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3.4.24

Radiografía de la corrupción en España: de los 15 años de 'Gürtel' a los pelotazos de las mascarillas

 "La gran marca de la corrupción política en España es Gürtel, la red corrupta que anidó en varias comunidades gobernadas por el PP y en el propio seno del partido, condenado dos veces por lucrarse de la trama. Pero un nuevo fenómeno corrupto podría desplazar de la memoria colectiva esta marca como el paradigma de la corrupción pública. 

Los contratos de emergencia durante la pandemia para adquirir mascarillas y otros productos de protección irrumpen en los juzgados, tres años después de ejecutarse, con sospechas de corruptelas relacionadas con tráfico de influencias y comisiones desmesuradas

El 15 aniversario del inicio del caso Gürtel, en febrero pasado, ha quedado ninguneado por la eclosión de un nuevo caso de corrupción, el llamado caso Koldo, sobre los contratos de mascarillas adquiridos por varias administraciones públicas por 54 millones de euros vinculados a un exasesor del que fuera ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en el Gobierno de Pedro Sánchez.

El 9 de febrero de 2009, el entonces juez Baltasar Garzón inició la investigación del caso Gürtel , que se ha saldado por el momento con cerca de 70 condenados, y aún hoy quedan juicios pendientes. Uno de ellos es el derivado de la pieza Arganda, sobre las adjudicaciones irregulares en la localidad del sureste de Madrid, fijado para el 24 de junio próximo.

La foto que dejó para la posteridad la plana mayor del Partido Popular, el 11 de febrero de 2009, arropando al presidente del partido, Mariano Rajoy, tras la rueda de prensa por las primeras detenciones ordenadas por Garzón, cobra hoy un valor especial. No solo porque algunos de aquellos dirigentes resultaron luego condenados en diversas piezas separadas del caso Gürtel, como Ana Mato, exministra de Sanidad, sino también porque demuestra que la estrategia defensiva del PP ante sus casos de corrupción se transmite a las nuevas generaciones.

Victimismo como defensa

Si entonces Rajoy acusaba a los jueces y fiscales de emprender una persecución contra el PP, 15 años después otra dirigente del partido, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, hace exactamente lo mismo cuando trata de defenderse de la acusación de lucrarse de los fraudes fiscales cometidos por su pareja.

Cuando la Fiscalía presentó una denuncia contra Alberto González Amador, pareja de Ayuso, por defraudar 350.000 euros procedente de comisiones por actuar como intermediario en la compra-venta de mascarillas, la presidenta de Madrid no dudó en culpar al mismísimo presidente del Gobierno de emprender una "cacería" contra ella y su familia. 

El juez Joaquim Bosch, autor de uno de los ensayos más certeros sobre la corrupción en España, La patria en la cartera: Pasado y presente de la corrupción en España, publicado por Ariel, cree que los últimos casos de corrupción sobre la compra de mascarillas en la pandemia  "eran previsibles, porque es sabido que cuando disminuyen los controles, aumentan las prácticas corruptas".

Para Bosch, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Moncada (València), "el gran problema de España es la corrupción estrictamente política y ahí estamos en los niveles más altos de Europa. En casi todos los territorios tenemos como procesados a concejales, alcaldes, presidentes autonómicos o presidentes de diputación. La corrupción que llega a los juzgados es solo la punta del iceberg".

Radiografía actual en los juzgados

La corrupción pública, es decir, aquella que protagonizan funcionarios, gobernantes y políticos en el ejercicio de sus cargos y que afecta esencialmente al dinero público, se saldó el año pasado en España con 38 sentencias condenatorias, de un total de 54. Los tribunales concluyeron 32 procedimientos por corrupción, en los que se dictó auto de apertura de juicio oral contra 185 personas y 71 sociedades mercantiles, según informa el CGPJ. 

Dos de esos procesados son Alberto Luceño y Luis Medina, los comisionistas que se hicieron de oro en plena pandemia, al ingresar casi siete millones de euros por hacer de intermediarios en la compra de material sanitario para el Ayuntamiento de Madrid.

El juez Adolfo Carretero dictó auto de apertura de juicio oral contra los dos comisionistas en octubre de 2023 y la Fiscalía pide un total de 24 años de prisión para ambos por los delitos de estafa y falsedad documental. Indica el juez que Luceño y Medina inflaron el precio de las mascarillas un 60%; un 81% en el caso de los guantes; y un 71% en el de los test; sobrecostes que fueron a parar a sus propios bolsillos en forma de comisiones. Luceño obtuvo 5,1 millones de dólares y el aristócrata Luis Medina, un millón.

Sin embargo, desde los primeros momentos de la investigación, el juez  Carretero y la Fiscalía no quisieron profundizar en la posible responsabilidad del Ayuntamiento de Madrid, que abonó casi 12 millones de dólares a una empresa de Malasia, Leno, por la compra del material sanitario, con la que jamás cruzó una palabra o un mail si no fue a través del comisionista Luceño. Él y Medina pudieron llegar hasta el consistorio gracias a un primo del alcalde Almeida

Nueve delitos detrás de la corrupción

La corrupción política y la administrativa engloban los siguientes delitos: prevaricación urbanística; prevaricación de funcionarios públicos; malversación; cohecho; infidelidad en la custodia de documentos y violación de secretos; tráfico de influencias; fraudes y exacciones ilegales; negociaciones y actividades prohibidas a los funcionarios públicos y abusos en el ejercicio de su función; y receptación y blanqueo de capitales

En el Índice de Percepción de la Corrupción que elabora anualmente la organización Transparencia Internacional (TI), España figura en el puesto 36 de 180 países, con una puntuación de 60 sobre 100 --en la que cuanto mayor es la puntuación menor es la presencia de corrupción--."España debe emprender un esfuerzo importante para mejorar su posición. Aún hay muchas reformas legislativas contra la corrupción pendientes. El cumplimiento de los objetivos fijados en el IV Plan de Gobierno Abierto van lentos", dice a este diario Silvina Bacigalupo, presidenta de Transparencia Internacional España, que además subraya: "Una economía como la española tendría que aspirar a tener mejor puntuación en el ranking mundial, pero sobre en comparación con los Estados miembros de la UE ".

España se sitúa en el mapa global de Transparencia Internacional junto a Letonia y San Vicente y las Granadinas; en un puesto por encima de Botsuana, y dos por encima de Catar. Dentro de los Estados miembros de la UE, España se sitúa en el puesto 14 de los 27, por debajo de Portugal y por encima de Italia. 

25.000 contratos bajo sospecha

En 2012, el Estado español obtuvo la mejor puntuación de la historia, con 65 puntos, tras lo cual llegó el batacazo con la corrupción de los gobiernos del PP, alcanzando en 2017 la peor puntuación, 57 puntos. Tras la moción de censura que desbancó a Mariano Rajoy de la presidencia del Gobierno, España fue ganando puntos hasta lograr 62 en 2020. 

Silvina Bacigalupo, que es Catedrática de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid, explica que los avances o los retrocesos en la lucha contra la corrupción tienen reflejo directo en el Índice de Percepción de la Corrupción. Su organización recomienda a España para mejorar en el Índice, entre otras cosas, no demorar más la renovación del CGPJ; suprimir el programa de visados dorados, sobre la adquisición del permiso de residencia o la nacionalidad española para extranjeros que inviertan en España; el impulso en la regulación del registro de grupos de interés; y la mejora de la transparencia parlamentaria.

"Los casos de presunta corrupción que están aflorando ahora sobre la compra de material sanitario en la pandemia se reflejarán en el Índice del año que viene o del siguiente --indica la presidenta de Transparencia Internacional España--. Uno de los indicadores importantes que mide el Índice es precisamente el enjuiciamiento de los casos de corrupción, si esos casos se investigan judicialmente, si hay condenas o si quedan impunes". 

Comisiones de investigación

Durante la pandemia por la covid se produjeron en toda España unos 25.000 contratos de emergencia por parte de las administraciones públicas para dotarse de material sanitario. "No significa que se tenga que hacer una auditoría general, pero sí de aquellos donde afloren irregularidades", considera Bacigalupo. 

El Congreso de los Diputados ha aprobado la creación de una comisión de investigación sobre la compra de mascarillas durante la pandemia por parte de todas las administraciones públicas, que se centrará especialmente en el caso Koldo, el caso del novio de Ayuso, el caso de las mascarillas adulteradas que compró el Ayuntamiento de Madrid, además del caso Luceño y Medina. El Senado desarrollará otra comisión similar.

"Las comisiones de investigación parlamentarias me parecen bien siempre que no se conviertan en un disparador del adversario político. Ojalá esta vez sirvan para generar políticas preventivas de la corrupción", dice el juez Joaquim Bosch."              (Ana María Pascual, Público, 29/03/24)

20.1.22

La Fiscalía pide condenar al PP ante la "minuciosa prueba" de que se lucró con la Gürtel... esta será la tercera condena para el PP en el caso Gürtel

 "El juicio por la trama Gürtel en la madrileña localidad de Boadilla encara su recta final y este jueves la fiscal Anticorrupción, Concepción Nicolás, ha presentado ante el tribunal de la Audiencia Nacional sus conclusiones definitivas después de la ingente prueba practicada a lo largo del proceso.

Nicolás ha manifestado que ha quedado “exhaustivamente acreditado” que “el PP se lucró con la trama” por las confesiones de los acusados, los testimonios de los agentes de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía Nacional la Agencia Tributaria, la Intervención General del Estado y la numerosa prueba documental presentada.

Una “prueba minuciosa” y puesta de relieve en las distintas sesiones “hasta la extenuación” que permite concluir, a su juicio, que el Partido Popular se lucró en un total de 204.000 euros con las comisiones pagadas por contratistas en Boadilla, al ahorrarse el dinero para sufragar actos electorales en comicios municipales y autonómicos, porque eran abonados con ese dinero negro.

Acreditado que el PP se lucró con la Gürtel

Nicolás pide para el PP una condena civil, como partícipe a título lucrativo, que comporta el desconocimiento del origen ilícito del dinero que tendrá que devolver si así es apreciado por el tribunal. Pero ha dejado claro que si se aplica esta condena civil es porque “nos encontramos ante hechos anteriores a 2010” cuando no podía atribuirse responsabilidad penal a las personas jurídicas.

 La condena a título lucrativo es la única forma, para el Ministerio Público, de poder encausar al PP en este procedimiento. De haber sido posteriores, hubiera acarreado otro tipo de acusación. Si es atendida por el tribunal, esta será la tercera condena para el PP en el caso Gürtel, después de la sentencia por la época I, también como partícipe lucrativo, y la condena como responsable civil subsidiario por el pago en negro de las obras en la sede central del partido.

Rebajas de pena por confesión y reproches a González Panero

La fiscal también ha reclamado una rebaja en las penas para la mayoría de los principales acusados, como el líder Francisco Correa o su mano derecha, Pablo Crespo entre otros, al apreciar circunstancias atenuantes por colaboración y confesión de los hechos.

No ha sucedido así en el caso del exalcalde de Boadilla, Arturo González Panero, a quien ha acusado de practicar una confesión “tendenciosa, equívoca y falsa”. Ha afirmado que González Panero ha tratado de “eludir sus responsabilidades” e intentado “ocultar y tergiversar los hechos sin admitirlos” plenamente.

Concepción Nicolás sostiene que González Panero presentó a última ahora un escrito de confesión porque no podía negar el “tsunami de prueba” reconocido por 16 acusados, pero le resta crédito porque intenta trasladar a otros cuando no esconde las responsabilidades que eran propias de su cargo."            (Miguel Ángel Campos, SER, 13/01/22)

20.12.21

La Policía describe cómo Gürtel “colonizó” el PP y desvió dinero a las campañas electorales

 "El PP ha vivido un día aciago en el tercer gran juicio que lo sienta en el banquillo por el caso Gürtel. Este miércoles, durante casi cuatro horas, la Policía ha confirmado la acusación de la Fiscalía y ha desgranado la multitud de pruebas sobre el funcionamiento de la trama liderada por Francisco Correa, su “colonización” de las administraciones gobernadas por los populares —expresión usada por la fiscal— y el desvío de dinero para costear sus campañas electorales.

 “Correa se convertía en el ejecutor y canalizador de fondos, cualquiera que fuera su origen, que el partido ponía a su disposición para poder financiar esos actos”, ha sentenciado el inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador de la red corrupta que anidó en la formación ahora encabezada por Pablo Casado.

 El PP ha vivido un día aciago en el tercer gran juicio que lo sienta en el banquillo por el caso Gürtel. Este miércoles, durante casi cuatro horas, la Policía ha confirmado la acusación de la Fiscalía y ha desgranado la multitud de pruebas sobre el funcionamiento de la trama liderada por Francisco Correa, su “colonización” de las administraciones gobernadas por los populares —expresión usada por la fiscal— y el desvío de dinero para costear sus campañas electorales. “Correa se convertía en el ejecutor y canalizador de fondos, cualquiera que fuera su origen, que el partido ponía a su disposición para poder financiar esos actos”, ha sentenciado el inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador de la red corrupta que anidó en la formación ahora encabezada por Pablo Casado.

 El funcionario 81.067 conoce cada recoveco de Gürtel. Desde que estalla el escándalo hace más de una década, Morocho encabeza las pesquisas y firma numerosos informes que han demostrado los negocios ilícitos de la red corrupta y la existencia de la caja b del PP. Una larga experiencia que ha demostrado este miércoles ante el tribunal, al que ha explicado con profuso detalle los mecanismos irregulares diseñados por la trama para saquear las arcas públicas. Todo el tiempo, destaca el agente, “se repiten las mismas empresas: Constructora Hispánica, Teconsa, Sufi...”.

 El sistema ilegal se sostenía sobre los contactos personales. Sin confianza entre los implicados resultaba imposible, según ha descrito el agente: “Los empresarios contratan a Correa para que sea él quien, a través de sus contactos en las Administraciones Públicas, les consiga aquellos contratos que consideran de su interés”. De esta forma, el cabecilla de Gürtel ejercía como intermediario y se esforzaba por tejer relaciones de afinidad en dos direcciones: con sus pagadores (los empresarios) y con los corruptibles (los funcionarios y políticos que compraban). Un plan que caló con fuerza entre dirigentes del PP.

Como han subrayado varios acusados, que han confesado, Correa se movía como pez en el agua dentro de los círculos de poder populares. “Siempre ha sido un excelente relaciones públicas. Trabó relación con todos los dirigentes y con los alcaldes. Era una persona con mucha capacidad de influencia en todos ellos. Y así fue como fue conociendo a todos”, apuntó su número dos, Pablo Crespo, que también fue secretario de Organización de los populares gallegos. En la misma línea se pronunció Arturo González Panero, exregidor de Boadilla: “Comprobé que tenía mucha ascendencia en el PP [...] Entraba [en Génova] sin necesidad de acreditación”. Correa asistió a la boda de la hija de José María Aznar, entonces presidente del Gobierno."                   (J. J. Gálvez, El País, 15/12/21)

24.11.21

El exalcalde de Boadilla admite que el PP le ordenó la financiación ilegal de las campañas con parte de las comisiones

 "El exalcalde de Boadilla del Monte (Madrid) Arturo González Panero, apodado 'el Albondiguilla', ha confesado este martes en el juicio por la segunda época de la trama 'Gürtel' que recibió instrucciones del PP para financiar ilegalmente gastos de campaña del partido con las comisiones que recibían de empresas adjudicatarias entre 2001 y 2009, periodo en el que prácticamente todo el urbanismo de Boadilla estuvo en manos de la trama corrupta, con el amaño de las adjudicaciones y el cobro de comisiones para los cargos del PP. 

No sólo las campañas electorales en Boadilla, sino también en otros municipios donde no gobernaba el PP, porque en estos casos "no había forma de que pudieran tener una financiación irregular para esas campañas", ha dicho. Según González Panero, la consigna era sufragar parte de los gastos de las campañas "por fuera" para no superar el límite exigido por la ley. Ha puesto un ejemplo al respecto: si en un acto se necesitaba un número determinado de banderolas, "se facturaban 30 al PP y otras 200 había que pagarlas por fuera", ha explicado el que fuera alcalde de Boadilla entre 1999 y 2009.

El exalcalde de Boadilla, para quien la Fiscalía pide 40 años y 9 meses de prisión, ha seguido el guion de su confesión en esta causa y ha señalado al PP como el ordenante de las instrucciones para financiar fraudulentamente las campañas. En concreto, ha señalado al gerente regional del PP, pero no ha sabido precisar si se trataba de Beltrán Gutiérrez o de su sucesor. 

También ha mencionado "llamadas de Moncloa", en la época en la que era el presidente José María Aznar, en las que le sugirieron "cosas relacionadas" con el ayuntamiento. "Adjudicaciones no, pero sí nombramientos", ha señalado. 

González Panero ha admitido que "dejó hacer" al líder de la trama, Francisco Correa y ha admitido adjudicaciones "a dedo" a empresarios, señalando concretamente a Alfonso García-Pozuelo, gerente de Constructora Hispánica, que luego "abonaban comisiones". Entre las que el exalcalde recibió, según la Fiscalía, 'el albondiguilla' ha reconocido este martes una de 510.000 euros y otra de 180.000 euros. 

El papel de Pío García Escudero

El exalcalde ha explicado que nombró como gerente de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) a Francisco Díaz porque se lo "sugirió" el presidente regional del partido, Pío García Escudero, "que era arquitecto y en materia de urbanismo y suelo intervenía activamente", ha dicho.

Respecto a Francisco Correa, el exalcalde de Boadilla ha indicado que gozaba de una influencia importante en el PP y que "entraba en la sede del PP sin necesidad de acreditación". También ha explicado que en alguna ocasión Correa apareció con Alejandro Agag, yerno de José María Aznar, o incluso con el exvicepresidente del Ejecutivo, Rodrigo Rato. Según González Panero, el líder de 'Gürtel' le instruyó para "vender" Boadilla del Monte "como un municipio importante". "Me dijo que tenía que vestir mejor de lo que vestía. Le acompañé a una camisería donde compramos camisas para mí", ha revelado, coincidiendo con la Fiscalía, que apunta varios 'regalos' de la red de Correa a González Panero consistentes en trajes y camisas.

Arturo González Panero es uno de los 27 acusados en la pieza Boadilla del Monte, de la causa 'Gürtel', que ha reconocido los hechos que le imputa la Fiscalía Anticorrupción, junto con otros 16 acusados más. El PP figura en este juicio como partícipe a título lucrativo por el supuesto beneficio que obtuvo de la trama, que la Fiscalía cifra en 204.198,64 euros."            (Ana M. Pascual, Público, 23/11/21)

19.11.21

La trama de Correa dirigió toda la contratación pública

 "En el nuevo macrojuicio del caso Gürtel, toca examinar las supuestas adjudicaciones irregulares en el municipio madrileño de Boadilla del Monte. Francisco Correa, el líder de la trama corrupta, ha relatado cómo se amañaban los contratos públicos con la connivencia del entonces alcalde y de otros cargos del Ayuntamiento, a cambio de las consabidas mordidas, un relato que bien puede ser el de cualquiera de las otras piezas en que se dividió esta causa y que ya han sido juzgadas

El empresario, que está a punto de disfrutar de sus primeros permisos penitenciarios, ha explicado la ruta de la corrupción en este municipio madrileño, que era prácticamente la misma que en todas las áreas de influencia de sus empresas: su "trabajo de lobby" para conseguir obras públicas a sus empresarios amigos, la elección de uno de éstos para la adjudicación y la posterior distribución de las "dádivas", ya fueran en efectivo o en especie.

Ha sido en la segunda jornada del juicio de la conocida como Época II, las actividades de la trama Gürtel en Boadilla cuando este municipio estuvo regido por Arturo González Panero, alias el Albondiguilla. El proceso de amaños era el siguiente, según Correa: salía una obra pública a concurso, "muchos" empresarios se ponían en contacto con él porque sabían que tenía mano con los altos cargos de la localidad y tras escucharles, él elegía al "candidato" a la adjudicación, lo hablaba con los responsables del Consistorio para concederle el contrato. Una vez terminado este proceso, el empresario agraciado daba a Correa la comisión y éste la repartía con los cargos públicos involucrados, quedándose él mismo una parte. 

 "He adjudicado muchísimas obras. No sólo en Boadilla", ha llegado a decir Correa en un momento del juicio en la Audiencia Nacional, a preguntas de las acusaciones. "Cuando salía un concurso, me solían llamar muchos empresarios. Yo elegía a mi candidato y negociaba con el empresario la comisión. Una vez que se adjudicaba, el empresario me daba la comisión y yo la repartía", ha apuntado. Lo que sí ha descartado es que la trama corrupta participara en la elaboración de los pliegos de los contratos públicos, por lo que ha negado también que sus empresas fueran las que sugirieran al Ayuntamiento que licitaran tal o cual concurso.

De este modo, el líder de Gürtel, que ya acumula más de 90 años de condena por las distintas piezas de la macrocausa ya juzgadas, ha confirmado los hechos descritos en el escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción, como ya hiciera por escrito a principios de este año, mostrando su disposición a buscar un acuerdo de conformidad a cambio de una reducción de condena. Y como Correa, otros dieciseis acusados en esta vista oral han confesado, incluido el número dos de la trama, Pablo Crespo, así como empresarios y excargos del PP como el exalcalde de Boadilla.

La trama dirigió toda la contratación pública

Según el auto de procesamiento de esta pieza del caso Gürtel, la trama corrupta habría actuado de "forma ininterrumpida" en Boadilla del Monte al menos entre 2001 y 2009 enriqueciéndose de dos maneras: repartiendo 'a dedo' los contratos municipales entre las empresas de la trama "a cambio de la correspondiente comisión" y mediante "el apoderamiento directo de fondos de las entidades públicas" de la localidad madrileña. Hasta el punto de que el entramado empresarial creado por Francisco Correa, que habría incorporado a funcionarios y autoridades del municipio, habría dirigido en la práctica toda la contratación pública en el municipio en esos años.

Esta última conclusión ha quedado perfectamente confirmada con la declaración de Francisco Correa: los empresarios le llamaban para que mediase con los cargos del Ayuntamiento, él elegía al adjudicatario y así el amaño se materializaba. Y ha puesto algún ejemplo: tras la publicación de una licitación, el entonces presidente de Sacyr-Vallermoso, Luis del Rivero, contactó con él "varias veces" porque estaba "muy interesado" en ser el adjudicatario, pero finalmente Correa se decantó por José Luis Ulibarri, a quien finalmente se asignó ese contrato. Ulibarri es otro de los acusados en este juicio que ha confesado los hechos.

Y tras relatar toda esta trama de corrupción, reconocer los amaños, las comisiones ilegales y el enriquecimiento de cargos públicos en el municipio de Boadilla, Correa ha llegado a decir después que "nunca" tuvo "dos candidatos", es decir, dos empresarios favoritos para que resultasen adjudicatarios, porque le parece "amoral". "Nunca he trabajado así", ha apuntado.

Las razones de la ruptura de esta relación del líder de Gürtel con el Albondiguilla las ha dado Pablo Crespo, que ha sido el siguiente en declarar: "Termina porque Correa estaba muy enfadado porque había un acuerdo económico para la adjudicación de obras, pero se enteró de que González Panero estaba negociando esas obras con otros, se sintió traicionado, con toda la razón, y dejó de hablar con él".       (Ana Moreno, 17/11/21)

11.11.21

El saldo acumulado en Gürtel: 69 condenados a más de 570 años de cárcel

 "La justicia ha desenredado ya buena parte de la compleja maraña que constituyó la trama Gürtel, la red de corrupción que extendió sus tentáculos por numerosas administraciones del país y anidó en el propio seno del PP. Trece años después de que el juez Baltasar Garzón iniciara las pesquisas en la Audiencia Nacional, los tribunales han condenado a cárcel a 69 personas, con penas que superan los 570 años de prisión.

Un listado en el que se encuentran, entre otros muchos, el líder del grupo criminal, Francisco Correa; su número dos y ex secretario de Organización de los populares gallegos, Pablo Crespo; el extesorero nacional de la formación conservadora, Luis Bárcenas; varios constructores y casi una treintena de asesores, familiares y cargos públicos del partido, incluidos exalcaldes y exconsejeros autonómicos.

Es más, el propio PP ha sido condenado dos veces por beneficiarse de la red corrupta y se ha visto obligado a pagar 369.161,8 euros. Así resumieron los magistrados de la Audiencia Nacional los vínculos forjados durante años entre las empresas de Correa y el partido, según consta en la sentencia de 2018 sobre Época I, la trama principal de Gürtel, que impulsó al PSOE a presentar la moción de censura que acabó con el Gobierno de Mariano Rajoy: “Entre el Grupo Correa y el PP se tejió una estructura de colaboración estable. 

Se creó un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica y local; a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido, que tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión en la contratación pública de determinados entes y organismos públicos que dirigían o controlaban directamente o a través de terceras personas”.

El repaso a las ocho líneas de investigación de Gürtel donde se han dictado ya sentencias condenatorias ayuda a entender la dimensión de esta causa y todos sus recovecos. Comenzando por el caso de los trajes, que el expresidente valenciano Francisco Camps esquivó tras resultar absuelto por un jurado popular en 2012, pero que acabó con la condena a multa de su vicepresidente José Víctor Campos y de Rafael Betoret, exjefe de gabinete de la Conselleria de Turismo —sentenciado después por el Tribunal Supremo a seis años de cárcel en otra parte de las pesquisas—. Hasta el fallo dictado la pasada semana sobre la caja b del PP, que no solo da por probada la contabilidad paralela desvelada por EL PAÍS en 2013 a través de los papeles de Bárcenas, sino que confirma que el partido la usó para pagar en negro parte de la obra de su sede de la madrileña calle Génova.

Entre ambas, otras seis ramificaciones de Gürtel ya probadas: los contratos otorgados de forma ilegal en Aena; las adjudicaciones irregulares en el Ayuntamiento de Jerez; la financiación ilegal del PP en la Comunidad Valenciana durante las campañas electorales de 2007 y 2008; el desvío de fondos públicos durante la visita del papa Benedicto XVI a Valencia en 2006; las adjudicaciones ilícitas del Gobierno valenciano para el montaje de su pabellón en Fitur entre 2005 y 2009; y, finalmente, Época I, cuyo juicio se saldó con 29 condenados a más de 323 años de cárcel.

Los juicios pendientes

En su última convención nacional, celebrada hace apenas un mes, la actual cúpula del PP intentó en Valencia un complicado ejercicio de equilibrismo: reivindicar su pasado sin salir manchado por la corrupción. No solo se le ocurrió a Pablo Casado ensalzar la figura de la exalcaldesa Rita Barberá días antes de que el juez procesara a todo el antiguo equipo de gobierno de la exregidora por blanqueo de capitales —ella falleció en 2016 cuando también se encontraba imputada por el caso Taula—. Sino que se dejó ver por el cónclave popular el expresidente valenciano Francisco Camps, procesado por la Audiencia Nacional y la principal figura del partido conservador que aún tiene pendiente sentarse en el banquillo por la trama Gürtel.

La justicia acumula ya sentencias condenatorias en ocho ramas de la red de corrupción liderada por Francisco Correa. A las que, si no se tuercen los planes de la Fiscalía Anticorrupción, se sumará una nueva resolución en los próximos meses, cuando acabe el juicio por la línea de investigación centrada en los negocios de la trama en Boadilla (Madrid), que empieza este 10 de noviembre y donde varios acusados han reconocido las imputaciones. Toda una pesada mochila que arrastra el partido conservador liderado por Casado, pero a la que aún le faltan más piedras por meter.

Tras el juicio sobre Boadilla, todavía quedarán pendientes otras tres vistas orales en el horizonte, a las que se añade una línea de investigación que aún permanece en instrucción.

Valencia. A principios de este siglo, Gürtel anidó en las instituciones valencianas de la mano de un todopoderoso PP, que arrasaba en las elecciones. La Audiencia Nacional ha procesado a 28 personas, que se encuentran pendientes de juicio, por los contratos que la Generalitat otorgó para la feria de Turismo de 2009 a Orange Market, una de las empresas de Correa. Según subrayó el juez de instrucción en un auto, la red corrupta constituyó un “holding dedicado principalmente a la organización de eventos, entre los que se encontraban gran parte de los que realizaba el PP”: “La razón: las buenas perspectivas de negocio derivadas de las buenas relaciones que estas personas tenían con diversos responsables políticos del PP”. Entre los procesados se encuentra Francisco Camps, para quien la Fiscalía solicita una condena de dos años y medio de cárcel por fraude y prevaricación; y tres exconsellers de los Gobiernos populares.

Arganda. La trama también puso el punto de mira en Arganda del Rey, una ciudad de unos 50.000 habitantes al sureste de Madrid. Según los investigadores, la red corrupta dio aquí uno de sus mayores pelotazos: se repartió 25 millones de euros en comisiones por la venta ilegal de parcelas municipales tras amañar el concurso público. Gürtel se valió del entonces regidor de la localidad, el popular Ginés López, que se sentará en el banquillo de la Audiencia Nacional —aunque aún se desconoce la fecha del juicio—. Junto a él, se encuentran acusadas otras 20 personas: entre ellas, el constructor Fernando Martín, expresidente del Real Madrid; una antigua diputada nacional y otro parlamentario regional.

Hacienda y blanqueo. La Audiencia Nacional aún tiene pendiente celebrar el juicio donde analizará a fondo la estructura societaria diseñada por la trama Gürtel para eludir los pagos a Hacienda y blanquear el dinero procedente, en parte, de la actividad vinculada al PP. Hay 26 acusados, entre los que se encuentran el propio Francisco Correa; y Pablo Crespo, ex secretario de Organización de los populares gallegos.

Donaciones. El Juzgado Central de Instrucción número 5, encabezado actualmente por el magistrado Santiago Pedraz, aún mantiene abierta una línea de investigación sobre las supuestas donaciones de empresarios a la caja b del PP a cambio de la adjudicación de contratos públicos, donde la formación popular también se encuentra implicada como persona jurídica. El juez está a la espera de recibir un último informe de Hacienda sobre las obras bajo sospecha —que incluyen 23 expedientes por casi 600 millones de euros concedidos por los Gobierno de José María Aznar— para decidir si procesa a los imputados y los envía a juicio. Esta es la última parte de las pesquisas que queda vida en la Audiencia Nacional sobre el caso Gürtel."                     (J. J. gálvez, El país, 01/11/21)

28.7.21

La policía certifica sobrecostes millonarios en obras bajo sospecha de la era Aznar

 "La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha entregado al juez Santiago Pedraz, que instruye en la Audiencia Nacional la investigación sobre las donaciones de empresarios a la caja b del PP a cambio de la adjudicación de contratos públicos, un amplio informe donde documenta decenas de irregularidades que provocaron sobrecostes millonarios en buena parte de 23 contratos concedidos durante el segundo mandato de José María Aznar (2000-2004) a Constructora Hispánica.

 El entonces presidente de esta empresa, Alfonso García Pozuelo, realizó al menos nueve entregas por un total de 258.000 euros a la contabilidad extraoficial del partido que el extesorero Luis Bárcenas llevaba de su puño y letra, y que quedó reflejada en los papeles de Bárcenas. Durante el juicio por la trama principal del caso Gürtel, bautizada como Época I, el constructor ya confesó que pagó al cabecilla de la red de corrupción, Francisco Correa, para que lo entregara a los “organismos centrales” de la Administración gobernada por el PP a cambio de obras en Castilla y León y en Pozuelo de Alarcón. Correa era el intermediario entre los empresarios y las instituciones en manos del partido.

El documento policial, al que ha tenido acceso EL PAÍS, analiza a lo largo de 424 páginas los 23 contratos bajo sospecha y concluye que 18 de ellos tuvieron un “coste superior al precio original, derivado de cambios en las circunstancias de ejecución del contrato [...]. Ya sea por revisiones de precios, modificados, adicionales por incremento de unidades de obra en la certificación final u obras complementarias”. Según uno de los cuadros incluido en el informe, y que firma el inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador del caso Gürtel, estos sobrecostes se elevaron en 14 proyectos por encima del 20%, disparándose en algún caso hasta el 64%, el 74% e incluso el 94%.

 La policía centra así su atención en la enorme diferencia entre la propuesta económica inicial que la constructora de García Pozuelo presentaba a concurso para hacerse con la adjudicación y el coste final pagado tras los cambios aplicados por las “circunstancias acaecidas durante la ejecución del contrato, que cambian las condiciones del mismo”.

En este sentido, el informe de la UDEF subraya “inconsistencias en la valoración de la oferta”; la “poca representatividad de los criterios objetivos evaluables mediante fórmulas frente a los criterios objetivos no cuantificables, cuya evaluación tiene un elevado carácter subjetivo”, y otras “vulneraciones” de los “principios generales de la contratación: publicidad, concurrencia, objetividad y transparencia”. Todas estas “prácticas señaladas”, incide el documento, “son factores de riesgo que incrementan la vulnerabilidad a la corrupción en los procedimientos de contratación pública”.

Pedraz tendrá ahora que valorar este informe, fechado el 20 de julio e incorporado a una causa que ya se ha juzgado parcialmente —toda la parte de la caja b relativa a la reforma con dinero negro de la sede de la calle Génova, aún pendiente de sentencia—, pero que mantenía aún en instrucción la parte sobre las donaciones de empresarios a cambio de obra, donde se trata de acreditar el delito de cohecho. Aunque el magistrado dio también por cerrada esta línea de investigación la pasada semana y ahora debe decidir si envía a juicio a los imputados o si, por el contrario, archiva la causa.

Modificados. Este último análisis de la UDEF mantiene la misma línea plasmada en otro informe anterior por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), que entró apenas en una tercera parte de los 23 proyectos y detectó sobrecostes en siete por valor de 70 millones de euros. Ahora, la Policía completa el foco con el análisis de todos ellos. Y, en primer lugar, se centra en lo que técnicamente se denomina “modificados”. Según explican, seis de las obras tuvieron “al menos un modificado” que elevó el preció; y seis de ellos, hasta dos. Estos cambios implicaron que la Administración abonara 95 millones de euros extra por estos conceptos, según los investigadores.

Además, la UDEF apostilla que el “importe del modificado superó el del presupuesto de adjudicación en 13 expedientes”: “Y, en 10 de ellos, estuvo por encima del 17% del precio original”. La Policía destaca esas cifras porque se “aproximaron” al 20%, porcentaje que obliga por ley a pedir un dictamen preceptivo al Consejo de Estado y que permite, incluso, la resolución del contrato. “Los proyectos modificados supusieron en la mayoría de los expedientes una alteración sustancial del proyecto original desde el punto de vista cuantitativo, cualitativo, y temporal, conllevando aumentos en el plazo de ejecución”, remacha el informe, que añade: “En definitiva, a partir de este conjunto de elementos se infiere que los modificados suponían alteraciones sustanciales o esenciales de los proyectos originales y debían haberse efectuado nuevas contrataciones que recogieran las actuaciones a llevar a cabo”.

Obras complementarias. Otro de los aspectos analizados son las “obras complementarias”: “A diferencia de los proyectos modificados, en los que el proyecto primitivo es sustituido por el proyecto reformado, las obras complementarias siempre dan lugar a un nuevo proyecto, independiente del principal, y, por tanto, a un nuevo expediente de contratación”. En total, ha detectado seis obras complementarias en los seis proyectos por valor de más de 57 millones.

En este punto, la UDEF apunta que las justificaciones alegadas para llevarlas a cabo “mediante un procedimiento negociado sin publicidad” —lo que permitió adjudicárselas a la misma constructora— “no reúnen los requisitos” legales y “deberían haber sido objeto de contratación independiente y no debió autorizarse su ejecución mediante un procedimiento negociado”. “Además, se pone de manifiesto que la valoración del criterio técnico de la propuesta presentada por Constructora Hispánica no se compadece con las justificaciones para efectuar la obra complementaria”.

Certificaciones finales. La UDEF valora las certificaciones finales de los expedientes, donde “14 [de los 23 proyectos] tienen un gasto adicional por obras próximo al límite del 10% del presupuesto de adjudicación que establece la norma para la introducción de variaciones sin precisar aprobación previa”. Esas 14 adjudicaciones suman más de 35 millones en concepto de “adicional por obra en certificación final”. “Se observa una persistencia en la inclusión en la certificación final de los contratos por parte del contratista de importes adicionales por alteración en el número de unidades realmente ejecutadas sobre las previstas en las mediciones del proyecto que representan un gasto cercano al umbral legalmente permitido sin precisar previa aprobación”, recalca el informe.

31.5.21

La Audiencia Nacional identifica los métodos de amaño de contratos en la era Aznar

 "La Intervención general del Estado ha analizado para el juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, que investiga la pieza de los cohechos de la caja b del PP, un total de nueve contratos públicos adjudicados durante la época de Aznar por unos 200 millones de euros a un donante confeso a la contabilidad paralela del partido, Alfonso García Pozuelo, y ha hallado similitudes que, a juicio de los investigadores, apuntalan la fórmula del amaño.

En apariencia, todo era legal y los contratos eran concedidos por concurso público a la oferta del constructor García Pozuelo, siempre más barata. Pero esas ofertas rozaban la "baja temeraria" y una vez adjudicado, se producían modificados al alza de hasta el 19,9 por ciento porque tal y como recalcan los técnicos, si los sobrecostes llegaban al 20% había que alertar al Consejo de Estado y podía descubrirse el pastel. También había otros "reformados" o "excesos por mediciones", que acababan encareciendo los contratos entre un 30 y un 40% en total.

 Entre los contratos analizados se encuentran hasta cuatro tramos del AVE, las obras del parador de Lorca, un proyecto del SEPES y hasta una comisaría de la policía en Xirivella.

Alfonso García Pozuelo confesó en el juicio por la primera época de la Gürtel que el líder de la trama, Francisco Correa, mediaba para que él obtuviera contratos con distintos ministerios y a cambio abonaba comisiones a los "organismos centrales". Además de esas mordidas porcentuales por cada contrato, según los papeles de Bárcenas también abonó otras coimas entre 1998 y 2006 por 258.161 euros. Correa declaró que García Pozuelo era solo uno más de la lista de empresarios por los que mediaba para la obtención de contratos.

El juzgado cree que tiene indicios sólidos de cómo se amañaban las adjudicaciones a favor de los donantes a la caja b del PP, y pide un informe global del caso."               (Miguel Ángel Campos, SER, 25/05/21)

15.4.21

La red Gürtel se confiesa culpable de corrupción. Pablo Crespo detalla que llegó a acudir en persona a la sede de la constructora Teconsa para retirar un millón de euros en efectivo

 "Prosigue la cascada de confesiones sobre la Gürtel. Pablo Crespo, número dos de la trama y ex secretario de Organización del PP gallego, ha enviado un escrito a la Audiencia Nacional donde admite los hechos que le atribuye la Fiscalía en la línea de investigación sobre la segunda etapa de Gürtel, que se centra en los tejemanejes de la red corrupta en el Ayuntamiento madrileño de Boadilla del Monte. 

En un escrito de seis páginas, fechado el pasado 3 de marzo y al que tuvo acceso EL PAÍS, Crespo describe cómo la organización criminal intermedió en la concesión de adjudicaciones, falseó facturas o desvió dinero en su propio beneficio.

Este paso del exdirigente popular llega después de que lo dieran algunos de sus compañeros de banquillo. El líder de la trama, Francisco Correa, escribió de su puño y letra una confesión reciente que envió a la Fiscalía

Y el empresario José Luis Martínez Parra, vicepresidente de Teconsa, también hizo lo propio en otro documento donde admitió que Correa medió para conseguirle adjudicaciones en administraciones en las que gobernaba el PP. Todo estos movimientos se han producido ante la cercanía del juicio por la segunda etapa de Gürtel, que está previsto que comience el próximo septiembre y donde los tres se encuentran procesados junto a otras 23 personas.

“Deseo manifestar mi arrepentimiento sincero por mi actuación en los hechos que originaron este procedimiento y por los hechos por los que ya he sido condenado mediante sentencia firme, relativos a otras piezas separadas derivadas”, apunta en su escrito Pablo Crespo, que ya ha sido condenado por cinco líneas de investigación de la trama Gürtel a un total de 73 años y 4 meses de cárcel. Además, aún tiene pendiente otros cuatro juicios.

 “Soy consciente del daño económico causado por los delitos cometidos y es mi deseo reparar dicho daño mediante mi colaboración con la Administración de Justicia, tanto reconociendo los hechos como facilitando la transferencia de los fondos de mi propiedad que se encuentran en el extranjero”.

El ex secretario de Organización del PP gallego, que cumple actualmente condena en la prisión de Valdemoro, confirma que existió una “concertación” entre la trama y Arturo González Panero, exalcalde de Boadilla; César Tomás Martín Morales, antiguo jefe de la empresa municipal del suelo de la localidad; y el exdiputado autonómico Alfonso Bosch Tejedor. También que se cobraron mordidas por cientos de miles de euros y se emitieron facturas “a sabiendas de que los servicios no eran reales” para enmascarar ese desvío de dinero a cambio de adjudicaciones.

“Donuts” y retiradas en efectivo

Entre otros detalles, Crespo narra que intermedió a favor de Constructora Hispánica, una empresa encabezada por Alfonso García Pozuelo, condenado ya a dos años de cárcel en el juicio principal del caso Gürtel, conocido como Época I, y también acusado por esta segunda etapa de la trama. Además, la Audiencia Nacional mantiene abierta otra línea de investigación sobre 23 adjudicaciones que le otorgó el Gobierno de José María Aznar, entre los años 2000 y 2004, por casi 600 millones de euros

Según explica el exdirigente del PP, García-Pozuelo “abonó una comisión de entre el 3% y el 4% del precio” por la intermediación en la adjudicación de la obra del Parque del Deporte y la Salud licitada por el Ayuntamiento de Boadilla. Por esa labor, que controló Correa “a través de González Panero y Martín Morales”, el exdirigente del PP cobró 120.000 euros de mordida.

El escrito de Crespo también detalla que llegó a acudir en persona a la sede de la constructora Teconsa para retirar un millón de euros en efectivo. O que, para ocultar las operaciones irregulares, utilizaban la palabra clave de “donuts” para referirse a las obras en rotondas viarias en Boadilla, en cuyas adjudicaciones también intervenían, según su versión."                   (J. J. Gálvez, El País, 13/04/21)

13.4.21

Otro empresario amigo del PP confiesa en 'Gürtel' que pagó a Correa 1,8 millones a cambio de adjudicaciones públicas

 "José Luis Martínez Parra, vicepresidente de la constructora Teconsa, acaba de convertirse en otro de los arrepentidos del caso Gürtel al confesar el pago de un soborno millonario a cambio de la adjudicación de obras públicas.

El empresario ha remitido un escrito a la Audiencia Nacional donde reconoce que dadas las “magníficas relaciones” del grupo de Francisco Correa con distintas administraciones “gobernadas por el PP” le encargó “la gestión para la adjudicación de obras públicas a su favor”. Y lo hizo "sabedor del coste que conllevaba la citada gestión para pago de los favores que se le iban a conceder". Por ese encargo, relata el texto, Teconsa abonó 1.800.000 euros: 1.380.000 los entregó en efectivo y 420.000 en facturas falsas emitidas por Cresva, una sociedad del lugarteniente de Correa, Pablo Crespo.  

 Acusado en la pieza del caso Gürtel que centrada en la corrupción en ese municipio madrileño se juzgará el próximo otoño, el empresario confirma así la versión aportada por Correa a la Fiscalía Anticorrupción hace una semana. Y corrobora que, como publicó infoLibre, Correa no será el último que intente buscar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía Anticorrupción de cara a este nuevo macrojuicio del caso Gürtel, el de Boadilla, señalado para finales de septiembre. De los 27 procesados por las actividades de la trama corrupta en el municipio madrileño Boadilla del Monte, la intención de la mayoría es pactar con el Ministerio Público condenas de prisión más bajas a cambio de la confesión de los hechos y el pago de multas e indemnizaciones.

La confesión de Martínez Parra se produce apenas meses después de que en noviembre fuese condenado a 11 años y siete meses de cárcel en otra pieza de Gürtel, la visita del papa a Valencia. En su escrito, el empresario enumera las obras que a partir de 2002 obtuvo en Boadilla tras el “encargo” a Correa: una piscina municipal, un colegio, 96 viviendas y la redacción de dos proyectos también para viviendas. A tenor de sus datos, el daño para las arcas municipales fue enorme: el precio de las 96 viviendas "excedió en 2.867.546 euros sobre el previsto". Y ni siquiera se molestó el ayuntamiento en tramitar ningún expediente de modificación.

El escrito del dueño de Teconsa encierra una incógnita: porque fecha en 2007, sin precisar cuándo de forma exacta, el pago de los 1,8 millones de la organización de Correa pero admite que la concesión de las obras  incluidas por él mismo en el lote del pacto con Gürtel había comenzado en 2002. 

El empresario asegura en su escrito que ignora cómo se repartieron esos 1,8 millones los destinatarios del soborno. La existencia de esa mordida ya se conocía desde 2014. Entonces un informe de la unidad policial contra la corrupción, la UDEF, señaló que la trama se había repartido en Boadilla exactamente la cifra cuyo pago reconoce ahora el empresario. 

De acuerdo con el análisis de la agenda de Pablo Crespo efectuado por la UDEF, el reparto se realizó entre varias personas que la agenda identificaba por las iniciales de sus nombres y apellidos, o bien por los apodos con que eran conocidos. Atendiendo a las notas del lugarteniente de la trama, 390.000 euros correspondieron a Correa  y otros 390.000 euros al  exdiputado regional del PP Alfonso Bosch. 

También recibió 390.000 euros a Tomás Martín Morales o “TM”, quien fuera consejero delegado de la empresa municipal de vivienda. A Arturo González Panero, El Albondiguilla, alcalde de la localidad entre 1999 y 2009, anotado como “Alb”, el inicio del apodo por el que es conocido, le fueron entregados presuntamente 210.000 euros. Por su parte, el propio Crespo, percibió 300.000. 

En junio, durante el juicio sobre la visita del papa a Valencia, Martínez Parra culpó a su padre, ya fallecido, de haber pactado con la trama. Pero ni dio datos sobre pagos ni asumió ninguna responsabilidad. Ahora, admite que aunque el presidente de Teconsa era su progenitor él "siempre estuvo a su lado y fue conocedor y consentidor de la mayoría de las decisiones ue se tomaban".               (Alicia gutiérrez, InfoLibre, 07/04/21)

14.12.20

El juez investiga adjudicaciones de Rajoy y el núcleo duro del Gobierno de Aznar a un donante de la caja B del PP

 "El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha ordenado a diferentes organismos públicos que le remitan toda la documentación sobre 23 adjudicaciones concedidas durante la segunda legislatura del Gobierno de José María Aznar a un constructor que aparece como donante irregular del PP en los 'papeles de Bárcenas'.

 Estas diligencias se enmarcan en la línea de investigación del cohecho –contratos públicos a cambio de mordidas en dinero negro– que el juez José de la Mata reabrió recientemente en el marco del caso de la caja B y de las que ahora se encarga Pedraz de forma temporal al haber sido su compañero destinado a La Haya. 

El auto que firma este viernes el juez, y al que ha tenido acceso elDiario.es, pone bajo el foco adjudicaciones concedidas por el núcleo duro del Gobierno de Aznar desde siete ministerios. Al frente de los departamentos investigados estaban en el momento de las concesiones Mariano Rajoy (Interior), Rodrigo Rato (Economía), Francisco Álvarez-Cascos (Fomento), Federico Trillo-Figueroa (Defensa), Cristóbal Montoro (Hacienda), Pilar del Castillo (Educación) y Elvira Rodríguez (Medio Ambiente).

Las diligencias ordenadas por Pedraz traen de nuevo a la actualidad la revelación que el cabecilla de Gürtel, Francisco Correa, realizó el 13 de octubre de 2016, durante el juicio de la Primera Época de la trama. Aquella tarde en la Audiencia Nacional, Correa aseguró que la gran obra pública licitada por el Consejo de Ministros de José María Aznar incluía una mordida de entre el 2 y el 3% en comisiones para financiar de forma irregular al Partido Popular.

"Reunía a un empresario que nos daba la licitación para ver si la obra podía ser para nosotros, yo se lo pasaba a Luis Bárcenas, que lo gestionaba con el correspondiente ministerio. Si el empresario conseguía la obra, yo pagaba la comisión del 2% o del 3% a Génova", respondió Francisco Correa a las preguntas de la fiscal Concepción Sabadell. 

La constructora aludida por Pedraz en sus diligencias, Assignia, era propiedad de Alfonso García Pozuelo, un empresario que ya fue condenado a dos años de cárcel tras reconocerse culpable en el primer gran juicio de Gürtel. El magistrado pone ahora el foco en 23 adjudicaciones de obras entre 2002 y 2004 cuyo montante global ronda los 600 millones de euros. Algunos de los contratos se concedieron a Uniones Temporales de Empresas (UTE) en las que Assignia participaba junto a otras sociedades, la mayoría donantes en la contabilidad paralela del PP que durante años fue plasmando en apuntes Luis Bárcenas, caso de Copasa, Copisa, Sando o Azvi.

Los contratos de mayor importe que se investigan corresponden al Ministerio de Fomento en la partida de carreteras, trayectos de vía férrea y aeropuertos. El departamento de Álvarez-Cascos adjudicó a Assignia, Fernández Constructor, Azvi y Copcisa la construcción del tramo de Pajares en la línea del AVE entre León y Asturias por 188.159.485,29 euros en 2003. Se trata de la adjudicación más cuantiosa de las investigadas. Hay otro contratos de este departamento que rondan los 70 millones de euros por un tramo de autovía en Castilla y Léon y varios en torno a los 30 millones. "Carreteras, autopistas, AVE…", recitó Correa hace cuatro años en su declaración durante el juicio de Gürtel. 

Las afirmaciones de líder de la Gürtel en el juicio provocaron que el juez de la caja B entonces, José de la Mata, le llamara a declarar para que se ratificara en esa pieza y ofreciera más detalles. Sin embargo, Correa se echó atrás. Según publicó elDiario.es, antes había recibido la visita en prisión de Javier Iglesias, el abogado al que el comisario Villarejo y sus colaboradores denominan El Largo en las grabaciones incorporadas a la causa Tándem y al que describen como su contacto con Mariano Rajoy cuando este era presidente del Gobierno. Iglesias alegó que la visita respondió al interés de Correa por que se incorporara a su defensa.

Entre los contratos que reclama Pedraz que no pertenecen al Ministerio de Fomento destaca uno de Defensa para la construcción del nuevo acuartelamiento de la Brigada Paracaidista en Paracuellos del Jarama. Fue adjudicado en 2002 a la constructora de García Pozuelo en exclusiva y ascendió a 30.658.649, 53 euros. Más allá de carreteras y obras de AENA, también sobresale una adjudicación del Ministerio de Educación para la rehabilitación de la nueva sede del Archivo Histórico y Provincial y Biblioteca Pública del Estado, licitado por el departamento de Pilar del Castillo el 8 de agosto de 2003, y que fue asignado a Assignia y Castilla de CNES por 12.984.749,74 euros. En tiempos de Montoro, la Agencia Tributaria licitó 2,5 millones para la construcción de un nuevo edificio en Avilés.

Rajoy construyó una comisaría en el pueblo de Cotino

El Ministerio del Interior del segundo Gobierno de Aznar licitó el 12 de mayo de 2002, siendo Rajoy titular del departamento, la construcción de la nueva comisaría de Policía en Xirivella, en la provincia de Valencia. Se trata de la localidad de nacimiento de Juan Cotino, por aquel entonces director general del Cuerpo Nacional de Policía. Cotino falleció el pasado mes de abril cuando estaba siendo juzgado por corrupción en otra pieza del caso Gürtel, la de la visita del Papa a Valencia. La constructora de García Pozuelo fue la adjudicataria de la obra por valor de 1,4 millones de euros. 

El Instituto de Turismo de España (Turespaña), dependiente del Ministerio de Economía entonces, adjudicó el nuevo Parador de turismo de Lorca a Assignia por 9.014.727, 50 euros. La licitación es del 30 de mayo de 2003 cuando el titular del Ministerio era Rodrigo Rato y el secretario de Estado de Turismo era Juan Costa. 

El inspector jefe Manuel Morocho, instructor policial de los casos Gürtel y caja B, es el impulsor de esta nueva vía de investigación. El agente entregó un informe en noviembre al juez en el que afirmaba: "Es posible establecer de forma indiciaria una correlación entre las entregas de fondos realizadas por García Pozuelo, ya sea a través de Francisco Correa o directamente Luis Bárcenas, y las adjudicaciones públicas recibidas por Hispánica de poderes adjudicadores gobernados por el PP". Assignia es la otra constructora de García Pozuelo que tuvo que vender para saldar su deuda de 20 millones con el fisco, derivada del caso Gürtel. 

Tras recibir el informe favorable de la Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado sobre la solicitud policial, Pedraz reclama "el contenido íntegro del expediente administrativo de contratación" de las 23 adjudicaciones citadas. Se trata de la continuación del trabajo que inició en secreto el pasado abril José de la Mata. 

Con el levantamiento del secreto del sumario en septiembre se conoció que una grabación incautada al empresario Rafael Palencia en el caso Lezo –otra trama de corrupción que llevó a la cárcel al expresidente madrileño Ignacio González por las contrataciones del Canal de Isabel II– había servido al inspector jefe Morocho para repasar toda la documentación obrante en el sumario de Gürtel y caja B y encontrar nuevos indicios de que la caja B recibió donaciones a cambio de adjudicaciones concretas, una línea de investigación cerrada en 2015 por falta de indicios después de que una veintena de grandes empresarios de la construcción hubieran estado imputados en el caso. "                 (Pedro Agueda, eldiario.es, 11/12/20)

30.11.20

Condenas de hasta 15 años a los principales responsables de la trama Gürtel por la visita del papa a València

 "La Audiencia Nacional ha impuesto penas de hasta 15 años y cinco meses de cárcel a los principales responsables de la trama Gürtel por la visita del papa Benedicto XVI a València en 2006 al considerar probado que incurrieron en múltiples delitos de prevaricación, malversación, fraude, cohecho y blanqueo, entre otros.

En su resolución, de 556 páginas y a la que ha tenido acceso EFE este miércoles, el tribunal fija la mayor condena (15 años y cinco meses) para el exdirigente del PP gallego Pablo Crespo. Al líder de la red, Francisco Correa, le impone 13 años y siete meses de prisión; y a Álvaro Pérez, "el Bigotes", seis años y nueve meses. Los tres estaban ya condenados por otras piezas del caso.

También condena a seis años y nueve meses al exdirector de la Radiotelevisión Valenciana (RTVV) Pedro García Gimeno, y a 11 y siete meses al vicepresidente de la empresa Teconsa José Luis Martínez Parra, en una sentencia en la que impone penas de prisión a 19 de los 23 acusados. Al exdirector de Repsol y asesor de la red Ramón Blanco Balín le impone, por su parte, un año y medio de prisión.

Dos de las procesadas han sido absueltas tras retirar la Fiscalía la acusación contra ellas, mientras que otros dos fallecieron: el expresidente de las Cortes Valencianas y ex director general de la Policía Juan Cotino; y Luis Sabater, exdirectivo de RTVV.

La Fiscalía pidió que se ordenase investigar a Camps y a otros testigos por falso testimonio al considerar que faltaron a la verdad en sus declaraciones, pero el tribunal rechaza su petición, que considera genérica, y recuerda que el expresident está imputado en otra causa por adjudicaciones de la Generalitat, de modo que tenía derecho a no declarar sobre lo que le pudiese afectar a su defensa. En cualquier caso, afirma que su testimonio no tuvo "relevancia alguna" en esta causa.

La Audiencia Nacional ha juzgado en esta rama del caso Gürtel la adjudicación ilegal al grupo de Correa del contrato de suministro de pantallas, sonido y megafonía para la visita del papa Benedicto XVI a Valencia para el V Encuentro de la Familia, en julio de 2006.

Tras el juicio, considera probado la comisión de múltiples delitos como prevaricación, malversación, fraude, cohecho y blanqueo, entre otro, y aplica varios atenuantes (dilaciones indebidas y reparación del daño y confesión) a petición de la Fiscalía que rebajan las penas solicitadas.

De los 22 acusados, 11 de ellos reconocieron esencialmente los hechos y los 12 restantes los negaron; Pablo Crespo, por su parte, se negó a declarar. Aunque la Sala condena a la Fundación V Encuentro Mundial de la Familia como partícipe a título lucrativo, ya no existe obligación de pago porque este ente y RTVV están extinguidos y porque la Generalitat valenciana asumió sus deudas.

Tras valorar las pruebas, el tribunal concluye que el director general de la RTVV adjudicó directamente a Teconsa, empresa interpuesta por el grupo Correa, un contrato de suministro de pantallas, sonido y megafonía con finalidad de enriquecimiento ilícito por el sobrecoste de 3,2 millones de euros pagado.

El contrato se firmó por un precio excesivo, con la colaboración de los empleados públicos de RTVV, y se dotó de apariencia de ilegalidad; después, el dinero que cobró Teconsa se canalizó hacia los distintos beneficiarios a través de un entramado de facturas ficticias e irregulares.

La Sala considera que los acusados participaron en una ficción al servicio del fraude y sostiene que Correa, Crespo, Pérez Alonso y García Gimeno se concertaron para que se contratase a Teconsa y consiguieron que la Fundación, que organizaba el encuentro, firmara un convenio con RTVV por el que le cargaron el coste de una contratación que no le correspondía.

Esta contratación fue, a juicio de la Sala, claramente ilegal dado que primero se acordó la adjudicación y después se confeccionó el expediente de contratación, y se hizo por un importe de 7,4 millones con IVA, muy superior al coste de los trabajos necesarios, que el tribunal estima en 3,2 millones de euros, según las pruebas aportadas en el juicio."                       (EFE, Público, 25/11/20)

21.10.20

El Supremo valida las pruebas de la 'caja b' y las condenas por 'Gürtel' y envía a la cárcel a la esposa de Bárcenas... El Tribunal Supremo consagra la existencia de una financiación irregular en el PP durante dos décadas

 "El Tribunal Supremo confirmó este miércoles 14 de octubre la sentencia que en 2018 declaró al PP beneficiario económico –partícipe a título lucrativo– de la trama Gürtel.

El tribunal ratifica también que, tal como sostuvo la Audiencia Nacional en su resolución, existía la caja B del partido "o contabilidad 'extracontable'"', sobre la que –remarca el texto– Luis Bárcenas ostentaba "plena capacidad de control y disponibilidad".  En una de sus 1.844 páginas, el Supremo lo expone literalmente así: "El Tribunal  [la Audiencia Nacional] contó con prueba de cargo válida y suficiente para concluir tanto la existencia de una 'caja', o contabilidad 'extracontable', del PP".

Aunque un primer comunicado oficial del Supremo aseguró a mediodía que la sentencia considera "excesivas" las menciones de la Audiencia Nacional a la caja B del PP, sus portavoces emitieron por la noche una rectificación: la sentencia conocida ahora no dice nada eso. Y el adjetivo "excesivas" procedía en realidad del voto particular con que el entonces magistrado de la Audiencia Nacional Ángel Hurtado se opuso en 2018 a que el PP fuese declarado partícipe a título lucrativo. Ahora aupado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en funciones a la Sala Penal del Tribunal Supremo, Hurtado se quedó en minoría

La sentencia avala la tesis de la Audiencia Nacional sobre cómo el grupo dirigido por Francisco Correa creó un "auténtico sistema de corrupción". "Se creó en paralelo –se lee en el texto– un auténtico y eficaz sistema de corrupción a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública, autonómica y local, a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido que manipuló la contratación pública a través de la relación con influyentes miembros del PP". La única diferencia entre este texto y el redactado hace dos años por la Audiencia es que aquel hablaba de un sistema de corrupción "institucional" y sumaba la "contratación pública central" a la autonómica y local.

Lo que el Supremo sí aclara de forma minuciosa es que cuando se produjeron los hechos juzgados en el primer gran macrojuicio de la Gürtel (de 1999 a 2005) la legislación española no permitía que un partido político figurase como acusado ni que, por tanto, fuese enjuiciado y condenado por un delito penal: esa opción solo quedó abierta en 2013. Ser declarado "partícipe a título lucrativo" representa una condena por responsabilidad civil. Y "no solo es compatible con la buena fe y por supuesto con la inocencia, sino que presupone esta última".  Y si el PP hubiese reintegrado antes del juicio el dinero (245.000 euros, por la financiación de campañas municipales en Pozuelo y Majadahonda) su presencia en el juicio "no hubiera sido necesaria, al estar extinguida su obligación civil".

"Tal consecuencia [la de ser declarado partícipe a título lucrativo] no implica reproche culpabilístico", se lee en la sentencia. "Ni siquiera conocimiento", agrega el texto, que prosigue así: "Si a alguien le ingresan en su cuenta corriente, aun sin saberlo, una cantidad de dinero que proviene de un ilícito penal, ha de devolverlo. Así de sencillo. Aunque no se hubiera enterado de nada. Incluso en los casos en que hubiera sido engañado, haciendo creer que era un donativo legítimo". ¿Constituye esa última parte, la del "donativo legítimo" un clavo ardiendo al que pueda agarrarse el PP cuando llegue el juicio específico de la caja b? La pregunta permanece abierta.

Ahora bien, en esa misma página el Supremo introduce un párrafo de contenido inequívoco aunque distintos observadores lo han interpretado como la constatación de un reproche a la Audiencia Nacional: "En definitiva, efectivamente no es dable afirmar que el Partido Popular delinquiera, cuando no ha sido enjuiciado por responsabilidad penal en este proceso; pero en modo alguno resulta reprochable que para configurar el contexto en que los hechos enjuiciados suceden, se mencione el resultado de los diferentes medios de prueba practicados relacionados con el Partido Popular, cuando precisamente es el nexo común que sirve de amalgama al conjunto de episodios y actuaciones recogidos en la declaración de hechos probados". 

Además de confirmar el lucro del PP y aunque rebaja ligeramente algunas penas, la resolución judicial mantiene intacta la lista de condenados: 29. E impone 12 años y 11 meses –dos menos que los que dictó la Audiencia– para la esposa de Luis Bárcenas. Eso significa que Rosalía Iglesias deberá entrar en prisión. Y a su vez ese paso implica la ruptura del último dique que como un secreto a voces mantenía a Bárcenas en silencio sobre asuntos como los que ahora investiga la Audiencia en el llamado caso Kitchen: el espionaje al que supuestamente le sometió el Gobierno para evitar que conservase documentos incriminatorios para el PP y por el que dentro de dos semanas declara como imputado el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

Una de las razones por las que distintos juristas explican por qué la Audiencia Nacional se adentró en el campo de la caja B del PP pese a que sigue pendiente de juicio en la pieza conocida como papeles de Bárcenas es precisamente uno de los delitos por los que fue condenado el antiguo tesorero: el de apropiación indebida, que lo comete quien se queda con fondos ajenos. Y, según fuentes jurídicas, demostrar que eso sucedió resultaba improbable si no se acreditaba la existencia de una contabilidad paralela que le permitiese distraer dinero.

El Supremo afirma sobre esto lo siguiente:  "Resultaría indiferente que el PP haya renunciado a cualquier reclamación (incluso porque afirme que no le consta haber sufrido perjuicio alguno) e, incluso, la procedencia lícita o ilícita de estas cantidades, porque lo relevante es que el acto de apoderamiento se produjo y que el dinero que Luis Bárcenas recibió como mero custodio y que hizo suyo no era res nullius [algo que no pertenece a nadie] y, por ello, incurrió en la responsabilidad penal que le están exigiendo las acusaciones".                (Alicia Gutiérrez, InfoLibre, 15/10/20)

 

"El Tribunal Supremo consagra la existencia de una financiación irregular en el PP durante dos décadas.

 El sistema de financiación irregular del que se nutrió el Partido Popular durante al menos 18 años aparece desde este miércoles en una sentencia firme dictada por el Tribunal Supremo. Se trata del segundo fallo que recoge la existencia de una 'caja B' en la formación conservadora después de que la Audiencia Nacional aludiera a esa contabilidad paralela en la condena que propició la moción de censura de 2018 y que ahora el Alto Tribunal ha ratificado en todos sus aspectos principales. 

Los jueces del Supremo aluden a la existencia de la financiación irregular en varios pasajes de la sentencia, concretamente donde se les hace indispensable para atribuir los delitos al extesorero de la formación Luis Bárcenas y a su esposa, Rosalía Iglesias, relacionados con la sustracción de casi 300.000 euros de la citada caja y su evasión y blanqueo en Suiza. Esto es, que robaron de la caja de dinero negro que existió durante al menos dos décadas en el seno del Partido Popular. 

En la sentencia del Supremo, sus jueces dicen acerca del fallo acordado en su momento por la Audiencia Nacional: "El Tribunal contó con prueba de cargo válida y suficiente para concluir tanto la existencia de una 'Caja B', o contabilidad 'extracontable', del PP —sobre la que el recurrente (Bárcenas) ostentaba plena capacidad de control y disponibilidad—, como los distintos actos de apoderamiento verificados por éste, incluido el uso de 149.600 euros, procedentes de dicho fondo, para adquirir unas acciones de la entidad Libertad Digital". 

La complejidad jurídica de la sentencia del Tribunal Supremo sobre la Primera Época de la trama Gürtel y su extensión propiciaron este miércoles una efímera polémica sobre el fondo de la iniciativa parlamentaria que desalojó al PP del Gobierno hace dos años. El partido de Pablo Casado se apresuró a reaccionar al fallo afirmando que aquella moción de censura presentada por los socialistas se basó "en la mentira" y que el Tribunal Supremo había "eliminado" los párrafos que la motivaron. 

La moción del Grupo Socialista incluía un párrafo de la sentencia de la Audiencia Nacional cuyo contenido ha sido rebatido por el Tribunal Supremo. Pero el texto votado por la mayoría del Congreso concluía que Rajoy había "eludido cualquier tipo de responsabilidad política relacionada con este caso desde su inicio". 

"La sentencia dictada en el día de hoy (25 de mayo de 2018), incluido su voto particular, con independencia de las consideraciones jurídicas que merezca, pone de relieve una clara dejación política de sus responsabilidades", firmaban los diputados socialistas. Los representantes del PSOE también aludían a la "ausencia de credibilidad que tanto los jueces como la propia Fiscalía Anticorrupción otorgan a la declaración" como testigo de Rajoy durante el juicio. 

El fallo del Tribunal Supremo censura que no se puede condenar al PP como responsable civil subsidiario de los fondos recibidos por sus delegaciones en Pozuelo y Majadahonda para campañas electorales y al mismo tiempo considerarlo "conocedor y responsable penal". Es lo que hizo la Audiencia Nacional amén de advertir de que el PP no se sentaba en el banquillo de los acusados porque la legislación vigente en el momento de los hechos no permitía juzgar a un partido político. 

Explican los magistrados del Supremo a este respecto que la condición de responsable civil a título subsidiario solo cabe en alguien que se ha beneficiado de un dinero sin haber participado en el delito con el que se originó ni conocerlo, al tiempo que ratifican la condena al Partido Popular por haberse lucrado de 245.000 euros de la corrupción en las citadas campañas locales. 

Es más, los jueces del Tribunal Supremo consideran sobre la mención a la caja B: "En modo alguno resulta reprochable que para configurar el contexto en que los hechos enjuiciados suceden, se mencione el resultado de los diferentes medios de prueba practicados relacionados con el Partido Popular, cuando precisamente es el nexo común que sirve de amalgama al conjunto de episodios y actuaciones recogidos en la declaración de hechos probados". Y añaden que la estimación parcial del recurso del PP "carece de efectos prácticos" y resulta "intrascendente" para el sentido del fallo. 

Una caja B acreditada por la investigación judicial

El sistema de financiación irregular del Partido Popular durante casi 20 años ya quedó acreditado indiciariamente por medio de la investigación judicial que arrancó en la Audiencia Nacional en 2013 y cuyas derivadas siguen indagándose a día de hoy. Así quedó plasmado en los autos dictados por los dos jueces de instrucción que ha tenido el caso de la caja B, una pieza separada del caso Gürtel pendiente de juzgar.

En 2015, el magistrado Pablo Ruz dictó en marzo de 2015 auto de pase a procedimiento abreviado contra los investigados, el equivalente al procesamiento para delitos castigados con menos de nueve años. Con los mismos argumentos, su sustituto, José de la Mata, firmó el auto de apertura de juicio oral dos meses después. 

Ruz arrancó la investigación de la caja B en 2013 a raíz de la publicación en El País de los 'papeles de Bárcenas' y la concluyó a los dos años. En aquel auto de fin de la instrucción, Ruz daba por acreditado indiciariamente que la formación política "se vino sirviendo de diversas fuentes de financiación ajenas al circuito económico legal, lo que permitió operar, al menos durante los 18 años investigados, con varios sistemas de cuentas que registraron corrientes financieras de entradas y salidas de dinero al margen de la contabilidad oficial declarada por el partido y presentada al tribunal de cuentas, funcionando las referidas cuentas a modo de contabilidades paralelas, cajas de dinero en efectivo o cajas B".

Tras la salida forzada de Ruz del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, De la Mata dictó auto de apertura de juicio oral, el paso necesario para que se juzgue al Partido Popular como responsable civil subsidiario de 1,2 millones de euros. Esa cantidad es el equivalente a la suma de los 220.000 euros que habría dejado de ingresar ante la Hacienda Pública por el impuesto de sociedades de 2008, el único ejercicio de los investigados que no había prescrito, y algo más de un millón de euros por el impuesto de sociedades de 2007 de la empresa Unifica, que realizó la reforma de la sede de Génova, pagada supuestamente con dinero negro de la caja B.

En ese auto de apertura de juicio oral, De la Mata sentaba en el banquillo a los extesoreros del PP Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, al exgerente Cristóbal Páez; al arquitecto de las obras de Génova, Gonzalo Urquijo, así como a una socia y una empleada de éste. Lapuerta falleció con posterioridad con lo que la presunta responsabilidad penal contra él quedó extinguida. El resto responderán por los delitos de organización criminal, asociación ilícita, falsedad contable, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, delito electoral y delitos contra la Hacienda Pública. 

De no haberse producido ninguna novedad, el auto de apertura de juicio oral hubiera estado seguido de la celebración de la vista. Sin embargo, la declaración de Francisco Correa y del constructor Alfonso García-Pozuelo en el juicio de la Primera Época de Gürtel motivó que Anticorrupción solicitara la reapertura de la investigación en febrero de 2017, lo que acordó el juez José de la Mata. 

Intentos de sabotear el caso

Los intentos del PP por alterar la investigación son objeto de investigación judicial en una pieza del caso Villarejo en la que, por el momento, están imputados el ministro del Interior de la primera legislatura de Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz, y su número dos, Francisco Martínez. El juez Manuel García-Castellón considera que hay indicios de que actuaron para hacerse con las pruebas que pudieran comprometer a dirigentes del PP en el caso de la caja B. 

Por otra parte, un informe policial de más de 400 páginas ha provocado que reabra una línea de investigación cerrada provisionalmente en 2015, la del cohecho. Una veintena de grandes empresarios de la construcción estuvieron imputados por aparecer como donantes de dinero negro al PP, pero la causa fue archivada contra ellos porque no pudo demostrarse el carácter finalista de las donaciones, esto es, que cada entrega respondía a una adjudicación concreta de administraciones gobernadas por el Partido Popular. 

El juez De la Mata ordenó una batería de diligencias que ya han permitido a la Policía acumular pruebas de que el empresario Rafael Palencia hizo varias entregas al PP por más de 100.000 euros a cambio de tres adjudicaciones que dependieron de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital y el Ministerio del Fomento, todas ellas administraciones entonces en manos del PP. Esta nueva línea de investigación puede provocar que la nómina de procesados se amplíe en el banquillo de la caja B."                  (Pedro Águeda, Elena Navarro, eldiario.es, 14/10/20)

 

 "El Supremo constata el sistema de corrupción creado por Correa y cargos del PP.

El Tribunal Supremo ha sentenciado que el cabecilla de la red Gürtel Francisco Correa creó con cargos del PP "un auténtico y eficaz sistema de corrupción" a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública en comunidades autónomas y ayuntamientos gobernados por ese partido.

La sentencia del alto tribunal respalda el relato de la Audiencia Nacional sobre la primera época de Gürtel (1999-2005) y confirma las condenas a los principales acusados del caso, incluido por el delito de asociación ilícita para varios de ellos porque que actuaron como "un grupo estructurado, jerarquizado, dirigido a lucrarse con bienes y servicios, y a efectuar hechos delictivos".

El alto tribunal confirma la comisión en esta causa de delitos de cohecho, falsedad en documento mercantil, malversación de caudales públicos, prevaricación, asociación ilícita, fraude a la administración pública, blanqueo de capitales, delitos contra la hacienda pública, tráfico de influencias, apropiación indebida, o exacciones ilegales.

El Supremo considera que el "Grupo CORREA" y "personas del Partido Popular" tejieron una estructura de colaboración estable, dentro de la actividad normal de cualquier partido, para prestar servicios relativos a viajes, organización de eventos o congresos, entre otros.

Pero, en paralelo crearon "un auténtico y eficaz sistema de corrupción, a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública, autonómica y local, a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes de dicho partido, que tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión en la contratación pública de determinados entes y organismos públicos que dirigían o controlaban directamente o a través de terceras personas (Comunidades Autónomas y Municipios gobernados por el PP)".

Eso les permitió que sus empresas o las que él decidía gozaran de un "arbitrario trato de favor y tuvieran un dominio de hecho sobre la contratación pública llevada a cabo por las entidades públicas parasitadas", algo que encubrían con fórmulas de derecho de aparente legalidad.

La red cometió sobornos a funcionarios y autoridades, emitió facturas falsas y creó un entramado societario para hacerse con contratos públicos y para ocultar la procedencia ilícita de los fondos y su destino, hasta hacerlos aflorar al circuito legal pero a espaldas de Hacienda.

Al igual que en la sentencia del llamado caso "Gürtel-Fitur" de Valencia, íntimamente relacionada con éste, se constata la constitución de un entramado para posibilitar el delito, eludir su persecución y facilitar la obtención de los beneficios obtenidos.

Esta red fue destapada y desarticulada gracias a las grabaciones del exedil de Majadahonda José Luis Peñas, cuya legalidad ha sido cuestionada desde el primer momento por varias de las defensas, que han lo han llevado al Supremo, en su caso aduciendo la doctrina del caso Falciani.

La Sala, sin embargo, avala las grabaciones y niega que se haya vulnerado el secreto de las comunicaciones: las conversaciones fueron libres y espontáneas, y fue uno de ellos quien las grabó, sin que su decisión fuese provocada por la Policía u otra institución. Por tanto, aun cuando moral y éticamente pueda ser cuestionada su actuación, dice el Supremo, no infringieron ningún derecho.

Del mismo modo rechaza la nulidad de actuaciones, que acusados como Francisco Correa y Pablo Crespo solicitaron en base a la intervención en prisión de las comunicaciones con sus abogados, porque la injerencia, declarada nula, no permitió conocer ninguna situación que afecte a su defensa."                    (EFE, Público, 14/10/20)