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24.9.18

El Bigotes mete a Alejandro Agag en la investigación sobre las ‘mordidas’ de la F1 de Valencia

"Uno de los cabecillas de la Gürtel, Álvaro Pérez El Bigotes, ha metido de lleno al yerno del expresidente José María Aznar en una de las causas sobre la Fórmula 1 abiertas en Valencia. En concreto, en la que investiga las presuntas mordidas y amaño de los contratos en la construcción del trazado del circuito.

En una declaración realizada ante la magistrada en calidad de testigo, Pérez contó que “su relación con Francisco Camps, expresidente valenciano y principal imputado, comenzó hace 22 años cuando les presentó Alejandro Agag”.

Según la declaración, a la que ha tenido acceso ElPlural.com, Alejandro Agag pudo ser una de las personas que consiguieron que el evento deportivo llegara a Valencia. Explica El Bigotes que el yerno de Aznar era “intimísimo amigo suyo y muy amigo de Camps”, tanto, que ambos estaban dentro de un grupo de WhatsApp de ‘jóvenes políticos’. También aseguró que la relación de Agag con Bernie Ecclestone era “muy estrecha” porque ambos vivían en Londres.

“Lo de la Fórmula 1 estaba cerrado y se iba a construir”

Al parecer, en la capital inglesa fue donde Agag organizó una cena con el entonces presidente valenciano y el dueño de la Fórmula 1. Cena a la que Álvaro Pérez no asistió, pero que sí sabe que se hizo. De hecho, el cabecilla de la Gürtel le contó a la magistrada del caso que su amigo Agag le dijo que: “Lo de la Fórmula 1 estaba cerrado y se iba a construir”.

Estas manifestaciones realizadas por El Bigotes podrían llevar a la juez de instrucción valenciana, a citar a Alejandro Agag en calidad de testigo para que expliqué cuál fue su papel real en la llegada de un evento deportivo que, según Camps, no le iba a costar ni un euro a los valencianos, y que ha terminado dejando un pufo de más de 300 millones para las arcas públicas valencianas.

Aunque tampoco se descarta que la citación sea como investigado, pues las fuentes consultadas explican que, Álvaro Pérez, con su declaración dejó caer que Agag hizo de intermediario en la F1, lo que lo pondría en el centro de la investigación pues, de ser cierto, tendría información clave para los investigadores."                    (Loreto Ochando, El Plural, 17/09/18)

20.6.18

800.000 euros en dinero b para la campaña nacional de Rajoy

 "800.000 euros en dinero b para la campaña nacional de Rajoy.

La sentencia por la caja b del PP valenciano hecha pública este lunes detalla la financiación “de modo irregular, en parte en efectivo y en parte a través de terceros”, de la mayor parte de los trabajos que la formación conservadora contrató en la Comunidad Valenciana con la trama de Francisco Correa durante los comicios municipales y autonómicos de 2007, y las elecciones generales de 2008. 

El magistrado José María Vázquez Honrubia explica que en esos procesos electorales Orange Market, la empresa con la que la red Gürtel operaba en esta comunidad, percibió de manera legal únicamente 175.000 euros de los más de dos millones que realmente facturó por la organización de 56 mítines y la contratación de espacios publicitarios en autobuses, vallas y medios de comunicación.

De ese dinero, 801.810 euros correspondían a la campaña a la presidencia del Gobierno de Mariano Rajoy de 2008, las segundas elecciones que perdió. Con este último dinero se sufragaron 26 actos electorales.

 En al menos dos de ellos —incluido el mitin de fin de campaña en el Hemisfèric valenciano— participó el propio Rajoy. El coordinador de aquella campaña fue Ricardo Costa, ex secretario general del PP de Valencia y condenado a cuatro años de cárcel por cuatro delitos —tres de ellos electorales— tras confesar durante la vista las irregularidades. 

El fallo concluye que parte de estos gastos fue cubierta por seis empresarios radicados en la Comunidad Valenciana que, a cambio, esperaban verse favorecidos con la adjudicación de contratos públicos por parte de las Administraciones gobernadas por los populares. Los empresarios los abonaron directamente a Orange Market camuflando como pagos por servicios ficticios prestados.

Vázquez Honrubia añade que las irregularidades en la financiación de actos del PP valenciano no se limitaron a las campañas electorales y que durante esos mismos años el partido pagó “también fuera del circuito legal del dinero” otros servicios prestados para el partido por la trama Gürtel. En 2007, los populares abonaron de este modo 508.051 euros por 32 actos de todo tipo, desde uno conmemorativo de los 100 días del Gobierno de Francisco Camps a comidas con militantes en diversas localidades.

Al año siguiente la cifra superó los 918.000 euros por 38 actos, entre ellos una campaña contra el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; los gastos de una manifestación y un acto en contra de la ley del aborto.

 También, la fiesta con la que se clausuró el congreso de junio en el que Rajoy fue reelegido presidente del partido. En total, la sentencia recoge que en estos dos años, el PP financió de modo irregular actos del partido, tanto electorales como de fuera de campaña, por cerca de 3,5 millones de euros."          (Óscar López Fonseca, El País, 12/06/18)


"La corrupción vuelve a golpear al PP. 

Solo tres semanas después de que se conociera la sentencia de la trama Gürtel, que acabó con el Gobierno de Mariano Rajoy; la Audiencia Nacional ha publicado este lunes la resolución sobre la rama valencia de la misma red, que considera probada la financiación ilegal del partido en la comunidad durante las campañas electorales de 2007 y 2008, cuando Francisco Camps era presidente de la Generalitat.

 El juzgado ha condenado a 18 de los 20 acusados, a los que impone penas que oscilan desde los cuatro meses a los seis años y nueve meses de cárcel.

"El PP de la Comunidad Valenciana financió sus campañas electorales de los años contemplados de manera tan absolutamente irregular que fue delictiva", subraya el juez José María Vázquez Honrubia en su resolución, donde describe a lo largo de 137 páginas los mecanismos delictivos empleados por la red de corrupción.


En ellas, destaca que el partido conservador utilizó a Orange Market, la filial valenciana del entramado empresarial de Francisco Correa, como una compañía "pantalla" para ocultar los gastos destinados para las citas con las urnas de 2007 y 2008. El magistrado no deja lugar a dudas al subrayar que existe "una inveracidad total" en la documentación enviada por los populares a los órganos fiscalizadores públicos.

El juzgado considera acreditado, por tanto, que la trama incurrió en delitos electorales, de falsedad documental y contra la Hacienda Pública. Y la sentencia condena a los principales miembros de la trama: a Francisco Correa, cabecilla de la red (cinco años y tres meses de prisión); a Álvaro Pérez, alias El Bigotes (seis años y nueve meses); a Pablo Crespo, ex secretario de Organización de los populares gallegos (cinco años); y a Ricardo Costa, ex secretario general del PP de Valencia (cuatro años).

 También, impone penas de un año y nueve meses a los nueve empresarios implicados, todas sustituibles por multas de hasta 154.000 euros, después de que reconocieran que pagaron comisiones para conseguir posteriormente contratos.

Vicente Rambla, exvicepresidente del Gobierno de la Generalitat, ha resultado absuelto —al igual que el empresario José Enrique Fresquet, contra el que se retiró la acusación el primer día de juicio—. "No hay prueba directa, ni indiciaria de calidad y cantidad bastante que permita concluir que es autor de los delitos impuestos", escribe el juez sobre Rambla.

Según explica la resolución, Correa y sus colaboradores expandieron su negocio a Valencia entre los años 2003 y 2005 para tener acceso a determinados políticos y "conseguir una posición ventajosa en la convocatoria y adjudicación de contratos" de eventos organizados por el PP, la Administración autonómica y sus empresas públicas.

 El PP valenciano contrató entonces a Orange Market para las campañas electorales de 2007 y 2008. Pero, según la sentencia, estos operaron sin tener en cuenta la cuantía máxima prevista por la ley. Así que recurrieron a empresarios para saltarse la normativa a través de abonos en b, que después se compensaba con adjudicaciones.

"Tales pagos no quedaron reflejados en facturación ni en contabilidad", considera probado el juez, que habla de que se produjeron "sobornos en diferido": "Ciertos empresarios pagan hoy campañas electorales y mantienen u obtienen mañana contratos administrativos".

Costa jugó un papel fundamental en todo ello. Era "el hombre que está detrás inspirando y sosteniendo la acción", recalca el magistrado, que admite que su testimonio autoinculpatorio resulta fundamental para la causa. "La declaración, corroborada testificalmente por Luis Bárcenas, acredita que efectivamente existía una financiación ilegal y que Costa era plenamente consciente de que ese modo de pago era totalmente ilícito", apunta la resolución, donde se señala que la trama dañó y puso en riesgo el "juego limpio electoral", así como "la neutralidad y objetividad del Estado".

Los nueve empresarios, que alcanzaron un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción, ya admitieron durante el juicio que pagaron mediante facturas falsas 1,2 millones de euros a Orange Market. Según los investigadores, solo en los comicios de 2008, el partido conservador llegó a pagar 2,03 millones con fondos de la caja b.

Entre los servicios prestados por esta compañía, y no declarados, se encuentran la organización de decenas de actos —en varios de ellos participó el expresidente Camps y Mariano Rajoy—, y la intermediación en la contratación de anuncios electorales (buses, vallas, radio y prensa).

El juez admite cierta "desazón" y recupera una frase del "lenguaraz" El Bigotes durante el juicio, cuando dijo que "son todos los que están, pero no están todos los que son". Pero esta causa no acaba aquí. La Fiscalía General del Estado ya anunció el pasado enero que estudiaría investigar a Francisco Camps después de que los principales acusados lo señalaran como el creador y organizador de la financiación ilegal del partido en esta comunidad.

 "Delante de mí llamaban al presidente [Francisco Camps] y le decían: 'Oye, que está aquí Álvaro'. Y decía: 'Pues dadle el acto del domingo'. Y ya está, otro cacahuete al mono", afirmó durante la vista oral Álvaro Pérez, en referencia a que era Camps quien ordenaba contratar con Orange Market. Tras esta y otras declaraciones, el magistrado José de la Mata, que instruye la causa de Los papeles de Bárcenas, aceptó investigar las acusaciones vertidas contra el expresidente.

La sentencia publicada este lunes recuerda que varios condenados apuntan a Camps como pieza clave del entramado. De hecho, da "notable credibilidad" al testimonio de Costa, que señaló al expresidente durante la vista oral. También considera "muy ilustrativa" la escena relatada por Álvaro Pérez en la que Costa llama a Camps para "literalmente, pedirle instrucciones".

 "Pero es imposible jurídicamente emitir pronunciamiento alguno contra él, porque comparece como testigo", señala el magistrado Vázquez Honrubia, que habla de la "radical negativa de Camps a admitir cualquier conocimiento". "Nada saben, nada recuerdan, nada reconocen", escribe el juez sobre el exdirigente del PP y sobre Víctor Campos, exvicepresidente de la Generalitat, que también compareció como testigo.

Además de los testimonios de los principales implicados, el juzgado ha valorado como prueba la "ingente cantidad de información" recopilada por la Guardia Civil. El magistrado aplaude la labor de la UDEF por su "minuciosidad y laboriosidad de extraordinario mérito". Todo ello compone una "sólida" batería de pruebas, que incluye una ilustrativa conversación telefónica entre Crespo y Cándido Herrero, contable de Orange Market, el 3 de febrero de 2009.

El primero le dijo al segundo: "Me llamaron de las 'galletas', mañana lo mandan. Y en esa misma fecha se extendieron tres cheques que el empresario Enrique Ortiz abonó a la empresa de Correa. Según los investigadores, era parte del lenguaje críptico que usaban: "galletas" eran las facturas, "biscotes" era dinero en metálico y Enrique Ortiz era el de las "magdalenas". 

Tres grupos delictivos




El juez diferencia tres grupos delictivos entre los condenados por la rama valenciana de la trama Gürtel y los bautiza con nombre propio. Habla primero del "Grupo Correa", formado por el cabecilla de la red junto a Crespo; El Bigotes, Cándido Herrero Martínez, contable de Orange Market; y Ramón Blanco Balón, asesor financiero.

El magistrado afirma que, aunque este conjunto de acusados no puede ser condenados como grupo u organización criminal en este procedimiento —porque no se acusa de ello—, se dan en él todas las caracteristicas que lo identifican como tal.

El magistrado habla también de un "Grupo Político", compuesto por Ricardo Costa; David Serra, exvicesecretario del PP valenciano; Cristina Ibáñez, exgerente; y Yolanda García, extesorero. Por último, el "Grupo empresarial" lo conforman los nueve empresarios: Antonio Pons, Alejandro Pons, Enrique Gimeno, Tomás Martínez, Rafael Martínez, Enrique Ortiz, José Francisco Beviá, Vicente Cotino y Gabriel Alberto Batalla."             (J. J. Gálvez, El País, 11/06/18)

25.5.18

El PP, condenado por participar de la corrupción de la trama Gürtel




"El juicio central del caso Gürtel, la trama de corrupción política más extensa y profunda de la historia democrática española y la pesadilla recurrente del PP durante la última década, ya tiene sentencia

La Audiencia Nacional ha condenado a 51 años al empresario Francisco Correa como director de la red corrupta que anidó en el PP nacional durante el aznarismo y que trasladó su actividad a la Comunidad Valenciana tras la llegada de Mariano Rajoy a la presidencia del partido. El fallo considera probada la existencia de una caja b en el Partido Popular, que será juzgada en una causa aparte, y que entre esta formación y las empresas de Correa "se tejió" un "auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional".


Correa, cuyas sociedades de organización de eventos percibieron 8,4 millones de euros entre 2000 y 2008 en contratos públicos a precios muy superiores a los de mercado, y que logró 2,85 millones por intermediar ante la Administración en favor de empresas ajenas, ya tiene una sentencia firme de 13 años de prisión por la pieza separada de Gürtel sobre los amaños de la adjudicación de los expositores de turismo de Valencia en Fitur.

 También aguarda en prisión otra sentencia por la supuesta caja b del PP valenciano, donde la fiscalía reclama para él otros siete años y tres meses de prisión. El fallo absuelve a Álvaro Pérez, conocido popularmente por el Bigotes.

El tribunal condena a 33 años y una multa de más de 44 millones de euros a Luis Bárcenas, extesorero del partido, por evadir algo más de seis millones de euros en impuestos 2003, 2006 y 2007 y embolsarse 1,24 millones en comisiones por facilitar contratos públicos a empresarios que le presentó Correa. Para la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, el tribunal impone una pena de 15 años de prisión, al considerar que colaboró con su marido en el ocultamiento de sus fondos en Suiza.

También sostiene que ella también ocultó rentas propias. El tribunal rechaza el argumento esgrimido por la defensa de Rosalía de que carecía de conocimientos como para llevar a cabo las actuaciones que se le imputan. Esa justificación, según la Sala, le relegaría “a poco más de un simple objeto, y esto no lo debe consentir el Tribunal”.

El previsible encarcelamiento de Iglesias puede tener efectos imprevisibles sobre el ánimo de Bárcenas de desvelar a la Justicia detalles sobre las finanzas del partido que ha amagado con airear tras ingresar en prisión provisional en junio de 2013. Por su parte, la ex mujer de Correa, Carmen Rodríguez Quijano, resulta condenada a 14 años y 8 meses de cárcel.

 

Bárcenas, pieza fundamental


Bárcenas, según la sentencia, fue una pieza fundamental en el "auténtico sistema de defraudación del erario público" levantado por Correa. Como tesorero popular, Bárcenas podía acercarse a quien en cada caso convenía para conseguir la adjudicación de contratos de obra pública, sostiene el tribunal. Luego en la fase de ejecución "se incrementaba" el precio "en la cuota fijada, que luego se repartía entre quien tenía relación en ella". Posteriormente, señala el fallo, "el propio partido recibía su correspondiente beneficio”.

La Sala considera que Bárcenas nutrió sus cuentas de Suiza, que llegaron a acumular 48 millones de euros en el año 2007, “con fondos provenientes de comisiones que recibió por su gestión e intermediación, aprovechándose de los cargos públicos que ostentó, en contrataciones públicas irregularmente adjudicadas”.

 Los jueces no han creído la versión del extesorero de que su fortuna fuera de origen lícito y explican que también se apropió indebidamente de la llamada “caja b” del partido, a la que él denomina contabilidad extracontable del Partido Popular”.

La sentencia, por dos votos contra uno, considera probado que el PP como persona jurídica y la exministra de Sanidad Ana Mato se beneficiaron  con la actividad delictiva de la trama, por lo que los condena en calidad de partícipes a título lucrativo.

El tribunal ve probado que la formación conservadora se benefició -sin ser consciente de su procedencia delictiva- de 111.186 euros para la campaña de las municipales de 2003 en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y de 133.628 euros en la campaña de Majadahonda.

Mato deberá devolver 27.857 euros de viajes y regalos familiares que la trama corrupta de Correa pagó a su exesposo Jesús Sepúlveda, antiguo alcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid), condenado a su vez a 14 años de cárcel en el juicio.

 

Sistema de corrupción institucional


El tribunal considera acreditado que entre 1999 y 2005 entre las empresas de Correa y el Partido Popular se tejió en esos municipios y en otras zonas de España "un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica, y local a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido".

 Estos acusados, según la sala "tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión en la contratación pública de determinados entes y organismos públicos que dirigían o controlaban directamente a través de terceras personas”.

El fallo de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia, que ocupa 1.687 páginas, condena a 29 de los 37 acusados. El cuadro de tipos delictivos es extensísimo: asociación ilícita, fraude a la administración pública, cohecho (activo y pasivo), falsedad en documento mercantil, malversación de caudales públicos, prevaricación, blanqueo de capitales, delitos contra la hacienda pública, tráfico de influencias, apropiación indebida, exacciones ilegales o estafa procesal intentada.

José Luis Peñas, el exconcejal de Majadahonda (Madrid) y denunciante de la trama, recibe una pena de cuatro años y nueve meses de prisión.

La sentencia de la llamada Época 1 de Gürtel llega en un momento especialmente delicado para el Partido Popular. La formación conservadora, que se ha visto rodeada por escándalos de corrupción, especialmente en la Comunidad de Madrid con los casos Púnica, Lezo y el master fraudulento de la expresidenta regional Cristina Cifuentes, ha sufrido un fuerte retroceso en sus expectativas electorales.

La última encuesta de Metroscopia para EL PAÍS proyecta una estimación de voto del 19,1%, la más baja de su serie y casi la mitad de la registrada a finales de 2016. El CIS, en su último barómetro, también sitúa al partido gobernante en sus mínimos históricos.

En los meses venideros hasta las próximas elecciones, el partido se seguirá viendo perseguido en los tribunales, con el consiguiente efecto corrosivo para su imagen: todavía están pendientes de juzgarse el caso Bárcenas, sobre la caja b del PP, y la causa sobre la destrucción de los ordenadores del extesorero popular, en el que el partido está procesado como persona jurídica.

El fallo llega una década después de que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón iniciara la investigación, que explotó en febrero de 2009 con la Operación Gürtel, que fue continuada por su sucesor en el juzgado, Pablo Ruz; y medio año después de que terminara el juicio, que se desarrolló a lo largo de 125 jornadas entre el 4 de octubre de 2016 y el pasado 17 de noviembre, una de las vistas orales más largas de la historia reciente. La sesión estrella del proceso fue la 101, celebrada el 26 de julio.

Ese día, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acudió a la Audiencia Nacional como testigo. Ante el tribunal presidido por el magistrado conservador Ángel Hurtado, que se opuso siempre a su declaración, Rajoy manifestó que su partido “jamás” recibió donativos en efectivo de empresarios y reiteró hasta en siete ocasiones que nunca se ha ocupado de cuestiones económicas de la formación conservadora, sino únicamente de las políticas.

El macrosumario Gürtel ha marcado la agenda de los últimos 10 años y ha terminado con la carrera política de algunos pesos pesados del PP como el expresidente valenciano Francisco Camps —que dimitió en julio de 2011 tras ser procesado en la causa por el regalo de los trajes, de la que resultó absuelto— o la exministra Ana Mato, juzgada como partícipe a título lucrativo por los regalos de la trama que recibió su esposo.

También dimitió, en mayo de 2017, tras ser imputada, la diputada regional madrileña Josefa Aguado. Las diferentes tramas de corrupción surgidas desde entonces acabaron con la trayectoria de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre o de la fallecida alcaldesa de Valencia Rita Barberá, entre otros líderes populares."            (Fernando J. Pérez, El País, 24/05/18)


Resumen oficial de la sentencia del ‘caso Gürtel’

Las condenas del juicio central del ‘caso Gürtel’, una a una.

El País, caso Gürtel, todas las claves

"La sentencia de la Gürtel condena al PP como partícipe a título lucrativo de la trama Gürtel urdida en torno a Francisco Correa. Luis Bárcenas, extesorero del PP, condenado a 33 años.

Condenado a título lucrativo. La sentencia hecha pública hoy sobre la primera época de la trama Gürtel ha supuesto que el Partido Popular sea el segundo partido político de España en recibir una condena por corrupción, después del fallo contra la antigua Convergencia i Unió por el caso Palau

El Partido Popular y la exministra Ana Mato han sido condenados como partícipes a título lucrativo de la red formada por Francisco Correa en el llamado Caso Gürtel. El avance de la sentencia del caso, que ha desvelado la Cadena Ser, supone la condena del extesorero del partido conservador, Luis Bárcenas, a 33 años de cárcel. 

También se condena a Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, a 15 años de prisión, y al esposo de Ana Mato, Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exsenador del Partido Popular, a 14 años. Francisco Correa ha sido condenado a 54 años de prisión, lo que se suma a una condena previa por una pieza separada que ya le condenó a 13 años. Además, el exconsejero autonómico madrileño y exconcejal en el Ayuntamiento de Madrid, Alberto López Viejo, ha sido condenado a 31 años de cárcel. 

La sentencia también acredita la existencia de la contabilidad paralela o B en el Partido Popular. El Tribunal da por probada la caja B del PP, desvelada el 31 de enero de 2013.

 La sentencia de hoy sienta precedente en este sentido, y debe tener influencia en el llamado Caso Bárcenas, nacido como una ramificación de la Gürtel y actualmente en fase de vista oral. La Fiscalía ha solicitado la inmediata entrada en prisión de todos los condenados.

 

Primer asalto


La primera época de la Gürtel, la primera de las macropiezas derivadas de uno de los casos más complejos de corrupción, hace referencia a hechos producidos entre los años 1999 y 2005 y en su marco se han sentado en el banquillo de los acusados hasta 45 personas por delitos de cohecho, prevaricación y tráfico de influencias. 

En los nueve años que ha durado la instrucción de la causa, cambios en la composición del tribunal encargado de juzgar esta pieza dejaron fuera de la misma al magistrado Julio de Diego, que había citado también a Mariano Rajoy como testigo en la causa.

La condena hecha pública hoy es la segunda en referencia al caso Gürtel. La primera causa del caso, relacionada con los regalos de trajes al expresidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps, se juzgó en 2012 por un jurado popular que absolvió al alto cargo. En 2013, el Tribunal Supremo confirmó la absolución.

El fallo hecho público hoy absuelve a uno de los personajes más conocidos del caso Gürtel, Álvaro Pérez, conocido como 'El Bigotes'. El arrepentido y denunciante José Luis Peña sí ha sido condenado, a cuatro años y nueve años. 
La Fiscalía pedía 15 años de prisión para el exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exsenador ‘popular’ Jesús Sepúlveda, un año más de lo fallado por la Audiencia Nacional. Las comisiones por mediar en adjudicaciones también beneficiaron a su esposa, la exministra de Sanidad Ana Mato, y al propio Partido Popular, a quienes la Fiscalía pedía 28.468 y 328.440 euros, respecticamente, como partícipes a título lucrativo, lo que significa que la codena es de caracter civil y no penal, y que el partido no conocía la trama de corrupción. 
La sentencia da por buenas estas acusaciones: la que fuera vicesecretaria de Organización y vicesecretaria Electoral del PP, y ministra de Sanidad con Rajoy, se benefició con dinero de la trama de prevendas como regalos y viajes con dinero, todo ello en la época en la que compartía bienes gananciales con su hoy exmarido Jesús Sepúlveda. 

En la cantidad calculada por la Fiscalía y refrendada en la sentencia entran las fiestas infantiles organizadas por Mato a cargo de las comisiones cobradas por su entonces marido.

 

UNA MANCHA QUE HA IDO EXTENDIÉNDOSE


El Caso Gürtel nació en 2009, fruto de una investigación de la Audiencia Nacional. Entre 2016 y 2017 tuvo lugar la última fase del proceso, ya durante la segunda legislatura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. La mancha de aceite de la Gürtel se ha extendido por todo el Partido Popular de las épocas de Aznar y Rajoy, salpicando en su crecimiento al actual presidente —vía Papeles de Bárcenas—, a los expresidentes autonómicos Esperanza Aguirre y Francisco Camps, y a un sin número de cargos políticos populares.

 La sentencia hecha pública hoy acepta como probada la mayor revelación de Gürtel: la red urdida entre empresarios, intermediarios y políticos para obtener beneficios de contrataciones públicas."                  (El Salto, 24/05/18)

25.1.18

El Bigotes’ dice que Camps obligó a las empresas de Gürtel a cobrar con dinero negro actos del PP

"Álvaro Pérez, El Bigotes, uno de los hombres de confianza del cerebro del caso Gürtel, Francisco Correa, ha situado este viernes directamente al expresidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps al frente de la financiación ilegal del PP en esa región. 

Pérez, en una declaración torrencial, ha manifestado que Camps le dijo a Ricardo Costa por vía telefónica delante de él que si la mercantil Orange Market, de organización de eventos, quería cobrar la deuda de más de un millón de euros que el partido mantenía con ellos, tenía que aceptar que el dinero fuera pagado por empresarios mediante el giro de facturas falsas.

 “Cuando le digo a Costa que es una barbaridad hacer esto, Ricardo llama delante de mí a la persona con la que habla siempre y consulta todo y esta persona le dice que esta es la única manera de cobrar y que si no que lo deje: y esta persona es Francisco Camps”, ha dicho El Bigotes.


Pablo Crespo, el considerado número dos de la trama Gürtel y gerente de las empresas del cabecilla, Francisco Correa, ha reconocido este viernes en la Audiencia Nacional que empresarios valencianos les pagaron los trabajos que realizaron para las campañas electorales y otros del periodo ordinario del PP de la Comunidad Valenciana.

 Los trabajos, realizados entre 2007 y 2008, costaron 3,4 millones de euros. Según su declaración, el encargado de la empresa de eventos Orange Market, Álvaro Pérez El Bigotes, reclamó el pago de la deuda al expresidente del PP valenciano y de la Generalitat Francisco Camps.

Crespo también ha manifestado que parte de esos trabajos se los pagó el partido con dinero en efectivo y que esos fondos fueron a parar íntegramente a la caja b de las empresas de Correa. El empresario no ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía en el juicio de la caja b del PP valenciano tras los dos días de suspensión, aunque su abogado aseguró que contestaría "la verdad" a todas la partes que le pregunten y ha apuntado directamente al exdirigente del PP valenciano Ricardo Costa.

El empresario ha afirmado que el principal encargado de la empresa de eventos Orange Market, Álvaro Pérez, el Bigotes, estuvo muy presionado por él y por Correa para cobrar el dinero que le debía el PP por las campañas de 2007 y 2008. "El señor Pérez me decía que estaba haciendo gestiones con todos ellos y no sé si gestiones directas o indirectas con el presidente de la Comunidad Valenciana, el señor Camps", ha recordado a preguntas de la fiscal del caso, Myriam Segura.

Crespo ha manifestado que Álvaro Pérez El Bigotes creativo de Orange Market tenía “muchísima relación”, según le dijo, con gente del PP valenciano. “Me hablaba de la relación con el señor [Francisco] Camps [expresidente de la Generalitat], el señor [Ricardo] Costa [ex secretario general del PP valenciano], el señor [Vicente] Rambla [ex vicepresidente regional], la señora [Adela] Pedrosa [senadora y alcaldesa de Elda], con todos los miembros de la ejecutiva del partido, con consellers, con los presidentes provinciales del PP. Su trabajo era la captación de negocio y el PP era el mejor cliente que tenía Orange Market”, ha relatado a preguntas de la fiscal Myriam Segura.

Crespo apunta directamente a Ricardo Costa, antiguo número dos del PP valenciano. Según él, Costa les dijo que se cobraran la deuda que el PP tenía con ellos con facturación falsa a empresarios. “[Costa] nos dijo que no tenían dinero para pagar las facturas y que la única solución era que facturáramos a determinados empresarios en lugar de a ellos, me da la sensación de que ni el mismo Costa sabía a qué empresarios.

 La respuesta fue que a mí la solución no me gustaba, intenté negarme y me dijo que no había otra solución, me dijo que era hacerlo así o no cobrar, hable con Correa y aceptamos hacerlo así, porque la alternativa era el concurso de acreedores y el cierre de la empresa".

Crespo, a preguntas del abogado del Estado Edmundo Bal, ha profundizado en la sugerencia de Ricardo Costa de que los empresarios pagaran la deuda del PP con Orange Market. “No fue una reunión cómoda, la relación entre cliente y proveedor es de subordinación, y tenemos que ser más garantes y cuidadosos de la relación con el cliente, no fue una reunión pacífica pero sí percibí que el señor Costa no sabía cómo ni cuándo ni de qué manera” se debían hacer los pagos.

El empresario ha reconocido, además, que uno de los empresarios que pagaron los actos de campaña en 2007 y 2008 sufragó un acto en periodo ordinario del expresidente de la Generalitat Valenciana Alberto Fabra en Alicante. "Estoy seguro que Costa no nos pagaba porque no quisiera, sino porque no podía", ha dicho.

El número dos de la trama ha afirmado no recordar si en esas campañas se dio un presupuesto al PP. “Yo no lo he visto, lo que no quiere decir que no se haya pasado un presupuesto, y lo normal es que el órgano del partido que tuviera que aprobar el gasto supiera” si lo que iba a pagar, ha manifestado Crespo a preguntas del juez José María Vázquez Honrubia.

 “En las campañas políticas la dinámica es que se empieza por un gasto y se acaba con ese gasto multiplicado por 1,5 o por 2, el frenesí de las campañas y las encuestas hace llevar campañas más grandes, con más gastos y más publicidad, y en esos casos hay un encargo verbal, un acto más grande, más cuñas de radio en horario de más audiencia…”, ha explicado.

Acuerdo con la Fiscalía

La Fiscalía Anticorrupción había acogido con escepticismo la decisión de Crespo y Álvaro Pérez El Bigotes, lugartenientes del cerebro de la trama Gürtel, Francisco Correa, de admitir en el último momento que su empresa de eventos Orange Market recibió 3,4 millones de euros en dinero negro del PP valenciano por actos de campaña electoral y otros en periodo ordinario.

Tras la confesión de Correa, Crespo y Pérez pidieron el miércoles la suspensión del juicio por esta pieza del caso Gürtel para cambiar de estrategia de defensa y reconocer los hechos a cambio de una rebaja en la petición de pena, de 22 y 27 años de cárcel respectivamente, por delito electoral, de falsedad documental y contra la Hacienda Pública. La Fiscalía adivirtió de que solo rebajaría la pena si la confesión era completa.

Fuentes del ministerio público aseguraron que la oferta de los procesados era tardía, y que cualquier rebaja en la petición de condena se realizará en todo caso al final de la vista oral. De momento “no existe ningún pacto” de conformidad con Crespo y El Bigotes, en prisión desde el pasado febrero tras la sentencia del llamado caso Fitur, una de las piezas valencianas de las diez que componen el macrosumario Gürtel."                 (Fernando J. Pérez, El País, 19/01/18)

30.4.15

'Venga, me gusta este relojito y así cobras las facturas que tienes pendientes con el PP'

"¿Cuándo y por qué comenzó a trabajar para los políticos del PP?
Cuando un amigo mío, Alejandro Agag, me presentó a Paco Correa en el restaurante chino del hotel Villa Magna el año que José María Aznar ganó las elecciones. Me dijo que era quien hacía los mítines del PP. Por cierto, ¿sabe usted si Agag sigue vivo? Me emocionaría saber que sí.
¿Cuál fue su primera impresión con quien está considerado el número uno de la trama Gürtel?
 
Me advirtió Alejandro de que era un tipo muy carismático, con una vida personal muy dura pero con mucho éxito en los negocios. Me explicó que montar un mitin era igual que montar un escenario para una folclórica o para un cómico, pero sin lentejuelas, y me pidió que probáramos. (...)

¿Había entonces muchos trincones en el PP?
 
Había algunos en puestos de relevancia que le chupaban la sangre a Correa como vampiros.
¿Puede explicar en qué consistía esa vampirización?
 
No sacar nunca la cartera para pagar un café ni hacer el gesto.
¿Pero Correa ofreció su sangre a los políticos del PP o le sacaron la sangre a la fuerza?
 
Esto es como el pajarito que se sube en el rinoceronte, le va picando la porquería que tiene encima y el rinoceronte se deja.
¿Cuál es el primer vampiro que usted se encontró en el PP?
 
Unos cuantos, pero prefiero no mencionarlos. Eran chupones, muy chupones. He visto cómo han llegado a decir: «Venga, me gusta este relojito y así cobras las facturas que tienes pendientes con el PP». Es tremendo. Cuando no pedían un viajecito te sacaban las tripas cuando viajabas con ellos y nunca te decían: «Vamos en mi coche». La gasolina y las comidas siempre las pagaba Correa. Y dices, bueno, es una tontería. Pero es que no es una comida, son 150 al año, y en los mejores restaurantes.
¿Partía de los políticos del PP la exigencia del regalo o se lo ponían ustedes sobre la mesa?
 
Partía de ellos. Cuando tienes una empresa que es impecable y cumples, no necesitas hacer ningún gesto de ningún tipo para que te traten mejor o peor. En mi etapa en Madrid este tipo de prácticas fueron impactantes.
¿Era consciente de que los cargos públicos no pueden aceptar regalos porque es un delito?
 
No todos eran cargos públicos cuando les hacíamos regalos, pero nunca me planteé que aquello pudiera ser delito. Hubiera mandado a Parla a quien me lo dijera. (...)

¿Trabajó usted entonces directamente para Rajoy?
 
Yo montaba los actos y Rajoy iba a todos. Diseñábamos hasta los atriles, como los de Esperanza Aguirre, que los hice yo.
Si usted montaba los mítines, sabría que se pagaban con dinero negro o con contratos públicos inflados, tal y como mantiene la Fiscalía Anticorrupción.
 
Jamás he llevado esas gestiones y delante de mí no se ha pagado con dinero negro.
Entonces, le habrá pedido explicaciones a Correa o a su número dos, Pablo Crespo, por estas cuestiones, que les han llevado al banquillo de los acusados.
 
Cada uno tenemos que demostrar nuestra inocencia en la parte que nos corresponda. Pablo Crespo nunca ha dicho que sea inocente del todo y Correa ha dicho que la responsabilidad es suya y de nadie más. Siempre ha dejado fuera a sus empleados. 
¿Quiénes eran sus interlocutores en el PP para negociar la organización de los mítines?
 
Jesús Sepúlveda y Juan Carlos Vera.
¿En las reuniones con ellos hubo en alguna ocasión lo que usted denomina vampirización?
 
Alguna chupadita sí que hubo. Pero las chupadas son íntimas, no hay que darles mucho aire.
¿Es cierto que a uno de los políticos que acaba de mencionar le apodaban ustedes El angulas por su afición a que le invitaran con frecuencia a este plato?
 
sí le llamaban en un importante restaurante de Madrid al que, cuando iba, los camareros siempre me preguntaban: «Don Álvaro, ¿viene usted con El angulas?». Le gustaba comerse tres platos soperos.
¿Quién es El angulas
 
Déjelo, que ya tiene bastante.  (...)

Ese discurso casa difícilmente con lo que sostiene la Fiscalía: que el PP les facilitaba a ustedes información privilegiada y les inflaba el precio de las adjudicaciones.
 
Eso es lo que dicen los informes de la Policía, pero no es verdad.
Pero la realidad es que usted se fue a Valencia a sabiendas de que el PP le iba a contratar. 
 
Una de las personas que me dijo que fuera a Valencia fue Paco Camps. ¿Fue mi padrino? Esa palabra no me gusta, pero es una persona que me animó a ir, me dijo que iba a ser feliz. ¡Maldita la hora en la que me fui a Valencia!
¿Cumplió Camps su palabra?
 
Sí, empecé a hacer actos para el PP, pero no tuve ningún beneficio por ser amigo suyo, sino algún punto de sutura en el cuerpo.
La Fiscalía denuncia que comenzaba a trabajar con antelación a las adjudicaciones y que hasta confeccionaba los pliegos de los concursos. Pone como ejemplo los trabajos para la visita del Papa a Valencia o el stand de Fitur.
 
No se me dio el trabajo de la visita del Papa porque yo era un mal testigo: iba a ver amiguismos y guarreos. Por eso no me dieron ni el montaje de los váteres públicos. Por cierto, se adjudicaron 8.000 y se quedaron sin desprecintar cerca de 5.000. Un stand en Fitur como el que hicimos para Valencia cuesta 500.000 o 600.000 euros. Ustedes mismos han publicado que una empresa hizo el stand de Andalucía, de 500 metros cuadrados, no de 2.500, por tres millones de euros, y nadie dice nada. Como diría este señor que sale ahora en los periódicos, manda huevos.
¿Regaló los famosos trajes a Camps para conseguir estos y otros contratos? 
 
El más alto tribunal de este país ya ha dicho que no regalé nada a Camps y no voy a ser yo quien diga ahora lo contrario. Y si le hubiera regalado trajes, no los hizo ese tipejo, ese sastre que le tomó medidas en el Ritz y no logró hacerle uno solo que le quedara bien.
Hay conversaciones en el sumario que demuestran que le hizo otros regalos a Camps, que le calificaba de «amiguito del alma», y a su esposa. Una noche de Reyes, Isabel Bas le dijo a usted: «Álvaro te has pasado 20 pueblos...».
 
Le regalé un reloj de lo más normal, un Cartier descatalogado que costó menos de 2.000 euros. Sabía que ese regalo me iba a acarrear algún que otro problema con Camps, pero lo hice desde el corazón. La señora de Camps no tenía poder para ayudarme en nada y me lo devolvió. El policía Morocho ha borrado esas conversaciones.
¿Les hizo más regalos?
 
A lo mejor, sí. Pero con mucho cuidado, porque un día le regalé a Camps dos corbatas y me devolvió una. Nunca me pidió comisiones, es un tipo al que no le cabe una pajita al final de la espalda. 
¿Y a sus altos cargos Víctor Campos, Vicente Rambla y Ricardo Costa?
 
Son políticos con una pulcritud, una honradez y una profesionalidad que nunca conocí en Madrid. A Campos le regalé un jersey; a Rambla, alguna cosa de amigo, y fue Costa quien me regaló el traje de mi boda. A él sólo le he regalado algún móvil o algún polo.
¿Y el todoterreno Infiniti? 
 
Yo no le he regalado en la vida un coche a Costa, otra cosa es que le hiciera una gestión para que consiguiera un descuento. Al final me enteré que se lo había comprado porque se pegó un talegazo.
Hablando de coches, ustedes le regalaron un Jaguar a Ana Mato y Jesús Sepúlveda y también los cumpleaños de sus hijos.
 
Ana Mato es honrada y no tiene por qué saber que a su marido le han regalado un coche. A Correa no le costaba ni un duro lo de los cumpleaños porque al proveedor de globos le compraba millones. Se han dicho barbaridades, como que yo monté cañones de confeti del Bernabéu en la casa de Mato. De haberlo hecho, hubiera enterrado a los niños y me habría cargado la urbanización. En esa época todo el mundo sabía con quién estaba el señor Sepúlveda, al que he invitado mucho a comer y es un vampiro, y con quién andaba Mato: no estaban juntos. 
¿Las empresas de Correa regalaron la luz y el sonido de la boda de la hija de Aznar por valor de 34.000 euros?
 
Participé activamente en la organización y quien entienda de esto sabe que 30.000 euros en luz y sonido es lo que se gasta un grupo de rock en una plaza de toros.
¿Qué sabe usted de la célebre cuenta Soleado gestionada por Arturo Fasana en Suiza, en la que tiene su dinero Paco Correa? 
 
Lo que sé es que la lista Falciani es una tontería al lado de la lista Fasana, que, por cierto, es un largón y un deslenguado.
¿Es verdad que el chófer de Correa recogió en una ocasión a Fasana en La Zarzuela?
Lo he oído. Eso dicen. 
¿Le regalaron viajes de placer a Rajoy? 
 
No tengo ni puta idea. (Se ríe a carcajadas, hace una peineta y pone punto y final a la entrevista)."                 (El Mundo, 25/04/2015)

18.6.14

‘El Bigotes’, lugarteniente de la ‘Gürtel’, pidió a Echániz en nombre de Agag que colocara a la mujer de Crespo

"El consejero de María Dolores Cospedal encargado de llevar la paupérrima gestión sanitaria en Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, vuelve (si es que alguna vez se fue) por méritos propios a la palestra informativa al ver relacionado su nombre con la banda Gürtel, una trama que realizó numerosos y millonarios negocios con el Partido Popular de Madrid y Valencia, principalmente. 

Ahora sabemos que Echániz fue el receptor de una carta enviada por Álvaro Pérez, alias El Bigotes, uno de los capos de la pandilla que corrompía a destacados dirigentes del PP, en la que le pedía que colocara a la mujer de Pablo Crespo, otro “Alcapone” gallego relacionado directamente con el gran capo “Don Vito Correa”, como le gustaba hacerse llamar al máximo dirigente de esta pandilla gurteliana, Francisco Correa.

Todo esto lo sabemos gracias a una memoria electrónica requisada en un piso de Madrid tras estallar el ‘caso Gürtel’, en febrero de 2009. En el mismo “pendrive” se deja entreveer que “El Bigotes actúa en nombre del yerno por aquel entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, según recoge lavozdigital.es, donde el conseguidor, y “amiguito del alma” de Francisco Camps, le escribe una cartga a Echániz, en ese momento consejero de Sanidad de Madrid (1999-2003), en la que le dice: “Estimado José Ignacio, siguiendo instrucciones de Alejandro (Agag)…”. Enunciado al que sucede la petición para que coloque a la mujer de Crespo, Margarita Vázquez Cortizo, en algún lugar.

El “pendrive” no tiene desperdicios (ver extracto publicado por lavozdigital.es) y quedan patentes las “habilidades” disuasorias de El Bigotes, quien recuerda al ínclito Echániz que éste, “gran amigo mío” (por Pablo Crespo), fue secretario de Organización del PP de Galicia durante seis años y uno de los principales colaboradores de Manuel Fraga, para seguidamente sugerirle al entonces consejero de Sanidad de Alberto Ruiz Gallardón (Aguirre lo puso de patitas en la calle) y hoy titular de la misma cartera en el Gobierno de Cospedal, que nombre a la mujer de Crespo “asesora”.

 El resultado final de las presiones realizadas por Álvaro Pérez solo las conoce el juez Ruz. Sin embargo, sabemos que el BOE recoge la incorporación de Margarita Vázquez al Ministerio de Sanidad en mayo de 2007.   (...)"                (El Plural, 12/06/2014)

1.2.11

Los trajes que 'el bigotes' le regaló a Camps


"Durante varios ejercicios y en distintas épocas de los años 2005, 2006 y 2007, las empresas de la trama Gürtel pagaron varias decenas de miles de euros en prendas de vestir regaladas a cinco cargos del PP en Valencia, entre ellos el presidente Camps; el entonces secretario general del PP, Ricardo Costa; y el entonces director general de la televisión autonómica, Pedro García. Estos dos últimos dejaron sus cargos tras el escándalo.

Los regalos coincidieron con la adjudicación de contratos sin concurso en la Comunidad Valenciana a Orange Market, la empresa de la red Gürtel que operaba en Valencia. Camps aseguró al juez que pagó los trajes en metálico y en la tienda pero ningún empleado lo confirmó, más bien al contrario." (El País, 31/01/2011, p. 10)

3.12.10

La red Gürtel amañó el concurso de la visita del Papa con el PP valenciano


Estado de la trama Gürtel en los tribunales

"La agenda secreta del 'número dos' de la trama revela que el ex director de Canal 9 se llevó 500.000 euros; El Bigotes, otros 500.000; y un tal "R", 300.000.

El último informe policial incorporado al sumario revela que la red Gürtel negoció y amañó la visita del papa Benedicto XVI a Valencia con la cúpula del PP de esa comunidad y, además, concreta qué personas se repartieron la millonaria comisión que generó a la trama corrupta la visita papal.

El informe describe cómo los responsables de la trama se repartieron casi tres millones en comisiones de los 6,4 que libró Canal 9 de sus arcas exclusivamente para el montaje de los citados equipos (el coste total de la visita se acercó a los 14 millones).

Según este informe, basado en análisis de la caja B de las empresas Gürtel y en anotaciones hechas en su agenda secreta por el número dos de la trama, Pablo Crespo, el reparto de los tres millones fue el siguiente: el cabecilla de Gürtel, Francisco Correa, se metió en su bolsillo 1,4 millones, y su lugarteniente, Pablo Crespo, 630.000 euros. Otra suculenta tajada, 500.00 euros, fue a los bolsillos del jefe de la red mafiosa en Valencia, Álvaro Pérez, El Bigotes, a quien el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, llama "amiguito del alma" y le dice que le "quiere un huevo" en dos conversaciones telefónicas que ambos mantienen en la Navidad de 2008. Otros 500.000 euros fueron para Pedro García, ex director general de Canal 9, cargo para el que fue nombrado mediante decreto del presidente Camps en septiembre de 2004 y del que dimitió en agosto de 2009 tras salir a luz en EL PAÍS que la visita del Papa también había caído en las redes de Gürtel. El informe sostiene que además hubo una quinta persona que entró en el reparto de los 3 millones. Responde a la inicial de "R", y se llevó otros 300.000 euros. "R=persona sin identificar=300.000 euros", se recoge en el informe policial.

La empresa testaferro, Teconsa, por prestar su nombre al chanchullo, ingresó otros 200.000 euros del total de 2,8 millones en comisiones que deparó la visita del Papa. Aparte de múltiples indagaciones y cotejo de movimientos de dinero, la policía ha llegado a la conclusión de que éste fue el reparto exacto de las comisiones gracias a un archivo de Excel llamado (VISITA PAPA 1/DOCUMENTOS IMPORTANTES/RESUMEN FINAL.XLS/Hoja CIFRAS". Este archivo fue hallado dentro de un disco de memoria, pen drive, decomisado en un piso de seguridad de la trama sito en el madrileño paseo del General Martínez Campos, 32.

No tardaron mucho los implicados en empezar gastar el dinero de la comisión. Correa invirtió parte de su dinero en obras y reformas de casas que posee en Ibiza y Marbella; El Bigotes destinó 12.000 de sus 500.000 euros en comprar joyas y artículos de regalo (posiblemente para agasajar a políticos del PP con poder de contratación en la Administración valenciana). También destinó parte de ese dinero en regalos de bodas, ayudar a su familia, pago de inmueble y viajes. El ex director de Canal 9, siempre según el citado informe, pudo destinar parte de su 500.000 euros en comprarle a su esposa un Volvo XC90 por importe de 54.475 euros, entre otras adquisiciones.

Pero hay más documentos que certifican el increíble amaño que hizo la red Gürtel con la operativa de la visita del Papa a la ciudad del Turia y que dejan entrever que Correa y sus hombres pudieron embolsarse ese dinero en connivencia o, al menos, con la aquiescencia de altos cargos del Gobierno valenciano. La policía no atribuye a ningún alto cargos delito alguno, si bien en su informe aflora un documento que hasta ahora no se conocía. Una agenda secreta intervenida a Pablo Crespo, número dos de la trama. Esa agenda contiene supuestos contactos previos a la visita papal entre Crespo y dos vicepresidentes del Gobierno de Camps, Víctor Campos (que dejó el cargo en mayo de 2007) y Juan Cotino (en la actualidad, vicepresidente tercero). La agenda secreta de Crespo también refleja contactos entre Crespo y un comisionado de la fundación encargada de organizar la visita del Papa; y entre Crespo y el entonces responsable de Canal 9, Pedro García, que fue el que contrató con la citada fundación, integrada por representantes públicos valencianos, la retransmisión a todo el mundo de la visita y quien subcontrató con la empresa testaferro Teconsa la instalación de los equipos audiovisuales por 6,4 millones de euros (casi tres de ellos, comisiones).

En concreto, la citada agenda recoge anotaciones sobre "reuniones y conversaciones" entre Crespo y "Víctor y Ricardo", en alusión, según la policía, al citado Víctor Campos, y a Ricardo Costa, ex secretario general del PP de Valencia. También alude a contactos con Juan Cotino en relación con la visita papal.

De su puño y letra, Crespo escribe en esa agenda: "Todo indica que en las elec. Victor-Presi Dip. Castellón, Ricardo-Vice o Economía". Igualmente se refiere a El Bigotes, su hombre en los tejemanejes de Valencia. "Álvaro se quiere situar. Con Víctor [se supone que Campos] está imponente"; "muchos actos"; "todo va de puta madre"; "implicar a Ricardo (que vea que esto es un poco suyo)", "Víctor lo tranquiliza con lo del Papa"; "Pedro [García] se preocupa todos los días; Habla con Víctor, con Juan [Cotino]"; "no ha hecho nada en Canal 9"; "viene un aluvión de actos, acciones etc"; "No quiere fallar en nada".

La misma agenda contiene anotaciones, anteriores a la visita del Papa, que ya entonces dan cuenta del "suministro de los equipos de sonido y pantallas" para el acto del Papa y señala contactos de Crespo con "Pedro", "Cotino" y "P. Boada". La policía sostiene que "Pedro" es el antes citado director de Canal 9; que "Cotino" es "Juan Gabriel Cotino Ferrer" y que "P. Boada" es Enrique Pérez Boada, "responsable en 2006 del Instituto Valenciano de Finanzas y Comisionado del Patronato de la Fundación V Encuentro Mundial de Familias". (El País, 03/12/2010)

18.7.10

El Gobierno valenciano, entre el cohecho y el trato de favor

"Camps amparó a El Bigotes para que ganara nueve millones con la organización de los premios Grammy Latinos.

La operación judicial ordenada el 6 de febrero de 2009 por el juez Baltasar Garzón contra la trama Gürtel de corrupción masiva vinculada al PP frustró un gran negocio que preparaba Álvaro Pérez, El Bigotes, con la connivencia del Gobierno valenciano de Francisco Camps.

Se trataba de cobrar 20 millones de euros, a través de instituciones valencianas como la Feria, la Generalitat o la televisión autonómica, por organizar un año después los Grammy Latinos en Valencia, cuyo coste de producción estaba en torno a los 11 millones de euros. El Gobierno de Camps conoció y facilitó las gestiones de El Bigotes con los responsables de los Grammy, según prueba el sumario cuyo secreto levantó el pasado martes el juez Pedreira.

La pieza de conversaciones grabadas a los dirigentes de la trama corrupta, correspondiente a los últimos días del mes de enero, previos a la detención de los cabecillas de la red, revela cómo el Ejecutivo valenciano dejó que El Bigotes negociase la celebración en sedes institucionales como la Feria y la Ciudad de las Artes y las Ciencias de los premios Grammy de 2010." (El País, ed. Galicia, España, 08/04/2010, p. 11)

11.3.10

Los abogados de Correa, El Bigotes, Ulibarri y otros implicados en el 'caso Gürtel' intentan archivar el caso recurriendo contra Garzón

"Un año después de la desarticulación de la más extensa trama corrupta conocida en democracia, vinculada al PP y operativa en al menos tres comunidades autónomas y varios ayuntamientos, los abogados de los principales implicados han multiplicado su ofensiva judicial para anular el proceso basándose en la supuesta ilegalidad de la intervención de las comunicaciones mantenidas en la cárcel por los abogados con sus clientes.(...)

La investigación de la trama corrupta vinculada al PP ha detectado ya, tras más de dos años de trabajos, la existencia de decenas de millones de euros sacados ilegalmente de España y no declarados al fisco por la red de empresas que dirigía Francisco Correa; la connivencia de dos decenas de dirigentes populares, muchos de ellos a sueldo del jefe corrupto, que gobernaban en instituciones que adjudicaban a dedo contratos a la trama, así como múltiples pruebas de cohechos en la actuación de altos cargos del PP. Muchos de esos cargos han sido destituidos de sus puestos y suspendidos de militancia; otros tienen su futuro hipotecado a decisiones judiciales que deberán adoptar distintos tribunales.

El Supremo admitió ayer la querella presentada contra el juez Baltasar Garzón por el abogado de José Luis Ulibarri, un constructor del que existen múltiples evidencias en el sumario relacionadas con el pago de comisiones ilegales y multimillonarias a la trama para conseguir contratos públicos. (...)
También ha recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, junto a otros muchos implicados, el abogado de Álvaro Pérez, el Bigotes, jefe de Orange Market, la empresa que hacía regalos de miles de euros a miembros del Gobierno valenciano y que recibió contratos a dedo desde el primer día que la trama corrupta abrió sucursal en la Comunidad Valenciana. (...)

El juez Antonio Pedreira, que instruye el caso en Madrid, defendió en un extenso auto las escuchas ordenadas por Garzón. Las defensas de los implicados pidieron la nulidad al interpretar que las intervenciones de Garzón violaban lo dispuesto en el artículo 51.2 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, que señala lo siguiente: "Las comunicaciones de los internos con el abogado defensor o con el abogado expresamente llamado en relación con asuntos penales y con los procuradores que lo representen, se celebrarán en departamentos apropiados y no podrán ser suspendidas o intervenidas salvo por orden de la autoridad judicial y en los supuestos de terrorismo".

En su auto, Pedreira mantuvo la legalidad de las escuchas ordenadas por Garzón: "La profesión de la abogacía es digna, pero no puede disfrutar de privilegios discriminatorios frente a otras profesiones. De la misma forma que se puede adoptar la medida motivada de entrada y registro en despachos profesionales, se puede de forma motivada acordar la intervención de comunicaciones".

Ahora, la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid tiene en sus manos seguir adelante con la causa y avalar las pruebas logradas mediante la intervención de comunicaciones en la cárcel, o anular una parte de la instrucción que afecta a decenas de imputados, algunos de ellos, dirigentes del PP." (El País, ed. Galicia, España, 26/02/2010, p. 10)

2.9.09

'El Bigotes' afirma que hizo regalos a Barberá

"En la grabación, que la policía extracta en un informe, El Bigotes charla con una persona llamada "Cándido" y le comenta que en ese momento "está en [una tienda de] Louis Vuitton comprándole un bolso a la alcaldesa". "Como llevo haciendo desde hace cuatro años", subraya Álvaro Pérez. Según explica El Bigotes a Cándido, Barberá "no nos da nada, pero tampoco nos hace nada".

De esta conversación, la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía, concluye que "la alcaldesa de Valencia" ha recibido "regalos de la empresa Orange Market desde hace cuatro años". El citado informe del caso Gürtel tiene fecha del pasado 23 de enero y aclara que, en ese momento, los agentes policiales "están pendientes de obtener las facturas correspondientes a las compras efectuadas" por El Bigotes en una tienda de Louis Vuitton.

La alcaldesa indicó ayer a este periódico que "jamás en su vida" ha recibido regalos de El Bigotes. No es la primera vez que lo niega. Hace un mes hizo el mismo comentario al ser preguntada por una redactora de EL PAÍS sobre si había recibido regalos de Álvaro Pérez. (...)

Un bolso de Louis Vuitton, como los que supuestamente regalaba El Bigotes a la alcaldesa, cuesta una media de 900 euros, según fuentes del citado establecimiento. "El más barato, 350 euros, y el más caro, 4.400", añadieron estos medios. Barberá suele exhibir habitualmente bolsos de esta marca de lujo. Cuando era presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), este organismo adjudicó a Special Events, una de las empresas del entramado de Correa, la organización de varias de sus asambleas, por un importe de total de 800.000 euros. La adjudicación fue suscrita por el entonces número dos de Barberá en la FEMP, Álvaro de la Cruz Gil, uno de los casi 80 implicados en el caso Gürtel entre cargos públicos y empresarios que se prestaron a pagar dinero o dádivas a políticos del PP a cambio de contratas y otras lucrativas operaciones." (El País, ed. Galicia, España, 19/07/2009, p. 14)

17.7.09

Los contratos se troceaban para eludir el concurso público y adjudicarlos a dedo

"Los trucos de la Generalitat y El Bigotes. Los contratos se troceaban para eludir el concurso público y adjudicarlos a dedo - La trama corrupta cobraba por distintos conceptos de un mismo acto.

El Gobierno valenciano troceaba en pequeñas cantidades contratos públicos que adjudicaba a la empresa Orange Market, el núcleo valenciano de la trama Gürtel de corrupción vinculada a instituciones del PP. De esta forma, con contratos por debajo de 12.000 euros, eludía la obligación legal de convocar un concurso público y podía hacer la adjudicación a dedo a la empresa de Álvaro Pérez, El Bigotes, muy vinculado al presidente Francisco Camps, a quien regalaba trajes a medida hechos en tiendas de Madrid, según la investigación.

El informe no se refiere a otras sociedades de la trama. Pero refleja decenas de contratos obtenidos por Orange Market. La empresa organizadora de eventos se creó de la nada en Valencia en 2004, tras llegar Camps al Gobierno. Un año después ya facturaba 2,4 millones de euros, el 70% por contratos con la Consejería de Turismo, según la investigación que llevó el juez Baltasar Garzón en la Audiencia Nacional.

Aunque el contrato principal, el pabellón de la Comunidad Valenciana en la Feria de Turismo en Madrid (Fitur), lo logró por concurso (Orange Market ha obtenido esta adjudicación millonaria todos los años desde 2005, cuando ganó a pesar de presentar la oferta más cara), buena parte de los 47 contratos se hicieron a dedo. La mayoría de las consejerías, fundaciones y patronatos que contrataban a la empresa de Pérez optó por la fragmentación de un mismo trabajo en varios, justo por debajo de los 12.000 euros.


Por ejemplo, en Valencia la empresa de Pérez organizó en 2005 el Segundo Congreso de Sofware Libre. Costó 48.000 euros, pero se dividió en cuatro contratos distintos por conceptos como diseño exterior y montaje, alquiler de material, transporte, desmontaje y organización. El consejero de Educación era el mismo que hoy sigue ejerciendo el cargo, Alejandro Font de Mora.

En 2006, también se fragmentó la contratación para el Open de Tenis. Se hizo un contrato para el montaje y la organización y otro para pagar al personal auxiliar y las azafatas. Para los premios de Salud y Sociedad de aquel año se adjudicó un contrato para su diseño (11.510 euros) y otro distinto para pagar a las azafatas y la presentación del evento (4.808 euros). El responsable de Sanidad era Rafael Blasco, actual consejero de Inmigración y Ciudadanía. (...)

Una comida de 150.000 euros

El informe que la Generalitat envió al Tribunal Superior valenciano también revela que el primer montaje del pabellón valenciano de Fitur que hizo Orange Market, en 2005, costó más de lo previsto por algunos extras. La Comunidad pagó 1.320.000 euros por ese pabellón y su utilización para otras cuatro ferias. Pero, además, El Bigotes facturó otros 149.035 euros por un almuerzo para el Gobierno valenciano (119.035 para la comida y 30.000 para la adaptación del local). Aparte, cobró 2.308 euros por un reportaje fotográfico, 11.995 por servicios extra y 102.000 por adaptar el pabellón para otra feria. (...)

Ese año, recién llegada a la Consejería de Turismo Milagrosa Martínez (actual presidenta de las Cortes), con Rafael Betoret (imputado por cohecho) como jefe de gabinete, se decidió montar una carpa junto ala feria. En la comida, que contó con un espectáculo, participaron unas 800 personas, según testigos. De ser así, el cubierto habría salido por 200 euros." (El País, ed. Galicia, españa, 11/07/2009, p. 16)

14.7.09

"Ricardo [Costa] me ha dicho: "Si lo arreglamos así me perjudica a mí"

"UNA RELACIÓN DE CONFIANZA Y UN PROBLEMA

- Álvaro Pérez, El Bigotes, responsable de Orange Market, a Francisco Correa, cabecilla de la trama: "He estado con Ricardo [Costa, secretario general del PP de Valencia], que me ha dicho: 'Oye, arreglarlo así al único que perjudica es a mí. Yo por ayudarte hago lo que sea y además te lo demuestro cada día, pero si lo hacemos de esta manera al único que te cargas es a tu amigo Ricardo, que por cierto es el único que te ayuda siempre'. Y yo le he dicho que tiene toda la razón, así que olvídate"

- Álvaro Pérez habla con Ricardo Costa de "una cabronada" de Isabel Jordán:

Ricardo Costa: "¿Quién es Isabel Jordán?".

Álvaro Pérez: "La que dirigía la oficina de Madrid. La rubia. ¿Te acuerdas de ella?" (El País, ed. Galicia, España, 08/07/2009, p. 13)