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9.1.24

Siete años de cortijo y diez días de pesadilla: cómo una denuncia interna le explotó al jefe del antidopaje español

 "A José Luis Terreros, todavía director de la Agencia Estatal Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD), le faltaban solo unos meses para jubilarse. Nacido en 1956, este médico especializado en deporte y con cargos en Antidopaje desde 2009, iba a culminar tranquilamente una larga y relativamente silenciosa carrera. Pero le ha pasado como a esos policías de las películas que, cuanto más se acercan a la pensión, más tiros reciben. 

 En solo diez días ha pasado de ser el amo del cortijo del antidopaje español a que el Gobierno pida abiertamente que dimita y la Agencia Mundial amenace a España con sanciones. Según Marca, duda entre hacerlo ya o esperar el cese. Para su sorpresa, un cúmulo de irregularidades, disputas internas y presión internacional en año olímpico han hecho implosionar la lucha contra el dopaje. Pero para comprender cómo hemos llegado a esa navidad 'horribilis' para el antidopaje hay que retroceder casi siete años.

Terreros llegó a director de la Agencia en 2017 (entonces se llamaba AEPSAD). El Ejecutivo retiró a Enrique Gómez Bastida, un guardia civil que había dirigido la Operación Puerto, el mayor golpe al dopaje que, pese al despliegue, acabó judicialmente en nada. “Del dopaje hay poco que no conozca”, declaró Terreros en su toma de posesión. Ya se había ocupado de la materia y había sido apartado en 2013, pero se mantuvo como asesor. Su nombramiento dejó un regusto amargo en el equipo saliente, que recuerda el desbarajuste de tramitación de positivos que encontró al llegar.

Médico con experiencia, fue director del centro de medicina del deporte en Aragón, de trato amable, y en ese momento iba a cambiar el enfoque de la lucha antidopaje. De un guardia civil se pasaba a un médico. No había mayor mensaje. 

En aquel momento, España ya había acumulado suficiente fama internacional de tolerancia con el dopaje. “En la Operación Puerto no fuimos capaces de sancionar a Valverde, que lo tuvo que hacer el comité olímpico italiano, Zapatero defendió a Contador y Rajoy a Marta Domínguez. España es muy tolerante con la corrupción y el dopaje es corrupción”, explica Juan Manuel Alonso, que fue presidente de la comisión médica de la Federación Internacional de Atletismo.

Terreros fue sobreviviendo a todos los ministros del ramo. El dopaje no interesaba. La CELAD se convirtió en su coto. Aparentemente, no había grandes escándalos. No hubo ninguno grande, pero sí muchos pequeños: anomalías, actuaciones extrañas que sus críticos, a veces excargos de Antidopaje, denunciaban como connivencia con deportistas. En España, en caso de duda, la moneda siempre caía del lado del deportista. Terreros culpaba a los jueces o al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), pero la realidad es que había muchas gateras para que se escapasen positivos por dopaje. Su red era tan grande que no caían peces.

El TAD, por ejemplo, anuló la sanción al ciclista Ibai Salas por pasaporte biológico y la propia abogacía del Estado se encargó de pleitear contra la Agencia Mundial Antidopaje en la Audiencia Nacional para dejarlo impune. La CELAD, que defendía que no hacía falta regulación específica para sancionar por pasaporte biológico, dejó a otros cinco deportistas compitiendo sin saber cómo gestionar esos positivos. Los expedientes que abría en 2019 los dejaba en suspenso ese mismo día.

Pero no era solo eso. Como reveló 'footballeaks', tras un partido con el Real Madrid, Sergio Ramos quiso ducharse antes de un control antidopaje y desobedeció al agente de control, pero nunca fue sancionado porque debía haber dos agentes y no uno. El despedido meses después fue el agente de control. Esa noticias aparentemente no le dañaban, no tenían mucho eco. Pero sí fueron creando un caldo de cultivo. 

El pasado otoño, y al amparo de la ley de protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción, aprobada este año, una persona de dentro de la CELAD acudió al ministerio con información. 

 Lo que allí se contaba era una bomba. No solo había cinco casos por pasaporte biológico en un limbo (algo que Terreros ya había contado), no solo estaba procesado su número dos (como reveló ABC) por, presuntamente, manipular un control de una deportista amateur. Había más. Un velocista nacionalizado, Patrick Chinedu Ike, por ejemplo, había dado positivo por nandrolona en 2019, pero nunca había sido expedientado. No es que se le abriese un expediente y se archivase por un defecto de forma, sino que la CELAD lo había mandado a un cajón. Chinedu siguió compitiendo como si nada.

En noviembre, después de que la competencia de Deporte pasase del Ministerio de Cultura al de Educación, con Pilar Alegría al frente, la persona denunciante amplió la información. El caso Chinedu tenía conexión con la realización durante años de controles antidopaje por un solo agente, pese a que la norma española vigente hasta 2022 establecía –aunque de forma algo confusa– que debía haber dos. La empresa alemana Professional Worldwide Controls - PWC (no es una de las 'big four', no) ganaba sistemáticamente los contratos de la CELAD pero se estaría ahorrando dinero en controles. Cuando luego había un positivo era fácil anularlo.

Educación puso al subsecretario del ministerio al frente de la investigación. Pilar Alegría acababa de recibir las competencias en Deporte y estaba descubriendo el caso. Solo entonces, la CELAD abrió expediente a Chinedu. Había competido más de cuatro años sin problema.

Las advertencias de los organismos internacionales

El pasado 26 de diciembre, elDiario.es revelaba el positivo en un cajón de Chinedu y que había seguido compitiendo. Dos días después, Relevo publicaba que PWC reaizaba controles con un agente en lugar de dos. 

La respuesta de Terreros y la CELAD fue quitar hierro al asunto, contestar que eran infracciones menores, deportistas de segunda fila y que no tenía sentido protegerlos. Sobre los controles con un agente, defendieron que la normativa española no obligaba realmente a hacerlos con dos (a pesar de que el mismo Terreros había aconsejado archivar expedientes cuando el sancionado alegaba esa circunstancia en su defensa). Un día después, el 29 de diciembre, y como destapó elDiario.es, Terreros formalizó el último contrato con PWC. Esa sería su obra póstuma.

Un día después, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) entraba en el caso. En un correo a este diario, su portavoz aseguraba, sobre el caso Chinedu, que “retrasos injustificados no serían tolerados”. Una advertencia de la AMA en año olímpico es algo serio. 

El dos de enero, Educación ya tenía concluido el informe iniciado con la denuncia interna. Con el visto bueno de la Abogacía del Estado, el presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, recién llegado al cargo, lo envió a la Fiscalía por si apreciaba delito. Era un punto de no retorno. La CELAD tiene su propio estatuto y al director no lo nombra ni lo cesa la ministra directamente sino que hay que convocar ese organismo. El 14 de diciembre había dimitido Víctor Francos como secretario de Estado para el Deporte, así que o Terreros hacía lo mismo o habría guerra. Era insostenible trabajar con alguien a quien has denunciado a la fiscalía.

En un primer momento, Terreros buscó batalla. Se defendió en prensa y alegó que la AMA estaba al corriente de todo, que había avalado su gestión de los casos, tanto de los cinco positivos por pasaporte biológico congelados como el de Chinedu. Según la CELAD, la AMA le había felicitado.

“España tiene que cambiar mucho”

Pero su estrategia saltó el viernes por los aires. Al filo del mediodía, la AMA lanzó un durísimo ataque en un comunicado en el que avisaba de consecuencias contra el deporte español si no había cambios. “La AMA puede confirmar que durante varios meses, dentro de su programa de cumplimiento, ha sabido de problemas relacionados con la CELAD, incluidos varios problemas relacionados con test y la gestión de sus resultados”. El presidente de la AMA, Witold Bańka, declara: “Estoy decepcionado con el nivel de cooperación que recibimos de la CELAD [...] El hecho de que haya positivos que no han sido gestionados en tiempo, a pesar del seguimiento de la AMA, es inaceptable”.

Según el organismo mundial, con capacidad para llegar a expulsar a Rusia de unos Juegos, habían sido estos los que habían impulsado que tres positivos por pasaporte biológico pasasen a las federaciones internacionales para ser sancionados ya que España no lo hacía.

 Solo unas horas después, el ministerio se sumaba en otro duro comunicado en el que la ministra Alegría pedía la dimisión de Terreros y advertía de que si no se iba pedirían su relevo en el próximo consejo rector. En solo unos días, Terreros estaba solo. Después de siete años en un balneario, había pasado una navidad de pesadilla. Aunque Terreros seguía viendo conspiraciones exteriores, los que le señalaban no estaban en montañas lejanas. Ha sido una denuncia de dentro de la CELAD, la AMA y el Ministerio quienes lo han sentenciado. Su sustituto tiene poco tiempo para recomponer la relación con la AMA y recuperar crédito internacional.

“España tiene que cambiar mucho y hacer una reflexión de que si tenemos esa credibilidad tan mala es porque en los últimos 25 años no hemos hecho nuestro trabajo. Hay que cambiar mucho y si lo hace será por necesidad”, señala Alonso. Si en los últimos años los ministerios ignoraron el dopaje, ese tiempo se acabó."                 (Rafael Méndez, eldiario.es, 06/01/24)

23.2.21

Alex Schwazer, historia de un dopaje manipulado La justicia italiana absuelve al atleta, excampeón olímpico de marcha, y considera “altamente creíble” que sus muestras fueran alteradas para que diera positivo Alex Schwazer durante la 50 km de Roma en mayo de 2016.

 "Alex Schwazer tiene 36 años, es italiano y fue campeón olímpico de 50 km marcha en los Juegos de Pekín 2008. No pudo revalidar título en Londres 2012 porque dio positivo por EPO poco antes de la ceremonia de apertura. Fue sancionado cuatro años. Cumplió castigo y en 2015 decidió volver de forma limpia.

 Para ello se puso en manos de Sandro Donati, entrenador paladín de la lucha antidopaje que en los años ochenta fue apartado de la Federación italiana de atletismo por negarse a dopar a sus atletas. “Quiero demostrar que voy fuerte sin ayuda. No quería terminar siendo un dopado”, declaró el marchador en una entrevista con este periódico en mayo de 2016. Reconoció su error, se comprometió a competir limpio y a someterse a todo tipo de controles por sorpresa y a cualquier hora del día.

Iba como un tiro hacia una medalla en los Juegos de Río. Pero en Brasil no pudo competir. En un control del 1 de enero de 2016 dio positivo por testosterona. Desde entonces, lleva cinco años batallando para demostrar que le tendieron una trampa. Este jueves la justicia italiana –en Italia el dopaje es delito- le ha absuelto. No se dopó.

 “El juez de instrucción preliminar considera altamente creíble que las muestras de orina sacadas a Alex Schwazer el 1 de enero de 2016 fueron alteradas para que diera positivo y así conseguir la suspensión y el descrédito tanto del atleta como de su entrenador, Sandro Donati”, escribe el juez Walter Pelino en un auto de 87 páginas.

Es más, considera Pelino que “existen solidas evidencias de que en el intento de impedir que eso se demostrara, se cometieron una serie de delitos”. Entre ellos, la obstrucción del procedimiento por parte de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) y de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA). 

Mintieron, según el juez, sobre la cantidad de orina conservada. Se negaron a entregar las muestras y presionaron al laboratorio de Colonia para que siguieran sus consignas. El juez probó, además, irregularidades en la cadena de custodia de los frascos en los que se encontró una concentración “anómala y no fisiológica” de ADN del atleta. 

Desde el principio, el juez de instrucción trabajó en la hipótesis de que esa concentración se debía a una manipulación de la orina de Schwazer. Y así lo ha dejado claro en el auto en el que archiva la causa penal del atleta (que en 2016 fue condenado por al TAS con 8 años de suspensión). “No sólo la hipótesis de manipulación permite explicar cómo y por qué se haya encontrado una anómala concentración de ADN, sino que esta constituye la única explicación convincente”.

 La historia del dopaje de Schwazer es lo más parecido a una novela de espionaje. Para él y su entrenador han sido cinco años de pesadilla. Sin contar que no pudieron competir en Río y que tampoco podrán hacerlo en Tokio (a no ser que el Comité Olímpico Internacional le conceda una medida de gracia). Un médico de la IAAF llamó a la puerta de Schwazer el 1 de enero de 2016, festivo, para que se sometiera un control antidopaje por sorpresa. 

Ese control se ordenó el 16 de diciembre de 2015, día en el que el marchador testificó en el juicio penal contra Pierluigi Fiorella (médico de la federación italiana) y Roberto Fischetto (responsable antidopaje de la IAAF), quienes, supuestamente, empujaron a Schwazer y a otros atletas a usar EPO antes de los Juegos de Londres. Su declaración contribuyó a la condena en primer grado de ambos (fueron absueltos luego en apelación). En una escucha telefónica, Fischetto llegó a decir “Este crucco [alemán, por el apellido Schwazer] tiene que morir”.

El laboratorio de Colonia analizó las muestras de Schwazer y las consideró negativas. Así lo registró también en el sistema ADAMS (el entorno web de los deportistas en el que, entre otras cosas, informan sobre su localización y conocen sus resultados de control de dopaje). No consideraron sospechoso el valor de 3,46 de epitestosterona (testosterona externa, es decir, no producida por el organismo) que encontraron. La relación normal entre testosterona y epitestosterona es de 1-1 y las normas permiten hasta un 1-4. “Era una cantidad tan mínima que la atribuyeron al consumo de alcohol [día siguiente a la Nochevieja] ya que el alcohol libera una cantidad mayor de testosterona”, explicaba Donati.

La IAAF, sin embargo, sí consideró sospechoso ese valor y pidió analizar las muestras con un examen más caro (el IRMS) que permite testar y detectar la testosterona sintética. La que, finalmente, se encontró en la orina de Schwazer y certificó su positivo. Donati siempre se preguntó por qué la federación internacional pidió analizar una muestra que dio negativo y por qué tardó más de un mes (desde 13 de mayo al 20 de junio de 2016) en comunicar el positivo al atleta (algo que se suele hacer a los pocos días). Donati siempre sospechó que las muestras habían sino manipuladas y el abogado de la defensa pidió que se hiciera un análisis de ADN.

La IAAF y la obstrucción del procedimiento

La petición de la prueba fue aceptada por el fiscal y solicitada por el juez Pelino que, en el auto, vuelve a recordar cómo tardó dos años en conseguir que el laboratorio de Colonia entregara las muestras A y B a los dos peritos nombrados por él. Tuvo que pedir dos veces una rogatoria internacional. La WADA y la IAAF no querían que los frascos de Schwazer, que finalmente evidenciaron una concentración de ADN “anómala”, salieran de ese laboratorio. El juez acusa en el auto a la IAAF de obstrucción en el procedimiento y de mentir sobre las muestras y la cantidad de orina que contenían. A los peritos intentaron colarles incluso frascos sin sellar.

En un intercambio de emails recogido en su día en el escrito del juez, el abogado de la IAAF en Lausana (Ross Wenzel) y el jefe antidopaje de la IAAF (Thomas Capdevielle) hablan de complot contra AS [las presuntas iniciales de Alex Schwazer] y presionan al director del laboratorio de Colonia para que las muestras no salgan de ahí. La entrega se ordenó el 12 de noviembre de 2016 y, sin embargo, no fueron entregadas hasta el 7 de febrero de 2018. “Los frascos [que normalmente se identifican con un código numérico] llevaban el nombre del pueblo de Schwazer [Racines, 4.000 habitantes], por lo que el anonimato no estaba garantizado […] La cadena de custodia se ha demostrado inconsistente: Hans Geyer, director del laboratorio de Colonia, pretendió entregar a los peritos una muestra, que aseguraba ser la B, sin sellar; la A tampoco estaba sellada; la cantidad que había dentro no se correspondía a la declarada previamente…”, escribió el juez tras la instrucción preliminar.

Una vez conseguidas las muestras, los peritos encontraron una concentración de ADN de Schwazer demasiado elevada para ser considerada fisiológica. En la muestra A había 350 pico-gramos; en la B, 1.200. El juez ordenó así dos estudios periciales para descartar primero que esa alta concentración dependiera de un “esfuerzo elevado” [lo hizo recogiendo con análisis de 50 atletas de alto nivel] y luego para demostrar científicamente que el ADN tiende a bajar y no a subir con el paso del tiempo y debido al “estrés térmico” de la congelación y descongelación. Los ocho análisis a los que se sometió Schwazer durante la investigación registraron 295 pico-gramos. Las muestras de los 50 atletas de alto nivel evidenciaron una bajada del 70% de concentración de ADN después de seis meses de la recogida y una bajada del 87% después de un año. ¿Cómo era posible que entre enero de 2016 y febrero de 2018 la concentración de ADN de Schwazer, en vez de bajar, subiera? ¿Cómo se explicaba la “sensible divergencia” (más de 3/1)” entre la muestra B y la A?

La WADA amenaza con acciones legales

El juez explica en el auto que la manipulación es “la hipótesis más concreta, convincente y coherente” también por las “carencias” en la cadena de custodia que la “han convertido posible” en cualquier momento. “La WADA y la IAAF no toleran controles externos y están preparadas para impedirlos hasta tal punto de que son capaces de hacer declaraciones falsas y cometer fraudes procesales. Es una maquinaria para desacreditar a los demás sin ningún reparo”, escribe el juez.

“Aparte Giovanni Malagò [presidente del Comité Olímpico Italiano], que ha intentado echar una mano, me he encontrado con el silencio del mundo del deporte. Han sido cinco años de lucha durísima, me hubiese gustado sentir más apoyos”, ha comentado Donati. No es la primera vez que uno de sus atletas es víctima de una manipulación. Hace 22 años la muestra de orina de Annamaria Di Terlizzi fue manipulada con cafeína para que diera positivo. El entrenador fue colaborador de la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) durante 12 años y ayudó a destapar la base de datos encontrada en el ordenador de un médico italiano de la IAAF con centenares de perfiles hemáticos anómalos de atletas de todo el mundo, sobre todo rusos. En marzo de 2016 la WADA le envió una carta para prescindir de sus servicios.

 “La WADA ha notado con grave preocupación los comentarios hechos por el juez del Tribunal de Bolzano sobre el caso Schwazer. Si bien la decisión es larga [87 folios tiene el auto] y tendrá que ser evaluada en su totalidad, la WADA está consternada por las múltiples acusaciones imprudentes e infundadas hechas por el juez contra la organización y las demás partes implicadas en este caso”, se lee en el comunicado que publicó la organización mundial antidopaje pasadas las 11.30 de la noche en las redes sociales. Asimismo asegura haber aportado “pruebas contundentes” durante el juicio que fueron corroboradas por peritos independientes y “rechazadas por el juez en favor de teorías infundadas”. Añade que una vez haya analizado la sentencia, considerará “todas las opciones disponibles, incluidas acciones legales”.                   (Eleonora Giovio, El País, 18/02/21)

24.11.16

34 medallistas de Pekín 2008 y Londres 2012 se doparon con el anabolizante que dio la gloria a la RDA

"Un pequeño descubrimiento de laboratorio de 2013, la aplicación de la novedosa cromatografía líquida a la detección de anabolizantes, ha provocado un terremoto olímpico. Puestas bajo la lupa de la nueva técnica viejas muestras de orina congeladas y ya analizadas en vano de los Juegos de Pekín 2008 y Londres 2012, diversos laboratorios antidopaje han descubierto moléculas invisibles en el primer análisis.

En los reanálisis se ha hallado 98 muestras positivas. El Comité Olímpico Internacional (COI) ya ha descalificado a 75 de esos deportistas, y ha hecho públicos sus nombres: 45 de ellos fueron medallistas a los que se ha pedido que devuelvan sus trofeos.

Las medallas deberán ser entregadas a los atletas limpios que se vieron privadas de ellos por los tramposos, a deportistas como la levantadora de pesas Lidia Valentín, quinta en Pekín y cuarta en Londres, que se convertirá en medallista de plata de 2008 y de oro de 2012 tras la descalificación de tres rivales en cada cita.
Todo comenzó a finales de 2013, cuando los responsables del laboratorio de Colonia comunicaron que se habían llevado la sorpresa del siglo cuando comenzaron a aplicar la cromatografía líquida en lugar de la tradicional cromatografía de gases en las muestras de orina. Donde pensaban que no hallarían nada especial, encontraron en pocos meses 266 positivos.

La cifra era todo un récord, pero no fue eso lo que dejó estupefactos a los técnicos. Lo que más les sorprendió fue que los dos productos dopantes detectados no eran novedosos, sino dos esteroides anabolizantes conocidos de toda la vida y que se creía en desuso, tan básicos eran, y se descubrió que seguían ganando medallas.

Uno era el estanozolol, el anabolizante que puso de moda en 1988 el canadiense Ben Johnson con su positivo tras ganar los 100 metros de los Juegos de Seúl. El otro era el turinabol, sustancia con un pedigrí más antiguo todavía, un anabolizante que devolvía al mundo del deporte a 40 años antes, a la época del milagro olímpico de la extinta República Democrática de Alemania (RDA).

Fruto de una política de dopaje de Estado que obligaba a todos sus deportistas de elite, hombres y mujeres, a tomar una pastilla de turinabol con el desayuno desde juveniles, la RDA, un país de apenas 16 millones de habitantes, consiguió 409 medallas en las cinco citas olímpicas de verano en las que participó entre México 68 y Seúl 88. En Montreal 76, Moscú 80 y Seúl, la RDA fue la segunda en el medallero, solo superada por la Unión Soviética.
“Con las viejas técnicas de laboratorio, el turinabol o el estanozolol, tenían una ventana de detección muy pequeña. Apenas una semana después de la última toma ya era invisible para nuestros radares”, explica Jesús Muñoz-Guerra, jefe del departamento de Control de Dopaje de la AEPSAD, la agencia española antidopaje y autor de un estudio sobre la detección del turinabol.

 “Con la cromatografía líquida somos capaces de descubrir nuevos metabolitos [la molécula en que se convierte el producto una vez en los riñones] que permanecen más en la orina y encontramos el anabolizante incluso dos semanas después de la ingesta. Los deportistas siguieron recurriendo al turinabol calculando los viejos tiempos de excreción y cayeron en la red años después”. Durante los Juegos de Londres solo hubo ocho positivos.

 Los hallazgos de Colonia entusiasmaron al COI, que ordenó poco después que se aplicara la nueva técnica a 1.243 muestras congeladas seleccionadas de los Juegos de Pekín y Londres, con notable éxito. En 34 de las 45 muestras de medallistas positivas la sustancia hallada ha sido el viejo turinabol; en siete, el conocido estanozolol, dos sustancias baratísimas.

 En ninguna muestra, sin embargo, se ha podido hallar ni rastro de EPO o de manipulación sanguínea, la otra gran pata del dopaje.

Los anabolizantes son magia para las disciplinas de fuerza y velocidad; la EPO, para las de resistencia. No extrañó, por tanto, que la mayoría de medallistas tramposos descalificados por el COI (27 de 45) provengan de la halterofilia, el deporte que mejor combina fuerza y velocidad, la especialidad en la que más directa es la relación entre dopaje y ganancia.

Esta relación positiva es más fuerte entre las mujeres, cuyo organismo genera una cantidad simbólica de testosterona. que entre los hombres: 32 de los 45 medallistas descalificados son mujeres.

El caso Zaripova

Tampoco extraña a los especialistas que la inmensa mayoría de los países implicados formaran en su tiempo parte de la extinta Unión Soviética, cuya cultura olímpica incluía el dopaje con anabolizantes entre sus clásicos y la halterofilia, un deporte de práctica barata pues no precisa de instalaciones sofisticadas, entre sus tradiciones más queridas. Las cifras también reflejan la imposibilidad de efectuar controles fuera de competición en algunos países.
Siete de los medallistas positivos provienen de Kazajistán y 17 de Rusia. Aparte de la mayoría de levantadores de pesas, 13 medallistas eran atletas. En la lista del turinabol figuran algunos de los grandes nombres del atletismo ruso: la lanzadora de martillo Tatiana Lysenko, campeona mundial en 2011 y 2013, desposeída del oro olímpico de Londres; las saltadoras de altura Anna Chicherova, campeona olímpica de 2012 y mundial en 2011, que perdió la medalla de bronce de Pekín 2008 (el contraanálisis no confirmó el positivo detectado en 2012) y Yelena Slesarenko, campeona olímpica en Atenas 2004, descalificada de su cuarto puesto en Pekín, o Yuliya Zaripova, especialista de 3.000 metros obstáculos, que ejemplifica la locura del dopaje.
Zaripova posee el título de campeona mundial de 2009, que consiguió por la descalificación por dopaje de la ganadora en la pista, la española Marta Domínguez. En Barcelona 2010 se proclamó campeona de Europa por delante de la palentina y también ganó el Mundial de 2011 y el oro en Londres 2012.

 Del título mundial fue desposeída en 2013 por su pasaporte biológico; del olímpico, hace unas semanas, tras los reanálisis del COI que han hecho temblar decenas de podios y puesto fin a la era del turinabol.


Los efectos milagrosos de la píldora del desayuno


Tras la caída del muro de Berlín, en 1989, y la reunificación alemana se desclasificaron los documentos secretos que la Stasi guardaba en los que se describía el plan de dopaje de Estado en la RDA. En ellos tiene gran protagonismo el uso del Oral-Turinabol, el nombre comercial del anabolizante fabricado por Jenapharm. Sus efectos se describen como milagrosos, tal como lo cuenta el especialista Werner Franke.

En uno de los documentos se señala que todas las medallas de la RDA en pruebas de velocidad y fuerza en Múnich 72 se basaron en el turinabol, también clave para que las nadadoras de la RDA de voz grave y profunda e inmensas espaldas ganaran 11 de los 13 oros disputados en Montreal 76.

En un informe del responsable del Servicio Médico del Deporte, el organismo que controlaba el dopaje, se ponen ejemplos de los efectos del turinabol en el rendimiento. Con solo 20 miligramos al día durante 11 semanas una lanzadora de peso mejoró su marca en dos metros.

Otros ejemplos indican que en planes de cuatro años con turinabol, los hombres mejoran hasta cuatro metros en lanzamiento de peso y las mujeres hasta cinco; en disco, 12 metros los hombres y 20 las mujeres, y éstas hasta 10 metros en martillo y 15 en jabalina. También lo usaban en la pista las mujeres, que mejoraban sus marcas en 400m hasta en 5s, en 10s en los 800m y en 1.500m.

Los informes no hablaban de los efectos secundarios: los tumores, la masculinización de las deportistas, las muertes y las enfermedades que aún padecen."             (El País, 22/11/16)

Casos de dopaje en los JJ.OO. de Pekín 2008


Deportista País Deporte Puesto Sustancia
Alexander POGORELOV Rusia Atletismo 4 Turinabol
Alexandru DUDOGLO Moldavia Halterofilia 9 Estanozolol
Anastasia KAPACHINSKAYA Rusia Atletismo 2 Turinabol
Andrei RYBAKOU Bielorrusia Halterofilia 2 Turinabol
Anna CHICHEROVA Rusia Atletismo 3 Turinabol
Asset MAMBETOV Kazajstán Lucha 3 Estanozolol
Chrysopiyí DEVETZÍ Grecia Atletismo 3 Estanozolol
Chunhong LIU China Halterofilia 1 GHRP-2
Denis ALEXEEV Rusia Atletismo 23 Turinabol
Denys YURCHENKO Ucrania Atletismo 3 Turinabol
Dmitry LAPIKOV Rusia Halterofilia 3 Turinabol
Ekaterina VOLKOVA Rusia Atletismo 3 Turinabol
Elena SLESARENKO Rusia Atletismo 4 Turinabol
Hripsime KHURSHUDYAN Armenia Halterofilia 11 Estanozolol
Inga ABITOVA Rusia Atletismo 6 Turinabol
Intigam ZAIROV Azerbaiyán Halterofilia 9 Turinabol
Irina NEKRASSOVA Kazajstán Halterofilia 2 Estanozolol
Iryna KULESHA Bielorrusia Halterofilia 4 Turinabol
Ivan YUSHKOV Rusia Atletismo 10 Turinabol
Josephine Nnkiruka ONYIA España Atletismo 9 Metilhexanamine
Khadzhimurat AKKAEV Rusia Halterofilia 3 Turinabol
Khasan BAROEV Rusia Lucha 2 Turinabol
Lei CAO China Halterofilia 1 GHRP-2
Maiya MANEZA Kazajstán Halterofilia NC Estanozolol
Maria ABAKUMOVA Rusia Atletismo 2 Turinabol
Marina SHAINOVA Rusia Halterofilia 2 Turinabol
Mariya GRABOVETSKAYA Kazajstán Halterofilia 3 Turinabol
Nadezda EVSTYUKHINA Rusia Halterofilia 3 Turinabol
Nastassia NOVIKAVA Bielorrusia Halterofilia 3 Turinabol
Natalya DAVYDOVA Ucrania Halterofilia 3 Turinabol
Nizami PASHAYEV Azerbaiyán Halterofilia 5 Turinabol
Olha KOROBKA Ucrania Halterofilia 2 Turinabol
Samuel Adelebari FRANCIS Catar Atletismo 16 Estanozolol
Sibel ÖZKAN Turquía Halterofilia 2 Estanozolol
Soslan TIGIEV Uzbekistán Lucha 2 Turinabol
Taimuraz TIGIYEV Kazajstán Lucha 2 Turinabol
Tatyana FIROVA Rusia Atletismo 2 Turinabol
Tigran MARTIROSYAN Armenia Halterofilia 3 Turinabol
Vita PALAMAR Ucrania Atletismo 5 Turinabol
Vitaliy RAHIMOV Azerbaiyán Lucha 2 Turinabol
Vladimir SEDOV Kazajstán Halterofilia 4 Estanozolol
Wilfredo MARTINEZ Cuba Atletismo 5 Acetazolamida
Xiexia CHEN China Halterofilia 1 GHRP-2
Yarelys BARRIOS Cuba Atletismo 2 Acetazolamida
Yulia CHERMOSHANSKAYA Rusia Atletismo 1 Turinabol

Casos de dopaje en los JJ.OO. de Londres 2012


Deportista País Deporte Puesto Sustancia
Alexandr IVANOV Rusia Halterofilia 2 Turinabol
Almas UTESHOV Kazajstán Halterofilia 7 Turinabol
Anatoli CIRICU Moldavia Halterofilia 3 Turinabol
Andrey DEMANOV Rusia Halterofilia 4 Turinabol
Apti AUKHADOV Rusia Halterofilia 2 Turinabol
Cristina IOVU Moldavia Halterofilia 3 Turinabol
Dmitry STARODUBTSEV Rusia Atletismo 4 Turinabol
Dzina SAZANAVETS Bielorrusia Halterofilia 4 Estanozolol
Ekaterina GNIDENKO Rusia Ciclismo 8 Turinabol
Evgeniia KOLODKO Rusia Atletismo 2 Turinabol
Hripsime KHURSHUDYAN Armenia Halterofilia 3 Turinabol
Iryna KULESHA Bielorrusia Halterofilia 3 Turinabol
Kirill IKONNIKOV Rusia Atletismo 5 Turinabol
Maiya MANEZA Kazajstán Halterofilia 1 Estanozolol
Maksym MAZURYK Ucrania Atletismo 18 Turinabol
Margaryta TVERDOKHLIB Ucrania Atletismo 26 Turinabol
Marina SHKERMANKOVA Bielorrusia Halterofilia 3 Turinabol
Nataliya ZABOLOTNAYA Rusia Halterofilia 2 Turinabol
Oleksandr DRYGOL Ucrania Atletismo 34 Turinabol
Oleksandr P'YATNYTSYA Ucrania Atletismo 2 Turinabol
Pavel KRYVITSKI Bielorrusia Atletismo 28 Turinabol
Rauli TSIREKIDZE Georgia Halterofilia 9 Turinabol
Svetlana PODOBEDOVA Kazajstán Halterofilia 1 Estanozolol
Tatyana LYSENKO Rusia Atletismo 1 Turinabol
Yauheni ZHARNASEK Bielorrusia Halterofilia 9 Turinabol
Yulia KALINA Ucrania Halterofilia 3 Turinabol
Yuliya ZARIPOVA Rusia Atletismo 1 Turinabol
Zulfiya CHINSHANLO Kazajstán Halterofilia 1 Estanozolol

18.9.15

Casi 150 medallas olímpicas, bajo sospecha de dopaje... 10 de las medallas de los Juegos de Londres fueron logradas por atletas con valores hemáticos dudosos

"Un informe difundido por la televisión pública alemana ARD, según el cual apenas se abrió procedimiento o sancionó a un tercio de los atletas sospechosos de dopaje, ha desatado la alarma del ámbito olímpico y las críticas al proceder de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF).

El reportaje, realizado en paralelo por la ARD y el diario Sunday Times, se basa en una lista de 12.000 controles antidopaje, sobre un total de 5.000 atletas, correspondientes al periodo entre 2001 y 2012 y contenidos en el banco de datos de la IAAF. De acuerdo con estos análisis, no se ha actuado contra la gran mayoría de los sospechosos, entre los que se encuentran campeones olímpicos y mundiales.

Apenas sobre un tercio del total se han abierto procedimientos o han sido sanciones, los restantes dos tercios no han sufrido consecuencia alguna, afirma la ARD, en un comunicado difundido este fin de semana coincidiendo con la difusión de su reportaje.

El reportaje de la televisión alemana lleva por título "Dopaje secreto: el imperio de las sombras en el atletismo" y ha provocado ya reacciones de estupor entre la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

"Esto es alarmante. Estamos indignados por la dimensión de esas inculpaciones", apuntó el presidente de la AMA, Craig Reedie, en un aparte del congreso del Comité Olímpico Internacional (COI), en Kuala Lumpur. La citada agencia abrió ya el pasado diciembre investigaciones sobre el dopaje masivo en Rusia, también a raíz de las informaciones difundidas entonces por la ARD.

Por su parte, la IAAF ha asegurado que los datos recogidos en el reportaje han sido recogidos "sin consentimiento", por lo que la Federación tomará las "medidas necesarias" para defender sus "derechos" y los de los atletas. "La IAAF es consciente de las graves acusaciones hechas contra la integridad y competencia de su programa de lucha contra el dopaje", reza el comunicado del organismo.

"Los datos se basan en gran medida en el análisis de una base de datos de la IAAF de datos médicos privados y confidenciales que se ha obtenido sin consentimiento", prosigue."          (Público, 02/08/2015)


"12.000 análisis de sangre de 5.000 atletas. Es la base de datos de la IAAF (Federación Internacional de Atletismo, en sus siglas inglés) a la que ha tenido acceso la cadena de televisión alemana ADR y el periódico británico The Sunday Times

Una bomba que puede estallar hasta convertirse en el mayor escándalo de dopaje, a dos semanas del comienzo de los Mundiales de Atletismo de Pekín. Los datos a los que han tenido acceso los dos medios de comunicación han sido analizados, previo consejo de las mismas personas que se los filtraron, por dos de los mejores expertos en temas antidopaje, los científicos Robin Parisotto y Michael Ashenden.

 Este último asegura que muestran que el atletismo está en la misma “posición diabólica” que el ciclismo durante la época de Lance Armstrong, cuando, según las autoridades estadounidenses, el equipo de este “puso en marcha el programa de dopaje más sofisticado, profesionalizado y exitoso que el deporte haya conocido en su historia”.

La base de datos revela que un tercio de las medallas de los Juegos y Mundiales disputados entre 2001 y 2012 fueron conseguidas por atletas cuyos análisis hemáticos muestran valores sospechosos. Es decir, apuntan al posible consumo de sustancias ilegales para mejorar su rendimiento.

Las medallas que están bajo sospecha son 146, 55 de ellas de oro. Los datos también revelan que más de 800 atletas tienen valores “altamente sospechosos de dopaje o cuanto menos anormales”. Entre ellos no figuran Usain Bolt y Mo Farah, este último recientemente ha sido sometido a un interrogatorio por miembros de la agencia antidopaje de EE UU debido a su relación con el entrenador Alberto Salazar, en la diana de diversas investigaciones por suministrar presuntamente sustancias prohibidas.

 Los datos divulgados apuntan a que 10 de las medallas de los Juegos de Londres fueron logradas por atletas con valores hemáticos dudosos. Rusia, según las informaciones periodísticas, se convierte en el epicentro mundial de las sospechas ya que más del 80% de sus atletas habrían ganado medallas de forma dudosa.

 El diario británico señala que 415 de los sospechosos son atletas rusos y 77 kenianos. Las federaciones de ambos países han negado las acusaciones, que atribuyen a una “campaña de difamación”. Hay un incremento, siempre según el informe, de las transfusiones de sangre y de la utilización de mini-dosis EPO para aumentar la cantidad de los glóbulos rojos, los que transportan el oxigeno y permiten así aumentar la resistencia.

Una fuente de la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) ha confirmado a este periódico que la IAAF tenía conocimiento desde hace años que en la base de datos había valores hemáticos anormales pero que no actuó. Y que ahora, siempre según la misma fuente, se escuda en que la mayoría de esos datos son anteriores al pasaporte biológico. Este es obligatorio desde el 1 de diciembre de 2009; mientras que los datos hacen referencia a un periodo de tiempo más amplio (2001-2012).

Fuentes próximas a la IAAF explicaron que la base de datos fue utilizada para las investigaciones que permitieron poner en marcha el pasaporte biológico. Y que una vez que este entró en vigor, los análisis facilitaron destapar algunos casos de dopaje. El pasaporte biológico, que recoge y almacena todos los datos sobre las propiedades y las variables en la sangre de los atletas, fue introducido, precisamente, para determinar los valores hemáticos naturales y no tener que esperar que apareciera una anomalía para sospechar de la conducta de los atletas.

La IAAF admite la veracidad de los informes difundidos, pero señala que se trata de “datos médicos confidenciales y privados que han sido obtenidos sin consentimiento”, por lo que amenaza con acciones legales. La federación, con todo, se declara “consciente de que se han formulado graves acusaciones sobre la integridad y competencia de su programa antidopaje”.

El presidente de la AMA, Craig Reedie, mostró su alarma ante el escándalo. "Estas acusaciones requieren un análisis exhaustivo para determinar si ha habido incumplimientos en virtud del Código Mundial Antidopaje y, si es así, qué acciones tomar por la AMA o por otros organismos", aseguró Reedie.

Sebastian Coe, presidente del comité organizador de los Juegos de Londres y candidato a presidir la IAAF, dijo: "Sé que la IAAF se toma muy en serio este tipo de acusaciones y habrá una respuesta detallada sobre este asunto".      (  , El País,  Madrid 2 AGO 2015)

1.10.13

Una red de dopaje: 11 médicos deportivos y entrenadores, 21 atletas y otros tantos aficionados, 21 ciclistas, dos deportistas paralímpicos, 50 ciclistas aficionados y 11 triatletas

"Xavier Llobet, triatleta olímpico en Atenas 2004, habla por teléfono con el exciclista del Kelme Jordi Riera Valls. Son las 9.54 del 1 de febrero de 2011. Riera tiene el teléfono pinchado dentro de una operación policial sobre dopaje. Hablan en catalán. “¿Qué pasa, crac?”, es el saludo. Tras comentar brevemente su plan de entrenamiento pasan a la farmacología.

Riera. Los Actos salen a 150.
Llobet. Vale...
R. Cada caja.
Ll. Vale.
R. ¿Lo digo bien? Sí, vale.
Ll. Vale, ¿qué más?
R. ¿Cuántas quieres?
Ll. Oh, tres. Son 350.
R. Después, el clembu a 60.
Ll. Vale.
R. Después, ¿algo más de aquello?
Ll. No, porque todo lo otro ya lo tenía, ¿no?
R. Bueno, ¡el tratamiento aquel!
Ll. Sí.
R. ¿Lo quieres hacer? Yo, yo, es que, Xavi, lo tengo, lo tienes muy... lo conté para hacer 12 pinchazos.
Ll. Pues venga.
R. O sea, seis, seis inyecciones que te las puedes ir combinando. Tienes para mucho, eh.
Ll. Vale, ¿entonces a cuánto sale esto?
R. Esto sale cada inyección unos 30 euros.
Ll. O sea, has dicho seis: seis por... tres, ¿18, no?
R. Ahí.
Ll. Vale, pues esto así. Vale. Yo ahora...
R. Así.
Ll. Cero, diez, diez, quince, quince, me llevo una, son 750 euros.
R. Vale, y aquí entran tres Actos, dos...
Ll. Dos, dos cle, clembu y seis, seis inyecciones de aquellas.
R. ¿Dos clembus quieres o uno?
Ll. Uno, uno, uno, uno, uno, sí pon uno, pero después ya es menos. Después son seis... Bueno 700, 700.
R. El clembu cada caja cuesta 60, pero van más.
Ll. Pues 700, al final son 700 euros. Justos.
R. Vale, espera, tres Actos, un clemb...
Ll. Y seis de aquellas que me has dicho.
R. Y seis de aquellas, que entonces serán aquellos tratamientos para los males que uno era el Testo. Que después te tengo que explicar cómo se tiene que hacer.
Ll. Vale.
R. Esto lo tendré esta semana quizá.
Ll. Bueno, y con lo otro también, ¿no?
R. Sííííí y lo otro tío, que tienes Andriol, y tienes de todo ahí.
Ll. Vale, entonces.
R. Y, y un huevo de Aire.
Ll. Vale, pues yo ahora lo preparo y te lo doy ahora aquí cuando...
R. Tres Actos, un clemb y seis inyecciones de aquellas. Ah, y te he guardado una cosa...
Ll. Sí.
R. Y quiero que lo pruebes esto, bueno, eh, es muy caro.
Ll. Mmm.
R. Pero compraron muchos y dijo, ostras, y cada uno, uno de nosotros se queda...
Ll. Mmm.
R. ... Dos ampollas. Una me la he quedado yo y la otra... te, te la daré a ti de regalo.
Ll. ¡Hostia! Vale, vale, guay, perfecto.
R. Y una de estas es como cuatro HMG.

El Actos es presumiblemente Actovegin, conocido también como “EPO de los pobres”, un fármaco que incrementa la obtención de energía a través de la glucosa y que está prohibido en el deporte por sus graves efectos secundarios. El clembuterol es un anabolizante que aumenta la masa muscular. 

El Andriol es un preparado con testosterona. El HMG es un precursor de la hormona del crecimiento. Un huevo de aire es probablemente Solcoseryl, conocido como gas bus, un derivado de plasma bovino que mejora el transporte de oxígeno.

 Dos semanas después de esta conversación, que figura transcrita en unas diligencias judiciales, los Mossos d’Esquadra anuncian la detención de siete personas. Entre los implicados está Riera. La Operación Cursa está en marcha y la policía autónoma catalana, bajo el mandato de un juez de Olot (Girona), busca a los intermediarios y a los responsables de una farmacia de Andorra que ha enviado por mensajería 536 paquetes entre el enero de 2010 y el 10 de marzo de 2011. El 40% fueron a decenas de atletas, entrenadores y personas relacionadas con el deporte en España y Portugal. (...)

Las declaraciones forman parte de un gran procedimiento judicial —uno más— sobre el dopaje en España. Y, como otros, ha terminado aguado. El Comité Español de Disciplina Deportiva, el máximo tribunal deportivo, anuló a finales de julio la sanción que le impuso la federación de triatlón a Llobet y a otros cuatro deportistas.

 El caso ha generado malestar en el Gobierno y la hasta el viernes directora de la agencia antidopaje, Ana Muñoz, no oculta su enfado y se confiesa “indignada”: “No es aceptable”. (...)

El juzgado trasladó la documentación al Consejo Superior de Deportes (CSD). Aunque el dopaje no fuese delito, quizá al organismo responsable del deporte le interesarían los nombres que allí salían. Lo principal es una lista de deportistas que habían adquirido sustancias dopantes. Incluye la sustancia que compraron, la cantidad, la fecha, el pago y el envío.

 Proceden del clonado del ordenador de la farmacia. Allí hay diez culturistas, seis atletas de nivel medio (entre ellos, Gustavo Platas o Felipe Carnicer), doce ciclistas profesionales (entre los que estaba Vicente Ballester Martínez, detenido en la Operación Puerto).

 Pero en los más de 1.800 folios que abarca figuran más deportistas. Hay un listado de gente que había recibido envíos de la farmacia, pero de los que se desconoce el contenido porque los datos no estaban ya en el ordenador de la botica y los nombres salen de las empresas de mensajería.

 Hay 11 médicos deportivos y entrenadores, 21 atletas y otros tantos aficionados, 21 ciclistas, dos deportistas paralímpicos, 50 ciclistas aficionados y 11 triatletas.

Hay dos paquetes al estadio del Real Oviedo Club de Fútbol, entonces en Segunda B; otro a Jeroni Llorca, médico del Hércules de Alicante y del Sport Clinic Arena, y a la promesa del medio fondo David Bustos, entre muchos otros. (...)

Mientras la parte penal sigue en instrucción contra los distribuidores, las sanciones deportivas apenas avanzaron. Solo una federación, la de triatlón, se personó en el caso para estudiar la parte que afectaba a sus triatletas. Lo hizo en septiembre de 2012, tras conocer de manera informal lo que se cocía allí. 

Con las declaraciones en la mano, abrió expedientes y en primavera de 2013 comenzó a sancionar. Cayeron 13 suspensiones. A Jessica Rodríguez, campeona de España en 2010, le impuso dos años de suspensión por haber comprado Trigon Depot, un corticoide que se puede usar con prescripción. (...)

En total, de decenas de deportistas mencionados por los mossos apenas hay sanciones. Solo triatlón se personó en la causa. Suspendió a 13 y los cinco primeros deportistas que han recurrido al tribunal deportivo ganaron. Atletismo dice que no ha expedientado. Ciclismo está a punto de imponer sanciones, pero archivó algunos de los que sancionó triatlón, como el caso de Llobet. (...)"             (El País, 29/09/2013)

12.9.13

La República Federal de Alemania alentó el dopaje en JJOO y Mundiales de fútbol. Con la inyección Kolbe

El remero Peter-Michael Kolbe, durante los Juegos de Montreal en 1976

 "La historia del dopaje y el deporte en Alemania, aquella que señalaba como único diablo a la extinta RDA, es bien posible que tenga ahora que reescribirse a causa de un documento de 800 páginas escrito por un grupo de investigadores de la Universidad Humboldt de Berlín, que demuestra que el gobierno de la República Federal de Alemania, promovió, financió y ocultó una extensa práctica de dopaje entre sus deportistas, una medida ilegal destinada a ganar medallas en los Juegos Olímpicos y también en los torneos mundiales de fútbol.

El documento revive, por ejemplo, una larga sospecha que se arrastra desde hace décadas y que señala que algunos jugadores de la selección alemana, que se coronó campeona del mundo en 1954, habrían consumido sustancias dopantes.

 La leyenda señala que los jugadores recibieron inyecciones de vitamina C, pero una parte del estudio de la Universidad de Humboldt sostiene que hay indicios de que algunos jugadores (no revela nombres) recibieron metanfetamina antes de los partidos clave.

Los autores del estudio, que lleva como título Dopaje en Alemania desde 1950 hasta hoy desde un punto de vista histórico-sociológico en el contexto de una legitimación ética, ofrecen la conclusión de que en el deporte practicado en Alemania Occidental se llevó a cabo una amplia, pavorosa e inédita práctica de dopaje, que se practicó incluso entre jóvenes escolares. 

El estudio nunca fue publicado, pero fue filtrado al Süddeutsche Zeitung, que el sábado público un extenso reportaje bajo el título Ganar a cualquier precio.

Aunque las practicas del dopaje en la joven RFA se iniciaron después del fin de la última guerra mundial, los fundamentos para la práctica sistemática de dopaje, fueron creados con la fundación, en 1970, del Instituto Federal de Ciencias Deportivas, que desde un comienzo comenzó a promover el uso de anabolizantes, estrógenos y dopaje sanguíneo.

 El estudio revela que las autoridades políticas no sólo toleraron, sino que estimularon el dopaje. El Ministerio del Interior federal, por ejemplo, no oculto el deseo de que los atletas de la RFA ganaran el máximo de medallas en los Juegos de Múnich 72, el gran escaparate.

 “Nuestros atletas deben competir en las mismas condiciones que los del Bloque Oriental”, dejó saber el ministro del Interior de la época, Hans Dietrich Genscher. “A usted como médico deportivo solo le pido una cosa: medallas en Múnich”. El funcionario respondió con una pregunta. “¿Cómo podemos lograrlo si solo falta un año para los Juegos?” “Me da lo mismo”, respondió el ministro.

El voluminoso documento también revela un capítulo oscuro y siniestro y que recuerda de alguna forma, los experimentos que llevaron a cabo algunos médicos alemanes durante la dictadura nazi. Las autoridades deportivas autorizaron, en forma secreta, que los médicos experimentaran con anabolizantes en los escolares para investigar si las sustancias tóxicas podían influir en el desarrollo de los jóvenes.

El Süddeutsche Zeitung ilustra su información con la foto simbólica del remero Peter-Michael Kolbe, cinco veces campeón del mundo, que dio nombre a un cóctel de productos dopantes llamado la inyección Kolbe. Según el estudio universitario, este cóctel le fue inyectado unas 1.200 veces a un nutrido grupo de deportistas alemanes occidentales durante los Juegos de Montreal 76."                           (El País, 03/08/2013) 

6.2.13

Armstrong: “Me dopé por arrogancia y por mi instinto insaciable de victoria”

"Oprah Winfrey no esperó un minuto:

—¿Alguna vez tomaste sustancias dopantes prohibidas?, empezó la entrevista.
—Sí, contestó Lance Armstrong.
—¿Alguna vez consumiste EPO?
—Sí.
—¿Te hiciste transfusiones de sangre?
—Sí.
—¿Utilizaste testosterona, cortisona y hormona del crecimiento?
—Sí.
—¿Usaste sustancias prohibidas o transfusiones en todas tus victorias en el Tour?
—Sí.
—¿Es posible ganar el Tour de Francia sin doparse, en siete ocasiones seguidas?
—En mi opinión, no.

El ciclista más laureado de la historia de este deporte reconocía así públicamente haber consumido sustancias prohibidas entre los años 1998 y 2005, cuando dominó con puño de hierro el mundo del ciclismo.

 La confesión de Armstrong ante la influyente presentadora norteamericana es también un reconocimiento de que mintió en sus declaraciones juradas ante la Agencia Antidopaje Estadounidense (USADA) y los tribunales de justicia, lo que podría dificultar sus casos pendientes y valerle una acusación por perjurio.
 
Armstrong se había comprometido a contestar estas preguntas con la verdad y tenía permiso para emplear monosílabos. Los detalles llegarían después. El ciclista admitió que se había dopado pero que dejó de hacerlo tras ganar su séptimo Tour de Francia:

 "La acusación de que me dopé después de mi regreso [el estadounidense se retiró tras su séptimo entorchado francés y luego volvió para intentar ganar un octavo], no es cierta. La última vez que crucé la línea roja fue en 2005".

El tejano admitió que ha acabado diciendo la verdad "demasiado tarde". "Esta historia fue perfecta durante demasiado tiempo”, aseguró “Vences al cáncer, te casas felizmente, ganas siete Tours... Ahora la historia ya es demasiado tóxica y trágica".

 Winfrey llegó a intentar que el de Austin le diera detalles sobre cómo funcionaba la trama de dopaje descubierta por la USADA. "Tyler Hamilton [excompañero de equipo] te ha acusado de inyectarte EPO en una tienda en el aparcamiento de una competición y de tirar las jeringuillas en unas latas en cuanto supisteis que podían pillaros". Armstrong evadió por primera vez una respuesta clara:

 "No lo recuerdo, pero no voy a decir que sea mentira". “¿Temió en algún momento que le pillaran?", insistió la presentadora. “No había controles fuera de la competición, así que el consumo ilícito se puede programar. Ya sé que esto suena raro para ti", le dijo a la presentadora.

El ciclista definió además el dopaje como una circunstancia de la época, parte de la cultura de su generación. ¿Estás diciendo que tenías que seguir tomando sustancias prohibidas para ganar? ¿Que era así de común? "Sí. Es como decir que teníamos que inflar nuestras ruedas o que debíamos llevar agua en los bidones. Era parte del trabajo".

El especial de la cadena OWN, propiedad de Winfrey, intercaló en la entrevista detalles de la investigación de la USADA, la agencia antidopaje de Estados Unidos, que acusó a Armstrong de liderar su equipo del US Postal en lo deportivo y en la trama de dopaje. "Nunca hubo órdenes a otros deportistas. 

Era una época competitiva y aún así eligieron no doparse", contestó el ciclista, señalado como impulsor y muñidor de la trama dopante por los miles de folios con constituyen el sumario de la investigación de la agencia estadounidense. "Ahora mismo no soy el hombre más creíble en el mundo, pero yo nunca despedí a un ciclista por no querer consumir sustancias dopantes".

Sin embargo, la presentadora le presionó por las muchas ocasiones en las que Armstrong ha coaccionado a excompañeros, les ha acusado de mentir e incluso les ha denunciado ante la justicia -a pesar de saber, como reconoció anoche, que decían la verdad sobre él. ¿Cabe la posibilidad de que otros ciclistas pensaran que si usted se dopaba, ellos debían hacer también?, inquirió. "Es posible", concedió Armstrong. "Y lo acepto al 100%”.

"Estaba acostumbrado a controlar todos los aspectos de mi vida, he controlado todo lo que yo hacía”, dijo Armstrong de los ataques a médicos, preparadores y excompañeros de equipo. "¿Es esa tu manera de ser? ¿Atacas a aquellos que dicen algo que no te gusta?" "Sí, toda mi vida".

“Intentaba controlarlo todo. He sido así siempre. Crecí sintiéndome amenazado y siempre he peleado”. Aseguró también que el cáncer le enseñó que tenía que hacer lo que fuera para sobrevivir y Winfrey le interrumpió: "Doparse también es hacer cualquier cosa por vencer, ¿por qué lo hiciste?". "Mi instinto insaciable de ganar, ganar a todo. Esa arrogancia, esa actitud, al final no la puedes negar ni esconder. Lo veo hoy, no es nada bueno".

Tras emitir el discurso ofrecido por el ciclista en el podio de París, minutos después de ganar su séptimo y último Tour de Francia, en 2005, y en el que atacó a “quienes han dejado de creer en el ciclismo”, Armstrong reconoció que se equivocó al pronunciar esas palabras. “Me siento avergonzado. Me retiré indmediatamente después, fue muy estúpido marcharme así".

"¿Qué te llevas cuando sabes que has ganado haciendo trampa?", le preguntó Winfrey al ciclista. "Hay más disfrute en el proceso de preparación", le contestó. "¿Te parece que hiciste algo malo?" "No, y sé que da miedo".

 "¿Sentiste que mentías al doparte?" "En ese momento, no". Armstrong justificó también su dopaje como “parte de las reglas del juego”, habló de pertenecer a “una generación de ciclistas” sin dar más detalles y aclaró, eso sí, que su confesión le hace una persona “más feliz”.

Winfrey preguntó a Armstrong si pensaba que aquellos ciclistas que no se doparon eran unos ‘pringados’. El deportista estadounidense repuso que no cree que nadie estuviera obligado a doparse, pero que no es su lugar decir quién mintió y quién no. Tuvo pocas palabras positivas, pero unas de ellas fueron para el doctor Michele Ferrari, considerado el ‘maestro del dopaje’ y una de las claves de la trama. “Es un buen hombre”, dijo el ciclista.

En referencia a otros miembros del equipo, negó haber reconocido ante Tyler Hamilton que hubiera dado positivo en un test antidopaje y que después diera dinero a la Unión Ciclista Internacional para taparlo. "Di dinero porque me lo pidieron, claro que ahora no me va a creer nadie". Emma O’Reilly, perteneciente al equipo médico, tampoco logró una disculpa durante la entrevista:

 “Es cierto que le acosé. Le llamé puta y zorra, pero nunca le llamé gorda”. O’Reilly fue denunciada además por Armstrong, quién admitió haber demandado “a tanta gente” que ya no sabía a cuántos. ¿Cómo pudiste denunciar a tanta gente sabiendo que decían la verdad?: "Lo sé, es un gran defecto", respondió.

Armstrong alegó que las acusaciones de Floyd Landis fueron el punto de inflexión de su relación con el dopaje, pero niega que le rechazara como miembro de su equipo después de ser acusado también. "Siempre le defendí", aseguró. "Yo no estaría aquí sentado si no hubiera vuelto a la competición". El ciclista sostiene que nunca habrían detectado su dopaje de no haber regresado al Tour de Francia en 2009 y 2010.

"Todo el mundo tiene razón al sentirse engañado y defraudado. Mi labor ahora es recuperar esa confianza". El estadounidense aseguró que no tiene autoridad moral para ser él mismo quien pida ahora mismo un esfuerzo para limpiar la imagen del ciclismo. "Falté el respeto a las reglas de lo que más me gustaba. Si hubiera una reconciliación y me invitan a colaborar, seré el primero en responder".    (El País, 18/01/2013)