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27.2.24

El año de los escándalos en Singapur... Restaurar la reputación de Singapur no será fácil después de los escándalos de corrupción del gobernante Partido de Acción Popular... la respuesta del gobierno a las crisis ha consistido cada vez más en silenciar e intimidar a los críticos

 "El año pasado no tuvo precedentes en la historia del Singapur independiente. En los últimos años han surgido dificultades para el gobierno, la economía, sectores específicos de la población de Singapur o en términos de escalada de represión, pero 2023 abarcó todo lo anterior. Recuperar la reputación de Singapur en materia de gobernanza limpia no será una tarea fácil. En enero de 2023, el Departamento de Justicia de Estados Unidos determinó que seis miembros de Keppel Corp, una empresa vinculada al gobierno, habían pagado 55 millones de dólares en sobornos para obtener contratos con el gigante petrolero brasileño Petrobras. 

 Sin embargo, cuando el caso llegó a Singapur, la Oficina de Investigación de Prácticas Corruptas (CPIB) se negó a procesar o incluso identificar a los culpables debido a la “falta de pruebas”, y en su lugar emitió “severas advertencias” a los ex ejecutivos de Keppel. En mayo de 2023, dos ministros del gabinete rechazaron las sugerencias de la oposición de que habían recibido un trato especial al obtener arrendamientos de bungalows de lujo de propiedad estatal. Fue especialmente incómodo para el Ministro del Interior y de Derecho, K Shanmugam, ya que las propiedades, que formaban parte de su cartera ministerial, habían sido arrendadas a los ministros sin someterse a un proceso de licitación competitivo.

 En el curso de su defensa, Shanmugam reveló que pagaba un alquiler mensual de 26.500 dólares singapurenses (19.754 dólares estadounidenses), una explicación poco probable que le granjeara mucha simpatía por parte de los singapurenses comunes y corrientes que viven en viviendas públicas y enfrentan una crisis de costo de vida. En julio, las investigaciones del CPIB y del ex viceprimer ministro Teo Chee Hean absolvieron a ambos ministros de cualquier irregularidad. Pero para entonces, los singapurenses ya estaban leyendo sobre el siguiente escándalo: el arresto por parte del CPIB del Ministro de Transporte S. Iswaran, por cargos de corrupción relacionados con la exitosa candidatura de Singapur para albergar el Gran Premio de Fórmula Uno.

 Una semana después de que estallara la historia de Iswaran, el presidente del Parlamento y ex aspirante a primer ministro, Tan Chuan-Jin, renunció por una relación extramatrimonial con otro parlamentario del gobierno, Cheng Li Hui, quien también renunció. El primer ministro Lee Hsien Loong admitió que conocía el asunto desde hacía años, pero no pareció demasiado preocupado hasta principios de 2023, cuando Tan se había convertido en un lastre por diferentes razones. Luego, el primer ministro Lee permitió que Tan permaneciera en el parlamento como presidente durante meses después de haber aceptado su resignación.

 El mismo día en que se hizo pública la aventura de Tan, se publicó de forma anónima en las redes sociales una visión de hace años filmada con una cámara oculta en un restaurante, que mostraba a una pareja adúltera del opositor Partido de los Trabajadores (aunque solo uno era diputado) tomados de la mano. Esto llevó a algunos comentaristas a afirmar cierto grado de comparabilidad con la historia de Tan Chuan-Jin sin cuestionar la fuente o la actualidad de las revelaciones.

 A mediados de agosto estalló un caso de lavado de dinero por valor de miles de millones de dólares, que resultó en el arresto de diez jóvenes millonarios nacidos en China que habían construido sus fortunas con el juego y el fraude en línea. Se habían mezclado silenciosamente con el fondo viviendo como otros millonarios, incluso siendo miembros del prestigioso Sentosa Golf Club y Singapore Island Country Club, ambos favorecidos por miembros del establishment político durante muchas décadas. 

 Podría ser difícil para la reputación internacional de Singapur recuperarse de estos escándalos, pero el gobierno está haciendo todo lo posible para bloquear el acceso interno al análisis crítico de estos escándalos a través de legislación como la Ley de Protección contra Falsedades y Manipulación en Línea. En diciembre de 2023 se promulgó otro elemento del marco legislativo de censura interna: la FICA, la Ley de Interferencia Extranjera (Contramedidas). 

Por lo tanto, la respuesta reflexiva del gobierno a las crisis ha consistido cada vez más en silenciar e intimidar a los críticos, ya sean líderes de la oposición que investigan al gobierno. ministros, comentaristas críticos o aquellos involucrados en ataques más personales.

 Este marcó el primer año desde 1996 en el que una investigación sobre corrupción, o incluso irregularidad, ha afectado a un ministro del gabinete. En 1996, el entonces primer ministro Goh Chok Tong y el entonces ministro de Finanzas Richard Hu investigaron personalmente y absolvieron al primer ministro Lee Kuan Yew y al viceprimer ministro Lee Hsien Loong de cualquier irregularidad cuando cada uno de ellos aceptó descuentos millonarios en un desarrollo de condominios de una promotor inmobiliario. CPIB interrogó recientemente al mismo promotor inmobiliario como parte de la investigación de Iswaran de 2023.

 Sin duda, el gobierno de Singapur preferiría olvidar 2023. Aun así, terminó el año con noticias de un cambio de liderazgo generacional, allanando el camino hacia las próximas elecciones generales previstas para finales de 2025.

 El ex viceprimer ministro Shanmugaratnam fue elegido presidente con el 70% de los votos nacionales después de que un candidato alternativo popular fuera declarado no elegible. Posteriormente, el Primer Ministro Lee Hsein Loong indicó que entregaría el poder a su sucesor designado, el Viceprimer Ministro Lawrence Wong, en algún momento de 2024 “si todo va bien”.

 El gobierno también anunció una serie de medidas ultracautelosas de bienestar y vivienda destinadas a ayudar a los trabajadores pobres, a los singapurenses mayores y a aquellos que poseen pisos de valor cada vez menor en antiguas urbanizaciones. Queda por ver si estas microrreformas serán suficientes para que el Partido Acción Popular conserve sus votos y escaños actuales en las próximas elecciones generales. Sin duda, es un momento poco propicio para que un nuevo líder asuma el poder. No es que Wong esté solo: sin duda contará con la ayuda de Lee Hsien Loong como ministro principal, y tal vez de Shanmugam como viceprimer ministro. "          

(Michael Barr es profesor asociado de Relaciones Internacionales en la Universidad de Flinders. Asia Times, 19/01/24; traducción google)

18.7.23

José Luis López, alias "El turronero", empresario de la construcción que se hizo rico en la España del pelotazo. Condenado por participar en una red de facturas falsas que evadió 10 millones de euros a hacienda. El sábado celebró su cumpleaños con 3.000 invitados... fletó 7 aviones privados para llevar a lo más granado de la sociedad y la política española hasta su fiesta celebrada en Sevilla, donde alquiló el Palacio de Congresos y Exposiciones para montar un sarao gigantesco

PabloMM @pablom_m

José Luis López, alias "El turronero", empresario de la construcción que se hizo rico en la España del pelotazo. Condenado por participar en una red de facturas falsas que evadió 10 millones de euros a hacienda. El sábado celebró su cumpleaños con 3.000 invitados. Entre ellos:

Albert Rivera, Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, José Bono, Ángel Acebes, Susanna Griso, Susana Díaz, Pedro J Ramírez, Joan Laporta, Chenoa, Miguel Ángel Silvestre, Bertín Osborne, Fran Rivera, los Morancos, Pitingo, Chenoa o Santiago Segura.

'El turronero' fletó 7 aviones privados para llevar a lo más granado de la sociedad y la política española hasta su fiesta celebrada en Sevilla, donde alquiló el Palacio de Congresos y Exposiciones para montar un sarao gigantesco.

Por supuesto no faltaron las actuaciones en directo: con los chistes de Carlos Latre, la voz de India Martínez, susurrándole al oído al propio turronero, Bertín Osborne destrozando a Frank Sinatra y un Pitingo emocionado. Querido Luis García Berlanga, no sabes lo que te pierdes.

Recordad que 'El turronero' está condenado 3 veces por corrupción. Una de los casos más rocambolescos fue cuando pagó a un policía para conseguirle una pensión de invalidez a la madre de María José Campanario, esposa de Jesulín de Ubrique.

José Luis López, alias "El turronero", es natural de Ubrique, un pequeño pueblo de la sierra de Cádiz. Allí preside la Fundación López Mariscal y 2 veces al año recibe a gente de toda la provincia que hace cola durante horas para pedirle cosas.

Y cuando digo "cosas" me refiero a cualquier cosa. Una ortodoncia para el niño, un frigorífico nuevo o dinero para pagar la matrícula de la universidad. 'El turronero' te escucha y si le convences te lo paga. También organiza un sorteo de unas vacaciones para 5 familias pobres.

Porque 'El turronero' todo lo puede. Un niño de 6 años, natural de Ubrique, padecía una enfermedad grave y su mayor ilusión era conocer a La Legión. Pues 'El turronero' llamó a Margarita Robles, Ministra de Defensa, y 150 miembros de La Legión desfilaron por las calles de Ubrique

En la navidad del año 2022, en Jerez de la Frontera (Cádiz), montó una feria con atracciones y un circo. Y allí que se presentó 'El turronero' con el actor Miguel Ángel Silvestre para repartir entradas gratuitas a los niños.

¿Y qué saca 'El turronero' de sus conexiones con la política? Como ya os he dicho ha sido condenado 3 veces: por evadir impuestos, por intento de estafa a la seguridad social y por corrupción en la compra de una estación de autobuses. En las 3 pactó con fiscalía y evitó prisión.

Y se acabó el hilo. Otro día, si queréis, os hablo del bautizo de los nietos de 'El Turronero'. De nuevo, con la presencia de lo más ilustre de la política y la sociedad española.

1:14 p. m. · 3 jul. 2023 747,4 mil Reproducciones

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31.5.23

Premio para candidatos maltratadores, agresores y que se saltaron la cola de las vacunas covid ... ¿Está el listón moral de la ciudadanía mucho más bajo de lo que estamos dispuestos a reconocer?

 "Gonzalo Pérez Jácome, edil de Democracia Ourensana se vio atacado en campaña por la filtración de unos audios que muestran su presunta corrupción. A la vista de los resultado, es evidente que el público ha interpretado que Jácome ha sido víctima de lo que él tilda de mafia orquestada por el Partido Popular, la prensa local y algunas constructoras. El veredicto es claro y Jácome tiene la sartén por el mango para decidir el gobierno provincial y el local, con tres actas más en el Ayuntamiento y una más en la Diputación.

Tampoco Manuel Baltar se ha visto excesivamente castigado por las noticias de sus reiterados excesos de velocidad al volante. Bien es cierto que el presidente de la Diputación de Ourense no es cabeza de cartel en estos comicios, sino que su elección como líder provincial es indirecta, a través de los concejales que a su vez escogerán diputados provinciales.

Con todo, casi ningún orensano que votase al PP puede alegar que no sabe que su sufragio puede servir para perpetuar al baltarismo y mantener como líder a una persona que se salta reiteradamente los límites de velocidad a bordo de coches públicos, al menos una vez cometiendo un presunto delito contra la seguridad vial por el que será juzgado esta semana.

Aun así, el PP de la Provincia de Ourense ha sido el partido más votado con más del 40% de los apoyos. Ahora bien, todos los analistas preveían que Baltar lograse la mayoría absoluta y no lo ha conseguido, repitiendo resultados y quedándose a un acta de la victoria directa. Por lo tanto se puede decir que Baltar sí puede que haya recibido alguna penalización por parte del electorado, aunque de ser así, sería de carácter leve.

EL PP DIJO QUE NO CONOCÍA LAS CONDENAS DE SUS CANDIDATOS

Otro político conservador salpicado por el escándalo fue el candidato del Partido Popular en A Illa de Arousa, Matías González Cañón. Esta persona fue condenada hace varios años por pegarle a la que entonces era su compañera, rompiéndole un diente. Incluso el PP, al saltar la noticia, indicó -tras alegar ignorancia de la condena- que le había pedido su renuncia.

Cañón se negó a prometer que no recogería su acta, arropado por sus compañeros del partido conservador local. El agresor se defendió argumentando que lo sucedido había pasado hace muchos años y había sido de carácter leve, saldado con una pequeña multa y unos días de trabajos socios. Además el político dijo que su pueblo era pequeño y que todos se conocían por lo que confiaba en que los vecinos tendrían claro que él era una persona digna de ostentar un cargo público.

El tiempo le dio la razón pues su candidatura ganó los comicios, con bastante ventaja además. Su lista consiguió casi 1.500 votos, que son unos 500 más de los que lograron las listas de socialistas y de nacionalistas gallegos. Gracias a estas cifras, el Partido Popular de Illa de Arousa crece de cuatro a cinco concejales. Sin embargo es una victoria pírrica para González -que no milita en el PP- pues entre PSOE y Bloque suman seis diputados y, salvo gran sorpresa, el PP continuará en la oposición insular. 

Este caso no fue el único de un condenado por lo penal que ocupó un lugar destacado en la lista de un municipio bajo las siglas del Partido Popular de Galicia. José Manuel Barreiro Jardón es el número 3 en la candidatura conservadora en el pequeño municipio de Os Blancos en Ourense. Su partido le concedió este puesto, cuando era público y notorio que hace unos años fue condenado por pegarle a su padre discapacitado.  El político golpeó a su progenitor quien dijo ante el juez que pensaba que su hijo lo iba a matar.  Fue condenado por maltrato en el ámbito familiar.

La pena contra Barreino no fue menor, como se puede alegar en el caso de Illa de Arousa. Rozó los dos años de prisión, aunque finalmente el condenado no ingresó en la cárcel por carecer de antecedentes. Al confirmarse la sentencia, hace unos años, su partido lo apartó del grupo de gobierno pero este año lo repescó como número 3, alegando que el delincuente ya había cumplido su pena. Algo que no era cierto del todo, porque sobre Barreiro aún pesa una orden de alejamiento de su padre. 

El Partido Popular alegó que desconocía que aún estaba vigente esta orden de alejamiento y al saltar el escándalo pidió a Barreiro que renunciase a su acta, en el caso de ser elegido. Además los conservadores prometieron que no integrarán a Barreiro en su grupo de gobierno. En breve tendrán la oportunidad de cumplir esta promesa, pues han vuelto a ganar las elecciones locales en Os  Blancos. Sus vecinos no han castigado la polémica selección del candidato, más bien al contrario, han castigado al partido que denunció públicamente la circunstancia. Así el PSOE ha perdido uno de los dos concejales que conquistó en 2019. Esa acta ha ido a parar precisamente al Partido Popular, que amplía su mayoría de 5 a 6 concejales.

El escándalo en Boimorto no llegó en campaña sino durante la pandemia y fue sonado. La alcaldesa del Partido Popular María Jesús Novo tuvo que renunciar a la militancia en el PP cuando se supo que había recibido la vacuna contra el coronavirus en la primera ronda. Por entonces sólo estaba autorizada para personal sanitario y de residencias. La mandataria alegó que visitaba a diario la residencia pública del municipio para atender las necesidades del centro durante la crisis, por lo que entendía que sí tenía derecho a recibir aquella dosis. Su argumento convenció al Partido Popular sólo a medias medias. Preocupada por la pésima imagen que transmitía Novo en un momento que morían docenas de gallegos cada día sin haber podido vacunarse, el PP forzó su salida de la formación, pero no tomó ninguna medida para desalojarla de la alcaldía. Siguió gobernando como independiente, con el apoyo de los concejales conservadores.

Dos años después, el PP la repescaba como cabeza de cartel y el electorado acaba de recompensar la jugada.  Novo continuará al frente del consistorio de la comarca de Arzúa,  al conseguir seis ediles, por los tres del PSOE y los dos del BNG. El Partido Popular mantiene el mismo número de concejales y la oposición retrocede en actas y porcentaje. Por el contrario, Novo, la que se vacunó de las primeras pese a no ser sanitaria ni personal sociosanitario, conquista más proporción de votos. Hace cuatro años logró el 53% y ayer casi el 65%, unos 100 más aproximadamente. El veredicto popular, en este caso, también está claro."                      (  , Galicia Press, martes, 30 de mayo de 2023)

30.5.23

Se han producido con una asombrosa frecuencia casos de corrupción política, fundamentalmente vinculada al sector de la construcción y al urbanismo... Se supone que, si la corrupción encuentra su mejor caldo de cultivo en ayuntamientos y comunidades autónomas, ese debería ser uno de los grandes temas de preocupación cara a las elecciones, y que la honestidad personal de cada candidato debería ser uno de los requisitos más exigidos por los votantes de cualquier partido. Y, sin embargo, la experiencia demuestra que no es así... El problema con los casos de corrupción municipal y autonómica no es solo el efecto sobre el sector afectado en particular... se reduce el gasto en educación y en sanidad porque se utiliza ese dinero en otros sectores en los que es más fácil el soborno o que brindan más oportunidades lucrativas para los responsables políticos o su partido. Un corrupto hábil suele ser al mismo tiempo un hábil charlatán. Y una vez que le das poder a un charlatán nunca lo recuperas

 "Con fecha de 2015, 600 ayuntamientos de este país ya habían sido investigados por corrupción y en más de 300 casos se habían abierto causas judiciales. Según los datos del catedrático Manuel Villoria, especialista en el tema, el 60% de los ayuntamientos de Murcia y el 40% de los de Canarias habían pasado por ese trance. En la memoria de la Fiscalía de 2022 se contabilizan 45 diligencias relacionadas con corrupción política, muchas de ellas con hasta 15 y 20 piezas abiertas distintas. Está claro que la corrupción política se investiga y se sanciona en España y que la policía y los fiscales hacen su trabajo cada vez mejor. Lo que no está nada claro es que tenga una repercusión electoral.

España no sufre un problema de corrupción sistémica, pero sí se ha demostrado que, en el ámbito municipal y autonómico, se han producido con una asombrosa frecuencia casos de corrupción política, fundamentalmente vinculada al sector de la construcción y al urbanismo. Ahora, las noticias sobre la compra de votos en Melilla (Coalición por Melilla) y municipios como Mojácar (PSOE) amplían el campo de esa corrupción en un escenario especialmente grave, el electoral. La rapidez con la que se investiguen, atajen y castiguen esas redes será fundamental, pero también los mecanismos de control de que dispongan los partidos políticos para vigilar sus estructuras locales, de las que son responsables.

Según la mayoría de los estudios publicados, los ciudadanos no tenemos experiencias directas de corrupción en el trato con la Administración del Estado (los funcionarios son honestos). Sin embargo, tenemos una percepción muy alta de que existe corrupción en el país porque es evidente que ha habido un gran problema a la hora de controlar a los partidos, municipios y autonomías y por la discrecionalidad con la que han podido actuar en lo relativo al urbanismo. Está por ver si las nuevas legislaciones aprobadas desde 2015 han levantado una barrera suficiente o si lo único que ha ocurrido es que estalló la burbuja que alimentó toda esa podredumbre y que, ahora, toda la red está a la espera de nuevas oportunidades.

Se supone que, si la corrupción encuentra su mejor caldo de cultivo en ayuntamientos y comunidades autónomas, ese debería ser uno de los grandes temas de preocupación cara a las elecciones que se celebran hoy y que la honestidad personal de cada candidato debería ser uno de los requisitos más exigidos por los votantes de cualquier partido. Y, sin embargo, la experiencia demuestra que no es así. No está claro, por los resultados electorales anteriores, que la corrupción sea el motivo de una mayor abstención o que el partido más afectado sufra una pérdida notable de apoyos. Quizá porque la polarización es tan grande que las personas con sesgo partidista deciden ser tolerantes con los casos que implican a su grupo.

La campaña ha tratado tangencialmente el tema y no parece que los anuncios de reavivar la burbuja inmobiliaria realizados por el PP en toda España hayan despertado la alarma de los ciudadanos. La candidata popular a la Comunidad de Madrid (muchos de cuyos ayuntamientos se vieron implicados en casos de corrupción en los años dos mil), por ejemplo, ha anunciado que permitirá a todos los ayuntamientos de la región construir vivienda pública en suelo dotacional en desuso sin necesidad de realizar una modificación del planeamiento urbano local. Se trata de vivienda pública, se dirá, pero ya es conocido que, en Madrid, esos pisos acaban fácilmente en manos de fondos de inversión.

El problema con los casos de corrupción municipal y autonómica no es solo el efecto sobre el sector afectado en particular. Es que la corrupción modifica, además, la composición del gasto público. Numerosos estudios han demostrado que disminuye el gasto destinado a educación y a la sanidad pública, por ejemplo. ¿Cómo? Paolo Mauro, economista del Fondo Monetario Internacional, lo ha explicado con sencillez: se reduce el gasto en educación y en sanidad porque se utiliza ese dinero en otros sectores en los que es más fácil el soborno o que brindan más oportunidades lucrativas para los responsables políticos o su partido.

Un corrupto hábil suele ser al mismo tiempo un hábil charlatán. Y una vez que le das poder a un charlatán nunca lo recuperas, decía el escritor y científico Carl Sagan."             (Soledad Gallego-Díaz , El País, 28/05/23)

25.11.22

De Rodrigo Rato a Ángel Acebes: los 34 protagonistas del caso Bankia que han sido absueltos... cousas veredes

 "Terminó el juicio del caso Bankia con todos sus protagonistas absueltos. La causa juzgaba las responsabilidades sobre la fallida salida a Bolsa de entidad surgida tras la fusión de Caja Madrid, Bancaja, y otras pequeñas cajas de ahorros. El juicio oral comenzó en 2018 en la Audiencia Nacional, pero la investigación se remonta a 2012, meses después de su rescate.

Se preveía un juicio largo pero no que se tardaran ocho años para una sentencia. Además de los 34 acusados, entre ellos el que fuera entonces presidente de la entidad financiera Rodrigo Rato, tuvieron que declarar numerosos testigos ilustres como Luis de Guindos, Miguel Ángel Fernández Ordoñez o Christine Lagarde.

Justo cuando se ha iniciado el proceso de absorción de Bankia por CaixaBank, que da la puntilla a la posibilidad de recuperar los 24.000 millones de euros que se utilizaron para rescatar a la entidad, los acusados han sido absueltos. Estor fueron los protagonistas de una farsa que arruinó a miles de personas:

El consejo de administración de Bankia:

Rodrigo Rato: El que fuera ministro de Economía y director gerente del FMI se convirtió en presidente de Caja Madrid y, posteriormente, de Bankia, cuando sucedió a Miguel Blesa. Era el principal encausado. Fiscalía y Abogacía pedían cinco años de cárcel para él por estafa de inversores. Las peticiones llegaron hasta los 12 años en el caso de las acusaciones populares, que añaden los delitos de falseamiento de cuentas y administración desleal.

José Luis Olivas: Expresidente de Bancaja, ocupó tras la fusión la vicepresidencia del consejo tanto en BFA como, posteriormente, en Bankia. Se le acusó de conocer perfectamente la situación crítica de la entidad de realizar operaciones al frente de Bancaja con “falta de racionalidad económica”. La Fiscalía y la Abogacía solicitaron 4 años de cárcel y la acusación popular, 12 años.

Francisco Verdú: Consejero delegado de Bankia, su nombre se hizo conocido dentro del caso de las tarjetas black por ser el único consejero de la entidad que rehusó utilizar las tarjetas opacas. Las peticiones de cárcel iban desde los 2 años y siete meses a 12 años.

José Manuel Ferández Norniella: Miembro del consejo durante el proceso de la salida a Bolsa y exdirectivo de Caja Madrid. Para él, la petición de condena por parte de la Fiscalía y la Abogacía del Estado fue de tres años y de la acusación popular de 12 años.

El resto los presentes en el banquillo de los acusados estaban por parte de la acusación popular, pero no por la Fiscalía y la Abogacía del Estado, cuyos escritos se limitaban a los cuatro directivos anteriormente citados. En todos estos casos, se enfrentaban a acusaciones como falseamiento de cuentas, administración desleal y estafa a inversores, con peticiones de penas que alcanzaban los 12 años

Arturo Fernández: El que fuera directivo de la patronal madrileña CEIM afrontaba su segundo juicio sobre su paso por el consejo de Caja Madrid y Bankia. Ya fue condenado a seis meses meno un día de prisión por gastar más de 37.000 euros con esta tarjeta.

Alberto Ibáñez: Antiguo directivo de Citigroup para España y Portugal y desarrolló parte de su vida profesional en la banca de inversión Salomon Brothers, así como otros cargos en Colonial, asesor de KPMG o Banco Ibérico.

Javier López Madrid: El conocido como compi yogui de los Reyes es yerno del empresario y exministro Juan Miguel Villar Mir. Fue condenado por el caso de las tarjetas black a 6 meses menos un día de cárcel. Además de la salida a Bolsa de Bankia también tendrá que afrontar el juicio de la púnica.

Araceli Mora: Catedrática de Economía Financiera, Mora fue vocal del consejo de Bankia y ha ocupado distintos cargos de asesora en materia de normativa financiera y contable como en el European Accounting Association o en el Colegio de Economistas.

José Antonio Moral Santín: Fue dirigente de Izquierda Unida en Madrid y presidente de Telemadrid durante los años noventa. Fue condenado a cuatro años de prisión por el caso de las black.

José Manuel Serra Peris: Fue secretario de Estado de Industria con el Gobierno de José María Aznar. Se le consideró posteriormente persona de la confianza de Olivas. Está imputado en el caso Lezo, por su paso como vicepresidente y consejero del Canal de Isabel II.

Antonio Tirado Jimenez: Alcalde de Castellón entre 1979 y 1987. Posteriormente ocupó distintos cargos en Caja Castellón o Bancaja.

El Consejo de administración de BFA

Ángel Acebes Paniagua: Uno de los rostros más conocidos en el juicio. Se trata del exsecretario general del PP y ministro de Administraciones Públicas, Justicia e Interior durante los gobiernos de Aznar. En la actualidad es consejero de Iberdrola.

Francisco Baquero: Consejero de Caja Madrid a propuesta de CCOO, sindicato al que estaba afiliado. Baquero, condenado a más de 3 años de cárcel por las black.

Pedro Bedia: Otro representante de CCOO en la antigua caja madrileña. También fue condenado por las tarjetas black a 8 meses de prisión.

Rafael Ferrando: Vocal en el consejo de BFA, Ferrando era uno de los llegados desde Bancaja al grupo bancario en su creación.

José Rafael García Fuster: Otro político del PP en el consejo de BFA. Fue diputado en las Cortes Valencianas, concejal en Valencia y senador a finales de los años noventa, posteriormente entró en Bancaja.

Jorge Gómez Moreno: Fue diputado socialista en la Asamblea de Madrid. Gómez Moreno fue condenado a 3 años y 2 meses de condena por el caso de las black.

Agustín González González: Político del Partido Popular, partido con el que fue alcalde del Barco de Ávila y presidente de la diputación. Posteriormente llegó a ser presidente de Caja Ávila, entidad que pasó a ser parte de BFA.

Jesús Pedroche Nieto: Realizó su carrera política en el PP y llegó a ser presidente de la Asamblea madrileña, consejero de presidencia con Alberto Ruiz Gallardón y concejal en la capital. Miembro del Opus Dei, fue condenado a 10 meses de prisión por el caso de las black.

Remigio Pellicer Segarra: Miembro del consejo de Bancaja a propuesta del PSPV. Es un empresario que ha centrado su carrera en el mundo del mueble.

José María de la Riva Ámez: Condenado a tres años de prisión por el caso de las black. Histórico directivo del PSOE en la política local madrileña.

Estanislao Rodríguez-Ponga: Otro de los antiguos directivos de Caja Madrid que fue condenado a tres años y dos meses de cárcel por las tarjetas black. Inspector de Hacienda en excedencia, estuvo vinculado a empresas ligadas a El Corte Inglés y a los consejos de compañías como Testa.

Mercedes Rojo-Izquierdo: Fue secretaria de Esperanza Aguirre y terminó como consejera de Caja Madrid. Condenada a 10 meses de prisión por las black.

Ricardo Romero de Tejada: Condenado a un año menos un día de prisión por el caso de las black. Fue alcalde de Majadahonda y secretario general del PP de Madrid.

Juan Manuel Suárez: Fue presidente de la Cruz Roja en España durante más de 20 años, hasta el año 2015. Fue presidente de la Caja Insular de Canarias, entidad que se incorporó a BFA. Aseguró que no tenía conocimientos suficientes de banca para dirigir una entidad.

Ángel Villanueva: Ocupó distintos cargos directivos en Bancaja.

Directivos

Estaban acusados por las acusaciones populares a hasta 12 años de cárcel por delito de falseamiento contable y de estafa de inversores en concepto de cooperadores necesarios.

Sergio Durá: Fue interventor general de Bankia, a la que llegó después de la salida a Bolsa de la entidad.

Miguel Ángel Soria Navarro: Fue directivo en el área de auditoría interna de Bankia.

Ildefonso Sánchez Barcoj: Fue el directivo de Bankia que más gastó con las tarjetas opacas de Bankia: 484.100 euros, pero fue condenado a un año menos un día de cárcel porque devolvió el dinero. Era el director financiero de la entidad.

Auditor

Deloitte

Francisco Celma: Al igual que los directivos de Bankia, este auditor de Deloitte se enfrentaba hasta a 12 años de cárcel por delitos de falseamiento contable y estafa de inversores en concepto de cooperador necesario.

Personas jurídicas

Tanto Bankia como BFA estaban acusadas de estafa de inversores."                   (Diego Larrouy, eldiario.es, 29/09/20)

21.4.22

La esquizofrenia de los medios al hablar de corrupción política en Estados Unidos. La política aquí mueve tanto dinero, y lo hace tan a la vista, que es muy difícil no caer en el cinismo. Los medios parece que ni lo intentan

 "Escándalos variables

La esquizofrenia de los medios al hablar de corrupción política en Estados Unidos.

Amistades saudíes

Hace algo más de una semana, el NYT publicó un largo, detallado artículo sobre las actividades empresariales de Jared Kushner tras dejar la Casa Blanca.

Kushner, para los olvidadizos, es esa especie de idea platónica de pijo heredero de una fortuna familiar que estaba casado con la hija de Donald Trump, que trabajó de asesor en su administración durante los cuatro años de la presidencia. No se le conoce talento alguno, aparte de ser yerno, tener una infinita confianza en él mismo y ocuparse de temas que iban desde Oriente Medio a la pandemia de COVID.

Pues bien, el bueno de Jared fue, durante todo el mandato de Trump, uno de los proponentes más entusiastas de un acercamiento diplomático hacia Arabia Saudí. Fue uno de los mayores defensores de Mohammed Bin Salman, el príncipe heredero y líder de facto del país, como alguien en el que podían y debían confiar. Fue favorable a darle carta blanca en Yemen y romper todo contacto/deshielo con Irán. Cuando los saudíes hicieron filetes (literalmente) a un columnista del Washington Post, Jamal Khashoggi, porque hablaba mal del príncipe, fue Jared el que convenció a Trump de que mira, pelillos a la mar, y que tampoco es que tuviera demasiada importancia.

La fortuna de los Kushner siempre ha estado basada en el negocio inmobiliario en Nueva York (que siempre ha sido honestísimo), aunque Jared nunca fue demasiado bueno en ello (y estuvo a punto de arruinarles). El tipo siempre ha sido una criatura del ladrillo, no del mundo financiero, así que cuando decidió crear un fondo de inversión privado generó ciertas suspicacias. Y más aún cuando empezaron a circular rumores de que Kushner estaba buscando capital fuera.

La historia del NYT, que está excepcionalmente documentada, explica cómo el fondo soberano de Arabia Saudí, dirigido personalmente por Mohammed Bin Salman, es el mayor inversor en la empresa de Jared Kushner, con 2000 millones de dólares. También cuenta cómo los informes internos del fondo saudí mostraban serias reticencias a poner dinero, señalando la falta de experiencia de sus gestores, el enorme riesgo de pérdidas, la falta de controles internos, y unas comisiones desorbitadas.

Bin Salman decidió meter dinero igualmente.

Consecuencias

Es obvio, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, que esta transacción financiera es, como mínimo, muy, muy, muy, muy dudosa desde cualquier punto de vista ético o moral. El yerno del ex- presidente de los Estados Unidos, que se pasó cuatro años en la Casa Blanca poco menos que de lobista de los saudíes, tiene un fondo de inversión, y un 80% de los fondos en él vienen directamente del gobierno saudí.

Kushner no está violando ninguna ley. No hay un régimen de incompatibilidades o nada parecido para familiares de ex- presidentes o asesores. Sea legal o no, sin embargo, esta es la clase de transacción financiera que apesta a compensación por servicios prestados, y es un escándalo tremendo que debería generar indignación en todo el país.

Excepto que… no ha generado indignación alguna. La noticia del NYT fue publicada hace diez días. Hubo como ocho personas en Twitter que se soliviantaron mucho, un par de tertulias indignadas en CNN y MSNBC y una columna en el WaPo (que siguen escocidos por el hecho de que los saudíes literalmente hicieran filetes a uno de sus empleados), pero… nada más. Ayer David Corn publicaba un artículo literalmente preguntándose por qué todo el sistema político y mediático del país, ante un posible soborno escandaloso al yerno del presidente, había respondido pasando olímpicamente del tema. Como comentaba Josh Marshall, Mohammed Bin Salman parece estar “invirtiendo” en Kushner; un autócrata literalmente comprando influencia. Y nadie está diciendo nada.

El señor del carbón

La historia de Kushner es escandalosa, pero lo que me ha chocado siempre de Estados Unidos es cómo los periódicos parecen publicar historias similares con cierta frecuencia, y a menudo no pasa absolutamente nada.

Pongamos, por ejemplo, una historia del 27 de marzo, también del NYT, en la que se explica con detalle cómo el Emperador de Todas las Almas y Gran Inquisidor de la Fe Verdadera Joe Manchin se había pasado toda su carrera política poco menos que tirando dinero de los contribuyentes de su estado (fuera público o privado) a una mina de carbón de una calidad ínfima de su propiedad, utilizando toda clase de triquiñuelas regulatorias y legales para obligar a las eléctricas a que le compraran todo a precios hinchados.

Básicamente Manchin, que viene de una familia política de toda la vida de West Virginia, debe su fortuna a aprobar leyes que favorecieran sus negocios repetidamente. Todo documentado, todo público y… nada. Anteayer, un pequeño medio de izquierdas sacó un video resumiendo el artículo, pero como si lloviera. Nadie le ha prestado atención.

Preocupaciones mediáticas

Lo más increíble del tema no es que nadie le preste atención, sino el contraste de estas dos noticias, que son dos casos obvios y delirantes de corrupción y tráfico de influencias, con otros escándalos recientes mucho menos importantes. El más clásico, e infame, es esa portada del NYT a once días de las elecciones (...)

Por si no recordáis de qué va, ese fue el día en que el FBI anunció que el marido de una de las asesoras de Clinton quizás tenía alguno de los correos electrónicos que había enviado Hillary cuando era secretaria de estado utilizando un servidor privado. Resultó no ser cierto, y el portátil de ese individuo (Anthony Wiener, que tiene toda una historia), no tenía nada relevante.

Pero aquí lo tenéis, toda la portada sobre un posible escándalo que ni siquiera resultó serlo, a seis columnas, con todas las piezas en tono acusatorio. Estuvimos hablando de los correos electrónicos sin parar durante toda la semana, algo que, muy probablemente, acabó por darle la presidencia a Trump.

Esto sucede constantemente. Lo que obsesiona a los medios, los escándalos de corrupción que se convierten en sainetes que duran semanas y semanas, son a menudo o estúpidos o completamente irrelevantes. Esto sucede tanto en medios nacionales como locales (el CT Mirror está obsesionado con un funcionario aleatorio desde hace meses), y me pone de los nervios.

Me podría poner conspirativo, y hablar sobre cómo las noticias sobre poderosos y ricos son ignoradas, o cómo el tráfico de influencias legal pero dudoso éticamente es tolerado, pero no estoy seguro de que sea ni eso. A Hunter Biden bien que lo están investigando, sin ir más lejos. No sé si el sesgo es que Manchin y Kushner están haciendo esto en público y sin esconderse, y eso no le da la intriga que los periodistas necesitan para que algo sea noticia, o les falta narrativa, o Dios sabe qué. La cosa, de todos modos, va más allá de los medios; hay como una vagancia sistémica para hablar de corrupción en este bendito país.

La política aquí mueve tanto dinero, y lo hace tan a la vista, que es muy difícil no caer en el cinismo. Los medios parece que ni lo intentan."                  (Roger Senserrich, Four Freedoms, 20/04/22)

29.3.22

Informe GRECO: España incumple sus compromisos contra la corrupción

 "El informe que elabora el Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (GRECO) se ha publicado hoy. En él se hace una evaluación detallada del cumplimiento de los compromisos adoptados por sus miembros.

Concretamente, a España le señala el incumplimiento y subraya que «no ha implementado por completo ninguna de las 19 recomendaciones» a las que se había comprometido. Siete recomendaciones se han desarrollado parcialmente y 12 de ninguna manera.

El punto 108 del informe dice literalmente:

«En vista de lo anterior, GRECO concluye que España no ha cumplido satisfactoriamente ni ha tratado de manera satisfactoria ninguna de las diecinueve recomendaciones contenidas en el informe de evaluación de la quinta ronda. De las recomendaciones, siete se han aplicado parcialmente y doce no se han aplicado.»

Se da un plazo hasta el 31 de marzo del 2023 para que se presente información sobre las recomendaciones que están pendientes de ser implementadas.

La pandemia y las elecciones como excusa

La excusa que se ha dado desde el ejecutivo español ha sido la celebración de elecciones generales en 2019 así como la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19.

Entre los puntos pendientes de cumplimiento están los aforamientos, que debían ser modificados para «no obstaculizar el proceso de justicia penal con respecto a miembros del Gobierno sospechosos de haber cometido delitos relacionados con la corrupción». Una cuestión que está pendiente.

También tiene España la asignatura pendiente de transparencia, concretamente sobre la divulgación financiera de las personas con funciones ejecutivas superiores. Desde el GRECO consideran que «se puede mejorar» a través de un mayor desglose para una mejor transparencia. Este es uno de los siete puntos en los que se han tomado medidas, pero no las suficientes.

Señala además el informe que una cosa es poner sobre la ley los puntos necesarios y otra distinta es llevarlos a la práctica. Concretamente se ha referido a la Oficina de Conflictos de Interés como el Consejo para la Transparencia y Buen Gobierno.

Sobre los asesores de altos funcionarios, se subraya también la importancia de establecer transparencia sobre ellos, de la misma manera que se establece para los funcionarios para los que trabajan. Una de las medidas que no se ha abordado de ninguna manera por parte de España.

Destacan también los conflictos de intereses y la necesidad de introducir pautas y normas claras sobre cómo personal encargado de funciones ejecutivas a elevado nivel tienen contactos con terceros que buscan influir en las labores legislativas. En este punto también hacen referencia a un necesario control de las denominadas «puertas giratorias» para poder establecer un claro recorrido del empleo de estos asesores y altos funcionarios después de su trabajo.

Las medidas tomadas para evitar la corrupción en la policía son «decepcionantes»

El nivel de cumplimiento de las recomendaciones que tienen que ver con las autoridades de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se considera en el informe como «decepcionante».

El GRECO ha subrayado «la ausencia de cualquier otra mejora concreta y fáctica realizada por la Policía» más allá de promover la igualdad de género. «Es una oportunidad perdida» para los redactores del informe.

Señalan la necesidad de una acción «decidida» para poner en marcha estrategias de prevención de la corrupción de manera proactiva, no meramente reactiva, en el ámbito policial."                 (Beatriz Talegón, Diario16, 29/03/22)

17.3.22

La institucionalización de la corrupción es la verdadera «nueva normalidad»... Según el Índice de Percepción de la Corrupción publicado por Transparencia Internacional, los niveles de corrupción globales están estancados, lo que supone una normalización de un fenómeno que destruye las democracias

 "Una preocupante nueva normalidad en la corrupción se ha afianzado a nivel internacional. Esta es la principal conclusión a la que llega Transparencia Internacional en su informe anual. Al mismo tiempo destaca el papel de los facilitadores para ayudar a la corrupción.

El Índice de Percepción de la Corrupción encuentra niveles de corrupción estancados para la mayoría de los países en los últimos 10 años. Con la rendición de cuentas y la transparencia retrocediendo en medio de la pandemia de COVID-19, varios países con porcentajes altos de corrupción están en declive, señala el informe.

Europa Occidental sufrió varios intentos de socavar los esfuerzos anticorrupción durante la pandemia. El gobierno del Reino Unido se vio envuelto en un escándalo de adquisiciones por la adjudicación de contratos sin el escrutinio o la competencia habituales. Y la Comisión Europea reprendió a Chipre por vender ciudadanías a ciudadanos extranjeros ricos a través de los visados dorados.

Estados Unidos tampoco logró reformarse, incluso cuando intentó tomar medidas enérgicas contra los delitos financieros. En 2021, Congreso y Senado aprobaron una legislación que, en teoría, iba a aumentar la transparencia corporativa al exigir que las empresas faciliten información sobre sus beneficiarios finales a una oficina gubernamental. 

Los países latinoamericanos, incluidos Brasil, Venezuela, El Salvador y Colombia, experimentaron reveses antidemocráticos con líderes que difundieron información errónea, sofocaron el activismo y desplegaron una fuerza policial excesiva. Transparencia Internacional encontró a los países centroamericanos Nicaragua, Guatemala y Honduras en un mínimo de 10 años en términos de corrupción y democracia. La pandemia también se usó «como una cortina de humo para introducir nuevas restricciones a los derechos y la rendición de cuentas» en Asia Central y Europa del Este, que fue la segunda región con el desempeño más bajo en el índice.

Las libertades civiles en el África subsahariana y Asia también han seguido disminuyendo, según el informe de Transparencia Internacional. Aunque el presidente chino, Xi Jinping, instituyó controles para mejorar el crecimiento económico, China todavía está muy débil en el respeto a los derechos humanos débiles. A los países de Oriente Medio les va igual de mal, con las autoridades arrestando a algunos de los números más altos de periodistas en todo el mundo en el último año.

El secreto en los países «limpios» permite la corrupción

El informe cita ejemplos que aparecen en los Papeles de Pandora sobre cómo los facilitadores del sector privado ayudan a la corrupción incluso en los países con una mayor implicación en la lucha contra la corrupción y el crimen.

Transparencia Internacional no duda y señala directamente a los proveedores de servicios corporativos, los agentes inmobiliarios y los bancos que ayudan a los líderes corruptos a mantener redes ilícitas mientras eluden la regulación y la rendición de cuentas.

«El escándalo de los Papeles de Pandora es solo el ejemplo más reciente de cómo muchos países con los puntajes más altos permiten que políticos y oligarcas de todo el mundo afiancen su riqueza. Varios actores en los países con mayor puntaje están demasiado ansiosos por ayudar a los líderes autoritarios y cleptocráticos a limpiar no solo su dinero, sino también su reputación», afirma Transparencia Internacional."                   (J. Antonio Gómez, Diario16, 06/02/22)

13.10.20

Delito de cuello blanco, sin castigo. Las agencias de aplicación de la ley en Estados Unidos y otras partes, en lugar de combatir los delitos que son lucrativos para los delincuentes pero costosos para detectar, han dirigido sus recursos limitados contra quienes intentan descubrir esos delitos

 "Aunque mucho se debate sobre el rol apropiado del gobierno en la sociedad, pocos cuestionarían que la aplicación de la ley cae dentro de la órbita del estado. Pero los gobiernos, cada vez más, hacen la vista gorda a la aplicación de las leyes contra los delitos más lucrativos del mundo: el fraude, la malversación de fondos, la evasión impositiva, los sobornos y el lavado de dinero cometidos por gente de buen pasar.

 En parte, este incumplimiento se puede atribuir a una falta de recursos. Las autoridades encargadas de aplicar la ley muchas veces no están a la altura de las técnicas sofisticadas de los delincuentes de cuello blanco, que se perpetran con la asistencia de abogados y contadores bien remunerados. 

Pero el mayor problema es que, cada vez más, los esfuerzos de cumplimiento de la ley no están dirigidos a los delincuentes sino a los periodistas que intentan descubrir sus delitos. Consideremos el caso de Wirecard, el procesador de pagos y proveedor de servicios financieros alemán. La empresa, hasta hace poco una predilecta de los inversores, resultó ser uno de los mayores fraudes en la historia de posguerra de Alemania. 

En un clásico esquema Ponzi, la compañía dijo haber depositado dinero en el exterior que nunca existió. Como con los escándalos de Enron y Bernie Madoff, los contadores, abogados y reguladores que supuestamente debían salvaguardar la integridad del sistema financiero fueron cómplices. 

Además de no cumplir en absoluto con su trabajo, apuntaron sus armas contras los periodistas que intentaron exponer el fraude. Por ejemplo, el regulador financiero de Alemania, BaFin, llegó a presentar una demanda penal en abril de 2019 contra Dan McCrum y Stefania Palma, dos periodistas del Financial Times que investigaban las prácticas y los reportes falsos de Wirecard. La procuración de Múnich no cerró su investigación contra McCrum

 y Palma hasta el 3 de septiembre de este año, más de dos meses después de que Wirecard ya había sido forzada a la quiebra y de que su CEO, Markus Braun, ya estaba preso a la espera de una investigación criminal completa. Aparentemente, la información engañosa que la compañía y sus agentes contratados presentaron ante los reguladores fue considerada más creíble que los informes de los periodistas que trabajaban para una de las publicaciones financieras más respetadas del mundo. 

Éste no es un caso aislado. Si bien el fraude, la malversación de fondos, la evasión impositiva y el lavado de dinero siguen siendo considerados delitos en la mayoría de los países, su control está declinando a pasos acelerados, y en ningún lugar más que en Estados Unidos en la presidencia de Donald Trump.

 Como documenta mi colega John C. Coffee, de la Facultad de Derecho de Columbia, en su nuevo libro Corporate Crime and Punishment: The Crisis of Underenforcement, las acciones de aplicación de la ley contra las corporaciones cayeron un 76% en comparación con la era de Obama, y un 26-30% en el caso de los delitos de cuello blanco en general. Al ritmo actual, no pasará mucho tiempo para que los delitos financieros sean encubiertos por completo. 

 Algunos podrían decir que este control no merece el esfuerzo. En un artículo titulado en referencia a la famosa novela de Fiódor Dostoyevski “Crimen y castigo: un abordaje económico”, el difunto economista y premio Nobel Gary Becker (uno de los fundadores del campo del derecho y la economía) sostenía que la cuestión clave para la aplicación de la ley no tiene tanto que ver con la moralidad como con los costos y beneficios. Como la aplicación de la ley en sí misma tiene un costo, Becker preguntaba: “¿cuántos recursos y cuánto castigo deberían utilizarse para aplicar diferentes tipos de legislación… cuántos delitos deberían permitirse y cuántos delincuentes deberían quedar sin castigo?”

 Estas cuestiones normativas, sostenía, deberían estar determinadas por la “pérdida social” neta; vale decir, la diferencia entre los perjuicios a la sociedad y los beneficios para los criminales. Según este razonamiento, se desprende que cuanto mayores los beneficios para los delincuentes, más probabilidades de que contrarrestaran la pérdida social, especialmente a la luz de los altos costos de monitorear los delitos de cuello blanco.  

Las agencias de aplicación de la ley en Estados Unidos y otras partes parecen haber escuchado el consejo de Becker. En lugar de combatir los delitos que son lucrativos para los delincuentes pero costosos para detectar, han dirigido sus recursos limitados contra quienes intentan descubrir esos delitos y la complicidad del estado en ellos. 

En consecuencia, cuando la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) supo que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) estaba a punto de informar sobre miles de Reportes de Actividad Sospechosa (SAR) sin responder que habían sido presentados ante la agencia, emitió un comunicado advirtiendo que la publicación no autorizada de documentos que pudieran poner en peligro la seguridad nacional constituye un delito. 

El Departamento de Justicia, agregó la agencia, ya había sido notificado.Sin dejarse intimidar, el ICIJ difundió su exposición sobre los “Archivos de la FinCEN” el 20 de septiembre, detallando cómo grandes bancos globales –entre ellos JPMorgan Chase, HSBC, Standard Chartered y Deutsche Bank- presentaban un SAR tras otro y, al mismo tiempo, seguían beneficiándose con las actividades de clientes sospechosos que estaban desplazando miles de millones, si no billones, de dólares. 

Según la ley actual, presentar un SAR no exige que un banco deje de brindar servicios al cliente en cuestión, pero debería al menos encender una señal de alarma dentro de la institución. No lo hizo. Por el contrario, los bancos mantuvieron el rumbo y siguieron sumergiendo en papelerío a 267 agentes mal pagos y excedidos de trabajo de la FinCEN. Entretanto, “vigilantes del mercado” contratados ganaban más desviando las investigaciones de sus clientes que monitoreando sus actividades. 

Los asesores legales y los contadores de Wirecard aparentemente embolsaron en conjunto 120 millones de libras (150 millones de dólares) por año antes de la liquidación de la compañía. Los archivos de la FinCEN no tienen todos los detalles dramáticos de la bomba de los “Panama Papers” de 2016 del ICIJ, que reveló una evasión impositiva descarada por parte de estrellas del deporte y políticos prominentes, cometida con la ayuda de la firma legal panameña Mossack Fonseca. De hecho, gran parte de lo que contienen los archivos de la FinCEN ya se conocía desde hace un tiempo. 

Tal vez ésta sea la razón por la que la noticia se reciba con indiferencia –Cuanto más cambian las cosas…, como dicen los franceses. Pero aún si el comportamiento escandaloso de parte de los grandes bancos no es nada nuevo, todos deberíamos estar profundamente preocupados por la complicidad de los vigilantes y de las autoridades de cumplimiento de la ley en delitos altamente lucrativos. No sólo le han dado la espalda a la ilegalidad descarada; han demostrado que están más que dispuestos a amordazar a la prensa libre en el proceso."                       

(Katharina Pistor, Professor of Comparative Law at Columbia Law School, Project Syndicate, 24/09/20)

18.2.20

Denunciantes de corrupción preparan una huelga de hambre por su indefensión

"Si España no cambia radicalmente de postura frente a los alertadores de corrupción y de abusos de poder –conocidos internacionalmente por el término inglés whistleblowers (los que tocan el silbato)–, pronto se puede encontrar con un nuevo escándalo internacional que acabe, una vez más, ante la Justicia de los tribunales europeos..

Público ha podido saber que algunos denunciantes de corrupción españoles, desesperados por el abandono y la persecución que padecen desde hace años, se han dirigido a la vicepresidenta del Congreso Gloria Elizo, de Unidas Podemos, para anunciarle que, de no solucionarse antes de mayo su situación en cumplimiento de la Directiva de la UE que entró en vigor el pasado 17 de diciembre, emprenderán un huelga de hambre indefinida tanto ante el Palacio de las Cortes como ante la sede de la Eurocámara en Bruselas.


Elizo recibió en su despacho, junto al diputado por Euskadi de UP Roberto Uriarte, a dos de esos alertadores –el exteniente Luis Gonzalo Segura y el exadministrativo de UGT Andalucía Roberto Macías– quienes, acompañados de su abogado Josep Jover, subrayaron que no sólo los denunciantes españoles de corrupción han perdido sus empleos y/o pensiones, y han sufrido campañas de acoso y de calumnias que les impiden volver a encontrar trabajo, sino que a menudo la Fiscalía se alinea con los que los persiguen y actúa como acusación pública, utilizando contra ellos el presunto delito de "revelación de secretos" por haber tirado de la manta de esas corruptelas y filtrarlas a la prensa.

 Este es el caso de Macías, al que la Fiscalía Provincial de Sevilla imputa ese supuesto delito por filtrar a los medios de comunicación las facturas que prueban la trama de desvío masivo de los fondos públicos y europeos, mientras trabajó en el área de compras de la UGT andaluza entre diciembre de 2008 y noviembre de 2012. 

El sindicato denunció a Macías por revelación de secretos y la Fiscalía se sumó a esa acusación, a pesar de que la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla dictaminó en 2016 que ese delito no se puede aplicar a la revelación de información empresarial reservada, a menos que afecte a la intimidad de personas físicas, cosa que no ocurre en este caso.

Pero la Fiscalía ha seguido adelante con la acusación que presentó contra Macías en 2015 –cuya primera página se muestra aquí– por haber copiado en un pendrive ficheros de la carpeta interna del sindicato UGT de Sevilla denominada "COMPRAS\CONFIDENCIAL\COMPRAS", en los que estaban las facturas incriminadoras que luego fueron publicadas por diferentes diarios. El fiscal Fernando Soto Patiño imputó al alertador con un delito de "descubrimiento y revelación de secretos del art. 200 del Código Penal, en relación con un delito del art. 197.1, 2 y 4 del CP", y solicita que le sea impuesta una pena de tres años de prisión, más inhabilitación del derecho de sufragio pasivo y el pago de las costas.
 
Por su parte, UGT-A se ha querellado contra Macías, para el que pide cuatro años de cárcel y que pague una indemnización de 60.000 euros para resarcir "daños morales". Según el sindicato, el alertador no puso ninguna denuncia interna ni ante la Justicia ni en la Policía, y fue despedido antes de que se abriera la causa judicial que tramita el Juzgado de Instrucción 9 de Sevilla desde 2013. No obstante, esa causa se abrió ese año precisamente a raíz de la publicación en la prensa de las facturas simuladas, de correos electrónicos con las empresas proveedoras de UGT y de extractos bancarios de ese sindicato.

Este mes de marzo, el alertador afronta hasta 4 años de cárcel

Ahora, Macías se enfrenta al juicio que tendrá lugar el próximo 6 de marzo –sin que se haya dictado sentencia contra la veintena de imputados por la causa judicial abierta a raíz de esas filtraciones– y el Ministerio Público actuará contra el whistleblower sin aplicar la Directiva de la UE, aprobada el 23 de octubre pasado y en vigor para todos los países a partir del 17 de diciembre.

La Fiscalía sostiene que esa directiva europea no es aplicable ahora porque los parlamentos de cada país de la UE tienen un plazo de dos años para trasponerla a su legislación. El fiscal argumenta también que Macías "nunca denunció ante la Policía Nacional, la Guardia Civil, el juez o cualquier autoridad pública" el presunto fraude masivo, sino que fue llamado como testigo de la causa "con posterioridad".


Sin embargo, muchos de los whistleblowers –empezando por los de 'Los Papeles del Pentágono' y del caso Watergate– no suelen ir directamente a denunciar a las autoridades, sino que sólo entregan sus materiales a periodistas, precisamente por el temor a las represalias en la empresa o institución para la que trabajan.

Precisamente por ello, la Directiva dispone –Capítulo 15, secciones B) ii) del punto 1 y el punto 2– que el alertador "podrá acogerse a protección en virtud de la presente Directiva" si "la persona tiene motivos razonables para pensar que" (...) "en caso de denuncia externa, existe un riesgo de represalias o hay pocas probabilidades de que se dé un tratamiento efectivo a la infracción debido a las circunstancias particulares del caso, como que puedan ocultarse o destruirse las pruebas o que una autoridad esté en connivencia con el autor de la infracción o implicada en la infracción".


Por otra parte, la Directiva está en vigor desde el 17 de diciembre y no es la Fiscalía la que tiene todavía 20 meses para empezar a cumplirla –ya que todas las instancias del Ejecutivo y del Poder Judicial tienen que respetarla desde esa fecha– sino que se da a los Parlamentos dos años de plazo (desde el 17/12/2019) para trasponerla a todas sus leyes y normativas legales concernidas. Pero la Directiva no está suspendida hasta que culmina ese plazo, sino que rige desde su aprobación y la Fiscalía no puede esperar a que se hayan hecho los cambios legislativos para empezar a seguir sus directrices.

Porque el Tribunal de Justicia de la UE ha sentenciado que las disposiciones de una Directiva tienen efectos directos en un Estado miembro sin que sea necesario que este último haya adoptado un acto de trasposición previo, siempre que "confieran derechos a los individuos". Como es el caso.

"El alertador ya puede alegar que no se le puede perseguir"

Tal como explica a Público el profesor Fruitós Richarte i Travesset, exmagistrado de la Audiencia de Barcelona, "mientras no se trasponga la Directiva no se puede procesar a los que la incumplan, puesto que no habrá leyes para ello –salvo las que ahora ya están vivas y sean de aplicación–, pero tampoco se puede condenar a un reo al que se acuse de algún delito, como revelación de secretos, por haber informado o denunciado, ya que se violaría su derecho recogido en la Directiva".

"La Directiva ha entrado en vigor a los 20 días de su promulgación, como se especifica al final del texto, y por tanto –aunque un alertador todavía no pueda alegar que se ha cometido un delito contra él, porque no ha sido aún traspuesta a la Legislación–, el whistleblower sí puede alegar que no se le puede perseguir por haber difundido material secreto, ya que era la única manera que tenía de denunciar una ilegalidad. Eso constituye una eximente, una atenuante o incluso una exoneración de esa responsabilidad", continúa Richarte, profesor de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.

 "Es decir" –explica el exmagistrado–, "incluso en este momento ya se ha producido una circunstancia nueva que favorece al reo (la Directiva) y por tanto el alertador puede ya alegar este derecho porque tiene el derecho constitucional a hacerlo. Yo lo veo clarísimo: si son personas que han denunciado corrupción y que encima les están juzgando a ellos por ciertos delitos como hurto de documentación o revelación de secretos, tienen derecho a alegar que para informar de esa corrupción tenían que obtener el documento y probarlo". 

"Eso es precisamente lo que dice la Directiva: en ese caso, no se puede perseguir a esas personas. Además, es una circunstancia absolutoria. No ya atenuante o eximente de responsabilidad, sino que ni siquiera se les puede juzgar por ello", concluye el jurista. Porque, además, los alertadores españoles ya han sido represaliados. "Lo malo es que todavía no se pueda condenar a los que persigan a un denunciante de corrupción", concluye Richarte i Travesset. "Pero sí es obligatorio ahora concederles la protección, porque está beneficiando a un reo que tenía excusa o justificación para haber cometido el delito que se le imputa. Al malo, no le podré condenar; pero al bueno sí que lo puedo proteger, ¡por Dios!"

Como afirmó el exteniente Segura en la reunión que mantuvieron con Elizo y Uriarte, "no sólo nos han robado nuestro empleo y amenazado nuestra seguridad, sino que nos han robado nuestro futuro, puesto que ahora ya no nos queda ninguna salida profesional para ganarnos la vida". Precisamente es en el Ejército donde se han producido más casos de represalias y expulsiones contra los denunciantes de corrupción o de abusos por parte de los mandos. Pero también alertadores civiles como Ana Garrido –denunciante de la Gürtel– han padecido un infierno de represalias y campañas de desprestigio que las han condenado al ostracismo y la falta de recursos económicos, sin que las autoridades hayan tomado medidas para remediarlo.

 En el caso de Segura, el ministro de Defensa (entonces, Pedro Morenés) le expulsó estando recusado y no se resolvió la recusación hasta tres meses después; se le aplicó erróneamente el Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, cuando estaba en el Ejército, y le sancionaron dos veces por el mismo hecho (una sola entrevista que publicaron varios medios), aplicándole además dos faltas diferentes con tipos punitivos distintos. Pero pese a todos estos graves defectos procesales, el Supremo confirmó su expulsión, sin ni siquiera tramitar la cuestión prejudicial 

Por este caso, España tendrá que responder ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, ante la Comisión Europea e incluso ante la ONU. Además el Constitucional tiene todavía que resolver otro recurso, presentado por la defensa de Segura, sobre la obligación judicial de cumplir de inmediato la directiva europea sobre whistleblowers.

Según explican fuentes letradas a Público, esta Directiva 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión "tiene un calado muy superior a las normas que normalmente se redactan en la UE. Prácticamente es la primera directiva posBrexit, pensada para gestionar una nueva realidad, que es la puesta en marcha de un corpus jurídico más cohesionado de esa nueva UE".

 Sobre todo, dicen dichas fuentes, "es una Directiva que no exime a nadie, por tanto, plantea la responsabilidad directa y personal de jueces y magistrados, fiscales, abogados del Estado, pero también de las altas instituciones del Estado y de partidos políticos, colegios profesionales y medios de comunicación, de trabajadores y funcionarios, de civiles y militares, desde el nivel más bajo, al más alto. En el ámbito de la Directiva, cualquier norma que los exonere queda decaída. Y no diferencia entre civil, penal, laboral, militar o administrativo. Tampoco acepta ya fronteras".

Más aún, "la Directiva entra hasta el fondo en la Administración de Justicia y sólo excluye 'el secreto de las deliberaciones judiciales'. Cualquier otra acción, actuación o trámite procesal sí queda pues incluido en la protección de la Directiva, incluidas las resoluciones fruto de esas deliberaciones como una sentencia o su ejecución, o aquellas acciones, manifestaciones, formaciones o intereses que sean propias del juez, incluida su elección por el CGPJ".

"También queda incluida la Fiscalía en todos sus aspectos, así como la Abogacía General del Estado. Por tanto, de conformidad con la Directiva deberán establecer un procedimiento, independiente del Ministerio de Justicia, para recoger, tratar, tramitar, resolver y sancionar de manera transparente las responsabilidades personales de su actuación por infracción del Derecho de la Unión", concluyen las fuentes consultadas. 
A partir de septiembre, la Fiscalía Europea actuará en España

Por ejemplo, el 1 de septiembre de 2020 se pondrá en marcha en España la actuación de la Fiscalía Europea, con competencia exclusiva sobre la protección de los denunciantes de corrupción. Una fiscalía totalmente independiente del Ejecutivo y que tiene la capacidad de pedir responsabilidades personales por infracción del Derecho de la Unión, como es la indefensión de los alertadores que han provocado las sentencias de altos tribunales españoles contra las que ya se ha pronunciado clara y reiteradamente el Tribunal de Justicia de la UE.

Esta Directiva 2019/1937 ya está en vigor en toda la UE, aunque el Parlamento español disponga aún de 20 meses para adaptar la normativa legal interna, y plantea, además, la reparación de los alertadores represaliados y toda una serie de mecanismos de protección de estos a cargo del Estado. 

Además, "no es preciso esperar a que transcurra todo el trámite parlamentario de trasposición de la Directiva a nuestra legislación para aplicarla en la práctica, especialmente en cuanto al criterio de la Fiscalía General del Estado", subrayan a Público fuentes judiciales, "puesto que ya se debería emitir una circular instruyendo a los fiscales de que deben empezar a actuar conforme a los principios jurídicos que establece esa norma superior".                  (Carlos Enrique bayo, Público, 16/02/20)