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21.5.25

Es el Watergate francés... La oficina de Macron se ve inmersa en un grave escándalo relacionado con el agua mineral Perrier... Un informe del Senado alega que Nestlé Waters presionó al gobierno francés para posibilitar la venta de agua mineral de esa marca que eludía las estrictas normas francesas que pretenden garantizar que el agua mineral natural se mantenga pura e inalterada... la empresa reconoció haber utilizado métodos de tratamiento del agua del grifo en su agua mineral... «La presidencia sabía, al menos desde 2022, que Nestlé llevaba años haciendo trampas»

 "PARÍS - Es el Watergate francés.

La emblemática marca francesa de agua mineral Perrier está en el centro de un nuevo escándalo que amenaza con desbordarse y llegar a las más altas esferas del Gobierno.

Nestlé Waters presionó al gobierno de Francia, incluidas personas cercanas al presidente francés Emmanuel Macron, para hacer posible la venta de agua mineral de marca que eludía las estrictas regulaciones francesas, engañando efectivamente a los consumidores, según un informe condenatorio del Senado publicado el lunes.

En el centro de las acusaciones se encuentra el uso supuestamente no autorizado por parte de Nestlé Waters de filtros de carbono y luz ultravioleta -métodos utilizados normalmente en el agua del grifo- para tratar el agua mineral de varias de sus marcas, incluida su emblemática agua con gas Perrier. Pero la estricta normativa francesa pretende garantizar que el agua mineral natural se mantenga pura e inalterada, justificando el elevado precio que pagan los consumidores.

La ira por el escándalo de los presuntos grupos de presión amenaza con perjudicar aún más a un Macron ya asediado, que lucha contra el estancamiento político y los bajos índices de aprobación. Preguntado sobre el papel del Elíseo en el caso Nestlé Waters en febrero, Macron dijo que «no estaba al tanto de esas cosas» y que no había habido «acuerdo» o «colusión».

 A principios de 2024, anticipándose a la publicación de un reportaje de investigación de los medios franceses Le Monde y Radio France, la empresa de propiedad suiza emitió un comunicado en el que reconocía haber utilizado en el pasado métodos de tratamiento del agua del grifo en su agua mineral y afirmaba que había adaptado sus procesos a la normativa francesa sobre el agua mineral a partir de 2023.

«Confirmamos que la seguridad alimentaria y la calidad de nuestras aguas minerales naturales siempre han estado garantizadas», escribió Nestlé Waters en un comunicado en ese momento.

El uso de los métodos de tratamiento fue necesario debido a «contaminaciones bacterianas o químicas esporádicas» causadas por «contaminaciones fecales» en el suministro de agua mineral, según el informe de prensa, que citaba «una nota confidencial» de la administración francesa.

Nestlé Waters France informó al gobierno francés de sus prácticas de tratamiento del agua a partir de 2021, dijo la compañía en su declaración original.

Nestlé adoptó un enfoque «transaccional», según el informe del Senado del lunes. Compartió sus irregularidades con el gobierno francés y, a cambio de poner fin a los tratamientos con filtros de carbono, ofreció en su lugar utilizar la microfiltración a 0,2 micras.

Hasta ese momento, las autoridades sanitarias francesas habían establecido que cualquier filtración por debajo de un umbral de 0,8 micras entrañaba el riesgo de alterar la composición del agua. Pero en 2023, el gobierno francés permitió a las autoridades locales flexibilizar el marco normativo mediante una acción ejecutiva para permitir el método de microfiltración más fino.

 El informe del lunes es el resultado de una investigación parlamentaria del senador socialista Alexandre Ouizille sobre las prácticas de la industria francesa del agua. La investigación de Ouizille, que siguió a la publicación de los informes de prensa el año pasado, también trató de establecer hasta qué punto la oficina de Macron puede haber estado al tanto de las prácticas de Nestlé Waters.

Ouizille y la comisión investigadora citaron a declarar al exjefe de gabinete de Macron, Alexis Kohler -que ocupó ese cargo desde 2017 hasta el mes pasado y fue descrito a menudo como «el segundo cerebro del presidente»-, pero Kohler se negó a comparecer alegando la separación entre los poderes ejecutivo y legislativo.

No obstante, la oficina del presidente francés compartió con la comisión investigadora 74 páginas de documentos en los que figuran conversaciones entre miembros del personal del presidente y Nestlé y sus grupos de presión.

«Fue al más alto nivel del Gobierno donde se tomó la decisión de autorizar la microfiltración por debajo del umbral de 0,8 micras», dice el informe publicado el lunes. «La presidencia sabía, al menos desde 2022, que Nestlé llevaba años haciendo trampas».

Durante una rueda de prensa el lunes, Ouizille insistió en que Kohler se había reunido «en varias ocasiones» con grupos de presión de Nestlé y que «como mínimo, el Elíseo estaba al corriente de lo que ocurría.»"

( Victor Goury-Laffont  , POLITICO, 19/05/25, traducción DEEPL, enlaces en el original)

14.7.15

La corrupción de Sarko

"(...) el expresidente francés Nicolas Sarkozy recibió este jueves un nuevo varapalo de la Justicia, que validó unas escuchas que le comprometen en un caso de corrupción.

El líder de la UMP, el partido de la oposición conservadora de Francia, contaba con deshacerse de una molesta instrucción sustentada en unas conversaciones telefónicas que mantuvo el año pasado con su abogado y que fueron pinchadas por los jueces que le investigaban por otro caso.
Pese a que varias asociaciones de letrados habían cuestionado la legitimidad de esas escuchas, el Tribunal de Apelación de París se mostró este jueves categórico al admitirlas como prueba en una investigación por la que Sarkzoy declaró durante 15 horas el pasado 2 de julio en calidad de detenido, algo que nunca antes había sucedido a un exjefe de Estado francés.

Al término de ese intenso interrogatorio, los jueces le imputaron por corrupción activa, tráfico de influencia y encubrimiento de violación del secreto profesional, basándose en esas escuchas. El recurso de los abogados de Sarkozy para anularlas congeló la investigación, pero ahora pueden reanudarse pese a que los letrados han anunciado que recurrirán al Tribunal Supremo, una apelación que no es suspensiva.

En el horizonte de Sarkozy aparece así un posible juicio que le llevaría a sentarse en el banquillo de los acusados en un momento en el que el expresidente está ultimando su maquinaria de guerra para tomarse en 2017 la revancha de la derrota sufrida contra François Hollande cinco años antes. (...)

 Los magistrados pincharon su teléfono ante las sospechas de que Sarkozy pudo recibir financiación del régimen libio de Muamar el Gadafi durante la campaña que en 2007 le llevó al Elíseo, un caso sustentado en declaraciones de dignatarios del país africano.

Por casualidad, los jueces descubrieron conversaciones entre el expresidente y su abogado Thierry Herzog, de las que se deducía que trataban de obtener, a través de un magistrado, información secreta de otro sumario, el que investigaba si la multimillonaria Liliane Bettencourt, heredera del imperio cosmético L'Oréal, financió ilegalmente su campaña de 2012.

Algunas de esas conversaciones han aparecido publicadas en la prensa y dejan entrever que Sarkozy estaba dispuesto a ayudar al juez Gilbert Azibert a obtener un puesto en Mónaco a cambio de que el magistrado influyera en una decisión del Tribunal Supremo sobre el caso Bettencourt.

El expresidente niega en bloque las acusaciones y avanza que ni él ni Azibert obtuvieron lo que -según los instructores- presuntamente buscaban. Pero los jueces manejan otras conversaciones de Azibert también pinchadas, que también apuntan a una connivencia ilícita con el político, sobre todo una en la que la esposa de este magistrado le reprochaba "tener chanchullos con Sarkozy". En otro momento, Herzog aseguraba a Azibert que "el trámite con Mónaco se ha hecho".                (Público, 07/05/2015)

19.9.11

Chirac y Villepin, acusados de recibir fondos ilegales de Estados africanos

"A siete meses de la cita de mayo, Bourgi ha concedido una entrevista al Journal du Dimanche en la que acusa al expresidente Jacques Chirac y al ex primer ministro Dominique de Villepin de haber recibido "maletas llenas de dinero" procedente de diversos países y dirigentes africanos. En total, según Bourgi, cerca de 20 millones de dólares que habrían servido para financiar las campañas electorales del centro-derecha en los años noventa.

"Yo mismo vi a Chirac y a Villepin contar los billetes", afirma el abogado. Tanto el ex presidente Chirac, inmerso estos días en un juicio por corrupción, como su delfín Villepin han replicado a las acusaciones con sendas querellas por difamación, y el segundo ha calificado las imputaciones como "puras fantasías". Pero, lejos de remitir, el caso no ha hecho sino crecer con las horas, y el relato del abogado franco-libanés se alargó ayer a otras épocas y otros altos líderes políticos.

Bourgi explicó en televisión que el sistema de financiación política ilegal con fondos ocultos inyectados por Gobiernos africanos ha funcionado en Francia "desde los tiempos de Pompidou, Giscard d'Estaing y Mitterrand", y acusó también a Jean-Marie Le Pen, exlíder del Frente Nacional, de haber recibido fondos de reptiles de las excolonias.

El repentino estallido del caso y la penosa imagen de las maletas llenas de dólares llevó ayer a Le Monde a preguntarse en un editorial si la V República no debería empezar a ser definida como "una República bananera"; de momento la fiscalía no ha abierto ninguna investigación oficial, pese a que la oposición y el propio diario parisino lo reclaman con insistencia."     (El País, ed. Galicia, 13/09/2011, p. 6)
 

7.7.10

La millonaria, el mayordomo, el dandi y el ministro

"Durante casi un año, desde mayo de 2009 hasta abril de 2010, uno de los mayordomos de Lilliane Bettencourt, la mujer más rica de Francia, sirvió el té y recogió la mesa con una pequeña grabadora escondida en el forro de la chaqueta y registró muchísimas horas de conversaciones privadas.

No son conversaciones cualesquiera y ahora, de carambola, amenazan con desestabilizar al Gobierno de Nicolas Sarkozy dado las jugosas revelaciones que contienen: la primera, que Florence Woerth, la esposa del ministro de Trabajo, Éric Woerth, trabajaba como asesora económica de la millonaria de la que además se ha sabido (gracias al mayordomo grabador) que escondía en Suiza varias cuentas opacas y que poseía nada menos que una isla en las Seychelles sin declarar.

La mujer de Woerth ya ha dimitido, pero da la impresión de que el culebrón no ha hecho sino comenzar, dada la cantidad de grabaciones acumuladas. (...)

En una de las grabaciones, Patrice de Maistre, gestor de la fortuna de Bettencourt explica a la anciana: "El marido de madame Woerth, a la que usted emplea, una de mis colaboradoras, es el ministro de Presupuesto, es muy simpático y además se ocupa de sus impuestos, lo que encuentro no poca cosa. Es muy simpático, un amigo".

Otro día, Maistre advierte a Bettencourt que se va a ocupar "de cierta cuenta de 65 millones de euros que tiene en Suiza" debido a los acuerdos antifraude con Francia. "Hay que llevarla a Hong Kong, Singapur o Uruguay. Si la devolvemos a Francia, va a ser complicado. Así estará usted tranquila".

De las conversaciones no se desprende que la mujer del ministro Woerth hiciera algo delictivo. Pero ¿estaba al corriente de las finanzas oscuras de Bettencourt? ¿Alertó a su marido, por entonces el ministro encargado de luchar contra el fraude fiscal?

Por lo pronto, su dimisión como asesora de la millonaria es, según líderes de la oposición, una especie de reconocimiento de que no actuó bien al aceptar el cargo. El diputado socialista Arnaud Montebourg ha ido más lejos: "Tenemos a un ministro de Presupuesto

[cargo que tenía el año pasado, cuando se grabaron las conversaciones] que al mismo tiempo era el tesorero de la UMP [el partido de Sarkozy] cuya mujer trabajaba organizando el fraude fiscal de la señora Bettencourt". (El País, ed. Galicia, internacional, 23/06/2010, p. 6)

"El Mayordomo infiel.

Pero las grabaciones no escondían solo eso. La verdadera bomba de relojería se ocultaba en la conversación de otra tarde en la que De Maistre le comentó algo enfadado a la anciana:

-Me equivoqué cuando contraté a Florence. Confieso que cuando lo hice, su marido era ministro de Presupuesto y me pidió que lo hiciera, y bueno, ahora, con el juicio y eso...

Unos meses más tarde, el gestor de la inacabable fortuna de Liliane Bettencourt volvía a mencionar al por entonces ministro de Presupuesto:

-He hecho venir al ministro Eric Woerth, madame Bettencourt.

-¿Y quién es ese?

-Bueno, es el marido de madame Woerth, la que trabaja para usted, una de mis colaboradoras, esa no muy alta... Él es muy simpático y, como ministro de Presupuesto, se ocupa de sus impuestos, lo que no es ninguna tontería. Muy simpático, un amigo.

Eric Woerth, pues, no era un ministro cualquiera en un área cualquiera. Al frente del Ministerio de Presupuesto, se encargaba por esas fechas de comandar una campaña antifraude, precisamente, contra las cuentas bancarias emplazadas en Suiza. En la UMP, el partido de Nicolas Sarkozy, se encargaba además de la tesorería. Además, promocionado desde marzo como ministro de Trabajo, ha sido comisionado por Sarkozy para encauzar la reforma de las pensiones, que prevé el retraso de la jubilación en Francia. Es decir, la medida más importante (y más contestada en la calle) del Gobierno francés en estos momentos. Concienzudo, tenaz, discreto (hasta ahora), Woerth parecía conducir tan bien el asunto que en algunos círculos ya se le señalaba como futuro primer ministro.

Así que la revelación de que su mujer trabajaba como economista asesorando a la mujer más rica de Francia, con cuentas oscuras en Suiza (o en Singapur), y que lo hacía, precisamente, cuando él era el ministro encargado de perseguir el fraude fiscal, le ha explotado a Woerth en la cara en el momento más delicado de su carrera.

Florence Woerth se apresuró a aclarar que ella desconocía los manejos financieros de su jefa en el extranjero, pero acabó dimitiendo el martes pasado para no salpicar (aún más) a su marido. Por su parte, el ministro de Trabajo ha anunciado que se querellará contra los que le han acusado de hacer la vista gorda sobre los desvíos fiscales de Bettencourt, sigue comandando la reforma de las pensiones, recibió el apoyo de Sarkozy en el último Consejo de Ministros, pero su trayectoria política parece ya lastrada para siempre: muchos dudan ya de que sea jamás primer ministro." (El País, Domingo, 27/06/2010, p. 6/7)

"Dimiten dos ministros franceses acusados de abusar del erario.

El miércoles, Nicolas Sarkozy, en una comida con diputados de su partido, avisó: "Hay comportamientos de los ministros que no me gustan". No dio nombres, pero aportó ciertos detalles -algunos de ellos evidentes- y anunció que en otoño habrá un cambio de Gobierno. No ha hecho falta esperar tanto. Ayer, dos secretarios de Estado del Gobierno francés, con rango de ministros, anunciaron su dimisión. Se trata del secretario de Estado de Cooperación, Alain Joyandet, y el de Desarrollo del Gran París, Christian Blanc.

Los dos eran blanco de muchas críticas, los dos habían sido protagonistas de episodios de corruptelas y despilfarros y constituyen el ejemplo claro de lo que Sarkozy, en esa famosa comida, prometió extirpar. (...)

Sarkozy, en la citada comida con diputados, aludió explícitamente a los puros de Blanc y a los aviones privados de Joyandet. Los parlamentarios salieron de allí con algo seguro: tanto uno como otro tenían los días contados como miembros del Gobierno francés. Pero se pensaba que lo abandonaría en otoño, no de una manera tan rápida.

Hay otro miembro del Gobierno, de mucho más rango, cuestionado por algo aún más grave: el ministro de Trabajo, Eric Woerth, acusado de un conflicto de intereses porque su mujer, Florence, trabajó para la heredera del grupo L'Oréal, Liliane Bettencourt, acusada de regentar dos cuentas opacas en Suiza. Por lo pronto, no tiene intención de dimitir. Y por lo pronto, Sarkozy asegura en público -y lo afirmó en la famosa comida- que le apoya. Pero el crédito de Woerth se debilita día a día." (El País, 05/07/2010)