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3.6.20

La Covid-19 está generando actividades corruptas en muchos campos, unos más sutiles que otros... como la de los abogados que en medio del dolor se disponen a preparar docenas de demandas para sacarle dinero a los gobiernos, a costa de las medidas que han debido adoptar para intentar salvar vidas humanas

"En las catástrofes y desgracias los seres humanos nos mostramos tal como somos, sin disimulo. Por eso, en situaciones como las que estamos viviendo surge lo mejor y también lo peor de todos nosotros.

Hemos visto a sanitarios trabajar sin descanso, luchar agotados sin límite de horas para salvar, cuidar y acompañar a las personas enfermas. A madres y padres modestos trabajadores, a veces sin apenas estudios, haciendo de maestros y multiplicando las horas de trabajo para tratar de sacar adelante a sus hijos. 

A pequeños empresarios seguir batallando con generosidad contra la adversidad para poder sacar a flote negocios en los que habían empeñado su vida y sus patrimonios. A las fuerzas de seguridad multiplicando sus turnos y, como suele pasar siempre que acuden a los rescates, actuando sin pensar que es la suya la que corre peligro cuando se disponen a salvar las de otras personas.

Hemos sido así, porque en estos momentos de dificultad los seres humanos mostramos nuestra auténtica naturaleza. Porque somos seres, como nos describe el biólogo chileno Humberto Maturana, "adictos al amor y dependemos para la armonía biológica de nuestro vivir cotidiano de la cooperación y la sensualidad, de las caricias y de vínculos positivos y sintonía emocional con los demás, no de la competencia y la lucha". El confinamiento y la necesidad de contar con las personas de nuestro alrededor nos ha congraciado con la más auténtica y rica expresión de nuestra humanidad.

Sin embargo, no sólo somos así. En la desgracia también se muestra el lado oscuro, la otra cara de los seres humanos.

Hace un par de días escribía (Tratados indignos en tiempos de pandemia) sobre los despachos de abogados que en medio del dolor se disponen a preparar docenas de demandas para sacarle dinero a los gobiernos, a costa de las medidas que han debido adoptar para intentar salvar vidas humanas. Ahora quisiera mencionar a quienes aprovechan las carencias y urgencias de estos momentos para enriquecerse mediante todo tipo de prácticas corruptas.

El propio origen de la pandemia parece que puede encontrarse en la corrupción que se da en muchas partes del mundo, y en China en particular, con el tráfico de animales salvajes.  Algo que existe no sólo porque haya autoridades (como las que debieron vigilar mejor el mercado de Wuhan) o personas corruptas aisladas que violan las leyes, sino porque se puede contar con la ayuda de empresas o de bancos para poder hacer de esa práctica un negocio, en alguna ocasión, de escala mundial.

La organización Transparencia International dice que la Covid-19 se ha convertido en "la incubadora perfecta para la corrupción en nuestros de salud". La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ha avisado de que en los próximos tiempos habrá mucha más corrupción porque "los delincuentes se adaptan rápidamente a las debilidades sistémicas inducidas por la crisis COVID-19", en gran medida, debido a que está "fortaleciendo instintos muy nacionalistas, iniciativas individuales y enfoques aislacionistas unilaterales" que son las condiciones que más ampliamente abren la puerta a todo tipo de prácticas corruptas.

 Y Europol ha señalado que los delincuentes están reorganizando las rutas de contrabando de personas y encontrando nuevas formas de atraer a las posibles víctimas, principalmente mujeres para ser explotadas sexualmente. En general, aunque puede que algunas actividades ilegales se frenen, casi todos estos organismos tienden a pensar que la Covid-19 genera nuevas oportunidades de negocio para el crimen económico, el cibercriminal, el tráfico de personas o la pornografía infantil.

La Covid-19 está generando actividades corruptas en muchos campos, unos más sutiles que otros. Ha habido estafas o subidas abusivas de precios, en muchas ocasiones puramente corruptas, en el suministro de mascarillas, guantes, líquidos desinfectante, respiradores y otros instrumentos que de pronto han escaseado en casi todos los países. Los procedimientos de compra se han relajado y eso ha dado oportunidades de oro a empleados públicos corruptos, incluso a nivel de ministros, como en Bolivia. 

Y todo eso no ha pasado tan sólo en los países más atrasados sino en las primeras potencias mundiales, encabezadas, también en este caso, por Estados Unidos, en donde los tribunales han tenido que atajar un bien número de este tipo de negocios.

El coste de la corrupción es altísimo, en dinero y en vidas humanas. En un estudio significativamente titulado La pandemia ignorada (aquí), la organización de denuncia y lucha contra la corrupción Transparency International ha estimado que sólo en el sector de la salud cuesta unos 500.000 millones de dólares al año y mata a cientos de miles de personas en todo el mundo. Y otra investigación del Journal of the American Medical Association ha calculado que sólo el fraude dentro de los sistemas del dentro de Medicare y Medicaid de Estados Unidos costó en 2011 98.000 millones de dólares.

Como siempre que se habla de corrupción, también en la que se genera alrededor de la Covid-19 hay que señalar que hay una "al minoreo", de menor escala, aunque más perceptible, y otra en la que se concentran los grandes negocios que, a pesar de que implica daños más cuantiosos suele estar mucho mejor disimulada. Tanto que, a veces, ni siquiera se considera corrupción. Algunos ejemplos sobre hechos que están ocurriendo en estos momentos quizá expliquen mucho mejor que mis palabras esa diferencia.

En Estados Unidos, como en otros muchos países, se está produciendo escasez de determinados medicamentos. Sin embargo, la administración ha considerado confidencial la información sobre cuáles son los que exactamente escasean. ¿No es corrupción defender a las empresas ya instaladas en el mercado impidiendo que se encuentren otros proveedores alternativos para esos medicamentos que faltan?

Los gobiernos de casi todos los países están dedicando muchos miles de millones a impulsar la producción de soluciones farmacológicas contra la Covid-19 pero no se están estableciendo sistemas transparentes para poder comprobar su efectividad, cuando ya se sabe que en otras epidemias se hicieron negocios multimillonarios con medicamentos que al final no eran más efectivos que una píldora de aspirina.

 ¿No es corrupción permitir que los informes sobre el desarrollo de los nuevos fármacos en el sector privado no cumplan con las normas de transparencia y rigor más elevadas, con tal de facilitar el negocio farmacéutico, tal y como pasó con el tamiflú en la peste porcina?

Hace poco, Bill Gates decía en una revista de medicina (aquí) que "Es necesario que los gobiernos pongan los fondos porque los productos para la pandemia son inversiones de muy alto riesgo" y que "finalmente, los gobiernos deben financiar la compra y distribución de las vacunas a la población que la necesita". ¿No es corrupción que los gobiernos financien el desarrollo, la distribución y la compra de productos farmacéuticos y que luego los beneficios sean para las empresas privadas"?

Los efectos y los daños de la corrupción ni empiezan ni terminan en lo puramente económico. La Organización Mundial de la Salud denuncia el desarrollo a nivel planetario de lo que llama infodemia, una auténtica pandemia de bulos y mentiras que confunden y debilitan la confianza de las personas y las sociedades y, sobre todo, que abren tremendas grietas en la solidez de las democracias. Lo que no es de extrañar. 

No se ataca mediante noticias falsas y mentiras políticas a le democracia como un fin en sí mismo, por el gusto de mentir, sino porque esta es el mejor antídoto, la más impenetrable barrera frente a los negocios fraudulentos y la corrupción. A menos democracia, más actividad ilícita y más suciedad en nuestras economías. De ahí que el capitalismo de amiguetes de nuestros días y la corrupción resulten indisociables.

Y, por último, no podemos olvidarnos de la corrupción posiblemente más penosa, de los cuervos malvados que vuelan en este tiempo a nuestro alrededor: los políticos que se aprovechan de los muertos, de la desgracia, del dolor y de las condiciones tan difíciles en las que hay que tomar decisiones para arañar unos cuantos votos. 

No tengo que mencionar algunas ejemplos de las mentiras tan bárbaras que estamos oyendo últimamente en boca de dirigentes de Vox o del Partido Popular. Son bien conocidas y no vale la pena hacerle más publicidad a este tipo de corrupción, no menos dañina que la puramente económica, aunque también a su servicio porque al dañar a la confianza, a la convivencia y a las instituciones nos dejan sin defensas frente a los grandes corruptos que actúan detrás del telón.

El auténtico reto de esta pandemia es hacer que desde dentro de nosotros no broten cuervos sino que florezcan los buenos seres humanos que describe Maturana."                    (Juan Torres López, Público, 27/05/20)

29.11.18

El neoliberalismo trajo consigo la financiarización en el cerebro y en el corazón, la corrupción

"En grados y formas diversas, en todo el mundo el neoliberalismo, como cuerpo de ideas para organizar la economía y la sociedad, advino trayendo consigo la financiarización en el cerebro y en el corazón la corrupción. Le son profundamente consustanciales. No existe sin ese par de sustancias mezcladas que sólo pueden ser nombradas por separado para fines de comprensión y análisis.

¿Qué fue la crisis de las hipotecas subprime, con la que inició en 2007 una de las peores crisis del capitalismo sino un macrofenómeno financiero corrupto, del que la economía mundial aún no se recupera?

Qué importante resulta que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, comprenda que, financiarización y corrupción son el modo de ser del neoliberalismo. Emprender acciones separadas para cada uno puede disminuir su fuerza. Intentar poner en acto un programa distinto del neoliberal, y tener como cuerpo asesor a actores que portan en su cerebro y en su corazón la sustancia neoliberal, no es coherente.

Aldo Ferrer identifica dos grandes cepas de corrupción, la circunstancial y la sistémica. La primera es circunstancial porque incurren en ella los habitantes de la administración pública; el inicuo y turbio manejo del erario es circunstancial pero continuo, unos sujetos salen y otros entran a superar a los anteriores en exacciones milmillonarias insaciables.

 Esta corrupción es parte del neoliberalismo: la creación del individuo consumista y acumulador sin freno de fortunas ingentes, resultado de la financiarización de la economía. Está a la vista en México el desastre social y nacional de los gobiernos de Carlos Salinas a Enrique Peña Nieto.

La corrupción sistémica ocurre poniendo el aparato del Estado al servicio cuasi exclusivo del capital privado, enriqueciendo sin brida a los magnates de siempre y creando nuevos milmillonarios continuamente: así fue creado el inverosímil escándalo social del 1 por ciento. 

Al Estado se le sujeta para adoptar decisiones y políticas que generan rentas privadas espurias, no necesariamente ilegales ni directamente redituables para quien las adopta, que perjudican el interés público, escribe Ferrer. Nadie puede esperar de esta corrupción sistémica desarrollo social y nacional, conceptos que no son parte del neoliberalismo actuante.

Los investigadores Bibiana Medialdea y Antonio Sanabria, de la Universidad Complutense (La financiarización de la economía mundial: hacia una caracterización. Revista de Economía Mundial, 2013), escriben: “El mismo programa neoliberal, que propicia y consolida la supremacía del capital financiero, expresa su disposición a imponer una agenda favorable para sus intereses… La actividad financiera no sólo se expande vertiginosamente, sino que también altera su composición en términos de mercados, productos y agentes protagonistas.

 Estos cambios tienen la profundidad suficiente para afectar la lógica que rige el funcionamiento económico. En la mayor parte de las economías… las empresas del sector no financiero, las familias y los gobiernos actúan sometidos a esa lógica propia del sector financiero. Como resultado, la actividad económica se ‘financiariza’ y da lugar a numerosos problemas que provocan el debilitamiento de la demanda, la ralentización del proceso de acumulación y una reconfiguración social que perjudica a los trabajadores y beneficia al capital, particularmente a su fracción financiera. Numerosos problemas que, finalmente, han desembocado en la actual crisis”.

El consejo asesor de empresarios encumbrados, que será engrosado con más empresarios, según ha informado el presidente electo, ¿le dirán algo distinto al perverso camino de la financiarización de todo, que todo lo gobierna? ¿No resulta evidente que lo que ese consejo puede aconsejar está por necesidad en la lógica de actuación de sus empresas, inmersas en la economía financiarizada? ¿No es acaso ajena esa lógica a una economía al servicio del país y los excluidos? 

Ya se han expresado los empresarios: “Vamos a tener que hacer política desde la óptica empresarial… también tendremos que decir no, respetuosamente, objetivamente, pero de manera clara y contundente, cuando exista alguna política pública o proyecto que vaya en contra del desarrollo de las empresas en México”.

Me hago cargo de que mis preguntas atribuyen una perversidad deliberada a los propietarios de esas empresas que, sin duda, existe. Baste observar, por ejemplo, la relación de Elektra y de Banco Azteca con sus quizá cientos de miles de clientes de bajos recursos…, terrible.

 No obstante, no es eso lo fundamental. Esos empresarios lo ignoran todo sobre el sistema en el que viven. Son neoliberales porque nacieron ahí, aprendieron su lógica y la dominan y la exprimen acumulando millones… y producen desigualdad. Pero, justamente, es preciso que el Estado pueda ubicarse por encima de esa lógica para que pueda arbitrar las brutales contradicciones que la desigualdad produce y, mejor aún, para llevar bienestar a los excluidos de siempre."                      (José Blanco, La Jornada, 27/11/18)

11.9.14

Botín ha sido el paradigma de banquero causante de daños y de una crisis descomunal que sale de rositas de cualquier cosa que haga

"El fallecimiento de cualquier ser humano es causa de dolor, sea quien sea, y cuando ha muerto Emilio Botín lo primero es manifestar sinceramente el pesar a su familia, hijos y allegados. Pero eso no puede quitar, tratándose de una figura tan relevante como él, que surjan al mismo tiempo otras reflexiones sobre su trayectoria como banquero. 

Es difícil olvidarse de que Botín refleja mejor que nadie en España el poder de una casta que actúa por encima del bien y del mal y que decide sobre los demás como si nada más que sus propios intereses fuese lo que hay que tener en cuenta.

Hasta en cuestiones aparentemente baladís, como las del protocolo, quiso imponer siempre Botín su impronta y privilegios para saciar su sed de poder y, a la postre, de dinero. Lo saben bien presidentes, ministros, rectores, magistrados, y hasta el propio rey. 

Su gabinete se encargaba manu militari de que el banquero compareciese siempre por encima de los demás aunque fuese ensombreciendo a quienes por rango y representación estaban muy por encima de él. Aquella foto junto a la Virgen del Pilar imponiendo un manto con el logo de su banco también lo dice todo.

¿Qué ocurriría si los españoles de a pie supieran con pelos y señales de dónde ha salido su fortuna y la de su banco, lo que Botín orquestó para acumular bancos, empresas, inmobiliarias, y para comprar a personas y políticos a su servicio? ¿Cómo reaccionaría si se enterasen de lo que hizo para quedarse con Banesto o cómo engañó a miles de personas con las cesiones de crédito? 

Botín ha sido el paradigma de banquero causante de daños y de una crisis descomunal que sale de rositas de cualquier cosa que haga como muestra de que el poder es él y lo que representa, por encima de cualquier otra institución representativa.

 Ha sido la muestra palpable de que el sistema financiero actual y el capitalismo en general son cada vez más, o quizá ya definitivamente, incompatibles con la democracia y con la división de poderes. 

Con el tiempo se supo que la entonces secretaria de Justicia y más tarde todopoderosa vicepresidenta del gobierno y hoy miembro del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega, dio órdenes a la fiscalía para que no se actuara contra él y de él dijo el Tribunal Supremo que "su actuación transgrede la ética y repugna socialmente", lo que al fin y al cabo es lo peor que puede decirse de uno.

 Y, desde luego, sin que nadie haya sido capaz de condenarlo por ese tipo de cosas que no tienen efectos simplemente estéticos o morales, sino económicos y patrimoniales muy graves para millones de seres humanos.

Ahora solo cabe esperar que Emilio Botín descanse en paz pero aquí abajo deja una estela de mal hacer, de impunidad y de crisis provocadas por la avaricia bancaria de los banqueros como él que produce sufrimiento y daño a millones de personas."          (Juan Torres López, Público, 10/09/2014)

18.2.14

El 75 por ciento de la población europea cree que la corrupción es un problema generalizado

"La corrupción en los 27 estados de la Unión Europea sigue siendo un grave problema y más de 120.000 millones de euros se desvían anualmente en las prácticas corruptas de los nexos político-empresariales.

 De acuerdo al informe entregado hoy (y con seis meses de retraso) por la comisario europea Cecilia Malmström, el 75 por ciento de la población cree que el problema es generalizado. La crisis financiera ha impulsado las malas prácticas y esto lo sufren los gobiernos con el descenso de la recaudación tributaria. 

La corrupción afecta a todos los países de la UE y socava la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas, perjudica a la economía y priva a los Estados de ingresos públicos que son muy necesarios. La adjudicación de las propuestas públicas y el financiamiento de los partidos políticos son dos frentes que propagan los negocios turbios, señaló hoy Cecilia Malmstrom en Bruselas.

 Pero también la corrupción se ha asentado en otros sectores, como la salud, donde muchos pacientes se ven obligados a pagar por debajo de la mesa para obtener los tratamientos necesarios.

El estudio de la Comisión Europea encontró que el 56 por ciento de los europeos cree que la corrupción ha aumentado en los países en los últimos tres años. Y más de cuatro de cada cinco europeos consideran que los vínculos “demasiado estrechos entre las empresas y la política” son una fuente importante de las prácticas corruptas. Según el informe, España es uno de los países donde el problema se encuentra más extendido afectando la vida diaria de los ciudadanos. Dice el informe:
Aunque en España ya existe en gran medida un marco jurídico de lucha contra la corrupción, y la legislación se ha aplicado con buenos resultados en materia de investigación de las prácticas corruptas, el informe de hoy muestra una serie de insuficiencias. Un reto especial lo constituye la corrupción política y los deficientes controles y equilibrios, especialmente en lo relativo al gasto público y a los mecanismos de control a escala autonómica y local. En su informe de hoy, la Comisión Europea sugiere desarrollar estrategias de lucha contra la corrupción adaptadas a las necesidades de las administraciones autonómica y local, proseguir con las reformas en curso y la aplicación de las nuevas normas en lo tocante a la financiación de los partidos políticos, e instaurar códigos generales de conducta para los cargos electos, con instrumentos adecuados de responsabilización. La Comisión también propone seguir insistiendo en la lucha contra las irregularidades que se producen en los procedimientos de contratación pública a escala autonómica y local.
El informe pide a los Estados miembros aumentar la rendición de cuentas y la transparencia, en particular en materia de contratación pública, que representa alrededor del 20 por ciento de la economía de la Unión Europea. La propiedad de los licitadores en los contratos públicos rara vez se comprueba, según el informe, y varios países permiten que los contratos públicos se concedan a empresas con accionistas anónimos.
La comisión de anti-corrupción que encabeza Cecilia Malmström, pretende fomentar el intercambio de información entre los gobiernos nacionales y las organizaciones de la sociedad civil, con la esperanza de que una mayor apertura ayudará a limpiar a Europa. La estimación que hizo la comisión sobre el costo de la corrupción llega a 120 mil millones de euros, cifra que se considera demasiado conservadora dado que equivale al 1 por ciento del producto interno bruto de la Unión Europea de 28 países.

La organización independiente Transparencia Internacional, señaló que este informe es un paso importante contra la corrupción, pero lamentó que la Comisión no emitiera recomendaciones detalladas en la denuncia de las irregularidades. Transparencia Internacional ubica a Dinamarca y Nueva Zelanda como los gobiernos menos corruptos del mundo. Finlandia, Suecia y los Países Bajos también se ubican entre los 10 primeros. Pero Grecia está empatado con China en el lugar número 80, e Italia, Bulgaria, Rumania y España sacan mala nota. 

Una encuesta realizada por la Comisión Europea mostró que el 75 por ciento de las empresas señaló que la corrupción era generalizada en sus países. Y el sector más comprometido es la industria de la construcción: cuatro de cada cinco compañías recurren a las malas prácticas en Grecia, España e Italia. La relación entre la corrupción y la crisis ya no puede seguir siendo ser ignorada."                 (El blog salmón, 03/02/2014) 

15.7.13

Multas para los curas que dirigieron Cajasur. Nadie va a la cárcel

"El descontrol y la imprudencia, y no las virtudes cristianas, presidieron la gestión de la entidad cordobesa Cajasur,  bajo la órbita de la Iglesia católica hasta que en el año 2010 tuvo que ser intervenida por el Estado y posteriormente vendida al BBK. Así lo reflejan las sentencias dictadas en las últimas semanas por la Audiencia Nacional, que confirmó multas de 2,5 millones de euros a 38 exdirectivos de la caja, entre ellos un obispo, y por el Supremo, que añadió una sanción de 600.000 euros por incumplimiento de la normativa de prevención del blanqueo de capitales.

No sólo en el Vaticano hay problemas con las finanzas. La Audiencia Nacional ha ratificado este mes las sanciones económicas que el Ministerio de Economía estableció en enero de 2012 para expresidentes y exdirectivos de Cajasur, confirmando a su vez la decisión del Banco de España. 

Los jueces no dan relevancia a la alegada condición de sacerdotes de una decena de los recurrentes --entre ellos los expresidentes Santiago Gómez Sierra y Juan Moreno Gutérrez--, al entender que ello "no constituye una circunstancia eximente de la responsabilidad que adquirieron cuando aceptaron hacerse cargo de los puestos respectivamente ocupados en Cajasur". 

Las multas son más graves para aquellos miembros del Consejo de Administración que votaron en contra de la fusión con Unicaja, incumpliendo las directrices del Banco de España, lo que abocó a la intervención de la caja cordobesa y su posterior subasta, lo que obligó a una inyección de dinero del Estado de cerca de 400 millones de euros.

Sin embargo, los exdirectivos decían en sus recursos que, pese a que la entidad se vendió por un solo euro, no supuso ningún perjuicio para inversores, ni para el Estado ni para la Junta de Andalucía. 

La mayor sanción, de 180.000 euros, es para Santiago Gómez Sierra, antiguo vicario general de Córdoba y actualmente obispo auxiliar de Sevilla. Presidió la caja desde 2006 hasta la intervención en 2010, y votó contra la fusión con Unicaja. Los recurrentes alegaron ante la Audiencia Nacional que la caja malagueña nunca tuvo voluntad de llegar a la fusión que quería imponer el Banco de España, mientras que ellos entendían más beneficioso un acuerdo con Caja Murcia.

La Audiencia Nacional, en sentencia del pasado 12 de junio que confirma 1,4 millones de euros en sanciones para 16 exdirectivos, incluido el obispo Gómez Sierra, destaca que durante el mandato de estas personas "tuvieron lugar graves deficiencias en materia de control interno". 

Así, "no existieron políticas prudentes de financiación y de mecanismos de control internos eficaces que redujeran las altas tasas de morosidad, ni existieron mecanismos de control para moderar el elevado perfil de riesgo, ni existió el control adecuado sobre los procesos de inversión y desinversión de las empresas participadas, ni se controló debidamente el riesgo de liquidez, ni el riesgo tecnológico".

Cajasur incumplió el Plan de Actuaciones aprobado por el Banco de España que incluía la fusión con Unicaja, que era la garantía de viabilidad de la entidad. Ello fue una infracción muy grave a la Ley de Disciplina e Intervención de entidades de crédito. 

La Audiencia estima acreditado que la oposición de los consejeros a la fusión con Unicaja trajo consigo la subasta final de la entidad con un coste para el FROB (el Fondo de reestructuración bancaria)  de 392 millones de euros. 

Otra falta muy grave fue permanecer durante 6 meses, entre octubre de 2009 y mayo de 2010, en situación de infracapitalización, y a partir de diciembre de 2009 se superaron los umbrales de grandes riesgos. 

A estas sanciones se une la confirmada por el Tribunal Supremo el pasado 29 de abril a la caja cordobesa, de un total de 600.000 euros, por cinco infracciones de la normativa que le obliga a colaborar con las autoridades en la prevención del blanqueo de capitales.

De las cinco multas --impuestas por el Ministerio de Economía en el año 2008--, la más grave, por importe de 200.000 euros, se debió al incumplimiento de comunicar al Servicio Ejecutivo del Banco de España "cualquier hecho u operación respecto al que exista indicio o certeza de que está relacionado con el blanqueo de capitales", así como "la obligación de abstención de ejecución de operaciones con indicios o certeza de relación con el blanqueo de capitales en tanto en cuanto no se hayan comunicado al Servicio Ejecutivo".      (Público, 29/06/2013)

9.12.10

La crisis eleva la corrupción en todo el mundo

"La crisis ha espoleado la corrupción en los últimos tres años en todo el mundo, especialmente en Norteamérica y Europa, según el Barómetro Global de la Corrupción 2010, publicado hoy por la ONG Transparencia Internacional (TI). En el top ten de los corruptos, la organización coloca a Afganistán, Nigeria, Irak e India, seguidos de China, Rusia y gran parte de Oriente Próximo.

El documento destaca que el 73% de los ciudadanos encuestados en Europa y el 67% de los interrogados en América del Norte consideran que este tipo de delitos económicos ha aumentado en el último trienio en sus respectivos países.

En contraste, el promedio mundial de los que creen que la corrupción se ha incrementado en este período se sitúa en el 56% -seis de cada 10 ciudadanos-, mientras que el 30% piensa que se ha mantenido y sólo un 14% entrevé una mejoría. Uno de cada cuatro encuestados reconoció haber pagado sobornos en el último año, en la mayoría de los casos a la policía. (...)

Este estudio, distinto al Indice de Percepción de la Corrupción que también publica con carácter anual TI, no clasifica a los países en un ránking único, sino que tiene un enfoque temático. En esta edición, el Barómetro Global de la Corrupción se centra, entre otros asuntos, en la percepción pública de la transparencia de las instituciones.

La ONG alemana, que ha entrevistado a 91.500 personas de 86 países y territorios, califica de "triste" que ocho de cada diez encuestados a nivel global consideren que los partidos políticos son "corruptos" o "extremadamente corruptos", seguidos en falta de transparencia por el funcionariado público y los órganos legislativos nacionales.

No obstante, siete de cada diez encuestados a nivel mundial aseguran que denunciarían un caso de corrupción, un porcentaje que se reduce al 50% en el caso de ser víctimas personales de un delito económico de este tipo. "El mensaje de este Barómetro de 2010 es que la corrupción es insidiosa. Hace a la gente perder la fe. La buena noticia es que la gente está dispuesta a actuar", asegura Labelle." (El País, 09/12/2010)