Mostrando entradas con la etiqueta ee. Corrupción en Mossos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ee. Corrupción en Mossos. Mostrar todas las entradas

19.4.18

“Me han venido dos matrimonios aquí para meterse a los pisos estos de Sacyr. ¿Qué es lo que hago yo?” “Es que Tío, si no está usted ahí ya sabe lo que va a pasar. Que se ocuparán todos. No hay más”

"Dos hombres están sentados en un banco de una calle de La Mina. Charlan. Podrían ser dos jubilados. Pero no. El más flacucho, con bigote, es Tío Cristina, patriarca gitano y capo de la droga en el barrio. El otro es Félix Riesco, un inspector de la Policía que ha pasado media vida profesional hurgando en este conflictivo enclave de Sant Adrià de Besòs. Una cámara de la policía graba la escena a una distancia prudente. 

Tío Cristina se gira hacia el policía y saca del bolsillo de su camisa azul de manga corta un fajo de papeles arrugados. El inspector se levanta y se aleja caminando. Unos minutos después, los agentes le paran. Le preguntan qué le ha dado Tío Cristina. Contesta que le ha facilitado unas matrículas porque es su confidente. La coartada se desmorona cuando los agentes comprueban que Riesco lleva 300 euros en la cartera.

Félix Riesco fue detenido en junio de 2017 por la Policía Nacional. La investigación sostiene que el inspector, entonces jefe de la comisaría de Mataró, era un topo a sueldo de Tío Cristina, apodo de Ángel Amaya Montero, de 76 años. A cambio de sobornos como el que fue filmado, Riesco alertaba supuestamente al clan de operaciones policiales. El chivatazo más sonado del que sospechan los Mossos es de noviembre de 2015.

 De madrugada, 1.500 mossos desembarcaron en La Mina durante la Operación Titán, que intentó desmantelar el supermercado de la droga (cocaína, heroína y marihuana) que aún hoy es el barrio. La policía detuvo a 83 personas. Entre los objetivos había dos miembros relevantes del clan de los Alunda, el que gobierna Tío Cristina. Pero, curiosamente, cuando los agentes llegaron al domicilio se habían dado a la fuga. “Los jambos van a venir a casiles esta noche”, se escuchó en uno de los teléfonos intervenidos.

“Nos faltaron dos Alundas, y ahí surgieron con fuerza las sospechas sobre el inspector”, explican fuentes de la investigación. Pero Riesco trabajaba en el Cuerpo Nacional de Policía, por lo que, para dar el soplo, tuvo que ser alertado a su vez por alguien que estuviera al corriente de la operación. “Seguramente aprovechó su condición de inspector veterano para sacarle el dato a algún mosso, que se lo pudo dar en una indiscreción”, admiten las mismas fuentes.

En los pinchazos telefónicos del caso, Riesco presume ante Tío Cristina de sus contactos en la fiscalía y en los juzgados. Es la manera que ve para justificar su sobresueldo. “Esos alardes eran falsos, no tenía contactos en ningún sitio”, agregan fuentes de la investigación. 

 Tampoco es que el patriarca le premiara sus servicios con demasiada generosidad. El titular del juzgado de instrucción número 4 de Badalona, Josep Maria Noales, no ha podido constatar un incremento espectacular en el patrimonio del policía. Ni casas en la Costa Brava, ni yates, ni coches de lujo.

En su declaración ante el juez por cohecho y revelación de secretos, el inspector negó haber cobrado del clan gitano. Insistió en que Tío Cristina era un confidente valioso, que había aportado información clave para asestar golpes contra el tráfico de droga en La Mina. O sea, un chivato. Riesco incluso aportó al juzgado un listado de operaciones policiales que, supuestamente, fueron posibles gracias a la colaboración del patriarca gitano, que así recibía un trato más benévolo para sí y sus familiares.

Pero de la misma forma que le había comprado con unos cuantos billetes, Tío Cristina le vendió. El patriarca decidió colaborar y, en su declaración, admitió que había pagado por los servicios al inspector. “Lo explicó todo al detalle”, señalan las mismas fuentes. El juez le preguntó, entre otras cosas, si la noche de noviembre de 2015 había recibido el aviso de Riesco para huir: “Bueno”, dijo el patriarca, que quedó en libertad con cargos mientras que Riesgo ingresó en prisión.

Aunque salió un tiempo en libertad condicional, desde el pasado octubre el inspector vuelve a estar en prisión. Por orden de la Audiencia de Barcelona y por riesgo de fuga. Fue suspendido cautelarmente de empleo y sueldo. Sin embargo, ha aprovechado este periodo para jubilarse, lo que le permitirá percibir la pensión de policía antes de que le echasen del cuerpo, en caso de ser condenado. La investigación está a punto de concluir y Riesco, a un paso de sentarse en el banquillo.

Pisos ocupados

Además de suponer un nuevo golpe al tráfico de drogas y de implicar a un inspector de Policía, el caso también ha puesto al descubierto la forma en la que el Ayuntamiento de Sant Adrià ha gestionado los asuntos en La Mina. El tercer teniente de alcalde, Juan Carlos Ramos –criado en las calles del barrio- y el gerente del Consorcio de La Mina, Juan Luis Rosique, permanecen imputados. 

El juez les acusa de pagar con dinero público a Tío Cristina –también conocido como Tío Ángel- por ejercer la vigilancia sobre los pisos vacíos que el Consorcio mantiene construidos allí desde 2012, y que aún hoy están pendientes de adjudicar.

A Ramos se le ve incluso llevar sobres en mano, con dinero, para entregárselos a Tío Cristina. Los funcionarios vieron en esa concesión una fórmula de mantener “la paz” en el barrio. Si el clan más poderoso de La Mina, el de los Alunda, controlaba los pisos, había garantías de que no serían ocupados. 

“El solo conocimiento popular de que el clan Amaya-Alunda vigila estas viviendas genera que no se produzcan intentos de ocupación ilegal”, consta en un informe de los Mossos. Los Alunda, según la policía autonómica, son “la banda que controla de forma delictiva el barrio”, aunque curiosamente a Tío Cristina no le constan antecedentes policiales antes de esta operación.

 En una de las conversaciones, hacia marzo de 2017, Tío Cristina se muestra nervioso porque no cobra por las vigilancias. Y amenaza con dar la señal para que los pisos sean ocupados. “Me han venido dos matrimonios aquí para meterse a los pisos estos de Sacyr.

 ¿Qué es lo que hago yo?” Ramos, con el que mantiene una relación casi de confraternidad, le responde: “Es que Tío, si no está usted ahí ya sabe lo que va a pasar. Que se ocuparán todos. No hay más”. Pareció premonitorio. Hoy, con la fórmula fuera de juego y en plena instrucción judicial, los más de 30 pisos del Consorcio están todos ocupados. La unidad de mossos que lideró las investigaciones contra el clan ha sido desmantelada."             (Jesús García, El País, 02/04/18)

14.1.16

“Venían con sacos de billetes y escoltados por mossos” (el cajero de los Pujol en Andorra)

"Los Pujol traían sacos de dinero, escoltados por mossos vestidos de paisano”. Lo relata con estas palabras un alto empleado de Andbank, la entidad financiera andorrana en la que la familia del ex president de la Generalitat ocultó durante décadas su fortuna, procedente del cobro de comisiones ilegales.

La conversación a la que ha tenido acceso OkDiario tuvo lugar el pasado día 10, en las oficinas centrales de Andbank situadas en la calle Manuel Cerqueda i Escaler de Escaldes-Engordany (Andorra).

El empleado que realiza este relato se dedica a gestionar personalmente la cartera de los clientes que tienen cuentas abiertas en la entidad.

En la grabación realizada en las propias oficinas de Andbank, el gestor explica lo que ha sido durante años un secreto a voces. En primer lugar, lamenta que “el nombre del país [Andorra] y del banco salga manchado por tratar con personas políticamente expuestas“.

Y a continuación alude a la “prepotencia” con la que actuaban los miembros de la familia Pujol cuando acudían a las oficinas de Andbank: “Estos señores, cuando venían con sacos de dinero, avisaban: oye, que vamos a cruzar la frontera. Se traían guardaespaldas, mossos vestidos de paisano armados. Avisaban a la Policía de aquí: oye, que vamos a hacer una visita a Andorra… por motivos de seguridad”.

Sólo se les ha descubierto la punta

El Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional abrió una investigación al primogénito del clan, Jordi Pujol Ferrusola, después de que su ex novia Victoria Álvarez denunciara en 2010 los viajes que habían realizado a Andorra portando “bolsas llenas de billetes de 500 euros“.

Fue precisamente en 2010, tras estas revelaciones, cuando la familia Pujol cerró sus cuentas en Andbank y transfirió una parte de sus depósitos a la Banca Privada Andorrana (BPA), que el pasado mes de marzo fue intervenida después de que la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) de EEUU denunciara la existencia de prácticas de blanqueo de capitales procedentes de organizaciones criminales de China, Rusia y Venezuela.

En la grabación a la que ha tenido acceso OkDiario, el gestor de Andbank indica que fue su propio banco el que invitó a los Pujol a llevarse su dinero. “Se les dijo que se fueran porque, hay que ser gilipollas”, dice gráficamente, “te estamos informando de una directiva internacional de intercambio de información, y te la pasas por el forro. Y te llevas las cuentas a la BPA, que se lo comían todo”.

El gestor de fondos explica los problemas legales que han conducido a la intervención de la Banca Privada Andorrana (BPA) porque “como era el último banco, no tuvo cuidado de lo que le entraba”. Algo que llevó a esta última entidad a admitir, también, a los clientes en 2010, cuando ya resultaba evidente la procedencia ilícita de sus fondos: “Hay que ser capullos, les admitieron las cuentas y a través de BPA hacían un trasiego tremendo”.

La comisión rogatoria enviada por la Audiencia Nacional a Andorra ha puesto en evidencia ahora este “trasiego”, en el que los Pujol ingresaban en sus cuentas cantidades millonarias procedentes del cobro de comisiones, que luego repartían entre los distintos hermanos odesviaban a paraísos fiscales. Aunque el gestor de Andbank admite, en la grabación realizada el pasado día 10, que “lo que les han descubierto es solo la punta”.

El problema es la mujer, que es un bicho

El alto empleado de la entidad bancaria también alude a las actividades ilícitas que explicarían, a su juicio, una parte de la fortuna de los Pujol. Lo hace en los siguientes términos: “Esto lo sabemos todos, ibas a la Rambla de Cataluña, pagabas y tenías licencia, esto era vox populi. Alguien que quería una licencia para abrir un establecimiento, un puticlub, sobre todo puticlubs o casinos ilegales, [pagaba] y los Mossos no te visitaban”.

Y por último aclara: “Pero el problema no es él [el ex president Jordi Pujol], sino la familia, y sobre todo la mujer, que es un bicho“, remata en alusión a la consorte Marta Ferrusola.

El relato de este alto empleado de Andbank coincide con la declaración que un teniente coronel de la Guardia Civil, destinado en Andorra en los años 90, realizó el pasado mes de enero ante la comisión de investigación creada en el Parlament catalán sobre la corrupción.

El agente de la Guardia Civil relató que, hasta 1993, Marta Ferrusola viajaba a Andorra “cada dos o tres meses”, en ocasiones acompañada por alguno de sus hijos. El agente era el encargado de pedir al Gobierno andorrano la autorización para que los mossos que acompañaban a la mujer del president pudieran cruzar la frontera con sus armas."    (Fuente: Okdiario, en Somatemps, 18/12/15)

20.11.12

Felip Puig cobró 250.000 euros del Palacio de la Música. Los Mossos d’Esquadra pudieron ocultar o destruir, directamente, pruebas del ‘caso Palacio de la Música’ que tenían relación con CiU

"No solo las familias de Pujol y Mas aparecen en el borrador del informe policial ligado al caso Palacio de la Música, también Felip Puig, actual consejero de Interior de la Generalidad y ex consejero autonómico de Política Territorial y Obras Públicas (2001-2003) y de Medio Ambiente (1999-2001), está implicado en el posible caso de corrupción que rodea a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC).

La Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha detallado en su informe interno, que ha publicado estos días El Mundo y este lunes apunta a Puig, que entre la documentación intervenida al que fuera responsable del Palacio de la Música y saqueador confeso, Fèlix Millet, se han encontrado anotaciones de ‘pagos a FP’. Según la policía, estas iniciales corresponden con el actual miembro del Consejo Nacional de CDC Felip Puig.

¿Cómo supone la policía que las siglas FP corresponden a Puig? Junto a la nota figura la dirección del domicilio particular del consejero de Interior. En los archivos intervenidos a Millet figura la siguiente frase textual: ‘Llevar 250 en efectivo a su casa en el Golf de Vallromanes’.

Según ha recordado el diario de Unidad Editorial, no es la primera vez que Puig se ve salpicado por el supuesto pago de comisiones ilegales. Un pariente lejano suyo, José María Penín, llegó a declarar en otro procedimiento que el político de CiU estaba al corriente del pago de comisiones en la empresa de construcción Adigsa de la Generalidad, dependiente de su departamento cuando era responsable de Obras Públicas.
 
La Brigada de Blanqueo de Capitales de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha dedicado un apartado de su informe interno a detallar el ‘pago de comisiones’ a CiU y a sus principales líderes. Tras subrayar que estas se canalizaban a través del Palacio de la Música y que ascendían al 4% del montante total de las obras adjudicadas (‘el 2,5% revertía en los partidos políticos vinculados a la Generalidad y el 1,5% restante servía para pagar gastos, comisiones y colaboraciones de Fèlix Millet [...] así como a cuentas privadas de algunos dirigentes políticos y/o de sus familiares directos más allegados’), describe algunas de las pruebas documentales existentes.

La UDEF ha señalado que ‘gestiones practicadas señalan que dichas iniciales podrían corresponder a Felip Puig, actual consejero de Interior de la Generalidad’. Los agentes llegan a esta conclusión después de constatar que ‘coinciden dichas iniciales con su nombre, así como los datos de la dirección que consta como su domicilio particular‘.
Salpicado por el caso Adigsa

Puig es uno de los hombres de confianza del presidente autonómico en funciones y candidato a la Presidencia de la Generalidad, Artur Mas. El consejero autonómico ya se vio salpicado por el escándalo desatado después de que Pasqual Maragall (PSC) denunciase en el Parlamento autonómico, durante el periodo en el que este fue presidente autonómico, que el problema de CiU era ‘el 3%’.
 
El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Barcelona que investigó entonces el caso acreditó que un constructor pagó, en 2003, una comisión de hasta el 20% a la empresa pública de construcción de la Generalidad, Adigsa, por adjudicar la rehabilitación de viviendas sociales.

Penín, uno de los imputados en este caso, declaró ante la Fiscalía que tanto el entonces responsable del ramo, Felip Puig, como Oriol Pujol Ferrusola, hijo de Jordi Pujol, actualmente número dos de CDC, estaban al corriente de esta operativa. Luego, Penín se desdijo. La policía concluyó que Puig ‘debía de tener información de actividades de Penín como colaborador de Adigsa, al menos por dos fuentes diferentes’.

¿Los Mossos escondieron o borraron pruebas?

Por otro lado, según ha informado también El Mundo, la Brigada de Blanqueo de Capitales asegura en su informe interno haber ‘detectado irregularidades en lo referido a la custodia de algunos documentos requisados’ durante los registros del caso Palacio. Según sostiene la Policía Judicial, los Mossos d’Esquadra procedieron a ocultar o directamente a destruir pruebas clave para la investigación.

El borrador policial ha puesto como ejemplo de estas prácticas el hecho de que se eliminara un archivo en el que la directora financiera del Palacio de la Música aludía a un pago al hijo de Jordi Pujol, Jordi Pujol Ferrusola. Esta anotación precisaba que dicha entrega se había realizado ‘en efectivo’ y añadía que había sido comunicada ‘a su padre, como siempre’.

Asimismo, los agentes han denunciado que los Mossos no incorporaron ‘a la masa documental del sumario’ un anónimo enviado el 24 de noviembre de 2011 que relataba el ‘entramado societario’ controlado por el padre de Artur Mas en Liechtenstein para recibir comisiones de las que, apuntaba este mismo documento, una ‘parte’ era desviada al propio presidente de la Generalidad, ahora en funciones.

‘En un principio la investigación, así como todos los registros [del denominado caso Palacio que investiga el Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona] se adjudicaron a los Mossos d’Esquadra, detectándose irregularidades en lo referido a la custodia de algunos documentos requisados durante los registros e incluso la sorprendente destrucción de algún soporte que, a pesar de todo, pudo ser recuperado’, ha señalado el borrador de la UDEF.
 
Sin embargo, aunque uno de los archivos aparecía como borrado, se ha podido recuperar el archivo que se intentó hacer desaparecer. La UDEF ha detallado lo que aparecía en su interior: ‘Pendiente de pago el 20% de lo asignado a Palacio, a JP hijo, sacar en efectivo y entregar en mano en lugar habitual‘. Junto a esta anotación, otra: ‘Su padre ya ha sido informado como siempre’.

Este y otros archivos son, a juicio de la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Policía Nacional, ‘algunos de los documentos encontrados durante los registros practicados por los Mossos d’Esquadra que, sin embargo, no se incorporaron en su momento a la masa documental del sumario abierto por tal causa’.

En este mismo sentido, la Policía Judicial ha hecho referencia a una carta ‘con fecha de matasellos de 24 de noviembre de 2011, coincidiendo con la mayoría absoluta que el PP había obtenido en las elecciones generales’, que también habría sido escondida al juez instructor del caso Palacio, Josep Maria Pijuan, y que ha señalado que el informe que salpica a las familias de Pujol, Mas y ahora a Felip Puig no está en su poder.

‘Según testimonios de los Mossos d’Esquadra, se había recibido junto con una carta explicativa, una muy detallada documentación que contenía una serie de entramados societarios, que decían corresponder a la familia Pujol, así como a las comisiones que el padre del actual presidente [autonómico] Mas recibía en Liechtenstein por llevar dichas sociedades, de las que según se señalaba, una parte de ello desviaba a su propio hijo‘, ha apuntado el borrador del informe.

En relación a este documento, los agentes de la UDEF han dejado escrito que ‘no ha tenido conocimiento ni esta unidad policial ni menos aún su señoría, aunque existe la promesa de entrega de la misma por parte de alguno de los Mossos d’Esquadra integrantes del dispositivo del registro que no están conformes con la decisión de sus mandos políticos de detraer dicha documentación del conocimiento de la autoridad judicial’.

‘Desean colaborar en la investigación’

Finalmente, se apunta que ‘actualmente en proceso se encuentra la verificación de una serie de documentos entregados, así como datos facilitados voluntariamente por una serie de personas, en algunos casos muy vinculadas políticamente con CiU y en otros, que colaboraron transportando dinero en efectivo a Andorra y Londres y que dicen sentirse engañados’.

Pero también señalan a ‘otros colaboradores que por tener la impresión de no habérseles cumplido sus compromisos pactados, desean colaborar en la investigación y en alguno de estos casos podrían incluso declarar en sede judicial, siempre y cuando se les garantizara su seguridad y, en todo caso, pudieran tener la consideración de testigos protegidos’.           (lavozdebarcelona.com, 19/11/2012)

5.5.11

El jefe de Anticorrupción de los Mossos, imputado por un presunto trato de favor a narcotraficantes

"El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona ha imputado al jefe de Anticorrupción de la Comisaría General de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, el subinspector Antoni Salleras, por un presunto trato de favor a narcotraficantes, a quienes podría haberles avisado de que él mismo les estaba investigando.

Junto al subinspector, el juez también ha imputado a cinco mossos más, en concreto, dos sargentos, dos cabos y un agente, que están acusados de seis delitos, entre ellos, obstrucción a la justicia, revelación de secretos, y omisión del deber de perseguir delitos.

Treinta mossos y guardias civiles implicados

El juez, que había encargado a Salleras dirigir la investigación contra los narcotraficantes, sospechó que este le podría haber escondido información para proteger a un confidente policial llamado Manuel Gutiérrez Carbajo -implicado en la trama de corrupción de los prostíbulos Riviera y Saratoga-, a quien conocía desde hacía tiempo, por lo que le apartó del caso.

Después de una investigación por parte de Asuntos Internos de los Mossos se descubrió que un subinspector de los Mossos de Vilanova cobraba 1.000 euros al mes a cambio de favores a narcotraficantes. La trama investigada por el juez se remonta a la detención del narcotraficante Juan Miguel Bono por una compraventa de cocaína realizada en mayo de 2009 y ya hay implicados una treintena de agentes de los Mossos y de la Guardia Civil.

El consejero de Interior de la Generalidad, Felip Puig, ha cerrado filas con los agentes imputados, a los que ha calificado de profesionales de trayectoria “excelente” e “impecable”, ha destacado que todos ellos han sido “reconocidos, felicitados y condecorados”, y ha asegurado que defenderá “hasta el último momento su inocencia”, de la que está “plenamente convencido”. (lavozdebarcelona.com, 04/05/2011)

10.12.10

Un caso de narcotráfico salpica a agentes de todos los cuerpos en Catalunya

"Un antiguo confidente que destapó los casos de corrupción policial de los macroprostíbulos Saratoga y Riviera de Castelldefels (Barcelona) ha involucrado ahora a miembros de todos los cuerpos policiales, acusando a mossos d'esquadra, guardias civiles y urbanos, policías nacionales y hasta un funcionario de prisiones en una red de narcotráfico. (...)

La investigación, que se inició el año pasado, ha comportado hasta ahora la imputación de una quincena de guardias civiles y tres mossos d'esquadra, uno de ellos sub-inspector de Vilanova i la Geltrú, que aún sigue en prisión.

Estos mossos d'esquadra imputados están acusados de haber recibido dinero y regalos a cambio de facilitar información a una red de narcotraficantes o de avisarlos de operaciones policiales en marcha contra ellos.

En la causa judicial, se ha investigado también a varios agentes de policías municipales y diversos policías nacionales, aunque de momento no hay ningún imputado porque no hay indicios claros de su participación delictiva.

El Juzgado de Martorell,que dirige la investigación, también ha imputado a un funcionario de prisiones de la cárcel Can Brians de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona) que presuntamente habría aceptado un soborno a cambio de un trato de favor hacia la trama delictiva.

La investigación se inició a raíz de las sospechas de irregularidades en un atestado policial instruido por la Guardia Civil tras la incautación de un alijo de droga a un traficante de la comarca barcelonesa del Vallès, lo que comportó la imputación de una quincena de agentes de la Benemérita. (...)

Las escuchas telefónicas al confidente policial, testimonio clave en la desarticulación de las tramas de corrupción vinculadas a los macroprostíbulos Riviera y Saratoga, desveló que la banda había robado 400 kilos de cocaína de un alijo decomisado en el puerto de Barcelona. Asimismo, puso bajo sospecha a los mandos de los Mo-ssos d'Esquadra, así como a policías nacionales y a cargos de la Administración.

Además, en su declaración judicial, antes de quedar en libertad bajo fianza de 50.000 euros, el antiguo confidente policial, que fue despedido por su detención, involucró a otras personas, entre ellas cargos públicos de los que ahora será el juez quien decida sobre su posible imputación." (Público, 10/12/2010)

21.10.10

Una operación antidroga salpica a la oficina antifraude

"El juez decreta prisión provisional para el subjefe de la comisaría de los Mossos de Vilanova i la Geltrú, detenido el viernes por una operación antidroga en las comarcas de Barcelona. Otro de los imputados ha implicado en la trama el director del área de análisis de la oficina antifraude de la Generalitat y también periodista, Carles Quílez.

Dos mossos han quedado en libertad tras pagar fianzas que oscilan entre los 6.000 y los 10.000 euros. En subjefe de la comisaría de los Mossos de Vilanova, el juez le imputa los delitos de asociación ilícita, cohecho y revelación de secretos.

También ha decretado prisión eludible bajo fianza de 50.000 euros para un confidente de la policía, el narcotraficante Manuel Gutiérrez Carbajo. Según informaron a Catalunya Ràdio y Catalunya Informació fuentes cercanas al caso, Gutiérrez Carbajo, en su declaración de ayer ante el juez, implicó en el caso Carles Quílez, director del área de análisis de la oficina antifraude de la Generalitat.

Quílez, cuando ya ocupaba este cargo, lo habría alertado que la policía lo estaba investigando y que tenía los teléfonos pinchados. Además, habría recibido varios regalos, pero antes de estar en la oficina antifraude, cuando ejercía de periodista." (e-noticìes, 21/10/2010)