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10.11.23

Descontrol y engaño en la compra a ciegas de mascarillas en Madrid... La empresa acordó el pagó de madrugada, con escasa información y por WhatsApp... Hacienda ocultó a los consejeros el papel jugado por Luceño y Medina... La encargada municipal pensó que los intermediarios sólo querían ayudar, “Nunca me dijeron que iban a cobrar comisión. Yo entendí que querían ayudar a Madrid”... "El comisionista Luis Medina: “Lo que hablamos fue: ‘Un tercio para mí, un tercio para Alberto y un tercio para la empresa malasia”

 "La investigación de la Fiscalía Anticorrupción sobre la compra de un millón de mascarillas, 500.000 pares de guantes y 250.000 pruebas rápidas de detección de la covid a los comisionistas Alberto Luceño y Luis Medina ha destapado una cadena de engaños, desinformación y falta de control en el Ayuntamiento de Madrid que facilitó una presunta estafa de 11 millones de euros. 

La operación se llevó a cabo entre la última semana de marzo y la primera de abril de 2020, cuando la Comunidad de Madrid era el lugar de España donde la pandemia causaba más muertes y contagios.

El sumario del caso que ahora instruye el juez Adolfo Carretero incluye documentos de los organismos municipales encargados de la compra del material sanitario y declaraciones de los implicados en la operación que describen un escenario caótico, opaco, permeable al fraude.

La Empresa de Servicios Funerarios, encargada de pagar los 11 millones de euros que costó el material, se quitó la responsabilidad de encima cuando le preguntó la Fiscalía Anticorrupción: “La empresa no ha participado en la negociación de los términos ni de los anteriores contratos ni del resto de las adquisiciones de material sanitario o de protección adquirido en virtud y ejecución de dicho convenio, por lo que, en consecuencia, no dispone de copia alguna de correspondencia relacionada con la negociación de los términos de los contratos”, declararon los responsables de la funeraria, según consta en el sumario del caso, al que ha tenido acceso EL PAÍS. Fue la Concejalía de Hacienda la que se encargó de todos estos trámites a través de Elena Collado, alto cargo encargada de la compra del material y con la que uno de los comisionistas, Alberto Luceño, mantuvo comunicación telefónica durante todo el proceso.

 Luceño declaró al fiscal anticorrupción, en abril de 2021, que fue él quien fijó los precios del material vendido al Ayuntamiento de Madrid —de los más caros pagados aquellos días por las principales administraciones municipales de toda España—, que supuestamente fabricaba una empresa de Malasia llamada Leno. El comisionista relató al fiscal que hizo aquella operación en una situación de extrema necesidad cuando los precios subían en cuestión de horas. “Hablé con Elena Collado y me dijo que necesitaban el material de manera rápida, en tiempo y forma y de buena calidad. Y le dije que le podía asegurar esos tres productos” (mascarillas, guantes y pruebas).

Miguel Montejo, vocal de Más Madrid en el consejo de administración de la Empresa de Servicios Funerarios, explica a EL PAÍS que el 4 de abril preguntó a Collado por qué se decidió contratar a Luceño y Medina entre todas las ofertas recibidas. “Me dijo que no lo recordaba, solo explicó que creyó que eran personas altruistas y que, si hubiera sabido que eran comisionistas, habría ido directamente a la Fiscalía. Pero Collado no contestó a la pregunta de por qué no denunciaron los hechos cuando ya supieron que la Fiscalía estaba investigando, ni por qué se le ocultó al consejo de administración que aquella operación estaba dirigida por intermediarios”.

Luceño declaró al fiscal que había preguntado a su socio Luis Medina si conocía a alguien en la administración con quien pudiera contactar para ofrecerle material sanitario chino. Y que Medina le dio el contacto de los responsables municipales de Madrid. Como debía pagarse en parte por adelantado, el Ayuntamiento formalizó un convenio con su Empresa de Servicios Funerarios, que tenía flexibilidad suficiente en su actividad para asumir operaciones de ese tipo.

De madrugada

El decreto de alarma para combatir la pandemia cerró España a cal y canto el 14 de marzo de 2020. 10 días después, el martes 24 de marzo, el consejo de administración de la Empresa de Servicios Funerarios, municipal, se reunió de madrugada a través de un grupo de mensajería creado al efecto para aprobar una compra urgente que podía salvar vidas.

La coordinadora de Presupuestos y Recursos Humanos, Elena Collado, contó a los asistentes (con representación de todos los grupos políticos) que se trataba de adquirir un millón de mascarillas a 6,6 euros la unidad. Y que había que pagar la mitad esa misma noche por anticipado.

Collado no explicó entonces a los consejeros si aquella era la oferta más barata o la más cara de todas las que habían recibido, ni detalló que la operación se hacía a través de dos intermediarios, Luis Medina y Alberto Luceño; ni siquiera explicó si el fabricante que suministraría las mascarillas era de confianza o tenía solvencia suficiente para garantizar que el encargo llegaría a buen puerto.

Los representantes de todos los grupos municipales (Vox, Más Madrid, PP y PSOE) votaron a favor ante la emergencia. Unas horas después (25 de marzo), el consejo de administración volvió a reunirse de urgencia para más compras, que anunció otra vez Elena Collado: 250.000 pruebas rápidas a 17 euros la unidad y 2,5 millones de pares de guantes a 2 euros cada par. Tenían que actuar deprisa porque, según dijo, se estaba acabando la mercancía y había que pagar el 50% por adelantado.

Ese segundo lote resultó defectuoso. Las pruebas tenían una fiabilidad del 60%, muy lejos del 98% comprometido. Los guantes llegaron a un precio disparatado, incluso en pandemia. Tanto fue así que, cuando Elena Collado se quejó al respecto ante Alberto Luceño, este tardó una hora y media en comprometerse a devolver cuatro de los cinco millones de dólares que ya había pagado el Ayuntamiento por esa mercancía.

Luceño explicó al fiscal anticorrupción que existe una recomendación verbal de la Cámara de Comercio de París para que las comisiones no superen el 50% de cada operación: “Yo reconozco [que] en el contrato de las máscaras [me llevé] el 44,85% y en la otra operación un 49,91%”.

Esta respuesta dejó perplejo al fiscal anticorrupción, quien le leyó las comisiones que habían pactado Luceño y Medina por la venta de dos millones de pares de guantes. De los cinco millones de euros, 1,8 millones eran la comisión de Luceño y 1.125.000 euros la de Medina. En total, 2.925.000 euros sobre cinco millones, más del 50%.

Luceño intentó replicar al fiscal que esa operación “se intentó hacer, pero no se cobró”. En realidad, fue Elena Collado quien comprobó en un supermercado de Madrid que los guantes que habían comprado a través de Luceño y Medina a dos euros el par costaban menos de la mitad en comercios de la capital. Eso llevó a que Luceño devolviera cuatro millones de euros sin poner reparos."             (José Manuel Romero , El País, 15/04/22)

 

"El comisionista Luis Medina: “Lo que hablamos fue: ‘Un tercio para mí, un tercio para Alberto y un tercio para la empresa malasia”.

Luis Medina se presentó ante el fiscal anticorrupción como un probo empresario que cobra con naturalidad comisiones, aunque sea en el peor momento de la pandemia, y que se ha sentido engañado por su socio Alberto Luceño porque este se ha llevado más dinero que él como corretaje por la venta de material sanitario al Ayuntamiento de Madrid. El hermano del duque de Feria declaró que su único trabajo en este negocio fue el de “facilitador” para poner en contacto a Luceño, que tenía contactos en China para conseguir pertrechos médicos, con la responsable de compras del Ayuntamiento de Madrid, Elena Collado. Un trabajo que le reportó un millón de dólares, “menos del 10% [de comisión], que no es nada”, le explica al fiscal, quien manifiesta que en el asunto “hay muchas cosas raras”. “Lo que hablamos Luceño y yo era que las comisiones se dividían en tercios: que era un tercio para mí, un tercio para él y un tercio para la empresa malasia”, asegura Luis Medina. Pero su parte fue un millón, y la de su socio, casi cinco millones.

La declaración de Luis Medina, acompañado de dos abogados, se produjo el 13 de abril del año pasado, durante unos 40 minutos. Al principio se muestra algo nervioso, y tutea al fiscal. Su posición es clara: todo es legal, hizo un trabajo de intermediación por el que cobró, se desentendió del asunto y, ahora, con el escándalo por las abultadas comisiones, él también se ha escandalizado por lo que se embolsó su socio. La Fiscalía Anticorrupción, en su querella, atribuye a los dos empresarios delitos de estafa agravada, blanqueo y falsedad.

El interrogado se define a sí mismo como “un facilitador, un introductor”, cuya única misión fue enlazar a Luceno, con contactos en China, y con el Ayuntamiento. “Mi labor es únicamente ponerles en contacto, y yo del monto total, si lo sumas, lo que me llevo es menos de un 10% de comisión”, le cuenta al fiscal, a quien le explica: “En esa época las comisiones eran mayores porque eran unos meses en los que había mucha demanda y muy poca oferta y entonces todo se disparaba”.

Medina detalla que obtuvo el contacto de Elena Collado, responsable de compras del Ayuntamiento de Madrid, gracias a una profesora de su universidad, que, a su vez, “conoce bien al hermano del alcalde” de la capital. Él, según insiste, le dio el contacto a Luceño y nada más. “Yo no tengo ninguna relación con José Luis Martínez-Almeida”, insiste. El ministerio público vuelve a preguntar por la relación de negocios de los socios:

Fiscal. ¿Qué relación tenía usted...?

Luis Medina: Yo desde que acabamos con todo eso... creo que quedé un día a comer con Alberto, a toro pasado, el pasado abril o mayo, que vino a mi casa y, a partir de ahí alguna vez le preguntaba [a Luceño] por si había alguna comisión más que cobrar... y él no me coge el teléfono ni nada. (...) Pero vamos, yo llevo un año que no sé nada de él y, vamos, que tengo mil llamadas y mensajes sin contestar.

El motivo de este malestar es, cuenta el hijo de Naty Abascal, que se enteró de que su socio lo había engañado y había cobrado una comisión muy voluminosa, del 45% de lo vendido en mascarillas, según ha admitido el propio Luceño: “Yo tengo que fiarme de lo que me diga él y lo que hablamos un poco era que [las comisiones] se dividían en tercios, que era un tercio para mí, un tercio para él y un tercio para la empresa malasia. Y ya está. Eso era lo que yo sé a día de hoy; es ayer por la tarde que me entero realmente de lo que este señor se llevó...”.           (Jorge A. R., El País, 14/04/22)


"La responsable municipal de compras: “Nunca me dijeron que iban a cobrar comisión. Yo entendí que querían ayudar a Madrid”.

 La declaración ante la Fiscalía Anticorrupción de Elena Collado, la responsable del Ayuntamiento de Madrid que negoció el contrato de las mascarillas con los intermediarios Luis Medina y Alberto Luceño, es una muestra del caos en el que derivaron los procedimientos de compra de material sanitario en los primeros días de la pandemia, en marzo de 2020. “No había nada. Estaba el mercado absolutamente roto. Los proveedores habituales no tenían material y nosotros teníamos a 10.000 personas [trabajadores esenciales] en la calle. Cualquiera que podía ofrecernos algo se dirigía a nosotros y yo contestaba. Nos dimos cuenta de que era imposible comprar nada sin adelantar dinero. Como mínimo, el 50%”, afirma Collado, coordinadora general de Presupuestos y Recursos Humanos del Consistorio.

“No recuerdo quién me puso a mí en contacto con Rafael [se refiere a Luis] Medina. Pudo ser un concejal, otro coordinador… Me llegó el teléfono y le llamé. Me dijo que tenía un amigo, no recuerdo si dijo socio, que tenía empresas en China y nos podía ayudar”, prosigue. A partir de ahí, Medina la derivó a Alberto Luceño. “Me llegó un wasap: ‘Hola, buenos días, soy Alberto Luceño”. Este le pareció a Collado “un hombre un poco pagado de sí mismo”. “Me dijo que era un empresario de éxito, que había vivido en China y tenía muchísimos contactos y facilidad para moverse en ese entorno que entonces era un mercado persa. Me dijo que su mujer estaba trabajando de médico en el [hospital] Puerta de Hierro y que todo lo que pudiera hacer por nosotros, que encantado”. ¿Aportó papeles para verificar todo eso que decía?, le pregunta el fiscal. Y ella responde: “No, no creo. Hicimos una búsqueda en internet y vimos que la empresa era real. La verdad es que son las mejores mascarillas que tenemos”.

El fiscal Anticorrupción se interesa entonces por cómo se acordó el precio de seis dólares (5,54 euros al cambio actual) por mascarilla. “Lo que el proveedor dijo. La oferta era esa”, contesta Collado. Y añade: “Nos metimos en internet y vimos mascarillas de grafeno similares, y en aquel momento estaban a 40 euros. Y no llegaban, además. No sé si ustedes han tenido que comprar material en marzo… Nos pareció muy buen precio”. Luceño, según la responsable municipal, no le contó que él iba a recibir una comisión millonaria de la empresa a cambio de la intermediación: “Nunca. Yo entendí que de verdad querían ayudar a Madrid [...] Si yo oigo la palabra comisión, inmediatamente lo pongo en conocimiento de la policía”.

En un momento dado, Luceño les pidió que el Ayuntamiento escribiera una especie de carta de recomendación para presentar ante las autoridades chinas y que le “trataran bien” si surgían problemas. Les explicó, cuenta Collado, que si alguien elevaba la oferta, ellos corrían el riesgo de quedarse sin el producto, y que por eso era mejor asegurarse con esa carta. El Ayuntamiento lo hizo y la carta la firmó el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.

El fiscal pregunta también a la coordinadora general por la donación de 238.000 mascarillas que, después de lograr ese suculento contrato, hicieron Luceño y Medina al Ayuntamiento. “Sí, me llamó Alberto y me dijo que Luis y él habían decidido donarlas. Me pareció muy bien. Me dijo que quería que 50.000 fueran al hospital Puerta de Hierro [donde trabaja la esposa de Luceño]. Es de las donaciones más grandes que hemos recibido”, afirma.

En la parte final de su declaración como testigo, que duró unos 50 minutos, el fiscal le muestra a Luceño otros dos contratos firmados por el Ayuntamiento con la empresa Leno. Estos tenían que ver con el transporte del material sanitario desde China hasta Madrid. La funcionaria recuerda que en aquellas semanas era complicadísimo sacar los portes desde Asia y que recurrieron a empresas de transporte e incluso buscaban “huecos en aviones”. Quien se hizo cargo de aquella operación de transporte fue Rafael Gutiérrez de Mesa, una persona a la que describe como experimentada en este tipo de movimientos de comercio exterior. Collado señala que cuando llegaba el material a España se enviaba a la Policía Municipal, que escoltaba la mercancía, “porque pasaban cosas en todos los sitios”.

En otro pasaje de la declaración, el fiscal le pregunta por los guantes que compraron a la empresa malasia por mediación de Luceño, y que resultaron ser mucho más caros de lo esperado. “Eso fue horrible”, dice Collado moviendo la cabeza. Explica que cuando los contrataron pensaron que estaban adquiriendo guantes gruesos para cubrir todo el brazo, “para pandemias”, y que cuando vieron que lo que llegaba eran guantes normales de los que se vendían en los supermercados a 20 céntimos casi se “desmaya”. “Le dije [a Luceño]: esto es una estafa, voy a la policía”. Él le dijo que iban a devolver el dinero y, efectivamente, en cuestión de “ocho a diez horas” llegó al Ayuntamiento una transferencia de “cuatro millones y pico”.

Collado, que en todo momento mantiene una actitud de aparente colaboración con el fiscal, afirma que en aquel momento “todos” se sintieron “traicionados”, y asegura que después del “disgusto” de los guantes, “ni contestó” a los mensajes de la empresa, ni quiere mantener relaciones con ella “ni muerta”. “Antes me muero; ya puede pasar otra pandemia, somos todos funcionarios, qué le puedo contar, te puede costar, no sé...”, le dice al fiscal.

El interrogatorio termina con el fiscal solicitándole a Collado que entregue copias de los contratos, los mensajes de WhatsApp, y muestras de los materiales que trajeron Medina y Luceño."           (El País, 14/04/22)

25.9.23

La Guardia Civil investiga una trama que implica al PP de Andalucía: “Cajas fuertes en el armario" y “dinero en sobres y bolsas”

 "La Guardia Civil, a través de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Málaga, investiga una trama de corrupción que salpica de lleno al Partido Popular de Andalucía. Por el momento, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Ronda ha imputado a la alcaldesa de la localidad, María de la Paz Fernández Lobato, y a otras seis personas por cometer presuntos delitos de malversación, falsedad documental y prevaricación.

En las diligencias previas a las que ha tenido acceso en exclusiva ElPlural.com, la Guardia Civil relata una trama en torno a la empresa pública de limpieza, Soliarsa, que utilizaba “cajas fuertes” y “dinero en sobres” y “bolsas” para supuestamente robar dinero público y ofrecer puestos de trabajo por “afinidad política”.

Los detalles relatados por la Guardia Civil son escandalosos y afectan de lleno al Partido Popular de Andalucía.

Cabe recordar que el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla y el coordinador general del PP nacional, Elías Bendodo, son personas muy cercanas a María de la Paz Fernández Lobato.

“Cajas fuertes, sobres y bolsas”

“Había varias cajas fuertes, una que se encontraba en la oficina del jefe (…) otra que era del tamaño de un mueble y la cual se encuentra en las oficinas de Soliarsa y una tercera caja fuerte de tamaño pequeño”, relata uno de los testigos de esta trama a la Guardia Civil en una serie de declaraciones a las que ha tenido acceso en exclusiva este periódico.

Los diferentes testigos aseguran a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estados que desde la empresa pública se sacaron “bolsas de dinero habiendo monedas y billetes”.

"El dinero defraudado se lo repartían en sobres cerrados”, se explica en otro momento de las diligencias previas emitidas por la Guardia Civil y en las que se pone el foco en “ordenes de transferencias y facturas firmadas por la alcaldesa” del Partido Popular de Andalucía.

La Guardia Civil lo tiene claro: “Hay indicios relevantes que permitirían inferir la presunta comisión de ilícitos penales en el seno de la empresa pública Sociedad para la Limpieza y el Aseo de Ronda S.A. (Soliarsa)”.

En concreto, la Guardia Civil habla de “pagos (ilegales) realizados a empresas externas”, “desvío de fondos públicos”, y “confección de facturas y documentos (falsos)”. Se carecía, además, “de un procedimiento de contratación de empresas externas”. Y de todo ello, la máxima responsable es la alcaldesa del Partido Popular.

Así lo expone con claridad la Guardia Civil en las siguientes afirmaciones que forman parte de las Diligencias Previas:

“Es la única que cuenta con la potestad, de por un lado, aprobar y dar su conformidad a las facturas presentadas por empresas externas (contratos menores), así como, para ordenar el pago de las mismas mediante la emisión de órdenes de transferencia”.

“Es la máxima responsable de la entidad, asumiendo entre otras funciones, la de órgano de contratación y por ende, la aprobación de contratos de empresas externas adjudicados por la sociedad, debiendo asegurar la correcta realización de la prestación pactada”.

“Le corresponde supervisar su ejecución (contratos) y adoptar las decisiones y dictar las instrucciones necesarias con el fin de asegurar la correcta realización de la prestación pactada”.

“Asume el cargo de máxima responsabilidad en la Ejecutiva de esta sociedad, y que por ende, habría participado en aquellas decisiones al más alto nivel adoptadas en relación a la gestión de dicha entidad pública”.

“Es la máxima responsable de aprobar y dar conformidad a contratos menores”.

“(Tiene) una falta de control absoluta por parte del órgano de contratación en el cumplimiento de la legalidad y en la justificación de la necesidad de realizar los citados contratos que se reflejaría principalmente en la carencia de inventario”.

“Es la única persona autorizada en las cuentas bancarias del ente en cuestión, por lo que sería la responsable única de aprobar todos los contratos para posteriormente emitir las órdenes de pago”.

En definitiva, la Guardia Civil sostiene que en Ronda se han producido “prácticas que podrían ser constitutivas de ilícitos penales”.

Amenazas a ElPlural.com

A raíz de la publicación de esta exclusiva, el Ayuntamiento de Ronda ha amenazado con denunciar de nuevo a ElPural.com.

Amenazas que se llevan produciendo desde que este periódico desvelase en exclusiva el pasado mes de abril que habían denunciado ante la Agencia Tributaria y la Policía a la alcaldesa de Ronda (PP) por recibir presuntamente miles de euros en dinero negro de comisiones.

El Ayuntamiento también ha emitido una respuesta oficial en la que destaca que María de la Paz Fernández Lobato y la exalcaldesa María Teresa Valdenebro Ríos están siendo llamadas a declarar en calidad de investigadas, no por haber participado en actividades específicas, sino debido a su papel como presidentas del consejo de administración de Soliarsa durante el período bajo investigación. El Ayuntamiento asegura que no se les acusa de estar involucradas en las circunstancias denunciadas ni se sugiere que tuvieran conocimiento de las mismas (sic).

Comunicado del Ayuntamiento de Ronda 

Trás la publicación de este artículo, el Ayuntamiento de Ronda ha lanzado el siguiente comunicado:

"Ante la información aparecida con relación a las diligencias judiciales abiertas a la empresa SOLIARSA, queremos aclarar lo siguiente: 

-La investigación tiene su origen en una auditoría realizada sobre la empresa referida a los años 2018 y 2019, encargada por propio Gobierno del Partido Popular, nada más acceder a la Alcaldía. 

-Dado que Mari Paz Fernández tomó posesión del cargo, a mediados de junio de 2019 tras las elecciones municipales celebradas ese mismo año, el periodo en que presidió el consejo de administración de la empresa SOLIARSA que está siendo investigado fue tan solo de esos seis meses, correspondiendo al PSOE cualquier tipo de responsabilidad en los años anteriores. 

-Tras la auditoria a la empresa realizada por expreso encargo del gobierno del PP, Mari Paz Fernández adoptó de manera inmediata todas las medidas que el informe y los técnicos municipales propusieron para subsanar las deficiencias detectadas. 

-María Paz Fernández, -al igual que la anterior alcaldesa socialista María Teresa Valdenebro-, ha sido llamada a declarar por el Juzgado por la circunstancia objetiva, por la formalidad, de haber sido presidenta del consejo de administración de la empresa en una parte del periodo investigado, sin que en ningún momento se le haya imputado haber realizado ninguna actuación ilícita. No es cierto, ni consta ninguna mención en las diligencias de la Guardia Civil en tal sentido, que la alcaldesa tuviera conocimiento de los hechos investigados, ni mucho menos que se hubiera beneficiado o lucrado de ninguna forma. 

-Por todo ello, en el mismo momento en que el Juzgado le notificó el auto judicial que acordaba su citación para declarar, la alcaldesa recurrió tal resolución estándose en este momento a la espera de que el Juzgado resuelva el recurso planteado. 

-Conforme establece la ley, la alcaldesa ni ningún político intervienen nunca en los procedimientos de contratación de trabajadores, ya que esta función corresponde exclusivamente a un tribunal formado por funcionarios municipales. Por ello es absolutamente falso que la alcaldesa haya dado trato de favor en la contratación de ninguna persona, ni a su hermano, ni tampoco a “un fisioterapeuta y profesora de la guardería de su hija de su hija” que ni tan siquiera forman parte de la plantilla de Soliarsa. Tan poco fundamento tiene lo anterior, que ni siquiera es objeto de la investigación abierta por el Juzgado. 

-Confiamos en que de manera inmediata la Justicia disipe cualquier sospecha de responsabilidad de la alcaldesa de Ronda, que siempre ha actuado con el máximo respeto a la legalidad y en defensa de los intereses de todos los rondeños. 

-Por último, desde la Alcaldía se ha anunciado que esta misma mañana se ha dado instrucciones a los abogados para que interpongan una querella ante la Fiscalía, por la divulgación de datos personales que incluso afectan a su intimidad familiar, como por las calumnias vertidas"."                     (J. M. Garrido, El Plural, 18/09/23)

4.8.23

Joan Carles ‘El Texas’: el empresario que ha hecho caer al Ayuntamiento de Sitges

"La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha detenido a 11 personas por su presunta vinculación con irregularidades en la adjudicación de subvenciones y contratos menores del Ayuntamiento de Sitges a la Mesa del Tercer Sector Sitges-Garraf, entidad creada en 2014 por Joan Carles N. F., un empresario de la localidad que también ha sido arrestado.

Engrosan la lista de detenidos junto al empresario la alcaldesa, Aurora Carbonell (ERC); uno de los regidores de su partido, Jaume Monasterio; el secretario municipal, Oriol Buxeres; la técnico de Playas, Marta Almirall; y el jefe de Servicios Urbanos, Juli Sales, además de otros investigados de los que no ha trascendido la identidad. Todos ellos, excepto dos que pasarán en las próximas horas a disposición judicial, han salido en libertad con cargos tras declarar en dependencias policiales.

'El Texas', conocido en el pueblo

Los vecinos del municipio, que se han mostrado “sorprendidos” con la detención de la alcaldesa, han trasladado a Crónica Global que el empresario es “muy popular” en la localidad costera, donde su familia regentó el Texas, un bar que cosechó cierta popularidad en pleno centro de Sitges. Fue precisamente este local, ubicado en la calle Jesús, el que le dio el apodo por el que todavía hoy se le conoce, pese a que lleva cerrado aproximadamente dos décadas.

De hecho, los vecinos apuntan a que el establecimiento echó el cierre después de que el empresario asumiera su gerencia. “No ha tenido suerte en los negocios, ni siquiera en el extranjero”, precisan. Desde hace unos años, Joan Carles participaba de forma activa en las actividades del pueblo y gestionaba la Mesa del Tercer Sector Sitges-Garraf, regada con las subvenciones del ayuntamiento, ahora objeto de investigación de la UDEF.

Precisamente, los vecinos se preguntan cómo el consistorio colaboró desde 2014 con esta entidad, pese a que el empresario no tenía experiencia en el ámbito social. Además, tras su clausura el año pasado, el consistorio mantuvo relaciones con la cooperativa que fundó y que también está bajo la lupa de los investigadores.
 
Consternación en Sitges

La detención de 11 personas ha consternado a este municipio de 31.222 habitantes en el que, a pesar del turismo, la mayoría se conocen. Aunque coinciden en que debe investigarse el destino de los casi 600.000 euros del erario que deberían haber ido a parar a personas en riesgo de exclusión social, critican la actuación policial.

Aseguran que les parece “excesivo” que los políticos salieran esposados del consistorio, porque “no son gente violenta ni peligrosa”. De hecho, en Cataluña la otra actuación policial que dejó una imagen similar fue la salida de los furgones policiales ante la Audiencia Nacional de Lluís Prenafeta y Macià Alavedra, los otora hombres poderosos de los gobiernos de Jordi Pujol que fueron condenados por corrupción en el caso Pretoria. También hubo imágenes del entonces alcalde de Santa Coloma de Gramenet, Bartomeu Muñoz (PSC), entre otros. Ese caso fue investigado por si hubo una exposición excesiva ante los medios y se archivó.

13 años más tarde, la actuación de la Udef ha causado un gran revuelo en la población costera. "Nos hemos quedado anonadados", aseguran los vecinos, aunque exigen explicaciones sobre lo que ha pasado. "No nos hace ninguna gracia todo esto, espero que todo haya sido un malentendido" apuntan en relación a las indagaciones que instruye el Juzgado de Instrucción 8 de Vilanova i la Geltrú por presuntos delitos de prevaricación, malversación y falsedad documental.
 
Las reacciones de la oposición

Tras la celebración de una junta de portavoces extraordinaria durante la tarde del miércoles en el Ayuntamiento de Sitges, Mónica Gallardo, regidora de Junts per Sitges, reconocía estar “muy preocupada” por la compleja situación. Eso si, pidió la “presunción de inocencia” para todos los investigados.

“Queremos tener los detalles y todos los datos para poder aclarar esto lo antes posible, ya no por nosotros sino por Sitges, que está convulsionado tras la detención de la primera autoridad del municipio”, expresaba. Afeaba también, como la mayoría de vecinos consultados por este medio, la decisión de la Policía Nacional de esposar a los investigados. “Creemos que estas no son las formas deseables de hacerlo, pienso mucho en su familia y en todos los trabajadores públicos que mañana tendrán que levantarse e ir a su puesto de trabajo”.

Eva García, regidora del Partido Popular, confirmaba que su formación ya ha solicitado los contratos y expedientes que son objeto de la investigación, además de las anotaciones que se hicieron tanto por parte de la Secretaría General como desde el propio consistorio. “Analizaremos la información detalladamente y actuaremos en consecuencia”, avanzaba. “Nos preocupa muchísimo ver un gobierno municipal que ya empieza con una alcaldesa detenida por una presunta trama que viene del gobierno anterior de CiU y el PSC”, en referencia a la legislatura de Miquel Forns. 
 
La Taula del Tercer Sector se desmarca
 
Por su parte, la Taula d'Entitats del Tercer Sector Social de Catalunya se ha desvinculado completamente de la entidad investigada, que ni siquiera forma parte de su red pese al parecido de su nombre. "No hemos mantenido ninguna relación con ésta y hasta este momento tampoco hemos tenido conocimiento de su origen y su funcionamiento", han expresado en un comunicado."                      (Sara Cid, Crónica Global, 21/06/23)

15.11.22

La alcaldesa de Marbella adjudicó obras por más de 600.000 euros al “testaferro” de su hijastro procesado por narcotráfico

 "Una empresa del ciudadano sueco Nils Fischer, procesado junto al marido y a un hijastro de la alcaldesa de Marbella por pertenecer a una organización criminal dedicada al narcotráfico, ha sido adjudicataria de al menos cinco contratos de obra por parte del Consistorio presidido por Ángeles Muñoz. 

Según la documentación a la que ha tenido acceso elDiario.es, Codecosol –la sociedad que Fischer utilizó presuntamente para blanquear dinero de la venta de cannabis– recibió entre 2011 y 2015 cinco adjudicaciones por un total de 642.415,22 euros durante el segundo mandato de Ángeles Muñoz en el Ayuntamiento marbellí.

Fischer presume en su perfil de Linkedin de ser “uno de los principales contratistas del Gobierno local” de Marbella a través de su empresa, Codecosol. Los investigadores incluyen a esta sociedad como uno de los instrumentos para blanquear dinero del narcotráfico por parte de la Mocro Mafia sueca en la Costa del Sol.

En su filial en Málaga, la mafia sueca tendría como “jefe o administrador” a Joakim Broberg, de 49 años, hijastro de la alcaldesa desde que su padre se casó con Muñoz, hace tres décadas. Y este, a su vez, disponía como “hombre de confianza” y “testaferro” a Nils Fischer, según los términos utilizados por el juez Manuel García Castellón en su auto de procesamiento.  

Codecosol (Construcciones y Demoliciones Costa del Sol), la sociedad de Fischer de los contratos con el Ayuntamiento de Ángeles Muñoz, habría sido usada “como tapadera para diferentes negocios inmobiliarios”, remata el juez. Fischer está procesado por pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico. Integra el grupo de acusados al que el juez ha impuesto una fianza de 25 millones de euros.

Tres de los cinco contratos localizados por este medio fueron adjudicados a la empresa de Fischer por medio del procedimiento de negociación con publicidad. En estos casos, la Ley de Contratación del Sector Público obliga a que tres o más empresas sean invitadas por la administración correspondiente y que se negocie previamente con ellas antes de la presentación de la oferta.

El abanico de motivos a los que se puede acoger la administración para elegir este procedimiento es tan amplio y genérico que resulta un recurso frecuente. Los tres contratos que se adjudicaron a Codecosol por este procedimiento son la rehabilitación de pavimentos dañados por la lluvia en 2011, el acerado de la Avenida Manolete en 2013 y la rehabilitación del Auditorio Municipal, también en 2013. 

Esta última obra con la firma de Ángeles Muñoz resultó especialmente polémica porque el resultado final obligó al siguiente equipo de gobierno a clausurar el auditorio ante el riesgo de accidente. Se trata de la segunda adjudicación en mayor cuantía de las conseguidas por Fischer, 135.000 euros en 2013.

Dinero procedente de la Junta

El mayor negocio que Fischer hizo con el Ayuntamiento de Marbella data de 2011 y responde a la rehabilitación de los pavimentos dañados por la “climatología adversa”, por un importe de 250.000 euros. En este caso, los fondos procedían de la Junta de Andalucía, concretamente del Plan Proteja, dinero que facilitaba la administración autonómica a los Ayuntamientos para estimular el empleo durante la crisis de la pasada década.

Por último, el acerado de la Avenida Manolete, adjudicado en 2013, costó 60.000 euros. Se da la circunstancia de que esta última obra, la acera de la Avenida Manolete, afecta al tramo coincidente con un centro comercial y de oficinas llamado Centro Plaza. Allí se ubica la sede de Codecosol, justo en frente de Wasa Consulting, la sociedad registrada por la Policía en febrero de 2021 en presencia de Lars Gunnar Broberg, su dueño y marido de la alcaldesa. La Fiscalía Provincial investigó esta concesión en 2017, según informó Marbella Confidencial. Las diligencias fueron posteriormente archivadas, aseguran fuentes jurídicas.

Los otros dos contratos que se llevó Codecosol pudieron ser adjudicados sin concurso por ser considerados “menores”. Fue el acondicionamiento de un muro en la calle Fuengirola, dentro del Plan de Barrios, por 36.318,18 euros, y la “eliminación de barreras arquitectónicas y adecuación de acerado” en la Avenida de la Independencia, por 49.605,49 euros. elDiario.es ha intentado recabar la versión de Nils Fischer a través de su abogado pero el empresario ha declinado hacer declaraciones.

Este medio también ha preguntado al Ayuntamiento de Marbella por la relación entre la alcaldesa y el empresario sueco y tampoco ha obtenido respuesta. Cuando Marbella Confidencial preguntó en 2017, una fuente cercana a la regidora admitió que ésta conocía a Fischer pero negó que tuvieran amistad, al tiempo que defendió la actividad empresarial en la ciudad del procesado por integrar una organización criminal. “Es un gran trabajador”, opinaba la alcaldesa.

“Tenemos la jodida Andalucía”

En la investigación por narcotráfico, la UDEF de la Policía plasmó en un informe distintas afirmaciones del hijastro de la alcaldesa, Joakim Broberg, celebrando la victoria en 2019 del Partido Popular en Marbella, Estepona y en la Junta de Andalucía, al tiempo que lo vinculaba a sus inversiones inmobiliarias.

“Porque ahora hemos ganado nosotros también. Porque ahora tenemos la Junta de Andalucía. Tenemos Marbella. Tenemos Estepona. Tenemos todo. La ciudad es nuestra. Básicamente, tenemos toda la jodida Andalucía”, le dice a otro de sus socios, también procesado. El comentario se produce en una llamada cuyo objetivo es informar de que está sentado en un bar al lado de un funcionario de Benahavís que le desbloqueo unas adjudicaciones. 

La UDEF propuso al juez del caso que abriera una pieza por delitos de corrupción. Ni el magistrado ni la Fiscalía Antidroga consideraron que eran indicios suficientes ni para eso ni para deducir testimonio a un juzgado local y que éste decidiera si investigaba un caso de corrupción aparte. 

“De las conversaciones telefónicas interceptadas a Joakim Broberg se desprende la gran influencia que tiene el sueco en las decisiones del Ayuntamiento de Benahavís sobre cuestiones urbanísticas y esto es debido a las relaciones de parentesco con la regidora marbellí, localidad limítrofe y de la cual también fue alcaldesa [en realidad teniente de alcalde] en el pasado (entre los años 95 y 98). Esta influencia la utilizaría en su propio beneficio, contando con la colaboración de personas de su círculo cercano”, escribió la Policía. 

29.9.22

El cuñado de Rita Barberá utilizó su empresa para 'lavar' 600.000 euros en mordidas

 "El cuñado de Rita Barberá, José María Corbín, utilizó su despacho de abogados para canalizar y 'lavar' las presuntas mordidas del caso Azuz. Según consta en el sumario al que ha accedido ElPlural.com, “a través de la mercantil Corbín Abogados S.L. obtuvo la cantidad de 602.156,48 euros por facturaciones ficticias”. Además, dicen los investigadores que también cobró “cantidades en efectivo que constan en las distintas operativas”. Es más, el 70 por ciento del trabajo que entraba en su despacho era ficticio y para dar apariencia de legalidad a las supuestas mordidas.

Los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil han descubierto que, al menos siete empresas vinculadas al grupo Axis, efectuaron una serie de pagos a la mercantil Corbín Abogados SL en una relación comercial que se prolongó desde el año 2007 hasta el 2013, ascendiendo el montante de los pagos a 602.156 euros.

Según la magistrada instructora del caso, la realidad de los pagos realizados a Corbín “provenían de comisiones de naturaleza ilícita, pero se les revistió de un marco contractual totalmente ficticio para que se les dotara de una apariencia de legalidad, de ahí que José María Corbín habría llevado a cabo la instrumentalización de la mercantil Corbín Abogados con la finalidad de obtener comisiones de naturaleza ilícita”.

Se esa presunta instrumentalización, matiza la juez que la denomina así por cuanto que “aprovechando el objeto social de la mercantil” (despacho de abogados), y que José María Corbín era abogado de profesión, “se establecieron relaciones contractuales justificadas en servicios de asesoría jurídica que no se prestaron, por lo que el objeto de los contratos jamás se cumplió ni se prestó el servicio a la mercantil contratante”.

Alfonso Grau

José María Corbín entró en contacto con el empresario corruptor del caso, Jaime Febrer, a través de Alfonso Grau, entonces vicealcalde del Ayuntamiento de Valencia. Además, según expone el sumario, también aprovechó “por su condición de estar casado con María Asunción Barberá Nolla, hermana y jefe de Gabinete de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, lo que le permitía conseguir o facilitar los intereses económicos que el Grupo Axis tenía con el Ayuntamiento de Valencia”.

Sobre los pagos recibidos de las empresas de Febrer, el sumario especifica que se efectúan desde siete mercantiles distintas del citado grupo, así: de CVC. S.L. percibió 287.880 euros, del Grupo CVC Axis S.L, 43.110 euros, de L`Illa de Hydra S.L, 27.840 euros, de Actuaciones Urbanísticas Valencianas al Mar S.L. 97.166 euros, de Actuaciones Rústicas S.L. 24.360 euros, de Mediterránea de Actuaciones Integradas S.L. 87.000 euros y, por último, de Nou Biourbanisme S.A., 34.800 euros.

En marzo de 2007, Corbín y Febrer se reunieron para “ultimar” los detalles de su relación ‘comercial’. En la reunión se expuso la relación de asuntos en los que Corbín debía participar nombrándolos como “Colegios”, “Acinelav Inversiones 2006 S.L.-CLH” y “Biourbanisme VPO”, estableciéndose los objetivos, cuantías y el marco temporal de los asuntos.

Ello dio lugar a la confección de tres contratos en los que se antedató la fecha al 1 de febrero de 2007 con diferentes empresas del grupo Axis. Así aparece firmado a esa fecha los contratos entre Corbín Abogados SL con Construcciones Valencia Constitución SL, con Actuaciones Rústicas SL y con y L´Illa de Hydra SL,

Los tres contratos tienen un objeto genérico de asesoramiento y representación, pero “aparece debidamente especificado a mano, en cada uno de ellos  el verdadero asunto por el cual se iban a efectuar los pagos estipulados”, a saber y correlativamente “NPR-4 Grao”, “Colegios” y “ Valencia VPO”, es decir las operaciones urbanísticas bajo investigación judicial."             (Loreto ochando, El Plural, 27/04/22)

28.9.22

Si de verdad queremos atajar la corrupción, el delito de prevaricación debe entrañar pena de cárcel. Para evitar, por ejemplo, aberraciones como esta: "Condenada la exalcaldesa de Manilva por 749 contratos “a dedo”. Antonia Muñoz contrató personal “sin procedimiento legal alguno” entre 2007 y 2013 para este municipio de la Costa del Sol"

Max Pradera @maxpradera

Si de verdad queremos atajar la corrupción, el delito de prevaricación debe entrañar pena de cárcel. Para evitar, por ejemplo, aberraciones como esta: Antonia Muñoz: Condenada la exalcaldesa de Manilva por 749 contratos “a dedo” | España | EL PAÍS

4:12 p. m. · 23 ago. 2022
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 "Condenada la exalcaldesa de Manilva por 749 contratos “a dedo”. Antonia Muñoz contrató personal “sin procedimiento legal alguno” entre 2007 y 2013 para este municipio de la Costa del Sol, cuyo actual regidor tiene dos causas judiciales pendientes.

 Cuando se destapó el caso Malaya de corrupción política en 2006, todas las cámaras enfocaron hacia Marbella. La presión mediática creció con las idas y venidas de implicados como Julián Muñoz o Isabel Pantoja, hasta que en 2013 el juez dictó sentencia. Sin embargo, en esos mismos años y a poco más de 40 kilómetros de distancia, el Ayuntamiento de Manilva (16.894 habitantes) pasaba desapercibido mientras contrataba a dedo a cientos de personas. Es justo lo que ha declarado probado una sentencia de la Audiencia de Málaga, que ha condenado a nueve años de inhabilitación para cargo o empleo público a la entonces alcaldesa Antonia Muñoz. Lo hace por un delito continuado de prevaricación administrativa tras realizar 749 contratos de trabajo “sin procedimiento legal alguno” entre los años 2007 y 2013. Muñoz tiene otras dos causas judiciales pendientes, en ambos casos, junto al alcalde actual, Mario Jiménez.

Muñoz llegó a la alcaldía de Manilva —uno de los municipios más pequeños de la Costa del Sol— en 1999 con Izquierda Unida, pero perdió el cargo un año después tras una moción de censura promovida por el GIL de Jesús Gil y el socialista Emilio López Berenguer, que ocupó su puesto y fue expulsado del PSOE por ello. La inestabilidad política local se sucedió en los años siguientes. En 2003 ganó las elecciones el antiguo gilista Pedro Tirado (entonces en el Partido Democrático de Manilva), quien fue detenido dos años después en la operación Ballena Blanca y que tenía en casa 770.000 euros en billetes de 500 euros enrollados y sujetos con gomas. Le sucedió Salvador Zotano, del PSOE, partido que también lo expulsó por desobediencia.

La convulsa situación política parecía encauzarse en 2007 con la vuelta de Antonia Muñoz, pero ahí es donde sitúa el juez el inicio de las contrataciones irregulares. Según la sentencia de la Sección Novena de la Audiencia de Málaga, la exalcaldesa se valió de dos sociedades municipales — Fundación de Manilva para el Desarrollo y la Sociedad Deportiva Manilva— para contratar “de manera sistemática” a personal del Ayuntamiento “prescindiendo de todo procedimiento legal, sin proceso de selección, sin atención a los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, simplemente eligiendo de forma personalista a aquellos que decidía contratar”. El fallo judicial cifra en 749 contratos de trabajo los realizados por Muñoz entre 2007 y 2013, muchos de ellos iniciados de forma temporal y que se transformaban al tiempo en indefinidos.

“El Ayuntamiento se encontraba de forma repentina con trabajadores que ni siquiera habían sido nombrados legalmente a los que había que pagar la nómina”, recoge la sentencia, que subraya cómo se eliminó una convocatoria pública de 201 plazas “por razones políticas”, según declaró un testigo. También destaca que la Intervención municipal avisó de la ilegalidad de las contrataciones en distintas ocasiones, pero la exalcaldesa no hizo caso. En uno de sus informes, la interventora afirmaba que “salvo cuatro administrativos, un ingeniero técnico, los policías locales, el secretario” y ella misma, el resto del personal —que sumaba 518 empleados municipales— se encontraba en situación de interinidad. “Lejos de solucionar el problema de que todo ese personal carecía de consignación presupuestaria, [se] contrató a más de 400 personas más”, continúa el texto de la Audiencia de Málaga. Entre los referidos, como denunció entonces el comité de empresa, a toda la lista de IU y decenas de familiares directos o políticos.

Muñoz se defendió durante el juicio —celebrado en enero y febrero pasados— argumentando que este tipo de contrataciones irregulares ocurrían antes y después de su mandato. También explicó que, dada su formación como auxiliar de administrativo, carecía de conocimiento sobre los procedimientos y que toda su actuación se derivó de su “buena intención política”. El tribunal ha respondido que “es evidente” que quien “se presenta a un cargo público en principio se sobreentiende que cuenta con unas nociones, cuando menos mínimas, de sus tareas y responsabilidades que asume” y que cuenta con asesoría técnica para resolver cualquier duda.

Por todo ello, la exregidora ha sido declarada “autora criminalmente responsable de un delito continuado de prevaricación administrativa” y condenada a una pena de inhabilitación para todo cargo o empleo público durante nueve años. También ha sido condenado el que fuera su asesor jurídico a 21 meses de inhabilitación.

Dos casos pendientes

La exalcaldesa dimitió de su cargo en octubre de 2014. Lo hizo sin dar explicaciones. “Es mi decisión y en ello han pesado muchos factores, pero sobre todo, el interés y el beneficio del pueblo de Manilva”, aseguró entonces. Un año antes se había dado de baja de Izquierda Unida junto a todo su grupo municipal cuando el partido presionó para forzar su salida. La sustituyó Diego Urieta, que figuraba en el grupo de no adscritos. Tras las elecciones de 2015, llegó al poder Diego José Jiménez (PSOE), que en 2016 fue desbancado por Mario Jiménez (Compromiso Manilva) tras una moción de censura presentada por su formación e Izquierda Unida, pero que contó con el apoyo del Partido Popular y la Agrupación Socialista de Manilva (sin relación con el PSOE, que votó en contra).

Mario Jiménez continúa hoy como alcalde. Tanto él como Antonia Muñoz están pendientes de juicio en otras dos piezas del caso Manilva. En la denominada Manilva II ambos se enfrentan a dos años de prisión por la supuesta contratación ilegal de empresas por parte del Ayuntamiento. En Manilva III, que investiga presuntas irregularidades en el traspaso de fondos municipales a la entidad urbanística El Hacho entre 2009 y 2012 —cuando Muñoz era regidora y Jiménez edil—, la Fiscalía les acusa de los delitos de prevaricación y malversación y solicita ocho años de prisión para ella y cuatro para él."       (Nacho Sánchez, El País, 04/08/22)

22.9.22

La Empresa Municipal de Transportes planteó aplicar al comisionista del 3% un atenuante que evita su despido... Almeida descarta llevar a los tribunales al hijo de un ex alto cargo de Esperanza Aguirre que cobró más de 150.000 euros por ayudar a una empresa en una adjudicación

 "La Empresa Municipal de Transportes (EMT) se planteó aplicar un atenuante a Pablo Pradillo, el jefe de División que cobró una comisión del 3% (150.000 euros) por ayudar a una constructora a conseguir la adjudicación de una obra de la propia compañía pública.

 En un informe del director de Recursos Humanos enviado a la Oficina Anticorrupción del Ayuntamiento de Madrid, la EMT concluye que la actuación del trabajador puede considerarse una “falta muy grave” —castigada con hasta dos meses de suspensión de empleo y sueldo, o incluso con el despido—, pero que se podría aplicar el atenuante al empleado porque “no tenía intención de causar un mal, daño o perjuicio tan grave como el ocasionado”.

 Esa medida suponía un importante salvavidas para Pradillo, hijo de José Manuel Pradillo, quien fuera gerente del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid durante los Gobiernos de Esperanza Aguirre. Según remachaba el informe de la EMT, de concluirse que se le podía aplicar el atenuante, era “poco viable” que se le castigara con el despido. Una situación que, finalmente, no tuvo ni que valorarse, ya que la empresa pública ha considerado directamente que la irregularidad ha “prescrito”, según la documentación a la que tuvo acceso EL PAÍS.

Este lunes, durante una comparecencia pública con preguntas, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, echó balones fuera y achacó toda responsabilidad al anterior equipo de Gobierno: “¿Por qué se adjudicó este contrato el día antes de que llegáramos al Gobierno? Debería responder Rita Maestre, [por entonces portavoz de Manuela Carmena y ahora de Más Madrid]”. Almeida, además, descartó llevar a los tribunales a Pradillo, tal y como sugirió el edil de Movilidad, Borja Carabante, el pasado mayo: “Dijimos que iríamos si se acreditaba un contenido penal, pero esto es una irregularidad en el ámbito laboral, son planos distintos”. José Manuel Calvo, actual portavoz de Recupera Madrid, grupo integrado dentro del Grupo Mixto, y cuando se adjudicó el contrato concejal de Urbanismo con Carmena, dijo en el mismo acto que Almeida estaba “indultando” a Pradillo con esta decisión. “Esto tiene que ir a los tribunales para llegar hasta las últimas consecuencias”.

Como desveló este periódico, el jefe de División ayudó en 2019 a una Unión Temporal de Empresas (UTE), encabezada por la constructora Inesco, a “preparar la oferta” que ganó el proyecto de reforma de unas cocheras en el barrio de Fuencarral, por el que el Ayuntamiento pagó cinco millones de euros (sin contar el IVA). El trabajador bajo sospecha, que recibió pagos hasta junio de 2021, mantiene que en ese periodo estaba de “baja voluntaria”, pero la Dirección General de Función Pública recalca que existía una clara “incompatibilidad”. Además, Pradillo ya fue sancionado en 2018 por cometer otra “falta muy grave” al gestionar otra obra y se le castigó con 60 días de suspensión de empleo y sueldo.

La oposición ha acusado al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida de no querer actuar contra Pradillo. Esther Gómez, concejal de Más Madrid y consejera de la EMT, se ha pronunciado así este lunes sobre el caso: “Almeida protegiendo a uno de los suyos. Más comisiones a la saca. A pesar de haber cometido una falta muy grave, la dirección de EMT no le sancionó. Y el expediente informativo que le abrieron hace cuatro meses al trabajador sigue sin sernos facilitado”. Fuentes de dicha formación consideran también llamativo que se llegase a valorar la posibilidad de aplicarle un atenuante y, sin embargo, se obviaran los agravantes previstos en el convenio laboral: entre otros, “la premeditación” y el “ser reincidente”.

El Consistorio tardó una semana en poner en marcha una investigación sobre los pagos al jefe de División. EL PAÍS publicó la exclusiva el 3 de mayo, pero la Administración no abrió un expediente hasta siete días después. Los populares lo hicieron tras poner primero en duda la información, y después de que la propia Oficina Anticorrupción iniciase por su cuenta otras pesquisas y les reclamase información sobre la adjudicación bajo sospecha. El Ayuntamiento optó después por extender un manto de silencio sobre el caso y, durante meses, apenas ha facilitado información a los consejeros de la EMT.

Ahora, la empresa afirma que no se puede hacer nada contra Pradillo. Según la EMT, estas irregularidades prescriben a los 60 días desde que la compañía “tuvo conocimiento de su comisión” o, “en todo caso, a los seis meses de haberse cometido”. Y la empresa, presidida por el PP, comienza a contar el plazo en 2019, cuando “habrían ocurrido” los hechos. Aun así, Pradillo recibió su último pago en junio de 2021 y se reincorporó a su puesto en agosto de ese año. En ese momento, la EMT “era conocedora” de su relación con la UTE, según afirmó Pradillo a eldiario.es. A su vez, Más Madrid mantiene también que la ejecución de la obra adjudicada a la UTE aún no ha terminado, por lo que el plazo de prescripción no habría vencido."              (Manuel Viejo , J. J. Gálvez, El País, 20/09/22)

24.6.22

Philippe Solomon, el empresario acusado de la segunda gran estafa al equipo de Almeida

 "En los periódicos y radios de medio mundo se le presenta siempre como Philippe Hababou Solomon. Pero su identidad real es la de Philippe Haim Solomon. Es el empresario al que todo el mundo busca. 

El que se esconde tras la consultora estadounidense que protagoniza la segunda supuesta estafa contra el Ayuntamiento de Madrid en la compra de material sanitario durante la pandemia. La Policía Municipal llegó a atribuirle un delito de estafa y contra la propiedad industrial tras haberle adjudicado por 2,5 millones de euros 500.000 mascarillas que nunca llegaron a utilizarse. Ni el consistorio de la capital, ni la policía neoyorquina, ni la justicia española han logrado llegar hasta él. infoLibre ha conseguido dar con este empresario franco-israelí. Bien posicionado en varios países africanos y de Oriente Medio, el consultor no entiende los motivos por los que se encuentra en el centro de la diana. Dice que la operación se hizo con arreglo a la ley. Y que, para nada, se encuentra "escondido".

Madrid, 23 de abril de 2020. El director general de Emergencias y Protección Civil del Ayuntamiento de Madrid, Enrique López Ventura, recibe más de medio millón de mascarillas que han sido despachadas a través de la aduana del aeropuerto de Barajas. La mercancía forma parte de una compra que el consistorio de la capital ha hecho a través de Sinclair & Wilde Ltd, una consultora radicada en Delaware. Medio millón de mascarillas FFP2 de la marca EKO por las que está dispuesto a pagar 2,5 millones de euros, cinco euros la unidad. Un éxito que, en solo unos días, acaba tornándose en fracaso. A comienzos de mayo, López Ventura interpone una denuncia ante la Policía Municipal. Dice que existen "indicios para presuponer" que los cubrebocas "no se ajustan a los requisitos técnicos, ni a la normativa española, ni a la europea". El consistorio está convencido de que ha sido víctima de una estafa. Otra operación bajo sospecha que se une a la de los comisionistas Luis Medina y Alberto Luceño y a través también de la empresa funeraria municipal.

El Ayuntamiento de Madrid asegura que durante todo el verano intentó, sin éxito, contactar por correo electrónico con la persona al frente de Sinclair & Wilde. Incluso dos investigadores de la policía neoyorquina trataron de dar con el empresario en la dirección de la empresa que figuraba en las facturas. Pero, de nuevo, fue un fracaso. Las señas que se aportaban correspondían, realmente, a otra firma diferente. Al final, el asunto acabó poniéndose en manos de la justicia. Tampoco dio resultado. Fue archivado provisionalmente hace algo menos de un año por la imposibilidad de localizar al misterioso consultor. Ahora, como contó este diario, estudia reabrirlo a raíz de nuevas pistas aportadas por la Policía Judicial.

En conversación con infoLibre, el misterioso director general de Sinclair & Wilde al que todo el mundo busca mantiene que su identidad real es Philippe Haim Solomon, tal y como lo cita la Policía Municipal de Madrid en el atestado que hace llegar a la magistrada decana de los juzgados de instrucción de Madrid por un delito de estafa y contra la propiedad industrial. Sin embargo, lo cierto es que en buena parte de los países, sobre todo en Francia, siempre se le cita con otro nombre diferente: Philippe Hababou Solomon. Es, dice, la denominación con la que se quedó a nivel mediático tras el estallido en suelo galo del conocido como caso Benalla.

Una firma y un mensaje en redes sociales

Poco después de conocerse que la causa judicial se encontraba bloqueada ante la imposibilidad de dar con el consultor de la supuesta segunda estafa al ayuntamiento de la capital en plena primera ola de la pandemia, este diario comenzó a indagar sobre la posible identidad del empresario perdido. Todas las pistas recopiladas se dirigían hacia Francia. Y apuntaban hacia el famoso caso Benalla, en referencia al exguardaespaldas de Emmanuel Macron que fue grabado, ataviado con un casco de la policía gala, golpeando a manifestantes durante el Primero de Mayo de 2018.

Una de las claves se encontró en una información publicada en el diario Mediapart, socio editorial de infoLibre. Bajo el titular "Los falsos documentos y las verdaderas mentiras del affaire Benalla", el periódico francés ponía sobre la mesa "varios documentos producidos por Alexandre Benalla" sobre los que recaía la sospecha de falsificación. Uno de ellos era, justamente, un supuesto contrato de "consejero" con Philippe Hababou Solomon con el que el exguardaespaldas de Macron trataba de justificar dos transferencias de 15.000 euros que el empresario había ingresado en la cuenta que Benalla tenía en un banco online.

Solomon no tuvo ningún problema en reconocer públicamente ese envío de dinero. Eso sí, dijo que se trataba de un préstamo, no de una remuneración. Así, aseguró que Benalla nunca había sido su empleado. Y que la firma que figuraba como suya en ese documento era falsa. Para corroborarlo, Mediapart reprodujo la original del empresario. Una rúbrica que coincide, como se puede apreciar en la imagen, con la que estampó el Philippe Solomon de Sinclair & Wilde en una carta que envió el 1 de abril de 2020 a la Empresa Municipal de Servicios Funerarios de Madrid actualizando la situación en la que se encontraba el envío del medio millón de mascarillas compradas por la capital.

A través de ese hilo se llega a las redes sociales del empresario, en las que se presenta como "consultor geopolítico internacional". No tiene demasiada actividad. Pero las mantiene, más o menos, actualizadas. Es ahí donde aparecen más detalles que apuntalan la investigación. El más importante tiene fecha del 22 de abril, un día antes de que el director general de Emergencias de la capital recibiese el pedido de Sinclair & Wilde. Es un mensaje en la red social Twitter acompañado de una imagen en la que se muestra el interior de un avión cargado hasta los topes de cajas: "Orgullosos de haber contribuido a la entrega de ayuda humanitaria a la ciudad de Madrid con 500.000 mascarillas de Turquía". La cifra y la procedencia del material coinciden al milímetro con el de la operación de compra a través de la consultora.

La cuenta de Twitter no tiene demasiados seguidores, aunque entre ellos figuran desde embajadores a periodistas. La presentación se acompaña de una fotografía que coincide con la que los medios galos publicaron en su momento sobre ese empresario franco-israelí que había saltado a la palestra con el caso Benalla. Y muchos de los contenidos son, directamente, informaciones en las que se hace mención al conocido mediáticamente en suelo galo como Philippe Hababou Solomon. El 12 de septiembre de 2020, tuitea una noticia de Jeune Afrique en el que se da al consultor un papel relevante en el acercamiento entre Chad e Israel. Seis minutos después, pone un mensaje en su perfil: "Feliz de haber sido el iniciador en la sombra y de haber contribuido a la paz y la cooperación entre los estados y gobiernos de Chad e Israel".

"No estoy escondido en absoluto"

En contacto por escrito con este periódico, explica su versión y por qué hay dos nombres para una misma persona. "Tengo doble nacionalidad y mi identidad es Philippe Haim Solomon. Philippe Hababou Solomon es como me citaron en la historia de Benalla", responde por correo electrónico.

El empresario dice desconocer que el asunto haya estado abierto en un juzgado de la capital. Y se muestra "muy sorprendido" por el escándalo alrededor de dicha operación. "Fue una solicitud directa de compra y todo fue entregado incluso por carga especial. Hubo incluso una inspección de SGS y las aduanas turcas son muy estrictas", sostiene. No entiende por qué motivo aparece "involucrado" en este caso. Ni tampoco que nadie tratase de llegar hasta él. Sus "números" y "correos electrónicos" llevan existiendo "desde hace 20 años". "No estoy escondido en absoluto", recalca.

El atestado elaborado en su momento por la Policía Municipal sostenía que existían "indicios suficientes para presuponer" que "las mascarillas de la marca EKO" recibidas por el Ayuntamiento de Madrid no se ajustaban "a los requisitos técnicos de la normativa española ni europea", por lo que resultaba entonces "imposible dotar al personal de los Servicios de Emergencia de aquellas". "Desde el mes de mayo se reitera a la consultora intermediaria de la compra los Certificados de Conformidad UE de Tipo y de Producción de las mascarillas FFP2, tal y como estaba comprometido en el contrato, no obteniendo en ningún caso respuesta de aquella, ni en sentido positivo ni negativo", continúa el documento.

Solomon, sin embargo, asegura que lo entregó todo. "No es cierto. Tengo todos los documentos de exportación de Turquía que mencionan: la certificación de la UE...", apunta el empresario, que insiste en que todo se hizo conforme a la "legalidad". "Seamos serios, entregué lo que se ordenó y nunca pagué comisiones a nadie, todo en la transacción fue legítimo. Hubo un retraso de un par de semanas en la entrega debido al desorden en ese momento, pero eso es todo", insiste en un intercambio posterior de mensajes móviles con este diario.

Sí hubo una empresa intermediaria, según ya reveló este periódico la semana pasada. Se trata de Aifos [lee aquí más sobre el contrato y las incógnitas del caso]

Un pasado oscuro y bien conectado en diferentes países

El pasado de este empresario franco-israelí está lleno de oscuros episodios. Es más, aparece por ellos en un cable de WikiLeaks. Está fechado en 2006. En él, se cita una información del diario Maariv: "Publicó un artículo sobre el nativo francés Philippe Hababou-Solomon, quien organizó eventos de recaudación de fondos en la década de 1990 –incluida una cena de gala con el entonces presidente Bill Clinton– para Robert Torricelli, que entonces era senador demócrata en New Jersey. Salomón pasó un tiempo en cárceles americanas y francesas. El periódico también escribió que Hababou-Solomon lavó dinero en casinos de Donald Trump en Atlantic City y casi compra un importante club deportivo israelí".

Según publicó en su día The New York Times, estuvo entre rejas en Francia por un asunto de "venta de cheques robados". Preguntado por todos estos casos, responde: "Es parcialmente cierto. Contribución ilegal a una campaña federal en 1996 en Estados Unidos. Son todas historias de hace 26 años". Ahora, casi tres décadas después, vuelve a saltar a la palestra por su papel en plena pandemia. Más allá de la operación con el Ayuntamiento de Madrid, Intelligence Online le vinculó en julio de 2020 con el escándalo por la baja fiabilidad de las pruebas covid de Biozek. Él, sin embargo, se defiende: "No es cierto. Un competidor trató de ensuciarme. Nunca vendí ninguno de los productos de Biozek".

"En mi línea de trabajo siempre tendré gente en mi contra, lo que significa que eres un jugador que cuenta. También tengo muchos aliados", sostiene el empresario. Más allá de los aspectos más controvertidos, Solomon quiere resaltar también su "trabajo diplomático" y sus "logros por la paz en diferentes situaciones". Habla de Libia, del Chad o de Israel. De hecho, es un personaje muy bien posicionado en algunos países de África y Oriente Medio. En enero de 2020, justo antes de que estallara la pandemia, colgaba en sus redes sociales una fotografía junto a Umaro Sissoco Embalo, presidente de Guinea Bissau. "Felicidades a mi hermano, presidente electo", escribía.

Tanto es el peso que ha llegado a tener en algunos de esos países que incluso se le ha visto reunido con el emir de Qatar o ha tenido tarjetas de visita en las que se presentaba como "consejero especial del presidente de Sudáfrica en los países francófonos". Quizá de ahí viene el éxito que su consultora tiene con algunos Gobiernos. En su propia página web, Sinclair & Wilde asegura tener una "red inigualable" de "socios" que incluye a "jefes de Estado" y "altos responsables en la toma de decisiones". Entre los clientes de los que presume: Chad, Sudáfrica, Guinea-Bisáu, Congo, Ghana, Qatar o Indonesia, de los que dice haber trabajado, en algunos casos, directamente para la Presidencia y, en otros, para algunos de sus ministerios o empresas estatales."                   (Álvaro Sánchez Castrillo / Alicia Gutiérrez  , eldiario.es, 27 de abril de 2022)