

Prohibir las apuestas, o al menos, limitarlas o regularlas de otra forma, sería una opción, pero supongo que hay muchos intereses económicos para que eso no se produzca. Muchas de las casas de juego son incluso patrocinadoras de organismos oficiales deportivos.

El deporte ha perdido una oportunidad real de decirle a las casas de apuestas: “¿Quieres patrocinar el sector? Debes seguir nuestras reglas: debes compartir información sobre quién está apostando, saber si cualquiera de nuestros atletas lo está haciendo y detener ciertos tipos de apuestas”. Lamentablemente, las ligas deportivas han preferido el dinero y han permitido apostar dinero en sus ligas con poco control o supervisión.

Da la sensación de que las charlas de concienciación a los jugadores que hacen organismos como La Liga en España para advertirles de las consecuencias no tienen mucho éxito. 

Los programas educativos contra el amaño de partidos para jugadores son en gran parte una broma. Un ejercicio de hipocresía en el que hay personas pagadas por la FIFA o el COI, organizaciones deportivas internacionales con enormes desafíos criminales propios, “enseñan” a jóvenes jugadores sobre moral y ética.

Los casos que se producen en el fútbol son muy mediáticos pero quizá no sea el deporte donde hay más corrupción. Usted siempre pone mucho énfasis en la situación del tenis.

El tenis tiene un problema terrible con los amaños. Uno de sus propios investigadores lo describió como un “tsunami de arreglo de partidos…”. Sin embargo, todos los deportes se enfrentan ahora a estos desafíos. Hablé con uno de los apostadores que operaba en España y él me describió cómo se amaña en tenis, baloncesto, voleibol y fútbol.

En los últimos años se ha hablado sobre unos cuantos casos de sospechas de amaños de partidos pero, a pesar de las indagaciones de la policía, muchos de ellos quedan en nada. ¿La falta de sentencias judiciales crea una sensación de impunidad?

El problema seguirá existiendo dependiendo de que la policía y los fiscales puedan navegar con éxito por el difícil terreno de lo que es legal o no. El problema es que, a medida que crezca la corrupción, el público comenzará a olvidarse de los deportes. Esto ha sucedido en Asia en gran manera. Sus ligas deportivas son una sombra de lo que eran porque nadie cree en ellas. Espero sinceramente que esto no pase en España, pero si nadie lucha por preservar la integridad del deporte, sucederá…"                  

 (Entrevista a Declan Hill, experto en amaños deportivos. Ricardo Uribarri. Periodista. CTXT, 10/07/19

2.7.19

Un cabecilla de la red de amaños es propietario de dos locales de apuestas

"En febrero de 2017, el exfutbolista Carlos Aranda, uno de los presuntos cabecillas de la trama de amaños de partidos desmantelada en la Operación Oikos, constituyó dos sociedades para abrir sendos locales de apuestas en Málaga, dos franquicias que funcionan bajo la marca Luckia. La primera, Salón de juegos Aranda SL para un local en la avenida Salvador Allende, 92, en El Palo, el barrio humilde del que procede el exjugador. La segunda, Salón de juegos Aranda y Ojeda SL, para otro en la avenida Jane Bowles, 3, en el extrarradio de la ciudad, muy cerca de su zona más conflictiva.




Cuando se inició la investigación policial sobre los amaños para obtener beneficios a través de apuestas, otro grupo de investigadores ya se había fijado en estos locales. Según diligencias policiales a las que ha tenido acceso EL PAÍS, el Juzgado de Instrucción 6 de Málaga ya tenía entonces intervenido el teléfono de Aranda dentro de una investigación por presunto tráfico de drogas y blanqueo de capitales. La policía registró conversaciones “en las que se hablaba de manera explícita de la existencia de predeterminación de resultados en varios eventos deportivos”, a partir de las cuales los investigadores pudieron comenzar a dibujar el esquema de jerarquías de la trama.

En Málaga se localizó otro hallazgo relevante para las pesquisas de la Operación Oikos. Las ganancias derivadas de las apuestas por el Huesca-Nàstic del 27 de mayo de 2018, el partido cuyo presunto amaño motivó la investigación, no se repartieron solo entre apostantes asiáticos. Según la policía, varios detalles conectan a quienes más ganaron en España con ese encuentro: “Todos tenían su residencia en Málaga”. Además, “las apuestas son todas similares y por importes altos”, destaca un informe policial. Por último, los investigadores encontraron vínculos evidentes entre estos apostantes que tantos beneficios obtuvieron, “bien por ser familia, bien por su relación empresarial”.

Estos datos sobre la relación entre los apostadores más agraciados en España llevaron a que “las sospechas de que el partido bajo investigación se encontraba predeterminado con anterioridad a su celebración aumentaran”, se puede leer en el informe policial. Antes de que se realizara la identificación de los ganadores, la investigación del Huesca-Nàstic (0-1) había comenzado precisamente con la sospecha sólida de que el resultado había sido arreglado. Dos informes confidenciales remitidos por la UEFA a LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) el 28 y el 29 de mayo ya alertaban de profundas anomalías en las apuestas relativas a este encuentro.

La principal conclusión del segundo documento, el más extenso, elaborado por la empresa Sport Radar, se recogía en la portada del dossier: “Hay pruebas claras y apabullantes de que el curso o el resultado de este partido fue influido excesivamente con intención de obtener beneficios corruptos de las apuestas. Las pruebas de las apuestas indican básicamente que los apostantes tenían conocimiento previo de que la SD Huesca iba a perder el partido”, decía.

Las conversaciones intervenidas a Aranda en el marco de la investigación por tráfico de drogas y blanqueo permitieron a los investigadores establecer “la participación directa de Raúl Bravo”. Ambos exfutbolistas, que se conocieron en su etapa en la cantera del Real Madrid, fueron los únicos detenidos en la operación que pasaron la noche del jueves en prisión después de declarar ante el juez que investiga el caso en Huesca. Ayer abandonar la prisión de Zuera (Zaragoza) tras abonar una fianza de 100.000 euros. El juez los acusa de pertenencia a grupo criminal, corrupción en el deporte y estafa."                   (, , El País, 31/05/19) 

20.6.19

Aranda: “Siempre lo he hecho con los jugadores; sin los jugadores no lo hago”

"La digestión de las pérdidas por sus apuestas al Valladolid-Valencia y Getafe-Villarreal no fue sencilla para el exfutbolista Carlos Aranda, presunto cabecilla de la trama Oikos de amaño de partidos para obtener ganancias a través del juego. 

La tarde y la noche del pasado 18 de mayo mantuvo varias conversaciones en las que lamentó haberse fiado de Raúl Bravo, su presunto socio en la cúpula de la trama, según se desprende de las escuchas policiales recogidas en el sumario del caso al que ha tenido acceso EL PAÍS. Aranda había apostado al menos 10.000 euros a una jugada vinculada que preveía que el Valencia y el Getafe ganarían sus partidos. El Valencia cumplió (0-2). El Villarreal chafó el pleno en el minuto 86 con el empate de Gerard Moreno (2-2).

Algo después de las diez de la noche de ese sábado, Aranda circula en su coche por Madrid con un primo y un amigo. Hablan del batacazo. Gran parte de las conversaciones que aparecen en el sumario proceden de un micro que la policía decide instalar, con autorización judicial, en el automóvil del exfutbolista al ver la frecuencia con la que cambia de teléfono móvil, y el uso habitual que hace de terminales encriptados.

 Esa noche, después de los partidos y después de haber dormido una siesta, repasa sus errores en el coche: “Aunque sea muy fiable... Porque si yo no estoy por medio, y los jugadores están, yo eso no lo hago, porque yo eso siempre lo he hecho con los jugadores, yo sin los jugadores no lo hago, olvídate. Y aquí no hemos hecho nada con los jugadores. Raúl lo único con el del Valladolid... ¿Pues tú no te has sentado ya con el del Valladolid? Pues vamos a hacer eso”, se lamenta.

Ese había sido el plan inicial de Aranda, apostar a la victoria del Valencia, que veía garantizada tanto por la situación deportiva como por la reunión que Bravo había mantenido con el jugador blanquivioleta Borja Fernández dos días antes en Pucela, y que la policía registró en sus seguimientos. 

Bravo llegó a Valladolid el jueves 16 de mayo a las 14.30 al volante de un Mercedes clase A, seguido de varios policías. Poco más de una hora después, a las 15.50, emprende el viaje de regreso a Madrid, de lo que los investigadores deducen que “Raúl Bravo fue a la ciudad de Valladolid con el único objetivo de citarse con Borja Fernández, el cual tendría la encomienda de influir sobre el resto de jugadores del equipo, al objeto de condicionar el resultado del partido” contra el Valencia, “todo a cambio de un precio que sería abonado por los líderes de la organización”.

Eso creían tenerlo controlado. “Tengo 100%”, le había dicho Bravo. Sin embargo, según una conversación intervenida esa misma tarde después de los partidos, el mismo Bravo le persuadió de ser más ambicioso. “Lo mejor de todo es que yo sabía una apuesta sólo, cuál era, que era que empataba y ganaba el Valencia. Yo no sé para qué Raúl me metió en la cabeza al Getafe, me hizo hablar con gente del Getafe y me cago en los muertos, que me dijeron hay siete sólo. Y yo sabía que esos siete, de siete había tres en el campo, te lo garantizo”, le dice Aranda a su interlocutor.

No había sido la única gestión que los presuntos cabecillas de la Oikos habrían realizado con el Getafe, según las intervenciones policiales. Una vez que, según la versión de Aranda, se habían asegurado a Borja Fernández, Bravo apunta sus influencias hacia futbolistas del club del sur de Madrid. Lo cuenta también Aranda en su coche esa noche: “Vas ahora a hablar con Paco Estévez, intermediario. ¿Ese sabes lo que ha hecho? Ha hablado con el otro, el otro le ha dicho que sí y le hemos tocado un par de jugadores, soltar la... la esto, por si cuela, pues se lleva 15.000 euros”.

Después de ver cómo se había esfumado el dinero de su apuesta, Aranda duda de que en realidad tuvieran atado el concurso de jugadores azulones, algo que él considera imprescindible en este tipo de arreglos: “Te digo una cosa, yo he visto el partido ese y aunque se hubiesen dejado el Villarreal, de verdad, el Getafe no... Es que ha tenido veinte ocasiones solo, en el primer tiempo y en el segundo tiempo ha tenido dos o tres nada más. Un equipo que, que tiene que ganar, se mata”, se queja Aranda. “Hazme caso, que la apuesta o estás dentro de la... o estás jugando tú al fútbol o si no es muy difícil enterarte así al 100%”, le dice a uno de sus acompañantes.

Para el exfutbolista malagueño es una noche de lamentos, una caída empujado por la avaricia: “A 2.10 se pagaba, vale. En el primer tiempo y en el segundo tiempo. A 2.10 y eso es lo que pasó. Esa es la mierda que pasó. Yo le dije [a Raúl]: somos gilipollas, tío, por abusar. Por buscar una puta cuota de 3, por abusar mira lo que hemos hecho”, dice a su interlocutor. A 2.10 se pagaba solo la victoria del Valencia en Valladolid. La rentabilidad subía hasta 3 si se combinaba la apuesta con la victoria del Getafe contra el Villarreal. No sucedió y perdieron él y la gente a la que había aconsejado.

La jornada había empezado con sensaciones muy distintas. Minutos antes del mediodía, también desde su coche, Aranda aconseja a un amigo sobre posibles apuestas a los partidos de LaLiga que iban a empezar a las 16.15. Su primer impulso es el camino sencillo: “Hermano, no me empieces a decir tonterías, ¿vale? Tú espera a que yo te diga lo que te vaya a decir: una cuota de dos y a tomar por culo, ya está. Déjate de gilipolleces: que cómo lo ves esto, cómo lo ves lo otro. Si vas a lo seguro vas a lo seguro; si no haz lo que te dé la gana”.

Pagar a Borja Fernández

Un minuto después recibe una llamada y parece mantener la prudencia. “Déjate de tonterías, de verdad te lo digo. ¿Tú quieres combinar? ¿Tú quieres combinar?”, dice a su interlocutor, que le contesta: “No, no, no, yo voy a hacer lo que tú”. Enseguida Aranda se muestra más osado: “Mira, hermano, está primera parte, que gana primera parte y segunda el Valencia, ¿vale? Escúchame, que gana la primera parte y segunda, vale, o sea, que gana la primera parte y que el partido lo gana también; no que gana, que tiene que marcar dos goles en las dos partes, que gana primera y segunda. Y que gana Getafe, ya está. No hay otra cosa”, le dice.

Minutos después, Aranda parece haber olvidado sus reparos. Llama a su prima Maca, que trabaja en uno de los locales de apuestas Luckia de los que es propietario en Málaga y le da instrucciones para apostar 10.000 euros: “Cuando tú termines, sin que nadie te vea, le pones que gana el Getafe y la combinas con que gana el Valencia”, le pide. “Que no lo digas en voz alta, Maca, que no te puede escuchar nadie, que si no todo el mundo habla en mi salón”. Y sigue: “Mételo todo y cuando ya no te deje meterlo, te esperas al directo, vale, y haces lo mismo, vale, todo a eso. No te puede ver nadie, Maca, nadie”, le insiste.

Aranda pierde eso, más su parte de lo que presuntamente utilizaron para seducir al Getafe para que ganara, que es lo que necesitaba, más “50.000,00 euros a Raúl Bravo para pagar su parte correspondiente a Borja Fernández por los servicios prestados a la organización criminal [del total de 100.000 que le habrían prometido]”, según la policía.

En el coche, con sus dos acompañantes, frustrado, esboza los siguientes pasos: “A ver si esta semana cojo el dinero del salón [puso a la venta el local de apuestas de El Palo], los 120.000 euros, le doy 50 a Raúl, que se los dé a ese desgraciado ya y que me deje tranquilo ya... Y a vivir muy tranquilo”, dice en un trayecto que le deja una conclusión más sentida: “Hoy me ha enseñado la vida una experiencia que no veas... Ya no por la apuesta... Yo venía a ver a mi niño, yo no venía a jugar apuestas ni a salir ni nada, yo venía a ver a mi niño. Pues yo he estado todo el día pendiente del puto partido ese de mierda sin hacerle caso a mi niño”, lamenta.


“Algo va a caer seguro; Segunda no es Primera, en Segunda cae”


Al día siguiente del batacazo de las pérdidas de la trama Oikos por la fallida apuesta combinada al Valladolid-Valencia y al Getafe-Villarreal, sigue funcionando la grabadora instalada por la policía en el coche de Carlos Aranda, uno de los presuntos cabecillas. Son las ocho y media de la tarde y va acompañado de su primo, Carlos López Aranda Buitre, y de un amigo, Iván Alonso Barquilla.

Aranda sigue dándole vueltas a cómo recuperarse de las cuantiosas pérdidas sufridas la tarde anterior, y a cómo ayudar a recuperarse a sus amigos, que habitualmente siguen sus consejos. Acabada la competición de Primera, aún les quedan partidos de Segunda por delante.

—Barquilla: ¿Qué hago, Carlos, dejo metido algo en Bet por si acaso?
(...)
—Carlos: Algo va a caer seguro, vamos, eso lo tengo seguro, eso lo tengo clarísimo. Segunda no es Primera, en Segunda siempre cae.
—Buitre: Hay que preguntar si alguien está aliado, hermano.
—Carlos: No te preocupes, que claro que habrá hecho...
—Buitre: Claro, claro, seguro.
—Carlos: Porque éste gana dinero... Siempre pasa igual, antes [ininteligible].
—Barquilla: Es muy peligroso, tío. Yo apuesto una vez más y si pierdo no apuesto nunca más.

Sin embargo, no todo son malas noticias esa noche. En sus informes, la policía recoge también otro fragmento de conversación producida un par de horas después en el automóvil en el que siguen Aranda, Buitre y Barquilla: “Carlos les dice que hoy su salón de juegos de La Palmilla ha podido ganar entre unos 30-40 mil euros, Iván le pregunta que cuánto le queda de eso, respondiendo Carlos que unos 17.000, 18.000 euros”, resumen los agentes.

“El lunes me voy a quitar el teléfono, voy a ir a Movistar y le digo, cámbiame el número, cuánto es, se acabó, a mí que no me llamé Raúl Bravo, que no me diga nada nadie”, se propone Aranda.

18.6.19

Aranda, al presidente del Huesca: “Si no contestas, iremos a verte con esa gente”... Amañar el Huesca-Nàstic costó 200.000 euros

"La Operación Oikos contra el amaño de partidos de fútbol comenzó a partir del encuentro Huesca-Nàstic (0-1) disputado el 27 de mayo de 2018. 

Los sistemas de monitorización de apuestas de la UEFA encontraron pruebas “claras y apabullantes” de que el resultado había sido acordado. 

En las conclusiones de la policía incorporadas al sumario, se apunta muy alto en la estructura del club oscense: “La corrupción deportiva dentro de la S. D. Huesca alcanza a gran parte de su cúpula Directiva, entre ellos su Presidente Agustín Lasaosa. Además, el hecho de que la SD Huesca amañara partidos en la temporada pasada era conocido por gran parte de la plantilla, que aun contrarios a dicha corrupción, no parece que se opusieran frontalmente”.

Lasaosa, ya expresidente del club, fue detenido el pasado martes 28 de mayo en su domicilio. Quedó en libertad con cargos el jueves siguiente, después de declarar ante el juez Ángel de Pedro, con la obligación de presentarse en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes, una fianza de 50.000 euros, y con la condición de investigado por corrupción en el deporte y como cooperadores necesarios en un delito de estafa.

Sobre él planea una de las grandes sombras del caso, una deuda de 100.000 euros que le reclaman desde julio de 2018, y de manera muy insistente, Carlos Aranda y Raúl Bravo, los presuntos cabecillas de la trama.

El sumario recoge múltiples conversaciones entre varios de los detenidos en las que se refieren a esta reclamación de los conocidos como “los malos”. La mayoría de los extractos incluidos en el sumario corresponden a charlas mantenidas entre Íñigo López, jugador del Huesca la temporada pasada (ahora en el Deportivo de La Coruña), y Juan Carlos Galindo, jefe de los servicios médicos del club hasta su detención y puesta en libertad sin fianza.

En varias de esas conversaciones, el futbolista explica al médico que “los malos” le presionan para que él reclamen la deuda a Lasaosa, y que él trata de ganar tiempo. “Dijeron que hasta Navidades aguantaban”, le cuenta en una ocasión. Y justo al terminar esas fiestas, el 7 de enero de este año, Aranda pierde la paciencia y envía un mensaje amenazante a Lasaosa: “Presi !!! Cuando podemos cerrar los 100 que tenemos pendiente. Todo el mundo salió bien parado menos nosotros que organizamos todo. Y encima estamos metidos en un lío con la gente que puso la pasta y sólo nos aguanta este mes. Si no contestas iremos a verte personalmente con esa gente y te aclaras tú con ellos. En esta vida hay que ser serio y agradecido”, le dice.

“Habrá que buscar una solución con Josete”, le dice poco después Lasaosa a López en referencia a José Luis Ortas, director general del club. [Ortas remitió un comunicado a este periódico en el que asegura lo siguiente: "Que nunca jamás ha hablado con los los tres imputados por una teórica deuda o contrato que comprometiera a dichos Sres. con Carlos Aranda y con Raúl Bravo, desconociendo por tanto su existencia y que tuvieran que hablar conmigo por ese motivo".]

No sería el único empleado de alto rango del club enterado. En los informes aportados al sumario, la policía recoge que a mediados de marzo de este año el asunto se trata en una junta directiva del club, y que el 29 de ese mismo mes Emilio Vega, entonces director deportivo del Huesca (también detenido, libre sin cargos), cenó en Madrid con Raúl Bravo.

Un mes antes, el 16 de febrero, Lasaosa le había comentado a López una posible salida: “Habrá que darles trabajo... Yo no sé qué... Con el pirata de Almendralejo le diremos...”, le dice en referencia al Extremadura, donde el futbolista jugó los primeros meses de esta temporada, hasta fichar por el Depor en el mercado de invierno, y con cuyo presidente, Manuel Franganillo, López y Lasaosa tenían buena relación."                    (David Álvarez, El País, 15/06/19)


"Amañar el Huesca-Nàstic costó 200.000 euros.

 El amaño de un partido de fútbol no tiene un precio fijo. “Depende de la importancia del partido y del número de futbolistas que haya que pagar para cometer el fraude”, señalan fuentes policiales. En el caso del Huesca-Nàstic de la pasada temporada en Segunda, el precio fue supuestamente 200.000 euros. 

Así lo apunta la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional en los informes que desembocaron el pasado martes en la Operación Oikos, con la detención de una decena de personas por su supuesta implicación en la trama presuntamente encabezada por Raúl Bravo, exjugador internacional del Madrid. Ayer se presentó en una comisaría de Madrid y fue detenido un undécimo implicado, un jugador español que milita en un equipo indio.

 Quedó en libertad con cargos.

En el Huesca-Nàstic, “hubo un primer pago, de aproximadamente la mitad de esa cantidad, antes del encuentro. El resto se pagó después, una vez que el partido había terminado como quería la trama para lograr altos beneficios en las apuestas”, añaden estas fuentes. En concreto, con el 0-0 al descanso y la victoria visitante al final por 0-1. “Las apuestas se hicieron a través de los mercados asiáticos de juegos de azar, mucho más laxos en los controles y que dan grandes dosis de anonimato a estas mafias”, añaden. La investigación policial se centra ahora en analizar, precisamente, los flujos de dinero y destapar las casas de apuestas de las que la trama presuntamente se valía.

Las pesquisas policiales coinciden con el contundente informe de la UEFA sobre el Huesca-Nàstic (0-1) del 27 de mayo de 2018. El documento confidencial, enviado el martes 29 de mayo a LaLiga y la Federación, y posteriormente a ambos clubes, y al que ha tenido acceso EL PAÍS, abre sus 25 páginas con una contundente conclusión: “Hay pruebas claras y apabullantes de que el curso o el resultado de este partido fue influido excesivamente con intención de obtener beneficios corruptos de las apuestas. Las pruebas de las apuestas indican básicamente que los apostantes tenían conocimiento previo de que la SD Huesca iba a perder el partido”, dice en su portada.

A partir de ahí el documento elaborado por la empresa Sport Radar para la UEFA detalla los indicios encontrados, que divide en tres grupos: apuestas prepartido “altamente” sospechosas de que el Huesca perdería, apuestas “extremadamente” sospechosas durante el partido en el mismo sentido y otros factores, donde encuadran lances de juego como la expulsión del local Akapo.

Según el informe, las alarmas saltaron ya días antes del encuentro. Especialmente a partir del 24 de mayo, cuando se registraron apuestas “muy sospechosas” a favor del Nàstic en las principales casas asiáticas en la modalidad hándicap asiático. 

Antes de los movimientos sospechosos, el Huesca, líder de la tabla y ya ascendido a Primera, aparecía como favorito para los apostantes. Sin embargo, en los siguientes tres días el mercado varió radicalmente su pronóstico, y la victoria del club catalán, que luchaba por eludir el descenso, pasó a considerarse mucho más probable: el hándicap asiático varió de uno negativo de -0,25 a uno positivo de +0,75.

Una atención exagerada

Esta fe previa también se registró en modalidad de juego, el 1x2, donde se apuesta a quién gana (1), empata (x) o pierde (2). En Betfair, el sitio vigilado por Sport Radar, resultaba evidente que parecía mucho más probable el triunfo del Nàstic (2) que las otras opciones. Además, en este mercado prepartido se registró una bolsa de 621.498 euros, unas 14 veces más de lo habitual en Segunda, donde se ven 42.054 euros de media. 

Según el documento, eso demuestra que “los apostantes prestaron a este partido una atención exagerada”. También razonan que las circunstancias deportivas que rodearon el choque no justifican el entusiasmo favorable al Nàstic: ni que el Huesca no entrenara hasta dos días antes del duelo por celebrar el ascenso, ni los pocos cambios en las alineaciones habituales.

Las sospechas de los investigadores se mantienen en los primeros minutos del partido: “A pesar de que el Nàstic no dominaba en el campo, los apostantes continuaron decantándose de manera apabullante por su victoria”. El informe desconfía de la limpieza del juicio de los jugadores, que en el minuto 49, con 0-0, atribuían al Nàstic un 74% de opciones de victoria cuando una “probabilidad justa” les daba solo un 46%.

 “La confianza de los apostantes en este resultado era todavía más inusual teniendo en cuenta que las estadísticas del partido indican que el encuentro estaba bastante equilibrado, lo que demostraría que los apostantes no estaban basando sus opiniones en lo que sucedía en el campo”.

El documento recoge que la bolsa acumulada con las apuestas durante el partido en el mercado 1x2 de Betfair ascendió a 1.198.407 euros, unas diez veces más que la media registrada para los partidos de Segunda, que fue de 120.121 euros."                 (David Álvarez, El País, 30/05/19)