12.3.18
El Gobierno de Camps destinó pagos encubiertos a periodistas de varios medios por hablar bien de la sanidad en una revista
20.4.17
Pinchazos telefónicos revelan graves coacciones de Marhuenda y el presidente de La Razón a Cifuentes (llamándola 'zorra')
Las mismas fuentes aseguran que, en varias conversaciones, Marhuenda se refiere a Cifuentes llamándola “zorra” y que también utiliza la misma palabra y el término “puta” para hablar de la directora de Comunicación de la dirigente, Marisa González. En otras conversaciones, Casals tranquiliza a Rodríguez Sobrino y, además de mostrarle su apoyo, le asegura que ha hablado con Marhuenda para recordarle que su continuidad como director de 'La Razón' depende de las presiones que sea capaz de ejercer sobre Cifuentes. (...)
En otra llamada de la veintena de grabaciones que maneja el juez, Marhuenda asegura a Rodríguez Sobrino que ha hablado directamente con la jefa del Gobierno madrileño para que no lo toque porque es otro “soldado” de 'La Razón'.
Según fuentes cercanas a la investigación, el instructor de la causa, el juez Eloy Velasco, dispone de más de una veintena de conversaciones que probarían las coacciones a la presidenta madrileña para tratar de obstruir el avance del procedimiento. Este miércoles, el juez citó a la propia Cifuentes y a Marisa González para que testificaran sobre el contenido de las llamadas. Y este jueves están citados a las 12:00 en calidad de imputados Marhuenda y Casals. (...)
Por su parte, el director de 'La Razón' enviaba anoche un comunicado a David del Cura, director de 'La brújula' de Onda Cero, emisora del Grupo AtresMedia en donde el propio Marhuenda es colaborador, y aclaraba que "no hará declaraciones hasta que comparezca ante el juez, donde demostrará que en ningún momento se ha orquestado una campaña de intimidación y acoso contra Cristina Cifuentes o su entorno.
Aportará documentación [en la cita ante el juez Eloy Velasco] en la que se demuestra que las informaciones de 'La Razón' han sido siempre veraces y ajustadas a los hechos. La relación de Francisco Marhuenda con Cifuentes siempre ha sido cordial y respetuosa, ya que se conocen desde hace varios años". (El Confidencial, 20/04/17)
"La operación Lezo que investiga una trama de corrupción en el Canal de Isabel II durante la etapa del expresidente de la Comunidad Ignacio González se ha cobrado víctimas colaterales más allá de los 12 arrestados, incluido el propio González, su hermano Pablo y su mano derecha en la empresa pública, Edmundo Rodríguez, que este miércoles pasan la noche en la comandancia de la Guardia Civil de Tres Cantos.
27.4.16
Lo que sabemos por ahora sobre los paraísos fiscales y Juan Luis Cebrián
15.10.15
El jefe de prensa del lehendakari, imputado por las supuestas informaciones pagadas a medios afines
10.4.15
Garzón: la clave de la corrupción en España es contar con dirigentes políticos, ex presidentes, etc., en puestos de representación institucional para hacer lobby a cambio de comisiones
Así, en El Fango Garzón denuncia que “los propios protagonistas defienden indefectiblemente la necesidad de combatir la corrupción, con la misma tranquilidad con que, simultáneamente, se delinque o se extorsiona, se aceptan pagos en B o en paraísos fiscales, se venden armas a países con embargos que lo impiden, o se impulsan evasiones masivas de impuestos”.
Una corrupción que si bien Garzón se niega a calificarla como “endémica”, sí que la considera “un modus vivendi de muchos cargos públicos de España”. En su libro, al que ha tenido acceso en exclusiva ELPLURAL.COM antes de su publicación, el exjuez de la Audiencia Nacional repasa episodios como el caso Juan Guerra, “que usaba irregularmente un despacho oficial para sus propias triquiñuelas en dependencias de la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía, con anuencia o desconocimiento llamativo de su hermano, que en ese momento era vicepresidente del Gobierno”; el caso de Banca Catalana, “con la elusión de responsabilidades por presiones políticas de Jordi Pujol y la persecución a los fiscales Mena y Jiménez Villarejo”; los casos Filesa, Malesa y Time-Export, “con las presiones al más alto nivel gubernamental y la aniquilación del juez instructor, Marino Barbero”; el caso Naseiro, “con la anulación del mismo y la persecución del juez Manglano”; o actitudes como la de José María Aznar, que, “para eludir los casos del Partido Popular, atacaba los del PSOE”.
Frente a tantos casos de corrupción, Garzón lamenta que en España “nunca haya habido voluntad de profundizar en las causas de la corrupción” y que ésta se ha aceptado “como algo normal e incluso como algo inherente al puesto o cargo que se adquiría en propiedad”.
“En España nunca ha dado miedo ser corrupto; en realidad, como se la daba por existente, la corrupción no ha sido algo que haya preocupado excesivamente a la ciudadanía. Desafortunadamente, durante mucho tiempo la sociedad incluso se divertía con las noticias de un Roldán en calzoncillos al que se criticaba no tanto por ser un corrupto, sino por su aspecto poco sofisticado frente a un gentleman tipo Mario Conde, y que, además, era lo suficientemente torpe como para que le pillaran. O recordemos a Jesús Gil, reelegido una y otra vez alcalde de Marbella a pesar de los escándalos, sus archiconocidas artimañas y corruptelas, tradiciones que acabaron impregnando el ADN de ese ayuntamiento. El carácter pícaro y tramposo de los españoles se veía reflejado en estos casos”, sostiene el juez.
Es en este contexto en el que Garzón se pregunta “¿qué ha ocurrido con esos periodistas que estaban a sueldo del Ministerio del Interior?”. Lo hace tras recordar que Antonio Asunción, ministro del Interior con Felipe González, le dijo en una ocasión: “Baltasar, si alguna vez leyeras la lista de los periodistas que cobraban de fondos reservados te sorprenderías”.
“No sé por qué nunca la hizo pública, al menos para saber quién mentía y se reía (¿o se ríe?) de nosotros pontificando desde una tribuna y denostando a la profesión periodística que se esfuerza por hacer gala de una independencia cada vez más difícil frente a los intereses económicos de las corporaciones que controlan los medios de comunicación”, reflexiona el juez." (Entrevista a Baltasar Garzón, El Plural, 09/04/2015)
26.12.07
Manipulación de los concursos televisivos
“Los concursos amañados irritan a los británicos.
Desde mayo, Ofcom ha abierto investigación a más de una veintena de programas que emiten tanto las principales cadenas comerciales (ITV, Channel 4, Five) como la televisión pública. Magacines, realitys e incluso un programa de cocina habrían incurrido en irregularidades tales como seguir aceptando llamadas cuando el concurso ya estaba cerrado o emitir falsos directos engañando a la audiencia que participaba telefónicamente. También se intenta determinar si se aplicaron tarifas superiores a las permitidas (hasta 2,25 euros por llamada). En el caso de