"Uno de los argumentos principales de las administraciones públicas
vascas para bloquear todo tipo de investigación interna en el cártel de
las consultoras ha sido echar balones fuera sobre su responsabilidad.
Alba Urresola declaró este martes en el Parlamento Vasco que el
organismo del que es presidenta, la Autoridad Vasca de la Competencia,
no aparece en ningún correo de la investigación y que por ello no debe
ser objeto de fiscalización.
Del mismo modo, Pedro María Azpiazu,
Consejero de Economía del Gobierno Vasco, sostiene que sugerir el
conocimiento de la existencia de prácticas irregulares es caldo de
cultivo para estas empresas, quienes emplean el argumento para invalidar
la decisión de la Comisión Nacional del Mercado y Competencia (CNMC)
Por su parte, el hombre con más galones a la hora de depurar y aclarar este asunto, el exdiputado General de Bizkaia, José Luis Bilbao,
se paseó el viernes por el Parlamento Vasco sin decir ni una sola
palabra sobre su labor: si los 101 contratos negociados sin publicidad
se han licitado correctamente, qué habría que hacer con esos expedientes
para dilucidar la responsabilidad administrativa o si el Tribunal Vasco
de Cuentas Públicas, que ahora preside, podría aportar algo a la
investigación. En cambio, Bilbao se ha limitado a afirmar: “Mis
relaciones con mis amigos son mías y de nadie más. No tengo por qué
explicar a nadie con quién tomo un pote o dejo de tomarlo”.
Correspondencia con “la confianza legítima”
¿Hasta
qué punto las administraciones no querían saber, o no sabían? Y si es
así, ¿cómo se justifica que no conocieran la trama ni aún participando
en eventos con los ‘cartelistas’? Según señala la investigación de la CNMC
en su página 175, “uno de los casos más graves” en la trama norte se
produjo en el intercambio de correos electrónicos entre los responsables
del Puerto de Bilbao y los de Deloitte en 2016. Concretamente, se
refiere a un contrato de “servicios de consultoría para la elaboración
de un estudio de análisis de la contribución socioeconómica del Puerto
de Bilbao a la CAPV”.
En una larga correspondencia, el responsable de compras de la
Autoridad Portuaria de Bilbao, que firma el correo con su nombre, pide a
la encargada de Deloitte, Ana Andueza, datos para preparar el contrato
de asesoría. “Gracias, Ana, voy organizando lo del estudio [de] impacto.
Necesito que me envíes las tres empresas para pedir ofertas”. A lo que
Ana Andueza responde con los datos de dos firmas: BMASI y 97SyF, ambas
cercanas al Partido Nacionalista Vasco.
De acuerdo al expediente
de la CNMC, estas empresas se dan cuenta posteriormente de que el Puerto
de Bilbao pretende sacar el contrato a un precio más bajo del acordado.
“Es para matarles”, señala Ana Andueza. Y escribe entonces a Luis, cuya
identidad no se explicita en la sentencia, instándole a cumplir el
presupuesto (59.000 euros). “Por eso, la invitación la deberías sacar a
60.000 para que hagamos descuento”. Entonces, la avaricia de los
consultores queda en evidencia: mil euros bastan para sentirse con la
potestad de escribir a un alto responsable público a fin de que
modificara una licitación. Finalmente, la situación degenera en Luis
indicándole a Ana Andueza cuáles son las reglas de contratación pública
en contratos menores. “Para hacer negociado sin publicidad son hasta
49.999 euros. El mes que viene hacemos otro parecido por otros 10.000
euros”.
Relacionado con este mismo intercambuio de correos, es precisamente
la responsable de Deloitte quien escribe a “la dirección comercial del
puerto” para comunicar que Luis ha dado los nombres de tres personas
(condenadas ahora a pagar un total de 145.000 euros por su participación
en el cártel), dando a entender que esta persona les había contactado
previamente. “Nos dice Luis que vais a invitar a las siguientes
empresas.”
¿Quién es quién en este intercambio? Como explicaba el periodista Ahoztar Zelaieta,
Leandro Ardanza (97 S&F) es el representante del grupo que dirige
el ex burukide Aitor Alzola y montó una sociedad en Panamá junto a Pedro
Altamira (“fontanero” del PNV) y Carlos Lambarri (ex viceConsejero de
Hacienda y primer director de Euskaltel). Por otro lado, Sabin Azua (B+I
Strategy) es hermano del ex vicelehendakari Azua y uno de los grandes
adjudicatarios de los planes estratégicos del Gobierno Vasco y las
Diputaciones, así como colega del ex lehendakari Ibarretxe, quien
incluso presentó su libro. En esa invitación también estaba la socia
vasca de Deloitte, una de las llamadas Big Four.
Luis, según se desprende de los datos de la CNMC, es Luis Gabiola, el
Director de Operaciones, Comercial y Logística de la Autoridad
Portuaria de Bilbao. De hecho, su rol en la trama es la prueba que
permite a la CNMC señalar que “no puede obviarse por esta Sala que
existen algunos hechos protagonizados por algunos agentes de algunas
administraciones que podrían no tener amparo en nuestro ordenamiento”. Y
añadir que “existen hechos de los que podría deducirse que algunas
administraciones pudieron haber tenido conocimiento de la existencia de
prácticas contrarias a la competencia”. Ello va más allá de la
“connivencia”, objeto de debate en los sucesivos plenos. Esta es una
“conducta sancionable”, es decir, “antijurídica”. La causa, según la
CNMC: “confianza ilegítima”.
En su declaración de esta semana en
el Parlamento, Alba Urresola ha señalado que se ha llevado a cabo una
politización sobre la actuación de la Autoridad Vasca de la Competencia
en la trama del cártel norte que no se corresponde con su
responsabilidad administrativa. En efecto, la Presidenta no ha sido
identificada con ningún contrato (la investigación termina en fechas
similares a las que ella llega al cargo), pero todavía no ha explicado
cuál era su relación con Luis Gabiola en el momento de la investigación,
pues existen distintas imágenes en donde aparecen juntos, y dónde
quedan sus funciones fiscalizadoras si no aclara la relación del puerto
en esta trama. La primera
imagen es de apenas unas meses antes de que se registraran las sedes de
las empresas, lo que dió lugar a los correos expuestos previamente. En
la fotografía también aparece Asier Atutxa, empresario de PwC y responsable del Puerto de Bilbao hasta 2018.
En dicho evento,
que fue organizado por la empresa que actualmente asesora a Alba
Urresola (M.B.N Comunicaciones), también puede verse posar con Luis
Gabiola a la Consejera de Economía del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, y
al de Hacienda, Pedro Aspiazu. A su vez, el lehendakari Iñigo Urkullu, y
otros altos cargos del Gobierno Vasco, también coincidieron en el
aniversario de Estrategia Empresarial
(vinculado al PNV) con algunas de las consultoras multadas ahora por la
CNMC (Idom, Deloitte y B+I Strategy). Hordago ha dado a conocer
distintos hechos que pesan sobre las personas multadas por pertenencia
al cártel, así como de destacados miembros de las instituciones vascas.
Al respecto, la Autoridad Vasca de la Competencia Vasca
se ha limitado a señalar que “por una foto” o porque su presidenta u
otros miembros hayan trabajado en el pasado en empresas investigadas no
se puede cuestionar la “independencia” de este órgano regulador. De
nuevo, el rol de la AVC es fiscalizar a las mismas personas con las que
toma “copichuelas”, en palabras de David Soto, diputado de
Ellarrekin-Podemos.
Además, el 28 de noviembre de 2019, la
presidenta de la AVC y otra vocal del organismo se sentaron junto a la
plana mayor del Puerto de Bilbao, incluido Luis Gabiola, durante su primer desayuno informativo.
Por entonces, la CNMC acababa de abrir un expediente a varias docenas
de consultoras, concretamente aquellas con las que estaba manipulando
contratos el alto directivo sentado a la vera de la Presidenta de la
Competencia Vasca.
Esta escena recuerda a cuando Alba Urresola no detectó un desfalco de medio millón cuando era encargada de control interno en la Fundación Guggenheim. En esa misma época Roberto Cearsolo ejerció como subdirector Financiero, es decir, trabajaba en el despacho de al lado.
No obstante, el “grave” rol del Puerto de Bilbao en la trama de las
consultoras se puede entender mejor ateniéndose a la ideología de este
ente público. En la parte final de la intervención que inauguró los
desayunos informartivos a los que asistió Urresola, el presidente de la
Autoridad Portuaria, Ricardo Barkala, remarcó la urgente necesidad de cambiar el actual modelo de gobernanza portuaria, bajo la premisa de que existe un amplio consenso alrededor de la consideración de los puertos como “auténticas empresas”.
La corporativización del Puerto de Bilbao
Las
prácticas corporativas de externalización que caracterizan a los entes
privados, y cada vez más a los públicos, han sido una práctica habitual
en la Autoridad Portuaria de Bilbao. También con las firmas multadas por
cártel. Por ejemplo, con objetivo de promover la “innovación disruptiva
como elemento de competitividad logística portuaria pública y privada”,
facilitando así “la transición del sector a la economía 4.0”, el
organismo adjudicó a KPMG e Insomnia la gestión del Fondo Financiero de
Accesibilidad Terrestre Portuaria o del Fondo de Innovación Puertos 4.0.
Este fondo cuenta con una dotación aproximada de 12 millones de euros,
gestionados por el Organismo Público Puertos del Estado. Dado que el
Fondo se estructura en base a la forma administrativa de la
adjudicación, ambas consultoras recibieron un contrato para administrar
el Hub de Innovación público. Siguiendo los pliegos de la licitación,
entre sus servicios se contemplaban poner a disposición espacios de co-working para start-ups,
realizar demostraciones, presentaciones y jornadas, y habilitar una
zona para recibir visitas de clientes y proveedores. Por así decirlo, la
corporativización del ente viene facilitada por KPMG, quien administra y
gestiona esta colaboración público-privada.
Dicha colaboración
entre un organismo público y una consultora ha resultado tan exitosa que
ambas, junto a otras grandes empresas vascas, crearon una organización
para posicionar a Bizkaia como un espacio innovador de apoyo a las
start-ups y a los jóvenes emprendedores: Bilbao PortLab at the Biscay
Bay StartUp Campus (BBSC). Esta organización forma parte de Biscay
Startup Bay, la estrategia de la Diputación Foral de Bizkaia diseñada
para convertir a la provincia en el primer hub de comunicación a nivel
mundial.
Por otro lado, Idom también ha hecho tratos con el Puerto de Bilbao.
En diciembre de 2003, el Consejo de Administración de la Autoridad
Portuaria adjudicó a la empresa de ingeniería la realización del
proyecto constructivo del nuevo Puesto de Inspección Fronteriza (PIF),
que se ubicará en la zona comprendida entre el antiguo Rompeolas de
Santurtzi y las actuales instalaciones de ATM, en el Muelle Nº 1. Gracias a las memorias
del Puerto de Bilbao, ya que en los boletines públicos no hay rastro
alguno de esta u otras adjudicaciones, se sabe que las nuevas
instalaciones tendrían una superficie aproximada de 2.000 metros
cuadrados, lo que suponía quintuplicar su tamaño en relación a las
anteriores.
Ciertamente, convertir al puerto en un catalizador de
dinero público hacia empresas privadas sólo es posible mediante informes
poco halagüeños sobre el futuro de la Autoridad Portuoria, como el
publicado por PricewaterhouseCoopers. Así es como se crea una
predisposición positiva a seguir ampliando la infraestructura y
delegando su gestión a las consultoras. El documento citado fue
presentado por PwC y las consejeras del Gobierno Vasco de Desarrollo
Económico, Arantxa Tapia, y Justicia y Trabajo, María Jesús San José. En
este ttabajo se especula con que los barcos dedicados al transporte de
automóviles serán más grandes, no podrán entrar por la bocana por la que
se accede al puerto de Pasajes y será necesario estudiar el destino de
la dársena. Asímismo, también se habla de las mejoras que tendrá que
implementar el puerto de Bilbao para conseguir ser el puerto de Euskadi.
Por supuesto, a base de meter más dinero público en la operación.
Del cártel al puerto y viceversa
De
entre todas, la adjudicación a PricewaterhouseCoopers más paradigmática
es la “asistencia técnica para la elaboración del Plan Estratégico de
la Autoridad Portuaria de Bilbao (2018-2022)”, por un valor de 150.000
euros. Ocurrió a principios de 2017, cuando la entidad pública estaba
dirigida por Asier Atuxa, hijo del ex-consejero de Interior del Gobierno
Vasco, Juan María Atutxa (PNV). Apenas un año después, Atutxa cruzaba la puerta giratoria desde el Puerto de Bilbao hasta PwC.
Cabe recordar que Ricardo Barkala, el actuar presidente de la
Autoridad Portuaria de Bilbao, fue el sucesor de Atuxa, cuya ponencia
estaba escuchando Alba Urresola durante el desayuno informativo del
puerto. Barkala también aparece en los correos de la CNMC, concretamente
en un mensaje entre Ana Andueza y Sabin Azua en donde se pedía una
cobertura para un análisis de usos e impacto de la plaza de toros de
Vista Alegre. Barkala, como Primer Teniente Alcalde del Ayuntamiento de
Bilbao (2015 y 2018), era entonces el responsable de la adjudicación.
Volviendo
a la consultora PwC, la buena relación entre las administraciones
vascas y esta empresa se palpa en muchos otros aspectos. Como desveló Hordago-El Salto,
seis días antes del evento de Estrategia Empresarial en el que se
juntaron Atuxa y Urresola, la Autoridad Vasca de la Competencia adjudicó
un contrato a PwC por una cuantía de 18.029 euros para realizar un
análisis económico y el estudio sobre pisos turísticos. Unos meses
antes, en marzo, también el encargó la redacción de una guía sobre la
nueva Ley de Contratos del Sector Público (Ley 9/2017) por 12.100 euros.
Y, desde que se ha conocido que la empresa estaba siendo investigada,
las administraciones vascas han adjudicado 20.3 millones a PwC." (Ekaitz Cancela, El Salto, 01/07/21)