"Preocupados de que las transferencias y los acuerdos de patrocinio puedan ser tan herméticos como la línea defensiva del Manchester United, los legisladores están presionando para que los gobiernos den marcha atrás en su oposición a que los clubes de fútbol sean incluidos en una ley de la UE que combate el lavado de dinero."Los Estados miembros se niegan a someter a los clubes, ligas y agentes de fútbol a las normas básicas de diligencia debida", afirmó el eurodiputado verde Damien Carême, codirector de las negociaciones del Parlamento y seguidor del Racing Club de Lens en Francia.
"Esto es una bendición para los matones y los oligarcas, que podrán continuar con su pequeño negocio de amaño de partidos y transferencias dudosas con total impunidad".Las demandas del Parlamento son el último paso en las disputas sobre un plan de la UE propuesto hace dos años para racionalizar las salvaguardias de Europa contra el lavado de dinero en todos los ámbitos, que actualmente difieren de un país a otro.
Las conversaciones entre la Comisión, el Parlamento y el Consejo, que representan a los gobiernos nacionales, están estancadas, en parte porque los países se resisten a la inclusión del fútbol en la legislación.
Si bien se podría argumentar que el fútbol mundial y la corrupción van de la mano (en 2015, las autoridades estadounidenses acusaron a nueve funcionarios de la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), que gobierna el juego en todo el mundo, por extorsión, conspiración y corrupción).Los expertos sugieren que el lavado de dinero, aunque menos obvio, podría estar muy extendido.Europol y la Comisión Europea han destacado los riesgos de la industria en informes de los últimos años.Como dijo Carême, "el fútbol es un sector clave para el blanqueo de dinero".
Operación Cero
La forma en que suele funcionar es la siguiente: dado que los delincuentes luchan por gastar el dinero que ganan con negocios ilegales sin llamar la atención de las autoridades, lo canalizan a través de empresas legítimas para que parezca que el efectivo está limpio.En lo que respecta al fútbol, una técnica común es inflar el precio de la transferencia de un jugador y luego devolver las ganancias adicionales al hampa.Uno de los países que parece haber tenido un problema particular es Bélgica.Una investigación llamada “Operación Cero” expuso bandas de lavado de dinero que operaban en clubes de fútbol belgas en 2018. La investigación dio lugar a una ofensiva contra la liga, lo que obligó a los clubes a introducir nuevas salvaguardias.
Pero es la experiencia de Bélgica en particular la que hace reflexionar a los gobiernos.Las salvaguardias del país se convirtieron en un engorroso ejercicio de marcar casillas en lugar de una forma efectiva de luchar contra los lavadores de dinero, según Niels Appermont, profesor de derecho económico en la Universidad de Hasselt, quien investigó las reglas con la ayuda de una subvención de la UEFA.(En ningún momento intervino la UEFA en el estudio, dijo)."Veo y reconozco problemas importantes en este sector", dijo Appermont."Nuestro punto en el caso belga es que si se quiere abordar bien estos problemas", entonces no se debe "utilizar una solución única y tratar de comprender el mercado que se intenta regular".
Quienes están cerca de la situación afirman que la cantidad de obstáculos que ahora hay que superar y la burocracia que hay que sortear hace que sea más difícil para los clubes belgas, que incluyen a Anderlecht y Standard Liège, competir en transferencias de jugadores.Los eurodiputados han sugerido introducir umbrales para proteger a los clubes más pequeños de la carga administrativa de los controles de diligencia debida.Pero los gobiernos rechazan ese compromiso.
Paisaje futbolístico diverso
La UEFA, el organismo rector del fútbol en Europa, y Football Supporters Europe (FSE), que representa a los aficionados, están presionando en Bruselas para que se escuche su voz en las negociaciones.Han instado a los legisladores a consultar primero y luego crear un conjunto de reglas personalizadas para el deporte, incluidas salvaguardias contra el lavado de dinero.La UEFA, el organismo rector del fútbol en Europa, y Football Supporters Europe (FSE), que representa a los aficionados, están presionando en Bruselas para hacer oír su voz en las negociaciones.
Dicen que aplicar un enfoque único para todos sin evaluar las consecuencias podría perjudicar a los clubes más pequeños que no están equipados para manejar el papeleo."Los responsables políticos de la UE deberían colaborar adecuadamente con las partes interesadas del fútbol para evaluar los impactos y desarrollar opciones políticas que cumplan con nuestros objetivos compartidos sin correr el riesgo de consecuencias no deseadas en el diverso panorama del fútbol europeo", dijo un portavoz de la UEFA." (Bjarke Smith-Meyer , POLITICO, 15/12/23; traducción DEEPL)
"La familia francesa Perrodo, dueña de la petrolera Perenco y una de las principales accionistas en la promotora inmobiliaria Kronos Homes, una de las más conocidas en España después de que la rica heredera e influencerTamara Falcó se convirtiera en su imagen de marca. El multimillonario griego Spiros Latsis,
con negocios que van desde el transporte al petróleo o los centros
comerciales. Y por supuesto los principales fondos de inversión del
mundo, con el gigante Blackstone a la cabeza, que controla más de 20.000 viviendas en España. Todos ellos tienen algo en común: utilizan sociedades en Luxemburgo para canalizar sus inversiones inmobiliarias en Europa.
La elección del Gran Ducado obedece básicamente a razones tributarias. El dinero entra en la UE desde paraísos fiscales sin mayores problemas y, tras invertir en proyectos inmobiliarios de toda Europa, regresa multiplicado a los territorios de baja fiscalidad.
El experto alemán Christoph Trautvetter, miembro de Tax Justice Network y autor de un reciente estudio sobre el papel de Luxemburgo en la ingeniería fiscal que busca reducir a cero la factura fiscal
de los grandes capitales, lo explica así: “Los inquilinos de muchos
países europeos, especialmente en las ciudades más grandes, están
sufriendo la explosión de los precios de la vivienda y el alquiler.
Estas explosiones de precios están impulsadas en parte por los
inversores profesionales de los mercados financieros mundiales que
descubrieron los bienes inmuebles residenciales como una inversión
lucrativa. Muchos de ellos canalizan sus beneficios del sector
inmobiliario europeo fuera de la UE prácticamente sin pagar impuestos. Para ello, suelen utilizar los pagos de intereses intragrupo canalizados a través de Luxemburgo”.
Pero, ¿cómo funciona esa ingeniería fiscal? Vamos a explicarlo en cinco sencillos pasos, tomando como ejemplo un reciente proyecto inmobiliario de Kronos.
Este reportaje forma parte de una investigación sobre los privilegios fiscales del sector inmobiliario en los países de la UE realizada por el consorcio internacional Investigate Europe, en la que infoLibre participa como único medio español.
1. El negocio
La compañía Kronos utiliza Luxemburgo como base de operaciones para realizar sus inversiones inmobiliarias en España y Portugal.
Luxemburgo sirve como vía de entrada del dinero
utilizado en los diversos negocios de Kronos, procedente en su mayoría
de paraísos fiscales, y también juega un papel fundamental para reducir el pago de impuestos por los beneficios obtenidos.
Vamos a ver cómo funciona el sistema con un ejemplo: el proyecto H2O, que consistió en la construcción de 252 viviendas, 372 garajes y 18 locales comerciales en la zona del puerto de Badalona, una ciudad a poco más de diez minutos de Barcelona.
Para poner en marcha dicho negocio se constituyó una empresa en Luxemburgo, llamada Barkeno Sàrl, única propietaria de una filial en España denominada Barkeno Developments SLU.
De acuerdo con el Registro Mercantil de Luxemburgo, el 68,04% del capital de Barkeno Sàrl pertenece a cuatro miembros de la familia Perrodo, una de las más ricas de Francia gracias a la empresa petrolífera Perenco, de la que son dueños. Los Perrodo realizaron su inversión desde compañías en Bahamas, que en 2021 fueron trasladadas a Guernsey, una de las islas del canal de la Mancha que funciona como paraíso fiscal.
El resto del accionariado de Barkeno Sàrl pertenece a compañías con sede en Islas Vírgenes Británicas, Jersey, Guernsey y Suiza, propiedad de los socios de los Perrodo. Todos ellos son territorios de nula o baja fiscalidad.
El proyecto H2O se inició en 2015 y la práctica totalidad de las
viviendas, garajes y locales fueron entregados a sus compradores en
2020 y 2021. Estaba previsto que los últimos se vendiesen en 2022.
2. El viaje del dinero desde Bahamas a España
Barkeno Sàrl fue constituida el 30 de julio de 2015 en Luxemburgo.
En diciembre de 2015, Barkeno Sàrl recibió 15,8 millones de euros procedentes de una compañía de Bahamas, llamada Tchak Limited y que pertenece a la familia Perrodo.
Para recibir ese dinero, Barkeno Sàrl emitió un producto financiero propio de Luxemburgo: certificados de participaciones preferentes convertibles o CPECs por sus siglas en inglés (Convertible Preferred Equity Certificates). Este producto ha sido muy utilizado desde hace años para invertir en sociedades de Luxemburgo desde otros países.
El motivo es que, a efectos fiscales, los CPECs se consideran deuda para la empresa de Luxemburgo que recibe el dinero y fondos propios (equity) para quien lo presta.
Eso significa que los intereses que paga la sociedad de Luxemburgo son
deducibles fiscalmente y, al mismo tiempo, quien recibe ese dinero en
otro país no tiene que declararlo como ingreso financiero.
Ese mismo mes de diciembre de 2015, Barkeno Sárl prestó su vez 15,7 millones a su filial española (Barkeno Developments SLU).
En definitiva, el dinero viajó en pocos días desde Bahamas a España con parada en Luxemburgo.
En los dos años siguientes, 2016 y 2017,
Barkeno Sàrl prestó otros 3,3 millones de euros a su filial española. El
dinero también llegó a Luxemburgo a través de préstamos de los Perrodo y
sus socios en el negocio.
3. Préstamos a un tipo de interés desorbitado
La sociedad española Barkeno Developments SLU recibió, en total, 19 millones en préstamos de su matriz luxemburguesa.
El tipo de interés pactado fue del 8%, un porcentaje desorbitado entre 2015 y 2017, que fue cuando se suscribieron los préstamos.
La mejor prueba la encontramos en la propia sociedad española.
Además de recibir 19 millones de su dueña luxemburguesa, recibió un
préstamo de 8 millones del Banco Sabadell a finales de 2015, que dos años después se amplió mediante una línea de crédito de 59,4 millones. Pues bien, el tipo inicial pactado con la entidad financiera fue del 3,08%, que se redujo incluso al 2,5% tras la novación en 2017.
En otras palabras, Barkeno Developments SLU estuvo pagando en intereses tres veces más por el dinero que recibió de sus accionistas en Luxemburgo que por el que le prestó el Banco Sabadell en España.
4. Pierde Hacienda
Pero, ¿por qué razón decide una sociedad pagar esos sobrecostes financieros a sus accionistas?
La respuesta es sencilla: para pagar menos impuestos.
A finales de 2020, Barkeno Developments SLU ya
había devuelto a su matriz luxemburguesa todo el dinero que le había
prestado como principal, además de 5.818.731 euros en pago de intereses.
Si los préstamos se hubiesen firmado al mismo tipo de interés que con el Banco Sabadell, la sociedad española habría pagado 1.995.277 euros en intereses a Barkeno Sàrl.
Por tanto, abonó 3.823.504 euros más por el tipo de interés exorbitante pactado con sus accionistas. Como ese dinero es un gasto para la sociedad española, eso significa que los beneficios de Barkeno Developments SLU se redujeron en esa misma cantidad: 3.823.504 euros. Y dado que en España las sociedades tributan en impuestos el 25% de sus beneficios, la empresa del grupo Kronos redujo su factura fiscal en 955.876 euros gracias a la ingeniería fiscal.
Una portavoz del grupo inmobiliario, a preguntas de Investigate Europe y de infoLibre, negó cualquier irregularidad:
“Las tasas de interés utilizadas para los préstamos intragrupo en las
estructuras de Kronos vienen definidas por análisis de precios de
transferencia, que son actualizadas anualmente por expertos
independientes, siguiendo los directrices de la OCDE. Es importante
señalar que dichos tipos de interés no pueden ser comparables con los préstamos bancarios, ya que estos normalmente están garantizados hipotecariamente por un activo inmobiliario, mientras que un inversor asume un mayor riesgo ya que su deuda está subordinada y no garantizada,
lo que consecuentemente debe implicar una mayor rentabilidad”. Dicha
portavoz añadió que “en ningún caso la intención de cualquier
transacción de este tipo es incurrir en sobrecostes en nuestras
empresas, ya que estas se celebran en condiciones de plena competencia y
libre mercado”.
Los periodistas enseñaron las cuentas de Barkeno Developments SLU a un inspector fiscal y a un técnico de Hacienda y ambos son unánimes: los préstamos entre sociedades del grupo tienen que realizarse “por su valor de mercado”, según indica el artículo 18 de la Ley del Impuesto de Sociedades.
Hay hasta cinco métodos para calcular ese valor, pero básicamente se
puede afirmar que sólo podría acordarse un tipo de interés del 8% para
el préstamo intragrupo si la compañía no tuviese ninguna otra vía para obtener ese dinero
a un tipo más bajo. Algo que a priori desmienten las operaciones
realizadas por la Barkeno Developments SLU con el Banco Sabadell, que
llegó a darle una línea de crédito de 59,4 millones, de los que utilizó
menos de 30. “La sociedad española tendría que estar prácticamente en quiebra para pedir entre 2015 y 2017 dinero a un tipo de interés del 8%”, resume el inspector fiscal.
5. El dinero viaja de vuelta a los paraísos fiscales
El dinero que llegó a España en 2015, regresará a los paraísos fiscales multiplicado y sin pagar demasiados impuestos,
gracias a la estructura societaria cuyo eje se encuentra en Luxemburgo.
Ese camino de vuelta del dinero se produce a través de dos vías.
La primera la acabamos de ver: el pago de intereses por los préstamos
recibidos de la matriz. En total, casi 5,82 millones de euros, de los
que más de 3,82 pueden considerarse beneficio traspasado gracias a los
sobrecostes financieros.
La segunda es el abono de dividendos. En 2020 y 2021, la sociedad española pagó por este concepto 12,66 millones a Barkeno Sàrl.
En total, 16,48 millones de beneficio trasladado a Luxemburgo por una sola operación inmobiliaria.
Pero el Gran Ducado no es el destino final del dinero. Exactamente el mismo sistema utilizado por la sociedad española para trasladar sus beneficios a Luxemburgo, es el que utiliza Barkeno Sàrl para mover el dinero hacia las empresas en paraísos fiscales de sus principales accionistas.
En primer lugar, el pago de intereses por los préstamos recibidos. Entre 2015 y 2021, Barkeno Sàrl abonó a las empresas de sus accionistas más de 4,5 millones de euros en intereses y costes financieros.
En segundo lugar, Barkeno Sàrl pagó en 2021 a las empresas de sus accionistas 13,2 millones de euros en dividendos.
Todas esas sociedades están en países considerados paraísos
fiscales o territorios de baja tributación. En el caso de los
accionistas mayoritarios de Barkeno Sárl, los cuatro miembros de la familia Perrodo, sus sociedades están ahora en Guernsey.
¿Y cuántos impuestos pagó Barkeno Sàrl en Luxemburgo? Entre 2017 y 2021, poco más de 37.000 euros en total, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil del Gran Ducado.
Las grandes cifras del proyecto inmobiliario H2O dan una idea de lo rentable que puede ser el ladrillo:
una inversión de poco más de 19 millones generó a los accionistas unos
dividendos de 13,2 millones. O, lo que es lo mismo: lograron una
rentabilidad del 69%.
Barkeno Developments SLU ingresó 81,5 millones en 2021 por la venta de viviendas, locales y garajes y pagó en total en España 4,5 millones por el impuesto de sociedades
(un 5,5% respecto a sus ingresos y un 24% respecto a su beneficio
bruto). En cuanto a los 13,2 millones repartidos en dividendos entre los
accionistas, no fueron objeto de ningún tipo de retención fiscal ni en España ni en Luxemburgo. Se supone que los impuestos por los dividendos se pagarán cuando lleguen al bolsillo de los inversores (los Perrodo y sus socios), una vez que los distribuyan sus sociedades en paraísos fiscales. Pero sólo se supone porque la opacidad es una de las señas de identidad de esos territorios de nula o escasa tributación.
Luxemburgo y la inversión fantasma
Las estructuras de evasión u optimización fiscal en Luxemburgo son muy utilizadas por las personas adineradas.
Y los préstamos intragrupo son una forma habitual, aunque no la única,
de trasladar los beneficios obtenidos en negocios inmobiliarios a
lugares con tipos del impuesto de sociedades del 0%.
"Al utilizar estructuras híbridas y permitir el anonimato total, se
aseguran finalmente de que los inversores (normalmente muy ricos) paguen menos impuestos que un trabajador medio en sus países de origen o incluso evadan por completo los impuestos y el escrutinio", denuncia Christoph Trautvetter en su estudio.
Una publicación de 2019 del Fondo Monetario Internacional (FMI), The Rise of Phantom Invesments (El auge de las inversiones fantasma), destacaba que "según las estadísticas oficiales, Luxemburgo, un país de 600.000 habitantes, acoge tanta inversión extranjera directa (IED) como Estados Unidos y mucha más que China.
Los cuatro billones de IED de Luxemburgo equivalen a 6,6 millones de
dólares por persona. Una IED de este tamaño no refleja las inversiones
de ladrillo y mortero en la minúscula economía luxemburguesa".
Los autores explican que la inversión extranjera directa puede
ser “un importante motor de una auténtica integración económica
internacional, estimulando el crecimiento y la creación de empleo e
impulsando la productividad mediante transferencias de capital,
cualificaciones y tecnología". Sin embargo, añaden, gran parte de esa inversión en Luxemburgo "es de naturaleza fantasma,
es decir, inversiones que pasan a través de cascarones empresariales
vacíos. Estos cascarones, también llamados entidades de propósito
especial, no tienen actividad empresarial real". El objetivo es pagar menos impuestos a través de la ingeniería fiscal.
El estudio del FMI añade: "Curiosamente, unos pocos paraísos fiscales bien conocidos acogen la inmensa mayoría de la IED fantasma del mundo.
Luxemburgo y los Países Bajos albergan casi la mitad. Y si añadimos a
la lista Hong Kong, las Islas Vírgenes Británicas, Bermudas, Singapur,
las Islas Caimán, Suiza, Irlanda y Mauricio, estas 10 economías acogen
más del 85% de todas las inversiones fantasma".
Puede que las inversiones sean fantasma, pero quienes se
embolsan finalmente el dinero que transita por las estructuras
societarias opacas no lo son. Tienen nombres y apellidos, pero eso no significa que siempre se les conozca. A veces, consultando Registros sobre los titulares reales de las empresas, como el que era de acceso público en Luxemburgo hasta que fue cerrado a finales de noviembre tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, se pueden descubrir algunos de estos nombres. Así fue como Investigate Europe e infoLibre encontraron decenas de empresas del grupo Kronos en Luxemburgo y su vinculación con los cuatro miembros de la familia Perrodo.
"La expresión lavado de dinero se acuñó a principios
del siglo pasado y está vinculada a una figura icónica del mundo
criminal: el gánster Al Capone. El mafioso de origen italiano montó una
cadena de lavanderías, entre otros negocios, para blanquear la fortuna
que acumuló a través de sus actividades ilícitas.
Un siglo después el
término permanece, pero a las tradicionales tapaderas del dinero sucio
se han sumado esquemas cada vez más sofisticados para rebajar el pago de
impuestos sobre negocios legales. Una estrategia en auge donde los paraísos fiscales
funcionan como grandes lavadoras y algunos países comunitarios juegan
un papel crucial: casi un tercio de los beneficios que las
multinacionales trasladan de forma ficticia fuera de la UE hacia
territorios offshore pasa antes por algún Estado miembro de
fiscalidad laxa. En conjunto, Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo, Bélgica
y Malta acaparan casi el 40% de los beneficios corporativos desviados a
nivel global.
Estas son algunas conclusiones de la última actualización de The Missing Profits of Nations (Los beneficios perdidos de las naciones,
en castellano), una investigación firmada por Thomas Tørsløv (Banco
Nacional de Dinamarca), Ludvig Vier (Ministerio de Finanzas danés) y
Gabriel Zucman (Universidad de Berkeley y NBER), que evidencia cómo la
UE se ha convertido en una puerta trasera para las multinacionales hacia
territorios de fiscalidad cero. El 77% de las ganancias desviadas
ficticiamente desde el Viejo Continente llega a otros países de la UE en
primera instancia, con Irlanda, Luxemburgo y los Países Bajos a la
cabeza. Después, casi la mitad de ese dinero continúa su viaje hacia los
clásicos paraísos fiscales offshore, como las Islas Bermudas o las Caimán.
La
investigación, que construye nuevos indicadores a partir de datos de
2015, estima que el 36% de las ganancias globales que las
multinacionales obtienen fuera del país de la matriz se desvía a
paraísos fiscales y territorios de baja tributación. Son 616.000
millones de dólares al año (prácticamente la misma cifra en euros, al
cambio actual), casi tres cuartos procedentes de países considerados de
tributación elevada, como Alemania, España o Estados Unidos. El 35% del
total (216.000 millones de dólares) procede de la UE —de empresas
europeas y no europeas—, frente a los 143.000 millones (23%) de EE UU y
76.000 millones de otros países de la OCDE.
Las
grandes corporaciones emplean tres fórmulas para trasladar beneficios:
manipulan los precios intragrupo de importación y exportación, pagan
intereses ad hoc sobre préstamos entre filiales o mueven bienes
intangibles, como patentes, algoritmos o logotipos, a países de baja
fiscalidad. Por ejemplo, Luxemburgo recibe 88.000 millones de dólares en
pagos procedentes de filiales situadas en países con impuestos
elevados, tanto europeos (Francia, España...) como extracomunitarios
(Japón, EE UU...), pero solo se queda con 47.000 millones. El resto
salta desde ahí a paraísos fiscales ubicados fuera de las fronteras
comunitarias.
“Este resultado es relevante desde una
perspectiva legal y política. Los tratados de la UE prohíben a los
Estados miembros gravar los pagos (como intereses o regalías intragrupo)
a otros países” de la Unión, señala la investigación. “Un país como
Alemania puede imponer impuestos sobre los pagos a las Islas Bermudas,
pero no sobre los pagos a Luxemburgo. Trasladando los beneficios primero
a Luxemburgo y luego a las Bermudas, una multinacional puede eludir las
normas alemanas contra la elusión (...). En la práctica, para evitar
las normas contra la elusión, las empresas deben tener un nivel mínimo
de actividad real en los paraísos fiscales de la UE”.
La UE no considera paraíso fiscal a ningún país de su entorno,
pese a los privilegios que algunos de ellos conceden a las
multinacionales. El estudio de Tørsløv, Vier y Zucman, en cambio,
incluye a 43 territorios en su lista, cinco de ellos de la OCDE y en su
mayoría miembros de la UE (Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y
Suiza). En todas estas jurisdicciones, el tipo efectivo del impuesto de
sociedades es bajo y la ratio entre beneficios y salarios de las
corporaciones extranjeras es superior a la de las firmas locales —en los
demás países es al revés—.
La extrema competencia fiscal
entre Estados ha llevado a la comunidad internacional a revisar las
reglas fiscales globales, que fueron diseñadas en los años veinte del
siglo pasado y no reflejan las dinámicas de la globalización. El nuevo
marco tiene como objetivo reducir los incentivos para trasladar
beneficios y elevar así la imposición fiscal a las multinacionales, pero
su diseño se está viendo retrasado por obstáculos técnicos y políticos, y hasta 2024 no se espera que entre en vigor.
La UE, la más afectada
La
UE es, a la vez, un coladero para los beneficios empresariales y la más
afectada por los tinglados fiscales de las multinacionales: las
ganancias desviadas ficticiamente suponen el 1,5% del PIB de la Unión,
el doble con respecto a Estados Unidos (0,8%). Si ese dinero se quedara
donde se genera, los países de elevada tributación de la UE tendrían un
20% más de beneficios para gravar y EE UU elevaría ese importe en un
10%, mientras que la cifra caería en un 55% en los paraísos fiscales,
hasta en un 90% en territorios como Malta o las Bermudas.
Desde España se desviaron 14.000 millones de beneficios en
2015, más de la mitad de lo que se recauda por el impuesto de sociedades
y equivalente al 1,2% del PIB. La pérdida en términos de ingresos
fiscales es del 14%, una cifra que alcanza el 28% en el caso de Alemania
y el 21% en Francia, en ambos casos por encima de la media europea del
18%. En EE UU el agujero recaudatorio es igual al español en porcentaje;
del 5% en promedio para los países en desarrollo.
Aunque la UE pierde el doble de beneficios que EE UU en relación con su PIB, son las multinacionales estadounidenses las que desvían, en proporción, más ganancias:
el 54% de ellas se va a paraísos fiscales, frente a un cuarto del
resto. “Para Estados Unidos, el traslado de beneficios parece ser una
estrategia de elusión fiscal más que una pérdida de ingresos fiscales.
Para otras economías, parece ser una pérdida de ingresos más que una
estrategia de ahorro de impuestos”, resume la investigación." (Laura Delle Femmine, El País, 16/09/22)
"Una floreciente industria fiduciaria estadounidense está protegiendo cada vez más los activos de millonarios y multimillonarios internacionales al prometer niveles de protección y secreto que rivalizan o superan a los que se ofrecen en los paraísos fiscales en
el extranjero. Ese escudo, que es casi absoluto, ha aislado a la
industria de una supervisión significativa y le ha permitido forjar
nuevos puntos de apoyo en los Estados del país norteamericano.
Los Papeles de Pandora, el escándalo destapado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ,
por sus siglas en inglés) muestran una mirada sin precedentes sobre el
dinero que fluye hacia los fideicomisos en los Estados Unidos al
examinar más de 11,9 millones de documentos confidenciales mantenidos
por proveedores de servicios corporativos y fiduciarios en todo el
mundo.
La investigación identificó 206 fideicomisos con sede en Estados Unidos vinculados a 41 países que poseen activos combinados por valor de más de 1.000 millones de dólares.
Un sistema tan sofisticado y localizado sólo pudo concebirse e
implementarse con el apoyo de los políticos que tienen el poder de
legislar. Y así es.
Competir con los paraísos fiscales
En
1995, mientras pescaba en Alaska, el abogado de Nueva York Jonathan
Blattmachr esbozó una idea que posicionaría a Estados Unidos para competir con los paraísos fiscales del mundo: aislar los activos de los fideicomisos de impuestos y acreedores.
Millones de estadounidenses utilizan legalmente los fideicomisos
para administrar el patrimonio (dinero, propiedades, empresas, arte) al
confiar a una persona o entidad la posesión y uso de los activos para
los beneficiarios del fideicomiso como, por ejemplo, hijos o nietos.
Las leyes limitaron durante siglos la duración de los fideicomisos, pero Dakota del Sur
ayudó a liderar el movimiento para cambiar eso durante la
Administración Reagan, creando fideicomisos que podrían transmitirse de
generación en generación con poco o nada de obligaciones tributarias.
Blattmachr, uno de los primeros proponentes, recordó haberle dicho a un funcionario fiduciario en Delaware
acerca de la idea antes de que el estado creara fideicomisos dinásticos
en 1995. A partir de aquí, ese negocio comenzó a crecer como la espuma.
Sin embargo, este abogado no se quedó ahí y, durante sus vacaciones
en Alaska, propuso un segundo cambio radical en la ley. Quería proteger
los fideicomisos de las reclamaciones futuras de los acreedores, una
práctica que ya se aplica en paraísos fiscales como las Islas Cook y
Belice.
En unos meses, los políticos de Alaska aprobaron por abrumadora mayoría la legislación redactada por Blattmachr, su hermano y otros abogados.
La innovadora ley estimuló a otros estados, encerrados en la
competencia para hacer crecer la industria fiduciaria, a promover una
legislación de confianza que atrajera a clientes de todo el mundo.
Un senador de Dakota del Sur llegó a afirmar que «este tema para mí
es tan emocionante como ver cómo se seca la pintura, pero entiendo la
posición que ocupa nuestro estado en el negocio de los fideicomisos».
Los arquitectos de la industria se beneficiaron de los cambios
En 1997, antes de que se promulgara la nueva ley de fideicomisos en
Alaska, Jonathan Blattmachr, su hermano y otros ayudaron a lanzar una de
las compañías fiduciarias más importantes del estado. Ahora llamada Peak Trust Co., la empresa se ha expandido desde entonces a Nevada.
En New Hampshire, el líder empresarial Paul Montrone
ayudó con éxito a abogar por una legislación histórica sobre
fideicomisos en 2006. Un año antes, una compañía de responsabilidad
limitada recién formada administrada por su hijo había encargado un
estudio que encontró que la industria podía crear hasta 2.100 empleos y
producir, al menos, 3,7 millones de dólares en ingresos anuales para el
estado.
Montrone continuó en 2007 para cofundar Perspecta Trust, que publicitaba estrategias de riqueza para «individuos y familias de patrimonio neto ultra alto en todo el mundo».
Un informe preparado para el New Hampshire Trust Council y
compartido con los políticos legisladores en 2019 estimó que de 225 a
275 personas trabajaban en la industria fiduciaria del estado. Una cifra
insignificante.
Glenn Perlow, abogado general de la compañía y presidente del consejo
fiduciario del estado, dijo en una entrevista que la industria ahora
supervisa 600.000 millones en activos.
«La modernización de las leyes de fideicomiso de New Hampshire ha
tenido un impacto positivo y significativo en la economía de nuestro
estado, brindando nuevas oportunidades laborales con salarios superiores
al promedio y la actividad económica que generan», dijo." (José Antonio Gómez , Diario16, 10/04/23)
"En la lista de los lugares en el mundo que son
paraísos fiscales -recientemente publicada por el Ministerio de Hacienda
de España- no están los principales, los estados de Estados Unidos que
son paraísos fiscales. Y la mayoría de los integrantes del IBEX35 -las
35 mayores empresas y entidades financieras que cotizan en las bolsas
españolas- tienen sus “empresas pantalla” en paraísos fiscales
localizados en Estados Unidos.
¿Qué objetivo tiene publicar una lista con tan graves ocultaciones?
Según las declaraciones oficiales, el objetivo es la mejora de la
eficiencia en la lucha contra el fraude, la evasión fiscal y el blanqueo
de capitales. Y fija unos criterios -acordes con el marco legal de la
Unión Europea- que identifica los países y territorios que facilitan la
instalación de sociedades extraterritoriales para la obtención de
beneficios sin actividad económica real, y que tienen una baja o nula
tributación, y ayudada por su opacidad y falta de transparencia.
La propia secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen ya
admitió públicamente en un foro mundial que su país ya era “el mejor
lugar para ocultar y lavar ganancias ilícitas” -mediante las llamadas
“empresas pantalla”- debido a la facilidad legal para crear tales
empresas. Es decir, por cumplir todos los criterios fijados para la
elaboración de la lista española de tales lugares por el planeta. Si
Estados Unidos -la única superpotencia realmente existente- ya ha
reconocido que es el mejor paraíso fiscal existente, ¿por qué no está en
la lista?
Se ocultan los principales paraísos fiscales
En su momento Oxfam Intermón ya denunció que el paraíso fiscal
preferido por las empresas del IBEX35 era el estado de Delaware en
Estados Unidos -con 352 filiales instaladas allí-, y los siguientes
-curiosamente países de la Unión Europea- eran Holanda -con 119
filiales-, Irlanda -con 75-, y Luxemburgo -con 56-, acumulando el 75%
del total de filiales de empresas del IBEX35 en paraísos fiscales. Es
decir, tres cuartas partes del tal fraude fiscal no están en la lista de
Hacienda.
El estado de Delaware en Estados Unidos tiene6.446
kilómetros cuadrados de superficie -el segundo menos extenso del país- y
1.003.384 habitantes -el sexto menos poblado- pero tiene más de un
millón trescientas mil empresas registradas, es decir, 1,3 empresas por
cada habitante. Y cumple con todos los criterios de Hacienda
anteriormente citados para ser paraíso fiscal. Pero no aparece en la
lista.
Como tampoco aparecen los demás estados de Estados Unidos convertidos
en los mejores paraísos fiscales del mundo -a saber, Nevada, Montana,
Wyoming y Dakota del Sur- que también permiten crear una empresa
pantalla sin informar de quién es su propietario -lo que sirve para
evadir el pago de impuestos y lavar dinero- y, de hecho, ya acumulan más
fondos monetarios que los clásicos paraísos fiscales reseñados en la
susodicha lista de Hacienda.
Benditos paraísos fiscales
En el imaginario colectivo, los lugares del mundo para el lavado de
dinero son países pequeños con un historial de leyes financieras
relajadas y secretas -creencia fomentada por la superpotencia que se ha
dedicado a denunciar a los otros paraísos- pero la realidad actual es
que el país más poderoso de la tierra es el paraíso fiscal por
antonomasia.
Durante la autodenominada “Cumbre de la Democracia” -foro virtual con
más de un centenar de países invitados inaugurado por Joe Biden, que
fue senador por Delaware entre 1973 y 2009- y de manera extremadamente
cínica, Yellen -la secretaria del Tesoro estadounidense- justificó
tamaño delito en la libertad que dispone cada estado miembro de EEUU
para establecer sus propias reglas.
Una libertad legal para una apropiación ilegal, ¡bendita libertad!
Porque Yellen no ha dicho nada de que Estados Unidos vaya a compensar
-por las enormes pérdidas económicas- a todos los países y pueblos del
mundo que están sufriendo tal atraco “legal”.
El IBEX35 vuelve a sus dueños extranjeros
Quizá la razón de fondo resida en que el capital extranjero ya es
dominante en el IBEX35 y la mayoría es capital estadounidense que
canaliza sus inversiones través de fondos de inversión tradicionales,
fondos de capital riesgo y fondos cotizados. Por lo que revierte a
Estados Unido sus ganancias en España incluidas las transferencia a sus
paraísos fiscales. Así se entendería que se oculten. A lo que se añade
el efecto perverso de que peligra tener dinero en los que sí aparecen en
la lista, con lo que se fomenta su traslado a los intocables paraísos
estadounidenses.
Estamos de acuerdo con la denuncia papal de los paraísos fiscales. El
Papa Francisco ha criticado los paraísos fiscales y señalado que las
finanzas hacen “perder lo concreto, que es la producción y el trabajo de
todos”, porque se debe “invertir en el bien común, no esconder en los
paraísos fiscales. La inversión es dar vida, es creativa. Uno esconde
cuando no tiene la conciencia limpia”. Y ha demandado “claridad,
transparencia, inversión y producción para crear empleo” y destacado que
“es importante el poder de las pymes para generar empleo porque de
abajo viene la creatividad siempre”.
EEUU y las demás oligarquías financieras necesitan paraísos
Y los necesitan como la otra parte de su existencia. Los necesitan
para depositar las ingentes ganancias de sus bancos, oligopolios y
fortunas personales. Son sus “puertos francos” -libres de impuestos- en
los que tener a salvo una parte de sus obscenos beneficios. No son una
anomalía a corregir. Los paraísos fiscales son consustanciales al actual
capitalismo monopolista dominante en las finanzas mundiales." (Eduardo Madroñal Pedraza , Diario16, 25/02/23)
"El Consejo de Europa
decidió recientemente que se añadieran una serie de territorios a la
exigua lista de paraísos fiscales de la Unión Europea, lo que
eufemísticamente llaman en Bruselas «países no cooperadores a efectos fiscales». Esa lista, en la actualidad, está formada por: Samoa
Americana, Anguila, Bahamas, Fiyi, Guam, Palaos, Panamá, Samoa,
Trinidad y Tobago, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes de los Estados
Unidos y Vanuatu.
Sólo por sentido común, resulta absolutamente sorprendente que nombres como Gibraltar, Islas Caimán, Emiratos Árabes, Estados Unidos, Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo o Liechtenstein
no se encuentren en esta lista, cuando son la vía de escape de las
multinacionales y las grandes fortunas para esconder su dinero. Esto
tiene una repercusión en el funcionamiento y en el estado del bienestar
de los países miembros de la UE.
Estados Unidos, el mayor centro de blanqueo del mundo
En las últimas décadas, diferentes estados de Estados Unidos han implementado una serie de leyes que protegen y fomentan el blanqueo de capitales de las grandes fortunas mundiales. Nadie ha hecho nada para frenarlo y la Unión Europea, por supuesto, tampoco ha incluido al país norteamericano en su lista negra de paraísos fiscales.
Todo este proceso, además, se ha dado en medio de una hipocresía
imperial. El propio gobierno federal de los Estados Unidos ha condenado
durante mucho tiempo los paraísos fiscales, donde las reglas fiscales
laxas atrajeron a oligarcas, magnates de los negocios y cleptócratas.
Un documento del Departamento de Estado
señala que «negar a las personas corruptas el acceso a los sistemas
financieros de Estados Unidos y del mundo envía un fuerte mensaje sobre
nuestros valores y demuestra de manera significativa que hay
consecuencias para quienes se involucran en la corrupción».
En 2018, Estados Unidos presionó con éxito a las Bahamas para
que aprobara una legislación radical que exige que las empresas y
ciertos fideicomisos declaren la propiedad en un registro gubernamental
centralizado. En 2021, el Departamento de Estado publicó una lista de
353 «actores corruptos y antidemocráticos» de Guatemala, Honduras y El Salvador.
Sin embargo, a lo largo de los años, mientras Estados Unidos
presionaba a las Bahamas, Suiza y Nauru para cambiaran sus legislaciones
fiscales, los líderes políticos de Wyoming, con la
esperanza de poder generar empleos y aumentar los ingresos estatales,
aprobaron una legislación para abrir la puerta al dinero sospechoso o,
directamente, al dinero negro. Así renació el Cowboy Cocktail,
una herramienta de secreto financiero ofrecida a los ricos del mundo
que buscan ocultar, invertir y gastar su dinero con un nivel de
anonimato de una efectividad que supera a la gran mayoría de paraísos
fiscales.
A este territorio norteamericano ha llegado dinero en efectivo de
millonarios y multimillonarios de todo el mundo. Las compañías
fiduciarias en Wyoming administran en la actualidad, al menos, 31.500 millones de dólares en activos, según los datos oficiales.
Otros estados, incluidos Dakota del Sur y Delaware,
pronto siguieron el ejemplo de Wyoming y desde entonces han eclipsado al
estado como paraíso fiscal. Hoy en día, las empresas fiduciarias de Dakota del Sur, ahora denominadas «El Gran Caimán de las Grandes Llanuras»
gracias a las leyes estatales que facilitan de manera similar el
secreto, administran 360.000 millones de dólares. De hecho, en 2020, 17
de las 20 jurisdicciones menos restrictivas del mundo para fideicomisos
eran estados estadounidenses, según un informe del catedrático israelí Adam Hofri-Winogradow." (J. A. Gómez, Diario16, 23/10/22)
"El fraude fiscal en España, centrándose únicamente en los ingresos
que consiguen escapar del impuesto sobre la renta de las personas
físicas (IRPF), se agrava a medida que crece la riqueza de los
contribuyentes. En consecuencia, la brecha recaudatoria en esta figura
impositiva ronda los 7.000 millones de euros al año.
En
la gran mayoría de los tramos poblacionales analizados el cumplimiento
tributario es casi pleno, ya que la inmensa mayoría de los
contribuyentes ocultan una parte mínima de su renta, aproximadamente el
3%. El fraude, sin embargo, va aumentando según lo hace el patrimonio,
llegando al 13% de ingresos no declarados en el IRPF en el 0,4% más rico
y a un máximo del 23% en el caso del 0,1% más acaudalado de la
población. Al otro lado, el 10% más pobre ocultaría en torno al 8% de su
renta, una cifra similar a la que deja de declarar el 5% mejor
posicionado.
Los datos provienen del informe Desigualdad y pacto social,
coordinado por el catedrático y economista Luis Ayala Cañón y elaborado
por la Fundación La Caixa. Según recoge el documento, “el cumplimiento
desciende a medida que ascendemos en la escala de rentas, especialmente
entre el 5% más rico”, algo que impacta de lleno en la progresividad del
sistema tributario y en la recaudación.
La ocultación de rentas incluye la evasión, elusión y vaciamiento de
la base impositiva del impuesto. Por ello, “dado que el fraude se
concentra en determinados tipos de renta, y entre los que tienen niveles
de renta altos, la progresividad efectiva del impuesto acaba siendo
menor”, explica el informe.
A su vez, al ser el IRPF un impuesto progresivo, que el fraude se
concentre entre la población con más renta conlleva una fuerte pérdida
de recaudación. La brecha tributaria asociada a estas prácticas, según
estiman desde la fundación de la entidad bancaria, se situó en 7.101
millones de euros en 2017 (último año con datos disponibles), que
corresponden a un 9% de la recaudación potencial por IRPF en dicho
ejercicio y a un 0,7% del PIB.
Para elaborar todos estos cálculos, los expertos que han redactado el
informe han comparado los datos de recaudación del IRPF con los
obtenidos a través de la Contabilidad Nacional del Instituto Nacional de
Estadística (INE). Así, mientras que la participación del trabajo en la
renta declarada en el impuesto ha oscilado alrededor del 80% en los
últimos 40 años, en los datos de Estadística dicha participación es de
unos 10 puntos menos (en torno al 70%). “Como la Contabilidad Nacional
suele considerarse un marco de referencia fiable, que captura todas las
rentas al margen de su tratamiento fiscal, este hecho apunta a que una
parte importante de las rentas no salariales no se declaran
correctamente en el IRPF”, apuntan.
Dentro de todos los apartados vinculados al fraude fiscal, el informe
de la Fundación La Caixa anima a prestar especial atención al
procedente de los rendimientos de inversiones no declaradas en el
exterior, “dado que el uso de paraísos fiscales suele estar
protagonizado por grandes fortunas”. Según los cálculos, las rentas
ocultas podrían alcanzar el 30% de las rentas financieras sí declaradas
(unos 15.000 millones), por lo que las rentas encubiertas rondarían los
4.500 millones de euros.
Soluciones
Existen una serie de aspectos y cambios normativos que pueden limitar
el fraude y sus efectos inequitativos y regresivos. Los expertos, por
ejemplo, recomiendan dejar de tratar las rentas de modo diferente según
su origen, mediante privilegios fiscales o mecanismos de valoración e
imputación deficientes. “Estos tratamientos diferenciados generan
desigualdad entre los contribuyentes, por mucho que se haga de manera
legal”. En concreto, podría aplicarse una definición amplia de la base
imponible que limite privilegios fiscales y exenciones. Esto incluye
“gravar los valores reales de las rentas, por ejemplo, mediante la
eliminación de la estimación objetiva y el uso de valores más próximos a
los del mercado en las rentas imputadas”.
Otro aspecto a tener en cuenta sería la posible armonización
autonómica, ya que la existencia de diferenciales fiscales entre
regiones incentiva cambios en la residencia fiscal de los
contribuyentes. El documento, por ello, propone “impulsar la
armonización fiscal, tanto internacional como dentro del estado
autonómico, con el objetivo de dificultar la ocultación de rentas en
paraísos fiscales y las dinámicas de competencia a la baja." (Cinco Días, 26/09/22)
"Después de un año de informar sobre las maquinaciones
fiscales de los ultrarricos, ProPublica destaca las principales técnicas
de evasión de impuestos que proporcionan enormes beneficios a los
multimillonarios.
El pasado mes de junio, y partiendo de
la mayor cantidad de datos fiscales confidenciales de Estados Unidos
obtenidos en la historia, ProPublica lanzó una serie de reportajes
que documentaban las principales formas de evasión de impuestos de los
ultrarricos, estrategias que en gran medida no están al alcance de la
mayoría de los contribuyentes. Con motivo del primer aniversario de ese
lanzamiento, hemos decidido reunir un rápido resumen de las técnicas
-todas ellas pueden generar un ahorro fiscal a gran escala- desveladas
en dicha serie.
1. Efecto de ultrarriqueza
Nuestra primera historia desvelaba de qué manera multimillonarios como Elon Musk, Warren Buffett y Jeff Bezos fueron capaces de amasar varias de las mayores fortunas de la historia pagando notablemente pocos impuestos
en relación a su inmensa riqueza. Lo hicieron en parte evitando vender
sus ingentes posesiones consistentes en acciones. El sistema
estadounidense grava los ingresos. La venta de acciones genera ingresos,
por lo que evitan los ingresos tal y como los define el sistema.
Mientras tanto, los multimillonarios pueden aprovechar su riqueza
pidiendo un préstamo. Y los préstamos no están sujetos a impuestos
(Buffett declaró que seguía la ley y que prefería que su riqueza fuera a la caridad; los demás no comentaron más allá de un "¿...?" de Musk).
2. Una IRA [Cuenta Individual de Jubilación] de 5.000 millones de dólares
Otros
multimillonarios utilizaron formas menos convencionales para evitar los
ingresos, tal como descubrimos. Peter Thiel, magnate de la tecnología,
amasó una cuenta Roth IRA
de 5.000 millones de dólares, un tipo de cuenta que protege los
ingresos de los impuestos y que está pensada para ayudar a los
ahorradores de clase media y baja a prepararse para la jubilación. Ya en
1999, Thiel metió en la cuenta acciones de bajo valor de la empresa que
se convertiría en PayPal, una maniobra que, según los abogados
fiscalistas, corría el riesgo de incumplir las normas de la Hacienda
norteamericana [el IRS, Internal Revenue Service] (no está claro si el
gobierno impugnó la maniobra). Y se dispuso a cosechar miles de millones
en ganancias no gravadas fiscalmente (Thiel no respondió a las
preguntas del primer artículo).
3. El truco de salón de
los 1.000 millones de dólares: convertir las operaciones con elevados
tipos fiscales en ingresos con bajos tipos de impuestos
Hasta cuando los multimillonarios de la tecnología muestran ingresos en su declaración de impuestos, tienden a pagar tipos impositivos relativamente bajos.
Esto se debe al tipo de ingresos que tienen: las ganancias de las
inversiones a largo plazo, como la venta de acciones, están sujetas a un
tipo impositivo más bajo. Pero, ¿qué haces si ganas más de mil millones
de dólares al año, y los obtienes en gran medida de las operaciones a
corto plazo? ¿Aceptas simplemente que vas a pagar un tipo más elevado
por todos esos ingresos? Tal como informamos esta semana,
Jeff Yass, director de una de las empresas más rentables de Wall
Street, no aceptó dócilmente este destino. En lugar de ello, su empresa,
Susquehanna International Group, encontró formas creativas de
transformar el tipo de ingresos equivocado en el correcto, generando un
ahorro fiscal que superó los 1.000 millones de dólares en sólo seis años
(Susquehanna declinó hacer comentarios, pero en un caso judicial
centrado en acusaciones similares, mantuvo que cumple la ley).
4: La magia de la propiedad deportiva: ganar dinero mientras se declaran (legalmente) pérdidas
El
código fiscal ofrece a los propietarios de negocios una serie de
métodos para borrar los ingresos a través de deducciones, y ninguno más
impresionante que la compra de un equipo deportivo,
como hizo el expresidente de Microsoft, Steve Ballmer, con los Clippers
de Los Ángeles Clippers. No importa que el equipo sea realmente
rentable y crezca en valor. Puede seguir suponiendo una pérdida total
(en algunos casos, descubrimos que los propietarios pueden deducir el
contrato de un jugador no una, sino dos veces. Se les permite hacer
deducciones comparables a las de los equipamientos de fábrica que
pierden valor a medida que envejecen, aun cuando los equipos casi
inevitablemente ganan en valor). Esa es una de las razones por las que
los propietarios tienden a pagar tipos impositivos mucho más bajos que
los deportistas a los que emplean, o incluso las personas que sirven
cerveza en el estadio del equipo. En nuestro artículo, encontramos a un
trabajador de los Clippers que ganaba 45.000 dólares al año y pagaba un
tipo impositivo más alto que el multimillonario Ballmer (Ballmer declaró
que paga los impuestos que debe).
5. Construir, perforar y ahorrar: los negocios inmobiliario y petrolero pueden ser ambos paraísos fiscales
En
ciertos sectores, como el inmobiliario o el del petróleo y el gas, las
exenciones fiscales son tan abundantes que los multimillonarios pueden borrar sus ingresos por completo mientras se van enriqueciendo.
Así es como el promotor inmobiliario Stephen Ross (que casualmente es
también dueño de los Miami Dolphins) pasó diez años sin pagar impuesto
alguno sobre la renta. Ross declaró que siguió la ley. Otro magnate,
este en el negocio del petróleo, se las arregló para aprovechar un pozo casi sin fondo de deducciones mediante uno de los mayores vertidos de petróleo de la historia (los representantes del magnate no respondieron a la solicitud de comentarios).
6. Hasta los pasatiempos de un multimillonario pueden ser rentables a la hora de pagar impuestos
Las deducciones por aficiones y proyectos secundarios,
que los ultrarricos pueden estructurar como negocios, son otra opción
divertida. Para algunos multimillonarios, son los caballos de carreras:
descubrimos que seis propietarios de purasangres en el Derby de Kentucky
de 2021 habían conseguido un total de 600 millones de dólares en
deducciones fiscales por sus operaciones de carreras de caballos. Para
otros, como el fundador de Beanie Babies, Ty Warner, son los hoteles de
lujo. El multimillonario despilfarró en un par de lugares emblemáticos
de la cadena Four Seasons y luego pasó 12 años sin pagar ningún impuesto
sobre la renta (los representantes de Warner no respondieron a la
solicitud de comentarios).
7. ¿Cree que sus impuestos son demasiado altos? Cambie las leyes fiscales
A
veces, vale la pena luchar por una nueva exención fiscal. Para los
multimillonarios que contribuyeron con millones a los políticos
republicanos, la recompensa llegó en forma de “gran y hermoso recorte de impuestos” de Trump para las empresas exentas.
Descubrimos que el cambio remitió en un solo año 1.000 millones de
dólares en ahorros fiscales solamente en 82 hogares ultrarricos. Algunos
propietarios de negocios también aumentaron sus ahorros con un truco: recortaron sus propios salarios y categorizaron el dinero en su lugar como ingresos exentos.
8. Por qué los multimillonarios del sector tecnológico pagan menos que los gestores de fondos de cobertura
Con
tantas opciones para reducir los impuestos, los estadounidenses más
ricos suelen manejar tipos impositivos bajos. Analizamos los ingresos e impuestos de las 400 personas que más ganan del país,
las que tienen una media de ingresos de más de 110 millones de dólares
al año. En general, el grupo pagaba tipos relativamente bajos, pero
ciertos segmentos (multimillonarios de la tecnología, herederos,
ejecutivos de capital privado) destacaban incluso dentro de esta
población de élite porque podían recurrir al tipo de técnicas detalladas
anteriormente (también recurrían a estas técnicas políticos ricos, como los gobernadores de Colorado y Virginia Occidental).
9. Hermano, ¿me puedes dar un cheque de estímulo?
Pero
los verdaderos protagonistas fueron los multimillonarios que declararon
tener unos ingresos tan bajos que podían optar a ayudas del gobierno.
Al menos 18 multimillionarios recibieron cheques de estimulo en
2020, porque sus declaraciones de impuestos los situaban por debajo del
límite de ingresos (150.000 dólares para un matrimonio).
10. Fíate de esto: de qué manera transfieren las familias ricas miles de millones a los herederos mientras evitan los impuestos
Los
agujeros en el impuesto sobre el patrimonio, según lo que nos
encontramos, son aún más notables. Hay formas muy conocidas de
asegurarse de que el Tío Sam no reciba su parte de la fortuna que se
transmite a los herederos, y la más común es a través de un fideicomiso.
Nadie puede decir hasta qué punto es común, pero encontramos pruebas de
que al menos la mitad de las cien personas más ricas habían recurrido a fideicomisos para eludir el impuesto de patrimonio. En otro artículo, seguíamos a tres dinastías centenarias a lo largo de generaciones,
mostrando cómo utilizaron fideicomisos para evitar los impuestos, de
modo que una fortuna pudo pasar desde el magnate original de principios
del siglo XX hasta, por ejemplo, una tataranieta que recientemente cobró
210 millones de dólares antes de cumplir 19 años."
"Los gobiernos de todo el mundo están perdiendo cada año cerca de medio billón en ingresos fiscales debido al abuso fiscal global de las grandes fortunas y de las multinacionales.
Según el informe El Estado de la Justicia Fiscal 2021, publicado por Tax Justice Network (TJN), la Alianza Global para la Justicia Fiscal y la federación sindical mundial Public Services International, al que Diario16 ha tenido acceso, los países pierden 312.000 millones anuales debido al abuso fiscal de las corporaciones multinacionales y 171.000 adicionales a través de la evasión fiscal de las grandes fortunas.
El problema está en que, según un comunicado de TJN, esas cifras,
representan pérdidas directas por parte de los gobiernos y, por tanto,
probablemente sean solo la punta del iceberg.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha estimado que la carrera a la baja entre los paraísos fiscales ha causado pérdidas indirectas adicionales al hacer bajar las tasas impositivas globales. Por tanto, el impacto indirecto del abuso fiscal por parte de las corporaciones multinacionales es al menos tres veces mayor que las pérdidas directas, según indica el informe.
En medio de la pandemia del Covid19, el documento enmarca el alcance
de la elusión fiscal y el impacto dispar en los países de bajos
ingresos, a través de la salud pública. Utilizando datos sobre el costo
de la entrega de vacunas, TJN estima que los 483.000 millones en
pérdidas fiscales globales serían suficientes para vacunar al mundo entero tres veces. Y
aunque los países de ingresos más bajos pierden mucho menos en ingresos
fiscales (40.000 millones de dólares) que las naciones más ricas, esa
cifra representa casi la mitad de los presupuestos de salud pública de
esos países.
El informe identifica a los países ricos que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) como la fuente de la mayor parte del abuso fiscal global. Los miembros de la OCDE y sus dependencias son responsables del 78% de todas las pérdidas fiscales globales, incluido más del 90% de la evasión fiscal individual.
El informe pide a las Naciones Unidas que
intervengan y asuman el papel de la OCDE como organismo que establece
los estándares fiscales globales, una recomendación que refleja los
hallazgos publicados en febrero por el Panel de Alto Nivel de la ONU sobre Transparencia Financiera, Responsabilidad e Integridad (FACTI).
Acuerdo de la OCDE y Estados Unidos
En octubre de este año, 136 países y territorios firmaron un acuerdo
encabezado por la OCDE y los Estados Unidos que instituiría una tasa
impositiva corporativa mínima global del 15% y exigiría que las empresas
multinacionales que paguen sus impuestos en los países donde hacen
negocios. Sin embargo, Alex Cobham, director ejecutivo
de TJN, ha denunciado que las medidas se diluyeron y mantuvieron
incentivos considerables para que las multinacionales transfieran las
ganancias.
Por otro lado, el informe de TJN descubre cómo Estados Unidos es responsable de que otros países pierdan casi 20.000 millones al año en ingresos fiscales, una cifra superada solo por las Islas Caimán y el Reino Unido.
Impuesto a las grandes fortunas
Además de pedir a la ONU que asuma un papel más importante en la
fiscalidad global, el informe también recomienda que los gobiernos
introduzcan un impuesto a las ganancias excesivas para las empresas multinacionales y un impuesto sobre el patrimonio a las grandes fortunas para abordar la creciente desigualdad que ha sido exacerbada por la pandemia.
Los impuestos pueden ser la herramienta más poderosa para abordar la
desigualdad, pero en cambio se han hecho completamente opcionales para
los superricos. Según Cobham, «Es hora de que rindan cuentas»." (José Antonio gómez, Diario16, 23/11/21)