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6.4.15

La familia Ruiz-Mateos ocultaba cientos de millones en paraísos fiscales

"La familia Ruiz-Mateos movió a lo largo y ancho del planeta cientos de millones de euros en sociedades que operan exclusivamente en paraísos fiscales, lejos de todo control. Así lo desvela un voluminoso informe que obra en manos de la UDEF y al que ha tenido acceso El Confidencial.

 Este informe, elaborado por la agencia de detectives Crossword (la misma que hizo el informe que desvelaba la trama de Gerardo Díaz Ferrán) habla de 5.000 inversores estafados con falsos pagarés y una red de 211 empresas españolas y 107 controladas en el extranjero.

Hasta ahora, un informe de la Agencia Tributaria cifraba la red exterior en cuatro empresas en Holanda, dos en Panamá y 28 en Belice. Según ese informe del fisco, la familia realizó, entre 2005 y 2009, ingresos en sus empresas españolas de 145 millones de euros, pero también salidas “invisibles” de 231 millones hacia paraísos fiscales. Las entradas y salidas “invisibles”, según Hacienda, son operaciones de tráfico de divisas realizadas entre residentes y no residentes. 

Esas operaciones se corresponden con movimientos que tienen como contrapartida prestaciones de servicios, préstamos o compra-venta de acciones, en contraposición con las operaciones comerciales normales o “visibles”, que se corresponden con entregas de bienes.

En el 2010, una secretaria del antiguo contable de José María Ruiz-Mateos, Manuel Sánchez Marín, entregó en la Audiencia Nacional un documento excepcional que se conoce en los ámbitos judiciales y en la dirección de Nueva Rumasa como Libro Verde. Este no es más que un extenso documento donde figuran todas las sociedades del empresario con sus administradores, testaferros o fiduciarios. Basándose en su contenido, la Policía detectó 164 empresas españolas y 48 extranjeras bajo el control de la familia.

Esos números se quedan, pues, muy cortos, ya que Crossword ha descubierto un total de 318 compañías que han operado bajo la batuta de los Ruiz-Mateos. Los detalles están siendo investigados ahora por la Policía, a la que le llegó el informe hace varias semanas.

Querían un banco

“La familia Ruiz-Mateos siempre mostró interés en adquirir su propio banco. De hecho, en el año 2007, a través de un abogado de San Marino, se interesó por la compra de dos bancos. También mantuvo contactos para adquirir otro en Roma. Posteriormente, en el año 2010, se interesó también en adquirir un alto porcentaje de Bankpime por unos 37 millones de euros”, señala el dossier

A continuación, realiza un detallado estudio de la situación en que se encuentran todas las sociedades vinculadas a los Ruiz-Mateos, destacando algunos datos. Por ejemplo, que Grupo Dhul, perteneciente a Nueva Rumasa, tenía unos activos de 172 millones de euros “frente a unas deudas de 790 millones, con lo que el agujero de la empresa de productos lácteos ascendería a 618 millones de euros”.

También explica varias operaciones de compraventa que están siendo investigadas o que ya lo fueron, y en las que el dinero desapareció misteriosamente, aunque se le pudo seguir el rastro hasta paraísos fiscales como Suiza o Belice, siendo este pequeño país americano la principal sede de las compañías que mueven el dinero de la familia por medio mundo.

En 1996, la compañía Morgan & Morgan Trust Corporation Ltd de Belice constituyó fiduciariamente la sociedad Lerton Holdings Inc en el mismo paraíso en representación del patriarca de los Ruiz-Mateos. Esa sociedad se hizo posteriormente con la propiedad del Grupo Dhul, la joya de la corona del imperio de Nueva Rumasa. 

Una de las compañías a favor de la que Lerton se declara deudora es otra tapadera: Premier Business Limited, creada también en Belice pero cuyo domicilio para requerimientos, por ejemplo, es el chalé particular de José María Ruiz-Mateos en Somosaguas.

Baile de millones

Los detectives detallan en su informe envíos de 70 millones de euros hacia empresas holandesas. También encontraron una curiosa operación triangular entre una empresa madrileña que ocultó fondos en el paraíso de Belice pasando previamente por Gibraltar. 

Sobre esta operación explican que, entre 2009 y 2010, Nueva Rumasa “recaudó más de 300 millones de euros en pagarés, de los cuales Bardajera SL transfirió 78 millones de euros a Janer & Baily SL, a la cuenta abierta en el Banco Etcheverría de Madrid. 

Bardajera era la empresa a través de la que se canalizaron los cobros de los pagarés de Nueva Rumasa”. Ese capital se fue ingresando mediante imposiciones periódicas en el HSBC de Gibraltar y acabó en tres bancos de Belice y Panamá: el Belize Bank Limited de Belize City; el First Caribbean International Bank de la misma ciudad; y el HSBC Bank Panama Branch.

 En el Banco del Caribe de Caracas también disponían de cuenta corriente a través de las empresas Engel Overseas Limited y de Globint Capital BV, ligadas a la familia jerezana.

“Se tiene constancia de que existen cuatro cuentas numeradas en dos bancos de Belice que en noviembre del año 2013 podrían contener unos 136 millones de dólares, aunque los fondos estarían gestionados por dos asesores fiscales de Belice”, señala el informe. También encontraron una cuenta numerada en el HSBC de Cayman.

Desde la ahora finiquitada BPA de Andorra, los Ruiz-Mateos habrían enviado esos 136 millones de dólares a cuatro cuentas numeradas en dos bancos de Belice y a otra cuenta numerada en las Islas Cayman, que pertenece a una empresa con sede en Miami, en la que tiene firma Alfonso Barón Rivero, sobrino del patriarca de la familia. Además, según consta en el informe, controlan la compañía Hamond Enterprise, a la que le consta en Panamá otro depósito de 14 millones de dólares.

Otra oscura operación fue la de Alinda Finance BV, empresa holandesa propietaria del 99,97% de Clesa SL, que también tenía Cacaolat, y con importantes participaciones en varias empresas de Nueva Rumasa. Alinda fue absorbida por RCS Management en una operación que ascendió a 52,9 millones de euros

RCS dependía de ATC Management. “En el año 2010, el Ministerio de Hacienda de Holanda detecta un trasvase de fondos gestionados por el grupo ATC Corporate Services BV (gestor del grupo Ruiz-Mateos, entre otros). El análisis que extrae es que se está desviando capital a sociedades radicadas en las Antillas Holandesas”.

Une retorcida ingeniería

¿A dónde fue el dinero? Resulta que la compañía Dexdale Finance Ltd, de Belice, administradora única de Dhul Holdings BV, era cargo directivo en Serendipity International Consultants NV (domiciliada en las Antillas Holandesas), que a su vez era el socio único de Alinda Finance BV. 

Y ATC administraba, a su vez, Serendepity, por lo que todo parecía quedar en casa. Se evidenciaba así una ingeniería financiera complicada aún más con la trama internacional creada ex professo para dificultar el seguimiento de los fondos. Alinda, por si fuera poco, tenía cuenta en un banco de Curaçao, en uno de Panamá y en dos de Belice.

La sociedad Cat Three Hooldings, también de Belice, fue la que, representando a los Ruiz-Mateos, vendió, el 8 de septiembre de 2011 la compañía Dhul Holdings a las empresas intermediarias de Ángel de Cabo Sanz, detenido y encarcelado después de realizar operaciones semejantes con Gerardo Díaz Ferrán.

La red extranjera de la familia opera con compañías domiciliadas en Tórtola (Islas Vírgenes), Barbados, Bahamas, Andorra, Liechtenstein, Suiza, Gibraltar, isla de Guernsey, isla de Man, República Dominicana, Estados Unidos, Venezuela, Irlanda  y Australia, país en el que se han detectado inversiones en varios fondos."            (  , El Confidencial 30.03.2015)

2.2.15

Dos hijos de Ruiz Mateos en la cárcel de Navalcarnero

"Javier y Álvaro Ruiz Mateos están ya en la cárcel, después de que la Audiencia Provincial de Granada haya ratificado la sentencia del Juzgado de los Penal número 2 de dicha ciudad y que había sido recurrida por los hijos menores del polémico empresario. 

Ambos ingresaron  en la prisión de Navalcarnero, una de las tres que barajaban en su entorno como las elegidas por los Ruiz Mateos, junto a la de Soto del Real y Estremera. Otros dos hijos de Ruiz Mateos podrían entrar en la cárcel en los próximos meses.

Los hermanos Ruiz Mateos han sido condenados a un año y seis meses de cárcel por un delito contra la Hacienda Pública, a un año y tres meses por un delito de alzamiento de bienes y a una multa de 1,8 millones de euros por no pagar el IVA correspondiente a la venta de un hotel, además lo que ingresaron por esa venta se desvió a una cuenta en Suiza.

La familia Ruiz Mateos está inmersa en numerosos y graves procedimientos judiciales, acumulan hasta 50 causas, todos con la misma base: ocultación de patrimonio, quiebras fraudulentas y cuentas en Suiza. De momento el patriarca del clan, José María Ruiz Mateos parece zafarse de la justicia."                (El Plural, 28/01/2015)

18.12.12

Volvía por su antiguo barrio solo para una cosa, arreglarse el cabello en la peluquería Naharros y desfilar con sus deportivos por Patraix

"Cuando Ángel de Cabo quiere impresionar a su audiencia en una reunión hace gala de lo mucho que trabaja y lo poco que duerme. "¿A que duermo poco?", dice, volviéndose hacia los suyos. "No duerme, no duerme", asienten ellos. (...)

De edad madura, a mitad de camino de los 50, le gusta adoptar ademán de hombre de acción a pesar de que su cintura le traiciona. Su obsesión por la apariencia es enfermiza: acude a las reuniones con exceso de acompañamiento y es frecuente que haga pasar a empleados por abogados.

 Le gusta impresionar pero, sobre todo, adora indagar en la vida privada de los demás, sin distinción entre clientes y adversarios, actividad que ha sido la clave de su negocio. Carece de escrúpulos. Sus éxitos enterrando empresas y dejando a trabajadores en la estacada le han llevado a disfrutar del dudoso honor de ser el encarcelado por la Operación Crucero con la fianza más alta en la historia judicial, 50 millones de euros.

Queda para el juez y los investigadores determinar dónde terminaba Gerardo Díaz Ferrán y dónde empezaba Cabo, porque hay testigos que afirman que la colaboración entre ambos fue mucho más allá del caso Marsans. 

 Algunos indicios de ello obran en el caso de Nueva Rumasa, donde fue imputado por "prácticas de extorsión, coacción y/o amenazas a administradores concursales, jueces de lo mercantil u otras personas que pudieran hacer peligrar sus planes". Así se las gasta Ángel de Cabo.

¿Cuál es su culpa? Eloy Velasco, el juez que ha ordenado su prisión, le acusa de cooperar con el empresario Díaz Ferrán en la liquidación del grupo Marsans para ocultar su patrimonio y eludir el pago a los acreedores. (...)

En líneas generales, Ángel de Cabo, según la investigación, creaba junto a su cliente una ficción: comprar una empresa en pérdidas con ánimo de salvarla para hacer justo lo contrario.

En esa maniobra, ganaban los dos: Díaz Ferrán salvaba su patrimonio y dejaba de ser un empresario en dificultades, mientras Cabo tenía mano libre para quedarse con aquello que tuviera algún valor. Clientes, acreedores y trabajadores no estaban invitados a ese festín. Esta práctica no fue exclusiva del caso Marsans.

El pasado reciente de Ángel de Cabo y su equipo no ofrece dudas. Generalmente, utilizan los servicios de un despacho de abogados valenciano, Aszentia, que se presenta como una compañía especializada en reflotar empresas.(...)

 Su último reto fue Nueva Rumasa, con sus más de 100 empresas, pero allí se toparon con más dificultades de las previstas; entre otras, que hubo jueces que le quitaron la administración de algunas sociedades. (...)

De esos orígenes remotos queda memoria en el bar de Patraix donde almorzó durante décadas. Recuerdan a Cabo como un hombre altivo, distante y con tendencia a presumir en público de la buena marcha de sus negocios.

 "Nos trataba como a una mierda", relata uno de los camareros, que confirma el gusto del arrestado por los trajes ostentosos, los puros Montecristo y Cohiba, o el güisqui Cardhu reserva. Vestía como un ejecutivo, aunque se dedicaba a coordinar el montaje de bañeras. "A veces venía con su hermano, que era más joven y más chulo todavía que él", apunta otro empleado, que define al personaje como "un líder que infundía miedo entre los suyos".

De cómo, cuándo y por qué hizo el tránsito entre la fontanería y el mundo de la gestión de empresas en dificultades no hay explicaciones demasiado detalladas, salvo que empezó por hacerse cargo de pequeñas constructoras con problemas para ir cosechando un modus operandi. 

 Operó fundamentalmente en el levante español hasta que dio un primer salto a Andalucía, donde tomó las riendas de constructoras como Azagra (Sevilla), Marín Hilinger (Córdoba) o Vías, Canales y Puertos (Cádiz).

Entre las últimas actividades del caso de Azagra (donde figuran sociedades interpuestas como Mag3, Equipark, Resipark y Garsilia SLU) había una extraña concesión municipal para construir 13 aparcamientos en Sevilla, que nunca se hicieron y para los que miles de vecinos adelantaron 2.000 euros que no volverán a ver. Un minuto antes de que la empresa entrara en concurso de acreedores, aparecían De Cabo y sus abogados para hacer una compra y gestionar el enterramiento.

Desde su firma Aszendia, fundada en 2000 y con sedes en Valencia, Castellón y Madrid, rastreaba a industriales asomados al precipicio. Se presentaba como un salvador, una suerte de conseguidor bien relacionado con administradores concursales y jueces, con quienes presumía de almorzar con frecuencia. 

Su escenografía un tanto hortera —reloj de oro, rodeado de gente con traje y corbata, chófer y secretarias seleccionadas por su físico— daba confianza a los desesperados. "Cuando él aparecía, ellos se hacían cada vez más pobres y él cada vez más rico", cuenta un abogado. (...)

El industrial de la madera José Tolosa Sanchís, que ronda los 70, puede contarse entre sus víctimas. Contactó con él a través del abogado que gestionó el concurso de acreedores de Madeplax de L'Alcúdia (Valencia), un grupo de cinco empresas con un centenar de empleados en 2007. Tolosa encargó a Cabo y a su abogado la negociación de una deuda con el BBVA y les entregó pagarés por valor de un millón de euros que había conseguido con la venta de un terreno.

 De Cabo nunca saldó la deuda y el banco continuó ejecutando bienes de familiares del industrial, según la letrada de Tolosa, Cristina Oliver, que ha presentado una querella ante el Juzgado de Instrucción de Carlet (Valencia) contra el cabecilla de Aszendia y uno de sus abogados por apropiación indebida y estafa.  (...)

Fue en septiembre de 2009 cuando Ángel de Cabo dio el gran salto al adquirir al empresario leonés José Martínez Núñez la constructora Teconsa [llegó a facturar 420 millones de euros y contar con 1.000 trabajadores] a través de la sociedad Nuevas Formas y Diseño (NFD). A partir de ese momento, su vida se acelera.

 Casi un año después (junio de 2010) adquiere el Grupo Marsans [4.000 millones de facturación en sus mejores años] a través de Posibilitum Bussines y en septiembre de 2011 compra Nueva Rumasa [100 empresas y casi 10.000 trabajadores] con la sociedad Back in Business. 

Todas las sociedades compradoras tenían un capital de 3.000 euros y se las había adquirido a un personaje peculiar llamado Ramón Cerdá, que escribe novelas y crea sociedades prêt à porter.  (...)

"Era un histórico de Valencia", comenta el director de un despacho valenciano que prefiere guardar el anonimato. "Muy metido en antiguas quiebras y suspensiones de pagos. Compra matrices con muchas filiales para aprovechar la falta de control sobre esas filiales y así vender sus activos. Él y sus hombres se ponían grandes sueldos para sacar la masa vía salarios".

"Se ponen sueldazos que cobran mensualmente, se conceden créditos contra la masa, provisionan operaciones de ventas de activos, contratan a sus propios despachos de abogados con minutas terribles", explica un administrador concursal.

Una abogada añade: "Fabricaban facturas falsas, simulaban que un apagón había deteriorado los archivos, mandaban abogadas jóvenes sin experiencia y sin conocimiento del caso para despistar a los jueces. Todo eso sucedió en Teconsa".

Otros abogados consultados mencionan el lado más oscuro de Cabo. "Te llamaba por la noche a tu domicilio particular para que supieras que él sabía dónde vivías", cuenta una abogada. "Sabía cómo intimidar a la gente", explica otro. (...)

Fue hacia junio de 2011 cuando Cabo dio el salto más grande: Nueva Rumasa. Y para esta nueva adquisición llegó acompañado de Díaz Ferrán, que visitó al menos dos veces a José María Ruiz Mateos para convencerle de que la solución de Cabo era perfecta para el atolladero en el que se había metido con una red de empresas en dificultades y una emisión de pagarés insostenible. Díaz Ferrán no solo hizo la recomendación. Así lo ha atestiguado Joaquín Yvancos, el hombre de confianza de Ruiz Mateos desde 1987. Díaz Ferrán presionó.

"Me informé sobre Cabo", cuenta Yvancos. "Le visité en su despacho valenciano un par de veces. Ya me extrañó que un despacho de abogados estuviera en un polígono industrial. Allí fue donde me contó eso de que se inspiró en la película Pretty Woman y en el personaje de Richard Gere para dedicarse a salvar empresas. Allí en sus oficinas trató de impresionarme.

Tenía una nave con un gimnasio, un salón comedor, una sauna, una pista de pádel sin usar, muchos coches en el aparcamiento, una limusina incluso; todo ello supongo que adquirido de lo que obtenía de otras empresas. No había dos sanitarios iguales en esa nave. Yo no veía muy clara esta operación en la que estaban empeñados los hijos de Ruiz Mateos. Luego lo supe: Cabo tenía dossieres de cada uno de ellos".

"Así que un día me amenazó", prosigue Yvancos en su testimonio. "Me dijo eso de que sabía dónde vivía mi hija en Holanda y algunas cosas más. Yo soy nieto de un general de la Guardia Civil y no me dejo amenazar".

Yvancos no pudo parar la operación y el acuerdo se ejecutó: la influencia de Díaz Ferrán y lo que sabía Cabo sobre las intimidades de algunos de los hijos hizo el resto. Yvancos quedó apartado de Nueva Rumasa. En la confusión del momento (como sucediera en Marsans) se dijo que Cabo compraba el holding por 1.800 millones de euros. Nunca hubo tal desembolso. Yvancos decidió entonces colaborar con la justicia y, entre otras cosas, investigar personalmente a Cabo.  (...)

Es en Suiza donde el juez Velasco ha bloqueado una cuenta con 4,9 millones de euros. Tiene mucha información sobre Esser Internacional 21, la empresa donde iba a parar una buena parte del dinero que Cabo salvaba de las empresas que había adquirido.

Yvancos conocía también su costumbre de tener al alcance talones al portador por cantidades muy elevadas, que renovaba cada mes. "Era una forma de tener dinero disponible si las cosas van mal; pero no lo ha conseguido".

 La policía lleva incautados dos millones de euros en los registros de varios domicilios durante la Operación Crucero, entre ellos los de su secretaria y alguno de sus colaboradores y testaferros. Caído en desgracia, su futuro se torna complicado: se ha negado a declarar y sabe que algunos de sus estrechos colaboradores no han sido detenidos, señal de que pueden estar colaborando con la justicia.

A juicio de los investigadores, Ángel de Cabo era una pieza fácil ("no tiene formación para montajes muy complicados") y mantienen la tesis de que ha seguido siendo un hombre de paja. La secuencia Teconsa, Marsans, Nueva Rumasa, con el caso Gürtel en medio y un hombre tan protegido por el PP como Díaz Ferrán, promete noticias interesantes para un futuro.

Posiblemente, Ángel de Cabo pase a ser una anécdota, él que quería ser protagonista. Como Richard Gere. Lo suyo era aparentar. Por eso, hasta hace bien poco, volvía por su antiguo barrio solo para una cosa, arreglarse el cabello en la peluquería Naharros y desfilar con sus deportivos por Patraix. 

“Era una persona normal”, dice el peluquero. La última vez que fue a su establecimiento lo hizo en un Porsche blanco."        (El País, 09/12/2012)  

7.7.11

Dhul realizó ventas ficticias a Nueva Rumasa por 6,6 millones

"Ventas que figuraban como tales, pero que no representaron una transacción real. Estas ventas ficticias que realizó Dhul, propiedad de Nueva Rumasa, permitieron que las pérdidas de la empresa se conviertieran en beneficios y pudiera acceder a créditos para comprar Clesa.

La información que figura en el informe de situación patrimonial que ha elaborado la administración concursal de Dhul, apunta que Dhul facturó a sociedades del grupo Nueva Rumasa ventas "ficticias", que no atendían a transacciones comerciales reales y que por tanto no dieron lugar a variación de existencas.

El importe de estas ventas no reales ascendió en 2009 a 6,60 millones de euros, que se facturaron a las empresas Hoteles Incabo, Ladesar Canarias, con domicilio en las Islas Canarias.

Adicionalmente, Dhul facturó a la sociedad Pevil entre 2006 y 2008 distintos importes que tampoco correspondían a transacciones comerciales reales de aquellos ejercicios (3,10 millones en 2006; 3,32 millones en 2007 y 4,69 millones en 2008).

Los derechos de cobro resultantes de la facturación total a Pevil se compensaron parcialmente en 2008 y 2009 con cuentas a pagar a Factoring Occidental (empresas del grupo Nueva Rumasa) por importe de 869.000 euros y 3,43 millones, respectivamente." (El País, 06/07/2011, p. 23)

11.3.11

Rumasa... y Nueva Rumasa... la misma estafa

"Es lo que parecía. Nueva Rumasa es gemela de la Rumasa expropiada en 1983, pero sin bancos.

Entonces hubo quiebra, un agujero patrimonial de 259.339 millones de pesetas, según el auditor, Arthur Andersen. El desenlace de la gemela está por ver, pero su dinámica corría pareja a la de la antecesora.

Cabalgaba a lomos de tigre: incesantes compras de empresas en apuros; valoradas a altos precios; pagadas a largos plazos con recursos ajenos; sobre la confianza en que la gestión las impulsaría.

El clan se escuda en el tamaño, 400 empresas entonces, 160 ahora; 60.000 empleos entonces, 9.000 ahora. Apela al victimismo frente a los grandes, ahora Emilio Botín, antes Luis Valls Taberner.

Y reedita su heterodoxa operativa, ahora, desviando a fines distintos (autoinyección para cubrir desfases de otras compañías) dinero recaudado a los inversores teóricamente para "adquisición de empresas". De posibles engaños, alzamientos, estafas o falseamientos, que entiendan los jueces.

Económicamente, surgen tres incógnitas para otros protagonistas.

¿Por qué hasta quizá 5.000 inversores compraron pagarés de 50.000 euros (parece que en algún caso, de menor cuantía, incumpliendo más reglas) al falso holding? Les ofrecían intereses del 8%, 10% y 12%, ¡a lo Madoff! ¿No sospecharon? ¡Pero si la CNMV había lanzado siete alertas públicas! Decía Galbraith que la memoria de la especulación dura 10 años, y aquí han sido 28. ¿O tenían más fe que cálculo? ¿O su dinero era negro?

¿Por qué tanta prensa calló tanto? ¿Porque los Ruiz-Mateos repartieron 18 millones en publicidad, en años de sequía? "Tanta" no es "toda". Repasen los buenos textos admonitorios de Miguel Jiménez publicados en este diario desde febrero de 2009.

Los Ruiz-Mateos anuncian que se querellarán contra Botín, por cortarles el grifo crediticio, tras los 330 millones que les habría prestado el Santander. Con los precedentes del caso y dado el tradicional rigorismo del banco cántabro, ¿acaso no maravilla más bien que se les hubiese abierto generosamente el grifo?" (XAVIER VIDAL-FOLCH: Siempre a lomos de tigre. El País, 10/03/2011, p. 22)

21.2.11

Nueva Rumasa usó para otros fines el dinero que pidió para hacer compras

"En 2009, Carcesa destinó a adquisiciones solo 1,7 de los 70 millones en pagarés.

Nueva Rumasa usó el dinero que captó de los inversores para emprender una huida hacia adelante mientras la crisis golpeaba sus negocios y los bancos le cerraban el grifo del crédito debido a sus impagados y a la situación de riesgo que tenían con las sociedades controladas por José María Ruiz-Mateos.

En su folleto de venta de la primera emisión de pagarés, la empresa Carnes y Conservas Españolas (Carcesa) señalaba que destinaría el dinero a compras de empresas. Sin embargo, solo una pequeña parte del capital captado se destinó a ese fin. (...)

Sin embargo, aunque el grupo ha realizado algunas adquisiciones, se ha tratado de empresas en crisis o a bajo precio. Carcesa, que era la sociedad en concreto que prometía destinar el dinero a adquisiciones, muestra en sus cuentas de 2009 que no usó los fondos para ese fin.

Según esas cuentas, depositadas en el Registro Mercantil, Carcesa captó algo más de 70 millones de euros en pagarés ese año. En su informe, la firma de auditoría, Garrido Auditores, señala que "la sociedad ha emitido pagarés de importe mínimo de 50.000 euros que no cotizan, por lo que no necesitan autorización de ningún organismo con contenido regulado y cuyo importe nominal a 31 de diciembre de 2009 es de 70 millones de euros".

Sin embargo, esas mismas cuentas muestran que la única adquisición de empresas fue la de Queserías Menorquinas, que figuraba con un valor contable en libros de 1,7 millones de euros. Carcesa destinó parte del dinero a reducir su deuda con las entidades financieras, sobre todo a corto plazo, que pasó de 28,9 a 18,7 millones de euros entre el cierre de 2008 y el de 2009.

Del lado del activo del balance de Carcesa se observa que la mayoría del dinero fue a parar a préstamos a otras empresas del grupo Nueva Rumasa. Ahí se pierde la pista del dinero de la primera emisión, puesto que la memoria de las cuentas anuales de Carcesa no detalla qué importes se prestaron a cada empresa del grupo.

Garrido Auditores alertó sobre la cuestión: "La sociedad mantiene una parte sustancial de sus activos cedida en forma de préstamos a empresas del grupo, cuyo importe asciende a 124 millones". (El País, 19/02/2011, p. 21)

"Nueva Rumasa: ¿inversores o creyentes?. A las 5.000 familias que confiaron sus ahorros a Ruiz-Mateos bajo el aval de su palabra y al olor de altos intereses se les presenta un panorama incierto.

Nadie sabe cuántos son exactamente ni cuánto dinero han invertido. Pero lo que nadie puede dudar es que fueron, como mínimo, muy imprudentes. Invirtieron su dinero en pagarés y acciones de empresas de Nueva Rumasa que les aseguraban una rentabilidad anual de hasta el 10%, cuando los bancos y cajas, en plena crisis financiera, apenas pagaban un 3%. (...)

¿Quiénes son los inversores? Nadie lo sabe a ciencia cierta. A diferencia de los de Afinsa o Fórum, no se han manifestado por ahora ni han creado una plataforma de afectados ni existe ningún registro en la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La mayor parte de ellos son pequeños ahorradores que confiaban más en la palabra del fundador de Rumasa que en la solvencia del grupo que intentaba resucitar el imperio expropiado hace 28 años.

Un ejemplo: una mujer que, al quedarse viuda, recibió una pequeña indemnización de 80.000 euros, reunió a todos sus hijos y, de común acuerdo, decidió invertir todo su dinero en los pagarés de Nueva Rumasa, según relató el propio José María Ruiz-Mateos el pasado jueves.

No es de extrañar que el empresario jerezano extienda a sus inversores esa aura de religiosidad en la que siempre ha envuelto sus actos. Los ahorradores no han invertido solo en pagarés sino que han realizado "gestos de bondad y de confianza" y defraudarles ahora resultaría un "acto deplorable". (...)

Mucha fe van a necesitar los ahorradores: las cosas no pintan bien. Hasta ahora han cobrado sus intereses, pero si finalmente se llega al concurso de acreedores serán los últimos en la cola. Gran parte de la deuda bancaria, de 700 millones, está garantizada con hipotecas sobre propiedades de sus empresas. Clesa, Dhul, Carcesa, Hibramer y Cacaolat tienen hipotecas de 240 millones como garantía de préstamos cuyo grueso concedió el Santander.

Cajasur y Cajasol han ejecutado dos propiedades, y los jueces han decretado el embargo de varias fincas. Además, Hacienda, el Fondo de Garantía Salarial y la Seguridad Social (45 millones de deuda) también cobrarían antes: son acreedores preferentes. Solo al final llegaría el turno de los ahorradores.

Para colmo, Nueva Rumasa no es realidad un holding sino una suma de empresas (muchas radicadas en paraísos fiscales) al no consolidar sus cuentas, por lo que de la deuda de sus filiales no responde el patrimonio del grupo.

Con todo, los inversores no pueden alegar que les faltó información o que el Gobierno o los reguladores no hicieron nada por prevenir esta situación. La CNMV realizó hasta siete advertencias desde que en febrero de 2009 Nueva Rumasa, arropada en una impresionante campaña publicitaria, emitió los primeros pagarés.

Además, y casi ex profeso para frenar la iniciativa de los Ruiz-Mateos, el Ejecutivo cambió la ley: desde el 14 de abril se exige que en la venta de títulos dirigida a particulares, como los pagarés, intervenga un gestor financiero autorizado que debe responder ante la CNMV.

Tras esa medida Nueva Rumasa dejó de emitir pagarés y optó por ampliaciones de capital con aportaciones desde 1.200 hasta 3.300 euros. El objetivo: volver a escapar al control de la CNMV." (El País, 20/01/2011, p. 22)

18.2.11

El imperio de Ruiz-Mateos se desmorona de nuevo tras atrapar a miles de inversores

"Las principales empresas de Nueva Rumasa intentan renegociar su deuda para evitar el concurso de acreedores - Clesa, Dhul, Hotasa y el Rayo, entre las afectadas.

El patriarca de Rumasa y de la Nueva Rumasa actual, en compañía de sus seis hijos varones y sin ninguna de sus siete hijas, señaló, emocionado aunque tranquilo, que se "pagará tanto el capital como los intereses" a todos los que han suscrito pagarés y participaciones de empresa, a un alto interés (hasta el 10%).

Nadie sabe cuántos ahorradores ni la cantidad invertida. La familia se negó por tres veces a dar ese dato en la comparecencia aunque en su página web Nueva Rumasa dice que son "más de 5.000 inversores". Según publicó Cinco Días, la familia ha captado unos 140 millones.

La decisión de acogerse al artículo 5.3 de la Ley Concursal, que Ruiz-Mateos atribuye a la "bestial campaña" iniciada contra el grupo y "para salvaguardar los intereses de sus clientes, trabajadores y proveedores"; les concede un plazo de tres meses para negociar con sus acreedores y evitar declararse insolvente.

Transcurrido este plazo contará con otro mes más para presentar concurso de acreedores formalmente, que a su vez prevé dos meses más de negociaciones. La decisión ha tenido lugar después de varias operaciones para captar fondos de particulares, que según datos publicadosayer por Cinco Días, alcanzarían a unos 140 millones de euros provenientes de 5.000 inversores.

En concreto, las empresas a las que afecta el recurso a la antigua ley de suspensión de pagos son Clesa (lácteos), Garvey (bebidas espirituosas), Hotasa (turismo), Dhul (postre), Elgorriaga (chocolate), Hibramer (huevos), Trapa (bombones), Carcesa (cárnicas), Quesería Menorquina (queso El Casería) y el propio Rayo Vallecano. (...)

Hay que recordar que aunque en las diversas campañas de publicidad de las emisiones para captar capital de inversores privados llevadas a cabo por la familia Ruiz-Mateos el conglomerado de 60 marcas de las que son propietarios seagrupan bajo la enseña de Nueva Rumasa, en realidad no están consolidadas como un holding, lo que significa que son independientes.

Asimismo, la gran mayoría de estas empresas están controladas desde paraísos fiscales. La CNMV había advertido hasta en siete ocasiones a los particulares para que se asesoraran bien antes decidir participar en estas operaciones.

Según sus responsables no hay ninguna razón para esta actitud de "alarma", puesto que el grupo asegura tener una valoración patrimonial de 5.900 millones, y una deuda bancaria de solo 700 millones, con una facturación de 1.400 millones.

No obstante, esa cifra se basa en valoraciones de las que se han desmarcado hasta sus propios autores, pues partían de premisas irreales.

Clesa y Dhul son las sociedades más endeudadas, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, de 2009, citadas por Efe. Clesa debía ceca de 300 millones a banca, proveedores y organismos públicos al cierre de ese año y Dhul 134,8 millones. El Rayo Vallecano acumulaba una deuda de 21,72 millones. (...)

El anuncio de la familia Ruiz-Mateos ha tenido lugar dos día después de que la Tesorería General de la Seguridad Social advirtiera de que ya ha dado muchas oportunidades a Nueva Rumasa para regularizar su situación.

El organismo dependiente del Ministerio de Trabajo también ha ordenado el embargo preventivo de bienes propiedad de sociedades de la familia Ruiz-Mateos para hacer frente al impago de las cuotas a la Seguridad Social, tanto de las corrientes como de los aplazamientos que se le han concedido a la empresa.(...)

Nueva Rumasa se ha hecho conocida por las fuertes campañas publicitarias en prensa y televisión para captar capital del pequeño ahorrador mediante pagarés con alta remuneración y ampliaciones de capital que no han sido controlados por ningún organismo oficial.

"En 2009, para combatir la crisis de liquidez, realizamos cuatro emisiones de pagarés para adquirir cinco hoteles y la fábrica de El Caserío en Mahón", dice la empresa. "La diversificación estratégica y de sectores anticíclicos de Nueva Rumasa proporcionan la solidez necesaria para una evolución favorable ante eventuales cambios económicos", continúa la empresa.

Primero fueron los pagarés con una remuneración anual del 8% y una inversión mínima de 50.000 euros. En abril de 2010 se modificó la Ley del Mercado de Valores casi exclusivamente para acabar con la impunidad de estos instrumentos financieros de Nueva Rumasa y se exigió un intermediario financiero.

En ese momento, el grupo cambió de producto tras captar un importe que Ruiz-Mateos no quiere cifrar. Empezó las ampliaciones de capital, que tampoco necesitaban autorización de la CNMV, y que no prometen rentabilidad ni tienen un mercado organizado.

Dhul, que según CC OO no ha pagado las últimas pagas extras comprometidas a los 340 empleados de su fábrica de Granada, captó 30 millones y Clesa, que tampoco ha cumplido con los ganaderos durante los últimos cuatro meses, 12 millones.

Hace unas semanas, Nueva Rumasa inició la tercera fórmula: cartas a inversores en los que anunciaba pagarés de 50.000 euros emitidos por Rumanova, con el aval de Dhul y Clesa, con un tipo de interés del 10% a un año y del 12% anual, si es a 24 meses, con abono trimestral de los intereses.

Según añade hoy Cinco Días, está sociedad tiene un capital escriturado de 132.200 euros y un activo de 59.535 euros. En 2009, registró pérdidas de 681 euros a pesar de no tener ningún tipo de actividad. Dentro de una semana, el 23 de febrero, se cumplen 28 años de la expropiación de Rumasa, un aniversario que anticipa, otra vez, dificultades para el grupo." (El País, 17/02/2011)

16.2.11

Nueva Rumasa tiene impagados con la banca por valor de 76 millones

"La situación de las empresas de Nueva Rumasa se complica cada día que pasa. El nuevo imperio reorganizado por José María Ruiz-Mateos acumula "impagados" por valor de 76 millones, según diferentes registros de morosos a los que ha tenido acceso EL PAÍS. Los datos corresponden a una pequeña parte de las empresas del grupo, que está formado por más de 60 sociedades.

La mayoría de ellas están controladas desde paraísos fiscales y no consolidan como holding. La deuda de 76 millones es, en su mayoría, créditos con vencimientos impagados tanto a cajas como a bancos. (...)

Además, el lunes pasado se supo que Royal Bank of Scotland se había convertido en el mayor acreedor del grupo al reclamar judicialmente 37 millones, que afecta a una planta de Cacaolat en Tarragona.

Otras entidades financieras y diferentes proveedores también han iniciado procesos judiciales para reclamar deudas de Clesa, Grupo Dhul y Cacaolat, con lo que el montante total se eleva hasta los 45 millones, según informó ayer Expansión.

Según la memoria, la estimación de la facturación de Nueva Rumasa en 2010 fue de 1.494 millones. De estos, 1.013 millones corresponden a la división de alimentación, sobre todo grupo Dhul y Clesa; 117 millones a la venta y alquiler de terrenos; 112 millones a las empresas de distribución; 103 millones a las empresas de bodegas y bebidas, y 89 millones al sector turístico. (...)

Nueva Rumasa se ha hecho conocida por las fuertes campañas publicitarias en prensa y televisión para captar capital del pequeño ahorrador mediante pagarés con alta remuneración y ampliaciones de capital que no han sido controlados por ningún organismo oficial.(...)

Primero fueron los pagarés con una remuneración anual del 8% y una inversión mínima de 50.000 euros. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) alertó de los riesgos de la inversión, pero explicó que la emisión tenía un formato por el que no era necesario contar con su autorización. En abril de 2010 se modificó la Ley del Mercado de Valores casi exclusivamente para acabar con la impunidad de los pagarés de Nueva Rumasa y se exigió un intermediario financiero.

En ese momento, el grupo cambió de producto tras captar un importe que Ruiz-Mateos no quiere cifrar. Empezó las ampliaciones de capital, que tampoco necesitaban autorización de la CNMV, y que no prometen rentabilidad ni tienen un mercado organizado. Dhul captó 30 millones y Clesa 12 millones.

Hace unas semanas, Nueva Rumasa inició la tercera fórmula: cartas a inversores en los que anunciaba pagarés de 50.000 euros emitidos por Rumanova, con el aval de Dhul y Clesa, con un tipo de interés del 10% a un año y del 12% anual, si es a 24 meses, con abono trimestral de los intereses.

Dentro de una semana, el 23 de febrero, se cumplen 28 años de la expropiación de Rumasa, un aniversario que anticipa, otra vez, dificultades para el grupo." (El País, 16/02/2011)

4.2.11

Ordenan el embargo preventivo de siete fincas de Nueva Rumasa

"El Juzgado de Primera Instancia número 57 de Madrid ha ordenado el embargo preventivo de siete fincas propiedad de Nueva Rumasa solicitado por Inversiones Insulares Radó, sociedad de la familia Radó, en el marco de una demanda contra los Ruiz-Mateos por impago en una operación de venta de hoteles.

A través del auto, la juez requiere a Nueva Rumasa que abone al acreedor 1,2 millones de euros (910.573 euros en concepto de principal, 20.385 euros por gastos y 279.287 euros en concepto de intereses de demora) y ordena el "inmediato embargo preventivo de los bienes del deudor, por las cantidades expresadas, por si no se atendiera al requerimiento".

En concreto, se decreta el embargo de cuatro fincas propiedad del Grupo Dhul, dos de Clesa y una cuya mitad pro indivisa es propiedad de Alfonso Ruiz-Mateos Rivero. Las fincas están radicadas en San Roque (Cádiz), Alcalá de Guadaíra (Sevilla), Alicante, Valverde de la Virgen (León), Jaén y en los municipios valencianos de Aldaya y Picanya." (ElEconomista.es, 03/02/2011)