"El portavoz nacional del PP y alcalde de Madrid, José Luis
Martínez-Almeida, ha alabado este miércoles la conducta «ejemplar y
admirable» de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre ante la
corrupción. Vamos a hacer un pequeño repaso por las polémicas de la vida
política de Aguirre ante tales alabanzas.
Primero, pongámonos en situación. Esperanza Aguirre, condesa consorte
de Bornos y ostentó el de condesa consorte de Murillo (hasta la
renuncia de su marido en 2013), es Grande de España, la máxima dignidad
de la nobleza española en la jerarquía nobiliaria, pues está situada
inmediatamente después de la de príncipe de Asturias y de la de infante
de España. Esto podría tener cierta importancia hace 100 o 200 años,
pero Aguirre es en 2021 una ciudadana más que puede ser juzgada por sus
actos polémicos, que no son pocos.
Tras obtener la licenciatura de Derecho por la Universidad
Complutense de Madrid en 1974, en 1976 accedió al Cuerpo de Técnicos de
Información y Turismo por oposición. Ocupó la jefatura de servicio de
Publicidad de Turismo de la Secretaría de Estado de Turismo, donde
permaneció hasta 1979. Posteriormente se hizo cargo de diversos cargos
administrativos de designación directa en el Ministerio de Cultura, con
varios ministros, durante los gobiernos de Unión de Centro Democrático;
así, fue nombrada sucesivamente jefe del Gabinete Técnico del director
general del Libro y la Cinematografía del Ministerio de Cultura (1979),
subdirectora General de Estudios en la Secretaría General Técnica del
Ministerio de Cultura (1980), subdirectora general jefe del Gabinete
Técnico del subsecretario de Cultura (1981) y subdirectora general de
Fundaciones y Asociaciones Culturales (1982).
Perteneciente desde muy joven al Club Liberal de Madrid, su presidente,
Pedro Schwartz, impulsor de la Unión Liberal, propició en 1983 la
entrada en política de Aguirre de la mano de este partido con la
agrupación política Coalición Popular, en la que se integraba la el
partido de Schwartz. Fue elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid en
las elecciones municipales de 1983 en Madrid. En la oposición, fue
miembro de la Comisión Permanente del Ayuntamiento y de portavoz de
Coalición Popular en el Área de Cultura, Educación, Juventud y Deportes y
en el Distrito de Moncloa-Aravaca.
En diciembre de 1984, al fusionarse Unión Liberal con el Partido Liberal
(PL), Aguirre ocupó diferentes cargos en la ejecutiva nacional y
secretaría del Consejo Político del Partido Liberal de José Antonio
Segurado. En 1987 abandonó el Partido Liberal e ingresó en Alianza
Popular (AP). Renovó su acta de concejala en el Ayuntamiento de Madrid.
La primera polémica de Aguirre llega por su forma de acceder al poder:
mediante una moción de censura del ya denominado Partido Popular y del
Centro Democrático y Social contra el alcalde del Partido Socialista
Obrero Español, Juan Barranco, ambos partidos pasan a gobernar el
Ayuntamiento de Madrid, en 1989. Esperanza Aguirre fue nombrada
concejala de Medio Ambiente.
La lista del PP obtuvo una mayoría absoluta de concejales en las
elecciones municipales de 1991 en Madrid con mayoría absoluta y
Esperanza Aguirre, repitiendo como concejala, fue nombrada tercera
teniente de Alcalde y concejala de Medio Ambiente. Dos años después fue
designada además concejala de Cultura. Asimismo, pasó a dirigir las
concejalías de Limpieza y de Educación y Deportes.
Tras la segunda victoria por mayoría absoluta del PP en las
elecciones municipales de 1995 en Madrid (a las que Aguirre concurrió
como número 2 de la lista del PP), tuvo lugar el nombramiento de Aguirre
como primera teniente de alcalde y como portavoz del Grupo Municipal
del Partido Popular. En ese año fue nombrada consejera de Caja Madrid,
en representación del Partido Popular.
En las elecciones generales de 1996 fue candidata del Partido Popular
al Senado por Madrid. Aguirre, que había sido designada como miembro
del Comité Ejecutivo Nacional del partido, resultó elegida senadora. El
nuevo presidente del Gobierno, José María Aznar, le confió la cartera
Educación y Cultura. Desempeñó el cargo de ministra hasta 1999, cuando
fue sucedida por Mariano Rajoy.
En febrero de 1999, fue propuesta por el Grupo Parlamentario Popular
en el Senado para el cargo de presidenta del Senado. En marzo de 2000
repitió como presidenta en un segundo mandato. Renunció a su escaño para
concurrir como cabeza de lista del PP en las elecciones a la Asamblea
de Madrid de mayo de 2003. Tenía otros planes.
2003, el tamayazo
Aguirre había ampliado sus miras y quería más poder, sin embargo,
tuvo que usar métodos oscuros para lograrlo. Tas elecciones autonómicas
de Madridel 25 de mayo de 2003, el Partido Popular fue el partido más
votado pero quedó a un escaño de la mayoría absoluta. El PP se quedó con
el 46,67 % de los votos en la Comunidad de Madrid (55 diputados) y a un
escaño de los sumados por el Partido Socialista Obrero
Español-Federación Socialista Madrileña (39,99 %, 47 escaños) e
Izquierda Unida (7,68 %, nueve escaños).
Sin embargo, la elección de un gobierno bipartito de izquierdas no se
consumó debido al abandono de su militancia en el partido socialista,
por parte de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, que pasaron al grupo
mixto sin apoyar a ningún candidato. Este cambio en su posición generó
una gran polémica y se conoció popularmente como el caso “Tamayazo”.
Mariano Fernández Bermejo, quien fue ministro de Justicia del
Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, declaró durante la campaña
electoral de 2007 que la investigación judicial respecto al caso fue
bloqueada por el Fiscal General del Estado Jesús Cardenal, nombrado por
el gobierno de José María Aznar, sin que se retomase tras la ascensión
del PSOE al poder.
Se acabó descubriendo que los tránsfugas
habían llamado desde su escaño a un conocido abogado del Partido
Popular para concertar sus movimientos, que las habitaciones de hotel en
las que se refugiaron, protegidos por guardaespaldas colaboradores
habituales de Intereconomia, fueron pagadas por dos conocidos militantes
y constructores del PP, Francisco Bravo y Francisco Vázquez, y que se
habían reunido con el responsable de las finanzas del Partido Popular en
la comunidad, Ricardo Romero de Tejada. os dos constructores implicados
obtuvieron poco después una recalificación de sus terrenos del
municipio de Villaviciosa de Odón que permitió aumentar su
edificabilidad y la comisión de investigación fue suspendida con los
votos del Partido Popular. Aguirre, gracias a la situación, convocó
nuevas elecciones y se convirtió en presidenta de la comunidad autónoma
de Madrid.
Enriquecimiento familiar
La familia política de Esperanza Aguirre se enriqueció por la
recalificación y venta de sus terrenos para urbanizar la Ciudad
Valdeluz, y que el entonces ministro de Fomento del gobierno del Partido
Popular creara allí un apeadero del AVE, Guadalajara-Yebes, en vez de situarlo en Guadalajara a 13 km de distancia.
Aguirre señaló que ni ella ni su familia tenían terrenos en Yebes, y
que el competente para la recalificación de los terrenos era José Bono,
entonces presidente de la Comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y que
el dueño de Reyal, principal promotora de Ciudad Valdeluz, es el promotor y hotelero Rafael Santamaría, amigo de José Bono.
En Tres Cantos, la familia de Aguirre compró terrenos por 3,1 millones de euros en 2001 y en 2004 los venden por 11,2 millones de euros, ganando ocho millones de euros.
En Villanueva de la Cañada los tíos maternos de Esperanza Aguirre ganaron dos millones de euros en seis años
por una recalificación de terrenos en Villanueva de la Cañada ordenada
por Enrique Porto director general de urbanismo, nombrado por Aguirre.
Compraron 24 326 m² de terrenos no urbanizables en el año 2000 por 419
995 euros, al 50 % con otra empresa, y los venden en 2006 por 4,6
millones de euros.
Enrique Porto dimitió en 2006 por haberse lucrado él mismo tras esta misma recalificación, vendiendo por 4,3 millones de euros terrenos por los que había pagado 87 000 euros en 1999.
Esperanza Aguirre no asumió ninguna responsabilidad política por el enriquecimiento de sus familiares.
Espionaje
En 2010, el gobierno de Aguirre se ha visto envuelto en
investigaciones y acusaciones en torno a casos de espionaje
presuntamente realizado por empleados de seguridad de la Comunidad de
Madrid sobre
miembros del mismo gobierno, el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo y el
exvicepresidente y exconsejero regional Alfredo Prada.
La Audiencia Provincial abrió diligencias por malversación de
caudales públicos, ya que en sí mismo, «seguir a una persona no
constituye infracción penal alguna». El 15 de julio de 2010, el juzgado
de instrucción n.º 5 de Madrid sobreseyó el caso, al considerar que no
podía comprobarse si habían usado o no medios públicos para los
seguimientos. 7
El caso fue reabierto en marzo de 2011 por la Audiencia Provincial de
Madrid, al considerar que existían «indicios suficientes de la comisión
de delito».
Aguirre y la Gürtel
Aguirre, como todo el Partido Popular, se ha visto implicado también
en el Caso Gürtel, escándalo que afecta a municipios de Valencia y de la
Comunidad de Madrid, como Majadahonda, Arganda del Rey, Pozuelo de
Alarcón y Boadilla del Monte, donde gobernaban alcaldes del Partido
Popular.
Según la investigación judicial, esos alcaldes presuntamente
adjudicaron contratos de decenas de millones de euros a la red de
Francisco Correa y a sus empresas afines a cambio de comisiones
ilegales.
El principal imputado en la trama, Alberto López Viejo, colaboraba
con Esperanza Aguirre ya en el Ayuntamiento de Madrid, desde donde la
presidenta se lo llevó al gobierno de la Comunidad, nombrándolo
viceconsejero de presidencia y consejero de deportes.
Esperanza Aguirre, entonces presidenta de la Comunidad de Madrid,
destituyó al consejero de Deportes, Alberto López Viejo, y aceptó la
dimisión de Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda, por estar ambos
presuntamente relacionados con empresas investigadas.
Aguirre y la Púnica
Entre 120 000 y 140 000 euros de dinero público
fueron ilegalmente dedicados a trabajos de reputación en línea de altos
cargos de la Comunidad de Madrid, especialmente Esperanza Aguirre e
Ignacio González, y también para mejorar la imagen pública de Borja
Sarasola, Salvador Victoria y José Manuel Berzal; según un informe de la
Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil presentado al
juzgado que investiga el Caso Púnica.
Isabel Gallego, directora general de Medios de Aguirre, era la
interlocutora con la Púnica en nombre de la presidenta. Para Ignacio
González, las funciones de contacto las realizaba Isabel Díaz Ayuso,
entonces vicesecretaria de Comunicación del PP y en la actualidad es
presidenta de la Comunidad de Madrid.
Los trabajos incluían medidas proactivas de “posicionamiento online
de las noticias relativas a su persona, creación de espacios web,
contrarrestar noticias negativas o creación de perfiles falsos para
influir en campañas en redes sociales. El informe recoge emails en los
que hablan de trabajos concretos como: “contra el boicot que se difundía
en la red para la inauguración del curso en la UAM en las que se
anunciaba la presencia de Esperanza Aguirre”; o como usaron perfiles
falsos en Twitter, para contrarrestar un Trending Topic “porque le han
lanzado un ‘tupper’ durante la inauguración del curso escolar”; o la
difusión masiva de noticias en las que Mario Vargas Llosa alababa a la
entonces presidenta de la Comunidad de Madrid.
En el marco de la instrucción del caso Púnica, uno de los principales
investigados, Francisco Granados, declaró ante el juez el 12 de febrero
de 2018 descargando la responsabilidad en terceras personas entre las
que, según su versión, se hallaba la expresidenta madrileña.
Financiación ilegal
Esperanza Aguirre financió de forma irregular su campaña electoral del 2003 y 2004
con donaciones de empresarios que contrataban con el gobierno del PP y a
los que su gobierno posteriormente adjudicaría más de 200 contratos, la
mayoría de forma directa.
Lo hicieron mediante donaciones a una fundación fantasma, Fundescam,
de la que ella era presidenta, y que se encontraba en una situación
irregular, ya que nunca había presentado sus cuentas.
En 2012, la Agencia Estatal de Administración Tributaria presentó un informe ante el juez de la Audiencia Nacional
en el que según sus investigaciones se aportaban pruebas de una posible
financiación ilegal, y de la existencia de facturas falsas extendidas
por empresas de la trama Gurtel a la fundación Fundescam por servicios
prestados al partido en las campañas.
La Fiscalía Anticorrupción no continuó la investigación al estar ya prescrito el presunto delito." (Javier F. Ferrero, Contrainformación, 15/09/21)