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2.1.20

Aznar también ayudó a promocionar la colección bajo sospecha del hijo de Gerardo Rueda y ofreció parte a Caja Madrid

"¿Cuáles son sus artistas favoritos?", le preguntaron en una entrevista al expresidente del Gobierno José María Aznar. El ahora empresario y lobbista contestó: "Rueda, Rueda y Rueda". El entusiasmo del expolítico por la obra de Gerardo Rueda, fallecido en 1996 y uno de los autores españoles más importantes del siglo XX, le hizo convertirse en una especie de prescriptor de lujo del polifacético escultor.

Tanto fue el interés de José María Aznar por la difusión artística de Gerardo Rueda que llegó a interceder por el hijo adoptivo del fallecido, José Luis Rueda Jiménez, para que vendiera parte de su legado a Caja Madrid por 54 millones de euros. Un verdadero pelotazo en el mundo del arte que frenó el que en aquel tiempo era presidente de la fundación de la caja, Rafael Spottorno, por "desproporcionada", como revelan los correos electrónicos entre Aznar y Miguel Blesa intervenidos por la policía en el caso Blesa. 

Esta mediación del expresidente del Gobierno se produjo en octubre de 2008, justo un año antes de que José Luis Rueda Jiménez incrementara de manera fraudulenta su herencia con 600 obras falsas que valoró en 21 millones de euros, como ha contado eldiario.es. Esos cuadros y esculturas 

 se fueron produciendo años después según encargo del heredero y 11 años después de la muerte del artista. Solo el IVAM adquirió 96 por 3,4 millones, compra fraudulenta por la que se enfrentan a entre 6 y 12 años de cárcel la exdirectora del IVAM Consuelo Císcar; el exjefe económico del museo Juan Carlos Lledó y el hijo de Gerardo Rueda.

Según los correos entre Miguel Blesa y José María Aznar, el expresidente del Gobierno ofreció a Caja Madrid una colección de José Luis Rueda que incluía 200 obras, entre las que se incluían piezas del grupo El Paso, de la Escuela de Vallecas, del Grupo Cuenca, 20 obras de Gerardo Rueda y otras 130 en préstamo para su exposición. El precio, que acompañó con dudosos informes técnicos, fue de 54 millones, lo que provocó el "estupor" de Spottorno por dicha valoración. 

La primera negativa de la Fundación Caja Madrid no frenó a Aznar que volvió a ofrecer a Blesa otra parte del legado. En este segundo caso, le propone que el heredero "precisa" vender 24 obras, con una oferta mucho menos importante: 6,1 millones de euros. A esta propuesta sí que acceden desde la fundación, pero la operación se trunca porque debía formar parte del museo dedicado al artista que no se construyó finalmente en un edifico de Madrid por su elevado coste, entre 65 y 115 millones.

El hijo de José María Aznar, José María Aznar Botella, tras frustrarse la operación del museo Rueda y la compra de la obra del artista a su hijo le trasladó a Blesa la "decepción" de su padre. "Con los pelos que se ha dejado por ti, es impresentable lo que has hecho", reza un SMS intervenido por la policía al expresidente de Caja Madrid.

José Luis Rueda Jiménez era un verdadero genio en la promoción que políticos del PP hacían de la obra de su padre, ayuda que permitía engrandecer la figura de Gerardo Rueda, pero también a incrementar los ceros en su cuenta corriente. Dos casos de corrupción, el caso Blesa y el caso IVAM, han ayudado a destapar estas prácticas.

De hecho, según el escrito de acusación de la Abogacía de la Generalitat Valenciana el IVAM llegó a invertir 719.987 euros en la promoción de la obra falsa del heredero. "No satisfechos con haber ocasionado un quebranto de 3,4 millones de euros al IVAM, los protagonistas de las adquisiciones fraudulentas se concertaron para organizar, con cargo siempre al museo, una serie de exposiciones cuya principal finalidad fue promocionar las esculturas falsamente atribuidas a Gerardo Rueda generando así nuevas ventas de obras de arte de las incluidas en la adición de herencia de 2007 y para promocionar la colección particular de D. José Luis Rueda Jiménez", denuncia la acusación particular en el caso IVAM.

Esta promoción y su entrada en el mercado gracias al museo valenciano hubiera permitido disparar el valor de la colección privada del hijo adoptivo y heredero. No menos ayuda a esta promoción ha sido la apuesta decidida de todo un expresidente del Gobierno de España. "             (Sergi Pitarch, eldiario.es, 05/12/19)

20.7.17

Blesa, hallado muerto. El símbolo del poder de una época termina en tragedia y silencio

"Al que una vez fue un gran núcleo en las relaciones de poder en Madrid no le quedaban ya amigos en el mundo de la política ni de la empresa. Muchos le dieron la espalda tras publicarse los gastos de las tarjetas black y un buen grupo de sus allegados poderosos estaba tan en entredicho en la última época como él mismo.

Miguel Blesa (Linares, 1947), desde su posición como presidente de Caja Madrid, repartió juego entre prácticamente todos los actores relevantes de la Comunidad (también la oposición), lo que le ayudó a permanecer en su puesto tres lustros y también a mantener una adulterada paz social. Pero era difícil encontrar este miércoles, tras su muerte, una buena palabra o un lamento ante la noticia de su muerte.



El Gobierno de Mariano Rajoy ha mantenido un significativo silencio tras  el fallecimiento del expresidente de Caja Madrid. A pesar de las buenas relaciones que mantuvo siempre con el Partido Popular, el Ejecutivo no ha mandado un comunicado de condolencias ni aclaró si se había puesto en contacto con la familia para trasladarle el pésame. Miguel Blesa era afiliado al Partido Popular, que tampoco ha emitido ningún comunicado y se ha limitado a trasladar a los periodistas que se ha hecho llegar el pésame a la familia.

"No hay ninguna postura oficial [del Gobierno]. Los que lo conocíamos sentimos mucho su fallecimiento y nos unimos al pesar de su familia", declaró el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, tras salir de una reunión con el consejero de Hacienda del País Vasco, Pedro Azpiazu, sobre el Concierto Vasco.

El silencio ha sido también la respuesta del expresidente del Gobierno José María Aznar tras el deceso del que fuera su amigo íntimo. Ni la página web de Aznar ni la Fundación FAES emitieron información alguna sobre la muerte del exdirectivo de la caja. Blesa tenía una fuerte amistad con Aznar desde que coincidieron en la delegación de Hacienda de Logroño a finales de los años 70.

Aznar fue clave para que Blesa llegara a ser presidente de Caja Madrid, que lo subió al pedestal de la entidad financiera seis meses después de ganar las elecciones en 1996. Blesa no tuvo solo amigos entre los populares. 

En 2009, el presidente de Caja Madrid se alió con el entonces alcalde de la capital para luchar en una pugna descarnada contra Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad, que pretendía colocar a su número dos, Ignacio González, al frente de la caja. La guerra interna en el PP madrileño fue tal que obligó a Mariano Rajoy a intervenir para apaciguar las aguas y colocar a Rodrigo Rato como presidente de la entidad.

Fue Aznar uno de los primeros en darle la espalda. El expresidente le pidió un favor, la compra de unos cuadros del pintor Gerardo Rueda, y Blesa no le pudo complacer. "Con los pelos que se ha dejado por ti y han sido muchos, me parece impresentable lo que has hecho o no has hecho", le dijo el hijo de mayor de José María Aznar a Miguel Blesa en un SMS que el expresidente de Caja Madrid reenvió a su correo electrónico que consta en los Correos de Blesa. "No se merecía esta decepción", continuaba el mensaje recibido en julio de 2009. José María Aznar Botella abroncaba así al amigo de su padre.

La política del PP, Mercedes de la Merced, ya fallecida, intentó interceder en la pelea mediante otro SMS. "Me dice el alcalde que Aznar está triste por la negativa de la caja a su proyecto, Alberto también está molesto. ¿No se puede retomar? ¿Quién lo vetó? ¿Puedo hacer algo yo?”.

Mercedes de la Merced está fallecida y "el alcalde" Alberto Ruiz Gallardón también es una figura pública en entredicho por las pesquisas de la Justicia en la trama del Canal de Isabel II. Las operaciones Gurtel, Púnica y Lezo han puesto en el punto de mira a un alto número de políticos del PP de la época (finales de los noventa y toda la década de los 2000), que compartieron copas, safaris y fiestas con el fallecido banquero.

Otra de sus amigas, la que aparece en la foto junto con José María Aznar, Carmen Cafranga, también condenada por las black, aparece un día sí y otro también entre los escándalos de la Operación Lezo, al ser socia de las hermanas Cavero (mujer y cuñada de Ignacio González) en los numerosos negocios que promovía la trama.

Los correos hablaban de favores al que era entonces presidente de Bancaja (José Luis Olivas), condenado ya a un año y medio de cárcel; a Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la patronal, multicondenado y semi-residente de Soto del Real, de donde acaba de salir en un permiso penintenciario. También de favores del exministro José Barrionuevo, al que no le quieren ver ni en su anterior partido, el PSOE; o de enchufes al entorno Esperanza Aguirre, escondida tras el escándalo de la Operación Lezo. Aguirre y Blesa se llevaban muy mal, aunque el presidente de la caja tuviera que contentar a la presidenta de la Comunidad.

Otro empresario que salía a menudo en los correos, Alberto Recarte, presidente de Libertad Digital en su momento y al que Blesa ofreció la presidencia Iberia, también es uno de los que más aparecía en los correos. Y también está condenado por las black.

Rodrigo Rato y los otros 63 condenados de las black evitan aparecer en público. Entre ellos Javier López Madrid, compiyogui, que aparece en las tramas de corrupción de la Comunidad de Madrid.

La coincidencia de fechas es una de las claves para entender el resorte del escándalo que provocó que en un país en el que casi no se dimite,  se sucedieran las renuncias. Difícil digestión tiene para un preferentista saber que en ese fatídico día en el que se dio luz verde a la colocación de 2.200 millones de euros en preferentes, Carmen Contreras, directora de auditoría de la entidad, se gastara 1.250 euros en un tratamiento de belleza. A cargo de su 'black'. A cargo de los fondos de una caja que precisamente acudía a buscar los ahorros de sus clientes para no quebrar.

Miguel Blesa, presidente entre 1996 y 2010 de Caja Madrid, y auténtico artífice del sistema de sobresueldos mediante las tarjetas, fue el primer financiero español tras la crisis en pasar la noche en la cárcel por la desastrosa gestión de una caja de ahorros. Las cámaras le fotografiaron saliendo de Soto del Real con una elegante bolsa de viaje de cuero. El banquero se gastó 3.400 euros en Louis Vuitton con la visa fraudulenta en apenas un año.

El tren de vida que describía la investigación de  Los Correos de Blesa, yates, safaris, joyas, se había pagado con las tarjetas fraudulentas. Después de un lustro escuchando que los españoles habían vivido por encima de sus posiblidades, miles de víctimas de la crisis financiera descubrieron que la realidad era aún peor.

La salida a Bolsa de Bankia, que acabó siendo un pufo para sus miles de accionistas y terminó precipitando el rescate financiero de la entidad, se regó con buen vino. El 20 de julio de 2011, los usuarios de la 'black' brindaron casi 6.000 euros tras el toque de campana.

Los correos de Blesa terminarán siendo el testamento apócrifo del Inspector de Hacienda. El hilo conductor de aquellos casi 7.000 mensajes, entre los cuales se encontraba el correo de las black, pasaba por cómo repartir juego entre distintos políticos, administraciones, empresarios e instituciones para que con el dinero y el poder de la caja todos estuvieran contentos. Hoy casi todos guardan silencio."                    ( /   , eldiario.es, 19/07/2017)

6.10.16

Aznar, el jefe de todos, y la corrupción de la Gürtel... y de Rato

"Tenemos sentados en el banquillo de los acusados a la patulea de corruptos que asistieron a la boda de la hija de Aznar, ese fondo de armario de imágenes que tanto juego ha dado a las teles a la hora de informar sobre la corrupción en España.

Cómo olvidar aquella imagen de Fraga bamboleante, haciendo el paseíllo acompañado del bigotes, como si fueran pareja de hecho. Qué me dicen del 'estilazo' con el que Correa –Gürtel en el sumario–, se mesaba la melena vestido de cobrador del frac.
Qué momento aquel de quien fue mano derecha/derecha, de Aznar y alcalde de Pozuelo, Jesús Sepúlveda, un poco separado ya de Ana Mato, la que fue incapaz de ver un cuatro por cuatro montado en un Jaguar en el garaje familiar.

Franco eligió y erigió el Valle de los Caídos para enterrarse lo más cerca posible de Felipe II y ser así coronado rey, aunque fuera a título póstumo. Aznar se fue al mismo Escorial, donde yacen los reyes, para entronizarse como autor del milagro español, del España va bien y entrar en la historia bajo palio. Eso es un relato.

La foto de todos los corruptos en plantilla del PP, asistiendo engolados a aquel espectáculo, sirve para una tesis doctoral que podría empezar por la certeza inamovible de que el hoy y el mañana les pertenecía a los autores del saqueo. Qué sensación de prepotencia, qué certeza de impunidad, qué seguridad en el latrocinio.

Aznar, casi más feliz aún que cuando puso los pies encima de la mesa con Bush, se presentaba, sobre todo ante sí mismo, y ante la humanidad en su conjunto, como paradigma del éxito, del triunfo, del milagro. Esta boda era un cuento, el de la corrupción.

Es curioso cómo a pesar de todos los paseíllos judiciales, de la diferentes estancias en diversas cárceles, del bajar esposados de los furgones policiales, de las sentadas en el banquillo previas a ésta, de buena parte de los asistentes a la boda, Aznar haya salido indemne de esta gigantesca trama de corrupción.

No se le ha aplicado la doctrina Trillo, otro, de responsabilidad in eligendo, ni in vigilando, y eso que la música de la fiestuqui del bodorrio se pudo escuchar por un "regalo" de 30.000 euros del ala que le hicieron, llámame don Vito, y bigotes. Dos tipos a los que ningún español en su sano juicio les pediría fuego si se cruzara por la calle con ellos.

Tampoco parece salpicarle a Aznar la otra foto, la del juicio de las 'black', con ese Rato, exautor del milagro económico, el mejor del mundo para Aznar, que lo mismo se gastaba 3.000 euros en alcohol de una tacada, que compraba objetos religiosos; con ese Blesa, pasando ahora la mopa, ¡se me caen las lágrimas!, en plena indigencia, después haber opositado con Aznar como mayor mérito para dirigir Caja Madrid, después de no saber qué era eso del dinero negro.

La foto es completa y como hace tiempo que Berlanga se quedó pequeño –imposible superar los atracos al caloret valenciano--, quedamos a la espera de la sentencia y de alguien que vincule la trama de corrupción con el jefe de todo: José María Aznar."                 (José María Calleja, eldiario.es, 04/10/16)

27.9.16

El caso de las tarjetas black revela que la crisis de 2008 fue un apogeo del capitalismo en su más pura expresión: arramblar con el dinero público

"En uno de los episodios más chuscos de ese inmenso pozo séptico que fue la gestión de Caja Madrid, el hijísimo de José María Aznar y Ana Botella le reprochaba al presidente de la caja de ahorros, que la entidad no hubiese aflojado 54 millones de euros por la compra de obras del artista Gerardo Rueda para financiar la fundación de un museo personalizado en la capital.

 El intercambio de correos entre ambos -que tuvo lugar hace ya siete años y fue hecho público hace tres- demuestra el nivel de nepotismo, compadreo y fetidez que imperaba en la institución en sus años finales, antes de metamorfosearse en Bankia. 

 José María Aznar Botella le recriminaba su negativa a Blesa con una familiaridad que evocaba el banco del colegio que compartió junto a Jose Mari padre: “Con los pelos que se ha dejado por ti y han sido muchos, me parece impresentable lo que has hecho o no has hecho”. Se refería, claro está, a los pelos del bigote.

Tal vez lo más impresionante sea la dignidad con la que Miguel Blesa salió incólume de este bochornoso episodio con una sola frase, sobre todo teniendo en cuenta la que demostró años después: ninguna. “No es mi cortijo” escribió, refiriéndose a Caja Madrid. 

En cierto modo no lo era, al menos no sólo suyo, puesto que ahí metía mano todo dios, de izquierda a derecha y del primero al último, desde el sindicalista Francisco Baquero Noriega (representante de CC OO que se fundió 266.440 euros en tarjetas opacas) y José Antonio Moral Santín (vicepresidente, catedrático de Economía y diputado de IU, que hizo lo propio con 456.500 euros) hasta los grandes paquidermos del desfalco, Ildefonso Sánchez Barcoj, Rodrigo Rato y Miguel Blesa.

En el juicio que da comienzo en la Audiencia Nacional hoy se sientan en el banquillo los principales directivos y consejeros responsables del saqueo de más de quince millones de euros. Son 66 imputados, lo cual da una buena aproximación al número de la Bestia. En la sala se oirán a menudo restallar sintagmas escandalosos como “administración desleal”, “apropiación indebida” o “fondos buitre”. 

Sin embargo, lo que está en juego aquí no son tanto unos comportamientos delictivos o una desvergüenza generalizada sino un modo de hacer las cosas que ha sido y es la marca de la casa en buena parte de la banca española, una codicia y una inmoralidad que vienen de muchas décadas atrás y que continúan arraigadas en lo más profundo de nuestro sistema financiero.

Más allá de las ideologías, el caso de las tarjetas black revela que la célebre crisis de 2008 fue, más que una crisis, un apogeo del capitalismo en su más pura expresión: arramblar con el dinero público, robar a los pobres para dárselo a los ricos en una inversión perfecta del mito de Robin Hood. 

Por debajo de la economía, que funcionaba a toda máquina, descarrilaban la ética, la justicia y la legalidad, entre cacerías de elefantes y compras en supermercados, entre jueces defenestrados y correos de hijos de papá."                  (David Torres, Público, 26/09/16)

16.4.15

La herencia corrupta de Aznar

"Le preguntaron y puso la mano en el fuego con disimulo. Claro que de eso hace más diez años y, tal y como van las cosas en la política española, dos meses modifican el futuro y un solo año cambia la historia.

 La cuestión, de todas formas, es que Aznar estaba en 2005 recién salido de la presidencia del Gobierno y le preguntaron si ponía la mano en el fuego por los que fueron sus colaboradores. 

Habría quien, en las crónicas de aquel día, hablase de un breve silencio del expresidente del PP antes de responder; mi compañero Graciano Palomo detalló un poco más el instante y lo describió así: “Mirando desdeñosamente, como si le hubieran lanzado un escupitajo al rostro, respondió con voz apenas perceptible”. Lo que hizo Aznar con esa voz susurrante, con ese gesto displicente, fue asentir, aunque le dejase abierta la puerta a la duda. “Sí, creo que sí…”

Lo que ha ocurrido en España en los años siguientes, en estos diez últimos años, es que ha sido el entorno más personal del expresidente Aznar el que se ha visto salpicado por los grandes escándalos que han afectado al Partido Popular. El último del que tenemos noticias es de Rodrigo Rato, doblemente afectado por las tarjetas black y el dinero oculto en el extranjero, y por el escándalo mayúsculo de Caja Madrid, al igual que Miguel Blesa.

 Antes que ellos, han pasado por los tribunales los responsables de la finanzas del PP durante su etapa de presidente del partido, Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta, alguno de sus ministros de confianza, como Jaume Matas, y otros personajes de más difícil definición, como Francisco Correa y el entorno al que siempre se recordará desfilando de chaqué y gomina, camino de la boda ampulosa y frívola de la hija de Aznar en El Escorial, convertida en asunto de Estado.

También habría que incluir en el entorno de Aznar, obviamente, a Juan Villalonga, su amigo de la adolescencia, aunque en su caso quedó exculpado de toda responsabilidad penal en el ‘caso Sintel’. De Villalonga lo único que podría reprochársele a Aznar es el ascenso meteórico de su amigo, gracias a que “Juan y yo entramos en el colegio el mismo día, nos pusieron en la misma clase y los dos vivíamos para jugar al fútbol”.

La cuestión es que, sumados todos ellos, y contemplando el panorama que ahora conocemos con la perspectiva que dan los años, lo único que resulta extraño es que José María Aznar pase por todos estos asuntos como si nada fuera con él; mira hacia otro lado, desde la acera de enfrente, como si jamás hubiese pisado ni la Moncloa ni Génova en aquellos años en los que la bonanza de España degeneró en merienda de gaviotas.  (...)

Podríamos, por ejemplo, realizar el interesante ejercicio mental de intentar calcular cuál sería la imagen de Aznar si hubiera continuado en el poder dos o tres legislaturas más. Como Felipe González, que ganó cuatro veces seguidas. 

La ‘trama Gürtel’, por ejemplo, y todo lo que judicialmente se ha desprendido de ella, se comenzó a investigar en 2007, tres años después de haber salido Aznar de la Presidencia del Gobierno. Cronológicamente, podría decirse que es un escándalo político que no le corresponde, que eso le pertenece a quienes le sucedieron, pero esa trampa mental no se sostiene.

Hasta Luis Bárcenas, una vez que le preguntaron cuando estaba en Soto del Real, se mostró convencido de que nunca habría dado con sus huesos en la cárcel si Aznar hubiera seguido de presidente del Gobierno. Que le habría mandado menos mensajitos de apoyo, ‘Luis, sé fuerte’, pero le habría quitado de encima a las dos fiscales que lo atosigaban.  (...)

Si aceptamos la tesis de antes, que la responsabilidad política de un gobernante no prescribe, a Aznar acaso habría que volver a formularle la misma pregunta. “De verdad que sigue usted poniendo la mano en el fuego por sus colaboradores?”. Y que Graciano se fije otra vez en su cara y en su tono."                  ( , El Confidencial, 16.04.2015)

9.1.14

Blesa negoció invertir con Agag en pisos de lujo en Nueva York: "Te lo envío por si entre partido de fútbol, carrera de GP o de F1 reconsideras el proyecto; yo me uniré a lo que hagas y puede que Carlos Vela también, pero si no os decidís, creo que buscaré algo en París. No nos veremos en Estambul, me coincide con caza de corzos en Hungría, una opción irresistible; sí nos veremos en otra carrera"

"El expresidente de Caja Madrid tenía en 2008 un especial interés en Estados Unidos. Y es que al mismo tiempo que la entidad negociaba la adquisición en Miami del City National Bank of Florida (CNBF), el exbanquero mantenía también conversaciones en firme para la adquisición de un apartamento de lujo en pleno corazón de Manhattan, junto a la sede de la bolsa, en Wall Street, por 1,21 millones de dólares. (...)

Blesa estaba interesado en la compra de un piso en la planta 19. En un correo electrónico en abril de 2008, el director de ventas en Nueva York de la inmobiliaria Fortune International Realty, que gestiona la venta, le explica que la calle Broad, en la que está situado el edificio, "se está convirtiendo en la nueva Madison Avenue, con tiendas de Tiffanys (...), Hermes y Thomas Pink, entre otros". 
 
Además, le recuerda que el distrito financiero "está surgiendo como el nuevo barrio in de Manhattan, como lo fue en su momento Soho y después Tribeca". El expresidente de Caja Madrid había llegado ya a un principio de acuerdo, pero el hecho de que no acabe de firmar inquieta al directivo de la inmobiliaria. 

El 14 de abril, después de recibir este mail, Blesa envía un correo a Alejandro Agag, que trabajaba en la gestora de fondos Addax Capital. 

 "Como verás, el responsable de ventas no se da por vencido y hace gala de su capacidad de persuasión. Te lo envío por si entre partido de fútbol, carrera de GP o de F1 reconsideras el proyecto; yo me uniré a lo que hagas y puede que Carlos Vela también, pero si no os decidís, creo que buscaré algo en París. No nos veremos en Estambul, me coincide con caza de corzos en Hungría, una opción irresistible; sí nos veremos en otra carrera", le dice Blesa.

Las zonas comunes con salas de billar, gimnasio y sauna siguen llamando su atención. De hecho, un par de meses antes, el expresidente de Caja Madrid había enviado ya un correo a una de las agentes de la inmobiliaria, Rosa Morillo, en el que daba por sentado la compra. 

"Recibí la información y sería bueno que habláramos mañana sobre distintas cuestiones: pago de la reserva, formalización de la operación, impuestos, hipoteca, abogados... Será un H para Alejandro y otro para mí; de Carlos no he tenido noticias". Fue poco después, el 14 de marzo, cuando otro de los responsables del proyecto le envió el contrato, que estaba a nombre de María José Blesa, la hija del expresidente de Caja Madrid.

Fue entonces cuando Blesa contrató un seguro de cambio por importe de un millón de dólares con la propia caja, que hizo sospechar al juez Elpidio José Silva, que investigaba la compra del City National Bank of Florida, de que la operación de compra de los apartamentos y la del banco de Florida podrían estar relacionadas. La compra finalmente no se llevó a cabo, según los abogados de Blesa."             (El Economista, 03/01/2014)

7.1.14

Silva: la Caja Madrid de Blesa era una posible "banda o grupo que trabajaba en el delito"

"La cúpula de Caja Madrid que presidió durante años Miguel Blesa tenía una forma de proceder similar a "una posible organización o banda o grupo que trabajaba posiblemente en el delito, no solo Blesa pero más imputados, y en una conducta continuada durante muchos años". 

Así se ha expresado el juez titular del juzgado de instrucción número 9 de Madrid, el granadino Elpidio José Silva, quien ha asegurado que los correos electrónicos de Blesa conocidos hasta ahora son sólo "el trailer de la película" y que los emails que apuntarían a comisiones de delitos de forma más clara no eran precisamente los que enviaba o recibía el amigo personal del expresidente José María Aznar: "Los más importantes no son los del jefe, a él se le pone lo indispensable".

En una entrevista en la Cadena Ser, Silva indica que hay "alertas de que pudo haber comisiones ilegales en la compra del Banco de Miami. Le tengo que señalar que los delitos de fraude empresarial, los delitos societarios no se marcan por el hecho de que haya una comisión sino una gestión manifiestamente inadecuada, una infracción sistemática de protocolos, de forma dolosa".

 Y ha indicado el juez que "alrededor del Banco de Miami, la pérdida económica ronda los 600 millones de dólares, es una cantidad interesante" que justificaría la investigación.
 
En un tono de bastante soberbia, Silva ha rechazado haber cometido ningún error en la instrucción del caso o al mandar a Blesa a la cárcel: "El ingreso en prisión era ineludible. 

Es de grave irresponsabilidad que esté en libertad, no solamente por el riesgo de fuga, -podría irse por un puerto deportivo-. Pero sobre todo es que hay un riesgo de manipulación de pruebas". Por ello, ha indicado, la causa de Blesa está paralizada "porque se quiere".

Con respecto a la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de declarar nulos los correos de Miguel Blesa, Silva se ha justificado alegando la total pertinencia de los mismos, ya que de hecho procedían de la cuenta corporativa del expresidente de Caja Madrid: "Que eso no pueda aflorar es inexplicable, los correos corporativos de Bankia con como la documentación de cualquier empresa". Sin embargo, la Fiscalía ya ha dicho que no se pueden investigar por haber sido declarados nulos."           (Vox Pópuli, 27/12/2013)

23.12.13

Caja Madrid, la sucursal del PP


"Los correos que Miguel Blesa envió o recibió entre 2007 y 2009, los últimos tres años de su mandato al frente de Caja Madrid, revelan hasta qué punto los dirigentes del PP impusieron decisiones estratégicas, inversiones millonarias innecesarias o pidieron determinados tratos de favor para amigos o conocidos. 

El juez Elpidio Silva, que dictó prisión para Blesa por su gestión al frente de Caja Madrid en relación con la compra de un banco en Florida y la concesión de un préstamo al expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, requisó sus correos electrónicos. Esas comunicaciones —más de 8.000 correos personales y profesionales—, a las que ha tenido acceso EL PAÍS, prueban la batalla por el poder de Caja Madrid que libraron en 2009 dos sectores del PP enfrentados. 

Uno lo dirigía Esperanza Aguirre, que pretendía sustituir a Blesa por Ignacio González, hoy presidente autonómico. El otro lo encabezaba desde el Ayuntamiento el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, partidario de Blesa.

Los correos revelan también cómo José María Aznar, que colocó a Blesa al mando de Caja Madrid, le sugería inversiones multimillonarias en obras de arte; cómo dirigentes del PP pedían favores hipotecarios para sus conocidos; y cómo el Gobierno autonómico ordenaba colocar a determinadas personas en consejos de administración o adquirir los derechos de retransmisión de los partidos del Real Madrid.

Caja Madrid sufrió en el otoño de 2009 la batalla política más descarnada por el poder de toda su historia. Esperanza Aguirre, entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, diseñó las maniobras para desbancar a Miguel Blesa, al que había colocado José María Aznar al frente de la entidad financiera en 1996.

 El amigo del expresidente había caído en desgracia y Aguirre trabajó intensamente para sustituirle por Ignacio González, entonces vicepresidente de la Comunidad de Madrid. Aguirre se encontró con la oposición de una parte de la izquierda política representada en los órganos de Caja Madrid y, sobre todo, de un sector del PP dirigido por el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, que tenía a varios representantes en el consejo de administración y en otros órganos de control de la entidad financiera. (...)

Blesa acabó dejando su puesto solo unos meses después. Pero Aguirre no pudo imponer a su candidato. Mariano Rajoy, líder ya del PP, eligió para ese puesto estratégico en el mundo financiero español al ex vicepresidente económico Rodrigo Rato, que retornó de su etapa al frente del Fondo Monetario Internacional. (...)

Ante el escándalo desatado por el conocimiento público de todos estos tejemanejes y maniobras, el PSOE pidió este miércoles la intervención inmediata del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, porque considera que ha podido producirse tráfico de influencias entre la familia del expresidente José María Aznar y el propio Blesa.

 Los derechos del fútbol. 

El Gobierno de Esperanza Aguirre involucró a Caja Madrid en la batalla de los derechos del fútbol, para lo que la presidenta autonómica avisó por sms a Blesa: “Nacho [González] te hablará de un asunto importante. Hazle caso”.

 El asunto importante era ordenar a Caja Madrid que financiase una oferta de Telemadrid para comprar sus derechos de televisión del Real Madrid. (...)

Enchufismo

Como Caja Madrid era uno de los principales accionistas de Iberia, le correspondían dos puestos en el consejo de administración de la compañía. Ignacio González escribió a Blesa un sms el 18 de diciembre de 2007 ordenándole a quién tenía que elegir para uno de los dos puestos: “Me dice la jefe que si tienes que poner dos consejeros de la caja en Iberia, y uno es ejecutivo de la caja, que el otro sea Mercedes Rojo Izquierdo”.

Los méritos para ocupar ese y otros puestos de Mercedes Rojo eran haber sido asesora de Esperanza Aguirre. Rojo declaró en la Audiencia Nacional que carecía de conocimientos financieros, pese a lo cual formó parte de la Comisión de Auditoría de BFA/Bankia. (..)

Familiares de consejeros del Gobierno de Aguirre, esposas y hermanos, formaban parte de consejos de administración de distintas entidades de Caja Madrid. En los correos electrónicos del expresidente de Caja Madrid también se puede comprobar cómo Blesa intentaba ganar fidelidades dentro del consejo de administración ofreciendo distintos puestos, algunos en empresas privadas participadas por su entidad financiera.

Favores personales

Los correos que recibía Miguel Blesa tenían que ver, en algunas ocasiones, con algún favor que pedían dirigentes políticos de todo signo, aunque abundan los que proceden de dirigentes del PP. Esperanza Aguirre se preocupaba por problemas hipotecarios de algún amigo y conocido, y Blesa ordenaba investigar lo ocurrido. Como ejemplo sirve un correo que manda uno de los principales ejecutivos de Caja Madrid a Blesa, en el que le informa de que se ha refinanciado la hipoteca de una persona “por quien se interesó el alcalde [José María Álvarez del Manzano]”.

En otras, con operaciones multimillonarias aconsejadas por el amigo que le había regalado el puesto. José María Aznar le pidió embarcar a Caja Madrid en la cuestionada compra de la colección de un artista amigo, Gerardo Rueda. Blesa hizo todas las gestiones necesarias, ordenó negociar y estuvo a punto de consumar una operación que le hubiera costado a la entidad financiera más de 100 millones de euros. Al final no se hizo, fundamentalmente por la oposición del actual jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno.

La entonces presidenta autonómica tampoco fue ajena a la petición de favores a los responsables de Caja Madrid en relación con dificultades de conocidos en relación a distintos préstamos de la entidad financiera. En uno de ellos, el director general de Caja Madrid, Matías Amat, informó a Blesa: “Cliente referido por Esperanza Aguirre que decía que no le atendíamos. No parece que fuera cierto.

 Cliente con dificultades”. Junto al mensaje, Amat remite un informe interno a Blesa con las incidencias del préstamo correspondiente al recomendado de Esperanza Aguirre."           (El País, 19/12/2013)

20.12.13

El hijo de Aznar a Blesa: “Me parece impresentable lo que has hecho”. Blesa al hijo mayor de Aznar: “Caja Madrid no es mi cortijo”

"José  María Aznar Botella, hijo del expresidente del Gobierno José María Aznar y de la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella, reprochó con palabras muy duras al entonces presidente de Caja Madrid Miguel Blesa que no realizase una operación de compra de arte de Gerardo Rueda, como le había indicado su padre. 

Al ver que Blesa rechazaba llevarla a cabo, tras nueve meses de intensas negociaciones, Aznar Botella envió un SMS a Blesa en el que le recordaba a quién le debía su puesto al frente de Caja Madrid:  "Con los pelos que se ha dejado [Aznar] por ti, y han sido muchos, me parece impresentable lo que has hecho. No se merecía esta decepción". 

Este mensaje hecho público este miércoles por eldiario.es provocó en su día, el 16 de julio de 2009, la respuesta del presidente de Caja Madrid que avanza hoy EL PAÍS y que forma parte de los casi 8.700 emails requisados al banquero por el juez que lo encarceló.

La operación frustrada estuvo a punto de costar a la entidad 100 millones de euros. Se llegó a firmar incluso un acuerdo de intenciones para comprar 24 obras originales del autor por 6,1 millones de euros y exponerlas en un museo de nueva construcción situado en un edificio propiedad del Ayuntamiento de Madrid, Aznar también medió con el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para que cediera un inmueble municipal para instalar esas obras de forma permanente.

 El director de la fundación Caja Madrid, Rafael Spottorno, hoy jefe de la Casa del Rey, desaconsejó la operación por "inabordable, excesiva e innecesaria". Blesa renunció y la familia Aznar se quejó amargamente. (...)"        (El País, 18/12/2013)

 
 "El 16 de julio de 2009, Miguel Blesa, entonces presidente de Caja Madrid, envió un sms cargado de misterio al teléfono de José María Aznar Botella, hijo mayor del expresidente José María Aznar: “No quiero pensar que me estás hablando de tu padre y Rueda [José Luis, heredero del escultor y pintor Gerardo Rueda]”.

 Un día después, el banquero envió un nuevo mensaje sobre el mismo asunto dirigido a la misma persona, según confirmaron a EL PAÍS colaboradores directos de aquella etapa del expresidente de Caja Madrid. 

“Puede que seas muy joven para entenderlo: algún día no te explicarás haber escrito este mensaje. Yo nunca me arrepentiré de haber actuado así, la caja [Caja Madrid] tiene sus procedimientos, no es mi cortijo. A tu padre nunca le ha decepcionado la seriedad y honestidad de un amigo”, señalaba el mensaje de Blesa a José María Aznar Botella. (...)"
(El País, 18/12/2013)