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9.1.24

Siete años de cortijo y diez días de pesadilla: cómo una denuncia interna le explotó al jefe del antidopaje español

 "A José Luis Terreros, todavía director de la Agencia Estatal Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD), le faltaban solo unos meses para jubilarse. Nacido en 1956, este médico especializado en deporte y con cargos en Antidopaje desde 2009, iba a culminar tranquilamente una larga y relativamente silenciosa carrera. Pero le ha pasado como a esos policías de las películas que, cuanto más se acercan a la pensión, más tiros reciben. 

 En solo diez días ha pasado de ser el amo del cortijo del antidopaje español a que el Gobierno pida abiertamente que dimita y la Agencia Mundial amenace a España con sanciones. Según Marca, duda entre hacerlo ya o esperar el cese. Para su sorpresa, un cúmulo de irregularidades, disputas internas y presión internacional en año olímpico han hecho implosionar la lucha contra el dopaje. Pero para comprender cómo hemos llegado a esa navidad 'horribilis' para el antidopaje hay que retroceder casi siete años.

Terreros llegó a director de la Agencia en 2017 (entonces se llamaba AEPSAD). El Ejecutivo retiró a Enrique Gómez Bastida, un guardia civil que había dirigido la Operación Puerto, el mayor golpe al dopaje que, pese al despliegue, acabó judicialmente en nada. “Del dopaje hay poco que no conozca”, declaró Terreros en su toma de posesión. Ya se había ocupado de la materia y había sido apartado en 2013, pero se mantuvo como asesor. Su nombramiento dejó un regusto amargo en el equipo saliente, que recuerda el desbarajuste de tramitación de positivos que encontró al llegar.

Médico con experiencia, fue director del centro de medicina del deporte en Aragón, de trato amable, y en ese momento iba a cambiar el enfoque de la lucha antidopaje. De un guardia civil se pasaba a un médico. No había mayor mensaje. 

En aquel momento, España ya había acumulado suficiente fama internacional de tolerancia con el dopaje. “En la Operación Puerto no fuimos capaces de sancionar a Valverde, que lo tuvo que hacer el comité olímpico italiano, Zapatero defendió a Contador y Rajoy a Marta Domínguez. España es muy tolerante con la corrupción y el dopaje es corrupción”, explica Juan Manuel Alonso, que fue presidente de la comisión médica de la Federación Internacional de Atletismo.

Terreros fue sobreviviendo a todos los ministros del ramo. El dopaje no interesaba. La CELAD se convirtió en su coto. Aparentemente, no había grandes escándalos. No hubo ninguno grande, pero sí muchos pequeños: anomalías, actuaciones extrañas que sus críticos, a veces excargos de Antidopaje, denunciaban como connivencia con deportistas. En España, en caso de duda, la moneda siempre caía del lado del deportista. Terreros culpaba a los jueces o al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), pero la realidad es que había muchas gateras para que se escapasen positivos por dopaje. Su red era tan grande que no caían peces.

El TAD, por ejemplo, anuló la sanción al ciclista Ibai Salas por pasaporte biológico y la propia abogacía del Estado se encargó de pleitear contra la Agencia Mundial Antidopaje en la Audiencia Nacional para dejarlo impune. La CELAD, que defendía que no hacía falta regulación específica para sancionar por pasaporte biológico, dejó a otros cinco deportistas compitiendo sin saber cómo gestionar esos positivos. Los expedientes que abría en 2019 los dejaba en suspenso ese mismo día.

Pero no era solo eso. Como reveló 'footballeaks', tras un partido con el Real Madrid, Sergio Ramos quiso ducharse antes de un control antidopaje y desobedeció al agente de control, pero nunca fue sancionado porque debía haber dos agentes y no uno. El despedido meses después fue el agente de control. Esa noticias aparentemente no le dañaban, no tenían mucho eco. Pero sí fueron creando un caldo de cultivo. 

El pasado otoño, y al amparo de la ley de protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción, aprobada este año, una persona de dentro de la CELAD acudió al ministerio con información. 

 Lo que allí se contaba era una bomba. No solo había cinco casos por pasaporte biológico en un limbo (algo que Terreros ya había contado), no solo estaba procesado su número dos (como reveló ABC) por, presuntamente, manipular un control de una deportista amateur. Había más. Un velocista nacionalizado, Patrick Chinedu Ike, por ejemplo, había dado positivo por nandrolona en 2019, pero nunca había sido expedientado. No es que se le abriese un expediente y se archivase por un defecto de forma, sino que la CELAD lo había mandado a un cajón. Chinedu siguió compitiendo como si nada.

En noviembre, después de que la competencia de Deporte pasase del Ministerio de Cultura al de Educación, con Pilar Alegría al frente, la persona denunciante amplió la información. El caso Chinedu tenía conexión con la realización durante años de controles antidopaje por un solo agente, pese a que la norma española vigente hasta 2022 establecía –aunque de forma algo confusa– que debía haber dos. La empresa alemana Professional Worldwide Controls - PWC (no es una de las 'big four', no) ganaba sistemáticamente los contratos de la CELAD pero se estaría ahorrando dinero en controles. Cuando luego había un positivo era fácil anularlo.

Educación puso al subsecretario del ministerio al frente de la investigación. Pilar Alegría acababa de recibir las competencias en Deporte y estaba descubriendo el caso. Solo entonces, la CELAD abrió expediente a Chinedu. Había competido más de cuatro años sin problema.

Las advertencias de los organismos internacionales

El pasado 26 de diciembre, elDiario.es revelaba el positivo en un cajón de Chinedu y que había seguido compitiendo. Dos días después, Relevo publicaba que PWC reaizaba controles con un agente en lugar de dos. 

La respuesta de Terreros y la CELAD fue quitar hierro al asunto, contestar que eran infracciones menores, deportistas de segunda fila y que no tenía sentido protegerlos. Sobre los controles con un agente, defendieron que la normativa española no obligaba realmente a hacerlos con dos (a pesar de que el mismo Terreros había aconsejado archivar expedientes cuando el sancionado alegaba esa circunstancia en su defensa). Un día después, el 29 de diciembre, y como destapó elDiario.es, Terreros formalizó el último contrato con PWC. Esa sería su obra póstuma.

Un día después, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) entraba en el caso. En un correo a este diario, su portavoz aseguraba, sobre el caso Chinedu, que “retrasos injustificados no serían tolerados”. Una advertencia de la AMA en año olímpico es algo serio. 

El dos de enero, Educación ya tenía concluido el informe iniciado con la denuncia interna. Con el visto bueno de la Abogacía del Estado, el presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, recién llegado al cargo, lo envió a la Fiscalía por si apreciaba delito. Era un punto de no retorno. La CELAD tiene su propio estatuto y al director no lo nombra ni lo cesa la ministra directamente sino que hay que convocar ese organismo. El 14 de diciembre había dimitido Víctor Francos como secretario de Estado para el Deporte, así que o Terreros hacía lo mismo o habría guerra. Era insostenible trabajar con alguien a quien has denunciado a la fiscalía.

En un primer momento, Terreros buscó batalla. Se defendió en prensa y alegó que la AMA estaba al corriente de todo, que había avalado su gestión de los casos, tanto de los cinco positivos por pasaporte biológico congelados como el de Chinedu. Según la CELAD, la AMA le había felicitado.

“España tiene que cambiar mucho”

Pero su estrategia saltó el viernes por los aires. Al filo del mediodía, la AMA lanzó un durísimo ataque en un comunicado en el que avisaba de consecuencias contra el deporte español si no había cambios. “La AMA puede confirmar que durante varios meses, dentro de su programa de cumplimiento, ha sabido de problemas relacionados con la CELAD, incluidos varios problemas relacionados con test y la gestión de sus resultados”. El presidente de la AMA, Witold Bańka, declara: “Estoy decepcionado con el nivel de cooperación que recibimos de la CELAD [...] El hecho de que haya positivos que no han sido gestionados en tiempo, a pesar del seguimiento de la AMA, es inaceptable”.

Según el organismo mundial, con capacidad para llegar a expulsar a Rusia de unos Juegos, habían sido estos los que habían impulsado que tres positivos por pasaporte biológico pasasen a las federaciones internacionales para ser sancionados ya que España no lo hacía.

 Solo unas horas después, el ministerio se sumaba en otro duro comunicado en el que la ministra Alegría pedía la dimisión de Terreros y advertía de que si no se iba pedirían su relevo en el próximo consejo rector. En solo unos días, Terreros estaba solo. Después de siete años en un balneario, había pasado una navidad de pesadilla. Aunque Terreros seguía viendo conspiraciones exteriores, los que le señalaban no estaban en montañas lejanas. Ha sido una denuncia de dentro de la CELAD, la AMA y el Ministerio quienes lo han sentenciado. Su sustituto tiene poco tiempo para recomponer la relación con la AMA y recuperar crédito internacional.

“España tiene que cambiar mucho y hacer una reflexión de que si tenemos esa credibilidad tan mala es porque en los últimos 25 años no hemos hecho nuestro trabajo. Hay que cambiar mucho y si lo hace será por necesidad”, señala Alonso. Si en los últimos años los ministerios ignoraron el dopaje, ese tiempo se acabó."                 (Rafael Méndez, eldiario.es, 06/01/24)

16.12.21

Valentín Moreno, miembro de los Boixos Nois, murió ejecutado en plena disputa entre clanes por el control de la Zona Franca

 "Valentín Moreno Gómez murió ejecutado de un tiro en la nuca el pasado viernes 19 de noviembre en la calle Tarragona de Sant Adrià de Besòs. Según fuentes cercanas a la investigación, su muerte se produjo en un contexto de pugna entre clanes por el control del negocio del narcotráfico de marihuana en la Zona Franca de Barcelona. La disputa tiene lugar en el marco de una reorganización del poder en la gran Barcelona causado, precisamente, por el auge del cultivo del cannabis. 

Una de las bandas que se disputan este territorio con algunos de los clanes más poderosos de Barcelona son los Casuals, el grupo criminal vinculado a los Boixos Nois (los hooligans del Barça), de los que Moreno era miembro.

Matones de un gran cártel

“Los Casuals no dejan de ser una pandilla de matones peligrosos que trabajan para un cártel del narcotráfico”, aseguran las fuentes consultadas. La vinculación entre Valentín Moreno y los Casuals se remonta a la época en la que el fallecido y Ricardo Mateo López, líder de este grupo criminal, coincidieron cumpliendo condena. “Han compartido módulo, se han tirado muchas horas en la celda y delinquiendo juntos dentro de prisión”, señalan los mismos interlocutores.

Mateo López, líder histórico de los cuasi desaparecidos Casuals y actualmente en libertad, opera como una franquicia. Los que trabajan para él utilizan su nombre como garantía para cerrar negocios ilícitos. A cambio, cobra una mordida. Según un especialista en grupos urbanos violentos, así fue como un chaval humilde de L’Hospitalet consiguió ingresar una suma millonaria de dinero negro en cuentas opacas de entidades andorranas, pagar las cuotas del mismo abogado que defendió a Samuel Eto’o y enviar a sus hijos a un colegio de élite de Barcelona.

Los ‘drugos’ de la Vila Olímpica

Valentín Moreno, como muchos otros cachorros de los Casuals, hizo el salto evolutivo desde la gran hermandad de hooligans fanáticos de los Boixos Nois, que funciona como una especie de cantera de ideología neonazi y de base extremadamente violenta, hacia el crimen organizado de primera división. “La gente que ingresa en los Casuals ha pasado el filtro de los Boixos, han adquirido un compromiso y son personas de su confianza”, destacan.

La brutalidad de Moreno, que siendo todavía un adolescente asesinó con sus amigos a un joven de una salvaje paliza a la salida de una discoteca de la Vila Olímpica, le sirvió para ganarse el respeto de Mateo.

Zona Franca, territorio comanche

En este universo de las subculturas confluyen hooligans como los Cusos (la versión catalana de los Ultras Sur del Real Madrid), los Boixos Nois, grupos criminales como los Casuals, moteros como los Hell’s Angels y grupos musicales dedicados al proselitismo como los Jolly Rogers.

Algunos de sus miembros, de hecho, pertenecen simultáneamente a varios de ellos. Su nexo es su afición a “salir de caza” en busca de miembros de grupos antagónicos o de colectivos vulnerables. En esta ocasión, el pulso con el clan de clanes ha terminado en derrota. Por ahora, la Zona Franca continúa siendo territorio comanche.

'Vuelcos' por la marihuana

De hecho, la situación en la vecindad del Puerto de Barcelona es mimética a la que tiene lugar en otras zonas residenciales complejas. El lugar donde murió ejecutado Valentín Moreno, Sant Adrià de Besòs, vive una discreta reconfiguración del poder criminal. Lo explican fuentes policiales, que precisan que en La Mina están surgiendo nuevas familias que controlan las plantaciones interiores de marihuana. 

"Los comienzas a ver con Mercedes y Audi de alta gama. Y se han multiplicado los vuelcos (robos) de pisos con plantaciones indoor; el último, recientemente", explican estas voces. "En puridad, se trata de una fuente de ingresos para personas que han sufrido con la crisis económica derivada de la pandemia", agregan. El problema es que los nuevos clanes del cannabis disputan el territorio a los antiguos popes del crimen catalán. Y ello deriva en tensiones de consecuencias impredecibles, sea en Zona Franca o en La Mina. "                  (Ignasi Jorro / Sara Cid, Crónica Global, 29/11/21)

13.8.21

¿Se utiliza la Premier League como parte de una operación de blanqueo de dinero sin precedentes? El juego del billón de dólares... el fútbol inglés ha hecho la vista gorda al origen del dinero contaminado del que depende en mayor medida que nunca... las plataforma de apuestas y juegos de azar se han convertido en importantes socios comerciales del fútbol profesional inglés, tanto en la Premier League como en la Championship

 "Los operadores de juegos de azar de Extremo Oriente, de los que no se sabe casi nada, se han convertido en presencias omnipresentes en el fútbol inglés durante la última década. Marcas misteriosas invierten millones en patrocinios de camisetas y asociaciones comerciales cada temporada, a menudo durante uno o dos años, antes de desaparecer y ser sustituidas por otros operadores igual de misteriosos. 

La opacidad de estas empresas, que operan predominantemente desde Filipinas, es tal que se sospecha que se utilizan para esquemas de blanqueo de dinero a una escala desconcertante: se calcula que cada año se apuesta un billón de dólares estadounidenses no rastreables a través de casas de apuestas no reguladas.

 Sin embargo, a pesar de las regulaciones establecidas por la Comisión del Juego británica, estos operadores han escapado a todo escrutinio. Para evitar la mirada de los reguladores, todo lo que tienen que hacer es utilizar un intermediario que obtenga una licencia en el Reino Unido para ellos - a través de un agente llamado "marca blanca", de los cuales uno, TGP Europe Ltd, con sede en el paraíso fiscal de la Isla de Man, domina el mercado británico. 

Allí pueden esconderse a la vista sin temor a ser investigados, patrocinando camisetas de clubes y convirtiéndose en "socios" de algunos de los mayores clubes del mundo. Ahora Josimar puede revelar, tras una investigación de un año llevada a cabo con la ayuda de conocedores de la industria del juego, la verdadera naturaleza de este negocio y cómo el fútbol inglés ha hecho la vista gorda al origen del dinero contaminado del que depende en mayor medida que nunca.

 De los cientos de millones de espectadores que presenciaron la victoria del Liverpool sobre el Manchester United (4-2) en Old Trafford el jueves 13 de mayo, en lo que tradicionalmente es uno de los partidos más esperados del calendario de la Premier League, la mayoría no habrá prestado atención al mensaje que parpadeó repetidamente en los "tableros perimetrales digitales" del estadio durante el partido, promocionando -en ideogramas chinos- un sitio web llamado hth366.com. Tres meses después, el supuesto sitio web británico de esta empresa, que aún está en construcción, parece estar geobloqueado en el propio Reino Unido.

En caso de que se pueda acceder a él, lo que este sitio web promete ofrecer, "¡próximamente en su camino!", es sin embargo todo lo contrario a una sorpresa. hth366.com (hthbet.co. uk en su versión británica) es una plataforma de apuestas y juegos de azar ("una nueva y gran oferta de apuestas deportivas y casino en línea", según su presentación en línea), una de las numerosas empresas de este tipo, casi todas con sede en el Lejano Oriente, que se han convertido en importantes socios comerciales del fútbol profesional inglés, tanto en la Premier League como en la Championship. 

Ocho clubes de la Premier League tenían empresas de juego como patrocinadores principales de sus camisetas en 2020-21 (Burnley, Crystal Palace, Fulham, Leeds, Newcastle, Southampton, West Ham y Wolves). Serán nueve en 2021-22. El Norwich City, que ganó la Championship y ascendió, decidió cancelar su acuerdo con la plataforma de apuestas malaya BK8 tras la protesta del público. El Norwich, que había llegado al final de un "acuerdo récord" con Dafabet, provocó una tormenta en las redes sociales en Inglaterra cuando se descubrió que BK8 utilizaba imágenes casi pornográficas de jóvenes modelos femeninas para promocionar su marca en Asia.

 Curiosamente, no se había planteado ninguna pregunta sobre la misteriosa propiedad de BK8. Pero entonces, este tipo de preguntas no se hacen en el fútbol inglés. Desde luego, no las hubo, ni por parte de los aficionados ni de los órganos de gobierno, cuando el Watford, otro club ascendido, cerró otro "acuerdo récord" con Sportsbet.io, una filial del grupo Coingaming que ya es el principal patrocinador del Southampton (*). En julio de este año, el Watford se pasó a otra plataforma de e-Gambling, Stake.com, "la principal plataforma de criptocasino y apuestas deportivas del mundo".

 En cuanto a Sportsbet.io, es llamativo, y muy revelador, cómo sus sitios web no británicos difieren de la versión británica. Los sitios web "extranjeros", que impulsan la mayor parte del tráfico, permiten a sus clientes permanecer en el anonimato cuando hacen depósitos en criptomonedas y realizan sus apuestas, algo que es ilegal en el Reino Unido. Sin embargo, es el Reino Unido, a través de la Premier League, el que esta empresa ha convertido en el nexo de su estrategia publicitaria y de marketing, a pesar de que no son los apostantes británicos los que busca atraer.

La implicación de la industria del juego en el fútbol inglés de élite tampoco se detiene ahí. En el momento de redactar este artículo, el Aston Villa tenía a OB Sports ("una de las plataformas más fiables y de confianza de Asia", según un comunicado del club) como "acuerdos de patrocinio", mientras que el Arsenal, el Brighton, el Everton (anteriormente patrocinado por una de las plataformas de apuestas más controvertidas, SportPesa), el Leicester, el Manchester United, el Tottenham y el West Brom tenían "socios de apuestas" oficiales. Cuatro clubes de la Premier League también tenían "socios de apuestas asiáticos" específicos.

La supuesta "represión" de las apuestas que, según los medios de comunicación británicos, prevé el gobierno británico en su actual revisión de la relación del fútbol con los juegos de azar no ha disuadido a los clubes ni a las casas de apuestas de cultivar lo que es una relación fructífera para ambas partes.

No es de extrañar que ver un partido de la Premier League en directo por televisión en el Reino Unido sea como sentarse en una tienda de apuestas, ya que los espectadores son bombardeados con anuncios antes, durante y después del partido. Mientras los jugadores se convierten en vallas publicitarias de una industria que es responsable de adicciones que destruyen vidas, miles de quiebras personales y unos 400 suicidios al año sólo en Gran Bretaña, la televisión sigue machacando el mensaje. En 2007 se emitieron 237.000 anuncios sobre el juego en el Reino Unido, a raíz de la desregulación que acompañó a la aplicación de la Ley del Juego de 2005. En 2013, la cifra fue de 1,2 millones, lo que constituyó más del 4% de los ingresos publicitarios totales obtenidos por las empresas de televisión. 

¡Muéstrame el dinero!

Es difícil establecer cuánto valen los patrocinios del juego y otras relaciones comerciales de ese tipo para los clubes de la Premier League en su conjunto, ya que las cifras exactas se mantienen confidenciales. Sin embargo, es posible llegar a estimaciones razonablemente precisas en lo que respecta a algunos clubes individuales. En lo que respecta al patrocinio de camisetas, los operadores de apuestas, por regla general, no ven ningún valor en asociar su marca con clubes mundialmente conocidos como el Liverpool y el Manchester United, ya que estos gigantes comerciales se han quedado fuera de ese mercado en particular. 

Ninguna plataforma de apuestas se plantearía alinearse con los 70 millones de euros que Chevrolet pagaba al Manchester United al año, por ejemplo, y por eso son los clubes "más pequeños" de la Premier League (y de la Championship) los principales objetivos de la industria de las apuestas, ya que estarán dispuestos a blasonar sus camisetas por unos honorarios que, según los especialistas del sector, oscilan entre los 3,5 y los 10 millones de euros por temporada.

A estas cantidades hay que añadir los ingresos de las campañas publicitarias específicas de empresas como hth366.com, así como los ingresos derivados de asociaciones secundarias. Un ejemplo: Se cree que el Manchester United ha ganado 3,5 millones de euros al año por su acuerdo con Yabo Sports, una empresa china de apuestas que también ha contado con el Leicester City como "socio global". 

Sorprendentemente, Yabo, una empresa que se registró en 2018, logró construir una cartera bastante extraordinaria de este tipo de asociaciones en el plazo de un año desde su creación, firmando acuerdos con la Selección Nacional de Fútbol de Argentina, el Hertha BSC, el AS Mónaco, la Serie A, la Copa América y el FC Bayern de Múnich "entre otros". El AC Milan le siguió en octubre de 2020. Igualmente llamativo es que Yabo Sports no parece tener ninguna presencia en las redes sociales, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿quién utiliza su plataforma?

El hecho de que una empresa que ni siquiera existía hace cuatro años pueda invertir decenas de millones en la comercialización de su marca a nivel mundial dice mucho sobre la magnitud del negocio en el que está inmersa, y de los beneficios que puede obtener. Los expertos del sector creen que el mercado mundial de las apuestas deportivas en línea (que opera sobre todo en Asia oriental, donde se calcula que se concentra el 80% de su actividad) tiene un valor de 1 billón de dólares en términos de apuestas realizadas, de los cuales se cree que 600.000 millones de dólares se apuestan sólo en China; más o menos un billón o dos, aproximadamente el PIB combinado de Suecia, Finlandia y Noruega.

 En este contexto, pagar millones por el privilegio de estar asociado a un club de fútbol inglés representa un excelente negocio para los operadores de juegos de azar asiáticos, casi todos ellos basados en países donde las apuestas deportivas están muy restringidas o son ilegales: Tailandia, Malasia, Indonesia y, en primer lugar, China (exceptuando el territorio de Macao). Para eludir la legislación local, estas empresas registran su sede en el extranjero, siendo Filipinas el país elegido por la mayoría de ellas, como veremos. Sus clientes nacionales apuestan exclusivamente en línea en plataformas que garantizan el anonimato, a veces a través de agentes que añaden otra capa de opacidad a las transacciones, y no es que las autoridades locales parezcan especialmente dispuestas a reprimir esta enorme industria a pesar de las palabras en contra. El mayor problema para las empresas de apuestas, por tanto, no es cómo operar, sino cómo darse a conocer y atraer a los clientes, algo que va en contra de la legislación de sus países; y por eso han recurrido al fútbol europeo y, más concretamente, a la Premier League inglesa para publicitar sus servicios.

Las ventajas son muchas. En primer lugar, la Premier League es inmensamente popular en sus principales mercados. Anunciarse en ella garantiza una enorme exposición, ya sea a través del patrocinio de camisetas o de mensajes que aparecen en las pizarras LED de los estadios. La PL también tiene fama de ser una competición íntegra, algo que no puede decirse de muchas ligas locales asiáticas, en las que la corrupción y el amaño de partidos son habituales. Los partidos de la PL son una apuesta segura en más de un sentido. 

Resulta revelador que las asociaciones que estos gigantes asiáticos de las apuestas establecen con los clubes ingleses suelen ser de corta duración, ya que su objetivo es, ante todo, alertar a sus clientes potenciales de su existencia, no hacer crecer un negocio en el propio Reino Unido, donde sus clientes suelen ser de pocos miles, si es que tienen alguno, lo que no parece molestarles: la cuenta de twitter en inglés de LaBa360, que en su día fue patrocinador oficial del Burnley FC, tenía apenas 219 seguidores en el momento de escribir este artículo. Una vez que el nombre de la empresa ha recibido la suficiente exposición como para crear una base de consumidores en casa -o, como fue el caso de Moplay, antiguo socio del Manchester United, ha quebrado-, es el momento de pasar página y ser sustituido por otra "nueva" empresa de apuestas que bien podría no ser más que un avatar del anterior "socio de apuestas asiático".

Un buen ejemplo de ello es cómo LoveBet "sucedió" a la ya mencionada LaBa360 como patrocinador de la camiseta del Burnley FC cuando, en realidad, ambas son marcas de la misma entidad (*). Visto así, la inversión es mínima, mucho menos de lo que (si se permitiera, que no es el caso) costaría una campaña publicitaria en toda regla en vallas locales y pantallas de televisión. Hay mucho dinero en juego. ¿Qué es una inversión de unos pocos millones cuando la facturación anual del mercado es de 1 billón de dólares estadounidenses, y un instituto de investigación de mercado predijo que "el mercado de juegos de azar y apuestas en línea en Asia-Pacífico se preveía que se expandiera a una importante tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de alrededor del 14 por ciento entre 2018 y 2026"?

Hay que tener en cuenta que esta cifra de vértigo empequeñece los ingresos de los grandes nombres del sector del juego europeo. Para establecer un paralelismo, los dos gigantes de las Islas Británicas, Bet365 y Flutter Entertainment, un consorcio irlandés en rápida expansión que controla Paddy Power, Betfair, Skybet, Adjarabet, TVG y otras filiales, generan unos ingresos anuales combinados de 10.500 millones de dólares estadounidenses, procedentes de apuestas que suman más de 100.000 millones de libras. Esto parece enorme, y lo es, pero sólo representa aproximadamente una décima parte de la cantidad que se apuesta a través de operadores no regulados.

Los beneficios son colosales. Las principales casas de apuestas europeas obtienen unos ingresos de explotación que oscilan entre el 14 y el 26% de su volumen de negocio, y todo apunta a que las empresas asiáticas no reguladas, todas ellas registradas en diversos paraísos fiscales, son aún más rentables. En cuanto a dónde acaba el dinero, nadie lo sabe, ya que nadie sabe quiénes son los propietarios de esas empresas, y esto incluye a los clubes de la Premier League y la Championship que hacen lucrativos tratos con ellas.

Ellos tampoco tienen idea de con quién están tratando, ni de dónde viene el dinero que reciben. El Manchester United y los demás nunca tratarán directamente con las empresas de apuestas asiáticas que pagan millones para poner sus nombres en las camisetas y los tableros. No lo necesitan. Uno se pregunta si querrían hacerlo de todos modos.

Sin embargo, a esos gigantes de las apuestas -predominantemente chinos- se les permite operar libremente, a la vista de todos, en el Reino Unido, sede de la liga más popular del mundo, sin atenerse al marco regulador que deben cumplir las empresas británicas. ¿Cómo puede ser eso?

La respuesta es sencilla: mediante el uso de las llamadas empresas/agentes de "marca blanca", la mayoría con sede en la dependencia de la Corona británica de la Isla de Man, gracias a agentes como TGP Europe Limited, con sede en Douglas. Todo lo que tienen que hacer es rellenar algunos papeles y pagar sus honorarios, que son modestos en comparación con los beneficios que se obtienen. Entonces, lo que ya era un negocio turbio se vuelve aún más turbio.

La lavadora de "marca blanca" de Manx

En lo que respecta a TGP, todo empezó con un hombre llamado Joseph Frederick ("Joe") Jennings, en 1961, el año en que por fin se permitió a los corredores de apuestas instalarse en las calles británicas, cuando llevaban siglos operando al margen de la legalidad en hipódromos y campos deportivos. Las apuestas han sido un compañero constante del deporte en Gran Bretaña desde que los caballos corren y las carreras se anotan en el cricket. Pero ese compañero siempre presente había vivido en la sombra hasta entonces. Nadie parecía saber exactamente qué normas, si es que había alguna, se aplicaban a las apuestas en los eventos deportivos. Jennings aprovechó su oportunidad y abrió su primera oficina de apuestas en la pequeña ciudad de Harlow, en el condado de Essex.

A medida que su negocio crecía, también lo hacían las ambiciones de Jennings. En marzo de 1988, constituyó una nueva empresa, Joe Jennings (IOM), en la Isla de Man, que se convertiría en la principal preocupación de la familia en los años siguientes. La Isla de Man, una dependencia de la Corona autogobernada que elabora sus propias leyes, ofrecía múltiples ventajas, en primer lugar un generoso sistema fiscal que ha atraído a numerosos particulares y empresas, especialmente de seguros y de juegos de azar electrónicos, que representan cada uno de ellos un 17% del PNB de la isla, es decir, algo más de 1.100 millones de dólares estadounidenses al año.

 "Joe" Jennings era uno de los tres directores, los otros dos eran Linda Jennings, presumiblemente su esposa, y (presumiblemente de nuevo) su hijo Jason, que entonces tenía 18 años, y que fue nombrado dos meses después del registro de la empresa. Esta empresa pasó luego por una serie de cambios de nombre -Tigres, JenningsBet (IOM), Whitenet Solutions Ltd por nombrar los tres que Josimar encontró al investigar el Registro de Empresas de la Isla de Man- antes de convertirse en TGP Europe Limited poco antes de 2012, conservando Jason Jennings el control ejecutivo de la empresa después de haberse trasladado al "Beverly Hills" de Dubai -Emirates Hills- en 2009. (Josimar no ha podido verificar las sugerencias de que TGP Europe forma parte, en última instancia, del Grupo SunCity, dirigido por el portugués Chau Cheok Wa, nacido en Macao).

Sin embargo, TGP Europe Limited no era ni es una empresa de apuestas tradicional. No ofrece cuotas ni acepta apuestas. Sus clientes no son "apostadores" ordinarios, sino empresas extranjeras, en su gran mayoría, si no exclusivamente, del Lejano Oriente, que utilizan a TGP, que posee una licencia de operador en el Reino Unido, para convertirse en empresas de "marca blanca", es decir, para obtener una licencia por delegación. 

En la práctica, esto significa que el servicio prestado por los operadores de juegos de azar extranjeros es rebautizado como una oferta de TGP, que ejecuta y "potencia" su sitio web en el Reino Unido. El cambio de marca en sí mismo es suficiente para obtener la codiciada licencia de la Comisión del Juego del Reino Unido, una especie de reempaquetado legal que abre un mercado que de otro modo estaría fuera de los límites. No importa que, al final, esto sea un juego de humo y espejos, ya que el verdadero mercado al que se dirigen estos operadores no es el Reino Unido. Mientras puedan existir y anunciar su existencia, el trabajo está hecho, aunque el volumen de negocios de su rama "británica" sea insignificante.

Gracias a su estatus de "marca blanca", cortesía de TGP, y a sus nuevas oficinas ad hoc en el Reino Unido (que están obligadas a tener por ley, pero que son meras cáscaras, células fantasmas atendidas por un puñado de empleados), pueden entonces relacionarse con los clubes y llegar a los acuerdos que necesitan para publicitar su oferta en casa, en línea con lo que se ha decidido en Pekín o Manila, no en Londres o Douglas. Si bien TGP no se limita a las empresas de apuestas deportivas, incluyendo varios casinos en línea en su amplia lista de socios de "marca blanca", las apuestas de fútbol representan, sin embargo, el núcleo de su actividad.

En el momento de redactar este informe, TGP prestaba sus servicios a la mayoría de los sitios web de juegos de azar (en su mayoría) controlados por chinos y con sede en Filipinas que tienen asociaciones con clubes de la Premier League, como SBOTOP/SBOBET, Sportsbet.io, LT.com, Yabo y Fun88. TGP, aunque dominante, no es el único proveedor de "marca blanca" activo en Gran Bretaña. BetConstruct, que posee licencias en Malta, Francia, Sudáfrica, Suecia y Curaçao, además del Reino Unido, es el otro actor importante en este ámbito, representando a Vbet y LoveBet, entre otros.

Cuando Josimar se puso en contacto con ella, la Comisión del Juego del Reino Unido insistió en que un "examen riguroso de la idoneidad del solicitante para ser titular de una licencia" era primordial para la concesión de la misma. Este examen, sin embargo, se limita a la empresa que solicita la licencia, es decir, a la estructura de "marca blanca" que TGP ha puesto en marcha para sus clientes. No se extiende a los propietarios y beneficiarios finales, cuya identidad no se busca ni se divulga.

Ninguno de los criterios por los que se rige la Comisión del Juego ("competencia", "criminalidad", "identidad y propiedad", "finanzas", "integridad", "mantenimiento de los objetivos de la licencia") se aplica a las empresas que más se benefician finalmente de la licencia. Una vez más, nadie sabe de dónde viene el dinero ni a dónde va a parar, a pesar de las pruebas de que su origen y destino podrían ser delictivos, y de la casi certeza de que alimenta el amaño de partidos. Sin embargo, "las empresas de juegos de azar pueden dirigir su negocio desde cualquier lugar, siempre que sea legal hacerlo en esa región", dijo la Comisión del Juego a Josimar; y gracias al sistema de "marca blanca", todo acaba más blanco que la ropa. La propia Comisión del Juego de la Isla de Man, cuando Josimar se puso en contacto con ella, dejó claro que consideraba que su homóloga británica era la autoridad suprema en la materia.

Guardianes de la caza convertidos en cazadores furtivos

TGP sabe ciertamente cómo jugar el juego. Para ello cuenta con las personas adecuadas. En diciembre de 2011, Garth Kimber, hasta entonces responsable del desarrollo del juego electrónico en el gobierno de la Isla de Man, "decidió volver al sector privado". Esto significó asumir el cargo de director general de TGP Holdings Ltd (la empresa matriz de TGP Europe Limited, de la que es director) nada más dejar su puesto como funcionario público. Desde esa fecha, Kimber también se ha convertido en el director general de Xela Holdings Ltd, la sucursal de la Isla de Man de un consorcio de juegos de azar, después de haber sido cazado para ese puesto por su empresa matriz asiática. Un caso de guardabosques convertido en cazador furtivo, en una clara inversión de la vieja expresión.

Kimber no es la única figura de Manx cuya vida profesional ha combinado el servicio público y las funciones ejecutivas dentro de la industria del juego en la Dependencia de la Corona. William ("Bill") Mummery, al igual que Kimber, antiguo "embajador del juego electrónico" del gobierno de la Isla de Man de 2004 a 2007, es director de la Comisión de Servicios Públicos de la Isla de Man, descrita como "el organismo empleador del personal del gobierno de la Isla" en su perfil de LinkedIn. También es director de la Manx Utilities Authority, director y miembro del consejo de la Cámara de Comercio de la Isla de Man y presidente de Manx Radio, la emisora nacional oficial de la isla. En otras palabras, Mummery es uno de los pilares mejor conectados del establishment de la Isla de Man.

Esta impresionante colección de funciones públicas no le impidió convertirse en el director general de la empresa de juegos electrónicos Celton Manx Limited, que lanzó el primer casino en línea en vivo de la Isla de Man en 2009, una empresa que, según él mismo, estaba destinada a atraer a los jugadores asiáticos. Celton Manx Limited parece ser un vehículo para SBOBET/SBOTOP -el principal patrocinador del Leeds United y la empresa que había contratado a Mummery en 2008-, una compañía cuyo sitio web está gestionado por TGP y cuya rama asiática, SBOTOPAsia, tiene su sede en Filipinas.

No se puede determinar la propiedad de esas empresas. Lo único que puede decirse con certeza es que Celton Manx Limited está registrada en la Isla de Man y que sus colgantes asiáticos tienen sede en Filipinas.

Un vistazo a la lista de accionistas en el Registro Mercantil de la Isla de Man no ayudaría necesariamente a despejar las brumas que rodean su estructura. Como se indica en el sitio web del gobierno de Manx, en virtud de las estipulaciones de la Ley de Propiedad Beneficiaria de 2017, "a veces el propietario real o beneficiario designará a un nominado para mantener las acciones en su nombre. Esto es totalmente legal y puede ser simplemente una preferencia personal para no querer que otros estén al tanto de las decisiones de inversión del propietario".

Sin embargo, es instructivo profundizar en lo que pone a disposición del público (por un módico precio) el gobierno de la Isla de Man, aunque esto suponga chocar con un muro al final.

En primer lugar, un vistazo a la lista de directores de Celton Manx ilustra lo íntimamente ligada que está esta empresa a Asia Oriental. De sus siete directores actuales, tres son singapurenses, incluido el Director Financiero Oan Chim Seng, uno es malayo (el Jefe de Finanzas Siew Leon Ng) y el quinto es el consultor de estrategia taiwanés Yu-Cheng Lin. Algunos de estos directores han estado asociados a la empresa desde el principio, concretamente Oan Chim Seng y el director general canadiense Jimmy Lai.

Curiosamente, estas dos personas se encontraban entre los ocho, todos ellos asiáticos orientales excepto Lai, que transfirieron sus acciones de Celton Manx Limited a otra empresa registrada en la Isla de Man, Celton International Limited, en algún momento de 2008 o 2009. Pero el examen de los documentos presentados por Celton International Limited en el Registro Mercantil de la Isla de Man revela algo más: todas sus 10.000 acciones ordinarias son propiedad de otra empresa, Cardenhill Limited, registrada en Tórtola (Islas Vírgenes Británicas). Ahí termina el rastro, como suele ocurrir cuando se lleva al paraíso fiscal caribeño.

Cabe destacar que "Bill" Mummery figura como secretario de la empresa Celton International Limited, pero no como director o accionista. Esto sugiere que su implicación final con Celton Manx Limited, Celton International Limited y Cardenhill no se extiende a la posesión de acciones de la empresa de la que es la cara pública influyente y mediática en la Isla de Man y en el Reino Unido. Después de todo, ¿quién haría preguntas inconvenientes a un hombre afable cuya empresa ha estado patrocinando espectáculos de fuegos artificiales en Douglas durante varios años? ¿Quién iba a profundizar en los negocios de su Celton Manx Limited cuando su página web hace que la empresa parezca una organización benéfica? ¿A quién le interesa saber quiénes son los propietarios finales de SBOTOP/SBOBET y por qué nunca aparecen en público cuando el director general y cabeza visible de su empresa de la Isla de Man es un miembro tan respetable de la sociedad de Manx?

Makati, la milla cuadrada del juego online

La desconcertante complejidad de la estructura de gestión y propiedad de Celton Manx SBOTOP/SBOBET es típica de la forma en que operan las empresas de "marca blanca", y explica cómo los gigantes asiáticos/chinos de las apuestas pueden prosperar sin ser molestados, incluso sin ser cuestionados, a pesar de que habría un montón de preguntas difíciles de responder. Es poco probable que el propio gobierno de la Isla de Man haga el interrogatorio. El gobierno de la Isla de Man se dedica a cortejar a los grandes nombres del juego electrónico asiático en su propio territorio y envía regularmente enviados a las principales ferias del sector que se celebran en la región. Así es como Tony Ure, antiguo ejecutivo especializado en póker en IGT GTECH y responsable de e-Gaming en la Agencia Digital de la Isla de Man desde 2017, estuvo presente en el mayor evento de este tipo de la región, la G2E Asia Gaming Expo celebrada en Macao en mayo de 2019, ya que el año anterior había sido miembro del jurado de los G2E Asia Awards.

La mayoría de las entidades de juego online asiáticas han llevado sus operaciones a Filipinas, donde no pueden ofrecer sus servicios a los filipinos, pero son libres de proponerlos a cualquier otra persona. Establecerse allí, en la llamada "Zona Económica Especial y Puerto Libre de Cagayan", exige el pago de una tasa de solicitud de 40.000 dólares, a la que se añade otra de 48.000 dólares una vez aprobada la solicitud por las autoridades filipinas, tras lo cual la licencia se renovará con un coste de 60.000 dólares al año. A pesar de la oposición de los políticos locales, las salvaguardias son prácticamente inexistentes en Filipinas, tal vez un reflejo de la contribución del juego a las finanzas del país: se dice que el boom del juego ha creado 470.000 puestos de trabajo y aporta 11.000 millones de dólares anuales a la economía filipina.

Estas elevadas tasas no han disuadido a los posibles solicitantes. Se calcula que casi un tercio del espacio de oficinas del barrio de negocios de Manila, Makati, está ocupado por al menos 300 operadores de juegos de azar en línea, de los cuales aproximadamente una sexta parte - los principales actores - son conocidos como POGO (*).  Estos operadores contratan, a veces ilegalmente, a su personal de habla mandarina, cuyas condiciones de trabajo son tan duras (confiscación de pasaportes, jornadas de doce horas y empleados maniatados a sus escritorios, por ejemplo), que los medios de comunicación filipinos informaron de al menos un suicidio.

Makati es la base desde la que las empresas chinas despliegan sus campañas de marketing en el Reino Unido, que luego vuelven a su país gracias a la popularidad de la Premier League, mientras que los agentes sobre el terreno -principalmente en la China continental- se ocupan de los clientes. En este caso, se cree que "cuidar" incluye prestar dinero a precios de tiburón a los jugadores perdedores. No hay regulaciones, ni salvaguardias, ni límites. Mientras que las empresas de apuestas europeas limitan las apuestas a un nivel "asequible" (100 libras esterlinas, por ejemplo), controlan quién está apostando exactamente y tienen la obligación de cuidar a sus clientes (independientemente de lo que se pueda decir sobre la naturaleza ética de las apuestas en sí), los operadores del Lejano Oriente, cuyos nombres figuran en las camisetas de la Premier League, aceptan apuestas de cualquier persona, en una serie de monedas, incluidas las criptodivisas, sin establecer una apuesta máxima. Algunos individuos apuestan miles, incluso decenas de miles de dólares por un solo resultado. Todas las transacciones se mantienen en el más absoluto secreto, al igual que la identidad de quienes seguirán ganando millones, incluso miles de millones.

Un "cáncer" que nadie parece dispuesto a extirpar

No es que sea imposible actuar contra esas empresas de juego electrónico tan secretas. Lo que ocurre es que casi todo el mundo parece reacio a hacerlo. La actitud del gobierno chino sigue siendo ambigua. Por un lado, utiliza la retórica más feroz para condenar el juego y, especialmente, el juego electrónico, un "cáncer" que debe ser "erradicado". Por otro lado, sigue permitiendo que florezca en la "zona administrativa especial" de Macao, al igual que permite que los operadores de juegos de azar anuncien sus servicios en Hong Kong. Ha confiscado más de 32.950 millones de dólares de cuentas bancarias relacionadas con el juego en línea y ha precipitado el cierre de algunos operadores, como AG Asia Entertainment, pero aún no ha actuado con la contundencia que podría, y la mayor parte de su industria del juego electrónico sigue relativamente indemne.

¿Por qué? Algunos han dicho que se trata de un medio para ganar influencia política sobre países como Filipinas, manteniendo la amenaza de actuar con decisión contra uno de sus sectores económicos clave; en otras palabras, "seguid nuestra línea y os dejaremos tranquilos". Otros sugieren que la corrupción en el seno de las autoridades chinas está tan extendida que los operadores de juegos de azar pueden pagar su relativa inacción. En cualquier caso, muy poco ha cambiado en la práctica, y no hay señales claras de que esto vaya a cambiar en un futuro próximo.

Tampoco tomará medidas decisivas el Gobierno de Rodrigo Duterte, que ha descartado prohibir de plano las empresas de juego offshore en Filipinas, aunque dos de ellas, Suncity y Don Tencess Asian Solutions, con sede en Hong Kong, solicitaron la cancelación de su licencia por "problemas fiscales" con las autoridades filipinas, y esta última fue disuelta en mayo de 2020. Todo ello a pesar de las múltiples denuncias de presuntos vínculos entre al menos algunas de estas empresas con la explotación laboral, el incumplimiento de las normas de inmigración, el soborno de funcionarios, el tráfico sexual (algunos casinos de Manila funcionan como burdeles) y, sobre todo, el blanqueo de dinero.

Los datos recogidos por la Oficina de Aduanas filipina evalúan que 390 millones de dólares estadounidenses fueron blanqueados en Filipinas a través de los juegos de azar electrónicos por sindicatos criminales chinos en 2019, a lo que hay que añadir 633 millones de dólares estadounidenses de efectivo "sospechoso" que se introdujo en el país desde septiembre de 2019 hasta marzo de 2020. Se han realizado redadas aisladas (277 estafadores chinos en línea fueron detenidos en una de ellas el año pasado), pero esto constituye una mera gota en el océano. 56 POGOs (Philippine Offshore Gaming Operators), predominantemente chinos, han obtenido una licencia en el país desde que adquirieron el estatus legal en 2016 (*), que emplean a unos 250.000 ciudadanos chinos. Como dijo el portavoz presidencial Salvador Panelo en marzo del año pasado, "seguimos necesitando su dinero".

La propia Premier League, en el caso de que quisiera examinar más de cerca la relación de muchos de sus clubes con las plataformas de e-Gambling de "marca blanca" (algo que estos clubes no tendrían por qué querer), no podría hacerlo, ya que, en última instancia, todo depende de la Comisión de Juego británica para aplicar las normas. Y así volvemos al principio: el sistema de "marca blanca", tal y como existe actualmente, hace casi imposible averiguar quién es el propietario de estos platorms de e-Gambling y quién se beneficia de ellos. Mientras este sistema esté en vigor y las empresas puedan esconderse detrás de una pantalla de otras empresas y los accionistas finales puedan ocultar su participación mediante el nombramiento de nominados, nada cambiará.

La mayor amenaza para los operadores de apuestas deportivas, de hecho, no han sido los gobiernos de China o Filipinas, sino la pandemia de COVID-19, que provocó el aplazamiento y/o la cancelación de casi todas las competiciones deportivas del mundo a partir de marzo de 2020 y también puso fin a las "apuestas VIP", ya que los viajes internacionales se hicieron imposibles y los casinos tuvieron que cerrar. Los jugadores acostumbrados a apostar en los partidos de la Premier League tuvieron que dirigir su atención al puñado de ligas que aún funcionaban. Por ejemplo, los partidos amistosos entre equipos amateurs suecos, algunos de los cuales se retransmitían en directo en YouTube, se ofrecían en las plataformas de e-Gambling (incluidas las que patrocinan a los clubes de la Premier League) y cada uno de ellos atraía cientos de miles de dólares en apuestas en medio de acusaciones de amaño de partidos e intimidación a los jugadores. Pero esto representó sólo una fracción del dinero que los POGOs agitaron antes de COVID, y supuso un golpe fatal para al menos cinco de ellos en Filipinas, así como para al menos diez de sus proveedores de servicios locales. Los demás sobrevivieron, sin embargo, y pueden volver a prosperar ahora que se han reanudado los programas de la liga completa en todo el mundo.

Todo ello, gracias en parte a la complicidad silenciosa de algunos de los mayores clubes del mundo."       
     (Philippe Auclair, JosimarFootball, 12/08/21; traducción DEEPL)

1.7.20

La masa financiera drenada por el fútbol en el conjunto del planeta, está estimada en 1,5 billones de francos, equivalente al presupuesto de Francia

"Una estafa globalizada

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue diseñada para garantizar la convivencia pacífica, pero rara vez impide una guerra. La FIFA se concibió para promover el fútbol en forma desinteresada, pero favorece negocios clandestinos. ¿Qué institución pesa más? Un dato revela el estado del mundo: la ONU tiene menos afiliados que la FIFA.

Numerosas formas del comercio prosperan en la ilegalidad, de la piratería al narcotráfico, pasando por las bolsas de valores donde se filtra información privilegiada. Ninguna de esas variantes del abuso depende de la ilusión. En cambio, la economía del fútbol trasvasa la pasión en dinero. Al patear la pelota en nombre de los suyos, los jugadores activan una cadena productiva que va de los derechos de televisión a la venta de refrescos. Miles de intermediarios se benefician del sudor de los héroes, pero algunos se benefician más.

En la oscuridad de un palco, un hombre fuma un puro y hace cálculos. Su relación con el juego es especulativa. Podría dedicarse al tráfico de esclavos o la trata de mujeres, pero desempeña una tarea que llega a prestigiar la venta de personas. Es un directivo. Como miembro de una especie depredadora, no es el único que abusa de los demás. Lo singular es que abusa de sus sueños.

La serie chilena El presidente, estrenada en 2020, aborda el caso de Sergio Jadue, directivo de un modesto club de provincia que llegó a presidir el fútbol chileno y se convirtió en cómplice de Julio Grondona, patriarca del fútbol argentino y vicepresidente de la FIFA. En 2015, la red de estafas y sobornos de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) dio lugar al “FIFA Gate” investigado por el FBI. La serie recrea el backstage del oprobio, los pasillos donde se decide la millonaria feria del balompié.


Conocí a Grondona durante el Mundial de 2006 en Alemania. En el espacio informativo del que yo formaba parte, descollaba Carlos Bianchi, el entrenador que le dio todos los títulos posibles a Boca Juniors y se negó a dirigir la selección albiceleste por discrepancias con el atrabiliario presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Grondona visitó nuestro estudio de televisión, vio el asiento vacío de Bianchi y dijo: “Sé que tienen un equipo pesado, en todos los sentidos de la palabra”. El directivo parecía calcado de Los Soprano. Su voz densa, donde se trababan las “erres”, transmitía afecto para los leales y desprecio para los adversarios; soltaba frases discriminatorias (“a los judíos les gustan las cosas difíciles”) y respondía al cargo de mafioso con taimada serenidad: “La indiferencia es la que hace vivir tranquilo”.

En un casting de directivos corruptos, Grondona hubiera sido rechazado por obvio. Otros piratas de las gradas son menos evidentes. El carismático Bernard Tapie fue cantante en los sesenta, participó en política con propuestas progresistas y presidió al Olympique de Marsella. Se conducía con la misma soltura a bordo de un yate, en un restaurante con estrellas Michelin o en un barrio de inmigrantes argelinos. En 1996, el juez Pierre Philipon le dictó orden de aprehensión por cometer un fraude millonario en el traspaso de jugadores.
Dos años después, Francia fue sede del Mundial y Jean-François Nys, profesor de la Universidad de Limoges, escribió: “La masa financiera drenada por el fútbol en el conjunto del planeta, está estimada en 1,5 billones de francos, equivalente al presupuesto de Francia. Esta masa financiera, por sus orígenes múltiples y sus flujos complejos, no siempre es transparente y atrae capitales dudosos, siendo posible que se blanquee dinero ‘negro’”.

No solo las dictaduras aprovechan los beneficios discrecionales del fútbol. Las democracias más desarrolladas han reservado una zona para ejercer la impunidad sin que parezca ilegal. Lo que no se aceptaría en un proceso electoral, se acepta en el deporte organizado, paraíso de la longevidad donde João Havelange gobernó la FIFA durante 24 años, Juan Antonio Samaranch, el Comité Olímpico Internacional por 21 años, y José Sulaimán, el Consejo Mundial de Boxeo durante más de tres décadas.

 Aunque no escasean los directivos honestos, los incentivos para la corrupción son difíciles de vencer. El fútbol produce negocios que no lo parecen. La FIFA es una asociación “no lucrativa” que dispone del presupuesto anual de Francia.

En 1964, el Cruz Azul subió a la primera división del fútbol mexicano. El equipo provenía de una cooperativa cementera. Hombre de izquierda, mi padre se entusiasmó con un proyecto donde el proletariado podía anotar goles. Los Cementeros jugaban en Jasso, Hidalgo, a casi noventa kilómetros de la Ciudad de México. Un domingo fuimos a verlos enfrentar al Guadalajara, único equipo sin extranjeros. Para mi padre, ese partido representaba el nacionalismo en la hierba. El pequeño estadio solo tenía una tribuna; más allá del campo, podían verse las casas de los obreros y las instalaciones de la fábrica.

Tiempo después, el Cruz Azul se trasladó a la capital, contrató a cracks indiscutibles (el portero argentino Miguel Marín, el defensa chileno Alberto Quintano, el entrenador mexicano Raúl Cárdenas) y dominó los años setenta con suficiente poderío para merecer otro apodo: La Máquina Celeste. Millones de niños delegaron sus ilusiones en ese club.

Pero al compás de esa historia de éxito, ocurría otra. Desde diciembre de 1953 y hasta 1976, el principal directivo era Guillermo Álvarez Macías, quien promovió el tránsito del ámbito amateur al profesionalismo. En los años setenta, su hijo “Billy” comenzó a despuntar como directivo. Desde entonces, los intereses deportivos de la cooperativa han estado en manos de una familia: los hermanos Guillermo y José Alfredo Álvarez Cuevas y su cuñado, Víctor Garcés Rojo. Lo que mi padre veía como la arcadia del socialismo deportivo se convirtió en el botín de unos cuantos.

Hace unos días fueron bloqueadas las cuentas de “Billy” Álvarez. La Unidad de Inteligencia Financiera pide que aclare transacciones por cerca de 40 millones de dólares y más de 300 millones de pesos, y ha levantado cargos por lavado de dinero y delincuencia organizada.

El Cruz Azul no obtiene un título desde 1997. Es el “ya merito” de nuestro fútbol; califica a la Liguilla, lo cual garantiza ganancias televisivas, pero pierde de último momento, lo cual justifica la compraventa de jugadores. Por ahí han pasado internacionales como Federico Lussenhoff, el Chelito Delgado, Emanuel Villa y Mauro Camoranesi (campeón mundial con Italia en 2006). Entre los costosos fichajes nacionales se cuentan los de Jared Borgetti, Kikín Fonseca y Paco Palencia. No faltan las contrataciones enigmáticas, como la de Youssouf Fofana, de Costa de Marfil, que llegó al club a los 30 años, en una suerte de prejubilación. Desde que alzó su último trofeo, el club ha contratado a más de cien jugadores y 17 técnicos.

Todo eso se logró con dinero ajeno. Consumado diplomático, “Billy” Álvarez se ha servido de sus impecables modales para especular con los recursos de los cooperativistas sin obtener campeonatos y ha contado con el apoyo otros directivos. Que haya permanecido más de cuatro décadas al frente del club confirma la ausencia de democracia en un deporte donde los atletas tienen fecha de caducidad, pero los presidentes envejecen en un palco.

En 2010, Víctor Garcés fue separado de su cargo como director jurídico del Cruz Azul porque se le vinculó con un desfalco de 400 millones de dólares. Garcés llevaba 22 años en la institución; su proceder no podía ser ignorado en esas oficinas. La cooperativa presentó tres demandas contra la directiva por “robos”, “disposiciones de dineros”, “contratos para favorecer a determinadas personas” y “contrataciones abusivas”. 

Ese año, tres juzgados fallaron a favor de la cooperativa, pero la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México impidió que las sentencias tuvieran efecto. Esto apunta a una red de sobornos y amenazas, según han denunciado experimentados analistas; entre ellos, Ignacio “el Fantasma” Suárez y Carlos Albert, exjugador del Necaxa. En días recientes, la plataforma Soy Fútbol lanzó una encuesta con la siguiente pregunta: “¿Crees que oculte algo Billy Álvarez?”. El 91 por ciento de los participantes contestaron afirmativamente.

Aunque el Cruz Azul podría desaparecer del fútbol mexicano, lo más probable es que sea rescatado por la Liga Mexicana, refugio de especuladores donde abundan las decisiones cuestionables. Aprovechando la crisis del coronavirus se suspendió el ascenso a primera división para los próximos cinco años. La esperanza de los equipos pobres fue aniquilada en favor de clubes que medran en primera división. En el fútbol mexicano la identidad es una franquicia: los dueños de Monarcas han dado la espalda a la afición de Morelia, que los apoyó durante décadas, y buscan una nueva sede en Mazatlán.

En la última página de En qué pensamos cuando pensamos en fútbol, el filósofo inglés Simon Critchley, comenta: “Ver un partido de fútbol es contemplar la cara más nauseabunda y aterradora de nuestro mundo. La belleza no es más que el punto de partida del terror”. La frase proviene de un aficionado de hierro que, sin embargo, experimenta una sensación de asco.

De 1996 a 2018, el Cruz Azul jugó en la cancha de la antigua Ciudad de los Deportes. En las taquillas del Estadio Azul prosperaba una peculiar picardía. Mendigos ataviados con la camiseta del equipo pedían limosna para “completar” su boleto. Los hinchas los apoyaban por solidaridad. Pero los pedigüeños no entraban al estadio. Eran aprendices de directivos: recibían dinero sin tener que ver con el deporte.

El fútbol debería dirimirse en las canchas. Por desgracia, los héroes que ejercen la magia en la hierba también son las piezas de otro juego, el especulativo ajedrez que vende y compra sus destinos."                   (Juan Villoro es escritor y periodista. The New York Times, 28/06/20)

18.3.20

¿Quién manda en el fútbol español? El negocio de las apuestas y los amaños.no solo se amaña el resultado final de un partido. Se puede manipular el número de faltas, córners o goles que se producirán en un encuentro. la 3º División española es un filón para cometer estos fraudes.

"Ni las entidades bancarias que han dado nombre a la Liga Profesional de Fútbol. Ni las marcas deportivas, ni las de coches, ni tan siquiera las de cerveza. Son las casas de apuestas las que parten el bacalao en la competición de fútbol

El 75% de los equipos de fútbol ya cuentan con un patrocinio de empresas de apuestas que, a su vez, son víctimas o verdugo del otro gran negocio: el de los amaños.

Atrás quedan las equis para marcar las 15 casillas de la quiniela del fin de semana. O los dobles y triples para asegurar, como mínimo, 11 aciertos. Ahora, la gran mayoría de aficionados al fútbol realizan sus apuestas de forma online en cualquier casa de apuestas.

 Esas que la mayoría de usuarios solo distingue por su color. Y es que solo en el segundo trimestre de 2017, estas apuestas movieron más de 1.400 millones de euros en España, según datos del Ministerio de Hacienda. Y, aquí el fútbol, es donde se lleva el mayor protagonismo.

Solo en España mueven 5.000 millones de euros. Si bien es cierto que la mayoría son premios. “Devolvemos el 95% del dinero en premios, nuestro ingreso estaría entre los 250 y los 280 millones de euros”, aseguró Alberto Eljarrat, CEO de Sportium, durante el foro 'Comunicación, Fútbol y Gestión Deportiva' en Madrid.

Pero estas famosas casas de apuestas no solo mandan en el fútbol generando ingresos con su negocio. Lo hacen también desde el patrocinio, la publicidad televisiva y, en última instancia, los amaños.

"La industria del fútbol, solo con los patrocinios, genera más de 600 millones por temporada. Concretamente, el 75% de los equipos de La Liga cuentan con una casa de apuestas entre sus patrocinadores", afirma Eljarrat. William Hill, Codere, Globet, Bwin, Bet365 o Betfair son solo algunas de las marcas que en los últimos años han patrocinado equipos como Real Madrid, Betis o Espanyol. O simplemente han aparecido en los marcadores publicitarios de sus campos.

Un millón de españoles están “enganchados”a las apuestas online. El dinero fácil sigue conquistando fieles. Por afición o para obtener ingresos extras, lo cierto es que más de 985.000 españoles de entre 18 y 75 años se declaran jugadores activos en las webs de juego online. 

En cuanto a estos patrocinios, las casas de apuestas solo son superadas por los acuerdos con marcas deportivas, los de empresas cerveceras y, en tercer lugar, por el grupo formado por firmas de refrescos, banca y automoción. No están en primer lugar, sin embargo, hace años ni tan siquiera se acercaban a este nivel de patrocinio. Además, La Liga también es un escaparate internacional a la vista de millones de personas.
 
Las televisiones tienen que rentabilizar una inversión que ronda los 1.500 millones de euros. Y aquí es donde las casas de apuestas también es el que manda. “El 40% de los bloques publicitarios están copados por casas de apuestas”, según el CEO de Sportium. Eso quiere decir que, antes del inicio del partido y en el descanso, los telespectadores visualizarán varios anuncios sobre apuestas. Y claro está, puede que apuesten también.

LA CARA B DE LAS APUESTAS: LOS AMAÑOS

Hace tan solo unos años se entendía por amaño futbolístico el intercambio de maletines para que un equipo no perdiera la categoría, por ejemplo. Ahora, debido a la mercantilización del fútbol, los amaños también toman otra dimensión.

Ya no es una cuestión futbolística, sino que se trata de un negocio rentable. Un aliciente para corromperse. Y no solo se amaña el resultado final de un partido. Se puede manipular el número de faltas, córners o goles que se producirán en un encuentro. Se puede hacer incluso en tiempo real y en cualquier categoría de fútbol. De hecho, la 3º División española es un filón para cometer estos fraudes.

Y en este sentido, las casas de apuestas son el origen de estos delitos. Pero también víctimas de los mismos. Este fraude genera pérdidas también para estas. Por ello, no es de extrañar que se afanen en perseguir y denunciar estas pérdidas. "Hoy en día las apuestas deportivas son víctimas de los amaños, pero también somos parte de la solución", sentencia Eljarrat.

No obstante, desde 2010 se persiguen las apuestas deportivas ilegales. Una reforma del Código Penal fija sanciones, multas o penas de cárcel para los infractores.

“La industria del fútbol, solo con los patrocinios, genera más de 600 millones por temporada. Concretamente, el 75% de los equipos de La Liga cuentan con una casa de apuestas entre sus patrocinadores”, afirma Eljarrat. William Hill, Codere, Globet, Bwin, Bet365 o Betfair son solo algunos de las marcas que en los últimos años han patrocinado equipos como Real Madrid, Betis o Espanyol. O simplemente han aparecido en los marcadores publicitarios de sus campos."               (Sandra Tobar, The economy Journal.com)

3.1.20

Supercopa de España, vender el alma por 120 millones

"Se ha confirmado que campos de fútbol de Arabia Saudí serán el escenario de la Supercopa de España. Se hablaba hace semanas y entonces hubo quejas y desacuerdos con esa opción de jugar ese torneo en ese país, tanto en el sector del deporte como en el de los derechos humanos. 

Sin embargo, contra las protestas de los defensores de derechos humanos, deportistas y políticos, la Federación Española de Fútbol (RFEF) ha confirmado que esa Supercopa se jugará en Arabia Saudí del miércoles 8 de enero al domingo 12 de ese mes de 2020. Es más, esa competición se jugará también en ese país los tres próximos años y por ello Arabia Saudí pagará 40 millones de euros por temporada. ¿No querías caldo?, toma tres tazas.


La Federación de Fútbol ha intentado justificar la decisión alegando que la Supercopa era una competición obsoleta con pérdidas económicas y ahora proporcionará beneficios al fútbol español. Portavoces de la RFEF han dicho que o se jugaba en Arabia Saudí o desaparecía la Supercopa. Bueno y qué. Que no se juegue un torneo sacado de la manga por la Federación de Fútbol de España en 1982 para hacer más negocio no es relevante ni altera la buena marcha del fútbol español. Aparte de que ¿acaso no hay campos de fútbol en países democráticos?

Conseguir beneficios de 120 millones de euros, que la RFEF percibirá en tres años, de ningún modo justifica que se contribuya a 'normalizar' la autocrática Arabia Saudí y presentarla como Estado normal y democrático cuando no es así. Si conseguir más beneficios económicos justificara las actuaciones inaceptables, habría que canonizar a Al Capone y a otros violadores de la ley y de los derechos humanos que en el mundo han sido y son.


Como denunció la Asociación de Mujeres en el Deporte Profesional, jugar en ese país es tanto como 'blanquear' Arabia Saudí a golpe de talonario. Si importan más unos millones de euros que los derechos humanos, la Federación hace un pan como unas tortas al ignorar que Arabia Saudí es uno de los países del mundo donde más se vulneran esos derechos. Como proclama Amnistía Internacional, nada puede estar por encima de los derechos humanos. Nada.


Líderes en penas de muerte


Amnistía Internacional ha recordado también las abundantes penas de muerte que se perpetran en ese Estado todos los años, así como la práctica habitual de torturar a las personas detenidas por no olvidar la discriminación que sufren las mujeres o los ataques a la libertad de expresión.


Es importante recordar que Arabia Saudí es el tercer Estado del mundo donde más se aplica la pena de muerte, sólo superado por China e Irán, según informe de Amnistía Internacional sobre la pena de muerte en el mundo. Amnistía recuerda que de enero a junio de 2015, 102 personas fueron ejecutadas en ese país y casi la mitad de ejecuciones en 2014 y hasta junio de 2015 fueron por delitos no violentos ni mortales, como adulterio, apostasía, tráfico de drogas, hechicería o brujería. El modo de ejecución más frecuente en Arabia es la decapitación, pero también se fusila y se crucifica. Las ejecuciones son públicas.


La pena de muerte que se aplica muy a menudo en Arabia Saudí vulnera las leyes y normas de derecho internacional sobre derechos humanos y agrava la violación de derechos de los acusados que son declarados culpables sin más pruebas que las 'confesiones' obtenidas con torturas.


Amnistía Internacional ha denunciado que la Supercopa se juegue en Arabia Saudí por el historial de violaciones de derechos humanos en ese Estado y también ha acusado a Arabia Saudí por su participación en la guerra del Yemen, bombardeando desde los aviones de la coalición que lidera, bombardeos que ya han provocado miles de víctimas civiles.


Hablando de derechos, hace unos días el rey Felipe VI visitó Cuba para asistir a la celebración de los 500 años de la fundación de La Habana. En banquete oficial y ambiente cordial, el rey se explayó en la defensa e importancia de los derechos humanos y eso está bien. Pero no recordamos que hiciera una intervención semejante en alguna de sus visitas a Arabia Saudí."                  (Xavier Caño, Nueva Tribuna.es, 18/11/19)