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2.12.24

Prisión provisional y sin fianza para el jefe de Protección Civil de Santa Cruz de Tenerife por trata de seres humanos

"El juzgado de guardia en Santa Cruz de Tenerife ha acordado este viernes el ingreso en prisión provisional sin fianza para el jefe de Protección Civil de la capital tinerfeña, Santiago Carlos Martín, como presunto autor de delitos de trata de seres humanos con fines de servidumbre.
 
El jefe de Protección Civil de Santa Cruz de Tenerife fue detenido el pasado miércoles, y este viernes, tras prestar declaración ante el juzgado de instrucción número 5 en calidad de investigado, también ha sido acusado de favorecer la inmigración clandestina y de cometer delitos continuados de agresión sexual y acoso sexual.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha indicado que la autoridad judicial se ha inhibido en el conocimiento del caso a favor del Juzgado de Instrucción número uno de San Cristóbal de La Laguna, que es el órgano que dirige la investigación.

El juzgado de guardia de Santa Cruz de Tenerife sólo ha intervenido porque el investigado fue detenido en ese partido judicial, y la causa sigue bajo secreto de sumario, ha añadido el Tribunal Superior de Justicia de Canarias."    (eldiario.es, 15/11/24)

4.2.20

"La explotación sexual de niños tutelados en Mallorca existe desde hace décadas, a mí intentaron prostituirme en los 90"

"Joana entró con 13 años en un centro de menores de Palma, dependiente del Govern balear. Fue a principios de los años 90.

 "Me escapaba constantemente. Una de las veces llevaba en la calle tres días, estaba muerta de hambre y de frío. De madrugada, una furgoneta paró cerca de la plaza de España. El hombre me ofreció irme a su casa. Yo sabía lo que iba a pasar. Me pidió que me duchara, después me puso una camisa suya y me tiró sobre su cama. Me violó. Cuando terminó, me dio de comer y me ofreció 2.000 pesetas. Entonces le clavé el cuchillo en la mano, cogí su cartera y salí corriendo. Los captadores te obligan a sentirte prostituida".

Joana repasa con dolor los peores años de su vida: "Tengo 41 años y no quiero que las niñas pasen por lo que pasé yo. Ya no me da miedo contarlo, nadie me hará más daño del que me hicieron. A las instituciones no les interesa que esto salga, pero es más grave de lo que la gente piensa. Hay mucho dinero detrás", asegura.

La denuncia por violación de una niña tutelada de 13 años, atacada por seis adolescentes en el barrio palmesano de Corea durante la pasada Nochebuena, ha obligado al Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (cuya competencia gestiona el Consell de Mallorca) a reconocer que tienen constancia de 16 casos de explotación sexual infantil en sus centros.

La Fiscalía de Baleares, que ha abierto una investigación, asegura en un comunicado que "en los últimos años se han denunciado en Fiscalía diferentes casos concretos de conductas que afectan a menores de edad por hechos similares o parecidos que, como no puede ser de otra manera, siempre se han investigado". Por su parte, el Defensor del Pueblo ha decidido actuar de oficio para indagar en el tema y ya ha solicitado información al Consell.

En este momento hay en Baleares 359 menores tutelados por el IMAS en los 31 centros que gestiona (5 públicos y 26 concertados). Por un lado están los centros dependientes del Consell de Mallorca, que tutelan a menores desprotegidos y cuyo régimen es semiabierto. Por otro, los centros socioeducativos o centros de reforma, a los que llegan menores sobre los que pesan medidas judiciales. Los últimos dependen directamente del Govern.

Las más vulnerables

"Las niñas de los centros tutelados son las más vulnerables porque no tienen nada ni a nadie. Se callan porque están aterrorizadas y porque piensan que ellas tienen la culpa. Pero no solo pasa con las niñas, la explotación sexual de menores tutelados afecta también a los varones. Y las instituciones llevan más de 30 años mirando para otro lado".

En la última semana, en un caso diferente a las menores tuteladas explotadas sexualmente, la Consellería de Asuntos Sociales del Gobierno balear ha admitido que en los últimos cuatro años ha despedido a cinco educadores del centro Es Pinaret por "conductas sexuales inadecuadas". La coincidencia temporal hace que se mezclen los dos casos.

Joana recuerda que en su época los centros eran mixtos, pero la presencia de las chicas era casi anecdótica. En cualquier caso, los comportamientos abusivos estaban a la orden del día. "Uno de los educadores nos agarraba el culo", rememora.

La reacción para intentar mantenerse 'a salvo' era vestirse con la peor ropa: "Me ponía muy muy fea para que nadie se fijara en mí. Siempre tenía novio porque era la única manera de que no me tocaran. Y cuando alguien se acercaba más de la cuenta, les decía que tenía sida", resume.

Un problema que va a más

El tema de la prostitución sobrevolaba ya entonces esas instituciones."Me han intentado prostituir muchas veces", dice Joana, en presente, sobre el año escaso que permaneció en aquel centro. "A una compañera se lo propusieron y aceptó. Entonces ella intentó captarme a mí, para dejarlo ella".

Su historia refleja una realidad silenciada que, de acuerdo con los especialistas, va en aumento. "Es significativo el aumento en toda España, pero especialmente en el Mediterráneo turístico", sostiene un pedagogo que ha estado durante años trabajando en centros tutelados, y que prefiere que no se publique su nombre.

Para Joana, la llegada al centro de menores fue el colofón de otras situaciones traumáticas. "Mis padres vivían del turismo, eran taxistas, siempre estaban ocupados, trabajaban doce horas, de día y de noche. En invierno algo menos, pero recuerdo que con cinco años me iba sola a pescar, enfrente de casa. Siempre les eché en cara que no estuvieran conmigo. Nunca me faltó nada material, pero yo solo necesitaba atención", explica. Y hace hincapié en la situación de indefensión en la que se encuentran muchos de los menores tutelados.

"En Baleares y en la España mediterránea hay muchas chicas descuidadas por sus familias durante seis meses al año. La prevalencia de la cultura del ocio es una incitación a la sobreestimulación. Es nuestro paisaje urbano, donde el puro hedonismo está más presente. El turismo de marcha es la zona más vulnerable para los primeros contactos con la prostitución", agrega el especialista.

"Yo no necesitaba una billetera, necesitaba atención", sentencia Joana, que pone el foco en la soledad de su infancia. "A mí me criaba mi hermana mayor, que era adolescente, por eso empecé a ir con gente más mayor que yo. Era habitual que me escapara de casa. Fue mi padre quien me metió en un centro porque era una niña problemática. De hecho, antes de eso, fui violada por un hombre de más de 60 años, a escasos 20 metros de mi casa. Tenía nueve años. ¿Qué hacía yo sola en la calle con esa edad?", se pregunta.

"Si salgo yo, tal vez salgan muchísimas más"

"Hay gente que está normalizando que las malas de esta historia son las niñas. Y eso es lo peor que puede pasar", abunda esta ex menor tutelada. Ella es una de las personas que ha puesto en marcha ACCESI, Agrupación Ciudadana Contra la Explotación Sexual Infantil. Están a la espera del permiso oficial para concentrarse ante la puerta del IMAS el próximo lunes, 27 de enero.

Pasaron años hasta que Joana consiguió tener una vida algo más tranquila. Se sacó el curso de vigilante de seguridad y durante un tiempo trabajó en Es Pinaret, un centro socioeducativo en Palma, "donde nos tenían prohibido hablar con los niños tutelados". También lo hizo en la estación Intermodal, el intercambiador principal de Mallorca, frente a la plaza de España.

En 2016, evitó que un hombre captara sexualmente a un menor de 13 años en los baños de la estación. "Hace dos años dejé ese trabajo, la intervención en la Intermodal me afectó mucho. La estación es un antro de pederastas. Muchos niños tutelados se reúnen allí, en el parque, en los túneles, en los baños y en las salidas de emergencia. Es un sitio abierto donde tienen facilidad para escaparse".

Ella confía en que su testimonio sea solo el primero: "Remover toda esta mierda me duele, pero tengo que hacerlo porque si salgo yo, tal vez salgan muchísimas más".                  (Raquel Agüeros, eldiario.es, 22/01/20)

16.7.19

Detenidas 20 personas por trata de mujeres e invertir sus beneficios en negocios inmobiliarios

"La historia que contó aquella chica huida de las calles de La Junquera (Girona) sorprendió a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil: "Decía que había sido su hermana quien la animó, con 16 años, a irse a Francia para supuestamente a hacer la campaña de la patata, pero en realidad allí fue a caer en manos de un tratante de mujeres rumano que la explotó sexualmente en Portugal, Liechtenstein, Reino Unido, Alemania, Escocia, otra vez en Portugal... Finalmente, la vendió a otros miembros de la organización —también rumanos, con cuerpo de gimnasio llamativamente tatuados— que la explotaron en España, en las calles de la Junquera. Cuando logró huir tenía ya 24 años".




Es el relato estremecedor de uno de los agentes de la Sección de Trata de Seres Humanos que, con la colaboración de Europol, han desmantelado una red de trata de mujeres rumanas que operaba en La Junquera (Girona) y en Valencia. Los agentes han detenido a 20 personas pertenecientes a los distintos eslabones de la red —captadores y reclutadores, transportistas, explotadores y los blanqueadores de los beneficios obtenidos— y han sido liberadas 13 mujeres, que estaban siendo explotadas sexualmente hasta 14 horas diarias.

 "Con solo ropa interior, fuese invierno o verano" y en condiciones de semiesclavitud, aseguran fuentes del caso. La chica, también rumana, que dio lugar a la investigación es ahora una importante testigo protegida sobre la que han pivotado unas pesquisas que comenzaron en febrero de 2018 y que han culminado con la detención de los principales implicados hace una semana.

Inversiones inmobiliarias

Entre los detenidos se encuentran los dos jefes de la organización, que fueron apresados "uno en Rumanía y otro en Portugal". Los 18 restantes fueron arrestados en España, tras ocho registros domiciliarios. La mayoría de ellos proceden de la ciudad rumana de Targu Mures, cercana a Bucarest.

La operación, bautizada como Lora, supone la caída de una importante red internacional de explotación de mujeres, que invertía sus beneficios en negocios inmobiliarios en Rumanía: "Compraban y vendían casas de lujo", aseguran los investigadores, que pudieron comprobar que uno de los detenidos movió medio millón de euros en solo seis meses, "todo proveniente de la explotación de las mujeres".

El resto de las víctimas cayeron en las garras de la organización por el método llamado Lover boy: "Algunos de sus integrantes enamoraban a sus víctimas y les prometían una vida mejor en España", relatan los investigadores, que destacan que los registros de Europol evidenciaron que no se trataba de un caso aislado.

Una gran parte de los controladores de las víctimas eran supuestamente sus parejas sentimentales, "que se pasaban el día recaudando el dinero de las mujeres, jugando a la consola en sus casas y gastando lo que no mandaban a su país en bingos y casas de apuestas", señalan fuentes de la investigación. No tenían reparo alguno en que sus parejas mantuvieran relaciones con otros hombres "e, incluso, se las intercambiaban entre ellos y creaban recelos entre las mujeres que dominaban", explican los agentes. En alguno de los casos, alguno de los explotadores llegó a controlar hasta a siete mujeres, las cuales eran obligadas a ejercer la prostitución en calles controladas por su propia organización, según fuentes del caso.

Fornidos en gimnasios, "cuando se producían disputas o encontronazos por el control del territorio donde operaba la red, no tenían ninguna reparo en emplear la violencia contra otras organizaciones rivales", aseguran los investigadores.

El carácter itinerante de varios de los integrantes de la organización obligó a solicitar la cooperación internacional, siendo emitidas distintas órdenes europeas de detención y entrega que dieron como resultado el arresto de dos de los principales miembros, en Rumanía y Portugal.

Entrega

El considerado como líder de la organización Investigada, que había efectuado una huida hacia distintos países de Europa, decidió entregarse la pasada semana en un Juzgado de Figueras (Girona), siendo decretado, de forma inmediata, su ingreso en prisión. Europol, por su parte, dio soporte al equipo investigador y aportó información policial.

La operación se ha desarrollado a lo largo de los últimos meses y se realizó simultáneamente en Rumanía, Portugal y España. Los agentes se incautaron de numerosa documentación, anotaciones relacionadas con la explotación sexual de las mujeres, dinero en efectivo y tres vehículos de alta gama que la organización tenía en su poder.

La operación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción número 4 de Valencia, y ha sido desarrollada por la Sección de Trata de Seres Humanos de la Unidad Central Operativa (UCO) y las Comandancias de la Guardia Civil de Burgos, Girona y Valencia, contando con la colaboración del Servicio Aéreo, GRS, UTPJ, EUROPOL, la Embajada de España en Rumanía y la ONG APIP ACAM. Para su culminación, "ha sido fundamental el trabajo conjunto que se ha realizado y se sigue realizando con los cuerpos policiales de Portugal, Rumanía, Alemania y Francia".          (Patricia Ortega, El País, 21/05/19)

29.4.19

La mayor investigación contra mafias de la prostitución se salda con solo cinco acusados

"A finales de 2008 se desató en Lugo la Operación Carioca, que no tardaría en convertirse en la mayor investigación contra las mafias de la prostitución realizada en España. Fue un caso mediático, que hizo famosa a la titular del juzgado de instrucción número 1 de Lugo, Pilar de Lara, y del que derivaron otros tan sonados como el Campeón y el Pokémon, además de muchos otros menores que se tramitaron en piezas separadas. 

Una década después, las decenas de imputados en un sumario que investiga las supuestas relaciones entre agentes del orden y proxenetas han quedado reducidos a cinco, entre ellos dos agentes de la Guardia Civil.

El auto que cierra la instrucción de la pieza original y principal, la que investiga las relaciones del cabo de la Guardia Civil Armando Lorenzo con varios burdeles de Lugo, coincide con la resolución del Poder Judicial de imponer a la jueza una sanción de siete meses y un día de suspensión de funciones por una falta muy grave de desatención en el ejercicio de las competencias judiciales.

 Al ser superior a los seis meses, la sanción implica la pérdida de destino, aunque la suspensión no será ejecutiva hasta que se agote la vía administrativa, que concede a la magistrada un mes de plazo para recurrir en alzada al pleno del Consejo General del Poder Judicial.

El expediente abierto a De Lara se basó en la presunta “desatención o retrasos injustificados en la instrucción de causas penales” y por “adoptar decisiones que, con manifiesto abuso procesal, generan ficticios incrementos del volumen de trabajo”. Se trata en definitiva de dilaciones en los sumarios que el CGPJ considera infundados. En el caso de la Carioca, de Lara ha tardado más de 10 años en concluir la investigación. 

Lo ha hecho con un auto que hace recaer el grueso de las acusaciones sobre Armando Lorenzo, a quien imputa hasta 78 delitos, los principales por agresión y abuso sexual. La jueza también acusa en la misma pieza al que era su jefe directo cuando sucedieron los hechos, Julio Baquero, y a tres presuntos proxenetas: José Manuel García Adán, José Marcos Grandío Escariz y Jesús González Varela.

Queda visto para el informe de la fiscalía una macrocausa que ocupa 310 tomos y llegó a sumar 89 imputados y 377 testigos, aunque de ella se segregaron en torno a 50 casos de los que alrededor de 30 ya han sido archivados. En su auto, de 220 folios, la jueza describe las condiciones de explotación que sufrían las mujeres en los burdeles y la colaboración que atribuye a los agentes en el “sometimiento, miedo e intimidación” a las prostitutas impuesto por los proxenetas

 Según el auto, los propietarios de los burdeles pagaban al Guardia Civil en efectivo y con copas y sexo gratis a cambio de su protección, no solo mediante chivatazos, sino también con ayuda para arreglar los papeles de las mujeres, en su gran mayoría extranjeras.

El auto, que deja en manos de la Fiscalía la especificación de los delitos y la petición de penas, dispone el inminente procesamiento de Lorenzo, Baquero y los tres supuestos proxenetas, de los que García Adán era dueño de los clubes Colina y Queen’s, este último situado en el epicentro de la trama. 

De Lara responsabiliza directamente a la Guardia Civil de los delitos supuestamente cometidos por los dos agentes implicados, por lo que solicita que la Administración, a través de la Dirección General de la Guardia Civil, sea condenada a pagar las indemnizaciones que correspondan a las víctimas, 24 mujeres que tendrán derecho a ayudas para personarse en calidad de víctimas de violencia de género. Explica la jueza que las actividades de los agentes eran “ampliamente conocidas por sus superiores jerárquicos”.

El auto detalla que Armando Lorenzo ejercía supuestamente su influencia en una docena de clubes de la provincia y llegó a cobrar dinero de unos siete. En algunos casos parecía uno más, “como si estuviera en nómina”, mientras se generalizaba la creencia de que tenía “capacidad para arreglar todo tipo de papeles y documentación relativa a la situación administrativa de extranjeros en España”. 

El imputado también se encargaba de derivar a los burdeles que regentaba el proxeneta García Adán a muchas trabajadoras de los clubes en los que había redadas, en vez de llevarlas a una casa de acogida o una ONG, sostiene De Lara.

La jueza ordena en su auto el sobreseimiento de las acusaciones contra diez personas que estaban imputadas en esta pieza, entre ellas otro agente de la Guardia Civil de Lugo y un empresario lucense. Las otras ocho implicadas eran mujeres prostituidas a las que se investigaba por cohecho y tráfico de influencia. En cuanto a Lorenzo, sostiene que existen pruebas y testimonios para acusarlo de un delito de agresión sexual y 21 de cohecho o abuso de autoridad, nueve de ellos en concurso con delitos de abuso sexual y otro, con acoso.

 Además, aprecia otros ocho delitos de cohecho y seis de extorsión, en una larga lista que incluye colaboración con la prostitución, omisión del deber de perseguir delitos, tráfico de influencias, revelación de secretos, falsedad documental y obstrucción a la justicia, hasta completar los 78 señalados. La jueza considera que el agente es también responsable de casi 30 delitos adicionales, que archiva por falta pruebas o por haber prescrito.

La operación que conmocionó a Galicia a finales de la pasada década se desinfló poco a poco, pero dio un gran paso atrás cuando el pasado mes de diciembre la fiscalía descartó la acusación contra los tres policías locales relacionados con los clubes y el policía nacional que, según sospechaba el juzgado, permitió la entrada a través de Barajas de varias mujeres reclutadas en Brasil. 

Las dos fiscales encargadas del caso también dejaron sin castigo la prostitución de dos menores en otro club de la Carioca. El ministerio público considera que el hecho de que uno de los policías locales no pagase en el Queen’s no tenía que ver con su condición de agente, por lo que no habría cohecho impropio.

La Operación Carioca dio a conocer en toda España a Pilar de Lara, que se convertiría rápidamente en la jueza más mediática de Galicia, que ha impulsado desde su pequeño juzgado de Lugo macrocausas que han implicado a conocidos empresarios, alcaldes, conselleiros y hasta al presidente de la Xunta

 La magistrada se enfrentaba a una sanción profesional de entre tres y siete meses de suspensión de empleo y sueldo por las supuestas dilaciones indebidas en el contexto de sus causas. Entre ellas la Carioca, pero también otras como la Pokémon y la Garañón en las que investiga supuestos casos de corrupción política. El CGPJ ha optado por la sanción máxima, que conllevaría de confirmarse el traslado forzoso de Lugo.

El nexo de unión de todas esas causas que han hecho famosa a De Lara y han motivado el expediente se encuentra en el Queen’s. Ese prostíbulo ubicado en un parque industrial de Lugo era el centro de operaciones de José Manuel García Adán, el lugar donde cultivó excelentes relaciones con policías, políticos y empresarios de Lugo. A Adán se le levantaban multas de tráfico, se le suministraba información sobre atestados policiales y se le resolvían problemas con las licencias municipales o con los papeles de las inmigrantes.

Las escuchas policiales ordenadas por De Lara en la Carioca dieron lugar a muchos otros sumarios, en los que fueron imputados políticos tan importantes como el entonces ministro portavoz del Gobierno, José Blanco

El presidente de la Audiencia Provincial de Lugo, José Antonio Antela Agrelo, fue otro de los investigados, como también lo fue el entonces alcalde socialista de Lugo, José López Orozco, o el que fuera líder del PSOE gallego, José Ramón Gómez Besteiro, que tuvo que abandonar su carrera política. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo , se libró de ser imputado por decisión del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

La primera gran causa, la derivada de la Operación Carioca, llega ahora a su fin con el auto que cierra la instrucción, justo en vísperas de que el Consejo General del Poder Judicial decida el futuro de la famosa jueza."                  (Pablo López, El Confidencial, 28/03/19)

10.4.19

Impunidade Carioca: “Atopámonos cunha fiscalía que defende aos agresores e grupos de poder”

"O desfile de entroido lucense contou neste 2019 cunha participación especial. Entre bandas de música rock, dragóns chineses, animais ou máquinas de coser as dependentas da Carnicería Carioca chamaron a atención do público, coas súas ofertas e descontos. 

A performance da plataforma cidadá Impunidade Carioca paseou polas rúas a súa denuncia á deriva dos xuízos da Operación Carioca. Esta macrocausa, en torno a unha rede de trata e explotación sexual forzosa de mulleres, estalou no 2009 no Xulgado nº 1 de Lugo.

 Hoxe atópase na súa recta final, e a plataforma denuncia que moitas das pezas nas que foi dividida foron arquivadas, ou derivaron na impunidade dos acusados: proxenetas, empresarios e membros das forzas de seguridade do estado. María Barba é unha das integrantes de Impunidade Carioca.
Como nace a plataforma Impunidade Carioca?
A plataforma naceu no momento en que a Fiscalía fai un escrito en relación a peza sobre o club Liverpool. Nesa peza relata unha serie do que nós entendemos que son abusos, proxenetismo, tratos de favor, tráfico de información, prostitución de menores. A Fiscalía vainos relatando á vez que explica que non se perciben delitos, exculpando á vez que describe os actos. 

Isto fixo saltar as nosas alarmas, porque quedaban outras pezas da Operación Carioca en trámite e tiñamos medo de que sucedese o mesmo. Coa plataforma buscamos organizarnos para informar do que está a acontecer. E tamén para deixar claro que isto importa, que hai unha cidadanía que está preocupada porque se desmantele este rede mafiosa e proxeneta. 

 Alén da peza do club Liverpool, poñedes o foco noutras pezas da Operación, nas que considerades que a Fiscalía procedeu dun xeito similar.
Na do Liverpool a labor da Fiscalía obrigou a que a peza fose arquivada. A propia xuíza elaborou un escrito de arquivo moi revelador co que está a acontecer. Sinala o que se considera delito, que non poderá ser xulgado pola inacción da Fiscalía.

 Coa peza do club Queens aconteceu algo similar. Na investigación deste club chegaron a estar imputadas dezaoito persoas. Estaban implicados axentes das forzas de seguridade do estado, policías e gardas civís, e empresarios. A Fiscalía deixa a todas estas persoas fora e só quedan catro persoas acusadas de delito, os proxenetas e donos de prostíbulos.

Transcorreron máis de dez anos dende o estalido da Operación Carioca. Como informar á cidadanía que non coñece o caso do que aconteceu neste tempo?
As persoas que coñecen a operación manexan información moi desligada. Chéganlles só píldoras, e as tramas da Carioca son moi complexas. De feito a Operación Carioca, ou algunhas das persoas implicadas nela, relaciónase con outras tramas como a Operación Pokémon. A comunicación destes procesos simplifícaos.
Con esta vocación nace o documental Benvidos ao club, da artista Carmen P. Granxeiro en colaboración coa plataforma (gañadora no 2019 do Premio Especial Biznaga de Plata “Afirmando los Derechos de las Mujeres”).
Carmen fai un traballo de documentación moi interesante, a través de entrevistas e de información documental. O que busca é enlazar, fiar, que se entenda a Operación Carioca. As proxeccións superaron con moito as nosas expectativas, houbo unha acollida moi boa por parte da cidadanía e de distintos colectivos.

 Estamos nun momento social moi bo, no sentido de que a preocupación feminista está moi presente. Pero é certo que a explotación sexual non está moitas veces na axenda feminista coa relevancia coa que debería. Para nós é importante fortalecer este punto na axenda. Mais é certo que moitos colectivos desta liña solicitaron a proxección do documental.
Outra das vosas liñas de traballo foi solicitar á Xunta de Galicia e ao Concello de Lugo que comparezan como acusación popular en varias pezas da Operación Carioca. Como funciona este recurso?
En teoría debería ser a Fiscalía a defensora das vítimas, pero cando atopamos unha Fiscalía que, en vez de defender ás vítimas e atender ás súas realidades, protexe aos agresores e aos grupos de poder, solicitamos ás administracións que comparezan como acusación popular. O custe de presentarse como acusación popular nun xuízo a título individual é moi elevado.

 Sobre todo nunha operación como esta, que é moi complexa e requiriría un equipo completo de avogados. A Administración comparece en certos casos, como por exemplo os homicidios de mulleres, mais non o fan en casos como este. Por iso decidimos procurar o apoio da cidadanía.

 Na procura dese apoio fixestes distintas accións e puxestes en marcha unha campaña de sinaturas.
Nós procuramos mobilizar colectivos afíns e, por outra parte, sensibilizar á cidadanía. Hai traballos de acción directo, como o documental, e outros que levamos a cabo para crear impacto. Nese senso levamos a cabo a performance Agasallos de cortesía este nadal. Con ela quixemos facer referencia a un escrito da Fiscalía nunha das pezas, nas que establecía que os agasallos que facían os proxenetas a axentes das forzas de seguridade, como ceas, copas, ou servizos sexuais gratuítos segundo a propia xuíza do caso, son os propios que realizaría un empresario no noso marco cultura actual. 

Non se vía delito nese tipo de agasallos a persoas que ademais teñen o deber de perseguir precisamente estes delitos! Aproveitamos o decorado de Nadal, en forma de paquete de agasallo, metendo a mulleres dentro.

 Outra acción de impacto é a da carnicería Carioca. Coa carnicería queremos visibilizar como a Fiscalía despezou toda a causa en pezas pequenas, permitindo que prescribisen. Tamén facendo atender de forma parcelada unha operación complexa e interrelacionada. As carniceiras son as fiscais.
Unha reflexión tamén sobre o actual sistema xudicial.
As mulleres parece que desaparecen do panorama, semella que as vítimas desapareceron. Todo o proceso da resposta ás necesidades dos grupos de poder.
No proceso da Operación Carioca chegaron a identificarse en torno a catrocentas mulleres vítimas de trata. Sabedes cal é a súa situación na actualidade?
As súas circunstancias son moi diversas. Houbo mulleres que foron expulsadas, para que non puidesen testificar. Outras recibiron o tratamento de vítimas protexidas, levan unha vida máis ou menos normalizada. E outras continúan nas redes da prostitución."                 (Raquel C. Pérea, El Salto, 06/03/19)

9.4.19

Las cloacas de Baleares. Víctimas de la mafia policial de Cursach piden la ayuda de Sánchez ante la pasividad judicial. "Le pido, señor Sánchez, que por favor le haga cumplir la ley al señor Cursach"

"Hasta ahora, los más de 40 empresarios de Palma y Calvià que fueron víctimas de las operaciones policiales mafiosas al servicio del "rey de la noche" Bartolomé Tolo Cursach han tenido que soportar en silencio las amenazas, coacciones y chantajes de esa organización criminal, tal como la califica el macro-informe del Grupo de Blanqueo de la Policía Nacional que acaba de sacar a la luz Público. Pero ya no pueden más y han decidido pasar al contraataque, en vista de que el nuevo juez de la causa –Miquel Florit– está tapando los informes de la Policía y de Hacienda sobre esa gigantesca trama de corrupción.

De hecho, uno de los perjudicados por esa mafia político-policial que sigue intimidando a investigadores y testigos, el empresario de origen francés Bruno Alexandre da Silva –afincado en Mallorca desde hace casi 20 años–, ya pidió ayuda por carta en octubre pasado a la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Madrid, y al propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ahora, en vista de la pasividad judicial, Da Silva acaba de repetir esa doble petición de auxilio, esta vez mediante misivas manuscritas de su puño y letra que franqueó en Correos este pasado lunes, ya que no ha obtenido respuesta ninguna de sus anteriores solicitudes.

Aunque, al parecer, sí que la Dirección General de la Policía Nacional se puso en contacto con la Jefatura de Palma para interesarse por la primera de sus cartas, ya que a Da Silva le llegó indirectamente que eso había causado revuelo allí. Pero nadie se llegó a poner en contacto con él, a pesar de que en esas misivas –a las que ha tenido acceso este diario– se revela que el Grupo de Blanqueo encargado de la investigación recibió un exhaustivo informe de Hacienda constatando que el emporio de Cursach defraudó 51 millones al fisco y otros 14 a la Seguridad Social, en total 65 millones burlados a las arcas públicas.

"¿Ha defraudado 65 millones y se niegan a detenerlo?"

El 28 de febrero del 2016 el juez Manuel Penalva ordena la detención de Bartolomé Cursach Mas y su cúpula acusado de casi todo el código penal. Una vez finalizada su detención el mismo juez ordena el ingreso en prisión del empresario y a partir de este momento empezó una guerra entre el empresario y la justicia (insultos a juez, al fiscal, al grupo de blanqueo de capitales de la policía nacional, a los testigos, etc). Las agresiones, amenazas, insultos, no pararon para así de alguna manera presionar a la investigación.

 Trece meses más tarde el señor Cursach (si se le puede llamar señor) sale de prisión previo pago de un millón de euros que consiguió reunir en unas horas. Pero las investigaciones van avanzando a paso de gigante y el grupo de blanqueo de la Policía Nacional saca un uniforme demoledor de que el señor Cursach habría defraudado 65 millones de euros a la Agencia Tributaria y la Seguridad Social en estos últimos cuatro años, y piden la detención del señor Cursach.

 ¿Piden la detención a quién? ¿Acaso la Policía no puede detener si se detectan delitos? ¿Tienen que pedir permiso? ¿Al juez? ¿Se habrá negado? ¿65 millones y alguien se ha negado a detenerlo? Desde entonces las luces se apagaron.... ¡todas! 

Este señor no fue detenido por ese delito tan grave.... ¿Por qué?

"Le pido, señor Sánchez, que por favor le haga cumplir la ley al señor Cursach"
 Da Silva no comprende cómo es posible que el juez no sólo esté desestimando el oficio del Grupo de Blanqueo de la UDEF (725 folios y casi 2.500 más en anexos), que sostiene que la cúpula del Partido Popular capitaneó durante más de 20 años una trama política y funcionarial mafiosa en Baleares, sino que también haga caso omiso de la propia Hacienda Pública, dejando en libertad a un capo mafioso pese a tan evidente riesgo de fuga, de destrucción de pruebas y de intimidación de testigos. Así lo refleja el empresario en su carta de petición de ayuda a Pedro Sánchez:

En este informe [del Grupo de Blanqueo] se habla de un topo en Hacienda… ¡¡un escándalo!! 65 millones de euros en 4 años defraudados: me parece indignante ver cada día cómo se detiene a gente por delitos leves y que este señor ni siquiera esté citado a dar explicaciones por ese grave delito. 

Disfruta de su libertad y pasea su arrogancia por las calles de Palma como si nada hubiera pasado, acostumbrado a jugar a pádel con Jaime Matas años atrás, y a disfrutar de impunidad como si de un sheriff se tratara: pelotazos inmobiliarios, corrupción policial... En fin, Cursach tenía en nómina a toda la isla, pero lo más triste es que sigue teniéndola. Visto lo visto, a alguien no le interesa que se detenga a este sujeto por algunos motivos.

Le pido señor Sánchez que por favor le haga cumplir la ley al señor Cursach, que defraudó 65 millones de euros en los últimos 4 años, cuando hay gente que se queda sin luz por no poder pagarla.

El Grupo de Blanqueo de la Policía Nacional ya pidió al juez que enviase de nuevo a prisión a Cursach y ordenase la detención de 17 de sus directivos
 En realidad, en su informe sobre la doble contabilidad del emporio Cursach, mediante la cual ocultaba gran parte de los elevados ingresos de cada uno de los negocios del grupo de ocio nocturno, el Grupo de Blanqueo ya solicitaba al juez –en julio del año pasado– que volviera a enviar a prisión al magnate y se detuviera a 17 de los directivos del entramado.
Detenciones que con el paso del tiempo se han demostrado necesarias, después de que , como también reveló Público hace pocos días.

Este diario se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior para preguntar los motivos de la aparente pasividad de las autoridades frente a las continuadas actividades de la trama de Cursach, pero todavía no ha recibido respuesta.

En el informe del Grupo de Blanqueo sobre la enorme Caja B del emporio Cursach se analizó minuciosamente la documentación contable intervenida en los grandes negocios del entramado –como la discoteca Tito's, en la que se organizaron fiestas con prostitutas para agentes de la Policía Local y dirigentes del Partido Popular– y se incluyó la auditoría interna de la empresa de seguridad del magnate, que detectó importantes diferencias entre las cantidades recaudadas y las después declaradas.

Además, esa unidad policial subrayó que se trataba únicamente de las recaudaciones en efectivo, sin contabilizar los ingresos a través del sistema bancario, por lo que el fraude tributario podía ser aún mayor.

Otra operación de cloacas para encubrir la trama

Sin embargo, a partir de la presentación de esos informes al Juzgado de Instrucción Nº12 de Palma, el Ministerio del Interior que dirigía Juan Ignacio Zoido (PP) se dedicó a desmantelar esa unidad que llevó toda la investigación de la trama Cursach, cambiando de destino o presionando para que dimitieran a todos los inspectores del Grupo de Blanqueo de Palma. En total, nueve de los investigadores policiales fueron apartados del caso y se cambió todo el organigrama de la unidad, desarticulándola por completo.

Una más que sospechosa operación de las cloacas de Interior, que debe ser contada en detalle para que por fin salga a la luz una de las más grandes y dañinas tramas de corrupción política y policial de nuestra democracia."                 (Carlos Enrique Bayo, Público, 19/03/19)

1.2.19

Berlusconi, el dios de las prostitutas y la corrupción en Italia




"Fraude fiscal, compra de senadores, sobornos a un juez… cuando la carrera del entonces primer ministro italiano no podía caer más bajo y salpicarse de otro delito, llegó Ruby Rompecorazones, la prostituta que aseguraba que había tenido relaciones con él político siendo menor y destapaba el escándalo de las ‘bunga bunga’, las fiestas salvajes donde decenas de mujeres bailaban a merced de magnates italianos con los que posteriormente tenían sexo en una especie de orgía de la alta sociedad.

Lujo, sexo, decadencia de la sociedad italiana, un político en apuros… Los ingredientes eran perfectos para una película, y mucho más adecuados para una de Paolo Sorrentino, el realizador que retratara con fiereza las cloacas del estado en Il Divo, y que luego mostrara con un estilo visual arrebatador y barroco la decrepitud de las clases altas en una Roma que bailaba al ritmo de "mueve la colita, mamita rica" desde una azotea alejado de lo que ocurría a la gente de verdad en su ciudad.

En el fondo, Silvio Berlusconi es la versión extrema de Jep Gamabrdella, y quizás por ello Sorrentino ha dado el protagonismo absoluto de este peculiar biopic sobre el exprimer ministro italiano -que en su país estuvo dividido en dos partes y que aquí llega a las salas concentrado en una sola de título Silvio y los otros- al todoterreno Toni Servillo.


Lo de ‘los otros’ no es ninguna tontería, ya que a Sorrentino le interesa tanto la figura de Berlusconi como la de todos aquellos que se aprovecharon de su poder y de su influencia. Los arribistas que envidiaban ese estilo de vida y se las arreglaron para llegar a él. De hecho es más crítico con el personaje de Sergio Morra, interpretado por Riccardo Scamarcio. Emprendedor que vive sobornando a políticos con mujeres y cocaína para recibir adjudicaciones públicas. Demasiado familiar aunque se ambiente en Italia.

Él será la puerta para que el espectador conozca al Silvio que Sorrentino presenta como un dios corrupto al que todos le rinden pleitesía. Da igual que esté acusado de corrupción, que soborne a senadores para volver al poder, que sea infiel a su mujer y que organice bacanales, todos le adoran, se refieren a él como si fuera su ídolo, y al final Sorrentino acaba seducido también ante él y toma la posición de los italianos: sí, es un canalla, pero qué gracia me hace y mejor alguien que diga a la cara que es un mujeriego a otro que pueda engañarme.

Hasta pasados tres cuartos de hora el espectador no ve a Silvio Berlusconi, y el arrivista Morra se acerca a él usando su debilidad: las prostitutas. El empresario contrata una villa enfrente de la del político desde la que organiza bacanales llenas de cocaína, M, y mujeres que se magrean (Sorrentino sigue tirando de machirulismo) sin cesar. Al principio no lo consigue, porque Berlusconi está inmerso en una crisis matrimonial con su esposa.

El director se debate todo el rato entre salvar al corrupto y machista personaje y dejarle en ridículo. Primero hace un repaso por su manipulación a la televisión, al machismo imperante, a su falta de valores, para luego mostrar su crisis existencial, su decadencia (su primera aparición es vestido de mora para sorprender a su pareja), y hasta darle una coartada: todo lo hace por amor y por demostrar que a pesar de la edad sigue siendo el mejor vendedor (porque para él todo es un negocio que se pueda comprar y vender).

Sorrentino parece más interesado, de nuevo, en mostrar el fallo de una sociedad que ha decidido que su dios sea un señor capaz de tener sexo con prostitutas menores de edad. Las mujeres son capaces de tatuarse la cara de Berlusconi en sus nalgas para tener un papel en la tele, y los hombres son capaces de todo por que esa cara les sonría y les otorgue un contrato. “Tu carrera soy yo”, le dice el político a uno de los criados de confianza al que le han ofrecido ir a un reality show.

Lo que sorprende es la decisión del director de ‘alejarse’ de la realidad. Lo advierte en los primeros fotogramas de filme con unas cartelas que dicen que la película mezcla personajes imaginarios o reales, y que todo es “una recreación con fines artísticos” y no documentales. Por ello nunca da nombres de sus ministros, de sus personas de confianza o de los empresarios que le proporcionan las prostitutas. Todo inventado, aunque cualquiera puede investigar un poco y descubrir quién es quién en las cloacas italianas que se parecen demasiado a las españolas."               (Javier Zurro, El Español, 03/01/19)

21.10.14

Investigado un jefe de la Urbana de Barcelona por trato de favor a empresarios 'de la noche'

"La trama policial que, presuntamente, favoreció los intereses de empresarios de la noche se extiende. Ya no se limita solo a los cuatro policías rasos —un cabo y tres agentes— que fueron detenidos por cohecho junto a una veintena de personas más hace dos semanas en Barcelona.

 La juez del caso apunta ahora más alto e investiga a dos jefes de la Guardia Urbana por supuesto trato de favor a los empresarios: el intendente mayor Jesús H. —uno de los cinco mandos de rango superior del cuerpo— y su hermano, el inspector Agustín H., según han confirmado a EL PAÍS fuentes de la investigación.  (...)

La titular del juzgado de instrucción número 10 de Barcelona, Míriam de Rosa, ordenó la intervención de los teléfonos de Jesús y Agustín porque sus nombres aparecían en las conversaciones de otros implicados. En particular, de Carlos Caballero, empresario del ocio nocturno de Barcelona y director del Teatro Principal, propiedad de la familia Balañá que ahora centra su actividad en el ocio nocturno.

El sumario del caso revela que existen llamadas comprometedoras, según los Mossos d’Esquadra, entre Caballero y otros empresarios y los dos mandos de la Guardia Urbana. Ambos han dado explicaciones ante la policía autonómica, pero no han sido citados a declarar, por ahora, como imputados por la juez.

 En una de esas llamadas, un empresario les informa de que está instalando un aparato de aire acondicionado en un restaurante y que, como tiene que instalar una grúa, necesita cortar la calle. Los hermanos, según fuentes de la investigación, le solventaron el trámite y lograron, además, trasladar la zona de carga y descarga de TMB para facilitar la labor de los operarios.

En otra conversación, Caballero se queja de que una furgoneta policial ronda sus locales y los hermanos se comprometen, según las mismas fuentes, a solucionarle el problema. Los Mossos también preguntaron a Jesús por la llamada a un local para avisarle de que iba a ser inspeccionado.

 El intendente contestó que se trata de un procedimiento habitual. Otro de los empresarios investigados ofreció a Jesús H. presuntamente, entradas en asiento preferente para el Trofeo Joan Gamper. Finalmente, según se deduce de las conversaciones, el intendente mayor no pudo asistir a la cita y cedió las localidades a otro compañero de la policía local. (...)

Jesús H., de 57 años, forma parte de la primera línea de mando de la Guardia Urbana y es el máximo responsable de la División de Coordinación. Fuentes policiales le definen como “un buen mando y una buena persona”. Agustín, por su parte, está al mando de la UNO (Unidad Nocturna Operativa) de la División Territorial.

La compleja investigación judicial comenzó hace un año, cuando una extrabajadora de un prostíbulo denunció que los locales narcotizaban a los clientes para desvalijarles. La juez y los Mossos tiraron del hilo y descubrieron una presunta trama para blanquear dinero procedente de la prostitución que se ejercía en torno a dos locales de striptease de Barcelona, ahora precintados por orden judicial: Night Club y Fuego.

 El propietario de esos negocios, Juan Balcells, fue detenido, lo mismo que su socio y director del Teatro Principal, otro local donde, sospechan los investigadores, se blanqueaba dinero.

 El cabo y los tres agentes fueron arrestados por actuar, presuntamente, en connivencia con los locales a cambio de dinero. La juez también indaga, a raíz de las conversaciones telefónicas, si personas vinculadas al distrito de Ciutat Vella dieron trato de favor a Caballero en licencias e inspecciones."                (  Barcelona , El País , 7 OCT 2014)

19.4.11

La cúpula de la Guardia Civil en Lugo ignoró denuncias sobre la connivencia entre sus agentes y matones de burdel

"Si estás interesado en conocer la Coslada de Lugo, llámame y te presentaré a unas personas que te pueden informar".

Esta frase pronunciada al oído de un agente de la Guardia Civil en la barra de un pub de Lugo a principios de diciembre de 2008 fue el detonante de la Operación Carioca, una ardua investigación que ha sacado a la luz la presunta mafia policial que, durante años, ha amparado la explotación sexual de cientos de mujeres en una de las provincias aparentemente más tranquilas y seguras de España.

Entre los más de 60 imputados por cohecho, tráfico de influencias, prevaricación, inducción al aborto u omisión del deber de perseguir delitos, figuran una veintena de agentes y mandos de la Policía Local y Nacional y de la Guardia Civil, así como el coronel José Herrera García-Lora, máximo responsable de la Comandancia de Lugo entre 2000 y 2009, y el exsubdelegado del Gobierno en Lugo Jesús Otero.

Decenas de testigos, fotografías, vídeos y escuchas telefónicas dibujan una supuesta trama de agentes del orden compinchados con proxenetas, que chantajeaban, maltrataban y abusaban de prostitutas extranjeras mientras sus superiores en el cuerpo miraban para otro lado. Se investiga, incluso, si pudo haber asesinatos.

En el vértice de esta pirámide de corrupción policial, de la que supuestamente fueron testigos jueces, empresarios y políticos, está el cabo Armando Lorenzo, un guardia muy popular en Lugo que, según los testimonios recogidos por la juez Pilar de Lara, cultivaba amistades poderosas tanto en los despachos como en los antros de la ciudad. (...)

El cabo Lorenzo se movía a sus anchas entre los malhechores de los burdeles y, a su vez, era el responsable del Emume lucense, el equipo de la Guardia Civil dedicado a asistir a mujeres en peligro, incluidas las prostitutas que huían de los malos tratos y abusos de esos mismos proxenetas.

Fueron las sospechosas maniobras de este agente en su condición de responsable de esta unidad las que propiciaron, en 2005, unas denuncias internas ignoradas por los mandos de la Guardia Civil y presuntamente ocultadas por el socialista Jesús Otero, en aquel entonces subdelegado del Gobierno en Lugo y ahora imputado en la causa.

En la primavera de 2005, el cabo Lorenzo protagonizó un grave episodio en uno de los pisos secretos en los que se refugian mujeres maltratadas. El guardia envió a la madama de un club de alterne a una de estas viviendas para que fuese a repescar a dos prostitutas huidas y alojadas allí.

Ante la negativa de las responsables del piso de acogida a abrirle la puerta a la enviada del agente, fue el propio Lorenzo el que cogió a las internas y se las llevó al club Luxor.

Ante la gravedad de los hechos, trabajadoras sociales del Ayuntamiento y de una ONG acudieron a la concejala de Bienestar Social de Lugo, la socialista Carmen Basadre, que a su vez alertó al entonces subdelegado del Gobierno, Jesús Otero.

En una reunión en su despacho, Otero, ahora acusado de prevaricación y omisión del deber de perseguir delitos, prometió investigar al cabo Lorenzo, pero pidió discreción a la edil por las buenas relaciones que el agente tenía con la máxima autoridad en la Comandancia de Lugo, el teniente coronel José Herrera García-Lora, también imputado. Cuatro años después, el guardia Lorenzo fue detenido en la Operación Carioca. (...)

La denuncia llegó también a mandos de la Guardia Civil. Fue a través de estas mismas trabajadoras sociales, que relataron los hechos a dos agentes del Emume, compañeras de Lorenzo.

Para ellas era la gota que colmaba el vaso, tras meses intuyendo irregularidades y oyendo rumores sobre las prácticas del cabo, por lo que se negaban a firmar diligencias en las que ellas no hubieran estado presentes. Decidieron entonces presentar un informe a su superior, el capitán Andrés Manuel Velarde, con todo lo que sabían o sospechaban. (...)

Las dos agentes relataron que tras estudiar el informe, el capitán Velarde las llamó a su despacho y les dijo: "Yo no he visto nada". Les indicó que si querían presentar denuncias lo hicieran por un conducto oficial y que, si lo hacían, al primero que daría cuenta es al propio cabo, lo que ellas entendieron como una amenaza. (...)

Tras presentar este texto, el ambiente en la oficina se volvió hostil contra las dos agentes. Lorenzo les retiró el saludo y otros compañeros les "torcían la cara", por lo que entienden que el capitán difundió el escrito, que más tarde presentarían también a asuntos internos de Madrid. (...)

El equipo de fútbol de la policía recibía el patrocinio de uno de los jefes de los burdeles y los clubes de alterne eran lugares habituales de juerga cuando los efectivos masculinos se iban de cena. Un inspector de la Policía Local ha confesado que en su tiempo libre se encargaba de gestionar seguros y alquileres de prostíbulos.

Los informes de asuntos internos incluidos en el sumario sostienen que detrás de este compadreo entre agentes y proxenetas se esconde una auténtica mafia que abusaba de la "especial situación de desamparo" en la que se encontraban cientos de mujeres extranjeras, explotadas sexualmente en los prostíbulos bajo la amenaza de muerte a sus familias y obligadas a pagar deudas prohibitivas para sus bolsillos." (El País, 17/04/2011, p. 28/9)

29.1.10

"Aquí todos los clubes tenían un socio policía"

"Según el colectivo lucense Donas de Nós, lo que sorprendía era que la mecha llevase tantos años encendida y la bomba nunca explotase. "Todos los que trabajamos por las prostitutas sabíamos por ellas, pero no teníamos medios para demostrarlo, que en Lugo lo normal era que en los clubes se diesen los chantajes y los malos tratos, y que todos los negocios tuviesen un socio policía o guardia civil, que aportaba capital y que además daba soplos y garantizaba el papeleo y la ausencia de inspecciones", denuncia Luz Outeiral, portavoz de esta coordinadora feminista. "Sabíamos que, en concreto, en clubes que ahora están precintados, para no dejarles marcas de las palizas y golpes a las chicas usaban toallas mojadas". (...)

La mayoría de los presos (dueños, encargados, otros responsables de los clubes y alguna compañera de éstos) se encuentran recluidos en la penitenciaría de Bonxe, entre ellos también el propietario del Volvoreta, el ex guardia civil Manuel Fernández. En el módulo para agentes del orden de Monterroso permanecen el primero que cayó, Armando Lorenzo, cabo de la Policía Judicial de la Guardia Civil, y el inspector de la Policía Local y ex jefe de la brigada nocturna José Ramón Vázquez Río. Sólo una brasileña fue trasladada al módulo de mujeres de Teixeiro después de que ella misma pidiese el alejamiento respecto de otros dos apresados.

Los agentes que investigan la trama han entrado en pisos, en clubes, el despacho de un abogado, la Comandancia de la Guardia Civil, la Comisaría de la Policía Nacional y la Oficina de Extranjería. Más allá del secreto del sumario se sabe que la jueza persigue un supuesto negocio que va de la inmigración ilegal, los abusos y la extorsión con vídeos sexuales a la manipulación de los expedientes de extranjería y el narcotráfico." (El País, 15/11/2009)