Mostrando entradas con la etiqueta Caso Fabra.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caso Fabra.. Mostrar todas las entradas

24.8.21

Los escoltas de Carlos Fabra cuentan al juez el trasiego de ingresos en negro: "Te daba el sobre con dinero"

 "Los escoltas de Carlos Fabra, agentes de la Policía Local de Castellón, le echaban un cable al entonces presidente de la Diputación de Castellón realizando compras en la farmacia o recogiendo sus características gafas de sol en la óptica.

 También ingresaban en entidades bancarias sobres con dinero negro que les daba el político del PP, según reconocen en las declaraciones ante el juez que ha instruido el 'caso Fabra II' a las que ha tenido acceso elDiario.es. 

 —Él te indicaba: "Oye, ¿os importa acercaros uno de los dos, porque éramos dos, al Banco Bilbao Vizcaya e ingresáis esto a mi cuenta?"— declara ante el juez el escolta Santiago Gascón. 

 Las escenas relatadas por los escoltas del entonces presidente de la Diputación de Castellón dan cuenta del pantano caciquil en el que convirtió el fabrismo a Castellón. "Te daba el sobre, abría el dinero, había dinero efectivamente, y el chico [del banco] lo contaba. Tú firmabas", rememora el agente. "El recibo se lo daba a Fabra", añade en su explicación de la mecánica.

El magistrado Jacobo Pin intuye la podredumbre de las escenas narradas y hurga en su interrogatorio.

—¿Aunque usted no la recuerde en concreto, puede imaginar algún motivo, alguna explicación? 

—No sé cómo decírselo, nosotros éramos policías, y él era presidente de la Diputación, él trataba, cuando venía Aznar con Aznar, con ministros, con gente muy importante. Nosotros éramos un granito de arena en la inmensidad del desierto —responde el escolta.

 Otro escolta, el agente José Pérez López, alude a la cotidianidad de las labores del equipo de seguridad para explicar las gestiones que se le prestaban al político del PP, ya fuera para "recoger las gafas para no desplazar a toda la comitiva" o pasar por ventanilla con un sobre con fajos de billetes del jefe de filas de los populares en Castellón. "Era un sobre cerrado, ibas con el DNI y en ventanilla lo hacías", detalla el policía.

—Nos decía: "¿Si vas al centro, me puedes ingresar esto?". Ibas con el DNI, soy policía, no pensaba que estaba haciendo nada malo — se excusa el escolta que, como el resto de sus compañeros declaraba en calidad de investigado.

—Usted no lo vio raro...

—Yo no vi raro hacer gestiones personales para evitar toda la comitiva a recoger unas gafas. Era más práctico y más seguro. 

 "Nosotros lo que hacíamos era por seguridad, era hacer recados para evitar que él callejeara o estuviera más expuesto", explica al juez el escolta Jesús Marmeneu Viciano.

—¿En qué consistían estos recados?— pregunta el magistrado Jacobo Pin.

—Operaciones bancarias y, si necesitaba algo de la farmacia, lo comprábamos nosotros.

—¿Lo veían ustedes normal?

—Normal no, dentro de la seguridad.

El juez Jacobo Pin, a pesar de ser un gran conocedor —probablemente el más avezado— de las interioridades del fabrismo en su etapa contemporánea (el poder del clan se remonta al siglo XIX), se sorprende sistemáticamente ante la naturalidad con la que los escoltas sostienen que era de lo más normal el trasiego de fondos en sobres.

—A veces nos decía: "Os está esperando fulanito, le entregáis el sobre, le firmáis lo que le tengáis que firmar y ya está.

—¿Y era don Carlos quien le daba el sobre y era a don Carlos a quien usted entregaba lo que le daban desde el banco?

—El extracto, sí.

 El escolta Manuel Izquierdo Segura es otro de los agentes interrogados que veía "bastante normal" todo el tránsito de sobres de Carlos Fabra de aquí para allá.

—¿Era algo habitual?

—Habitual.

—Es decir, no todas las semanas pero sí una vez al mes, una vez cada dos meses (…). ¿Siempre con la misma entidad bancaria?

—No, con varias.

—¿E iban directamente a ventanilla o trataban con el director de la sucursal?

—Yo, en mi caso, con el director.

Cuando el político del PP dejó de ser presidente de la Diputación de Castellón, al dimitir por la investigación dirigida por el juez Jacobo Pin en el 'caso Fabra I', el agente dejó de prestar sus servicios. Aunque se tomó una excedencia y estuvo dos años más trabajando para Carlos Fabra, ya sin cargo institucional y con un pie en la cárcel.

—Tomamos una excedencia, un compañero y yo, y estuvimos dos años más haciéndole el servicio de la escolta.

—¿A título particular?

—No lo sé.

—¿Quién le pagaba a usted?

—Me pagaba una empresa de seguridad.

—¿Recuerda el nombre?

—Sí, Marina d’Or.

Las declaraciones de los cinco escoltas, entre otras, han servido al juez instructor de la causa y a la Fiscalía Anticorrupción para apuntalar los indicios de la presunta actividad delictiva de Carlos Fabra. Aunque comparecieron en calidad de investigados y asistidos por sus respectivos letrados, ninguno ha sido procesado. Sin embargo, la revelación de que Marina d'Or, la conocida empresa de Jesús Ger, abonaba los gastos por la seguridad de Carlos Fabra ha dado pie a que el juez haya solicitado que se abra una nueva causa penal que investigue esos pagos, que también asumió la constructora Becsa, implicada en la financiación ilegal del PP. 

El juez ve indicios de un presunto delito de prevaricación en los supuestos pagos y ha pedido que se deduzca testimonio de la declaración de los agentes Manuel Izquierdo Segura y Jesús Marmaneu Viciano. Sería el segundo caso que se investiga a consecuencia de las pesquisas, tras la reapertura de la causa del campo de golf de Borriol. Las derivadas del fabrismo parecen no tener fin."        (Lucas Marco, eldiario.es, 01/07/21)

11.1.21

Las fincas de quien fue la mano derecha de Carlos Fabra: las vendía por cinco veces su precio de compra tras recalificarlas en dos días

 "Francisco Martínez, antigua mano derecha de Carlos Fabra, fue vicepresidente de la Diputación de Castelló y alcalde de la Vall d'Alba durante 24 años. En su declaración ante el juez aseguró que desconocía que los terrenos que adquirió su socio fueran susceptibles de recalificarse para actuaciones urbanísticas porque ese no era su negociado. 

Sin embargo, la instrucción del caso ha detectado que el exalcalde y su socio adquirieron varias fincas que fueron rectificadas apenas dos días después. En algunos casos, los terrenos fueron vendidos posteriormente por un precio cinco veces superior a la promotora Lubasa, encargada del Plan de Actuación Integrada (PAI). El juez Jacobo Pin también detectó que Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castelló, posee terrenos colindantes a los de su entonces número dos.

El auto del juez al que ha tenido acceso elDiario.es desglosa las fincas que Martínez y su socio adquirían por precios muy competitivos y que, poco después, eran recalificadas para planes urbanísticos en la localidad castellonense. El promotor Raul Babiloni aportó dos fincas a la mercantil Gestintur SL el 26 de diciembre del 2005. Dos días después se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana el PAI Mas de Lluna en el que estaban incluidas. Un año después la firma vendió los terrenos a la promotora del PAI por un precio cinco veces superior a su coste de adquisición: 148.194 euros (originalmente costaron 27.766 euros).  

 Otra de las fincas adquiridas estaba afectada por el Plan Parcial Residencial Pla de l'Arc, que el Ayuntamiento de Vall d'Alba solicitó retirar después de que se incoaran diligencias tras las denuncias de la oposición en sede judicial por las sospechosas adquisiciones (Martínez declaró que la retirada fue por decisión de los técnicos). Una finca afectada por el PAI de ampliación del casco urbano de la localidad fue adquirida por 285.733,78 euros apenas cuatro meses antes de que se sometiera a información pública el programa de actuación y de su publicación oficial.

La firma promotora del Plan Parcial Residencial Pla de l'Arc y del PAI Mas de Lluna era una mercantil de la constructora Lubasa, con la que Martínez intervino en "numerosas compraventas", como alcalde y también como particular, algunas de ellas sobre fincas incluidas en las actuaciones urbanísticas y en fechas próximas a su publicación, señala el auto del juez. Otra finca, comprada por los padres de Martínez por 3.606 euros, se revendió a la filial de Lubasa por 251.854 euros. El exalcalde explicó al juez que sus padres le habían donado esa finca, mientras tramitaban su herencia en vida, y justificó el pelotazo en que había un proyecto turístico, sin actuación urbanística, y la posición de la finca era privilegiada al ser la "más alta" y tener "muchas vistas".

El expolítico del PP negó en su declaración ante el juez que se aprovechara de su condición de alcalde para adquirir las fincas a bajo precio y lucrarse con su venta tras la recalificación y adujo que todas las actuaciones urbanísticas responden a "trámites técnicos públicos que duran años". En la misma línea de defensa, el empresario Raul Babiloni declaró que la sociedad Gestintur SL, la supuesta empresa pantalla con la que se adquirieron las fincas, se creó para darle un "futuro laboral" a la hija del alcalde popular, que trabajaba para él y estaba "indecisa en su vida laboral". Babiloni sostiene que compraron los terrenos "no porque tuviesen información, sino porque podían tener futuro en Vall d'Alba, asumiendo un riesgo".

El magistrado Jacobo Pin ha dictado un auto que acuerda transformar las actuaciones a un procedimiento para el juicio ante el tribunal del jurado, tal como ha informado este diario. Pin, titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Castelló, también investiga el presunto "enmascaramiento" del patrimonio familiar de Carlos Fabra en una causa en la que también está imputado Luis Enrique Batalla Reigada, hijo del fundador de Lubasa y administrador de Becsa SAU. Durante la investigación secreta al expresidente de la Diputación de Castelló, el juez halló terrenos propiedad de Carlos Fabra y de su exmujer colindantes con los de Francisco Martínez, su antigua mano derecha."               (Lucas Marco, eldiario.es, 08/01/21)

26.11.13

Fabra logra una condena leve con el mismo tribunal que ya intentó archivar la acusación de soborno. Condenado a 4 años de cárcel, pero es absuelto de los delitos de cohecho y tráfico de influencias

"El expresidente del PP de Castellón, el todopoderoso Carlos Fabra, ha sido condenado a cuatro años de cárcel por la Audiencia provincial por delitos contra la Hacienda pública. El expresidente de la Diputación de Castellón se sentó en el banquillo acusado de delitos continuados de cohecho, tráfico de influencias y contra la Hacienda Pública, por los que la Fiscalía Anticorrupción pedía 13 años de prisión, pero el tribunal le ha absuelto de los dos primeros delitos.

 Según el fallo judicial,  al que ha tenido acceso ELPLURAL.COM, Fabra deberá pagar una multa de 693.00 euros e indemnizar a Hacienda con la misma cantidad. Su exmujer, María Amparo Fernández, condenada a dos años de cárcel por dos delitos fiscales, tendrá que asumir una multa de 274.000 euros y el pago de la misma cantidad a la Agencia Tributaria.  (...)

El juicio contra Carlos Fabra se inició en octubre tras casi 10 años de investigación, por la que pasaron nueve jueces y cuatro fiscales. El proceso se inició en 2003 por la denuncia del empresario Vicente Vilar, que acusó al político popular de cobrarle comisiones a cambio de favores políticos ante los ministerios de Sanidad y Agricultura para conseguir permisos de fabricación de productos sanitarios."            (El Plural, 25/11/2013)


"Fabra logra una condena leve con el mismo tribunal que ya intentó archivar la acusación de soborno.

 Los tres magistrados que firman la sentencia por la que el político solo recibe una condena de cuatro años por delito fiscal ya frenaron en 2012 la apertura de juicio y trataron de excluir el delito de cohecho.

El auto, fechado el 12 de mayo de 2012 y revocado por el alto tribunal en febrero de este año, ya daba por hecho que Fabra no pudo incurrir en soborno porque las gestiones que hizo ante el Gobierno en favor de un empresario no estaban vinculadas a su cargo en la Diputación"           (InfoLibre, 26/11/2013

10.10.13

Carlos Fabra, retrato de un cacique

“Yo no sé a la gente que habré colocado en doce años, pero entre Peñeta (complejo socioeducativo de la Diputación), el hospital, la Diputación, el puerto…”. 

En vísperas de las elecciones autonómicas y municipales de 2007, y sin saber que alguien lo grababa, Carlos Fabra se dirigía a los afiliados de una agrupación local: “El que gana las elecciones coloca a un sinfín de gente, y toda esa gente es un voto cautivo…; supone mucho poder, en un Ayuntamiento, en una Diputación, en todas partes”.

Carlos Fabra Carreras (Castellón de la Plana, 1946) responde al clásico patrón de cacique que utilizó el poder político para extender sus redes hasta controlarlo todo en la provincia. Absolutamente todo. Pertenece a la quinta generación de presidentes de la Diputación de Castellón. El primero de ellos fue su tío-tatarabuelo Victorino Fabra Gil, conocido como el “abuelo Pantorrilles”, que presidió la Corporación provincial de 1874 a 1892.

En el trato personal es un hombre afable, socarrón, simpático y divertido al que le gusta contar chistes –“Veo yo más con un ojo que la oposición con dos”, dijo en una ocasión– e incluso presume de ser cliente de puticlubs. 

Fabra supo cultivar sus relaciones cuando el matrimonio Aznar-Botella convirtió Oropesa (Castellón) en su primer destino vacacional cuando en los noventa llegaron al poder, y aprovechó el control que ejercía en la provincia a la hora de alcanzar acuerdos con los líderes del Partido Popular en Valencia, Eduardo Zaplana y Francisco Camps. Todos le debían rendir pleitesía para garantizarse estabilidad. Porque Carlos Fabra es de los que se cobran los favores. (...)

Las victorias de Fabra, como las del PP valenciano, se cimentaron sobre el anuncio de grandes obras faraónicas con las que embelesaba a los castellonenses: el parque temático Mundo Ilusión, la universidad virtual de Frank Gehry, un centro de convenciones diseñado por Santiago Calatrava, la Ciudad de las Lenguas… o la gran urbanización Marina d’Or, en cuyo entorno se construirían hasta 16 campos de golf convirtiendo a Castellón en uno de los principales destinos turísticos del mundo. 

Se gastaron millones de euros vendiendo humo en anuncios, anteproyectos y diseños, pero el único que vio la luz de todos sus sueños fue el aeropuerto de Castellón, donde se han enterrado 200 millones de euros.

El “aeropuerto del abuelo” construido para que “se paseen las personas” es una anécdota más de la cultura del derroche en la que se instaló el PP valenciano, y de cómo llegó a confundirse lo público y lo privado. 

Para celebrar el Masters de Golf, en el que se gastaron 12 millones de euros de las arcas públicas, se eligió el Club de Golf de Borriol que él presidía. Todo avalado por el prestigioso golfista Sergio García, con negocio en el mismo club y la hermana en la nómina de asesores de la Diputación. Todo bajo control.

Sobre Carlos Fabra recae la sospecha de haber cobrado comisiones por realizar durante años todo tipo de gestiones de intermediación. Incluso creó una empresa en 1999, Camarcas S.L., supuestamente para cobrar por estas gestiones. Como tantos otros dirigentes valencianos se sentía impune. Su poder no tenía límites y nadie lo iba a cazar. (...)

El origen de la investigación que le ha situado en el banquillo se sitúa en el enfrentamiento personal del matrimonio formado por Vicente Vilar y Montserrat Vives, amigos de Carlos Fabra y su expareja. Estos últimos apoyaron a la mujer en la batalla, y Vilar se vengó denunciando los pagos al presidente provincial para obtener licencias.

 Pero no pasaba nada. Fabra tenía la convicción de que nunca se sentaría en el banquillo. Ha presentado 141 escritos y recursos para dilatar el procedimiento. Nueve jueces y cuatro fiscales han abandonado el caso. 

El último, Jacobo Pin, llegó a pedir amparo al Consejo General del Poder Judicial por las injerencias de la Audiencia Provincial de Castellón, que siempre ha tratado de beneficiar los intereses de Fabra. De hecho, si no es por el Tribunal Supremo, hoy Fabra no sería juzgado. ¿Por qué? Las amistades. 

Lo que era un secreto a voces se conoció el pasado 14 de mayo, cuando el presidente de este organismo judicial, Carlos Domínguez, solicitó formalmente quedar al margen del proceso en base al artículo 219 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que se refiere, curiosamente, a la “amistad íntima con cualquiera de las partes”.

Fabra confía en su absolución. Y si algo no le ha fallado en esta vida ha sido la suerte. De hecho, la misma sala de la Audiencia Nacional que negó en 2008 que hubiera cometido cohecho es la encargada de juzgarlo. Nadie sabe con exactitud cuántas veces le ha tocado la lotería y si todavía le puede quedar algún boleto agraciado."            (eldiario.es, 02/10/2013)

31.5.11

"Las arcas públicas tienen 1,5 millones de euros menos de lo que deberían... que fueron para Fabra

"Las arcas públicas tienen 1,5 millones de euros menos de lo que deberían ya que, según los peritos, esa es la cantidad que dejaron de ingresar en Hacienda el aún presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, y su exesposa, María Amparo Fernández, entre 1999 y 2004.

Los Fabra, según los inspectores, no cumplieron con sus obligaciones fiscales ni en 1999 ni en bur2000 ni en 2003. Carlos Fabra tampoco lo hizo en 2002 cuando, al igual que en años anteriores, su declaración le salió a devolver. (...)

Con todo ello, concluyen que los Fabra defraudaron 1,5 millones de euros y que ingresaron en sus cuentas, durante esos años, más de 3,3 millones de euros de origen no justificado. Así, los inspectores sostienen que de los 3,6 millones iniciales que señalaron como ingresos sin documentar, los Fabra solo han podido demostrar el origen de unos 300.000 euros, es decir, el 9% del total. (...)

En cualquier caso, aún no se sabe si Carlos Fabra será juzgado por tres de los cuatros fraudes al fisco que le atribuyen los peritos. En diciembre, la Audiencia Provincial de Castellón declaró prescritos todos los delitos fiscales excepto uno." (El País, 31/05/2011)