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29.9.22

El cuñado de Rita Barberá utilizó su empresa para 'lavar' 600.000 euros en mordidas

 "El cuñado de Rita Barberá, José María Corbín, utilizó su despacho de abogados para canalizar y 'lavar' las presuntas mordidas del caso Azuz. Según consta en el sumario al que ha accedido ElPlural.com, “a través de la mercantil Corbín Abogados S.L. obtuvo la cantidad de 602.156,48 euros por facturaciones ficticias”. Además, dicen los investigadores que también cobró “cantidades en efectivo que constan en las distintas operativas”. Es más, el 70 por ciento del trabajo que entraba en su despacho era ficticio y para dar apariencia de legalidad a las supuestas mordidas.

Los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil han descubierto que, al menos siete empresas vinculadas al grupo Axis, efectuaron una serie de pagos a la mercantil Corbín Abogados SL en una relación comercial que se prolongó desde el año 2007 hasta el 2013, ascendiendo el montante de los pagos a 602.156 euros.

Según la magistrada instructora del caso, la realidad de los pagos realizados a Corbín “provenían de comisiones de naturaleza ilícita, pero se les revistió de un marco contractual totalmente ficticio para que se les dotara de una apariencia de legalidad, de ahí que José María Corbín habría llevado a cabo la instrumentalización de la mercantil Corbín Abogados con la finalidad de obtener comisiones de naturaleza ilícita”.

Se esa presunta instrumentalización, matiza la juez que la denomina así por cuanto que “aprovechando el objeto social de la mercantil” (despacho de abogados), y que José María Corbín era abogado de profesión, “se establecieron relaciones contractuales justificadas en servicios de asesoría jurídica que no se prestaron, por lo que el objeto de los contratos jamás se cumplió ni se prestó el servicio a la mercantil contratante”.

Alfonso Grau

José María Corbín entró en contacto con el empresario corruptor del caso, Jaime Febrer, a través de Alfonso Grau, entonces vicealcalde del Ayuntamiento de Valencia. Además, según expone el sumario, también aprovechó “por su condición de estar casado con María Asunción Barberá Nolla, hermana y jefe de Gabinete de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, lo que le permitía conseguir o facilitar los intereses económicos que el Grupo Axis tenía con el Ayuntamiento de Valencia”.

Sobre los pagos recibidos de las empresas de Febrer, el sumario especifica que se efectúan desde siete mercantiles distintas del citado grupo, así: de CVC. S.L. percibió 287.880 euros, del Grupo CVC Axis S.L, 43.110 euros, de L`Illa de Hydra S.L, 27.840 euros, de Actuaciones Urbanísticas Valencianas al Mar S.L. 97.166 euros, de Actuaciones Rústicas S.L. 24.360 euros, de Mediterránea de Actuaciones Integradas S.L. 87.000 euros y, por último, de Nou Biourbanisme S.A., 34.800 euros.

En marzo de 2007, Corbín y Febrer se reunieron para “ultimar” los detalles de su relación ‘comercial’. En la reunión se expuso la relación de asuntos en los que Corbín debía participar nombrándolos como “Colegios”, “Acinelav Inversiones 2006 S.L.-CLH” y “Biourbanisme VPO”, estableciéndose los objetivos, cuantías y el marco temporal de los asuntos.

Ello dio lugar a la confección de tres contratos en los que se antedató la fecha al 1 de febrero de 2007 con diferentes empresas del grupo Axis. Así aparece firmado a esa fecha los contratos entre Corbín Abogados SL con Construcciones Valencia Constitución SL, con Actuaciones Rústicas SL y con y L´Illa de Hydra SL,

Los tres contratos tienen un objeto genérico de asesoramiento y representación, pero “aparece debidamente especificado a mano, en cada uno de ellos  el verdadero asunto por el cual se iban a efectuar los pagos estipulados”, a saber y correlativamente “NPR-4 Grao”, “Colegios” y “ Valencia VPO”, es decir las operaciones urbanísticas bajo investigación judicial."             (Loreto ochando, El Plural, 27/04/22)

4.7.22

La mano derecha de Rita Barberá, Alfonso Grau, otro receptor de los regalos del corruptor de Azud... Relojes, maletines, vinos y champán, los regalos a los políticos

 "La sorpresa del caso Azud ha sido conocer la presunta implicación en el amaño de contratos en el Ayuntamiento de Valencia de Jorge Bellver, exconcejal de Urbanismo y actual diputado del PP. 

Bellver presuntamente recibió cerca de 10.000 euros en regalos del supuesto corruptor, el empresario Jaime María Febrer, pero no fue el único. La mano derecha de Rita Barberá, el ex vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau; el exconcejal socialista y ex subdelegado del Gobierno del PSOE, Rafael Rubio, el también socialista, Pepe Cataluña; el jefe de los servicios jurídicos de la empresa pública Divalterra, José Luis Vera, y el exgerente de la empresa municipal de gestión urbanística Aumsa, Carlos Masiá, también fueron receptores de suculentas dádivas.

Según consta en el sumario, al que ha tenido acceso ElPlural.com, en el año 2002, en “los listados de regalos de navidad” de ese año aparece Alfonso Grau, al que le asigna  como regalo una pluma Montblanc valorada en 810 euros; Carlos Masiá que recibió un portafoios Camel valorado en 300 euros; y Rafael Rubio, José Luis Vera y Pepe Cataluña que recibieron como regalo “vino tipo II valorado en 119,28 euros”.

Al año siguiente, en los listados aparecen Alfonso Grau, figurando la anotación “personal”; Jorge Bellver, al que se le envió como regalo un reloj Seamaster Omega; Carlos Masiá, que también recibió un reloj Baume Mercier; y Rafael Rubio figurando como regalo un estuche. En 2004, Alfonso Grau y Jorge Bellver recibieron una dádiva a la que Febrer llamó regalo Copa America; Carlos Masiá, una cartera con asas y Rafael Rubio, un portafolios.

En 2005, para Grau se envió un trolley y un Maletín de Loewe; Carlos Masiá recibió un reloj Hublot valorado en 2.950 euros; Jorge Bellver otro reloj, pero él de marca Bentley valorado en 2.265 euros y Rafael Rubio José Luis Vera y Pepe Cataluña figurando como regalo se tuvieron que conformar, otro año más, con el peor regalo, vino Carmelo Rodero.

Un año más tarde, el empresario siguió agasajando a los mismos. En los listados de regalos de navidad del año 2006 aparecen Alfonso Grau, cuyos regalos fueron un Portatrajes Hermés y una cartera de Loewe valorados en 780 euros y 280 euros, respectivamente; Carlos Masiá que recibió como regalo un trolley Hermés valorado en 970€; Jorge Bellver figurando como regalo Troller Erm valorado en 970€; y Rafael Rubio, José Luis Vera Llorens y Pepe Cataluña figurando como regalo vino Viuda Cliquot valorado en 200€.

Por último, en 2007 aparecen Alfonso Grau, al que le llegó un reloj, Carlos Masiá, quien también recibió un reloj Omega valorado en 2.570 euros, Jorge Bellver con otro reloj marca Breitling; y Rafael Rubio, José Luis Vera y Pepe Cataluña a quienes les enviaron una caja de 6 botellas de madera dominio Valdepusa valorada en 152€ euros."             (Loreto Ochando, El Plural, 26/04/22)


"Los regalos del corruptor al diputado del PP: 10.000 euros en tres relojes de lujo y un trolley de Hermes.

 Un clásico dentro de las tramas de corrupción, con amaños de contratos por el medio, son los regalos que los corruptores hacen a aquellos que se dejan corromper. Las mordidas son la otra punta de lanza. Bueno, pues el caso Azud no es diferente a otros casos y dentro del sumario no solo se encuentran las mordidas. Los regalos también aparecen. En el caso del diputado del PP valenciano y exconcejal de Urbanismo de Valencia, Jorge Bellver, los relojes de lujo parece ser que eran su perdición.

Según consta en el auto de la juez, al que ha tenido acceso ElPlural.com, Bellver presuntamente recibió dádivas entre los años 2003 y 2007. Así, en 2003, el empresario Jaime María Febrer, considerado por los investigadores como el corruptor, le regaló un reloj Seamaster Omega. Según ha podido constatar este periódico, los precios de este reloj oscilan entre los 4.250 euros, si es de acero inoxidable, los 5.700, si es de titanio, o ya, si uno es muy sibarita, el precio sube hasta los 7.900 euros si opta por los relojes bicolor de acero y oro.

Al año siguiente, Febrer le obsequió con un “regalo Copa América”, que no viene especificado qué era. Un año después, en 2005, Jorge Bellver habría recibido un reloj Bentley valorado en 2.265 euros. En 2006, la dádiva fue un trolley de Hermés valorado en 970 euros. Para terminar, en 2007, último año con anotaciones de regalos, el empresario anotó que le había regalado un reloj Breitling, cuyo precio tampoco aparece, pero que según los precios actuales rondaría los 2.500 euros. Por tanto, Jorge Bellver habría recibido, en los años que estuvo al frente de la Concejalía de Urbanismo, regalos por un valor medio de 10.000 euros por parte de un empresario acusado de ser el corruptor de la mayor trama de amaños de la historia de la Comunidad Valenciana.

En esta macrocausa, bautizazda como caso Azud, se investigan diversos contratos municipales de los que presuntamente tanto el excuñado de la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá, José María Corbín, como el ex vicealcalde, Alfonso Grau, habrían cobrado sustanciosas mordidas.

Unos sobornos que se habrían producido tras manipular los contratos públicos para que acabaran en manos del empresario Jaime María Febrer. Para ello, habrían contado con la colaboración de ciertos funcionarios municipales que también está investigados en esta causa. Según los investigadores, para dar apariencia de legalidad, tanto Corbín como su socio, Diego Elum, ‘fabricaron’ facturas falsas relacionadas con contratos entre los años 2006 y 2015."                    (Loreto Ochando, El Plural, 26/04/22)

16.6.22

La trama corrupta del ‘caso Azud’ vinculada al Ayuntamiento de Valencia repartió siete millones de euros en mordidas... El empresario Febrer pagó dos millones al vicealcalde Grau en el mandato de Rita Barberá, y al menos 200.000 al portavoz socialista Rafael Rubio

 "Cargos públicos y funcionarios del Ayuntamiento de Valencia recibieron, al menos, siete millones de euros en comisiones ilegales en metálico y en regalos a cambio de favores urbanísticos entre 1999 y 2013, según el sumario del caso Azud de corrupción, cuyo secreto acaba de ser levantado. En esos años, el consistorio de la tercera ciudad de España estaba presidido por la popular Rita Barberá.

La red, diseñada por el empresario Jaime Febrer, realizaba los pagos de esas comisiones a través de cuatro vías, según un auto de la jueza instructora: en la mayor parte de los casos, las comisiones se abonaban en efectivo; en otros, se confeccionaban y suscribían contratos ficticios que permitían canalizar los pagos de esas comisiones. En algunas ocasiones, se registraban compraventas de inmuebles por un precio inferior al realmente abonado, “que redundaba directamente en beneficio para los cargos públicos y funcionarios”. La última fórmula para el pago de favores eran los regalos “de toda índole” que, según la jueza, “no podían ser considerados como una atención normal dentro de las normas sociales”. Esos obsequios incluían botellas de vino (de hasta 240 euros), plumas, maletas de lujo, relojes, portafolios, jamones o colgantes. Todos esos regalos se reflejaban en un listado que el propio Febrer confeccionaba cada año.

Los principales beneficiarios de las supuestas mordidas fueron el entonces vicealcalde del Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, y José María Corbín, casado con una hermana de Rita Barberá, quien, además, ejercía de jefa de gabinete de esta. En la trama también figuran el portavoz del grupo municipal socialista, Rafael Rubio, que formaba parte del consejo de administración de la entidad pública municipal Aumsa, y el abogado José Luis Vera, “que desarrollaba sus influencias políticas y familiares” para lograr los objetivos del empresario Febrer.

La investigación comenzó con una denuncia de la Agencia Tributaria y desembocó en la constatación de que la empresa del cuñado de Rita Barberá “debía casi el 80% de sus ingresos a pagos efectuados consistentes en comisiones ilícitas”. Estos pagos eran desembolsados, según la jueza, “como consecuencia de diversas adjudicaciones o decisiones del Ayuntamiento de Valencia o de alguno de sus entes públicos”.

El mayor beneficiario de las mordidas fue, según el sumario, Alfonso Grau, que presuntamente percibió de la trama Azud dos millones de euros. El exvicealcalde ya fue condenado en junio de 2019 a cuatro años de cárcel por cohecho y blanqueo de capitales por aceptar relojes de lujo como regalo de un empresario que era contratista del Ayuntamiento. Grau, según la investigación, recibió una parte importante de la mordida en efectivo y otra a través de una empresa familiar que compraba inmuebles por un valor muy inferior al real, ya que el vendedor era el propio Febrer. Las pesquisas han desvelado que Grau ingresaba parte del dinero en efectivo en sus cuentas mediante depósitos recurrentes de menos de 3.000 euros (la técnica llamada pitufeo) para tratar de evitar que saltaran las alarmas antiblanqueo del banco.

Una de las operaciones en las que participó fue la compra, por parte del Ayuntamiento de Valencia, de dos casas que tres meses antes había adquirido Febrer. El pago de las mismas no se realizó en metálico, sino con una permuta de un solar. Frente a los 322 metros cuadrados que medían los inmuebles, el solar tenía una extensión de 2.819 metros cuadrados, y frente a los 243.650 euros que el empresario pagó por las casas, percibió un solar valorado en cerca de 390.000.

Sobre el cuñado de Barberá, la jueza sostiene que obtuvo 602.156 euros por “facturaciones ficticias” y mordidas en efectivo. Las empresas de Febrer efectuaron esos pagos, “que provenían de comisiones de naturaleza ilícita”, pero se les revistió de un marco contractual totalmente ficticio para darles apariencia de legalidad.

Sin escollos del PSOE

El socialista Rafael Rubio, “por los servicios prestados, tuvo un incremento patrimonial no justificado de 193.000 euros”, afirma la jueza. Si bien, el auto apunta que “las cantidades en metálico percibidas fueron superiores”, ya que “hay constancia” de que una de las tramas urdidas por el Grupo Axis (del empresario Febrer) le abonó una comisión en metálico no inferior a 300.000 euros. La participación del socialista se centró en no poner “escollo alguno” y que se favorecieran las operaciones urbanísticas en las que estaba interesado Febrer, según la magistrada. Rubio, supuestamente, también efectuó repetidos ingresos en efectivo inferiores a 2.000 euros para “eludir los controles administrativos y financieros” establecidos en la normativa contra el blanqueo de capitales.

La jueza esboza también la participación del abogado José Luis Vera, al que adjudica un papel de conseguidor. Así, señala que percibió 1,3 millones de euros de las empresas de Febrer “bajo supuestas relaciones comerciales, contratos y facturaciones ficticias por servicios inexistentes”. Su cometido era “posibilitar y materializar los tipos de negocio que emprendía el grupo Axis y no la prestación de asesoría jurídica de cualquier tipo”, concluye la jueza en su resolución. “Dicha actividad la realizaba el investigado en aquellas administraciones públicas frente a las que se encontraban cargos vinculados al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) utilizando para ello sus importantes vínculos e influencias dentro de ese partido”, añade, ya que Vera ha estado históricamente ligado a los socialistas valencianos."                   (María Fabra, El País, 27/04/22)

19.5.21

La justicia investiga el posible cobro de mordidas en operaciones urbanísticas y adjudicaciones por parte de políticos del PP y del PSOE en la Comunidad Valenciana

 "La titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Valencia envió la noche del sábado al domingo a prisión provisional sin fianza al exvicealcalde del PP de Valencia, Alfonso Grau —número dos de Rita Barberá durante 20 años—, y al hasta hace cuatro días subdelegado del Gobierno en Valencia, Rafael Rubio, histórico socialista y concejal de la oposición durante el Gobierno de la alcaldesa ya fallecida. 

Los dos políticos están investigados en el caso Azud, una causa abierta en 2007, en la que se investiga el presunto cobro de comisiones ilegales a cambio de favores entre los años 2004 y 2011 en el Ayuntamiento de Valencia, así como en otros consistorios valencianos, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

Grau y Rubio, Gobierno y oposición durante años en el Consistorio capitalino, fueron detenidos el pasado jueves por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en una operación coordinada por la jueza de Instrucción y la Fiscalía Anticorrupción. La ofensiva judicial se saldó 48 horas después con 14 arrestados y más de 40 registros en Valencia, Alicante, Madrid, Ibiza y Tomelloso (Ciudad Real). Junto a estos dos políticos, la magistrada mandó a la cárcel también al constructor Jaime Febrer, clave del entramado de comisiones, a su asesor Joaquín Pastor y a la empresaria Mónica Montoro.

 Los investigadores sospechan que Grau pudo beneficiarse de un millón de euros en mordidas y Rubio, de unos 300.000 euros. En el caso del Ayuntamiento de Valencia, las sospechas sobrevuelan sobre varias operaciones urbanísticas, entre estas la relacionada con el plan del Grao, uno de los grandes proyectos inmobiliarios de la capital, malogrado por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2008.

La causa, declarada secreta, suma ya cerca de medio centenar de investigados por los delitos de prevaricación, cohecho, falsedad documental, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y asociación ilícita, y salpica a cargos políticos del PP y del Partido Socialista, algunos retirados y otros activos.

Es el caso de Rafael Rubio, concejal socialista de Valencia en la década de los noventa y responsable en la oposición de fiscalizar la política urbanística del PP. El edil permaneció en el Consistorio hasta 2011 y ejerció de portavoz de grupo en el periodo investigado por el juzgado, al menos entre 2004 y 2007. Los socialistas, que gobiernan Valencia desde 2015 junto a Compromís, lo repescaron ―es funcionario municipal― para sus servicios de Urbanismo y allí permaneció hasta que le nombraron subdelegado del Gobierno en Valencia. Está investigado, además, en una pieza separada de otro conocido episodio de corrupción política, el caso Taula, por la presunta contratación irregular de dos falsos trabajadores. Pese a ello, mantuvo el cargo de subdelegado. La detención de Rubio ha dejado estupefacto al partido de los socialistas valencianos, que lo ha suspendido de militancia. Su esposa aparece entre el medio centenar de investigados.

Otro conocido socialista implicado en esta segunda fase del caso Azud es José María Cataluña, exresponsable de Finanzas del PSPV, y el jefe de los servicios jurídicos de Divalterra [empresa de la Diputación de Valencia en extinción], José Luis Vera, próximo al partido y que los investigadores sitúan como la persona que supuestamente puso en contacto a Febrer con cargos del PSPV.

 El exvicealcalde del PP Alfonso Grau dejó la política activa en 2015, poco antes de perder el Gobierno local, acosado por su procesamiento en el caso Nóos, del que salió absuelto. No fue así en otro caso donde le condenaron en junio de 2019 por aceptar relojes de lujo de un contratista municipal. La hija de Grau también está investigada junto a su padre por Azud. Otro antiguo cargo del PP bajo investigación es la exalcaldesa de Xixona Rosa María Verdú por un plan urbanístico con campo de golf proyectado en su municipio.

La primera fase del caso Azud estalló en 2019, dos años después de abrirse la investigación, con la detención de José María Corbín, cuñado de Rita Barberá, y su socio en el bufete de abogados que compartían. En este primer golpe de Azud están investigadas además la mujer de Corbín y hermana de la exalcaldesa de Valencia, y sus tres hijas. Fuentes del caso aseguraron entonces que el abogado cobró presuntamente más de un millón de euros en mordidas a diversos empresarios a cambio de la obtención de recalificaciones."                      (Cristina Vázquez, El País, 17/05/21)