22.11.19
La corrupción es el caballito de batalla de todas las derechas... ¿Cómo es posible que yo no haya participado del reparto de la torta?
4.3.15
Ex jefe de prensa de Pujol: Marta Ferrusola medió para beneficiar a sus hijos y Pujol lo sabía
10.6.14
La corrupción en España, uno de los países desarrollados más corruptos del mundo, puede terminar en el baúl de los recuerdos
26.3.14
Aznar llamó al alcalde Manzano para forzar la corrupción de Florentino en el caso de las 4 torres del Real Madrid
4.11.13
¿Podemos decir que España es un país corrupto? Una ecuación nos da la respuesta
26.6.13
La corrupción cumple la función de redistribución de las ganancias entre los agentes del capital
20.4.11
"Cuando supe lo que había hecho Yves Díaz de Villegas no me cupo la menor duda de encontrarme ante un... comportamiento heroico"
Es decir, que el principio de la autenticidad de una denuncia podría reducirse a algo tan sencillo y tan arriesgado como atreverse a decir que no, y que nadie, salvo los propios denunciados, se enteren.
Eso es exactamente lo que hizo Yves Díaz de Villegas en Santander hace apenas un mes, para pasmo de nadie, puesto que los que nos enteramos ha sido por casualidad.
A los 36 años, Yves Díaz de Villegas, hijo de un catedrático de caminos de la Universidad de Cantabria, ingeniero él mismo, había conseguido una de esas canonjías para toda la vida que acaban, por poco talento que se tenga y con la ayuda de hacer la vista gorda, aportando una fortunita.
Los empresarios de Cantabria, respetuosos con las formas después de muchos avatares habían encargado a una sociedad independiente que les buscara un secretario general para la CEOE-Cepyme de la región. Y así apareció Yves Díaz de Villegas. Un currículo impecable.
Pero hete aquí que después de tres años contemplando lo que cualquier ciudadano español sufre cada vez que abre el periódico, y en verdad os digo que entre la realidad y lo que trascriben media un abismo, un día, exactamente el 22 de febrero, hizo llegar a los miembros de la junta directiva de la CEOE-Cepyme de Cantabria una carta en la que se denuncia los amaños, colusiones, trampas y desfalcos variados que lleva perpetrando con absoluta impunidad el representante de los empresarios, por buen nombre Miguel Mirones, hostelero y constructor, con amplio historial, incluida quiebra fraudulenta.
No deja de ser llamativa la tendencia que tienen los empresarios españoles por darse representantes gremiales que bordean la delincuencia, al mismo tiempo que se muestran intransigentes hacia cualquier comparación entre ellos y la clase política.
Deberían hacérselo mirar y pensárselo un poco antes de sacar pecho. Cuando las sociedades son corruptas, no se libran ni las monjas de clausura, y si no que se lo pregunten a las hermanitas del convento zaragozano de Santa Lucía.
Lo más expresivo, desde el punto de vista teatral y literario, es la reacción de la junta directiva ante la carta de denuncia -12 folios implacables-. “¡Eso, joven ingeniero, no se puede afirmar sin pruebas!”. Momento en el que, me aseguran, el tal Díaz de Villegas pidió permiso para ausentarse, que le fue concedido, y volvió arrastrando una maleta con ruedas y dijo: “Aquí están las pruebas”.
Como en una comedia de Molière, todos saltaron y gritaron: “no se le ocurra abrirla. Vaya compromiso. Que se haga cargo una auditoría interna”.
Y la auditoría, por más interna que fuera, no pudo menos que encontrarse con tal cantidad de irregularidades que aún hoy siguen sorprendiendo a los escasos interesados en el tema. Tratándose de personas de notoriedad cabría pensar que los diarios, los partidos y, cómo no, los sindicatos, pusieran el grito en el cielo.
Quizá en el cielo sí, pero en la tierra no. Un silencio espeso, lleno de incidentes dignos de Berlanga y Dashiell Hammet, ha cubierto el caso. Apenas un escandalillo provinciano, hasta que lo entierren los tribunales. Muchos jueces españoles deberían ser nombrados presidentes honorarios de Pompas Fúnebres. ¡Nadie como ellos entierra los delitos con tal riqueza retórica! (...)
Si un ingeniero de Santander es capaz de asumir su responsabilidad como profesional, y como ciudadano, para denunciar a unos empresarios corruptos, y en solitario, estamos ante un callejón.Todos esos instrumentos de los que aseguran se ha dotado la sociedad para defenderla de los abusos, llámense partidos, sindicatos, medios de comunicación… no valen un carajo si no es para asegurar el condumio de los suyos. (...)
Siento respeto, pero también piedad, por Yves Díez de Villegas, como lo sentí hace ya algún tiempo por aquel ingeniero asturiano, Francisco Redondo, que dijo no a una contratación irregular en la administración y pagó por ello.
Esos son los héroes contemporáneos de una sociedad que se empeña en considerar heroico el trabajo magníficamente pagado de cualquier cantamañanas. La autocensura me impide poner nombres." (Sin Permiso, 10/04/2011, 'El héroe contemporáneo', de Gregorio Morán)
30.4.09
Hernández compró desde la Xunta tres Audi por valor de 262.000 euros
El Consello de Contas, en su informe de fiscalización del año 2000, ya dedicó un capítulo a la sociedad que Hernández presidió hasta febrero del 2002. Y, entre otros excesos detectados en la gestión de la empresa, se detiene a analizar la compra de los tres vehículos, de una marca ahora denostada por el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo. Como responsable de Augas de Galicia, Hernández presidió entre septiembre de 1998 y febrero de 2002 el consejo de administración de la sociedad pública, que Contas califica de "instrumental" por su actividad.
El primer Audi, un A-8 con 260 caballos de potencia, llegó en octubre de 1999, mediante la firma de un contrato de arrendamiento financiero, o leasing, con una entidad bancaria, con un precio de 53.374 euros, unos 8,7 millones de pesetas de entonces. El contrato, dice el informe, tiene una duración de 36 meses, con un tipo de interés del 5%, lo que supone una cuota anual de 18.926 euros.
Casi un año después se modifica el contrato anterior, respetando las mismas condiciones, pero con el acuerdo del cambio de dicho vehículo por otro Audi, en este caso un modelo deportivo S-8 4,2 V8 Quatro trip tronic. El coche más caro de la marca alemana costaba entonces 75.460 euros, unos 12,3 millones de pesetas. La querencia por los Audi desde la Empresa Pública de Obras y Servicios Hidráulicos durante el mandato de Hernández no cejó.A finales de 2001, la empresa de Hernández firmó la tercera adquisición, el modelo de más alta gama: un A-8 largo 4,2 Quatro trip tronic, con un precio de 133.128 euros. De esta operación, dice el Consello de Contas: "Se mantuvieron las demás condiciones inicialmente pactadas, tanto en lo que se refiere al tipo de interés como al vencimiento del contrato, lo que supuso la modificación de la cuantía de las cuotas abonadas, de manera que no guarda la más mínima proporcionalidad con el resto de las cifras de la sociedad".
Los tres coches se convirtieron, a juicio del Consello de Contas, en el bien con más valor de la empresa. "El mayor saldo del activo del balance de situación está constituido por los derechos sobre bienes en régimen de arrendamiento financiero de un vehículo", denuncia el órgano fiscalizador.
Todas estas operaciones se realizaron pese a que la sociedad registraba abultadas pérdidas. " (El País, ed. Galicia, Galicia, 26/04/2009, p. 2)8.1.09
Afganistán: Los sobornos van desde 70.000 euros para ser jefe de policía hasta los 2.800 para salir de la cárcel
"Es una pena, pero probablemente pagaré el soborno", afirma Mohamed Naim, un joven profesor de inglés. Su hermano está detenido y la policía pide 4.000 dólares (2.800 euros) para liberarle. "Todo es posible en este país. Todo", añade. La corrupción ha invadido Afganistán y su Gobierno, mantenido a flote gracias a la ayuda de Estados Unidos y otros países. Desde el más insignificante policía de tráfico hasta la familia del presidente Hamid Karzai, el Estado construido hace siete años tras la expulsión de los talibanes parece existir para que se enriquezcan los que lo dirigen.
Según diversas investigaciones, varios altos cargos de la Administración -incluido uno de los hermanos del presidente, Ahmed Wali Karzai- están relacionados con el tráfico de opio. En las calles y en las oficinas gubernamentales es difícil realizar un trámite sin tener que pagar un soborno, un regalo o, en el caso de un mendigo, harchee, es decir, lo que lleve en el bolsillo. (...)
"Los políticos de este país se han hecho con todo: dinero, montones de dinero", reconoció Karzai en noviembre. "Dios sabe que se ha superado el límite. Bancos de todo el mundo están llenos de dinero de nuestros funcionarios", añadió. (...)
"Este Gobierno ha perdido la capacidad de gobernar, porque el control está en manos de un gabinete en la sombra", cuenta Ashraf Ghani, ex ministro afgano de Finanzas. Dejó su cargo en 2004, según él, porque el Estado estaba bajo el control de los narcotraficantes. "Este narco-Estado se ha consolidado", dice. (...)
En el barrio de Sherpur, en la capital, se huele la corrupción más que en ningún otro sitio del país. Antes de 2001, era una colina sin edificios. Hoy, es el lugar más rico de Afganistán, con ostentosas y grandiosas mansiones valoradas en cientos de miles de dólares. Los afganos suelen llamar a estos inmuebles casas amapola (en referencia a la planta con la que se produce el opio). El barrio ha sido bautizado, con ironía, como Char-pur (la ciudad del saqueo). Lo más destacable de Sherpur es que algunos de los propietarios de estas viviendas son funcionarios del Gobierno, cuyos sueldos no dan para vivir en un sitio como éste ni dos días.
Una de las propiedades pertenece a Abdul Jabbar Sabir, un ex fiscal general que se hizo popular por declarar una yihad (guerra santa) contra la corrupción. Después de que Karzai le destituyera el año pasado, empezó a circular un vídeo en el que aparecía borracho y bailando y que fue un escándalo. Ahora, vive en Canadá y su casa en Sherpur se puede alquilar por 5.000 dólares mensuales.
Mientras tanto, el jefe de la policía de Kabul, Mahamed Ayob Salangi, es propietario de una mansión aún más grande, decorada con largas columnas y una enorme fuente. Se alquila por 11.000 dólares al mes. El sueldo de Salangi no es público, pero, a modo de comparación, el presidente Karzai gana unos 600 dólares al mes.
Amin Farhang, ministro de Comercio, explica en una larga conversación en el salón de su casa, que pasó dos años intentando despedir al responsable de otorgar las licencias de apertura de nuevos negocios, que lo hacía a cambio de una suculenta comisión. No logró deshacerse de él porque, según Farhang, sobornaba a otros miembros del Gobierno para que no lo echaran. (...)
La corrupción es palpable en los juzgados del centro de Kabul. Farooq Farani lleva siete años intentando recuperar la titularidad de su casa. La abandonó en 1990, cuando empezó la guerra civil y tuvo que salir del país. Cuando volvió, en 2001, tras la caída del régimen talibán, un extraño ocupaba la vivienda. "Mi casa vale 50.000 dólares y me han dicho que tengo que pagar 25.000 para recuperarla", cuenta.
La corrupción puede ser endémica, pero si existe alguna esperanza está en gente como Farani, que se niega a pagar el soborno. "Es una cuestión de principios. No pagaré. ¡Nunca!", asegura. "Pero no tengo mi casa y no sé si alguna vez la recuperaré". (El País, ed. Galicia, Internacional, 03/01/2009, p. 6)
21.5.08
La Mafia manda en los pobres y elige a los ingenieros. Ese es su poder, el poder. La mafiosidad, que le llaman
Nada puede cambiar a no ser que sea por la voluntad del Estado, si las cosas funcionasen bien en Sicilia
"El editor, que es un amigo, me pidió que escribiese sobre mis propias experiencias con

