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11.4.17

Àngel Colom: “Acepté 12 millones de pesetas de Millet porque pensaba que eran suyos”

"Àngel Colom aceptó 12,5 millones de pesetas (unos 75.000 euros) de Fèlix Millet para pagar deudas de la formación política que dirigía, el Partit per la Independència (PI). Así lo ha admitido el exdirigente independentista este lunes en el juicio por el caso Palau, en el que ha prestado declaración en calidad de testigo.

Colom ha asegurado que aceptó el dinero porque pensaba que era de Millet y no del Palau de la Música. “Solo miré la cifra del cheque, no de dónde provenía el dinero”,  ha dicho en respuesta a preguntas del fiscal. El exsecretario general de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y, posteriormente, miembro de Convergència Democràtica de Catalunya, ha afirmado que actualmente está devolviendo el dinero al Palau.

"Mecenas cultural"

El importe --de 12,5 millones de pesetas-- era la mitad de lo que Colom calculaba que necesitaba para cubrir los créditos. “Yo le dije [a Millet] que la deuda total eran entre 20 y 25 millones, y él me dijo que me podía ayudar en eso”, ha relatado. Fueron unos "amigos" los que le recomendaron que acudiera al expresidente del Palau de la Música porque era "mecenas cultural". Colom ha evitado dar nombres. 

El convenio que firmaron en el año 2000 era para un supuesto proyecto de "pedagogía sobre la cultura catalana y las nuevas migraciones".                 (Crónica global, 10/04/17)

31.3.17

Millet, Aznar y la FAES catalana: la rama no investigada del caso Palau

"Las declaraciones de acusados y testigos del caso Palau han mostrado como Fèlix Millet, además de saqueador y facilitador de comisiones a Convergència, era de los mejores relaciones públicas entre la jet set catalan.

 Que Millet no daba puntada sin hilo se demostró a principios del siglo XXI, cuando ante el ocaso del pujolismo en la Generalitat, trabó amistad con José María Aznar, por aquel entonces presidente del Gobierno y líder todopoderoso del PP. Este lunes, por primera vez tras once sesiones de juicio, un testigo se ha referido a la relación entre Millet, Aznar y el Institut Catalunya Futur, la rama catalana de FAES. 

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) siempre sospechó que de esa amistad podría salir una pieza separada del caso Palau. Como acusación popular de la causa, en 2013 pidió que se investigara si el Palau había participado en un supuesto desvío de fondos hacia el Institut Catalunya Futur. El juez instructor y la Audiencia de Barcelona lo desestimaron.


"Pedimos que se investigaran varios hechos que no nos cuadraban", explica el abogado de la FAVB, Àlex Solà. Las sospechas de la FAVB versaban sobre el sobrecoste que Hacienda y la auditora Deloitte detectaron en las obras de ampliación del Palau, que pagó en su mayoría el ministerio de Cultura, y el aumento en donaciones anónimas que recibió el Instituto Catalunya Futur.

Las auditorías mostraron que entre las certificaciones de obra en la ampliación del Palau del ministerio y las certificaciones reales había una diferencia de dos millones de euros. Por el otro lado, el aumento de donantes anónimos a la FAES catalana entre 2003 y 2004 ascendía a un millón de euros. 

La época coincide con la entrada como patrono de la FAES catalana de Millet, hijo de uno de los fundadores de una de las entidades más representativas del nacionalismo catalán, Òmnium Cultural. Como el juez rechazó abrir una investigación, la identidad de los donantes anónimos de la FAES catalana sigue siendo desconocida.

Además, una carta anónima dirigida a los Mossos d'Esquadra donde se afirmaba que la fundación del PP estaba implicada en los tejemanejes de Millet terminó por disparar las alarmas. Y es que también fue un anónimo, en este caso a Hacienda, el que denunció la cantidad sospechosa de dinero en efectivo que movía el Palau. 

El fisco abrió una inspección que terminó desvelando un desvío de más de 30 de millones, 6,6 de ellos supuestamente pagados por Ferrovial a Convergència a cambio de obra pública. Sin embargo, Hacienda no pudo confirmar la denuncia anónima referente a la FAES catalana.

Millet se hizo patrón de la FAES catalana mientras el Gobierno financiaba la ampliación del Palau. En conjunto, las subvenciones del ministerio de Cultura ascendieron a 12,6 millones, mientras que el resto de administraciones locales y autonómicas catalanas aportaron poco más de 3 millones. 

Según se desprende de lo declarado por el extesorero del Orfeó Català, Pau Duran, Millet sólo buscaba alguien que le financiara la ampliación del Palau: en 2005, el mandamás del Palau comunicó a la junta que dejaba de ser patrón del Institut Catalunya Futur "porque ya no funcionaba". La última subvención del ministerio de Cultura para las obras del Palau fue en 2004.

Amistad trabada en Menorca

"Millet presentó en sociedad a Aznar en Catalunya. Pero a la sociedad en mayúscula, a los intocables", explica Solà. El letrado hace referencia al papel de cicerone que adoptó Millet para presentar a Aznar a las 400 personas "que se encuentras en todas partes", en palabras del propio Millet, y que tradicionalmente han ejercido el poder en Catalunya.

La estrecha relación entre Millet y Aznar se fraguó en cartas, viajes a Barcelona donde Millet mostraba a Aznar los proyectos de expansión del Palau, que terminó pagando el ministerio de Cultura, y también en cenas de verano en la casa que la mujer de Millet tiene en Fornells (Menorca), con privilegiadas vistas a la bahía. 

"Sería un honor que, tal y como hicimos el año pasado, quisieráis volver a repetir una velada con nosotros", le escribió Millet a Aznar en 2003, en una carta que desveló El Periódico de Catalunya, cuando el del PP ocupaba la presidencia del Gobierno. Aznar no fue el único invitado de Millet en Menorca: en la casa de Fornells también cenó Artur Mas.

El Institut Catalunya Futur fue un intento del PP catalán, entonces dirigido por Josep Piqué, de marcar un perfil propio en Catalunya, alejado del nacionalismo español. En 2003 el pujolismo daba sus últimos coletazos, y también el PP quiso captar a los sectores más moderados del catalanismo aprovechando la retirada del expresident.

Además de Millet, en el patronato fundador en 2003 del Institut Catalunya Futur figuraron el expresidente del COI, Juan Antonio Samaranch; la exministra Anna Birulés; y el historiador Luis Racionero. Solo tres años antes, Millet había dado 72.000 euros del Palau a Àngel Colom para pagar las deudas del extinto Partit per la Independència (PI). Una muestra de la capacidad de Millet para jugar en todos los terrenos."                (eldiario.es, 27/03/17)

4.5.14

“De la misma manera que el gobierno boliviano tiene un Ministro de la Marina a pesar de no tener mar, España tiene un Ministro de Justicia”

"Existe en EEUU un programa televisivo de humor político (Saturday Night Live) semejante al programa “El Intermedio” de la Sexta en el que se hizo el siguiente comentario: “De la misma manera que el gobierno boliviano tiene un Ministro de la Marina a pesar de no tener mar, España tiene un Ministro de Justicia”. 

Esta frase muestra el enorme desprestigio que tiene la justicia española en muchas partes del mundo, realidad que parece ser ignorada por los establishments jurídicos, políticos y mediáticos del país, los cuales parecen no tener plena conciencia del enorme desprestigio que muchos de los comportamientos de la justicia española están acarreando al Estado español.

Esta observación viene a raíz de la lectura de un excelente libro, Els set pecats capitals de la justícia (Los siete pecados capitales de la justicia), escrito por el magistrado Santiago Vidal, que documenta y denuncia estos comportamientos, todos ellos casos bochornosos, en los cuales la ciudadanía (aunque sospecha) desconoce el nivel de injusticia a la que se ha llegado.

 Un caso claro es el caso Millet, el personaje que fue Presidente de la Fundación Orfeó Català - Palau de la Música, la institución cultural más preciada en Catalunya. El Orfeó Català ha sido, entre muchas cosas, el centro cultural más importante de Catalunya, ligado primordialmente al conservadurismo nacionalista catalán.

En 2007, hace ya 7 años, a instancias de la Sindicatura de Comptes, el Departamento de Economía de la Generalitat de Catalunya inspeccionó la contabilidad del Palau y del Orfeó Català sin que el interventor encontrara ninguna irregularidad. 

 Ahora bien, la Agencia Tributaria (que no depende del gobierno de la Generalitat) tenía sus sospechas, pues ordenó una inspección fiscal y sí que encontró irregularidades, llevando el caso a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya y a la Oficina Antifraude. 

Y así se inició el famoso caso del Palau de la Música, o caso Millet. Los inspectores de Hacienda comenzaron a inspeccionar la contabilidad, requiriendo al Sr. Montull, director administrativo de la Fundación Orfeó Català - Palau de la Música, que proveyera toda la información necesaria.

Pero no fue hasta casi dos años más tarde, el 23 de junio de 2009, que no se hizo un registro del edificio y de la sede del Palau. La mayoría de fondos de esta institución son fondos públicos provenientes de la Generalitat, del Ayuntamiento de Barcelona y del Ministerio de Cultura.

 Por lo visto nadie sospechaba que el Sr. Millet, el gran benefactor altruista de la cultura y de las artes, estuviera en el centro de uno de los mayores fraudes y latrocinios que hayan existido en Catalunya y en España. Pero se tardaron otros tres años más (sí, tres años más) para que el juez instructor inspeccionara las propiedades del este señor, incluyendo su espectacular torre del Vallès.

 Además de esa propiedad, el Sr. Millet tenía un piso de 267 metros cuadrados en el Eixample de Barcelona con seis habitaciones y tres baños, un piso en la Calle Major de Sarrià de 150 metros cuadrados con tres plazas de parking, un chalet en la Vall d’Aran con 5 hectáreas de terreno, un apartamento en la Villa Olímpica con amarrador privado en el puerto, tres propiedades rústicas en la isla de Menorca y una finca de verano en Cala Fornells. 

Puesto que la gran mayoría de fondos del Palau son públicos (la Generalitat, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Barcelona) se puede concluir que el origen de toda esta propiedad es el dinero público que la ciudadanía paga con sus impuestos.

Pero la cosa no termina aquí. Porque lo que es peor es el enorme entramado que el caso Millet ha mostrado tener con instituciones políticas del país, incluyendo partidos y grupos de presión, que estaban involucrados en este latrocinio y que, con cuentagotas, van apareciendo poco a poco en el proceso más lento que usted puede imaginar.

Fue el mismo Millet, uno de los máximos exponentes de la burguesía catalana y bien conocedor de cómo funciona lo que se llama la alta sociedad catalana (la sociedad del Palau y del Liceo), quien indicó que, en realidad, la gobernanza de Catalunya la llevan 400 familias.

Este caso señala cómo funciona esta alta sociedad y su parasitismo del Estado. Esta burguesía está claramente entrelazada con el Estado (tanto central como autonómico y municipal), de cuyo usufructo viven. Desde las autopistas al Palau, este entramado es lo que representa el establishment conservador catalán, corrupto hasta la médula. 

Y esta relación ha estado siempre ahí, heredera de las relaciones y estructura de la dictadura, donde la corrupción era crónica, corrupción que la democracia no eliminó y que en España se da constantemente, con escandalosa impunidad. Como señala el magistrado Santiago Vidal (de cuyo libro extraigo la información que proveo en este artículo), los indultos otorgados por el Estado son casi siempre el punto final de estas historias. (...)

Por desgracia, el caso Millet se reproduce en varias partes de España, y no es un problema solo catalán, sino español, y que tiene que ver con la falta de cambio en la estructura del Estado español heredada del Estado dictatorial, que alcanza su máxima expresión en el cuerpo de la judicatura. Es un caso más de que “Spain is different”. Y luego nos dicen que la Transición fue modélica."                 (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 16 de abril de 2014, en www.vnavarro.org, 16/04/2014)

10.3.11

El presidente del Orfeó Català y su cómplice Jordi Montull han urdido una trama de desvíos de fondos hacia partidos políticos y cuentas corrientes

"Precisamente, Millet declara mañana ante el juez, junto con su lugarteniente Jordi Montull Bagur (Barcelona, 1942: el jueves cumplió los 67). Montull se hacía llevar en un Mercedes S400. A él le tocaba sólo el 20% del botín. El jefe se llevaba el resto.

Más que creerse que el Palau fuera su casa, Félix Millet sentía que lo era, que es diferente. Sobrino-nieto del compositor Lluís Millet, fundador con Amadeu Vives del Orfeó Català (1891), nieto e hijo de presidentes de la entidad, su acceso al cargo en 1978, sucediendo al galerista Joan Anton Maragall (hijo del poeta, tío de Pasqual) estaba escrito en las leyes de Mendel catalanas.

Cuarto de cinco hermanos, se formó en los jesuitas y en la escuela Virtèlia -que también frecuentaron Jordi Pujol, Miquel Roca y Pasqual Maragall-, pero nunca fue un buen estudiante. Se sacó el peritaje agrónomo y durante la siguiente década se curtió en la antigua colonia africana de Fernando Poo, en uno de los muchos negocios del padre, éste concretamente dedicado a la producción de cacao y plátanos.

Se trataba de una empresa nada nuclear en el amplio holding financiero (Banco Popular) y asegurador (Chasyr) de Félix Millet Maristany (1903-1967), ferviente católico y catalanista, que durante la guerra se escapó al bando franquista con sobrados argumentos: el mismo 18 de julio de 1936 un piquete le había ido a buscar para darle el paseíllo.

En 1961 Millet Maristany fundó con otros notables Òmnium Cultural, entidad de la resistencia local que nunca concedió a Josep Pla el Premio de Honor de las Letras Catalanas... ¡por espía de Franco!

Albert Boadella retrató espléndidamente, en uno de sus mejores montajes, la esquizofrenia de esta generación de catalanistas franquistas/antifranquistas sobre la cual el nacionalismo democrático posterior siempre pasó de puntillas, básicamente porque desmentía el cuento del enfrentamiento entre "catalanes" (buenos) y "españoles" (malos). Pero volvamos a nuestro hombre en Guinea.

A su regreso, Millet completó estudios empresariales y en 1978, ya se ha dicho, accedió a la presidencia del Orfeó, pero la fecha clave del maledetto imbroglio actual no es ésa, sino 1983. Ese año tuvo problemas serios con la justicia.

Acusado de estafa por su gestión en Renta Catalana, una sociedad de inversiones filial de Banca Catalana, estuvo en prisión preventiva durante unas semanas, pero el juicio finalmente le condenó a una pena menor: imprudencia administrativa.

En la causa se vieron implicados los diputados de Minoría Catalana Joaquim Molins, cuyo hermano Pau es el defensor de Millet, y Josep Maria Trias de Bes, los cuales eludieron el banquillo por su condición parlamentaria.

Pues bien, al año siguiente de todo este feo asunto, Pasqual Maragall, a la sazón alcalde de Barcelona, y Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, viejos amigos de la resistencia, acordaron nombrarle responsable del consorcio público creado en 1981 para acudir al rescate del maltrecho Orfeó y de su histórica sede, que se caía a pedazos.

Probablemente ahí surgió el sentimiento de impunidad que siempre acompaña a los grandes estafadores. Y también produjo el mejor Millet, el seductor capaz de movilizar esfuerzos, de sumar capas, de motivar a las "400 familias de Barcelona", según su propia definición, que se encuentran siempre en los lugares que cuentan de verdad: la tribuna del Barça, los círculos del Liceo y del Ecuestre, el consejo asesor de la Caixa, la junta del G-16 -el lobby del empresariado más consolidado- y una veintena de consejos de administración, primero entre ellos el de Agrupación Mutua, del que ha dimitido hace poco.

A partir de todos estos círculos concéntricos y de la red de intersecciones que crean, Millet fue acumulando reconocimiento público: Llave de Oro de la Ciudad, la Creu de Sant Jordi, que algunos reclaman que devuelva -¿por qué?, ¿Obama también devolverá el Nobel?-, o la distinción que le concedió hace un año un grupo de empresarias en un acto presidido por José Montilla -los tiempos cambian, pero no mucho- y el ministro de Cultura, César Antonio Molina: el premio se titulaba, con sentido profético, Ciudadano que nos Honra. Un triunfador, vamos. Pero un triunfador barcelonés, que es algo especial.(...)

Tampoco el dinero para esa reforma era suyo. Mayoritariamente se lo había cedido José María Aznar cuando gobernaba con CiU, unos 15 millones de euros. ¿A qué viene asombrarse ahora de que Millet fuera nombrado patrón de Catalunya Futur, sucursal catalana de la FAES? Es la cortesía mínima. (...)

En el despacho se mostraba siempre atento con los empleados, nunca olvidaba preguntarles por sus familiares. Cada fiesta de Sant Jordi, el personal recibía una plantita y por Navidad tenía lugar una cena con sorteo. Una empresa familiar, con la continuidad asegurada: por sus hijas Laila y Clara, y por Gemma Montull, directora financiera de la entidad, hija de su socio.

Es decir, Millet tiene la culpa, pero acaso no toda la culpa, como dan a entender las élites que lo encumbraron. Ha contado con una sociedad política y económica que le daba alas y en la que se había extendido la frase de "Vete a ver a Millet".

La pronunció cándidamente Àngel Colom, hoy militante de Convergència, cuando reconocía haber recibido ayudas del Palau (72.000 euros) para liquidar la fracasada operación del Partit per la Independència que había liderado años atrás. No aclaró quién le aconsejó dirigirse a esa ventanilla.

En todo caso, la generosidad de Millet no era ningún secreto. La Fundación Trias Fargas (CDC) puso el cazo y se llevó 630.000 euros entre 1999 y 2008 para presuntas actividades culturales. En 2002 ya hubo una denuncia anónima a Hacienda, y también un informe de la Sindicatura de Cuentas que había detectado "anomalías". No se hizo nada. Por cortesía.

El historiador Joan-Lluís Marfany ha investigado a fondo la cultura del catalanismo, que se forja en las décadas a caballo de los siglos XIX y XX, y ha descubierto una estructura repetida hecha de capas superpuestas alrededor de un núcleo que es la idea romántica de patria. Una patria que no se puede explicar, sino sólo vivir.

Los modernistas se consideraron a sí mismos hombres "de la céba", de la cebolla, en la doble acepción de hortaliza y de idea fija. Pero las formas que esta estructura tomó a lo largo del siglo XX fueron variadas: la rosa, la piña, la alcachofa de Dalí, la col bajo la que se esconde el Patufet del cuento infantil.

Los castillos humanos, la sardana y los orfeones son sumas que pivotan sobre un centro. Y de ahí al "pal de paller" de la CDC de Pujol, el palo que sostenía todas las pajas políticas, va un paso corto.

Un coro es la esencia de ese espíritu. Y un coro con himno propio más. El Orfeó lo tiene: El cant de la senyera. Está en la tonalidad optimista de la mayor y la indicación del tempo es: "Enèrgic, Majestuós". Félix Millet iba poco a los conciertos, pero nunca fallada en el del 26 de diciembre. Escuchaba ese himno de pie, enérgico y majestuoso. Con la mano sobre el corazón." (El País, Domingo, 18/10/2009, p. 6/7)

26.10.10

Convergència recibió el 2,5% de adjudicaciones públicas durante el mandato de Pujol, y el Palau un 1,5%... un poco más quie el famoso 3%

"Los peritos de Hacienda que elaboraron el informe sobre el saqueo del Palau de la Música han confirmado que Fèlix Millet y Convergència se repartieron presuntas comisiones pagadas por la constructora Ferrovial a cambio de adjudicaciones públicas, a una proporción de 37,5% y 62,5%, respectivamente.

2,5% para CDC

Una de las conclusiones del informe pericial, en el que se reafirman los peritos de la Agencia Tributaria, es que la constructora habría pagado comisiones del 4% por la adjudicación de obra pública durante los gobiernos de CiU -como la línea 9 o la Ciudad de la Justicia- de los que un 2,5% habrían ido a parar a la formación nacionalista y un 1,5 a los responsables del Palau.

Un 62,5%

En su declaración ante el juez, los peritos han desglosado cada uno de los pagos que Ferrovial hizo al Palau de la Música y han cuantificado que un 62,5% de esos importes fue a parar a un tal "Daniel" -que el informe apunta podría ser el responsable de finanzas de CDC y administrador de la Fundació CatDem, vinculada a este partido, Daniel Osàcar, y un 37,5%, a la entidad musical, o sea, a Millet.

Algunas adjudicaciones

Además de la líea 9 del metro y la Ciudad de la Justicia, entre las obras por la que CDC recibió presuntamente comisiones fueron la construcción de 72 viviendas en el barrio de Sant Roque de Badalona, promovido por el Incasòl en 1997, y las obras de la variante de Calafell C-246, impulsada por Gestió de Infraestructures (GISA) ese mismo año." (ElPlural.com, 25/10/2010)

9.9.10

Ferrovial pagó comisiones ilegales a Convergència a cambio de obra pública

"La constructora abonó 5,9 millones de euros a través del Palau de la Música.

El ex presidente del Palau de la Música, Fèlix Millet, actuó como comisionista entre empresas adjudicatarias de obra pública en Cataluña y Convergència Democràtica (CDC). Así lo indica el informe que la Agencia Tributaria entregó ayer al juez instructor del caso, que indica que la constructora Ferrovial pagó supuestamente 5,9 millones de euros para hacerse con obras de Administraciones gobernadas por CiU entre 2001 y 2008.

Dos terceras partes de estas cantidades salieron en efectivo de las arcas de la entidad musical , mientras que el resto se abonó a la fundación Trias Fargas, vinculada a CDC, y a empresas que realizaban campañas electorales para la federación nacionalista.

La Agencia Tributaria analiza las aportaciones al Palau procedentes de Ferrovial, que dio más de 12 millones de euros a la entidad entre 1998 y 2008. Lo hizo, según sus responsables, en concepto de patrocinios. Pero Hacienda no está de acuerdo y determina que en realidad el destino de ese dinero era "la contraprestación correspondiente" por "la adjudicación de obras públicas". La documentación hallada en el coliseo barcelonés apunta a que la constructora de la familia Del Pino pagó comisiones por la línea 9 del metro o la Ciudad de la Justicia, dos de las mayores obras adjudicadas en Barcelona. Con la primera obra, CDC se habría asegurado ingresos regulares para todo el periodo que ha estado en la oposición, puesto que los pagos se fraccionaron.

La comisión que abonaba la constructora de la familia Del Pino al Palau de la Música, según Hacienda, correspondía "habitualmente" al 4% del presupuesto de ejecución. De esa cantidad, una parte -entre el 0,5% y el 1,5%- iba presuntamente al bolsillo de Millet, mientras que la otra iba a CDC a través de sus responsables financieros Carles Torrent -ya fallecido- y Daniel Osácar.

El principal documento que acredita esa salida de dinero hacia la formación nacionalista es un archivo de Excel que lleva el nombre de Quadre Ferrovial 29 abril, en concreto una pestaña llamada "cuadro cobros". Se trata de un documento con varias columnas: una de ellas detalla las aportaciones de Ferrovial y otra los "pagos a Daniel", el destinatario de los 5,9 millones de euros. ¿Quién es Daniel? La Agencia Tributaria razona que se trata Daniel Osácar i Escrig, responsable de finanzas de CDC y de su fundación. Las tablas examinadas por Hacienda coinciden con los movimientos de dinero que la ex directora financiera del Palau, Gemma Montull, anotaba en su agenda.

Antes de Osácar, quien desempeñaba esa función era supuestamente Carles Torrent, que ejercía el mismo cargo dentro del partido. La investigación ha hallado al menos ocho documentos en los que el ex dirigente de CDC aparece vinculado a las adjudicaciones de obra pública. Entre ellos, hay una carta en la que Millet apremia a Torrent a adjudicar una depuradora en la Costa Brava a Agromán -del grupo Ferrovial-. "Estamos muy atrasados y empiezo a tener problemas", insiste Millet.

Este "triángulo" entre Ferrovial, Millet y "personas ligadas a la Administración pública adjudicante", en palabras de la Agencia Tributaria, defraudó presuntamente 3,7 millones de euros en efectivo y 2,2 a través de la fundación Trias Fargas y cuatro empresas que, según los gestores del Palau, nunca trabajaron para la entidad pero sí realizaban las campañas de CiU. Una de ellas, Altraforma, tiene como socio a Jordi Vilajoana, actual portavoz de CiU en el Senado y consejero de Cultura entre 1999 y 2003." (El País, España, 04/08/2010, p. 12)

21.5.10

Millet tenía a sueldo al alcalde de L'Ametlla, según la investigación

"El ex presidente del Palau de la Música de Barcelona Fèlix Millet, imputado por falsedad documental y apropiación indebida, no limitaba su actividad fraudulenta al coliseo catalán. Millet también pagó presuntamente comisiones a políticos del municipio donde reside, L'Ametlla del Vallès, que después votaron a favor de una recalificación urbanística de terrenos de su propiedad, según los últimos documentos que forman parte de la investigación del caso, a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

Concretamente, Millet pagaba cada mes 1.500 euros al ex alcalde, el independiente Albert Palay, y 900 euros al socio de este, Jaume Codina, de Convergència i Unió. Ambos favorecieron en 2001 la recalificación de unos terrenos destinados a la construcción de 55 viviendas. Fue también el último Gobierno de Convergència i Unió, con Artur Mas como primer consejero de la Generalitat, el que acabó autorizando la operación urbanística en 2003. En aquel momento, el secretario general adjunto de Convergència, Felip Puig, era presidente de la Comisión de Urbanismo, organismo que autorizó la recalificación de los terrenos. (...)

Los papeles, en manos de la justicia, apuntan que Millet pagaba cada mes un sueldo a sus dos hijas y a sus yernos. Los cuatro recibían 1.500 euros mensuales además del sueldo que una de sus hijas, Clara, y su yerno Ross ya cobraban del Palau como directora de Relaciones Internacionales del Palau y profesor de inglés de la institución, respectivamente. En la misma columna que Millet anotaba estos pagos también indicó en los ejercicios 2001 y 2002 los pagos al alcalde y al concejal de CiU, líder de la federación nacionalista en el municipio y al frente de la concejalía de Gobernación.

El ex presidente del Palau se hacía un presupuesto cada año para conocer sus ingresos y sus gastos particulares, al margen de sus empresas. El saldo, al menos en los años 2001 y 2002, era positivo. Sus ingresos fijos eran los sueldos que tenía en el Palau y en varias entidades barcelonesas y las rentas de su patrimonio. Los gastos fijos, el sueldo a sus hijos, yernos y políticos.

El ex concejal de CiU Jaume Codina negó ayer a este periódico haber ingresado en sus cuentas particulares el dinero ofrecido por Millet, pero admitió que su partido sí cobró del ex presidente del Palau para financiar campañas electorales en el municipio. "En un pueblo todo el mundo sabe quién tiene dinero y es a estas personas a las que los partidos van a pedirles su colaboración cuando llega una campaña", dijo. Codina añadió que Millet ayudó a CiU a financiar actos como "chocolatadas" y fiestas populares para pedir el voto y aseguró que la actuación de su partido era una práctica común de todas las formaciones políticas en L'Ametlla del Vallès.

Codina, que fue el hombre fuerte de CiU en el municipio entre 1999 y 2003, votó favorablemente a la recalificación de los terrenos de Millet porque, según explica, la operación "era buena para el pueblo". Este periódico no pudo localizar ayer al ex alcalde Albert Palay, hoy retirado de la vida política.El ex alcalde, sin embargo, admitió meses atrás en la prensa local haber recibido ayudas de Millet para realizar la campaña electoral, aunque se negó a calificarlo como comisiones. (...)

Además de los pagos del ex presidente del Palau a los entonces responsables municipales, Millet se comprometió a abonar 90.000 euros al Ayuntamiento de L'Ametlla para garantizarse la aprobación del nuevo plan urbanístico. Millet y el alcalde firmaron un convenio por el que el ex presidente del Palau se comprometía a abonar esta cantidad para la adquisición de mobiliario para la biblioteca municipal. El convenio estipula claramente que no habrá biblioteca si no hay recalificación: "El pago en ningún caso se hará efectivo antes de la aprobación definitiva de la modificación puntual del Plan General de Ordenación de L'Ametlla del Vallès en el sector Avellaners de Can Plandolit". Firmaron el convenio el propio Millet; su esposa, Marta Vallès, y el alcalde.

Además de lograr el visto bueno para la recalificación urbanística, Millet consiguió con la donación un importante beneficio fiscal. El convenio establece claramente que la aportación a las arcas municipales no estará sujeta a IVA y el Ayuntamiento también se compromete a expedir al matrimonio Millet-Vallès un certificado acreditativo de la aportación para beneficiarse de las correspondientes desgravaciones fiscales." (El País, 21/05/2010)

20.5.10

Millet financiaba a CiU

"Fèlix Millet registró en un resumen de ingresos del Palau de la Música pendientes de cobro partidas que debía recibir de la constructora Ferrovial, y vinculó estos pagos -1,3 milions d'euros- con las obras de la línea 9 del metro y de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, según informa El Periódico, que recuerda que "estas dos obras públicas fueron adjudicadas por los últimos gobiernos de Jordi Pujol, con el convergente Felip Puig como conseller de Obras Públicas, a una unión de empresas en las que Ferrovial participaba con el 20%".

El diario asegura, basándose en documentos a los que ha tenido acceso, que el Palacio traspasó parte del dinero recibido de Ferrovial a la fundación de Convergència Democràtica (CDC), entonces llamada Trias Fargas y ahora rebautizada como Catdem." (e-noticìes, 19/05/2010)

15.4.10

Millet desvió 10 millones en las obras del Palau

"Las obras del Palau de la Música se iniciaron en 1999 con un presupuesto de 9,1 millones de euros pero acabaron costando 26 millones. Eso al menos es lo que figura sobre el papel, porque la auditoría de las cuentas llevada a cabo por la firma Deloitte ha determinado que en realidad costaron 16 millones de euros. Según fuentes conocedoras de la citada auditoría, el ex presidente de la institución, Fèlix Millet, y su mano derecha, Jordi Montull, ambos imputados por falsedad documental y apropiación indebida, desviaron 10 millones en estas obras.

Las cifras eran ya en 1999 un verdadero galimatías. En enero de ese año, Millet anunció que rehabilitaría y ampliaría el emblemático edificio de Lluís Domènech i Montaner con un presupuesto de 9,1 millones de euros.

Diez meses después, cuando se presentó el proyecto de los arquitectos Óscar Tusquets y Carles Díaz, la reforma proyectada ya ascendía a 10,8 millones, de los cuales el Ministerio de Cultura se comprometió a asumir 9,6 millones.

Tres años después, ese dinero tampoco era suficiente, por lo que Millet solicitó personalmente al entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, tres millones más, aprovechando una visita que éste al Palau en octubre de 2002.

Un año más tarde, el Ministerio de Cultura dio luz verde a una nueva subvención por esa cantidad. Según dijo entonces Millet, el presupuesto escalaba hasta los 20,5 millones, el doble de lo estimado sólo cuatro años antes.

Esta escalada de costes no se quedó ahí. La inauguración del inmueble tuvo lugar finalmente en las vísperas del día de Sant Jordi de 2004. Entonces Millet aseguró en una rueda de prensa que las obras habían costado 24 millones de euros.

Sin embargo, la auditoría señala que Millet reunió fondos por valor de 26 millones para afrontar las obras del edificio, pese a que el coste real fue de 16 millones.

Las fuentes consultadas explican que una parte de los 10 millones que faltan se destinaron a mejoras en los domicilios particulares de las familias Millet y Montull, y resaltan que varias de las empresas acusadas de falsificar facturas son constructoras o pertenecen a un grupo del sector. Sin embargo, también recuerdan que se desconoce el destino de cerca de un tercio de los 35,6 millones que, según la auditoría, desviaron los saqueadores.

A pesar de que el informe de Deloitte no está cerrado, estas fuentes explicaron que Millet pudo duplicar certificados de obra para obtener financiación. Además de los 12,6 millones que logró arrancar al Ministerio de Cultura, también consiguió otros 2,4 millones de las Administraciones catalanas: la Generalitat aportó 1,2 millones; el Ayuntamiento de Barcelona, 900.000 euros; y la Diputación de Barcelona, 300.000 euros. En total, 15 millones en subvenciones para la reforma." (El País, ed. Galicia, España, 06/03/2010, p. 34)

7.11.09

Félix Millet desvió de forma irregular 540.000 euros del Orfeó Catalá hacia una fundación del partido de Artur Mas



"A regañadientes y dando todo tipo de rodeos, Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) admitió ayer que está dispuesta a negociar la devolución del dinero del Palau de la Música que el ex presidente de la entidad Fèlix Millet le entregó entre 1999 y 2008 de forma irregular. El secretario general de CDC, Artur Mas, reiteró que los 630.000 euros recibidos del Palau son "legales", pero después de conocer que los nuevos gestores de la institución cultural pedirán su devolución, destacó la "máxima predisposición de la Fundación Trias Fargas [vinculada a CDC] para llegar a todos los acuerdos que haga falta con el Palau de la Música para no perjudicarlo en absoluto". (...)

A la vista de la situación, Artur Mas optó ayer por acusar a la Fundación Campalans, del Partit dels Socialistes, de haberse financiado con dinero de Caixa Catalunya. El PSC no ha tenido reparos en admitir que la entidad financió la reorganización de su archivo histórico con 50.000 euros. Los socialistas mostraron ayer el convenio firmado con la caja, algo que Convergència Democràtica se ha negado repetidamente a hacer con los firmados entre su fundación y Millet." (...)

Extraños actos electorales

Convergència mantiene que todo el dinero que recibió su fundación de Fèlix Millet tenía un objetivo claro: la promoción de la música popular catalana. Las memorias de actividades de la fundación política cuestionan esta afirmación. En 2006, año en que CDC recibió 60.000 euros del Orfeó de Fèlix Millet, la memoria de la Fundación Trias Fargas no refleja ningún acto de promoción de la música popular. En cambio, la fundación sí organizó aquel ejercicio hasta 15 actos de apoyo a la campaña electoral de Xavier Trias, el candidato de Convergència i Unió a la alcaldía de Barcelona.

Los actos electorales, realizados en el periodo de precampaña, incluyeron la puesta en marcha de una web publicitaria, una docena de actos en todos los distritos de Barcelona, la edición de varios vídeos propagandísticos y hasta una fiesta con sus simpatizantes en una discoteca de Barcelona.

Ninguno de estos actos figura en la memoria que la Trias Fargas entregó al protectorado de fundaciones de la Generalitat. En cambio, sí se incluyeron en la memoria más amplia que la Trias Fargas editó en formato libro para uso interno.

Un portavoz Xavier Trias negó ayer que los actos promocionales del candidato a la alcaldía fueran "actos electorales"; eran, precisó, "un proyecto de participación ciudadana". Según el portavoz, la fundación convergente lo único que hacía era organizar los actos y el que los pagaba era siempre el partido.

Para el portavoz socialista Joan Ferran, en cambio, "queda demostrado que Convergència pagó actos electorales con dinero procedente del Palau". (El País, ed. Galicia, España, 16/10/2009, p. 13)

2.11.09

La élite catalana... una piña... podrida... de comisionistas...

"El ex consejero de Economía con Jordi Pujol y miembro del Consejo Asesor de Convergència, Macià Alavedra, recientemente detenido por corrupción urbanística, preside la compañía de inversiones Webline Invest de cuyo consejo forma parte el ex presidente del Palacio de la Música, Fèlix Millet.

Según ha revelado este miércoles Cotizalia, Webline Invest gestiona las fortunas de algunas personalidades catalanas y también cuenta en su consejo con Rafael Español, recientemente defenestrado de la presidencia de La Seda de Barcelona y contra el que su antigua empresa ha iniciado acciones penales." (lavozdebarcelona.com, 29/10/2009)

‘La operación Pretoria ha llevado a la cárcel al alcalde de Santa Coloma y a otros ediles del PSC, juanto al hombre de confianza de Pujol, Lluis Prenafeta, y Maciá Alavedra, jefe del Sector negocios de Convergència. Pero ha conseguido que, de nuevo, la casta política catalana cierre filas mientras llega el Séptimo del CAC.

El president Montilla dice que la política es «un acto de servicio» -acaso por el servicio doméstico conseguido gracias a la política- y Artur Mas añade que no quería «encarnizarse» con el PSC. Prudente decisión. Su único trabajo conocido fue en la empresa Tipel, de los Prenafeta, donde fracasó. Pasó entonces a salvar Cataluña con Jordi Pujol, junto al propio Prenafeta, que era socio de Piqué Vidal, abogado de Pujol, y, a su vez, socio del juez Estevill, a quien puso Pujol en el CGPJ y que acabó en la cárcel por chantajear a los huéspedes de su banquillo.

A Estevill lo sucedió Alfons López Tena, cuya fundación Catalunya Oberta, intervenida como antro de corrupción, promueve los plebiscitos ilegales por la independencia. En su Patronato brillan nombres como Alavedra, Prenafeta, Félix Millet…

Todos por la Patria’." (lavozdebarcelona.com, 29/10/2009)

"Jordi Pujol, ex presidente de la Generalidad de Cataluña, el 26 de octubre de 2009 en Àgora (TV3):

“¿Sabe qué pasa? Si entramos aquí, nos haremos mucho daño porque entonces yo tendría una respuesta fácil, y como también le podría decir… escuche, mire, este le dio tanto a tanto, este le dio tanto a tanto, y estos dieron tanto a tanto… ¡eh! y entonces, bueno, todos los casos son diferentes, si usted quiere, pero todos apestarían un poco. No entremos. ¡Hey! Si hay que entrar, entraremos. A mí me parece que yo no he de entrar, pero si tengo que entrar yo personalmente, también entro. Pero, por otra parte, me sería un poco difícil entrar, según cómo, porque yo no conozco el tema bien.

[…] Si se dice que hay que entrar, pues que se entre, pero que vaya con cuidado todo el mundo, porque como usted dice muy bien que no ha habido un buen sistema de financiación de los partidos, y esto es evidente, pues todo chirría un poco“. (lavozdebarcelona.com, 31/10/2009)