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12.4.22

La Audiencia Nacional condena por tercera vez al PP por beneficiarse de la trama Gürtel... El tribunal concluye que la formación usó mordidas para “pagar eventos del partido” y que sus cargos crearon una “dinámica de beneficio mutuo” para “perpetuarse” en el puesto

 "La Audiencia Nacional inflige otro golpe al PP por el caso Gürtel. La Sala de lo Penal ha condenado por tercera vez al partido por beneficiarse de la trama liderada por Francisco Correa, que anidó durante años en el seno de la formación. 

En este caso, por los sucios negocios de la red en el municipio de Boadilla del Monte (Madrid). Según consta en la sentencia, a la que accedió EL PAÍS, los magistrados confirman la tesis de la Fiscalía y sentencian a los populares a pagar 204.198,64 euros como partícipes a título lucrativo. El tribunal concluye que se usaron mordidas para “pagar eventos” de la fuerza política, ahora presidida por Alberto Núñez Feijóo, y que sus cargos crearon una corrupta “dinámica de beneficio mutuo” con las empresas de Correa para “perpetuarse” en el puesto.

Durante la instrucción, los investigadores ya concluyeron —y así lo confirmaron en el juicio hasta 17 acusados que confesaron los hechos— que Gürtel desembarcó en el Ayuntamiento de Boadilla gracias a la relación de Correa con dirigentes del PP. De esta forma, una vez que controlaron la Administración a través de sus influencias, manipularon contratos públicos y concedieron adjudicaciones a cambio de sobornos, que acabaron costeando actos electorales del partido conservador. Según afirmó Arturo González Panero, exalcalde de la localidad y conocido por el mote de El Albondiguilla, la cúpula nacional y la regional de la formación conocían este funcionamiento irregular.

Esta dinámica se produjo en Boadilla “a partir de 2001 y hasta 2009, cuando este [Consistorio] estuvo controlado por el PP”, subrayan ahora los jueces de la Audiencia Nacional, en un fallo fechado el pasado 5 de abril. “Correa negociaba personalmente la adjudicación de contratos públicos, contraviniendo las normas que rigen la contratación pública, con la finalidad de que se adjudicaran a las empresas seleccionadas por el grupo a cambio del pago de una comisión, o para sus propias empresas, remunerando a los cargos públicos, con competencia o capacidad de influencia en las contrataciones”, remachan los magistrados.

En esa línea ya incidió también en el juicio el inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador de la red corrupta: “Correa se convertía en el ejecutor y canalizador de fondos, cualquiera que fuera su origen, que el partido ponía a su disposición para poder financiar esos actos”.

La lista de condenados es larga. La Audiencia falla contra Correa, actualmente en prisión, a quien impone 13 años y 6 meses de cárcel por cohecho, fraude y tráfico de influencias, entre otros delitos. También contra Pablo Crespo, su número dos y exsecretario de Organización del PP gallego (13 años y 6 meses); Arturo González Panero, exalcalde de Boadilla (36 años y 11 meses); José Luis Izquierdo, contable de la red corrupta (1 año y 6 meses); José Ramón Blanco Balín, asesor fiscal de la trama (2 años y 9 meses); los constructores José Luis Martínez Parra (2 años), Alfonso García-Pozuelo (1 año, 6 meses y 1 día) y José Luis Ulibarri (1 año y 6 meses); el empresario Jacobo Gordon (1 año y 4 meses), exsocio de Alejandro Agag (yerno de José María Aznar, expresidente del Gobierno); César Tomás Martín Morales, exgerente de la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda (7 años y 3 meses); y el exdiputado popular Alfonso Bosch, alias El Neveras, que sustituyó a Martín Morales al frente de la empresa de suelo de Boadilla (4 años y 4 meses).

El resto de condenados son Rafael Martínez Molinero, Antonio de Miguel Reyes, Isabel Jordán, José Javier Nombela, Luis de Miguel Pérez —que admitió en el juicio que “ideó toda la estructura societaria” de la red corrupta—, Javier del Valle, Carlos Jorge Martínez Massa, Rodolfo Benigno Ruiz, Juan Jesús Siguero, Juan Carlos Rey y Gonzalo Naranjo. El tribunal absuelve a María del Carmen García Moreno, contra la que se retiró la acusación al inicio de la vista oral, y a Francisco Pastor de Luz, exconcejal del PP en Boadilla del Monte y exgerente del Patronato de Cultura, por no existir acreditación suficiente de su intervención en la trama. Este exedil se emocionó durante el juicio y, entre lágrimas, defendió su honradez: “Yo he ocupado honradamente esos cargos. Y, además, orgulloso de haber pertenecido al Partido Popular. Que quede bien claro”.

Esta es la tercera condena dictada contra el PP por el caso Gürtel. En las dos anteriores ya se le sentenció a pagar 369.111,8 euros por beneficiarse de la trama. La primera resolución se emitió en 2018, cuando la Audiencia falló en contra de los populares por su implicación en los negocios de la red corrupta: fue por el juicio de la línea de investigación bautizada como Época I, que provocó la posterior moción de censura del PSOE que acabó con el Gobierno de Mariano Rajoy. La segunda condena llegó el pasado año, cuando el tribunal consideró probado que el PP pagó en negro la obra de su sede de la calle Génova, en Madrid.

“Puso su cargo a disposición de Correa”

El relato del tribunal resulta abrumador. “González Panero, alcalde de Boadilla, puso su cargo a disposición del grupo de Correa a cambio de ser remunerado por ello. Durante el periodo de 2000 a 2009, fue presidente local del PP, ejerciendo su influencia sobre funcionarios y empleados para conseguir que las adjudicaciones se concedieran conforme a los intereses de [la trama]”, subraya la sentencia, que impone la pena más alta al exregidor. Los magistrados echan así por tierra los intentos del exdirigente popular de atenuar su condena. En el último momento, cuando las pruebas lo acorralaban, El Albondiguilla confesó y comenzó a colaborar. Para los jueces, era tarde.

“EI tribunal rechaza que su declaración en el plenario sea relevante para aplicarle la atenuante analógica de confesión en juicio, ni tampoco apreciarle la atenuante de reparación del daño ante el nulo esfuerzo realizado por él para hacer frente al daño causado”, ha explicado la Audiencia Nacional. Es más, el fallo recuerda que, además de las mordidas que se repartieron los implicados, Correa hizo diversos regalos a Panero “en atención” a su colaboración: entre ellos, viajes a Miami y Grecia, ropa, bolsos, calzado, abrigos, una pantalla de plasma...

Por su parte, los magistrados otorgan una consideración distinta al testimonio de los otros 16 confesos, entre los que están Correa y Crespo. “La declaración de todos [los arrepentidos], salvo la de González Panero, merece una valoración positiva”, escribe la Sala de lo Penal, que les aplica la atenuante de confesión. El tribunal destaca, incluso, el “cambio de actitud” de Correa, que “ha cooperado en la repatriación del dinero de sus cuentas en Suiza”.

"Gürtel es el paradigma de la corrupción y el Partido Popular es su profeta"

José Luis Peñas decidió dar un paso al frente en 2007. Este exconcejal del PP en Majadahonda (Madrid), amigo cercano de Francisco Correa, acudió a la Policía para denunciar una de las mayores tramas de corrupción de la historia reciente del país. Acompañado por su abogado, Ángel Galindo, narró a los agentes toda una batería de irregularidades que conducían hasta el núcleo de la formación. Ahora, casi 15 años después, celebra esta nueva sentencia de la Audiencia Nacional: "Es una satisfacción personal más. Ver que aquella denuncia mía, única en la historia democrática, se va cumpliendo inexorablemente... Es una prueba de lo que dije, he dicho y diré. El PP es, sin duda, el peor partido para los españoles. Y es, asimismo, el partido más corrupto de los últimos 50 años en Europa".

"Este viaje, largo y sufrido, siempre en compañía de mi abogado y referente en la lucha por la democracia, Ángel Galindo, está sirviendo para demostrar que la sola voluntad de un individuo y la constatación de la verdad, puede cambiar no solo la realidad sino la propia historia. Gürtel es el paradigma de la corrupción y el Partido Popular es su profeta". Peñas fue condenado por la propia Audiencia a casi cinco años de cárcel por beneficiarse de la trama en el juicio de Época I, aunque se le reconoció en la sentencia su importante papel como arrepentido. De hecho, la Fiscalía Anticorrupción y el Tribunal Supremo han apoyado que se le indulte parcialmente para que siga como funcionario del Ayuntamiento de Madrid —trabaja de conserje en un edificio municipal del distrito de Aravaca—. Una medida que el Gobierno tiene pendiente resolver."                    (J. J. Gálvez, El País, 08/04/22)

11.11.21

El saldo acumulado en Gürtel: 69 condenados a más de 570 años de cárcel

 "La justicia ha desenredado ya buena parte de la compleja maraña que constituyó la trama Gürtel, la red de corrupción que extendió sus tentáculos por numerosas administraciones del país y anidó en el propio seno del PP. Trece años después de que el juez Baltasar Garzón iniciara las pesquisas en la Audiencia Nacional, los tribunales han condenado a cárcel a 69 personas, con penas que superan los 570 años de prisión.

Un listado en el que se encuentran, entre otros muchos, el líder del grupo criminal, Francisco Correa; su número dos y ex secretario de Organización de los populares gallegos, Pablo Crespo; el extesorero nacional de la formación conservadora, Luis Bárcenas; varios constructores y casi una treintena de asesores, familiares y cargos públicos del partido, incluidos exalcaldes y exconsejeros autonómicos.

Es más, el propio PP ha sido condenado dos veces por beneficiarse de la red corrupta y se ha visto obligado a pagar 369.161,8 euros. Así resumieron los magistrados de la Audiencia Nacional los vínculos forjados durante años entre las empresas de Correa y el partido, según consta en la sentencia de 2018 sobre Época I, la trama principal de Gürtel, que impulsó al PSOE a presentar la moción de censura que acabó con el Gobierno de Mariano Rajoy: “Entre el Grupo Correa y el PP se tejió una estructura de colaboración estable. 

Se creó un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica y local; a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido, que tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión en la contratación pública de determinados entes y organismos públicos que dirigían o controlaban directamente o a través de terceras personas”.

El repaso a las ocho líneas de investigación de Gürtel donde se han dictado ya sentencias condenatorias ayuda a entender la dimensión de esta causa y todos sus recovecos. Comenzando por el caso de los trajes, que el expresidente valenciano Francisco Camps esquivó tras resultar absuelto por un jurado popular en 2012, pero que acabó con la condena a multa de su vicepresidente José Víctor Campos y de Rafael Betoret, exjefe de gabinete de la Conselleria de Turismo —sentenciado después por el Tribunal Supremo a seis años de cárcel en otra parte de las pesquisas—. Hasta el fallo dictado la pasada semana sobre la caja b del PP, que no solo da por probada la contabilidad paralela desvelada por EL PAÍS en 2013 a través de los papeles de Bárcenas, sino que confirma que el partido la usó para pagar en negro parte de la obra de su sede de la madrileña calle Génova.

Entre ambas, otras seis ramificaciones de Gürtel ya probadas: los contratos otorgados de forma ilegal en Aena; las adjudicaciones irregulares en el Ayuntamiento de Jerez; la financiación ilegal del PP en la Comunidad Valenciana durante las campañas electorales de 2007 y 2008; el desvío de fondos públicos durante la visita del papa Benedicto XVI a Valencia en 2006; las adjudicaciones ilícitas del Gobierno valenciano para el montaje de su pabellón en Fitur entre 2005 y 2009; y, finalmente, Época I, cuyo juicio se saldó con 29 condenados a más de 323 años de cárcel.

Los juicios pendientes

En su última convención nacional, celebrada hace apenas un mes, la actual cúpula del PP intentó en Valencia un complicado ejercicio de equilibrismo: reivindicar su pasado sin salir manchado por la corrupción. No solo se le ocurrió a Pablo Casado ensalzar la figura de la exalcaldesa Rita Barberá días antes de que el juez procesara a todo el antiguo equipo de gobierno de la exregidora por blanqueo de capitales —ella falleció en 2016 cuando también se encontraba imputada por el caso Taula—. Sino que se dejó ver por el cónclave popular el expresidente valenciano Francisco Camps, procesado por la Audiencia Nacional y la principal figura del partido conservador que aún tiene pendiente sentarse en el banquillo por la trama Gürtel.

La justicia acumula ya sentencias condenatorias en ocho ramas de la red de corrupción liderada por Francisco Correa. A las que, si no se tuercen los planes de la Fiscalía Anticorrupción, se sumará una nueva resolución en los próximos meses, cuando acabe el juicio por la línea de investigación centrada en los negocios de la trama en Boadilla (Madrid), que empieza este 10 de noviembre y donde varios acusados han reconocido las imputaciones. Toda una pesada mochila que arrastra el partido conservador liderado por Casado, pero a la que aún le faltan más piedras por meter.

Tras el juicio sobre Boadilla, todavía quedarán pendientes otras tres vistas orales en el horizonte, a las que se añade una línea de investigación que aún permanece en instrucción.

Valencia. A principios de este siglo, Gürtel anidó en las instituciones valencianas de la mano de un todopoderoso PP, que arrasaba en las elecciones. La Audiencia Nacional ha procesado a 28 personas, que se encuentran pendientes de juicio, por los contratos que la Generalitat otorgó para la feria de Turismo de 2009 a Orange Market, una de las empresas de Correa. Según subrayó el juez de instrucción en un auto, la red corrupta constituyó un “holding dedicado principalmente a la organización de eventos, entre los que se encontraban gran parte de los que realizaba el PP”: “La razón: las buenas perspectivas de negocio derivadas de las buenas relaciones que estas personas tenían con diversos responsables políticos del PP”. Entre los procesados se encuentra Francisco Camps, para quien la Fiscalía solicita una condena de dos años y medio de cárcel por fraude y prevaricación; y tres exconsellers de los Gobiernos populares.

Arganda. La trama también puso el punto de mira en Arganda del Rey, una ciudad de unos 50.000 habitantes al sureste de Madrid. Según los investigadores, la red corrupta dio aquí uno de sus mayores pelotazos: se repartió 25 millones de euros en comisiones por la venta ilegal de parcelas municipales tras amañar el concurso público. Gürtel se valió del entonces regidor de la localidad, el popular Ginés López, que se sentará en el banquillo de la Audiencia Nacional —aunque aún se desconoce la fecha del juicio—. Junto a él, se encuentran acusadas otras 20 personas: entre ellas, el constructor Fernando Martín, expresidente del Real Madrid; una antigua diputada nacional y otro parlamentario regional.

Hacienda y blanqueo. La Audiencia Nacional aún tiene pendiente celebrar el juicio donde analizará a fondo la estructura societaria diseñada por la trama Gürtel para eludir los pagos a Hacienda y blanquear el dinero procedente, en parte, de la actividad vinculada al PP. Hay 26 acusados, entre los que se encuentran el propio Francisco Correa; y Pablo Crespo, ex secretario de Organización de los populares gallegos.

Donaciones. El Juzgado Central de Instrucción número 5, encabezado actualmente por el magistrado Santiago Pedraz, aún mantiene abierta una línea de investigación sobre las supuestas donaciones de empresarios a la caja b del PP a cambio de la adjudicación de contratos públicos, donde la formación popular también se encuentra implicada como persona jurídica. El juez está a la espera de recibir un último informe de Hacienda sobre las obras bajo sospecha —que incluyen 23 expedientes por casi 600 millones de euros concedidos por los Gobierno de José María Aznar— para decidir si procesa a los imputados y los envía a juicio. Esta es la última parte de las pesquisas que queda vida en la Audiencia Nacional sobre el caso Gürtel."                     (J. J. gálvez, El país, 01/11/21)

2.12.20

‘Caso Gürtel’: 12 años de vida, 570 de cárcel La red corrupta acumula 67 condenados, 25 de ellos excargos del PP. Quedan seis causas pendientes...

 "Ningún partido ha dado tanto trabajo a los jueces como el PP. La trama Gürtel ha supuesto a magistrados y policías cientos de horas de trabajo que se han traducido en más de 5.000 folios de sentencias condenatorias. 

Doce años de investigación han permitido dibujar un árbol de corrupción con 17 ramas: 11 han sido ya juzgadas —solo tres terminaron en absolución—, otras cinco están pendientes de juicio y una más en instrucción. Más de una década después de que Mariano Rajoy declarase que Gürtel era “una trama contra el PP y no del PP”, 67 condenados —25 de ellos estuvieron relacionados directamente con el partido— acumulan penas de 570 años de cárcel, según la recopilación hecha por EL PAÍS. 

En esta compleja maraña figuran un humilde sastre, un Papa y hasta un homenaje a las víctimas del 11-M que aprovecharon los corruptos. El relato del caso Gürtel incluye también las maniobras del PP para torpedear las investigaciones, desde el cambio de destino del policía que las inició, Manuel Morocho, según confesó él mismo, hasta presentarse como acusación —el juez les expulsó al entender que estaban defendiendo a uno de los acusados—.

El origen. La investigación arranca en noviembre de 2007 tras una denuncia de José Luis Peñas, edil del PP en el Ayuntamiento de Majadahonda. El juez Baltasar Garzón asume la causa, que derivará posteriormente a los tribunales de Madrid y la Comunidad Valenciana. En febrero de 2009 son detenidos, entre otros, Francisco Correa [el nombre de la trama es su apellido en alemán, Gürtel], organizador de actos del PP, y cabecilla de la red, y Álvaro Pérez, El Bigotes. Las fotografías que ilustrarán muchas informaciones que protagonizarán a partir de entonces son de la boda de la hija de José María Aznar, a la que ambos acudieron invitados. En abril, EL PAÍS publica las primeras grabaciones hechas por la policía: el entonces presidente valenciano Francisco Camps llama a El Bigotes (25 años en condenas) “amiguito del alma”. Se quieren “un huevo”. Se hacen favores y regalos.

Los trajes. El listado de condenados vinculados a Gürtel lo inauguran, en 2011, sendas sentencias contra el exvicepresidente valenciano Víctor Campos y el ex jefe de gabinete de Turismo Rafael Betoret tras declararse culpables de haber recibido trajes pagados por la trama. El Tribunal Superior de la Comunidad Valenciana les impone 9.600 euros de multa y les obliga a devolver las prendas o su importe. Por el mismo delito están imputados Camps, y el exsecretario del PP valenciano, Ricardo Costa, que deciden ir a juicio. El jurado les absolverá por cinco a favor y cuatro en contra. “Es increíble. ¿Se ha hecho él toda la ropa?”, declara indignado el sastre, José Tomás. Baltasar Garzón recuerda que el sastre le mostró cómo Camps le había acribillado a llamadas. Una sonó mientras le tomaba declaración.

Fitur. En 2018, el Supremo ratificó las 11 condenas impuestas por el Superior por las adjudicaciones del Gobierno valenciano para el montaje de su pabellón en la feria turística entre 2005 y 2009. Correa y Pablo Crespo, ex secretario de organización del PP gallego, se llevan las penas más altas (13 años) por malversación, cohecho activo, tráfico de influencias y asociación ilícita. La exconsejera valenciana de Turismo, Milagrosa Martínez, es condenada a nueve años de cárcel.

Primera época de Gürtel (1999-2005). Es la sentencia que provoca la moción de censura que desaloja a Rajoy de La Moncloa en 2018 y que el pasado octubre ratificó casi en su totalidad el Supremo (328 años de cárcel en total para 29 acusados). El alto tribunal confirma que la trama creó un “eficaz sistema de corrupción” valiéndose de su relación con el PP, al que obliga a devolver 245.492 euros obtenidos ilícitamente. El nombre de Bárcenas aparece citado 1.153 veces.

Financiación ilegal del PP valenciano. En junio de 2018, la Audiencia Nacional considera probada la financiación ilegal del PP en la comunidad durante las campañas electorales de 2007 y 2008. El tribunal impone penas de entre cuatro meses y seis años de prisión para 18 condenados por delitos electorales, de falsedad documental y contra la Hacienda.

Aena. En mayo de 2019, la Audiencia condena a Correa, al excontable de la trama, José Luis Izquierdo, al exdirector de comunicación de Aena, Ángel López de la Mota y a su subordinado, José María Gavari por irregularidades en 22 contratos firmados por sus empresas con el ente público y que sumaron 2,28 millones.

La rama de Jerez. En noviembre de 2019, la Audiencia Nacional firma su cuarta sentencia sobre la trama y condena a Correa y Crespo a tres años de cárcel por prevaricación para lograr la adjudicación de tres contratos (214.028 euros) por parte del Ayuntamiento de Jerez. También condena a dos años a Javier Nombela, empleado de la red y exvocal del PP en la junta del distrito madrileño de Moncloa. En 2016, el Supremo había archivado la causa contra la exalcaldesa de Jerez, y diputada popular María José García-Pelayo, a quien los investigadores consideraban clave en la trama. El Supremo estimó “creíble” el testimonio de la exalcaldesa sobre su desconocimiento de “toda esa trastienda de la que emana un fuerte aroma a irregularidades, tráfico de influencias o decisiones opacas y, dicho castizamente, caciquiles”.

Visita del Papa. El pasado 25 de noviembre, la Audiencia Nacional condenó a 19 de los 23 acusados por el desvío a la red Gürtel de fondos públicos (un pelotazo de 3,6 millones de euros) en la visita de Benedicto XVI a Valencia en 2006. El tribunal, no obstante, rebajó las penas al aplicar la atenuante de dilaciones indebidas —14 años desde los hechos y 12 desde el inicio de la causa—.

Gürtel en el calendario. El PP tiene pendiente el juicio por los papeles de Bárcenas, revelados por EL PAÍS en 2013 y que registraron una caja b alimentada por donaciones de contratistas con la que presuntamente se abonaban sobresueldos a dirigentes del partido o parte de las obras de la sede. También ha de celebrarse, gracias a la confesión de Costa, el juicio por presuntos amaños en la adjudicación de contratos a favor de la trama. Además de un proceso por blanqueo de capitales y los de la rama de los Ayuntamientos de Arganda y Boadilla del Monte. Hay otra causa todavía en instrucción también relacionada con los papeles del extesorero popular.

Las cifras de la trama

5.060 folios de condenas. Tres tribunales (el Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, la Audiencia Nacional y el Supremo) han dictado 14 sentencias, 10 condenatorias (incluyendo dos ratificaciones). La primera es de 2011 y la última, del pasado noviembre. Otras cinco causas están pendientes de juicio oral.

67 condenados, 25 cargos del PP. Han sido condenadas 67 personas, de las que 25 son políticos o cargos vinculados al PP. Entre ellos figuran dos extesoreros (Ángel Sanchis, de Alianza Popular, y Luis Bárcenas) dos exvicepresidentes autonómicos (Víctor Campos, de la Comunidad Valenciana, y Jesús Merino, de Castilla y León) exconsejeros como Alberto López Viejo, la expresidenta del parlamento valenciano, Milagrosa Martínez, o el exalcalde de Pozuelo, Jesús Sepúlveda.

570 años de cárcel. Es la suma de las penas impuestas a los 67 condenados. Encabezan la clasificación Francisco Correa (92 años); Pablo Crespo (72 años); Luis Bárcenas (29 años) y Álvaro Pérez, El Bigotes (25 años).

Pleno en el catálogo de delitos de corrupción. Los distintos tribunales de justicia que han juzgado en los últimos nueve años el caso Gürtel han considerado a los condenados de la trama culpables de los delitos de prevaricación, malversación, fraude a la administración, falsedad en documento oficial, blanqueo, delito electoral, delito contra la Hacienda Pública, cohecho activo, cohecho pasivo, tráfico de influencias y asociación ilícita."                      (Natalia Junquera, El País, 01/12/20)

21.10.20

El Supremo valida las pruebas de la 'caja b' y las condenas por 'Gürtel' y envía a la cárcel a la esposa de Bárcenas... El Tribunal Supremo consagra la existencia de una financiación irregular en el PP durante dos décadas

 "El Tribunal Supremo confirmó este miércoles 14 de octubre la sentencia que en 2018 declaró al PP beneficiario económico –partícipe a título lucrativo– de la trama Gürtel.

El tribunal ratifica también que, tal como sostuvo la Audiencia Nacional en su resolución, existía la caja B del partido "o contabilidad 'extracontable'"', sobre la que –remarca el texto– Luis Bárcenas ostentaba "plena capacidad de control y disponibilidad".  En una de sus 1.844 páginas, el Supremo lo expone literalmente así: "El Tribunal  [la Audiencia Nacional] contó con prueba de cargo válida y suficiente para concluir tanto la existencia de una 'caja', o contabilidad 'extracontable', del PP".

Aunque un primer comunicado oficial del Supremo aseguró a mediodía que la sentencia considera "excesivas" las menciones de la Audiencia Nacional a la caja B del PP, sus portavoces emitieron por la noche una rectificación: la sentencia conocida ahora no dice nada eso. Y el adjetivo "excesivas" procedía en realidad del voto particular con que el entonces magistrado de la Audiencia Nacional Ángel Hurtado se opuso en 2018 a que el PP fuese declarado partícipe a título lucrativo. Ahora aupado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en funciones a la Sala Penal del Tribunal Supremo, Hurtado se quedó en minoría

La sentencia avala la tesis de la Audiencia Nacional sobre cómo el grupo dirigido por Francisco Correa creó un "auténtico sistema de corrupción". "Se creó en paralelo –se lee en el texto– un auténtico y eficaz sistema de corrupción a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública, autonómica y local, a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido que manipuló la contratación pública a través de la relación con influyentes miembros del PP". La única diferencia entre este texto y el redactado hace dos años por la Audiencia es que aquel hablaba de un sistema de corrupción "institucional" y sumaba la "contratación pública central" a la autonómica y local.

Lo que el Supremo sí aclara de forma minuciosa es que cuando se produjeron los hechos juzgados en el primer gran macrojuicio de la Gürtel (de 1999 a 2005) la legislación española no permitía que un partido político figurase como acusado ni que, por tanto, fuese enjuiciado y condenado por un delito penal: esa opción solo quedó abierta en 2013. Ser declarado "partícipe a título lucrativo" representa una condena por responsabilidad civil. Y "no solo es compatible con la buena fe y por supuesto con la inocencia, sino que presupone esta última".  Y si el PP hubiese reintegrado antes del juicio el dinero (245.000 euros, por la financiación de campañas municipales en Pozuelo y Majadahonda) su presencia en el juicio "no hubiera sido necesaria, al estar extinguida su obligación civil".

"Tal consecuencia [la de ser declarado partícipe a título lucrativo] no implica reproche culpabilístico", se lee en la sentencia. "Ni siquiera conocimiento", agrega el texto, que prosigue así: "Si a alguien le ingresan en su cuenta corriente, aun sin saberlo, una cantidad de dinero que proviene de un ilícito penal, ha de devolverlo. Así de sencillo. Aunque no se hubiera enterado de nada. Incluso en los casos en que hubiera sido engañado, haciendo creer que era un donativo legítimo". ¿Constituye esa última parte, la del "donativo legítimo" un clavo ardiendo al que pueda agarrarse el PP cuando llegue el juicio específico de la caja b? La pregunta permanece abierta.

Ahora bien, en esa misma página el Supremo introduce un párrafo de contenido inequívoco aunque distintos observadores lo han interpretado como la constatación de un reproche a la Audiencia Nacional: "En definitiva, efectivamente no es dable afirmar que el Partido Popular delinquiera, cuando no ha sido enjuiciado por responsabilidad penal en este proceso; pero en modo alguno resulta reprochable que para configurar el contexto en que los hechos enjuiciados suceden, se mencione el resultado de los diferentes medios de prueba practicados relacionados con el Partido Popular, cuando precisamente es el nexo común que sirve de amalgama al conjunto de episodios y actuaciones recogidos en la declaración de hechos probados". 

Además de confirmar el lucro del PP y aunque rebaja ligeramente algunas penas, la resolución judicial mantiene intacta la lista de condenados: 29. E impone 12 años y 11 meses –dos menos que los que dictó la Audiencia– para la esposa de Luis Bárcenas. Eso significa que Rosalía Iglesias deberá entrar en prisión. Y a su vez ese paso implica la ruptura del último dique que como un secreto a voces mantenía a Bárcenas en silencio sobre asuntos como los que ahora investiga la Audiencia en el llamado caso Kitchen: el espionaje al que supuestamente le sometió el Gobierno para evitar que conservase documentos incriminatorios para el PP y por el que dentro de dos semanas declara como imputado el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

Una de las razones por las que distintos juristas explican por qué la Audiencia Nacional se adentró en el campo de la caja B del PP pese a que sigue pendiente de juicio en la pieza conocida como papeles de Bárcenas es precisamente uno de los delitos por los que fue condenado el antiguo tesorero: el de apropiación indebida, que lo comete quien se queda con fondos ajenos. Y, según fuentes jurídicas, demostrar que eso sucedió resultaba improbable si no se acreditaba la existencia de una contabilidad paralela que le permitiese distraer dinero.

El Supremo afirma sobre esto lo siguiente:  "Resultaría indiferente que el PP haya renunciado a cualquier reclamación (incluso porque afirme que no le consta haber sufrido perjuicio alguno) e, incluso, la procedencia lícita o ilícita de estas cantidades, porque lo relevante es que el acto de apoderamiento se produjo y que el dinero que Luis Bárcenas recibió como mero custodio y que hizo suyo no era res nullius [algo que no pertenece a nadie] y, por ello, incurrió en la responsabilidad penal que le están exigiendo las acusaciones".                (Alicia Gutiérrez, InfoLibre, 15/10/20)

 

"El Tribunal Supremo consagra la existencia de una financiación irregular en el PP durante dos décadas.

 El sistema de financiación irregular del que se nutrió el Partido Popular durante al menos 18 años aparece desde este miércoles en una sentencia firme dictada por el Tribunal Supremo. Se trata del segundo fallo que recoge la existencia de una 'caja B' en la formación conservadora después de que la Audiencia Nacional aludiera a esa contabilidad paralela en la condena que propició la moción de censura de 2018 y que ahora el Alto Tribunal ha ratificado en todos sus aspectos principales. 

Los jueces del Supremo aluden a la existencia de la financiación irregular en varios pasajes de la sentencia, concretamente donde se les hace indispensable para atribuir los delitos al extesorero de la formación Luis Bárcenas y a su esposa, Rosalía Iglesias, relacionados con la sustracción de casi 300.000 euros de la citada caja y su evasión y blanqueo en Suiza. Esto es, que robaron de la caja de dinero negro que existió durante al menos dos décadas en el seno del Partido Popular. 

En la sentencia del Supremo, sus jueces dicen acerca del fallo acordado en su momento por la Audiencia Nacional: "El Tribunal contó con prueba de cargo válida y suficiente para concluir tanto la existencia de una 'Caja B', o contabilidad 'extracontable', del PP —sobre la que el recurrente (Bárcenas) ostentaba plena capacidad de control y disponibilidad—, como los distintos actos de apoderamiento verificados por éste, incluido el uso de 149.600 euros, procedentes de dicho fondo, para adquirir unas acciones de la entidad Libertad Digital". 

La complejidad jurídica de la sentencia del Tribunal Supremo sobre la Primera Época de la trama Gürtel y su extensión propiciaron este miércoles una efímera polémica sobre el fondo de la iniciativa parlamentaria que desalojó al PP del Gobierno hace dos años. El partido de Pablo Casado se apresuró a reaccionar al fallo afirmando que aquella moción de censura presentada por los socialistas se basó "en la mentira" y que el Tribunal Supremo había "eliminado" los párrafos que la motivaron. 

La moción del Grupo Socialista incluía un párrafo de la sentencia de la Audiencia Nacional cuyo contenido ha sido rebatido por el Tribunal Supremo. Pero el texto votado por la mayoría del Congreso concluía que Rajoy había "eludido cualquier tipo de responsabilidad política relacionada con este caso desde su inicio". 

"La sentencia dictada en el día de hoy (25 de mayo de 2018), incluido su voto particular, con independencia de las consideraciones jurídicas que merezca, pone de relieve una clara dejación política de sus responsabilidades", firmaban los diputados socialistas. Los representantes del PSOE también aludían a la "ausencia de credibilidad que tanto los jueces como la propia Fiscalía Anticorrupción otorgan a la declaración" como testigo de Rajoy durante el juicio. 

El fallo del Tribunal Supremo censura que no se puede condenar al PP como responsable civil subsidiario de los fondos recibidos por sus delegaciones en Pozuelo y Majadahonda para campañas electorales y al mismo tiempo considerarlo "conocedor y responsable penal". Es lo que hizo la Audiencia Nacional amén de advertir de que el PP no se sentaba en el banquillo de los acusados porque la legislación vigente en el momento de los hechos no permitía juzgar a un partido político. 

Explican los magistrados del Supremo a este respecto que la condición de responsable civil a título subsidiario solo cabe en alguien que se ha beneficiado de un dinero sin haber participado en el delito con el que se originó ni conocerlo, al tiempo que ratifican la condena al Partido Popular por haberse lucrado de 245.000 euros de la corrupción en las citadas campañas locales. 

Es más, los jueces del Tribunal Supremo consideran sobre la mención a la caja B: "En modo alguno resulta reprochable que para configurar el contexto en que los hechos enjuiciados suceden, se mencione el resultado de los diferentes medios de prueba practicados relacionados con el Partido Popular, cuando precisamente es el nexo común que sirve de amalgama al conjunto de episodios y actuaciones recogidos en la declaración de hechos probados". Y añaden que la estimación parcial del recurso del PP "carece de efectos prácticos" y resulta "intrascendente" para el sentido del fallo. 

Una caja B acreditada por la investigación judicial

El sistema de financiación irregular del Partido Popular durante casi 20 años ya quedó acreditado indiciariamente por medio de la investigación judicial que arrancó en la Audiencia Nacional en 2013 y cuyas derivadas siguen indagándose a día de hoy. Así quedó plasmado en los autos dictados por los dos jueces de instrucción que ha tenido el caso de la caja B, una pieza separada del caso Gürtel pendiente de juzgar.

En 2015, el magistrado Pablo Ruz dictó en marzo de 2015 auto de pase a procedimiento abreviado contra los investigados, el equivalente al procesamiento para delitos castigados con menos de nueve años. Con los mismos argumentos, su sustituto, José de la Mata, firmó el auto de apertura de juicio oral dos meses después. 

Ruz arrancó la investigación de la caja B en 2013 a raíz de la publicación en El País de los 'papeles de Bárcenas' y la concluyó a los dos años. En aquel auto de fin de la instrucción, Ruz daba por acreditado indiciariamente que la formación política "se vino sirviendo de diversas fuentes de financiación ajenas al circuito económico legal, lo que permitió operar, al menos durante los 18 años investigados, con varios sistemas de cuentas que registraron corrientes financieras de entradas y salidas de dinero al margen de la contabilidad oficial declarada por el partido y presentada al tribunal de cuentas, funcionando las referidas cuentas a modo de contabilidades paralelas, cajas de dinero en efectivo o cajas B".

Tras la salida forzada de Ruz del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, De la Mata dictó auto de apertura de juicio oral, el paso necesario para que se juzgue al Partido Popular como responsable civil subsidiario de 1,2 millones de euros. Esa cantidad es el equivalente a la suma de los 220.000 euros que habría dejado de ingresar ante la Hacienda Pública por el impuesto de sociedades de 2008, el único ejercicio de los investigados que no había prescrito, y algo más de un millón de euros por el impuesto de sociedades de 2007 de la empresa Unifica, que realizó la reforma de la sede de Génova, pagada supuestamente con dinero negro de la caja B.

En ese auto de apertura de juicio oral, De la Mata sentaba en el banquillo a los extesoreros del PP Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, al exgerente Cristóbal Páez; al arquitecto de las obras de Génova, Gonzalo Urquijo, así como a una socia y una empleada de éste. Lapuerta falleció con posterioridad con lo que la presunta responsabilidad penal contra él quedó extinguida. El resto responderán por los delitos de organización criminal, asociación ilícita, falsedad contable, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, delito electoral y delitos contra la Hacienda Pública. 

De no haberse producido ninguna novedad, el auto de apertura de juicio oral hubiera estado seguido de la celebración de la vista. Sin embargo, la declaración de Francisco Correa y del constructor Alfonso García-Pozuelo en el juicio de la Primera Época de Gürtel motivó que Anticorrupción solicitara la reapertura de la investigación en febrero de 2017, lo que acordó el juez José de la Mata. 

Intentos de sabotear el caso

Los intentos del PP por alterar la investigación son objeto de investigación judicial en una pieza del caso Villarejo en la que, por el momento, están imputados el ministro del Interior de la primera legislatura de Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz, y su número dos, Francisco Martínez. El juez Manuel García-Castellón considera que hay indicios de que actuaron para hacerse con las pruebas que pudieran comprometer a dirigentes del PP en el caso de la caja B. 

Por otra parte, un informe policial de más de 400 páginas ha provocado que reabra una línea de investigación cerrada provisionalmente en 2015, la del cohecho. Una veintena de grandes empresarios de la construcción estuvieron imputados por aparecer como donantes de dinero negro al PP, pero la causa fue archivada contra ellos porque no pudo demostrarse el carácter finalista de las donaciones, esto es, que cada entrega respondía a una adjudicación concreta de administraciones gobernadas por el Partido Popular. 

El juez De la Mata ordenó una batería de diligencias que ya han permitido a la Policía acumular pruebas de que el empresario Rafael Palencia hizo varias entregas al PP por más de 100.000 euros a cambio de tres adjudicaciones que dependieron de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital y el Ministerio del Fomento, todas ellas administraciones entonces en manos del PP. Esta nueva línea de investigación puede provocar que la nómina de procesados se amplíe en el banquillo de la caja B."                  (Pedro Águeda, Elena Navarro, eldiario.es, 14/10/20)

 

 "El Supremo constata el sistema de corrupción creado por Correa y cargos del PP.

El Tribunal Supremo ha sentenciado que el cabecilla de la red Gürtel Francisco Correa creó con cargos del PP "un auténtico y eficaz sistema de corrupción" a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública en comunidades autónomas y ayuntamientos gobernados por ese partido.

La sentencia del alto tribunal respalda el relato de la Audiencia Nacional sobre la primera época de Gürtel (1999-2005) y confirma las condenas a los principales acusados del caso, incluido por el delito de asociación ilícita para varios de ellos porque que actuaron como "un grupo estructurado, jerarquizado, dirigido a lucrarse con bienes y servicios, y a efectuar hechos delictivos".

El alto tribunal confirma la comisión en esta causa de delitos de cohecho, falsedad en documento mercantil, malversación de caudales públicos, prevaricación, asociación ilícita, fraude a la administración pública, blanqueo de capitales, delitos contra la hacienda pública, tráfico de influencias, apropiación indebida, o exacciones ilegales.

El Supremo considera que el "Grupo CORREA" y "personas del Partido Popular" tejieron una estructura de colaboración estable, dentro de la actividad normal de cualquier partido, para prestar servicios relativos a viajes, organización de eventos o congresos, entre otros.

Pero, en paralelo crearon "un auténtico y eficaz sistema de corrupción, a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública, autonómica y local, a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido, que tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión en la contratación pública de determinados entes y organismos públicos que dirigían o controlaban directamente o a través de terceras personas (Comunidades Autónomas y Municipios gobernados por el PP)".

Eso les permitió que sus empresas o las que él decidía gozaran de un "arbitrario trato de favor y tuvieran un dominio de hecho sobre la contratación pública llevada a cabo por las entidades públicas parasitadas", algo que encubrían con fórmulas de derecho de aparente legalidad.

La red cometió sobornos a funcionarios y autoridades, emitió facturas falsas y creó un entramado societario para hacerse con contratos públicos y para ocultar la procedencia ilícita de los fondos y su destino, hasta hacerlos aflorar al circuito legal pero a espaldas de Hacienda.

Al igual que en la sentencia del llamado caso "Gürtel-Fitur" de Valencia, íntimamente relacionada con éste, se constata la constitución de un entramado para posibilitar el delito, eludir su persecución y facilitar la obtención de los beneficios obtenidos.

Esta red fue destapada y desarticulada gracias a las grabaciones del exedil de Majadahonda José Luis Peñas, cuya legalidad ha sido cuestionada desde el primer momento por varias de las defensas, que han lo han llevado al Supremo, en su caso aduciendo la doctrina del caso Falciani.

La Sala, sin embargo, avala las grabaciones y niega que se haya vulnerado el secreto de las comunicaciones: las conversaciones fueron libres y espontáneas, y fue uno de ellos quien las grabó, sin que su decisión fuese provocada por la Policía u otra institución. Por tanto, aun cuando moral y éticamente pueda ser cuestionada su actuación, dice el Supremo, no infringieron ningún derecho.

Del mismo modo rechaza la nulidad de actuaciones, que acusados como Francisco Correa y Pablo Crespo solicitaron en base a la intervención en prisión de las comunicaciones con sus abogados, porque la injerencia, declarada nula, no permitió conocer ninguna situación que afecte a su defensa."                    (EFE, Público, 14/10/20)

20.10.20

El ‘caso Gürtel’, once años de tsunami judicial... El listado de las nuevas condenas por la primera etapa de 'Gürtel'

Sentencia del caso Gürtel: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal. Sentencia núm. 507/2020

 "La sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Gürtel —1.843 folios de prosa jurídica a cargo del magistrado Juan Ramón Berdugo— pone un rotundo punto y aparte a once años de una de las causas de corrupción con mayor impacto social, político e institucional de la democracia. 

Con su fallo, el alto tribunal respalda con escasos matices, más técnicos que de fondo, la investigación y el juicio de la Audiencia Nacional sobre la trama de manipulación de contratos públicos que anidó en el PP, y de la que se beneficiaron tanto el partido como algunos de sus líderes más destacados durante las etapas de José María Aznar y Mariano Rajoy.

El macrosumario Gürtel, un puzle judicial con otras piezas de gran calado, como la de los papeles de Bárcenas, sobre la caja b del partido, ha propiciado en estos años notables turbulencias en la judicatura, con recusaciones, movimientos de jueces e incluso la expulsión de la carrera judicial del primer instructor de la causa, Baltasar Garzón. Las sacudidas generadas por este portaaviones judicial todavía no han terminado.

Los magistrados del Supremo ratifican en lo esencial la mayoría de las condenas impuestas por la Audiencia Nacional en su sentencia de mayo de 2018, y apenas aplican leves ajustes, en la mayor parte de los casos a la baja, a las penas de prisión por un catálogo de delitos que incluye el cohecho, la malversación, el blanqueo, los delitos fiscales y el tráfico de influencias. Once de los 29 condenados reciben penas superiores a los doce años de prisión, entre ellos el cabecilla, Francisco Correa (51 años y once meses); su lugarteniente, Pablo Crespo (36 años y ocho meses), el extesorero del PP Luis Bárcenas (29 años y un mes) y la esposa de este, Rosalía Iglesias (12 años y once meses).

La reacción del antiguo responsable de las finanzas populares a la más que probable entrada en prisión de su mujer es una de las incógnitas que deja la sentencia firme de ayer. Algunos movimientos de Bárcenas en estos años, como la decisión de retirar la acusación contra el PP en el juicio por la destrucción de los discos duros que guardaba en su despacho de la sede nacional del partido, se han explicado siempre como una muestra de buena voluntad del extesorero. 

Algo así como “yo no voy contra ti a cambio de que tú muevas tus hilos en la Fiscalía y el Poder Judicial para evitar la cárcel a Rosalía”. Siete años después de que EL PAÍS publicara los 14 folios de su contabilidad paralela, se ignora el calibre de la munición documental que Bárcenas conserva en su poder y el potencial desestabilizador para el partido de Pablo Casado, una vez retirados de la primera fila los líderes de las etapas de Aznar y Rajoy.

El fallo, que también hace suyas las tesis de las fiscales anticorrupción Concepción Nicolás y Concepción Sabadell, mantiene al PP y a la exministra Ana Mato como partícipes a título lucrativo, es decir que considera que se beneficiaron del fruto de los delitos cometidos por los condenados sin ser conscientes del origen delictivo de los fondos, y les condena a devolver lo disfrutado. El principal reproche que se hace a la sentencia de la Audiencia Nacional es la extensión y profundidad que dedica a analizar la existencia de una caja b en el seno del PP, cuando esta contabilidad secreta forma parte de otra pieza del macrosumario todavía pendiente de juicio en la propia Audiencia Nacional. El Supremo no niega que exista esa financiación irregular; es más, apunta a que esta funcionó y Bárcenas detrajo fondos de ella.

Desde que el 6 de febrero de 2009 el juez Baltasar Garzón, tras un año de investigación secreta, diera luz verde a la policía para desencadenar la Operación Gürtel, esta trama corrupta ha sido una constante en la política española, y durante muchos meses ha ocupado el primer plano de la actualidad. La sentencia de la Audiencia Nacional, ahora confirmada en lo esencial por el Supremo, desencadenó la moción de censura que acabó con la presidencia y la carrera política de Mariano Rajoy en junio de 2018.

Uno de los argumentos que uso el PSOE para esa censura parlamentaria fue un párrafo de la sentencia en la que se cuestionaba la “credibilidad” de su declaración como testigo en el juicio. El presidente del tribunal de primera instancia, Ángel Hurtado, que se había opuesto a que Rajoy declarara, rechazó hacer suya esta parte de la sentencia, que fue redactada por sus compañeros de tribunal, José Ricardo de Prada y Julio de Diego. El pasado 30 de septiembre, el Consejo General del Poder Judicial, en funciones desde hace dos años, con una mayoría conservadora que el PP se niega a renovar, nombró a Hurtado magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

El desalojo de Rajoy de La Moncloa fue la mayor sacudida institucional derivada de la trama Gürtel. Pero no la única. En febrero de 2012, Garzón fue condenado a 11 años de inhabilitación y expulsado de la carrera judicial por prevaricación al haber intervenido ilegalmente las comunicaciones de los corruptos con sus abogados.

Su puesto en el Juzgado Central de Instrucción 5 lo asumió, en comisión de servicio desde junio de 2010, Pablo Ruz, un joven magistrado que en febrero de 2013 inició la investigación sobre los papeles de Bárcenas. En su etapa, Ruz ordenó el ingreso en prisión del extesorero, citó como testigos, entre otros, a los exministros Dolores de Cospedal, Francisco Álvarez Cascos y Javier Arenas y registró la sede nacional del PP, en la calle Génova 13 de Madrid. A finales de 2014, el sector más conservador del Consejo del Poder Judicial quiso forzar la salida de Ruz de la Audiencia Nacional, pero ante la polémica se buscó una solución de compromiso que permitió que continuara hasta abril de 2015, cuando se incorporó el actual titular, José de la Mata.

Las turbulencias judiciales en torno a Gürtel se intensificaron a medida que se acercaba el juicio. Las acusaciones populares recusaron y lograron apartar del juicio a los magistrados conservadores Concepción Espejel y Enrique López, por su cercanía con el PP. La Sala de lo Penal de la Audiencia se dividió por 10 a 8 al apreciar falta de apariencia de imparcialidad en el caso de Espejel, próxima a Dolores de Cospedal. En cuanto a López, no hubo dudas: 15 contra tres a favor de apartarlo. López es ahora consejero de Justicia en el Gobierno madrileño de Isabel Díaz Ayuso.

El punto y aparte de la sentencia del Supremo abre ahora nuevos párrafos judiciales. El más inquietante para el PP es el caso Kitchen, sobre la trama de espionaje parapolicial a Luis Bárcenas y su familia para arrebatarles documentos comprometedores para el partido y en el que está imputado el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz. Once años después, el tsunami de Gürtel va para largo."                (Fernando J. Pérez, El País, 15/10/20)

 

"El listado de personas condenadas en la primera etapa de la trama Gürtel tras el fallo del Tribunal Supremo dado a conocer este miércoles, es la siguiente:

FRANCISCO CORREA. Cabecilla de la trama. Condenado a 51 años. El Supremo le ha reducido la condena 11 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 51 años y 11 meses de cárcel.

PABLO CRESPO. Número dos de la trama Gürtel. Condenado a 36 años y 8 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 10 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 37 años y 6 meses de cárcel.

LUIS BÁRCENAS. Gerente y después tesorero del PP entre 2008 y 2009. Condenado a 29 años y 1 mes de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 4 años y 3 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 33 años y 4 meses de cárcel.

ROSALÍA IGLESIAS. Mujer del extesorero del PP Luis Bárcenas. Condenada a 12 años y 11 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 2 años y 2 meses. La Audiencia Nacional la condenó a 15 años y 1 mes de cárcel.

JOSÉ LUIS IZQUIERDO. Contable de las empresas de Correa. Condenado a 13 años y 10 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 3 años y 9 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 17 años y 7 meses de cárcel.

FELISA ISABEL JORDÁN. Administradora de varias empresas de la trama Gürtel. Condenada a 14 años y 11 meses de cárcel. El Supremo le ha aumentado 1 mes la condena. La Audiencia Nacional la condenó a 14 años y 10 meses de cárcel.

JAVIER NOMBELA. Encargado de la facturación de las empresas de la trama y exvocal del PP en la Junta del distrito madrileño de Moncloa. Condenado a 2 años, 1 mes y 15 días de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 1 año, 4 meses y 15 días. La Audiencia Nacional le condenó a 3 años y 6 meses de prisión.

ALICIA MÍNGUEZ. Trabajadora de las empresas de Gürtel. Condenada a 2 años, 1 mes y 15 días. El Supremo le ha reducido la condena 1 año, 4 meses y 15 días. La Audiencia Nacional la condenó a 3 años y 6 meses de cárcel.

RICARDO GALEOTE. Exconcejal del PP en el Ayuntamiento de Estepona. Condenado a 6 años y 6 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 1 año y 4 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 7 años y 10 meses de cárcel.

GUILLERMO ORTEGA. Exalcalde de Majadahonda. Condenado a 40 años y 3 meses de cárcel. El Supremo le ha aumentado dos años la condena. La Audiencia Nacional le condenó a 38 años y 3 meses de cárcel.

MARÍA CARMEN RODRÍGUEZ QUIJANO. Exmujer de Francisco Correa y exjefa de gabinete del exalcalde Majadahonda. Condenada a 17 años y 8 meses. El Supremo le ha aumentado la condenado 3 años. La Audiencia Nacional la condenó a 14 años y 8 meses de cárcel.

JOSÉ LUIS PEÑAS. Exconcejal de Majadahonda y denunciante de la trama Gürtel. Condenado a 4 años y 9 meses de cárcel. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

JUAN JOSÉ MORENO. Exconcejal de Majadahonda. Condenado a 17 años y 2 meses de cárcel. El Supremo le ha aumentado dos años la condena. La Audiencia Nacional le condenó a 15 años y 2 meses de cárcel.

ANTONIO VILLAVERDE. Abogado que trabajó entre 2001 y 2004 para Correa. Condenado a 3 años y 11 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 4 años y 3 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 8 años y 2 meses de cárcel.

JACOBO GORDON. Empresario y exsocio de Alejandro Agag. Condenado a 5 meses de prisión por blanqueo. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

JESÚS MERINO. Exdiputado del PP por Segovia y exsenador. Condenado a 3 años y 7 meses de cárcel. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

ÁNGEL SANCHÍS PERALES. Extesorero de Alianza Popular (AP). Condenado a 1 año de cárcel. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional

IVÁN YÁÑEZ. Supuesto testaferro del extesorero del PP Luis Bárcenas. Condenado a 1 año y 10 meses. El Supremo le ha reducido la condena 1 año y 2 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 3 años de cárcel.

ÁNGEL SANCHÍS HERRERO. Hijo del que fuera tesorero de Alianza Popular Ángel Sánchís Perales. Condenado a 9 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 3 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 1 año de cárcel.

JESÚS SEPÚLVEDA. Exacalde de Pozuelo de Alarcón. Condenado a 14 años y 4 meses de cárcel. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

JESÚS CALVO. Exalto cargo de la Comunidad de Madrid. Condenado a 6 meses de prisión. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

ALFONSO GARCÍA-POZUELO. Presidente de Constructora Hispánica SA. Condenado a 2 años de cárcel sustituibles por multa. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

ROBERTO FERNÁNDEZ. Exconcejal de Hacienda de Pozuelo de Alarcón. Condenado a 11 meses de cárcel, 2 meses sustituibles por multa. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

ALBERTO LÓPEZ VIEJO. Exconsejero Gobierno Madrid. Condenado a 27 años y 10 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 3 años y 11 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 31 años y 9 meses de cárcel.

CARLOS CLEMENTE. Exviceconsejero de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid. Condenado a 7 años y 9 meses. El Supremo le ha aumentado dos años la condena. La Audiencia Nacional le condenó a 5 años y 9 meses de cárcel.

LUIS DE MIGUEL. Presunto cerebro financiero de la trama Gürtel. Condenado a 9 años y 1 mes de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 3 años y 8 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 12 años y 9 meses de cárcel.

PEDRO RODRÍGUEZ PENDÁS. Exasesor de Alberto López Viejo. Condenado a 3 años de cárcel. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

IGNACIO GALLO-ALCÁNTARA. Empleado de Correa, sustituto de Jordán en la administración de las sociedades. Condenado a 9 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 3 meses. La Audiencia Nacional le condenó a 1 año de cárcel.

TERESA GABARRA. Mujer de Alberto López Viejo. Condenada a 1 año y 6 meses de cárcel. El Supremo le ha reducido la condena 2 años y 6 meses. La Audiencia Nacional la condenó a 4 años de cárcel.

Partícipes a título lucrativo:

ANA MATO. Exministra de Sanidad y exmujer de Jesús Sepúlveda. Condenada a pagar 27.857,53 euros. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

GEMA MATAMOROS. Exmujer del exalcalcalde de Majadahonda Guillermo Ortega. Condenada a pagar 45.066,66 euros. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional.

PP. Condenado como partícipe a título lucrativo al pago de 245.492,80 euros. De modo directo y solidario con Ortega, Peñas, Moreno, Rodríguez Quijano, Correa y Crespo, tendrá que abonar 133.628,48 euros. A ello se suman otros 111.864,32 euros por los gastos referidos a la campaña electoral de las elecciones de mayo de 2003, que tendrá que pagar de modo solidario con Jesús Sepúlveda. El Supremo ha confirmado la condena dictada por la Audiencia Nacional."          (InfoLibre, 14/10/20)

8.6.18

Tras nueve años de ataques a policías, fiscales y jueces, la Audiencia certifica que el PP se lucró con la corrupción. La primera víctima del Caso Gürtel fué el ministro de Justicia de Zapatero

"La primera víctima política del caso Gürtel fue un ministro del PSOE. Mariano Fernández Bermejo, titular de Justicia en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, dimitió después de una furibunda campaña del Partido Popular que le acusaba de tejer una conspiración por una cacería en la que coincidió con el primer juez del caso, Baltasar Garzón.

 Era febrero de 2009, campaña electoral en Galicia, y Mariano Rajoy hizo famosa una frase: "Son las doce de la mañana y Bermejo no ha dimitido". El ministro renunció cuando la polémica había entrado en una nueva derivada: que su licencia de caza no valía para aquel coto asturiano. 

Maniobras de distracción aparte, la Audiencia Nacional había abierto una causa sobre una trama de corrupción que operaba en Madrid, Valencia y la Costa del Sol, y que se había bautizado como Gürtel por el apellido de uno de los principales protagonistas, Francisco Correa, un relaciones públicas que había estado de testigo en la boda de Ana Aznar, la hija del presidente del Gobierno, y a quien conocían todos los que seguían de cerca las campañas del Partido Popular. 

La instrucción pasó por cinco jueces distintos y dos fiscales de Anticorrupción. Durante los nueve años que duró el PP cargó contra la policía, el ministerio público e incluso contra algún magistrado. "No es una trama del PP, es una trama contra el PP, dijo Mariano Rajoy, en una de sus intervenciones más célebres, en enero de 2013, flanqueado por la plana mayor del partido. Su secretaria general, María Dolores de Cospedal había señalado antes a la "policía de Rubalcaba".

La causa siguió adelante pese a todo y algunos de sus protagonistas entraron en prisión, incluido su tesorero, Luis Bárcenas, personaje central de la trama. El país entero escuchó los audios de Correa en un palco del Máster de Tenis de Madrid explicando cómo el mismo había llevado en persona "1.000 millones de pesetas a casa de Bárcenas".

Porque ese fue el principio: un socio descontento de la trama, José Luis Peñas, concejal en Majadahonda, empezó a grabarlo todo tras desencantarse por algunos tratos. Afloraron entonces los trapos sucios de ese ayuntamiento y los de Pozuelo, y los de Boadilla del Monte, y la trama valenciana, y lo de la Costa del Sol. La corrupción se troceó en distintas causas, visto que desde un juzgado era imposible abordarlo todo.

La era Gürtel I ha tocado a su fin, nueve años y 1.697 folios de sentencia después. Y el tribunal de la Audiencia ha dejado escrito que el Partido Popular se ha lucrado con la corrupción de la red: 245.000 de las mordidas para campañas en Pozuelo y Majadahonda.

 Son 351 años de cárcel para 29 de los 37 acusados. 33 años para el tesorero Luis Bárcenas por una ristra de delitos. 37 para Pablo Crespo, quien fuera secretario de Organización del PP gallego. 14 para Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo, y exmarido de la exministra Ana Mato, que también ha sido condenada como beneficiaria a título lucrativo: 27.857 euros de aquellos viajes y eventos familiares, que pagaba la red. 

Hasta el arrepentido, José Luis Peñas, el concejal que acumuló horas de grabaciones de sus antiguos colegas, convertido estos últimos años en azote de PP, ha salido malparado: 4 años y 9 meses de cárcel. 

El recórd, por supuesto, para Francisco Correa, que dio nombre al sumario: 51 años de prisión por vulnerar casi todos los artículos del Código Penal relacionados con la corrupción. Se ha librado su compinche de tantos años, Álvaro Pérez, El Bigotes, uno de los secundarios más pintorescos de la causa y que más juego dio a las crónicas de tribunales durante el juicio.

La sentencia dice mucho más. Considera probado que entre 1999 y 2005 la madeja de sociedades de Correa y compañía y el Partido Popular constituyeron:  "un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica, y local a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido".

Tras leer los primeros titulares sobre la decisión del tribunal, el Partido Popular hizo salir a dar explicaciones en su jornada más difícil a su coordinador general, Fernando Martínez Maillo, ajeno a aquella época que le pilló en la política de Castilla y León. Maíllo anunció que su partido presentará un recurso ante el Tribunal Supremo y se aferró al voto particular del magistrado conservador de la Audiencia Nacional Ángel Hurtado, discrepante con los otros dos miembros del tribunal, y que señala que el Partido Popular nacional no tenía por qué estar al tanto de los manejos de sus líderes en Pozuelo y Majadahonda y que esto no ha quedado demostrado en la sentencia.

El número 3 del PP también se esforzó en aclarar que el partido no había sido condenado en la vía penal. No podía: en los años en que transcurrieron los hechos esa posibilidad no existía en la legislación española."            (José Precedo, eldiario.es, 24/05/18)

25.5.18

El PP, condenado por participar de la corrupción de la trama Gürtel




"El juicio central del caso Gürtel, la trama de corrupción política más extensa y profunda de la historia democrática española y la pesadilla recurrente del PP durante la última década, ya tiene sentencia

La Audiencia Nacional ha condenado a 51 años al empresario Francisco Correa como director de la red corrupta que anidó en el PP nacional durante el aznarismo y que trasladó su actividad a la Comunidad Valenciana tras la llegada de Mariano Rajoy a la presidencia del partido. El fallo considera probada la existencia de una caja b en el Partido Popular, que será juzgada en una causa aparte, y que entre esta formación y las empresas de Correa "se tejió" un "auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional".


Correa, cuyas sociedades de organización de eventos percibieron 8,4 millones de euros entre 2000 y 2008 en contratos públicos a precios muy superiores a los de mercado, y que logró 2,85 millones por intermediar ante la Administración en favor de empresas ajenas, ya tiene una sentencia firme de 13 años de prisión por la pieza separada de Gürtel sobre los amaños de la adjudicación de los expositores de turismo de Valencia en Fitur.

 También aguarda en prisión otra sentencia por la supuesta caja b del PP valenciano, donde la fiscalía reclama para él otros siete años y tres meses de prisión. El fallo absuelve a Álvaro Pérez, conocido popularmente por el Bigotes.

El tribunal condena a 33 años y una multa de más de 44 millones de euros a Luis Bárcenas, extesorero del partido, por evadir algo más de seis millones de euros en impuestos 2003, 2006 y 2007 y embolsarse 1,24 millones en comisiones por facilitar contratos públicos a empresarios que le presentó Correa. Para la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, el tribunal impone una pena de 15 años de prisión, al considerar que colaboró con su marido en el ocultamiento de sus fondos en Suiza.

También sostiene que ella también ocultó rentas propias. El tribunal rechaza el argumento esgrimido por la defensa de Rosalía de que carecía de conocimientos como para llevar a cabo las actuaciones que se le imputan. Esa justificación, según la Sala, le relegaría “a poco más de un simple objeto, y esto no lo debe consentir el Tribunal”.

El previsible encarcelamiento de Iglesias puede tener efectos imprevisibles sobre el ánimo de Bárcenas de desvelar a la Justicia detalles sobre las finanzas del partido que ha amagado con airear tras ingresar en prisión provisional en junio de 2013. Por su parte, la ex mujer de Correa, Carmen Rodríguez Quijano, resulta condenada a 14 años y 8 meses de cárcel.

 

Bárcenas, pieza fundamental


Bárcenas, según la sentencia, fue una pieza fundamental en el "auténtico sistema de defraudación del erario público" levantado por Correa. Como tesorero popular, Bárcenas podía acercarse a quien en cada caso convenía para conseguir la adjudicación de contratos de obra pública, sostiene el tribunal. Luego en la fase de ejecución "se incrementaba" el precio "en la cuota fijada, que luego se repartía entre quien tenía relación en ella". Posteriormente, señala el fallo, "el propio partido recibía su correspondiente beneficio”.

La Sala considera que Bárcenas nutrió sus cuentas de Suiza, que llegaron a acumular 48 millones de euros en el año 2007, “con fondos provenientes de comisiones que recibió por su gestión e intermediación, aprovechándose de los cargos públicos que ostentó, en contrataciones públicas irregularmente adjudicadas”.

 Los jueces no han creído la versión del extesorero de que su fortuna fuera de origen lícito y explican que también se apropió indebidamente de la llamada “caja b” del partido, a la que él denomina contabilidad extracontable del Partido Popular”.

La sentencia, por dos votos contra uno, considera probado que el PP como persona jurídica y la exministra de Sanidad Ana Mato se beneficiaron  con la actividad delictiva de la trama, por lo que los condena en calidad de partícipes a título lucrativo.

El tribunal ve probado que la formación conservadora se benefició -sin ser consciente de su procedencia delictiva- de 111.186 euros para la campaña de las municipales de 2003 en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y de 133.628 euros en la campaña de Majadahonda.

Mato deberá devolver 27.857 euros de viajes y regalos familiares que la trama corrupta de Correa pagó a su exesposo Jesús Sepúlveda, antiguo alcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid), condenado a su vez a 14 años de cárcel en el juicio.

 

Sistema de corrupción institucional


El tribunal considera acreditado que entre 1999 y 2005 entre las empresas de Correa y el Partido Popular se tejió en esos municipios y en otras zonas de España "un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica, y local a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido".

 Estos acusados, según la sala "tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión en la contratación pública de determinados entes y organismos públicos que dirigían o controlaban directamente a través de terceras personas”.

El fallo de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia, que ocupa 1.687 páginas, condena a 29 de los 37 acusados. El cuadro de tipos delictivos es extensísimo: asociación ilícita, fraude a la administración pública, cohecho (activo y pasivo), falsedad en documento mercantil, malversación de caudales públicos, prevaricación, blanqueo de capitales, delitos contra la hacienda pública, tráfico de influencias, apropiación indebida, exacciones ilegales o estafa procesal intentada.

José Luis Peñas, el exconcejal de Majadahonda (Madrid) y denunciante de la trama, recibe una pena de cuatro años y nueve meses de prisión.

La sentencia de la llamada Época 1 de Gürtel llega en un momento especialmente delicado para el Partido Popular. La formación conservadora, que se ha visto rodeada por escándalos de corrupción, especialmente en la Comunidad de Madrid con los casos Púnica, Lezo y el master fraudulento de la expresidenta regional Cristina Cifuentes, ha sufrido un fuerte retroceso en sus expectativas electorales.

La última encuesta de Metroscopia para EL PAÍS proyecta una estimación de voto del 19,1%, la más baja de su serie y casi la mitad de la registrada a finales de 2016. El CIS, en su último barómetro, también sitúa al partido gobernante en sus mínimos históricos.

En los meses venideros hasta las próximas elecciones, el partido se seguirá viendo perseguido en los tribunales, con el consiguiente efecto corrosivo para su imagen: todavía están pendientes de juzgarse el caso Bárcenas, sobre la caja b del PP, y la causa sobre la destrucción de los ordenadores del extesorero popular, en el que el partido está procesado como persona jurídica.

El fallo llega una década después de que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón iniciara la investigación, que explotó en febrero de 2009 con la Operación Gürtel, que fue continuada por su sucesor en el juzgado, Pablo Ruz; y medio año después de que terminara el juicio, que se desarrolló a lo largo de 125 jornadas entre el 4 de octubre de 2016 y el pasado 17 de noviembre, una de las vistas orales más largas de la historia reciente. La sesión estrella del proceso fue la 101, celebrada el 26 de julio.

Ese día, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acudió a la Audiencia Nacional como testigo. Ante el tribunal presidido por el magistrado conservador Ángel Hurtado, que se opuso siempre a su declaración, Rajoy manifestó que su partido “jamás” recibió donativos en efectivo de empresarios y reiteró hasta en siete ocasiones que nunca se ha ocupado de cuestiones económicas de la formación conservadora, sino únicamente de las políticas.

El macrosumario Gürtel ha marcado la agenda de los últimos 10 años y ha terminado con la carrera política de algunos pesos pesados del PP como el expresidente valenciano Francisco Camps —que dimitió en julio de 2011 tras ser procesado en la causa por el regalo de los trajes, de la que resultó absuelto— o la exministra Ana Mato, juzgada como partícipe a título lucrativo por los regalos de la trama que recibió su esposo.

También dimitió, en mayo de 2017, tras ser imputada, la diputada regional madrileña Josefa Aguado. Las diferentes tramas de corrupción surgidas desde entonces acabaron con la trayectoria de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre o de la fallecida alcaldesa de Valencia Rita Barberá, entre otros líderes populares."            (Fernando J. Pérez, El País, 24/05/18)


Resumen oficial de la sentencia del ‘caso Gürtel’

Las condenas del juicio central del ‘caso Gürtel’, una a una.

El País, caso Gürtel, todas las claves

"La sentencia de la Gürtel condena al PP como partícipe a título lucrativo de la trama Gürtel urdida en torno a Francisco Correa. Luis Bárcenas, extesorero del PP, condenado a 33 años.

Condenado a título lucrativo. La sentencia hecha pública hoy sobre la primera época de la trama Gürtel ha supuesto que el Partido Popular sea el segundo partido político de España en recibir una condena por corrupción, después del fallo contra la antigua Convergencia i Unió por el caso Palau

El Partido Popular y la exministra Ana Mato han sido condenados como partícipes a título lucrativo de la red formada por Francisco Correa en el llamado Caso Gürtel. El avance de la sentencia del caso, que ha desvelado la Cadena Ser, supone la condena del extesorero del partido conservador, Luis Bárcenas, a 33 años de cárcel. 

También se condena a Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, a 15 años de prisión, y al esposo de Ana Mato, Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exsenador del Partido Popular, a 14 años. Francisco Correa ha sido condenado a 54 años de prisión, lo que se suma a una condena previa por una pieza separada que ya le condenó a 13 años. Además, el exconsejero autonómico madrileño y exconcejal en el Ayuntamiento de Madrid, Alberto López Viejo, ha sido condenado a 31 años de cárcel. 

La sentencia también acredita la existencia de la contabilidad paralela o B en el Partido Popular. El Tribunal da por probada la caja B del PP, desvelada el 31 de enero de 2013.

 La sentencia de hoy sienta precedente en este sentido, y debe tener influencia en el llamado Caso Bárcenas, nacido como una ramificación de la Gürtel y actualmente en fase de vista oral. La Fiscalía ha solicitado la inmediata entrada en prisión de todos los condenados.

 

Primer asalto


La primera época de la Gürtel, la primera de las macropiezas derivadas de uno de los casos más complejos de corrupción, hace referencia a hechos producidos entre los años 1999 y 2005 y en su marco se han sentado en el banquillo de los acusados hasta 45 personas por delitos de cohecho, prevaricación y tráfico de influencias. 

En los nueve años que ha durado la instrucción de la causa, cambios en la composición del tribunal encargado de juzgar esta pieza dejaron fuera de la misma al magistrado Julio de Diego, que había citado también a Mariano Rajoy como testigo en la causa.

La condena hecha pública hoy es la segunda en referencia al caso Gürtel. La primera causa del caso, relacionada con los regalos de trajes al expresidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps, se juzgó en 2012 por un jurado popular que absolvió al alto cargo. En 2013, el Tribunal Supremo confirmó la absolución.

El fallo hecho público hoy absuelve a uno de los personajes más conocidos del caso Gürtel, Álvaro Pérez, conocido como 'El Bigotes'. El arrepentido y denunciante José Luis Peña sí ha sido condenado, a cuatro años y nueve años. 
La Fiscalía pedía 15 años de prisión para el exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exsenador ‘popular’ Jesús Sepúlveda, un año más de lo fallado por la Audiencia Nacional. Las comisiones por mediar en adjudicaciones también beneficiaron a su esposa, la exministra de Sanidad Ana Mato, y al propio Partido Popular, a quienes la Fiscalía pedía 28.468 y 328.440 euros, respecticamente, como partícipes a título lucrativo, lo que significa que la codena es de caracter civil y no penal, y que el partido no conocía la trama de corrupción. 
La sentencia da por buenas estas acusaciones: la que fuera vicesecretaria de Organización y vicesecretaria Electoral del PP, y ministra de Sanidad con Rajoy, se benefició con dinero de la trama de prevendas como regalos y viajes con dinero, todo ello en la época en la que compartía bienes gananciales con su hoy exmarido Jesús Sepúlveda. 

En la cantidad calculada por la Fiscalía y refrendada en la sentencia entran las fiestas infantiles organizadas por Mato a cargo de las comisiones cobradas por su entonces marido.

 

UNA MANCHA QUE HA IDO EXTENDIÉNDOSE


El Caso Gürtel nació en 2009, fruto de una investigación de la Audiencia Nacional. Entre 2016 y 2017 tuvo lugar la última fase del proceso, ya durante la segunda legislatura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. La mancha de aceite de la Gürtel se ha extendido por todo el Partido Popular de las épocas de Aznar y Rajoy, salpicando en su crecimiento al actual presidente —vía Papeles de Bárcenas—, a los expresidentes autonómicos Esperanza Aguirre y Francisco Camps, y a un sin número de cargos políticos populares.

 La sentencia hecha pública hoy acepta como probada la mayor revelación de Gürtel: la red urdida entre empresarios, intermediarios y políticos para obtener beneficios de contrataciones públicas."                  (El Salto, 24/05/18)