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6.6.22

El botín de Eduardo Zaplana en paraísos fiscales: 15 millones en comisiones

"Tengo que ganar mucho dinero, me hace falta mucho dinero para vivir”. Así se expresaba —en 1990— un joven Eduardo Zaplana Hernández-Soro (Cartagena, 3 de abril de 1956) en una conversación intervenida por la Policía en el marco del 'caso Naseiro'.

 Dicho y hecho. Al cabo de unos años, el expresidente de la Generalitat Valenciana, exministro de Trabajo y exdirectivo de Telefónica contaba con un botín, al menos, de 15 millones de euros en paraísos fiscales. Todos los fondos provienen de comisiones ilícitas que han aflorado durante la instrucción del 'caso Erial'.

La titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia ha puesto a Eduardo Zaplana al borde del banquillo. El auto de transformación a procedimiento abreviado, el paso previo al banquillo de los acusados, desvela que existen fondos por más de 15 millones de euros en comisiones ilícitas que, en parte, no han podido ser recuperados al haber sido intervenidos por las autoridades andorranas. El blanqueador confeso de Zaplana, el uruguayo Fernando Belhot, transfirió al juzgado desde cuentas suizas 6,7 millones de euros, un capital que “era de Eduardo Zaplana”, apunta la magistrada Isabel Rodríguez Guerola.

La banda del exministro del PP se enfrenta a los presuntos delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho, prevaricación y falsedad documental. La cuadrilla de presuntos saqueadores, coronada por Eduardo Zaplana, era una “organización” cuyos componentes se aprovechaban de los cargos políticos “que ostentaban en el momento de los hechos o habían ostentado a lo largo de varios años” y que con ayuda de empresas pantalla “creadas ex profeso” y de empresarios cercanos al exministro obtuvieron beneficios de contratos públicos hinchados que posteriormente blanquearon a través de una compleja lavadora internacional que pasaba por paraísos fiscales como Luxemburgo, Suiza, Panamá, Andorra o Uruguay, entre otros destinos. 

Procesados “dirigidos” por el expolítico

Los procesados estaban “dirigidos” por el expolítico del PP, indica la jueza instructora. “La forma planificada por Eduardo Zaplana era quedar ante todo oculto en la sombra de todo tipo de actividad, con el fin de eludir posibles responsabilidades y dado que era conocido públicamente y si su nombre apareciera, en cualquier tipo de operación, hubiera alertado inmediatamente, (...) utilizó a sus amigos y conocidos a los que hizo partícipes de los beneficios obtenidos en cantidades mínimas”, reza el auto.

Un “claro ejemplo” es Joaquín Barceló, amigo de la infancia de Zaplana y conocido como Pachano, “al que hizo que figurase con su nombre” en sociedades y cuentas bancarias en España y en el extranjero mientras que el exministro del PP quedaba “al margen formalmente y libre de responsabilidades” (aunque recibía, “eso sí, importantes beneficios económicos”, apostilla la magistrada). Pachano es el “principal testaferro” de Zaplana, sostiene la magistrada.

El extraordinario botín nació del pelotazo de la privatización de las ITV y en la adjudicación del Parque Eólico durante los primeros años de Eduardo Zaplana al frente de la Generalitat Valenciana. “Concursos a la carta”, según la definición de la jueza instructora del 'caso Erial', en los que la empresa Sedesa, de los Cotino, obtuvo importantes comisiones.

El Grupo Sedesa, de la familia del fallecido Juan Cotino, se agenció 86,5 millones de euros de beneficios con ambas adjudicaciones, “por lo que pudieron permitirse el pago de altas comisiones”. Las acciones de la familia Cotino por los parques eólicos se dispararon de un discreto valor inicial de 120.000 euros a 48 millones “en apenas seis años”.

Otro personaje en la trama, también procesado, fue José Luis Olivas, breve sucesor de Zaplana en la Generalitat Valenciana antes de la presidencia de Francisco Camps. “La intervención de José Luis Olivas”, apunta la instructora,“ fue también fundamental” para una operación de introducción en el circuito legal de “fondos de origen delictivo” por 2,8 millones de euros mediante una refinanciación solicitada a Bancaja (presidida en aquel entonces por Olivas) por parte del empresario Carlos Gutiérrez Mondedeu. El expresidente de la Generalitat Valenciana cobró una comisión de 580.000 euros a través de una sociedad de los Cotino. 

Dos personajes clave

La trama contaba con dos personajes clave en el exterior: los blanqueadores Fernando Belhot y Beatriz García Paesa (sobrina del famoso espía), que gestionaban los fondos fruto de “comisiones delictivas” cuya procedencia y origen “desconocían”, dado que “profesionalmente se dedicaban a gestionar patrimonios”. Ambos personajes colaboraron con la Fiscalía Anticorrupción y el abogado uruguayo Fernando Belhot (conocido con el nombre en clave de Sol por los investigadores de la UCO) acabó entregando los 6,7 millones de euros de su cliente. La relación entre Zaplana y sus “gestores” se basaba “en la confianza”, sin contratos y con órdenes verbales.

El auto destaca el papel de la secretaria de Zaplana, Mitsouko Flerida Henríquez, en la recepción de parte de los fondos ilícitos desde el extranjero mediante el “sistema de cambistas”, un método de blanqueo de capitales “muy común en Sudamérica” (los cambistas reciben el dinero y a su vez facilitan la entrega, “siempre en efectivo”, sin dejar rastro). La histórica secretaria del exministro era “conocedora de las actividades delictivas” de su jefe, agrega el auto.

Además, el exjefe de gabinete de Zaplana, Juan Francisco García, también vehiculó una “parte importante de las comisiones” de los Cotino. García repatrió 2,2 millones de euros en comisiones aprovechando la amnistía fiscal del ministro de Hacienda Cristóbal Montoro. El auto recuerda otra táctica del exjefe de gabinete de Zaplana para dar “cobertura” al blanqueo de las comisiones: su empresa Dobles Figuras SL firmó un “contrato simulado” con Sedesa para elaborar un boletín interno de la empresa que realmente confeccionaban empleados de la firma de los Cotino.

El asesor fiscal Francisco Grau era el “miembro financiero de la organización” que gestionaba los fondos de la presunta banda criminal. Fue definido por otro de los miembros de la trama, en una comprometedora conversación telefónica intervenida por la UCO, como el “artífice de toda esta ingeniería”. Era, según la magistrada instructora, el encargado de “integrar el dinero de procedencia delictiva”, la última fase del complejo proceso de blanqueo de capitales.
Una amiga íntima y su hermano

Elvira Suanzes, exdiputada autonómica del PP, amiga íntima del exministro, participó junto con su hermano Saturnino en la “ocultación y transformación del dinero de procedencia delictiva que poseía la organización de Zaplana tanto en Luxemburgo como en Andorra”.

Los 2,8 millones de euros blanqueados gracias a la operación del empresario Carlos Gutiérrez Mondedeu con Bancaja fueron a parar en parte a la mercantil Zascar SL de Francisco Pérez, amigo de Zaplana y conocido como Paco Gasofa. La firma, que recibió 225.571 euros, abonaba el alquiler de una embarcación usada por el expresidente de la Generalitat Valenciana para surcar las aguas griegas y adquirir el Naikamo (que luego fue vendido por 5,5 millones). Además, recuerda el auto, los fondos también se usaron para otros “viajes de recreo” por Croacia, Italia o la Costa Azul. Otros 75.000 euros se destinaron a pagar numerosos vuelos a destinos como Praga, Marruecos, Génova, Suiza, Milán, Madeira o Londres, entre otros.

El auto también pone al borde del banquillo a los empresarios Ángel Salas, autor de contratos ficticios para retornar comisiones ilegales tras un “periplo societario”; Pedro Romero, peluquero y presunto blanqueador, y Roberto Bataouche Pérez, implicado en las operaciones en Altea y beneficiario de 143.373 euros “en B”.

El botín sirvió para adquirir, por 1,5 millones, un piso en la calle Núñez de Balboa de Madrid y dos áticos frente al puerto deportivo de Altea, valorados en 1,2 millones de euros. También fincas en La Vila Joiosa por 1,8 millones y vehículos como el todoterreno de alta gama que usaba la esposa de Zaplana, Rosa Barceló. La titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia ha decretado el sobreseimiento provisional para Barceló y para su hija María Zaplana, que se han salvado al no figurar en ninguna de las sociedades mercantiles de la trama del 'caso Erial'.

“No se ha podido acreditar que Rosa Barceló tuviera conocimiento del origen ilícito del dinero utilizado para la compra del vehículo ni tampoco de los otros fondos empleados por Eduardo Zaplana”, advierte el auto. La situación de Rosa Barceló y de María Zaplana contrasta con el procesamiento de la esposa del testaferro Joaquín Barceló, “conocedora desde el primer momento de todo lo que se estaba haciendo”.                 (
Lucas Marco , eldiario.es, 2 de junio de 2022)

11.2.21

Juicio de la caja B o cómo Aznar nombró al recaudador de las mordidas... la “tangentópolis” mafiosa descrita por el ya condenado Bárcenas tocaría directamente a Aznar, un tipo que, en efecto, se acabó forrando...

 "Empieza en la Audiencia Nacional el juicio por la “caja B” del PP, un instrumento mafioso que, salvando las distancias de los fines y los métodos, llegó a ser tan famoso como el “impuesto revolucionario” de ETA y superó en nombradía al “tres por cent” de Jordi Pujol y familia

 Las sesiones judiciales llegan aderezadas por las nuevas declaraciones escritas del principal acusado, el extesorero del partido, Luis Bárcenas, quien revela “donaciones finalistas” y afirma que él no inventó nada, ya que la caja B, la sobre-financiación ilegal de la que se nutrían los sobresueldos de los principales prebostes del principal venía de atrás, de la jefatura de José María Aznar López y de su padre político Manuel Fraga Iribarne, que en paz descanse.

Sobre la popularidad de la caja B, recuerda el observador que estando un día por la mañana tomando un café a la vera del Segura en la agrícola (y artística) localidad de Rojales (Alicante), vio venir a una cuadrilla de ciclistas.

 Pasaron ante él como una exhalación. No supo si admirar más la calidad de sus magníficas monturas o la fuerza de aquellos jubilados ingleses. Pasó tras ellos un viejo huertano con pedaleo pausado en su sencilla bicicleta de un solo piñón. Delante llevaba una cesta metálica y detrás, atado al portabultos, un cajón de madera en el que había escrito con letras mayúsculas, bien grandes, “caja B”.

 Cuando Felipe González Márquez montó una tabernilla en un sótano de la Moncloa, miles de españoles le secundaron para tener su propia tabernilla; cuando Aznar armó su pista de pádel en la Moncloa, miles de españoles quisieron tener su propia cancha. ¿Por qué si el PP de Rajoy tenía una caja B no iba a tener la suya un hortelano? Aunque esos tipos no lo crean, la política es también un magisterio. Y mucho convendría a nuestro país que quienes a ella se entregan dieran buen ejemplo siempre y en todo lugar.

Al margen de observaciones y admoniciones, es lo cierto que los ocho folios de información de su propia experiencia, remitidos por el condenado Bárcenas al fiscal que ejerce la acusación pública en el juicio por la financiación ilegal del PP, Antonio Romeral, ha debido poner los pelos como escarpias a Rajoy Brey –el único presidente censurado en el Parlamento y desalojado por corrupción-- y al belicoso Aznar López, quien, periclitado Rajoy, ha recuperado, junto con la lideresa Esperanza Aguirre Gil de Biezma, su preponderancia sobre el actual presidente del PP, Pablo Casado Blanco.

Afirma Bárcenas que la caja B viene de atrás, de cuando Fraga y Rosendo Naseiro mandaban en Alianza Popular. Los usos de pedir dinero (“naseirines” llamaban a los donativos) estaban muy extendidos aun cuando los partidos políticos ya contaban con financiación pública con cargo a los Presupuestos del Estado. Mas “la democracia es muy cara”, decían. Un juez de Valencia se topó con el “caso Naseiro” cuando investigaba una trama de tráfico de drogas. Pero como las escuchas policiales eran para descubrir a los narcos, no para destapar la “tangentópolis” de AP, la instrucción fue anulada sin más por los altos señores de negro con puñetas.

 En aquellos primeros años ochenta, Aznar, que se había librado con trampas del servicio militar obligatorio (“puta mili” le llamaban) y, con la inestimable ayuda de Ana Botella, había aprobado la oposición de inspector de Hacienda, fungía en Logroño, donde, coma afiliado a la AP de Fraga y repleto de inquietudes políticas, conoció a Álvaro Lapuerta Quintero y descubrió que el “amor a España” y “la voluntad de servicio” (se decía así) eran un negocio estupendo.

Era aquel don Álvaro un tipo voluminoso, de apreciable envergadura y rostro de morrosco, pero no se dedicaba al boxeo, sino a la política. Dueño del periódico La Rioja (en el que invitó a colaborar a Aznar) e hijo del fundador de Campsa, había sido procurador de las Cortes franquistas y ejercía como factotum y diputado de AP. Y eso que se negó a votar 'sí' a la Constitución junto con otros siete franquistas (la mitad del grupo de Fraga). Lapuerta, Licinio de la Fuente y Modesto Piñeiro se abstuvieron en el pleno previo al referendo de 1978.

 Los métodos recaudatorios de aquel Lapuerta eran expeditivos, no admitían disculpas ni tío páseme el río. Los empresarios temblaban. En cuanto se convocaban las elecciones aparecía aquel hombre por la empresa, depositaba un maletín con un único documento: un papel con la cantidad que el donante debía depositar. La hija del constructor García se quejaba: “Ya está aquí ese tío que sablea a mi padre”. Pero García depositaba los tres millones de pesetas que le pedía. Su constructora trabajaba mucho, cada vez más; obtenía contratas y subcontratas públicas. Con el tiempo llegó a edificar un hospital en la Comunidad de Madrid, saltó fronteras y, entre otras obras, realizó aparcamientos subterráneos en Bagdad (Iraq) con el régimen de Sadam Husein.

Cuando Fraga, harto de perder elecciones con sus fórmulas de coalición derechista, decidió fundar el Partido Popular (PP) y echarse a un lado (año 1989), enseguida vieron que el nuevo dirigente, el letrado extremeño Antonio Hernández Mancha, quien ganó el congreso del partido frente al notable parlamentario Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, era demasiado flexible, incluso “rojillo” para la derechona, y lo sustituyeron por Aznar. Era el año capicúa de 1991 y el primer cometido de puertas adentro del nuevo dirigente consistió en renovar el partido. Contó para esa tarea con la inestimable ayuda de Francisco Álvarez Cascos, Javier Arenas Bocanegra y del propio Rajoy.

Pero en aquella tarea renovadora de desalojar a los veteranos “gerentes”, auténticos prebostes del partido, fuertemente enraizados, Aznar impuso alguna excepción. ¿Cómo iba a dar puerta a Lapuerta, un tipo tan rentable? De ninguna manera. Lejos de “renovarle” le nombró gerente nacional en sustitución de Naseiro y tesorero del PP en 1993. Para ganar al PSOE de González, se necesitaba mucho dinero. Aznar lo logró en 1996 por 300.000 votos y se convirtió en jefe del Gobierno gracias al respaldo de Pujol.

Las mordidas para el partido se convirtieron en un método habitual, como ahora revela Bárcenas en calidad de ayudante de don Álvaro, al que sustituyó en 2008 como tesorero por designación de Rajoy, cuando aquel comenzó a acusar los achaques de la edad. Cambió el hombre, pero no los métodos. De hecho, en su última deposición (ocho folios), ese Bárcenas da entender que lo suyo era obediencia debida (y ciega) al mando que ejercían Aznar y Rajoy, sucesivamente, con sus respectivos equipos políticos.

La novedad más apreciable del hasta ahora último testimonio del extesorero Bárcenas consiste en “los donativos finalistas”, es decir, que para obtener contratas, concesiones de servicios, recalificaciones de suelo y reformados de obras públicas al alza había que pasar por la caja B de Génova 13. Como eran los tiempos de la grandes privatizaciones para reducir el déficit público y entrar en la moneda única europea, el euro, aquel sistema mafioso de mordidas sine qua non debió considerarse “pecata minuta”.

Se alcanzó así una salud excelente en las cuentas del PP, en contraste con las demás formaciones políticas, que sólo acumulaban deudas. Se comenzó a hablar de la “corrupción sistémica”, es decir, de la proporción desmesurada del sistema de corrupción que en poco o nada desmerecía al implantado por la Democracia Cristiana en Italia, donde la exigencia de catarsis liquidó a la principal formación política de la derecha y, de paso, ultimó al PS de Betrino Craxi. Aquí ni catarsis ni bayetas, sino cuentas en Suiza y sociedades mercantiles secretas en Panamá.

 Aunque la actual dirección del PP sostiene que eso de la caja B es cosa del pasado, el juez instructor de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, se ha dirigido al tribunal para que, sin interferir en el juicio, le dé fecha y hora con el fin de citar a Bárcenas para que ratifique su denuncia. En ese caso, la responsabilidad penal por la financiación ilegal mediante la “tangentópolis” mafiosa descrita por el ya condenado (con extensión a su esposa encarcelada) tocaría directamente a Aznar, un tipo que, en efecto, se acabó forrando.  

Cierto que eran otros tiempos, un tiempo en el que algunos podían preguntarse: ¿si hasta el rey (ahora el emérito) cobraba mordidas y tenía su caja B, por qué yo no? La dificultad para hacer justicia estriba además en que el cobrador nombrado por Aznar ha muerto. Don Álvaro falleció el 2 de junio de 2018 y entonces será la palabra de Bárcenas contra la de sus superiores."                 (Luis díez, cuarto Poder, 08/02/21)

29.6.18

La historia oculta de los papeles de Bárcenas. La denuncia hundió la carrera de Trías, hasta entonces un exitoso abogado catalán con despacho en Madrid desde 1981. El PP le declaró la guerra y nadie quería ya contratarlo... Trías narra con detalle lo que Rajoy siempre negó, esto es que el presidente estaba al tanto de todo lo que sucedía en el caso Gürtel

"Hace nueve años, en pleno huracán del caso Gürtel, Mariano Rajoy recibía a Jorge Trías Sagnier, un exdiputado del PP que quería llevarle un mensaje del juez del caso, Antonio Pedreira, fallecido en 2015. 

El líder del PP estaba convencido de que el escándalo jamás acabaría con su carrera: "Mira, Jorge, tal como yo lo veo, un político tiene que ser como un junco. Cuando sopla el tifón te inclinas y dejas que pase; se lo lleva todo por delante, pero tú sobrevives.

Ahora está soplando, pero a quienes se llevará por delante es a los del PSOE, y a alguno de por aquí, quizá. Pero a mí, no”, le espetó Rajoy, según el relato que Trías recoge en el libro que publica ahora, El baile de la corrupción (Ediciones B), y que adelanta EL PAÍS.



Trias fue un protagonista clave del caso Gürtel. En el libro explica como guardó unas fotocopias de los papeles de Bárcenas, que le había entregado el extesorero, amigo suyo, y decidió en 2013 entregárselas al abogado de EL PAÍS, Gerardo Viada. 

Esa decisión, que tomó al saber que Bárcenas tenía 50 millones de euros ocultos en Suiza, hundió la carrera de Trías, hasta entonces un exitoso abogado catalán con despacho en Madrid desde 1981. El PP le declaró la guerra y nadie quería ya contratarlo. 

"Los clientes me fueron quitando los asuntos hasta que tuve que cerrar el despacho después de 31 años. Esta decisión de desvelar los papeles solo me trajo perjuicios. Afortunadamente, tenía ahorros y he podido mantenerme", recuerda.

Trías narra con detalle lo que Rajoy siempre negó, esto es que el presidente estaba al tanto de todo lo que sucedía en el caso Gürtel y conocía las maniobras de su entorno, en especial Federico Trillo, para intentar entorpecer la labor del juez, los fiscales y la policía. 

El exdiputado catalán, que fue fichado por Aznar en 1996 y presidió durante una legislatura la Comisión Constitucional, cuenta en el libro las cuatro reuniones que tuvo con Rajoy para hablar del caso Gürtel. El presidente parecía al tanto de todo.

 La narración de la primera cita, el 15 de octubre de 2009, define a la perfección a Rajoy y su actitud con el escándalo:
—¡La que te está cayendo, Mariano!

—¡Bah! —Y, volviéndose hacia su izquierda, me señaló el montón de diarios apilados—. Si yo hiciese caso de lo que dicen todos estos —y estos éramos nosotros, los que escribíamos en los periódicos—, no estaría aquí sentado.

—Le pedí a tu secretaria que quería verte porque estuve con el juez, tu pariente...

—Ja, ja, ja. Sí, me lo ha dicho.

—Pues el juez me ha pedido que te transmita que él no tiene animadversión alguna al PP, como se dice por aquí, y que va a intentar llevar la instrucción de forma rápida y, por supuesto, con independencia de criterio, digan lo que digan las fiscales. Y, por favor, que no enreden los que tú ya sabes, Mariano, y tampoco desde la Comunidad. A Pedreira le llegan recados todos los días...

Rajoy me observaba atentamente, alternándome con el puro, al que miraba con arrobo y con mucho más interés que a mí. Hizo un comentario sobre los personajes que rodeaban a Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid:

—¿Cómo quieres que responda por ellos si no puedo responder por los que tengo aquí?— Y luego añadió: Pero, ¿qué quiere este hombre? —Se refería al juez Pedreira—. ¿Qué hay dentro de esas cajas que tiene la policía?

Yo solo sabía que la mayor parte de la documentación no había sido analizada todavía. Rajoy quería una respuesta que ni yo ni nadie podía darle. Bueno, la respuesta se la podía dar la policía, las fiscales que impulsaban el caso o el juez. 
Pero ninguno de ellos iba a hacerlo. Así que yo continuaba repitiéndole la cantinela para la que había sido enviado.

—Mira, presidente, creo que lo mejor es no interferir en la instrucción. No enredar el caso con Manos Limpias o gente así, que se dice que están impulsados por gente de aquí, y dejar que todo siga su curso y que quien tenga que caer caiga. Pedreira, tu paisano, se ha propuesto esclarecer la verdad y todavía hay una enorme cantidad de documentos que ni siquiera han sido analizados.

—¡Ja, la verdad! ¿Y quién sabe dónde está la verdad? ¿Y esto cuánto puede durar?

—Con un poco de suerte, hasta antes de las elecciones generales, le dije.

—¡Pues sí que estamos apañados! Bueno, tú sigue el caso y yo ya pediré por aquí que no enreden demasiado. Aunque ya sabes cómo es esto... Basta que diga una cosa para que se haga la contraria.

Trías cuenta en el libro las cuatro reuniones. Una de ellas, en la que además de Rajoy estaban Bárcenas, Javier Arenas y Federico Trillo, fue la más tensa porque Trías criticó con dureza el intento de Trillo de ahogar el caso con trucos procesales como lo había conseguido con el caso Naseiro. Entonces, según su narración, Rajoy le preguntó si él tendría interés en volver a la política activa, que había dejado en 2000. 

Trías sostiene que contestó en broma que solo lo haría para "corregir el error de Aznar" de no haberle nombrado ministro de Justicia. El PP siempre utilizó ese cruce para menospreciar a Trías como un resentido. Lo cierto es que fue una persona consultada varias veces por el líder para decidir la estrategia a seguir con el caso.

No solo le consultaba Rajoy. También Bárcenas. Tanto confiaba en su criterio que le entregó los llamados papeles de Bárcenas para que lo evaluara. Y él, después de guardar las fotocopias, concluyó que no tenían tanta fuerza porque no había delito fiscal. Y se olvidó. Años después, cuando saltó el escándalo de la cuenta en Suiza, los revisó. Y entendió su importancia.

 "Las finanzas del PP las había organizado Sanchís, continuado Naseiro y Lapuerta, y rematado Bárcenas. Entre todos habían montado una endiablada maquinaria. Esencialmente, se trataba de una lucha brutal entre dos clanes del PP para controlar sus finanzas, porque quien controlaba las finanzas controlaba el partido", escribe en el libro.

 Trías decidió entonces difundir los papeles. Llamó a Viada un domingo y se los entregó. A partir de ahí la historia es conocida. Tras largas comprobaciones, EL PAÍS publicó los papeles y se generó un enorme escándalo, pero Rajoy resistió. Trías cayó en desgracia. Ahora lo explica con perspectiva: "El caso Gürtel demostró que si tú te comprometes con la verdad y das un paso adelante te quedas más solo que la una. 

La soledad que tuve desde 2013 hasta 2016, cuando decidí cerrar en Madrid y volver a Barcelona, fue tremenda. Pero ahora estoy contento. He tenido una alegría enorme al ver que triunfaba la moción de censura. Me dije por fin, al final la vida acaba colocando a cada uno en su sitio". El junco de la carrera política de Rajoy tardó nueve años en romperse."                     (Carlos E. Cué, El País, 17/06/18)

2.7.15

Bárcenas denuncia que el PP tuvo caja B con Manuel Fraga, Aznar y Rajoy. Quién recibía personalmente 'donativos importantes'

 "El escrito de la defensa de Luis Bárcenas en el caso de los Papeles de Bárcenas, publicados por EL PAÍS el 31 de enero de 2013, revela que  Alianza Popular y su sucesor el Partido Popular crearon un "sistema de financiación perfectamente institucionalizado". Un sistema "al margen de la legalidad históricamente".

El extesorero del PP aporta un relato "fáctico" de alrededor de 20 páginas dentro del escrito en el que denuncia que Fraga, Aznar y Rajoy ingresaron donativos de empresas en negro y a través de los secretarios generales, Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas, Ángel Acebes y María Dolores de Cospedal dieron las instrucciones para adjudicar el dinero en complementos salariales ("sobresueldos") y otros gastos, entre ellos las obras de la sede de la calle Génova de Madrid. 

La defensa aporta como documento nuevo tres trasferencias firmadas por Álvarez-Cascos con destino al PP de Galicia en 1990. Estas transferencias rubricadas por Cascos vendrán acompañadas, adelanta la defensa, por pruebas caligráficas. 

Al publicar este periódico la contabilidad B, Cascos negó la veracidad de la anotación de Bárcenas. En los papeles figura así: "15.000.000 de Paco en diciembre de 1990, y 10.000.000 de Pepe Cuiña Galicia en noviembre de 1990". Siempre son cantidades en pesetas.

Dice el escrito de defensa: "El primero de ellos se correspondería con las transferencias posteriormente enviadas a Galicia el día 18.12.1990 por importe de 5 y 10 millones respectivamente. Y el segundo con una transferencia enviada el 6.11.1990  por importe de 10 millones de pesetas. Ambas transferencias firmadas por el sr. Álvarez-Cascos".

El extesorero relata como Aznar dio orden  de crear sociedades instrumentales para captar el dinero opaco que le entregaban las empresas y, después ordenó liquidar esas mismas sociedades, una operación que fue confiada al bufete asesor del PP regentado por Miguel Blesa, compañero de estudios de Aznar que más tarde, en 1996, fue nombrado presidente de Caja Madrid.

El extesorero explica que la participación de los presidentes y secretarios generales en la captación de donativos ilegales daban lugar a lo que él luego trasladaba a los papales para llevar un registro.

"Las anotaciones que se plasman en los papeles que figuran en la causa judicial [los Papeles]: "de Cascos", "de Paco", "por indicación de Paco", "por indicación de J.M", ", encargo José M", "por indicación Álvaro"...indican sin ningún género de dudas que estas personas entregan dinero para la Caja del PP y daban las oportunas instrucciones y directrices sobre su uso y destino".

El escrito aporta un documento de Pedro Arriola y entregad por Bárcenas en ju8lio de 2013 donde el gurú del PP pide que se le pague una parte de los emolumentos en "negras", es decir en dinero negro,

El escrito aclara que Álvarez-Cascos dio las instrucciones en 1996m, cuando el PP llegó al Gobierno de España, de pagar los complementos de sueldos (sobresueldos).

En el sistema no se salva nadie. Todos los presidentes y todos los secretarios generales.

Bárcenas ironiza. Si me acusan de pertenecer a una organización criminal cómo puedo ser yo esa organización. El PP, viene a decir, sería esa organización criminal o asociación ilícita.
Mal día para digerir este escrito, después que Rajoy invitase ayer a una cena al rey emérito Juan Carlos, a Aznar, González y Zapatero. 

Luis Bárcenas apunta con el dedo a dos de ellos: a Aznar y a Rajoy por orden de aparición."           (Ernesto Ekaizer, El País, 02/07/2015)


"El extesorero del PP Luis Bárcenas ha revelado que el PP se lleva financiando ilegalmente desde el año 1982 y ha implicado en este asunto a Manuel Fraga, Antonio Hernández Mancha, José María Aznar y Mariano Rajoy.

 El exsenador popular ha hecho esta afirmación en su escrito de defensa que ha presentado en la Audiencia Nacional en el caso que se conoce como los papeles de Bárcenas. 

La caja B del PP “era un sistema de financiación perfectamente institucionalizado, donde, como en toda pirámide organizativa jerárquica, las instrucciones emanaban de arriba a abajo” y al exgerente y extesorero del partido solo le correspondió la “función de mero amanuense”, aseguran sus abogados Francisco Maroto y Joaquín Ruiz de Infante en el escrito de defensa que han presentado después de que el juez José de la Mata dictara apertura de juicio oral contra él y otros cinco imputados en relación con la caja B del PP y el pago en negro de la reforma de la sede del partido, hechos por los que el PP ha sido considerado responsable civil subsidiario.

Según sus abogados, Bárcenas “se limitaba” a anotar en sus famosos papeles contables los ingresos y los pagos que le eran comunicados por su antecesor Álvaro Lapuerta cuando él era gerente y “eran las propias personas responsables de la dirección y gestión del Partido Popular quienes conseguían los donativos y decidían en qué se empleaban”.

“La gestión económica del Partido Popular (que comprendía necesariamente las aportaciones procedentes de donativos en la forma anotada por el Sr. Bárcenas), se llevó siempre por la Dirección del Partido Popular tal y como se acredita con las propias declaraciones o manifestaciones” del exsecretario general del PP Ángel Acebes en los Congresos Generales en los que se atribuía la responsabilidad y el mérito de la gestión económica del Partido junto al entonces tesorero Álvaro Lapuerta.

Este sistema se estableció en 1982 con el fundador del PP Manuel Fraga y se ha prolongado con los demás presidentes del partido Antonio Hernández Mancha, José María Aznar y Mariano Rajoy, sostiene el escrito.

“Los Secretarios Generales eran informados puntualmente de las cantidades recibidas y el nombre de los donantes por el Tesorero nacional. En el escaso periodo de tiempo que D. Luis Bárcenas fue tesorero (junio 2008 a 2009) reportó con ese mismo criterio a las dos personas de las que dependía jerárquicamente el Sr. Rajoy y la Sra. Cospedal”, aseguran los abogados.

Entre otras cosas, Bárcenas denuncia la creación de hasta siete sociedades, con diferentes Gobiernos del PP, que se crearon para facturar los donativos de forma irregular y pone especial énfasis en el Gobierno de Aznar, cuando era tesorero Rosendo Naseiro, que ingresaba en una caja B el dinero en efectivo de las donaciones.

 El escrito señala que “el dinero efectivo que quedó como remanente en dicha caja cuando Naseiro dejó la tesorería constituye el primer apunte de los denominados papeles de Bárcenas”. Cuando Naseiro dejó su puesto, Aznar dio la instucción a Álvarez-Cascos de que se liquidasen las sociedades creadas, de lo que se encargó el despacho de Miguel Blesa.  (...)"     (República de las ideas, 02/07/2015)


"(...)  Desde que Luis Bárcenas reconociera en junio de 2013 ante el juez Pablo Ruz que era el autor material de los papeles en los que se llevaba una contabilidad paralela, el extesorero ha mantenido que no es responsable directo de la caja b del PP sino que tan solo obedecía órdenes y que el sistema de financiación ilegal, conocido por todos los que fueron presidentes y secretarios generales del PP, existía antes incluso de la fundación del partido, con la formación de Alianza Popular que dirigía Manuel Fraga, y continuó hasta 2009, cuando estalló el escándalo. Para demostrar estos hechos, Bárcenas llegó a declarar ante el juez Pablo Ruz que en el PP existían empresas tapaderas que él mismo tuvo que disolver y aportó documentación sobre estas circunstancias. El magistrado consideró que estos hechos, ocurridos hace más de 20 años, estaban prescritos.

La caja b afecta, según Bárcenas, desde la época del fundador, el fallecido Manuel Fraga. En esos años, “Alianza Popular venía utilizando distintas sociedades, Sipsa, Opisa, Hermógenes, Hernández Carretero, constituidas por las máximas instancias del partido que se utilizaban para recibir ingresos por donativos”.

 Estas empresas, recuerda Bárcenas, fueron constituidas por la dirección del partido y fueron disueltas por el entonces tesorero Ángel Sanchis. Bárcenas apunta en su escrito que entre 1982 y 1986, los donativos a AP “eran recibidos fundamentalmente” por Fraga, que llevaba “directamente” la relación con la patronal CEOE.

Entre 1987 y 1988, durante la presidencia de Antonio Hernández Mancha, Bárcenas sostiene que el entonces secretario general, Arturo García Tizón, “abrió una cuenta en el Banco de Fomento, en la cual se ingresaban donativos, disponiéndose de los fondos, sin integrar dicha cuenta en la Contabilidad de Alianza Popular”.

Entre 1989 y 1990, Bárcenas acusa a José María Aznar y al exsecretario general, Francisco Álvarez Cascos, de recibir las donaciones. Posteriormente se las daban al tesorero, Rosendo Naseiro, quien, además, “gestionaba con empresarios aportaciones para el Partido”. Bárcenas recuerda que Naseiro constituyó tres sociedades “para facturar a empresas que aportasen donativos”.

Asimismo, afirma Bárcenas, Naseiro “empezó a ingresar en una caja ajena a la contabilidad oficial los donativos que recibía en efectivo. El efectivo remanente de dicha caja cuando el Sr. Naseiro deja la Tesorería, constituye el primer apunte de los denominados “papeles de Bárcenas”.

Al abandonar Naseiro la tesorería, tras ser imputado por la financiación ilegal del PP en 1990, Aznar da la orden de liquidar las sociedades instrumentales, labor de la que se encarga el despacho de Miguel Blesa, amigo de Aznar en su época de las oposiciones a inspector de hacienda y posterior presidente de Caja Madrid.

En abril del año pasado declaró que tras la detención del extesorero Rosendo Naseiro, en 1990, recibió los ocho millones de pesetas (48.000 euros) que constan en el primer asiento de la contabilidad paralela. Según él, el entonces secretario general del PP, Francisco Álvarez-Cascos, hoy al frente de Foro Asturias, le ordenó guardar el dinero negro como hasta entonces.

Bárcenas sigue en su escrito la línea habitual de desvincular a Aznar de la gestión directa de los donativos a partir de 1990. Entonces los fondos los recibían, según él, los secretarios generales y en algunos casos el tesorero Álvaro Lapuerta.

 Entre 1996 y 2004, Bárcenas detalla que el secretario general Javier Arenas “ponía a los donantes en contacto” con Lapuerta. “De hecho es durante el mandato como Secretario General de D. Javier Arenas cuando distintos empresarios andaluces comienzan a donar fondos a la Sede Central del Partido”, afirma Bárcenas.

Sin embargo, Bárcenas no tiene el mismo miramiento con el actual presidente del partido. Según su escrito, entre 2004 y 2008, la consecución de los donativos la hacía Lapuerta, “salvo algunos donativos importantes que recibía el presidente”, Mariano Rajoy. Por último, desde junio 2008 a julio de 2009, época en la que Bárcenas accede al cargo de tesorero “disminuyen notablemente los donativos de empresarios que venían ayudando al Partido Popular”, asegura.

Ya en junio de 2013, a preguntas reiteradas del juez Ruz, Bárcenas había asegurado que todos los presidentes y todos los secretarios generales del PP, en las sucesivas etapas, conocían que había donaciones en efectivo por encima de los límites legales."      (   , El País, Madrid 2 JUL 2015)

8.5.15

Fraga y Aznar repartieron sobres, pagaron en negro y defraudaron a la Seguridad Social

"Pagos en dinero negro. Sobresueldos. Fraude a la Seguridad Social. El Partido Popular cometió todo tipo de irregularidades contables y laborales en los últimos años de Manuel Fraga y los primeros de José María Aznar. Así lo reconoció por escrito el propio PP en unas auditorías internas que encargó el tesorero Rosendo Naseiro y a las que ha tenido acceso en exclusiva eldiario.es.

Las auditorías son de 1990. Apenas unos años antes, en 1987, había entrado en vigor la nueva ley de Financiación de Partidos, y el Tribunal de Cuentas había puesto varios peros a la contabilidad del PP. Para subsanar todas estas deficiencias, Naseiro hizo dos cosas: auditar todas las sedes regionales del partido y encargar al abogado José Manuel Penido, un hombre de su máxima confianza, la adaptación a las nuevas exigencias de la ley. 

El 6 de marzo de 1989, Rosendo Naseiro se dirigió por carta a los gerentes provinciales y autonómicos de la formación. En esa misiva, Naseiro les pedía la redacción de informes contables y advertía que "pese a la fecha en la que fue promulgada la precipitada Ley, la rendición de cuentas tiene vigencia retroactiva desde primero de enero de 1987". 

El PP necesitaba aclarar su contabilidad y hacerlo con urgencia, y ante la falta de respuestas claras por parte de los gerentes provinciales, Génova 13 decidió encargarse de hacer auditorías, a cuyas conclusiones ha tenido acceso eldiario.es.

El análisis de las finanzas del PP en los territorios desvela todo tipo de irregularidades: pagos generalizados de sobresueldos a cargos electos, débil control de los donativos recibidos, contratos en negro a trabajadores a los que no se daba de alta en la Seguridad Social o contratación de estudios que nunca llegaban a realizarse.

Todas estas prácticas son las que el PP reconoce en la documentación a la que ha tenido acceso esta redacción y que forma parte de los papeles de Naseiro. Se trata de auditorías realizadas sobre los ejercicios de 1988 y 1989, que firmó Luis Pérez Cristóbal, auditor de la formación política y adscrito a su departamento de Tesorería. 

Pérez Cristobal viajó a principios de 1990 por todas las sedes del PP para conocer el estado de sus finanzas. Los informes elaborados con posterioridad retratan a un PP instalado en la irregularidad permanente. En aquel momento, Manuel Fraga era el presidente del partido y José María Aznar el  vicepresidente ejecutivo de la formación.

La contundencia de los informes llega al punto de dejar por escrito la cuantificación del "riesgo fiscal" por no estar al corriente en sus pagos a Hacienda. La auditoría del PP de su grupo en el Parlamento andaluz da buena muestra del nivel de conocimiento que la formación conservadora tenía de las irregularidades cometidas. En uno de los párrafos de ese documento se puede leer:

 "No se realiza retención del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas de los diputados autonómicos, lo que supone un riesgo fiscal que estimamos en 48 millones de pesetas". Se refiere a los pagos de gratificaciones que el grupo parlamentario del PP repartía entre sus diputados autonómicos, al margen de los propios ingresos que les pagaba directamente el Parlamento andaluz. Este sistema de sobresueldos no solo existía en Andalucía.

Los sobresueldos de Gallardón

La documentación elaborada a petición del tesorero del PP revela que los sobresueldos han existido en la formación desde sus inicios. Su grupo en la Asamblea de Madrid tenía un acuerdo para compensar a sus señorías y elevar sus ingresos en un concepto que la auditoría califica como "gratificación asegurada". Solo en gratificaciones y dietas para los diputados, el PP se gastó 63 millones de pesetas en 1988 y 1989. 

Se trata de aportaciones al margen de las retribuciones que cobraban como parlamentarios autonómicos; la Asamblea de Madrid pagaba en aquel momento unas dietas por asistencia a plenos y comisiones. El dinero que el grupo parlamentario del PP pagaba a sus diputados provenía de fondos públicos: de la asignación que hacía la Asamblea de Madrid; no consta en ningún caso en en el informe de la auditoría que el origen de esos fondos fuese en b.

El exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, el exvicepresidente de la CAM Luis Eduardo Cortés o el actual secretario de Estado de Administraciones Públicos Antonio Beteta fueron algunos de los beneficiados por esos pagos en los que el grupo parlamentario PP en la Asamblea de Madrid se gastó prácticamente la mitad de su presupuesto para esos años.

 En el caso concreto de Alberto Ruiz-Gallardón, sus ingresos directos de la Asamblea de Madrid –dietas como diputado y como portavoz del PP en ese parlamento autonómico– fueron en 1989 de de 840.000 pesetas, mientras que las "gratificaciones" que añadió a ese sueldo su grupo parlamentario sumaban otras 1.425.600 pesetas. Según la documentación en poder de esta redacción, Gallardón ocupaba el cuarto lugar en el ranking de mejor pagados por este sistema de compensación ideado por el PP.

Algunos de esos sobresueldos en el PP de Madrid de esos años se pagaban en cheques al portador, según aparece en la auditoría. El descontrol en el manejo de dinero era de tal calibre en las oficinas del PP que incluso llegaron a a robar varios de esos cheques que, a todos los efectos, eran casi lo mismo que dinero en efectivo. 

La auditoría del grupo popular en la Asamblea de Madrid relata la "sustracción de cinco cheques al portador, destinados a pagar dietas de los diputados". Según explica la documentación del PP, ese robo se produjo en 1988 y el dinero sustraído fue 220.050 pesetas. 

eldiario.es ha podido hablar con el exministro Ruiz-Gallardón, que asegura que todos sus ingresos eran en A, los depositaba en el banco y los declaraba en la renta. "Nunca he cobrado un sobresueldo", afirma. Gallardón tambien dice que se trataba de un único sueldo por su trabajo como líder de la oposición en el parlamento autonómico de Madrid, aunque los conceptos y pagadores fueran distintos.

Fraude a la Seguridad Social

Entre las ilegalidades que el PP reconoce en sus auditorías está el fraude a la Seguridad Social. Un caso paradigmático es la sede del PP catalán donde en 1989 trabajaban 18 personas, de las que solo la mitad estaban dadas de alta. El PP tenía a 22 personas contratadas en el grupo de la Asamblea de Madrid y solo siete de ellas estaban dadas de alta en la Seguridad Social. 

La historia se repite hasta la saciedad ya sea en puestos institucionales o en pequeñas sedes municipales. El informe al PP en el distrito madrileño de Chamberí reza: "La secretaria de la sede local no está dada de alta en la Seguridad Social y, según nos comunica la tesorería, es a causa de la negativa de la sede regional a formalizar este requisito". El informe relativo al PP de Álava abunda en el mismo retrato: 

"El gasto más importante efectuado corresponde a las gratificaciones (4,2 millones) sin que se efectúe retención por las gratificaciones de la secretaria y el asesor, dándose la circunstancia de que la secretaria cobra como autónoma y carga el IVA al grupo". 

En el PP de aquellos años era frecuente fichar sin necesidad de firmar un contrato. Los pagos en negro a los trabajadores del partido eran constantes. Las contabilidades a las que ha tenido acceso esta redacción anotaban como contratados a personas a las que nadie enviaba una nómina a final de mes. Para estos casos, los populares utilizaban el capítulo de "gratificaciones" para pagar servicios y eludir el pago de impuestos para el trabajador y de cuotas a la Seguridad Social por parte de la formación política. 

Además de los fraudes a la Seguridad Social, también hubo impagos. Parte de esta deuda acabó en un pacto del PP con la Administración de la que muchas delegaciones se enteraron sobre la marcha. Fue el caso del PP en el País Vasco, que en febrero de 1990 acudió al organismo público para pagar sus deudas pendientes tras solicitar un crédito a La Caixa por 1.720.000 pesetas para afrontar esos pagos. En la misma ventanilla, la dirección del PP en Bilbao se enteró de que todas las cuentas habían quedado saldadas tras un acuerdo entre Génova 13 y la Seguridad Social.

Como resultado de esa visita, los populares vascos se llevaron un certificado que decía: "Según nos informa la Tesorería General de la Seguridad Social, los representantes de ese partido llegaron a un acuerdo con nuestros servicios centrales a fin de regularizar su situación frente a la Seguridad Social, por lo que adjunto remitimos impresos de solicitud de aplazamiento pago de deuda". 

7.5.15

El reparto de 'sobres' existe desde siempre, en el PP

"Tanto el juez Pablo Ruz como el fiscal anticorrupción Antonio Romeral dan por hecho en sus autos y escritos de acusación que el Partido Popular manejó una “contabilidad paralela” o caja B al menos entre 1990 y 2008. No fue solo durante esos años, con Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta como tesoreros. 

 eldiario.es ha tenido acceso en exclusiva a una esclarecedora documentación en la que se demuestra que el manejo de dinero negro en el partido que hoy gobierna España existe en la derecha española desde mucho antes: desde los últimos años de Alianza Popular y la fundación del PP.  

eldiario.es ha tenido acceso a una copiosa documentación que Rosendo Naseiro ha ocultado durante un cuarto de siglo. Naseiro fue el primer tesorero del PP –entre marzo de 1989 y abril de 1990–, y también el protagonista de uno de los grandes escándalos de corrupción en España de la época.

En la documentación que guardaba Naseiro se da detalle y se aportan las pruebas sobre la existencia de una cuenta corriente opaca en el Banco de Fomento a nombre de Acciones y Programas del Partido Unificado de Alianza Popular (PUAP). La cuenta permaneció operativa entre el 12 de marzo de 1987 y el 7 de diciembre de 1988, coincidiendo casi exactamente con los cerca de dos años en los que el presidente del partido conservador fue Antonio Hernández Mancha. 

Junto a la advertencia de “Confidencial”, en la primera de las 53 páginas del documento conservado por Naseiro puede leerse que contiene el “Movimiento de la cuenta corriente que no aparece reflejada en nuestra contabilidad” y la “Documentación que se ha solicitado a la entidad en la que está abierta la cuenta corriente”.

La cuenta corriente fue abierta el 12 de marzo de 1987 con el número 0014 51 500 05632-2 en la sucursal de la calle Recoletos 22 de Madrid del desaparecido Banco de Fomento SA. En ese año, en junio, se celebraron elecciones municipales y europeas. Quien solicitó la apertura fue Arturo García-Tizón López, secretario general de Alianza Popular durante la presidencia de Hernández Mancha –hoy es presidente de la Diputación de Toledo–. Y en ella dio poderes al gerente de entonces: Juan Ávila González. 

Durante los 21 meses que la cuenta permaneció operativa se realizaron al menos 64 operaciones, según las copias de los extractos y fotocopias de cheques que conservó Rosendo Naseiro. De estas operaciones, 13 fueron ingresos por un importe de 140 millones de pesetas; 51 fueron pagos por una cuantía de 64 millones de pesetas.

De los 140 millones de pesetas ingresados, la mitad, 70,2 millones de pesetas, fueron entregados al banco en “billetes y metálico”, según se desprende de las copias de los extractos. Otros 18 millones de pesetas se consiguieron por “cancelación de pagarés” y 27,2 millones de pesetas más por “cesión de pagarés del Tesoro”.

 El resto de los ingresos tiene procedencias diversas: desde entregas de la sucursal del Banco de Fomento en Toledo hasta una cantidad, también en efectivo, de 12.470 francos franceses. En ningún papel se hace constar la identidad de quien hace el ingreso.

Los pagos documentados se realizaron todos mediante 51 cheques, de los que únicamente siete son nominativos. Los 44 restantes son “al portador”. Entre estos cheques “al portador” hay uno de 15 millones de pesetas, y otros de 8,1 millones de pesetas, 7 millones de pesetas, 4,1 millones de pesetas, etc., cantidades todas ellas extraordinariamente elevadas para la época y para ser entregadas a cambio de un título que oculta la identidad del destinatario.

El secretario general de Alianza Popular y solicitante de la cuenta, Arturo García-Tizón, firmó 39 de los 51 cheques. Los restantes llevaban la rúbrica autorizada de Juan Ávila González, entonces gerente de AP.

La documentación a la que ha tenido acceso eldiario.es sobre la cuenta opaca de AP en el Banco de Fomento probablemente está incompleta: hay una diferencia entre los ingresos –140 millones de pesetas– y los gastos –64 millones–. La gran mayoría de los cheques siguen una numeración correlativa, pero faltan 27 cheques cuyo total presumiblemente suman 76 millones pero de los que eldiario.es desconoce por ahora el detalle. 

Lo cierto es que el último cheque 'al portador' de la serie que se firma el 7 de diciembre de 1988, el mismo día en que se clausura la cuenta, la cantidad que se retira es únicamente de 8.108.115 pesetas. Es lo que entonces quedaba en la cuenta opaca de AP. Esa misma cantidad coincide con la primera cifra que aparece en los papeles de Bárcenas en su primer apunte, donde se registra un ingreso de ocho millones de pesetas aportados por R. N., las iniciales de Rosendo Naseiro.

Los papeles de Naseiro   

Tras la breve presidencia de Antonio Hernández Mancha, Manuel Fraga volvió a liderar la derecha española, que dejó de ser AP para refundarse como Partido Popular en un congreso celebrado el 20 de enero de 1989. 

Con la vuelta de Fraga, Rosendo Naseiro fue nombrado tesorero de la formación y uno de los primeros encargos que recibió fue el de auditar las cuentas de la anterior dirección: averiguar qué había pasado en esa cuenta opaca del Banco de Fomento que no aparecía en la contabilidad oficial. 

Como Naseiro era nuevo en el cargo y no tenía firma autorizada, Begoña Urquijo, vicepresidenta del partido, fue la encargada de solicitar los movimientos al Banco de Fomento.

 La carta de petición fue escrita el 3 de marzo de 1989 y en ella se exigían fotocopias “del poder que se entregó para la apertura” de la cuenta corriente 5632.2, de las “cartulinas de firmas autorizadas”, de los “comprobantes de ingresos”, de los “talones emitidos” y de los “extractos desde la apertura a la cancelación”.

Pocos días después, el 14 de marzo de 1989, el departamento de 'inspección del Banco de Fomento' envió esta documentación. Rosendo Naseiro fotocopió estos documentos; la copia a la que ahora ha tenido acceso eldiario.es.

Durante los 13 meses que Naseiro permaneció en la tesorería del PP, no perdió oportunidad de guardar todo documento de valor que cayó en sus manos. eldiario.es ha tenido acceso en exclusiva a esa documentación, que publicará al detalle en los próximos días.

Rosendo Naseiro fue el último tesorero de Manuel Fraga y el primero de José María Aznar. Fue detenido el 9 de abril de 1990, acusado de cohecho. El juez ordenó su ingreso en prisión preventiva y durmió en la cárcel durante cinco días. El Tribunal Supremo le exculpó posteriormente por un defecto de forma en la investigación que anuló los pinchazos telefónicos de los principales implicados.

DOCUMENTOS | Las pruebas de la contabilidad B

( Antonio Ruiz del Árbol , eldiario.es, 05/05/2015)

6.5.15

Naseiro declaró ante notario que Aznar mandaba en la caja B del Partido Popular


"Rosendo Naseiro fue el primer tesorero del Partido Popular que durmió en una prisión. No fue mucho tiempo: solo cinco días y cuatro noches incomunicado en la cárcel Modelo de Valencia, entre el lunes 9 y el viernes 13 de abril de 1990. 

Nada más salir en libertad condicional, Naseiro puso en marcha una astuta operación para evitar que José María Aznar le dejase en la estacada; para garantizar que el entonces presidente del PP le ayudaría a no volver a prisión.

Solo cuatro días después de salir de la cárcel, durante la mañana del martes 17 de abril de 1990, Naseiro se presentó en el despacho del notario de Alicante José Antonio Núñez de Cela y Piñol. Su propósito era registrar la entrada de "un sobre cerrado" que contenía varios documentos que demostraban la existencia de la caja B del Partido Popular.

 Incluía una declaración que había redactado el propio tesorero en la que acusaba a la dirección del PP de haberle elegido como "chivo expiatorio" y afirmaba que "allí donde haya adoptado alguna decisión lo ha sido siempre bajo la supervisión, directrices y criterios de Don José María Aznar".

Tras registrar la documentación, Rosendo Naseiro utilizó el fax de la propia notaría para enviar un escrito dirigido a Aznar en el que le expresaba la "conveniencia de poner a tu disposición este cargo" ante "la extraña situación en que me veo inmerso en mi condición de Tesorero del Partido".

El relato de estos hechos se incluye entre la abundante documentación que Rosendo Naseiro ha conservado oculta durante los últimos 25 años y que eldiario.es está desvelando en exclusiva. 

La relación de acontecimientos se describe en un documento con el que Rosendo Naseiro da instrucciones precisas de cómo deberían actuar en las horas y días siguientes a su abogado José Manuel Penido Medina y los miembros de su familia directa, en el caso de que se confirmara "la insolidaridad y falta de apoyo temidos" por parte de "los máximos dirigentes del Partido Popular" que acarrearían "unas consecuencias nefastas para mi familia".

El extesorero ordena que, según sea el comportamiento de José María Aznar, "se proceda a destruir el sobre ante el notario que lo devuelve, o bien ante el mismo fedatario público, proceder a la apertura del sobre, debiéndose testimoniar acto seguido mediante acta notarial el contenido del mismo". Naseiro conservó una copia de esos documentos, a la que ha tenido acceso eldiario.es.

Un sobre cerrado

En la documentación que Rosendo Naseiro esgrimió para disuadir a José María Aznar de que lo utilizara como "chivo expiatorio" están los certificados, ingresos y cheques de la cuenta corriente opaca que Alianza Popular abrió en 1987 en el Banco de Fomento, de los que ha dado conocimiento eldiario.es.

 También se incluyen los que hoy desvela y otros que se publicarán en los próximos días y que reflejan las prácticas irregulares del PP desde 1987 hasta 1990, cuando la caja B empieza a registrarse en los papeles de Bárcenas.

En el sobre cerrado que recibió el notario de Alicante en la mañana del 17 de abril de 1990 destaca un documento en el que Naseiro vierte graves acusaciones sobre la actuación del entonces presidente del Partido Popular. Afirma que José María Aznar era el que daba las "ordenes" y marcaba "las directrices" en "todos los temas de contenido económico".

Naseiro escribe primero: "Toda mi actuación al frente de la Tesorería Nacional… ha sido siempre bajo la supervisión, directrices y criterios de Don José María Aznar". Y añade: "Fue precisamente Don José María Aznar quien me presentó a Don Salvador Palop, con indicación (para mí era una orden) de que tratara con este señor todos los temas de contenido económico de la Comunidad Valenciana". 

Por último escribe: "Igualmente fue Don José María Aznar quien me indicó (una orden más para el firmante) que en la Comunidad de Castilla y León comentara con el señor Pérez Villar todos los temas de contenido económico".

Recaudadores del PP

Rosendo Naseiro desvelaba con la misiva la estrecha vinculación de Aznar con Palop y Pérez Villar, a los que apuntaba como 'recaudadores del PP' en las dos comunidades en las que, junto a Galicia, los populares tenían influencia determinante en 1990: Valencia y Castilla y León.

Las escuchas realizadas sobre el teléfono del hermano de Salvador Palop, el concejal del Ayuntamiento de Valencia, fueron el hilo del que tiró la policía para investigar la trama de financiación ilegal del PP conocida como caso Naseiro. En ellas Palop hablaba abiertamente de comisiones y presumía de ser una persona cercana al PP, cosa que después el partido intentó desmentir.

El otro nombre citado, Miguel Pérez Villar, fue vicepresidente y consejero de la Junta de Castilla y León durante la presidencia de José María Aznar. Fue acusado, condenado e inhabilitado por repartir en 1989 cerca de 570 millones de pesetas a empresas mineras a las que asesoraba su mujer, Rosario Carballo.

El PP respalda a Naseiro

En la copiosa documentación que Naseiro ha conservado durante 25 años no aparece ningún documento que desvele lo que ocurrió en las horas y días siguientes a la visita al notario, ni tras el envío de la carta por fax al presidente el Partido Popular. ¿El tesorero selló un pacto con José María Aznar?

Lo cierto es que los comprometidos papeles que contenían el sobre cerrado que Naseiro registró ante el notario de Alicante nunca vieron la luz. El mismo día 17 de abril de 1990, a última hora de la tarde, la Comisión Ejecutiva del PP emitió una nota en la que comunicaba que aceptaba la dimisión del tesorero. 

El portavoz de la dirección, Miguel Ángel Rodríguez, explicó esa noche a los periodistas que Naseiro mantendría su militancia en el partido y que "aceptar su dimisión no significa reconocer la existencia de materia punible" en sus actividades. Añadió que varios dirigentes del PP destacaron "la talla política y humana" de Naseiro "al poner su cargo a disposición".

El 4 de mayo de 1990, dos semanas después, Rosendo Naseiro celebró una rueda de prensa. El objetivo fue "exculpar públicamente al actual presidente del partido, José María Aznar, y a su antecesor en el cargo, Manuel Fraga, de cualquier responsabilidad en las irregularidades financieras que están siendo investigadas por el Tribunal Supremo". "La responsabilidad de pedir dinero y de gestionar los fondos del partido era mía. Tanto Fraga como Aznar están limpios de toda sospecha".

Rosendo Naseiro tenía 54 años cuando realizó la visita a la notaría de Alicante. En los 25 años que han transcurrido desde entonces ha sabido ampliar su fortuna con la explotación de concesiones públicas de correo y operaciones multimillonarias con obras de arte. 

 Solo ahora, cuando está a punto de cumplir los 80 años, el estallido del caso Gürtel puede salpicarle con la investigación de los movimientos por 4,7 millones de euros que realizó entre 2003 y 2004 desde su cuenta en el Banco Gottardo de Lugano en Suiza. El nombre en clave de esa cuenta opaca en Suiza de Naseiro era "Glotón".

La redacción de eldiario.es ha intentado contrastar toda esta información tanto con Rosendo Naseiro como con José María Aznar. Naseiro no ha contestado el teléfono. En cuanto a Aznar, desde su oficina aseguran que está fuera de España y no va a hacer comentarios. 

DOCUMENTOS: las tres cartas que Naseiro llevó al notario

eldiario.es no ha tenido acceso a los documentos originales que Rosendo Naseiro firmó para que custodiase su notario, pero sí a las copias que el extesorero del PP guardó junto con el resto de sus papeles más sensibles, y cuya veracidad ha podido confirmar por otras fuentes.

El primero de estos tres documentos a los que ha accedido eldiario.es es la carta de dimisión de Naseiro. Ese mismo día la envió por fax a la sede del partido desde el despacho del notario de Alicante. Horas después, por la tarde, el PP comunicó formalmente su dimisión.

 El entonces portavoz del partido, Miguel Ángel Rodríguez, salió en defensa de Naseiro asegurando que "aceptar su dimisión no significa reconocer la existencia de materia punible" y elogiando su "talla política y humana".
  •  Sr. D. José María Aznar
    Presidente del Partido Populañ
    C/ Génova, 15 — 28004 MADRID

    AliCante, 17 de abril de 1.990

    Querido amigo y Presidente:

    La extraña situación en que me veo inmerso por mi condición
    de Tesorero del Partido, me induce a considerar la conveniencia
    de poner a tu disposición este cargo, por lo que te ruego acep ;
    tes mi dimisión.

    Aprovecho este momento para expresaros a tí y a todos los —
    compañeros del Partido, mi sincero agradecimiento por las mues _
    tras de apoyo, afecto y solidaridad que hemos recibido familiar

    y personalmente.

    Con el afecto de siempre, recibe un fuerte abrazo.

    Fdo.: Rosendo Naseiro Diaz
 Este segundo documento es el que explica todos los detalles del plan de Naseiro para garantizar su protección por parte del PP. En él se revela la existencia de otra carta destinada a José María Aznar, en sobre cerrado, que el notario debía guardar hasta que la reclamase él mismo, su mujer, su hija o su abogado.
  •  Rosendo Naseiro Diaz, de 54 años de edad, vecino de Alicag
    te, con domicilio en Camino Cruz de Piedra, ng 17, provisto de
    D.N.I. nQ 55.637.416, comparece ante el Notario de Alicante Don
    José Antonio Núñez de Cela y Piñol a fin de entregarle sobre cg
    rrado dirigido a Don José Maria Aznar, Presidente del Partido —
    Popular, en el que se contienen los puntos en que se fundamen__
    tan las razones para no dimitir del cargo de responsable de Fi_
    nanzas del Partido Popular.

    No obstante, en el día de hoy y en hora posterior al Acta
    notarial que acredita la entrega del precitado sobre, curso por
    via fax a través del teléfono n9 5125472 de esta capital, escri
    to dirigido al Sr. Presidente del Partido, o bien lo entregará
    en mano el dia 18 de abril de 1.990, cuyo texto íntegro es el —
    siguiente:

    W "Sr. D. José Haría Aznar
    Presidente del Partido Popular
    C/ Génova, 15 — 28004 MADRID

    Alicante, 17 de abril de 1.990

    Querido amigo y Presidente:

    La extraña situación en que me veo inmerso por mi condi
    ción de Tesorero del Partido, me induce a considerar la con
    veniencia de poner a tu disposición este cargo, por lo que-
    te ruego aceptes mi dimisión.

    Aprovecho este momento para expresaros a ti y a todos —
    los compañeros del Partido, mi sincero agradecimiento por —

    las muestras de apoyo, afecto y solidaridad que hemos reci_
    bido familiar y personalmente.

    Con el afecto de siempre, recibe un fuerte abrazo.

    Fdo.: Rosendo Naseiro Díaz"

  • SUPLICO al Sr. Notario que rGSpecto del sobre cerrado que
    se le entrega, adopte }as medidas pertinentes para su custodia
    e integridad y que, en su dia, le sea devuelto al compareciente
    o, a su esposa, Doña Olga Rodriguez Lorenzo, o a su única hija,
    Doña Maria Paz Naseiro Rodríguez, o a Don José Penido Medina, —
    bastando a este fin la personación de cualesquiera de las cua _
    tro personas indicadas —sin-sujeción a orden alguna- y la peti_
    ción de entrega del tan citado sobre cerrado. La persona recep
    tora podrá destruir el sobre en presencia del Notario que lo de
    vuelve, o bien ante el mismo fedatario público proceder a la —
    apertura del sobre, debiéndose testimoniar acto seguido median_
    te Acta notarial el contenido del mismo.

    Alicante, 17 de abril de 1.990

    Firmado:
    Rosendo Naseiro Díaz
Y esta última es la carta secreta que se guardaba en el sobre cerrado. En ella Rosendo Naseiro señalaba a Aznar como el máximo responsable de "la supervisión, directrices y criterios" de toda su actuación como tesorero. Naseiro también afirmaba en ella que había sido el presidente del partido quien le indicó que trabajase con el entonces imputado Salvador Palop "todos los temas de contenido económico de la Comunidad Valenciana". 

La advertencia estaba clara: el documento saldría a la luz si el PP le convertía en el "chivo expiatorio".
  •  Rosendo Naseiro Diaz, de 54 años de edad, vecino de Alicag
    te, con'domicilio en Camino Cruz de Piedra, nQ 17, provisto de
    D.N.I. nQ 55.657.416, comparezco ante el Notario de Alicante —
    Don José Antonio Núñez de Cela y Piñol para hacerle entrega del
    presente escrito en sObre cerrado en el que expongo las razones
    _para no presentar mi dimisión como Tesorero Nacional del Parti_
    do Popular, ante la notoriedad del llamado "Caso Naseiro“, por
    temor a la falta de solidaridad y apoyo de los máximos dirigen_
    tes del Partido Popular.

    Tal como queda constancia en Acta autorizada por el mismo
    fedatario público en el dia de hoy, curso escrito dirigido al —
    Sr. Presidente del Partido Popular en el que ruego acepte mi di
    misión en el cargo expresado, movido única y exclusivamente con
    el sincero propósito de servir una vez más a los fines y desa _
    rrollo del Partido al que tanto tiempo y dinero propio he dedi_
    cado.

    La insolidaridad y falta de apoyo temidos irrogarian unas

    consecuencias nefastas para mi familia. Tales podrian ser:

    Primera.— Cabria la posibilidad de que se interpretara cq_
    mo una aceptación de mi culpabilidad, lo que se traduciria de.-
    inmediato en mi desprestigio social en todo tipo de relaciones
    y la violenta situación, asimismo social, en que quedarían mi —
    hija y esposa.
  •  
  •  Segunda.- La dimisión seguida del abandono e indefensión —
    por el Partido Popular comportaria graves consecuencias juridi_
    cas: Desviaria la atención desde los principales implicados, de
    haberlos, hacia mi, y alzar tratado este asunto como "Asunto N3
    seiro", cabría la posibilidad de que esta circunstancia pudiera
    influir negativamente en la valoración que hagan los jueces de

    los hechos. Mi dimisión, en otras palabras, haria que todas las miradas acusadoras se dirigiesen hacia mi, tanto en la opinión
    pública como en las instancias de la justicia. Aunque entiendo
    que seria deseable que la justicia no se dejase influenciar, —
    siempre cabe la posibilidad de que esto suceda. Yo no puedo —
    aceptar que todas las culpas se desvien hacia mi, cuando no -
    tengo ninguna culpa.

    Tercera.— De confirmarse la falta de protección del P.P.
    hacia mi persona bien podria interpretarse como elección de un
    "chivo expiatorio" para evitar, precisamente, que otras perso_
    nas se vean impliCadas.

    Deseo subrayar expresamente estas circunstancias:

    a) Toda mi actuación al frente de la Tesoreria Nacig
    nal se ajusta estrictamente al marco legal y alli donde haya —
    adoptado alguna decisión lo ha sido siempre bajo la supervi- e
    sión, directrices y criterios de Don José María Aznar

    b) Fue precisamente Don José Maria Aznar quien me —
    presentó a Don Salvador Palop, con indicación (para mi era una
    orden) de que tratara con eSte señor todos los temas de conte_
    nido económico de la Comunidad Valenciana.

    c) Igualmente, fue Don José Maria Aznar quien me in_
    dicó (una orden más para el firmante) que en la Comunidad de —
    Castilla-León comentara con el Sr. Pérez Villar todos los te _
    mas de contenido económico. l

    Alicante, l? de abril de 1.990

    Firmado:
    Rosendo Naseiro Diaz"