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12.7.26

Europol destapa la mayor red de manipulación de partidos de fútbol por las apuestas... dos partidos de la Liga de Campeones fueron manipulados, incluido uno en suelo británico... y también catorce encuentros de clasificación para la Europa League... “Se han pagado en en efectivo sumas de dinero de hasta 100.000 euros por partido”... el beneficio obtenido por la red criminal fue de 700.000 euros en un partido del campeonato de primera división austriaco entre el Red Bull Salzburg y el Hartberg... el fútbol es un océano de corrupción, tanto a escala nacional como internacional... no extraña que Miami sea el centro de las tramas, ya que los bancos de Florida siempre se han dedicado al blanqueo del dinero procedente del narcotráfico a escala del continente americano (mpr)

"Cientos de apuestas y partidos manipulados han sido descubiertos por una investigación de Europol. La famosa Liga de Campeones de Europa no se escapa del fraude. “Es la mayor investigación de amaños de partidos de fútbol de toda la historia”, dijo el lunes el director de Europol, Rob Wainwright, en La Haya, donde Europol tiene su sede.

Es en Europa donde se han detectado la mayoría de los fraudes, 380, mientras que se han registrado otros 300 partidos sospechosos en todo el mundo, que son objeto de una investigación separada. La mayoría de los partidos eaminaods por Europol se jugaron en las ligas turca, alemana y suiza. Catorce acusados ya han sido condenados en la primera parte de este caso, a un total de 39 años de cárccel, pero aún quedan cien más por aparecer. De los 425 sospechosos, 151 viven en Alemania y 66 en Turquía.

La Liga de Campeones se ha visto salpicada por la investigación. Dos partidos fueron manipulados, incluido uno en suelo británico, dijo Wainwright. Catorce encuentros de clasificación para la Europa League también están bajo el escrutinio de Europol.

“Es la obra de una organización criminal sofisticada que tiene su sede en Asia y trabaja con relevos en Europa”, añadió Wainwright. El fraude involucra al empresario de Singapur, Wilson Raj Perumal. Su nombre aparece en varios casos de corrupción prominentes, incluidos Sudáfrica y Zimbabwe, cuando fue condenado en Finlandia en 2011 por sobornar a jugadores del campeonato nacional.

Los investigadores estiman que los partidos amañados arrojaron un beneficio de más de 8 millones de euros. “Se han pagado en en efectivo sumas de dinero de hasta 100.000 euros por partido”, dice Friedhelm Althans, para quien el fraude socava la credibilidad de clubes, jugadores y empresas de apuestas deportivas. En un solo partido, el beneficio obtenido por la red criminal fue de 700.000 euros, durante un partido del campeonato de primera división austriaco entre el Red Bull Salzburg y Hartberg.

El FBI investiga a la Asociación Argentina de Fútbol

El fútbol es una de las mayores cloacas del mundo. En Estados Unidos el FBI investiga las operaciones financieras de la Asociación Argentina de Fútbol (AFA), que involucran cientos de millones de dólares que fluyeron a través de los bancos de Florida.

Más de 300 millones de dólares en ingresos de patrocinio enviados a través de bancos con sede en Miami han violado las leyes estadounidenses que rigen el lavado de dinero y el fraude bancario.

Miami es la sede no oficial del fútbol argentino fuera de Argentina. Desde la victoria de Argentina en la Copa Mundial 2022, la AFA ha expandido su presencia en Estados Unidos. La federación abrió oficinas a fines de 2023, lanzó proyectos de desarrollo juvenil en el sur de Florida y fortaleció las asociaciones comerciales en todo Estados Unidos antes del comienzo de la actual Copa Mundial de la FIFA.

El FBI se centra en TourProdEnter, una empresa de Florida que sirvió como representante comercial internacional exclusivo de la AFA para acuerdos de patrocinio en el extranjero.

Los investigadores examinan si los pagos de patrocinio de empresas multinacionales, incluidas Adidas y otros socios internacionales, se encaminaron a través de la empresa de Florida antes de llegar a Argentina, en lugar de seguir la estructura de pago tradicional de la Federación.

Aunque la AFA tiene su sede en Buenos Aires, los fiscales estadounidenses asumen competencias para investigar las transacciones financieras que se mueven a través de bancos o empresas estadounidenses.

Los fiscales revisan si el movimiento de dinero a través de las instituciones financieras de Estados Unidos constituye un delito federal, incluido el lavado de dinero, el fraude electrónico o el fraude bancario si los investigadores determinan que las transacciones ocultan la verdadera fuente o destino de los fondos.

Según los informes, la investigación se centra en el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino, junto con las relaciones financieras de la Federación con socios comerciales externos.

El FBI ha entrevistado al empresario deportivo argentino Guillermo Tofoni durante la Copa del Mundo como parte de la investigación. Están buscando información sobre la negociación de los contratos de patrocinio internacional y el movimiento de dinero a través de empresas con sede en Estados Unidos.

También investigan las acusaciones de que algunos ingresos de patrocinio pueden haber sido desviados a los bolsillos personal es de los dirigentes.

La investigación estadounidense es distinta de los procedimientos contra Tapia en Argentina. Los tribunales argentinos permitieron que Tapia viajara a Estados Unidos a pesar de las acusaciones que involucran la gestión de fondos fiscales y de seguridad social. Esas acusaciones no están relacionadas con la investigación financiera del FBI en Florida.

El fútbol es un océano de corrupción

Los procesamientos por corrupción del Departamento de Justicia de la FIFA se iniciaron en 2015, cuando la fiscalía estadounidense utilizó el sistema bancario de Estados Unidos para investigar a los dirigentes internacionales del fútbol acusados de soborno, crimen organizado y lavado de dinero.

En el caso actual, los fiscales están utilizando una teoría jurisdiccional similar al examinar las transacciones que supuestamente pasaron a través de las instituciones financieras estadounidenses, a pesar de que las organizaciones y muchas personas involucradas tienen su sede en el extranjero.

Miami se ha convertido en el punto focal de una de las investigaciones financieras más seguidas por el fútbol internacional. Estados Unidos utiliza este tipo de procedimientos judiciales como instrumento de presión. Las acusaciones van y vienen según intereses de política internacional.

No obstante, el fútbol es un océano de corrupción, tanto a escala nacional como internacional y tampoco extraña que Miami sea el centro de las tramas, ya que los bancos de Florida siempre se han dedicado al blanqueo del dinero procedente del narcotráfico a escala del continente americano, pero especialmente de Colombia.

El Inter de Miami

Además de David Beckham, los propietarios del equipo de fútbol Inter de Miami, en el que juega Messi, son los hijos del gusano cubano Mas Canosa, uno de los contrarrevolucionarios más conocidos del exilio.

Uno de los hijos, Jorge, es presidente de la Fundación Nacional Cubanoamericana, de la empresa MasTec y del Real Zaragoza, que compró en 2022.

Como tantos otros clubes de fútbol, el Inter de Miami es un proyecto de especulación capitalista. Su historia comenzó en el 2014, cuando se creó la marca comercial. En aquel momento Beckham pagó 25 millones de dólares. Ahora se cotiza en más de mil millones y aspira a entrar entre los diez clubes de fútbol más valiosos del mundo.

Es perfecto para blanquear el dinero negro de los mafiosos latinoamericanos." 

(mpr21, 12/07/26) 

15.8.24

Vuelven las casas de apuestas a la Liga gracias al Tribunal Supremo de Manuel Marchena. El ultraderechista Javier Tebas ha llegado a un acuerdo con la casa de apuestas Luckia, que financió la caja b del PP, como patrocinador de la Liga de fútbol tras la sentencia del Supremo que anuló la normativa para limitar su publicidad

 "Las casas de apuestas son una lacra social entre los más jóvenes y la ludopatía sigue arruinando a familias en barrios obreros y hablan de ella como la heroína del siglo XXI por su brutalidad llevándose hasta vidas por delante. España es uno de los países con más menores ludópatas de Europa. Sin embargo, los muy pequeños avances contra las casas de apuestas han sido tumbados por el comando judicial español. La justicia en Andalucía dio la razón al gobierno de Juanma Moreno del PP y tumbó la normativa municipal de Kichi en Cádiz que prohibía los salones de juego, casinos y casas de apuestas cerca de los colegios, y el Tribunal Supremo ha abierto nuevas rendijas para los patrocinios de las casas de apuestas en el fútbol con la sentencia que anuló aspectos clave de la ley del juego de Alberto Garzón que limitaba esta publicidad. Gracias a la decisión del Supremo de Marchena, Luckia será uno de los patrocinadores de la Liga 2024-25, que arranca este jueves 15 de agosto y finalizará el 25 de mayo de 2025.

El auge de estas casas de apuestas en nuestro país no es casual. Su entramado tiene nombres y apellidos relacionados al PP. El gobierno del PP favoreció a las casas de apuestas durante su mandato. Le bajó los impuestos un 5% y la presencia en barrios obreros se disparó un 140%. Cristóbal Montoro rebajó 5 puntos la tributación para las casas de apuestas y creó un paraíso fiscal del juego en Ceuta y Melilla para ellas. Trabajó desde su gabinete privado para la industria del juego y su hermano sacó tajada con las licencias del juego online. Rafael Catalá venía del lobby de las apuestas en Codere antes de ser ministro de Justicia. Es uno de sus peces gordos como puerta giratoria de nuevo volvió en la actualidad a trabajar para Codere, una de las casas de apuestas favorecidas por el PP y que patrocinó al Real Madrid de Florentino Pérez.

Cuando uno rasca en el negocio de las casas de apuestas se encuentra este tipo de cosas propias de la mafia. El exministro Rafael Catalá invitó al juez Marchena para dar charlas en la fundación de la casa de apuestas de Codere. El vídeo sigue disponible en Youtube.

El periodista malagueño Alejandro Torre explica las vinculaciones de Luckia con el PP y el crimen organizado y consta como donante de la caja b con 100.000 euros por parte de la matriz EGASA del empresario José González. Esta casa de apuestas nacida en Galicia tiene su sede en Ceuta para pagar menos impuestos. Núñez Feijóo le hizo entrega del premio a la Excelencia Empresarial cuando fue presidente de la Xunta de Galicia.

Han sido muy pocos los futbolistas que se han posicionado en contra de esta mafia de las casas de apuestas. Cuando llegaron las casas de apuestas al fútbol español y los medios de comunicación lavaban la imagen a este negocio, el único jugador que se opuso fue Frederic Kanouté. Se tapó con un esparadrapo la casa de apuestas que patrocinaba al Sevilla. Años más tarde el futbolista Borja Iglesias se pronunció también en contra: "No me gustan las casas de apuestas. Prefiero ganar algo menos y que no estén"."             (Fonsi Loaiza , Diario Red, 15/08/24)

17.12.23

La conexión iraní del millonario fraude en las apuestas del Mundial de Qatar y LaLiga

 "La investigación sobre la trama de estafas en apuestas deportivas desmantelada por la Policía Nacional en mayo en la Operación Mursal conduce hasta Irán. Las pesquisas del Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (Cenpida, especializado en la lucha contra los amaños) han situado en este país asiático el canal de la aplicación de mensajería instantánea Telegram donde la red conseguía los códigos que le permitían acceder de modo ilegal a la señal de televisión de los satélites antes de que las imágenes fueran emitidas y, de este modo, hacer apuestas fraudulentas con las que supuestamente estafó millones de euros a casas de juego.

La policía española detectó la utilización de este sofisticado y novedoso sistema en partidos de la última Copa Mundial de Fútbol, disputada en Qatar a finales de 2022, y de LaLiga de la pasada temporada, así como en encuentros de la Bundesliga alemana y de competiciones de fútbol de Asia y Sudamérica. Interpol y la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) han emitido sendas notificaciones para alertar de este fraude desconocido hasta ahora.

En el caso de Interpol, sus responsables han emitido a las policías de los 196 países que la integran lo que se conoce como “notificación morada”, una comunicación en el que explica los modus operandi de organizaciones criminales para que las autoridades tomen “medidas preventivas”. En este caso, la agencia policial recomienda “encarecidamente” que, además, se le traslade “cualquier información sobre investigaciones” en los que aparezca este sistema, del que recalca que es utilizado por “organizaciones criminales con alta sofisticación tecnológica”, según un documento interno. En el mismo sentido, Europol pide a las policías de la UE que compartan “cualquier caso relevante” que descubran de este fraude, del que destaca que permitió a la trama obtener “millones de euros de ganancias ilícitas”.

En España, la investigación sigue abierta y ya han sido detenidas una veintena de personas, entre ellas el señalado por la policía como presunto cabecilla, Bogdan Vorovenci, un ciudadano rumano sin antecedentes que reside en la localidad de Cabanillas del Campo (Guadalajara, 10.000 habitantes), y Juan Gayá Salom, uno de los principales pronosticadores de apuestas deportivas (tipster) de Europa con miles de seguidos en redes sociales. Los principales implicados están acusados de los delitos de pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares en el ámbito deportivo, estafa a los operadores de juego, falsedad documental, falsificación de moneda y blanqueo.

La Operación Mursal se inició en 2020, tras detectar el Cenpida apuestas on line sospechosas en competiciones internacionales de tenis de mesa, una modalidad deportiva que siguió disputándose durante la pandemia. Las pesquisas, que dirige la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, pusieron en primer lugar el foco en Yavor Ivanov Andreev, un exjugador búlgaro de este deporte que residía en España. A través de él, los investigadores llegaron a Vorovenci, con el que presuntamente Andreev intercambiaba información para apostar en competiciones presuntamente amañadas de deportes en todo el mundo. Las pesquisas revelaron que, además de la compra de jugadores —hay seis futbolistas de equipos de la Liga 3 de Rumania imputados en este país por estos hechos—, la trama utilizaba dos sistemas novedosos en los que se aprovechaba de lo que en lenguaje técnico se conoce como delays (retrasos) de las retransmisiones deportivas para hacer apuestas fraudulentas.

Este retraso con el que llegan las imágenes de los encuentros a las pantallas de los operadores de juego (de entre 20 y 120 segundos, según el documento de Europol) les permitía hacer decenas de apuestas ganadoras. En el más sofisticado de los dos sistemas, la red se valía de antenas parabólicas de 2,40 metros de diámetro —más del doble del habitual— instaladas en el domicilio del presunto cabecilla. Con ellas, este se conectaba a los satélites e interceptar las imágenes enviadas por las cámaras desde los estadios antes de que estas llegasen a los estudios de producción televisiva y fueran emitidas.

Para hacerlo, se valía de unos códigos (conocidos como feeds) con los que burlaba la codificación de la señal de televisión y, así, lograba recibirla con antelación en su propio ordenador. Después, tanto él como otros miembros de la trama apostaban en la modalidad conocida como “en directo” o con el término inglés live —en la que las cuotas que se pagan cambian de valor con gran celeridad— a qué equipo iba a marcar el siguiente gol, lanzar un córner o recibir una tarjeta.

Estos códigos los conseguían supuestamente en un canal iraní de Telegram llamado Hack Sat Feed (forma apocopada de Hacker Satellite Feed) donde los usuarios los comparten de manera ilegal. En su notificación, Interpol destaca que con este sistema la red conseguía “adelantarse a la señal que reciben los operadores de juego” y “apostar a circunstancias o eventos de los que ya conocía el resultado, eliminando el azar y consumando la estafa”. Las pesquisas de la policía española han encontrado indicios de que lo hicieron así en encuentros de fútbol de ligas asiáticas, como la que se disputa en China, y sudamericanas, así como en partidos de tenis de la ATP.

El segundo método utilizado por la trama era enviar a uno de sus integrantes al estadio donde se jugaba el encuentro —una figura novedosa que la policía española ha bautizado como “locutor” y Europol como courtsiding— para que informara por teléfono en tiempo real de lo que ocurría en el campo. La investigación apunta que la red utilizó este sistema en varios partidos del último Mundial. Entre ellos, el Camerún-Suiza y el Portugal-Ghana del 24 de noviembre; el Camerún-Brasil del 2 de diciembre; y el Polonia-Francia y el Inglaterra-Senegal del día siguiente. Para ello, la trama trasladó al país del golfo Pérsico a una persona aún no identificada.

Cinco ‘locutores’ en España

Este sistema también fue utilizado en un partido de clasificación para la cita mundialista, el que disputaron Australia y Perú el 13 de junio de aquel año y que ganó el equipo oceánico en los penaltis. La Policía también ha hallado indicios de estafas por este sistema en cinco partidos de LaLiga de la pasada temporada. En concreto, el Betis-Almería y el Villarreal-Osasuna, jugados el 16 y el 17 de octubre de 2022; el Sevilla-Valencia, del 18 del mismo mes; el Celta-Getafe, del 24 de octubre; y el Sevilla-Real Sociedad, del 9 de noviembre. También lo utilizó para apostar en dos partidos de la Copa del Rey (los disputados por La Nucia, un equipo alicantino que milita en la Segunda RFEF, contra la UD Las Palmas y el Valencia en diciembre de 2022 y enero de este año) y uno de la Bundesliga (el Unión Berlín-Wolfsburg de 18 septiembre del año pasado). Los agentes han identificado a cinco de los locutores utilizado en estos partidos en España.

Europol destaca en su informe que, para realizar las apuestas on line sin que se dispararan las alertas de las casas de juego y de la policía, “la red delictiva utilizaba un gran número de identidades robadas”. En otras ocasiones de valía de lo que la agencia europea denomina “facilitadores —mulas en la jerga de la policía española— para crear cuentas de apuestas, realizarlas y cobrar las ganancias en nombre de los delincuentes”. La investigación aún no ha permitido concretar el dinero que consiguieron embolsarse, aunque las primeras estimaciones policiales apuntan a millones de euros que fueron ocultados en cuentas bancarias de todo el mundo y billeteras de criptomonedas."                    (Óscar López-Fonseca, El País, 15/12/23)

25.8.22

La ‘cooperativa’ de futbolistas que ganó 500.000 euros apostando a los partidos que amañaban... Más de 20 encuentros están bajo sospecha

 "La trama de apuestas deportivas desmantelada la semana pasada por la Policía Nacional funcionaba de modo muy parecido al de una cooperativa de futbolistas: sus integrantes aprovechaban su condición de jugadores en activo de clubes modestos de Andalucía y Gibraltar para amañar los encuentros en los que participaban mientras, en paralelo, apostaban de manera coordinada y fraudulenta a través de personas interpuestas para ganar miles de euros, según se desprende de la investigación. 

Los responsables de las pesquisas estiman que, desde el primer partido supuestamente trucado, de mayo de 2021, hasta que se produjeron las detenciones, la red se embolsó 500.000 euros de beneficio. En total, están bajo sospecha más de 20 encuentros, señalan las fuentes consultadas. La Operación Conífera suma ya 21 arrestados, entre ellos 12 jugadores en activo de seis equipos de Primera y Segunda RFEF (las antiguas Segunda B y Tercera), pero también de la Liga Nacional de Gibraltar.

Las pesquisas se iniciaron tras detectar la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente del Ministerio de Consumo, un movimiento de apuestas sospechoso en torno al partido disputado el 5 de mayo del año pasado por dos equipos del Grupo X de la entonces llamada Tercera. Se jugaban las últimas jornadas de la temporada, uno de los momentos que los expertos policiales consideran más proclives a los amaños, ya que muchos equipos no se juegan nada y existe el riesgo de que futbolistas se presten a este tipo de fraudes. Las alertas se dispararon porque cuatro personas habían apostado al mismo resultado en dos ocasiones cada uno y por el mismo importe en una página de internet a altas horas de la madrugada. Todos resultaron ganadores y se embolsaron un total de 22.000 euros, según las fuentes consultadas.

Aquellas apuestas sospechosas pusieron en marcha una investigación del Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (Cenpida, adscrito a la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta), especializado en este tipo de delitos, que desembocó la semana pasada en detenciones y registros por orden de un juzgado de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Este grupo fue el que, en mayo de 2019, realizó la llamada Operación Oikos que destapó una supuesta red de amaño de partidos de Primera, Segunda y Tercera, en la que figuraban como presuntos cabecillas los exfutbolistas Raúl Bravo y Carlos Aranda, caso que aún está siendo instruido en un juzgado de Huesca.

Las pesquisas en torno a aquel partido de mayo del año pasado permitieron a la Policía centrar la investigación en dos personas como presuntos cabecillas de la trama. Uno era Adrián R., interior izquierdo del CD Rota, un equipo del mismo grupo de la Tercera en el que se detectó el primer amaño. El segundo, un amigo suyo que, si bien no era futbolista, tenía vínculos de amistad con jugadores en activo en conjuntos modestos, además de haber estado relacionado con el Atlético Sanluqueño, equipo que la próxima temporada militará en la Segunda RFEF tras haber descendido de categoría este año y al que pertenecían varios arrestados.

Este último detenido tenía, además, experiencia en el ámbito del juego, donde había ejercido de lo que en la jerga se conoce como tipster —consejero de apuestas— antes de volcarse presuntamente en la actividad de la trama. Él era el encargado, presuntamente, de gestionar las apuestas del resto de los integrantes de la red. Para estos dos cabecillas, el juez ordenó el ingreso en prisión eludible bajo fianza.

Junto a ellos, pero en un segundo escalón, se situaban 11 jugadores de equipos andaluces o gibraltareños, que eran los encargados de amañar en el terreno de juego los partidos a los que ellos mismos apostaban utilizando a personas interpuestas, a pesar de que tienen prohibido hacerlo en la categoría en la que participan. Para realizarlo sin levantar sospechas en páginas en internet, se valían de perfiles falsos abiertos tras usurpar la identidad de otras personas. Para jugar de manera presencial en casas de apuestas, la red enviaba a hacerlas a personas ―las denominadas mulas en la jerga delincuencial―, que recibían una pequeña cantidad como pago. Los otros ocho detenidos son, precisamente, mulas, detallan fuentes cercanas a la investigación.

Para ganar dinero con los partidos amañados, la trama hacía habitualmente lo que se conoce como apuestas sencillas, es decir, a un solo partido y sobre el resultado final del encuentro o, en algunos casos, también al marcador en el descanso. No obstante, en otras ocasiones los detenidos hacían las denominadas apuestas combinadas para no despertar sospechas. Para ello, además, de apostar al encuentro del que habían trucado el resultado, también lo hacían en encuentros de Primera y Segunda en los que el resultado final era previsible y, por tanto, difícil de errar. La Policía ha detectado que los integrantes de la trama apostaban, incluso, al resultado de partidos amistosos.

Fuentes cercanas a la investigación destacan el carácter “hermético” de la trama, en la que solo podían apostar los jugadores que la integraban. No obstante, las pesquisas se dirigen ahora a saber si otros futbolistas, no pertenecientes a la red desmantelada, pudieron participar en los amaños a cambio de recibir una contraprestación económica. Para ello, los agentes están analizando los numerosos dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles y equipos informáticos, intervenidos en los registros a los detenidos.

Los investigadores esperan también conocer a través de estos dispositivos a cuándo se remontan los fraudes, ante la sospecha de que cuando saltaron las primeras alertas, en mayo de 2021, llevaban ya tiempo operando. De confirmarse estas sospechas, el dinero que supuestamente se embolsaron los integrantes de esta cooperativa de futbolistas superaría el medio millón hasta ahora estimado."          (Óscar López-Fonseca , El País, 29/06/22)

12.8.22

El gol que destapó la última trama de amaño de partidos La Operación Conífera, en la que han sido detenidos, entre otros, 12 futbolistas, se inició por las sospechosas apuestas al 1-0 al descanso en un encuentro de mayo de 2021

 "Aquel 5 de mayo de 2021 quedaban pocas jornadas para terminar la temporada en el Grupo X de la Tercera División del fútbol español y casi todo estaba ya decidido. Uno de los partidos que restaban lo iban a disputar ese mismo día, a las siete de la tarde, dos equipos que en ese momento ya no se jugaban nada, el CD Gerena y el Conil CF. La cita era en el estadio del primero.

 La mañana de ese día, casi 10 horas antes de que se iniciara el encuentro y cuando las apuestas daban tres a uno a quien acertara por un resultado favorable del equipo local al descanso, varias personas desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) lo hicieron en ese sentido por idénticas cantidades. Cuando lo que se pagaba por este resultado descendió, precisamente, por esas apuestas, dejaron de hacerlo y esperaron a que volviera a subir otra vez por encima de tres euros para hacerlo una segunda vez. El partido terminó con una victoria local por 3-0. El resultado al descanso fue de 1-0, gracias a un gol de penalti en el minuto 28 del encuentro. Los apostantes se embolsaron gracias a este tanto 22.000 euros.

Según recogen documentos de la investigación a los que ha tenido acceso EL PAÍS, aquellas apuestas aparentemente coordinadas dispararon las alertas de varios organismos. En primer lugar, de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente del Ministerio de Consumo, cuyo Servicio de Investigación Global del Mercado de las Apuestas (Sigma), creado en 2017, detectó irregularidades en el mercado de apuestas en torno a aquel encuentro. También saltaron las alarmas en la Liga del Futbol Profesional, cuyo sistema Tyche 3.0 ―que calibra el nivel de manipulación en una escala que va de uno a cinco― detectó “gran cantidad de apuestas durante la mañana del día del partido sobre una posible victoria local al descanso” y, además, concentradas en dos tramos horarios, entre las 9.30 y las 11. También la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) alertó sobre lo ocurrido.

Incluso uno de los principales operadores privados de apuestas en internet emitió, dos días después del partido, un informe en el que mostraba su convencimiento de que se había producido un supuesto amaño en el Gerena-Conil: “Las cuentas [desde la que se hicieron las apuestas] ganaron sumas significativas con una actividad fuera de sus parámetros habituales. Creemos que son jugadores o exjugadores, aunque esto no está confirmado”, apuntaba ya entonces esta empresa en un documento en el que se añadía que ambas cuentas habían realizado también “apuestas sospechosas en un partido jugado en Gibraltar”.

Las denuncias llegaron al Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (Cenpida, adscrito a la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta), dedicado a investigar la corrupción en el deporte. Sus pesquisas desembocaron, a finales de junio, en la bautizada como Operación Conífera, que se ha saldado hasta ahora con 21 detenidos (12 de ellos futbolistas en activo) y otras seis personas investigadas. En los registros, la Policía intervino 60.000 euros en efectivo y dos vehículos. Las primeras estimaciones cifran en 500.000 euros el dinero que se pudieron embolsar desde aquel partido de mayo del año pasado que provocó las primeras sospechas y el momento de su arresto, aunque la Policía apunta a que la red podía llevar operando desde mucho antes.

Según informes policiales, la trama se dividía en cuatro escalones. En el “liderazgo” se sitúan presuntamente los dos presuntos cabecillas de la trama. Uno es Adrián R. R., interior izquierdo del CD Rota, un equipo del mismo grupo de la Tercera en el que se detectó el primer amaño. El segundo es José Miguel B. L., amigo suyo que entrenaba a un equipo de las categorías inferiores del Atlético Sanluqueño, club en el que su padre ocupó un cargo hasta su fallecimiento. Este equipo militará la próxima temporada en la Segunda RFEF tras haber descendido de categoría este año. Este segundo cabecilla tenía experiencia en el ámbito del juego, donde había ejercido de lo que en la jerga se conoce como tipster —consejero de apuestas— antes de volcarse presuntamente en la actividad de la trama.

En el segundo escalón se situaban los otros 11 futbolistas en activo que, según describe la Policía, “aprovechaban su condición” para organizar los amaños “en diferentes equipos de fútbol bajo su influencia”. En concreto, facilitaban “información interna de los equipos” a los cabecillas con los que se comunicaban a través de sistemas de comunicación “encriptados”. Entre estos presuntos implicados hay un jugador del Gerena (Fermìn G. S.) y otro del Conil (Rubén D. M.), los dos equipos que disputaron el encuentro que destapó la trama. Además, hay varios que militaban o lo habían hecho en el Atlético Sanluqueño (Francisco Javier G. A., José R. V., Guillermo C. C., Eduard O. G. y Gonzalo P. G.); dos del equipo extremeño Montijo (Francisco Javier H. G. y José Ángel G. M.); uno más del CD Rota (Luis Alberto L. M.), y otro que jugaba en el último campeón de la liga gibraltareña, el Lincold Red (Marco R. B.). La investigación apunta a amaños en más de una veintena de encuentros de Primera y Segunda RFEF (las antiguas Segunda B y Tercera), pero también de la Liga Nacional de Gibraltar.

Supuestamente, tanto los dos cabecillas como los 11 jugadores ―los futbolistas tienen prohibido apostar en encuentros de la categoría en la que juegan― lo hacían a través de identidades falsas o personas interpuestas. Para conseguir esto último, la trama contaba con dos escalones más en su estructura. Una de ellas eran los que la Policía denomina “conseguidores de identidades”, colaboradores que facilitaban a los presuntos líderes de la trama nombres y apellidos de terceras personas ajenas a la red para que pudieran hacer las apuesta en internet a través de ellos. Con estas identidades también abrían pasarelas de pago para canalizar el dinero. Por cada una de estas identidades, estos “conseguidores” recibían 100 euros.

En el último peldaño se situaban las denominadas mulas en la jerga delincuencial, personas que la trama utilizaba para jugar de manera presencial en casas de apuestas y cobrar los premios obtenidos. A cambio, estos recibían una pequeña cantidad como pago. Un informe policial apunta que para evitar ser detectados, la trama fraccionaba estas apuestas presenciales para evitar que la cuantía de los premios fuese tan elevada que supusiera la comunicación a Hacienda del apostante. Las pesquisas ―que se dirigen ahora a saber si hay implicados otros jugadores no pertenecientes a la red que hubieran participado puntualmente en los amaños de encuentros en los que intervinieran a cambio de recibir una contraprestación económica― apuntan a que los beneficios generados por los amaños eran canalizados hacia los dos presuntos cabecillas de la trama, quienes se encargaban posteriormente de “distribuirlo entre los deportistas implicados y el resto de miembros de la organización”.              (Óscar López-Fonseca , El País, 15/07/22)

13.8.21

¿Se utiliza la Premier League como parte de una operación de blanqueo de dinero sin precedentes? El juego del billón de dólares... el fútbol inglés ha hecho la vista gorda al origen del dinero contaminado del que depende en mayor medida que nunca... las plataforma de apuestas y juegos de azar se han convertido en importantes socios comerciales del fútbol profesional inglés, tanto en la Premier League como en la Championship

 "Los operadores de juegos de azar de Extremo Oriente, de los que no se sabe casi nada, se han convertido en presencias omnipresentes en el fútbol inglés durante la última década. Marcas misteriosas invierten millones en patrocinios de camisetas y asociaciones comerciales cada temporada, a menudo durante uno o dos años, antes de desaparecer y ser sustituidas por otros operadores igual de misteriosos. 

La opacidad de estas empresas, que operan predominantemente desde Filipinas, es tal que se sospecha que se utilizan para esquemas de blanqueo de dinero a una escala desconcertante: se calcula que cada año se apuesta un billón de dólares estadounidenses no rastreables a través de casas de apuestas no reguladas.

 Sin embargo, a pesar de las regulaciones establecidas por la Comisión del Juego británica, estos operadores han escapado a todo escrutinio. Para evitar la mirada de los reguladores, todo lo que tienen que hacer es utilizar un intermediario que obtenga una licencia en el Reino Unido para ellos - a través de un agente llamado "marca blanca", de los cuales uno, TGP Europe Ltd, con sede en el paraíso fiscal de la Isla de Man, domina el mercado británico. 

Allí pueden esconderse a la vista sin temor a ser investigados, patrocinando camisetas de clubes y convirtiéndose en "socios" de algunos de los mayores clubes del mundo. Ahora Josimar puede revelar, tras una investigación de un año llevada a cabo con la ayuda de conocedores de la industria del juego, la verdadera naturaleza de este negocio y cómo el fútbol inglés ha hecho la vista gorda al origen del dinero contaminado del que depende en mayor medida que nunca.

 De los cientos de millones de espectadores que presenciaron la victoria del Liverpool sobre el Manchester United (4-2) en Old Trafford el jueves 13 de mayo, en lo que tradicionalmente es uno de los partidos más esperados del calendario de la Premier League, la mayoría no habrá prestado atención al mensaje que parpadeó repetidamente en los "tableros perimetrales digitales" del estadio durante el partido, promocionando -en ideogramas chinos- un sitio web llamado hth366.com. Tres meses después, el supuesto sitio web británico de esta empresa, que aún está en construcción, parece estar geobloqueado en el propio Reino Unido.

En caso de que se pueda acceder a él, lo que este sitio web promete ofrecer, "¡próximamente en su camino!", es sin embargo todo lo contrario a una sorpresa. hth366.com (hthbet.co. uk en su versión británica) es una plataforma de apuestas y juegos de azar ("una nueva y gran oferta de apuestas deportivas y casino en línea", según su presentación en línea), una de las numerosas empresas de este tipo, casi todas con sede en el Lejano Oriente, que se han convertido en importantes socios comerciales del fútbol profesional inglés, tanto en la Premier League como en la Championship. 

Ocho clubes de la Premier League tenían empresas de juego como patrocinadores principales de sus camisetas en 2020-21 (Burnley, Crystal Palace, Fulham, Leeds, Newcastle, Southampton, West Ham y Wolves). Serán nueve en 2021-22. El Norwich City, que ganó la Championship y ascendió, decidió cancelar su acuerdo con la plataforma de apuestas malaya BK8 tras la protesta del público. El Norwich, que había llegado al final de un "acuerdo récord" con Dafabet, provocó una tormenta en las redes sociales en Inglaterra cuando se descubrió que BK8 utilizaba imágenes casi pornográficas de jóvenes modelos femeninas para promocionar su marca en Asia.

 Curiosamente, no se había planteado ninguna pregunta sobre la misteriosa propiedad de BK8. Pero entonces, este tipo de preguntas no se hacen en el fútbol inglés. Desde luego, no las hubo, ni por parte de los aficionados ni de los órganos de gobierno, cuando el Watford, otro club ascendido, cerró otro "acuerdo récord" con Sportsbet.io, una filial del grupo Coingaming que ya es el principal patrocinador del Southampton (*). En julio de este año, el Watford se pasó a otra plataforma de e-Gambling, Stake.com, "la principal plataforma de criptocasino y apuestas deportivas del mundo".

 En cuanto a Sportsbet.io, es llamativo, y muy revelador, cómo sus sitios web no británicos difieren de la versión británica. Los sitios web "extranjeros", que impulsan la mayor parte del tráfico, permiten a sus clientes permanecer en el anonimato cuando hacen depósitos en criptomonedas y realizan sus apuestas, algo que es ilegal en el Reino Unido. Sin embargo, es el Reino Unido, a través de la Premier League, el que esta empresa ha convertido en el nexo de su estrategia publicitaria y de marketing, a pesar de que no son los apostantes británicos los que busca atraer.

La implicación de la industria del juego en el fútbol inglés de élite tampoco se detiene ahí. En el momento de redactar este artículo, el Aston Villa tenía a OB Sports ("una de las plataformas más fiables y de confianza de Asia", según un comunicado del club) como "acuerdos de patrocinio", mientras que el Arsenal, el Brighton, el Everton (anteriormente patrocinado por una de las plataformas de apuestas más controvertidas, SportPesa), el Leicester, el Manchester United, el Tottenham y el West Brom tenían "socios de apuestas" oficiales. Cuatro clubes de la Premier League también tenían "socios de apuestas asiáticos" específicos.

La supuesta "represión" de las apuestas que, según los medios de comunicación británicos, prevé el gobierno británico en su actual revisión de la relación del fútbol con los juegos de azar no ha disuadido a los clubes ni a las casas de apuestas de cultivar lo que es una relación fructífera para ambas partes.

No es de extrañar que ver un partido de la Premier League en directo por televisión en el Reino Unido sea como sentarse en una tienda de apuestas, ya que los espectadores son bombardeados con anuncios antes, durante y después del partido. Mientras los jugadores se convierten en vallas publicitarias de una industria que es responsable de adicciones que destruyen vidas, miles de quiebras personales y unos 400 suicidios al año sólo en Gran Bretaña, la televisión sigue machacando el mensaje. En 2007 se emitieron 237.000 anuncios sobre el juego en el Reino Unido, a raíz de la desregulación que acompañó a la aplicación de la Ley del Juego de 2005. En 2013, la cifra fue de 1,2 millones, lo que constituyó más del 4% de los ingresos publicitarios totales obtenidos por las empresas de televisión. 

¡Muéstrame el dinero!

Es difícil establecer cuánto valen los patrocinios del juego y otras relaciones comerciales de ese tipo para los clubes de la Premier League en su conjunto, ya que las cifras exactas se mantienen confidenciales. Sin embargo, es posible llegar a estimaciones razonablemente precisas en lo que respecta a algunos clubes individuales. En lo que respecta al patrocinio de camisetas, los operadores de apuestas, por regla general, no ven ningún valor en asociar su marca con clubes mundialmente conocidos como el Liverpool y el Manchester United, ya que estos gigantes comerciales se han quedado fuera de ese mercado en particular. 

Ninguna plataforma de apuestas se plantearía alinearse con los 70 millones de euros que Chevrolet pagaba al Manchester United al año, por ejemplo, y por eso son los clubes "más pequeños" de la Premier League (y de la Championship) los principales objetivos de la industria de las apuestas, ya que estarán dispuestos a blasonar sus camisetas por unos honorarios que, según los especialistas del sector, oscilan entre los 3,5 y los 10 millones de euros por temporada.

A estas cantidades hay que añadir los ingresos de las campañas publicitarias específicas de empresas como hth366.com, así como los ingresos derivados de asociaciones secundarias. Un ejemplo: Se cree que el Manchester United ha ganado 3,5 millones de euros al año por su acuerdo con Yabo Sports, una empresa china de apuestas que también ha contado con el Leicester City como "socio global". 

Sorprendentemente, Yabo, una empresa que se registró en 2018, logró construir una cartera bastante extraordinaria de este tipo de asociaciones en el plazo de un año desde su creación, firmando acuerdos con la Selección Nacional de Fútbol de Argentina, el Hertha BSC, el AS Mónaco, la Serie A, la Copa América y el FC Bayern de Múnich "entre otros". El AC Milan le siguió en octubre de 2020. Igualmente llamativo es que Yabo Sports no parece tener ninguna presencia en las redes sociales, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿quién utiliza su plataforma?

El hecho de que una empresa que ni siquiera existía hace cuatro años pueda invertir decenas de millones en la comercialización de su marca a nivel mundial dice mucho sobre la magnitud del negocio en el que está inmersa, y de los beneficios que puede obtener. Los expertos del sector creen que el mercado mundial de las apuestas deportivas en línea (que opera sobre todo en Asia oriental, donde se calcula que se concentra el 80% de su actividad) tiene un valor de 1 billón de dólares en términos de apuestas realizadas, de los cuales se cree que 600.000 millones de dólares se apuestan sólo en China; más o menos un billón o dos, aproximadamente el PIB combinado de Suecia, Finlandia y Noruega.

 En este contexto, pagar millones por el privilegio de estar asociado a un club de fútbol inglés representa un excelente negocio para los operadores de juegos de azar asiáticos, casi todos ellos basados en países donde las apuestas deportivas están muy restringidas o son ilegales: Tailandia, Malasia, Indonesia y, en primer lugar, China (exceptuando el territorio de Macao). Para eludir la legislación local, estas empresas registran su sede en el extranjero, siendo Filipinas el país elegido por la mayoría de ellas, como veremos. Sus clientes nacionales apuestan exclusivamente en línea en plataformas que garantizan el anonimato, a veces a través de agentes que añaden otra capa de opacidad a las transacciones, y no es que las autoridades locales parezcan especialmente dispuestas a reprimir esta enorme industria a pesar de las palabras en contra. El mayor problema para las empresas de apuestas, por tanto, no es cómo operar, sino cómo darse a conocer y atraer a los clientes, algo que va en contra de la legislación de sus países; y por eso han recurrido al fútbol europeo y, más concretamente, a la Premier League inglesa para publicitar sus servicios.

Las ventajas son muchas. En primer lugar, la Premier League es inmensamente popular en sus principales mercados. Anunciarse en ella garantiza una enorme exposición, ya sea a través del patrocinio de camisetas o de mensajes que aparecen en las pizarras LED de los estadios. La PL también tiene fama de ser una competición íntegra, algo que no puede decirse de muchas ligas locales asiáticas, en las que la corrupción y el amaño de partidos son habituales. Los partidos de la PL son una apuesta segura en más de un sentido. 

Resulta revelador que las asociaciones que estos gigantes asiáticos de las apuestas establecen con los clubes ingleses suelen ser de corta duración, ya que su objetivo es, ante todo, alertar a sus clientes potenciales de su existencia, no hacer crecer un negocio en el propio Reino Unido, donde sus clientes suelen ser de pocos miles, si es que tienen alguno, lo que no parece molestarles: la cuenta de twitter en inglés de LaBa360, que en su día fue patrocinador oficial del Burnley FC, tenía apenas 219 seguidores en el momento de escribir este artículo. Una vez que el nombre de la empresa ha recibido la suficiente exposición como para crear una base de consumidores en casa -o, como fue el caso de Moplay, antiguo socio del Manchester United, ha quebrado-, es el momento de pasar página y ser sustituido por otra "nueva" empresa de apuestas que bien podría no ser más que un avatar del anterior "socio de apuestas asiático".

Un buen ejemplo de ello es cómo LoveBet "sucedió" a la ya mencionada LaBa360 como patrocinador de la camiseta del Burnley FC cuando, en realidad, ambas son marcas de la misma entidad (*). Visto así, la inversión es mínima, mucho menos de lo que (si se permitiera, que no es el caso) costaría una campaña publicitaria en toda regla en vallas locales y pantallas de televisión. Hay mucho dinero en juego. ¿Qué es una inversión de unos pocos millones cuando la facturación anual del mercado es de 1 billón de dólares estadounidenses, y un instituto de investigación de mercado predijo que "el mercado de juegos de azar y apuestas en línea en Asia-Pacífico se preveía que se expandiera a una importante tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de alrededor del 14 por ciento entre 2018 y 2026"?

Hay que tener en cuenta que esta cifra de vértigo empequeñece los ingresos de los grandes nombres del sector del juego europeo. Para establecer un paralelismo, los dos gigantes de las Islas Británicas, Bet365 y Flutter Entertainment, un consorcio irlandés en rápida expansión que controla Paddy Power, Betfair, Skybet, Adjarabet, TVG y otras filiales, generan unos ingresos anuales combinados de 10.500 millones de dólares estadounidenses, procedentes de apuestas que suman más de 100.000 millones de libras. Esto parece enorme, y lo es, pero sólo representa aproximadamente una décima parte de la cantidad que se apuesta a través de operadores no regulados.

Los beneficios son colosales. Las principales casas de apuestas europeas obtienen unos ingresos de explotación que oscilan entre el 14 y el 26% de su volumen de negocio, y todo apunta a que las empresas asiáticas no reguladas, todas ellas registradas en diversos paraísos fiscales, son aún más rentables. En cuanto a dónde acaba el dinero, nadie lo sabe, ya que nadie sabe quiénes son los propietarios de esas empresas, y esto incluye a los clubes de la Premier League y la Championship que hacen lucrativos tratos con ellas.

Ellos tampoco tienen idea de con quién están tratando, ni de dónde viene el dinero que reciben. El Manchester United y los demás nunca tratarán directamente con las empresas de apuestas asiáticas que pagan millones para poner sus nombres en las camisetas y los tableros. No lo necesitan. Uno se pregunta si querrían hacerlo de todos modos.

Sin embargo, a esos gigantes de las apuestas -predominantemente chinos- se les permite operar libremente, a la vista de todos, en el Reino Unido, sede de la liga más popular del mundo, sin atenerse al marco regulador que deben cumplir las empresas británicas. ¿Cómo puede ser eso?

La respuesta es sencilla: mediante el uso de las llamadas empresas/agentes de "marca blanca", la mayoría con sede en la dependencia de la Corona británica de la Isla de Man, gracias a agentes como TGP Europe Limited, con sede en Douglas. Todo lo que tienen que hacer es rellenar algunos papeles y pagar sus honorarios, que son modestos en comparación con los beneficios que se obtienen. Entonces, lo que ya era un negocio turbio se vuelve aún más turbio.

La lavadora de "marca blanca" de Manx

En lo que respecta a TGP, todo empezó con un hombre llamado Joseph Frederick ("Joe") Jennings, en 1961, el año en que por fin se permitió a los corredores de apuestas instalarse en las calles británicas, cuando llevaban siglos operando al margen de la legalidad en hipódromos y campos deportivos. Las apuestas han sido un compañero constante del deporte en Gran Bretaña desde que los caballos corren y las carreras se anotan en el cricket. Pero ese compañero siempre presente había vivido en la sombra hasta entonces. Nadie parecía saber exactamente qué normas, si es que había alguna, se aplicaban a las apuestas en los eventos deportivos. Jennings aprovechó su oportunidad y abrió su primera oficina de apuestas en la pequeña ciudad de Harlow, en el condado de Essex.

A medida que su negocio crecía, también lo hacían las ambiciones de Jennings. En marzo de 1988, constituyó una nueva empresa, Joe Jennings (IOM), en la Isla de Man, que se convertiría en la principal preocupación de la familia en los años siguientes. La Isla de Man, una dependencia de la Corona autogobernada que elabora sus propias leyes, ofrecía múltiples ventajas, en primer lugar un generoso sistema fiscal que ha atraído a numerosos particulares y empresas, especialmente de seguros y de juegos de azar electrónicos, que representan cada uno de ellos un 17% del PNB de la isla, es decir, algo más de 1.100 millones de dólares estadounidenses al año.

 "Joe" Jennings era uno de los tres directores, los otros dos eran Linda Jennings, presumiblemente su esposa, y (presumiblemente de nuevo) su hijo Jason, que entonces tenía 18 años, y que fue nombrado dos meses después del registro de la empresa. Esta empresa pasó luego por una serie de cambios de nombre -Tigres, JenningsBet (IOM), Whitenet Solutions Ltd por nombrar los tres que Josimar encontró al investigar el Registro de Empresas de la Isla de Man- antes de convertirse en TGP Europe Limited poco antes de 2012, conservando Jason Jennings el control ejecutivo de la empresa después de haberse trasladado al "Beverly Hills" de Dubai -Emirates Hills- en 2009. (Josimar no ha podido verificar las sugerencias de que TGP Europe forma parte, en última instancia, del Grupo SunCity, dirigido por el portugués Chau Cheok Wa, nacido en Macao).

Sin embargo, TGP Europe Limited no era ni es una empresa de apuestas tradicional. No ofrece cuotas ni acepta apuestas. Sus clientes no son "apostadores" ordinarios, sino empresas extranjeras, en su gran mayoría, si no exclusivamente, del Lejano Oriente, que utilizan a TGP, que posee una licencia de operador en el Reino Unido, para convertirse en empresas de "marca blanca", es decir, para obtener una licencia por delegación. 

En la práctica, esto significa que el servicio prestado por los operadores de juegos de azar extranjeros es rebautizado como una oferta de TGP, que ejecuta y "potencia" su sitio web en el Reino Unido. El cambio de marca en sí mismo es suficiente para obtener la codiciada licencia de la Comisión del Juego del Reino Unido, una especie de reempaquetado legal que abre un mercado que de otro modo estaría fuera de los límites. No importa que, al final, esto sea un juego de humo y espejos, ya que el verdadero mercado al que se dirigen estos operadores no es el Reino Unido. Mientras puedan existir y anunciar su existencia, el trabajo está hecho, aunque el volumen de negocios de su rama "británica" sea insignificante.

Gracias a su estatus de "marca blanca", cortesía de TGP, y a sus nuevas oficinas ad hoc en el Reino Unido (que están obligadas a tener por ley, pero que son meras cáscaras, células fantasmas atendidas por un puñado de empleados), pueden entonces relacionarse con los clubes y llegar a los acuerdos que necesitan para publicitar su oferta en casa, en línea con lo que se ha decidido en Pekín o Manila, no en Londres o Douglas. Si bien TGP no se limita a las empresas de apuestas deportivas, incluyendo varios casinos en línea en su amplia lista de socios de "marca blanca", las apuestas de fútbol representan, sin embargo, el núcleo de su actividad.

En el momento de redactar este informe, TGP prestaba sus servicios a la mayoría de los sitios web de juegos de azar (en su mayoría) controlados por chinos y con sede en Filipinas que tienen asociaciones con clubes de la Premier League, como SBOTOP/SBOBET, Sportsbet.io, LT.com, Yabo y Fun88. TGP, aunque dominante, no es el único proveedor de "marca blanca" activo en Gran Bretaña. BetConstruct, que posee licencias en Malta, Francia, Sudáfrica, Suecia y Curaçao, además del Reino Unido, es el otro actor importante en este ámbito, representando a Vbet y LoveBet, entre otros.

Cuando Josimar se puso en contacto con ella, la Comisión del Juego del Reino Unido insistió en que un "examen riguroso de la idoneidad del solicitante para ser titular de una licencia" era primordial para la concesión de la misma. Este examen, sin embargo, se limita a la empresa que solicita la licencia, es decir, a la estructura de "marca blanca" que TGP ha puesto en marcha para sus clientes. No se extiende a los propietarios y beneficiarios finales, cuya identidad no se busca ni se divulga.

Ninguno de los criterios por los que se rige la Comisión del Juego ("competencia", "criminalidad", "identidad y propiedad", "finanzas", "integridad", "mantenimiento de los objetivos de la licencia") se aplica a las empresas que más se benefician finalmente de la licencia. Una vez más, nadie sabe de dónde viene el dinero ni a dónde va a parar, a pesar de las pruebas de que su origen y destino podrían ser delictivos, y de la casi certeza de que alimenta el amaño de partidos. Sin embargo, "las empresas de juegos de azar pueden dirigir su negocio desde cualquier lugar, siempre que sea legal hacerlo en esa región", dijo la Comisión del Juego a Josimar; y gracias al sistema de "marca blanca", todo acaba más blanco que la ropa. La propia Comisión del Juego de la Isla de Man, cuando Josimar se puso en contacto con ella, dejó claro que consideraba que su homóloga británica era la autoridad suprema en la materia.

Guardianes de la caza convertidos en cazadores furtivos

TGP sabe ciertamente cómo jugar el juego. Para ello cuenta con las personas adecuadas. En diciembre de 2011, Garth Kimber, hasta entonces responsable del desarrollo del juego electrónico en el gobierno de la Isla de Man, "decidió volver al sector privado". Esto significó asumir el cargo de director general de TGP Holdings Ltd (la empresa matriz de TGP Europe Limited, de la que es director) nada más dejar su puesto como funcionario público. Desde esa fecha, Kimber también se ha convertido en el director general de Xela Holdings Ltd, la sucursal de la Isla de Man de un consorcio de juegos de azar, después de haber sido cazado para ese puesto por su empresa matriz asiática. Un caso de guardabosques convertido en cazador furtivo, en una clara inversión de la vieja expresión.

Kimber no es la única figura de Manx cuya vida profesional ha combinado el servicio público y las funciones ejecutivas dentro de la industria del juego en la Dependencia de la Corona. William ("Bill") Mummery, al igual que Kimber, antiguo "embajador del juego electrónico" del gobierno de la Isla de Man de 2004 a 2007, es director de la Comisión de Servicios Públicos de la Isla de Man, descrita como "el organismo empleador del personal del gobierno de la Isla" en su perfil de LinkedIn. También es director de la Manx Utilities Authority, director y miembro del consejo de la Cámara de Comercio de la Isla de Man y presidente de Manx Radio, la emisora nacional oficial de la isla. En otras palabras, Mummery es uno de los pilares mejor conectados del establishment de la Isla de Man.

Esta impresionante colección de funciones públicas no le impidió convertirse en el director general de la empresa de juegos electrónicos Celton Manx Limited, que lanzó el primer casino en línea en vivo de la Isla de Man en 2009, una empresa que, según él mismo, estaba destinada a atraer a los jugadores asiáticos. Celton Manx Limited parece ser un vehículo para SBOBET/SBOTOP -el principal patrocinador del Leeds United y la empresa que había contratado a Mummery en 2008-, una compañía cuyo sitio web está gestionado por TGP y cuya rama asiática, SBOTOPAsia, tiene su sede en Filipinas.

No se puede determinar la propiedad de esas empresas. Lo único que puede decirse con certeza es que Celton Manx Limited está registrada en la Isla de Man y que sus colgantes asiáticos tienen sede en Filipinas.

Un vistazo a la lista de accionistas en el Registro Mercantil de la Isla de Man no ayudaría necesariamente a despejar las brumas que rodean su estructura. Como se indica en el sitio web del gobierno de Manx, en virtud de las estipulaciones de la Ley de Propiedad Beneficiaria de 2017, "a veces el propietario real o beneficiario designará a un nominado para mantener las acciones en su nombre. Esto es totalmente legal y puede ser simplemente una preferencia personal para no querer que otros estén al tanto de las decisiones de inversión del propietario".

Sin embargo, es instructivo profundizar en lo que pone a disposición del público (por un módico precio) el gobierno de la Isla de Man, aunque esto suponga chocar con un muro al final.

En primer lugar, un vistazo a la lista de directores de Celton Manx ilustra lo íntimamente ligada que está esta empresa a Asia Oriental. De sus siete directores actuales, tres son singapurenses, incluido el Director Financiero Oan Chim Seng, uno es malayo (el Jefe de Finanzas Siew Leon Ng) y el quinto es el consultor de estrategia taiwanés Yu-Cheng Lin. Algunos de estos directores han estado asociados a la empresa desde el principio, concretamente Oan Chim Seng y el director general canadiense Jimmy Lai.

Curiosamente, estas dos personas se encontraban entre los ocho, todos ellos asiáticos orientales excepto Lai, que transfirieron sus acciones de Celton Manx Limited a otra empresa registrada en la Isla de Man, Celton International Limited, en algún momento de 2008 o 2009. Pero el examen de los documentos presentados por Celton International Limited en el Registro Mercantil de la Isla de Man revela algo más: todas sus 10.000 acciones ordinarias son propiedad de otra empresa, Cardenhill Limited, registrada en Tórtola (Islas Vírgenes Británicas). Ahí termina el rastro, como suele ocurrir cuando se lleva al paraíso fiscal caribeño.

Cabe destacar que "Bill" Mummery figura como secretario de la empresa Celton International Limited, pero no como director o accionista. Esto sugiere que su implicación final con Celton Manx Limited, Celton International Limited y Cardenhill no se extiende a la posesión de acciones de la empresa de la que es la cara pública influyente y mediática en la Isla de Man y en el Reino Unido. Después de todo, ¿quién haría preguntas inconvenientes a un hombre afable cuya empresa ha estado patrocinando espectáculos de fuegos artificiales en Douglas durante varios años? ¿Quién iba a profundizar en los negocios de su Celton Manx Limited cuando su página web hace que la empresa parezca una organización benéfica? ¿A quién le interesa saber quiénes son los propietarios finales de SBOTOP/SBOBET y por qué nunca aparecen en público cuando el director general y cabeza visible de su empresa de la Isla de Man es un miembro tan respetable de la sociedad de Manx?

Makati, la milla cuadrada del juego online

La desconcertante complejidad de la estructura de gestión y propiedad de Celton Manx SBOTOP/SBOBET es típica de la forma en que operan las empresas de "marca blanca", y explica cómo los gigantes asiáticos/chinos de las apuestas pueden prosperar sin ser molestados, incluso sin ser cuestionados, a pesar de que habría un montón de preguntas difíciles de responder. Es poco probable que el propio gobierno de la Isla de Man haga el interrogatorio. El gobierno de la Isla de Man se dedica a cortejar a los grandes nombres del juego electrónico asiático en su propio territorio y envía regularmente enviados a las principales ferias del sector que se celebran en la región. Así es como Tony Ure, antiguo ejecutivo especializado en póker en IGT GTECH y responsable de e-Gaming en la Agencia Digital de la Isla de Man desde 2017, estuvo presente en el mayor evento de este tipo de la región, la G2E Asia Gaming Expo celebrada en Macao en mayo de 2019, ya que el año anterior había sido miembro del jurado de los G2E Asia Awards.

La mayoría de las entidades de juego online asiáticas han llevado sus operaciones a Filipinas, donde no pueden ofrecer sus servicios a los filipinos, pero son libres de proponerlos a cualquier otra persona. Establecerse allí, en la llamada "Zona Económica Especial y Puerto Libre de Cagayan", exige el pago de una tasa de solicitud de 40.000 dólares, a la que se añade otra de 48.000 dólares una vez aprobada la solicitud por las autoridades filipinas, tras lo cual la licencia se renovará con un coste de 60.000 dólares al año. A pesar de la oposición de los políticos locales, las salvaguardias son prácticamente inexistentes en Filipinas, tal vez un reflejo de la contribución del juego a las finanzas del país: se dice que el boom del juego ha creado 470.000 puestos de trabajo y aporta 11.000 millones de dólares anuales a la economía filipina.

Estas elevadas tasas no han disuadido a los posibles solicitantes. Se calcula que casi un tercio del espacio de oficinas del barrio de negocios de Manila, Makati, está ocupado por al menos 300 operadores de juegos de azar en línea, de los cuales aproximadamente una sexta parte - los principales actores - son conocidos como POGO (*).  Estos operadores contratan, a veces ilegalmente, a su personal de habla mandarina, cuyas condiciones de trabajo son tan duras (confiscación de pasaportes, jornadas de doce horas y empleados maniatados a sus escritorios, por ejemplo), que los medios de comunicación filipinos informaron de al menos un suicidio.

Makati es la base desde la que las empresas chinas despliegan sus campañas de marketing en el Reino Unido, que luego vuelven a su país gracias a la popularidad de la Premier League, mientras que los agentes sobre el terreno -principalmente en la China continental- se ocupan de los clientes. En este caso, se cree que "cuidar" incluye prestar dinero a precios de tiburón a los jugadores perdedores. No hay regulaciones, ni salvaguardias, ni límites. Mientras que las empresas de apuestas europeas limitan las apuestas a un nivel "asequible" (100 libras esterlinas, por ejemplo), controlan quién está apostando exactamente y tienen la obligación de cuidar a sus clientes (independientemente de lo que se pueda decir sobre la naturaleza ética de las apuestas en sí), los operadores del Lejano Oriente, cuyos nombres figuran en las camisetas de la Premier League, aceptan apuestas de cualquier persona, en una serie de monedas, incluidas las criptodivisas, sin establecer una apuesta máxima. Algunos individuos apuestan miles, incluso decenas de miles de dólares por un solo resultado. Todas las transacciones se mantienen en el más absoluto secreto, al igual que la identidad de quienes seguirán ganando millones, incluso miles de millones.

Un "cáncer" que nadie parece dispuesto a extirpar

No es que sea imposible actuar contra esas empresas de juego electrónico tan secretas. Lo que ocurre es que casi todo el mundo parece reacio a hacerlo. La actitud del gobierno chino sigue siendo ambigua. Por un lado, utiliza la retórica más feroz para condenar el juego y, especialmente, el juego electrónico, un "cáncer" que debe ser "erradicado". Por otro lado, sigue permitiendo que florezca en la "zona administrativa especial" de Macao, al igual que permite que los operadores de juegos de azar anuncien sus servicios en Hong Kong. Ha confiscado más de 32.950 millones de dólares de cuentas bancarias relacionadas con el juego en línea y ha precipitado el cierre de algunos operadores, como AG Asia Entertainment, pero aún no ha actuado con la contundencia que podría, y la mayor parte de su industria del juego electrónico sigue relativamente indemne.

¿Por qué? Algunos han dicho que se trata de un medio para ganar influencia política sobre países como Filipinas, manteniendo la amenaza de actuar con decisión contra uno de sus sectores económicos clave; en otras palabras, "seguid nuestra línea y os dejaremos tranquilos". Otros sugieren que la corrupción en el seno de las autoridades chinas está tan extendida que los operadores de juegos de azar pueden pagar su relativa inacción. En cualquier caso, muy poco ha cambiado en la práctica, y no hay señales claras de que esto vaya a cambiar en un futuro próximo.

Tampoco tomará medidas decisivas el Gobierno de Rodrigo Duterte, que ha descartado prohibir de plano las empresas de juego offshore en Filipinas, aunque dos de ellas, Suncity y Don Tencess Asian Solutions, con sede en Hong Kong, solicitaron la cancelación de su licencia por "problemas fiscales" con las autoridades filipinas, y esta última fue disuelta en mayo de 2020. Todo ello a pesar de las múltiples denuncias de presuntos vínculos entre al menos algunas de estas empresas con la explotación laboral, el incumplimiento de las normas de inmigración, el soborno de funcionarios, el tráfico sexual (algunos casinos de Manila funcionan como burdeles) y, sobre todo, el blanqueo de dinero.

Los datos recogidos por la Oficina de Aduanas filipina evalúan que 390 millones de dólares estadounidenses fueron blanqueados en Filipinas a través de los juegos de azar electrónicos por sindicatos criminales chinos en 2019, a lo que hay que añadir 633 millones de dólares estadounidenses de efectivo "sospechoso" que se introdujo en el país desde septiembre de 2019 hasta marzo de 2020. Se han realizado redadas aisladas (277 estafadores chinos en línea fueron detenidos en una de ellas el año pasado), pero esto constituye una mera gota en el océano. 56 POGOs (Philippine Offshore Gaming Operators), predominantemente chinos, han obtenido una licencia en el país desde que adquirieron el estatus legal en 2016 (*), que emplean a unos 250.000 ciudadanos chinos. Como dijo el portavoz presidencial Salvador Panelo en marzo del año pasado, "seguimos necesitando su dinero".

La propia Premier League, en el caso de que quisiera examinar más de cerca la relación de muchos de sus clubes con las plataformas de e-Gambling de "marca blanca" (algo que estos clubes no tendrían por qué querer), no podría hacerlo, ya que, en última instancia, todo depende de la Comisión de Juego británica para aplicar las normas. Y así volvemos al principio: el sistema de "marca blanca", tal y como existe actualmente, hace casi imposible averiguar quién es el propietario de estos platorms de e-Gambling y quién se beneficia de ellos. Mientras este sistema esté en vigor y las empresas puedan esconderse detrás de una pantalla de otras empresas y los accionistas finales puedan ocultar su participación mediante el nombramiento de nominados, nada cambiará.

La mayor amenaza para los operadores de apuestas deportivas, de hecho, no han sido los gobiernos de China o Filipinas, sino la pandemia de COVID-19, que provocó el aplazamiento y/o la cancelación de casi todas las competiciones deportivas del mundo a partir de marzo de 2020 y también puso fin a las "apuestas VIP", ya que los viajes internacionales se hicieron imposibles y los casinos tuvieron que cerrar. Los jugadores acostumbrados a apostar en los partidos de la Premier League tuvieron que dirigir su atención al puñado de ligas que aún funcionaban. Por ejemplo, los partidos amistosos entre equipos amateurs suecos, algunos de los cuales se retransmitían en directo en YouTube, se ofrecían en las plataformas de e-Gambling (incluidas las que patrocinan a los clubes de la Premier League) y cada uno de ellos atraía cientos de miles de dólares en apuestas en medio de acusaciones de amaño de partidos e intimidación a los jugadores. Pero esto representó sólo una fracción del dinero que los POGOs agitaron antes de COVID, y supuso un golpe fatal para al menos cinco de ellos en Filipinas, así como para al menos diez de sus proveedores de servicios locales. Los demás sobrevivieron, sin embargo, y pueden volver a prosperar ahora que se han reanudado los programas de la liga completa en todo el mundo.

Todo ello, gracias en parte a la complicidad silenciosa de algunos de los mayores clubes del mundo."       
     (Philippe Auclair, JosimarFootball, 12/08/21; traducción DEEPL)

26.2.21

El Real Madrid ingresa 10 millones al año de la industria del juego tras descartar un veto por los “riesgos reputacionales”

 "El juego no tiene buena reputación. Mueve cantidades extraordinarias, en España cada día más, pero su crecimiento despierta recelos por su conexión con la ludopatía, el amaño de partidos y la proliferación de las casas de apuestas en los barrios más pobres de las ciudades. En 2019 las apuestas deportivas presenciales movieron 2.252 millones de euros, según las cifras del anuario de Cejuego, la patronal española del sector, a los que hay que añadir la mitad de los 2.917 millones del juego en internet. 

En total, por tanto, el volumen de apuestas supera los 3.710 millones de euros. El crecimiento de este mercado ha sido espectacular: un 81% el presencial y un 248% el online. Simultánea a ese estallido ha sido su presencia publicitaria. En 2019 las empresas del juego dedicaron el 27,2% de sus beneficios a promocionarse, 203,66 millones de euros.

Se trata de un sector a cuya agresividad publicitaria no han querido escapar los clubes de fútbol, siempre ávidos de patrocinio. De hecho, sólo la Real Sociedad, entre los clubes de Primera División, ha renunciado expresamente a lucir los nombres de las casas de apuestas en sus camisetas. Incluso sometió la cuestión a referéndum de sus socios en diciembre de 2018. El 86% votó no

 Hasta 2019 el Real Madrid mantenía acuerdos de patrocinio al menos con cinco empresas de apuestas diferentes, que se traducían en unos ingresos anuales de 10 millones de euros, según la cifra que manejaba el propio club entonces. Una cantidad nada desdeñable. Lo que no significa que el club de Florentino Pérez no sea consciente de los riesgos reputacionales que supone asociar sus camisetas blancas a las empresas de juego. De hecho, el problema ha estado sobre la mesa de los gestores del club, como revelan los documentos de Football Leaks compartidos por la revista Der Spiegel con la red European Investigative Collaborations (EIC), a la que pertenece infoLibre.

Las tres opciones

“Merece la pena que el club tome una posición al respecto de este sector por su incidencia social y reputacional”, opina la directora general adjunta, Begoña Sanz Orea. Y propone a su superior, José Ángel Sánchez Periáñez, tres opciones en un correo de junio de 2018. La primera, maximizar los ingresos buscando más operadores en otros territorios. En la actualidad, el club mantiene contratos que cubren, además del territorio nacional, Rusia, el mercado asiático, africano (Ghana) y latinoamericano. Pero le faltan el europeo excepto Reino Unido y Estados Unidos.

La segunda: “Nos vamos saliendo del sector y lo situamos dentro de los sectores vetados”. Se trataría de no renovar los contratos vigentes a medida que se fueran extinguiendo, añade.

Y la tercera, consolidar un máximo de dos acuerdos, uno para el fútbol y otro para el baloncesto, a fin de “minimizar los riesgos reputacionales”.

En 2018, el Real Madrid tenía un contrato con Codere de 3,2 millones de euros anuales, que se extendía hasta 2021 y le permite cubrir Italia y parte del mercado latinoamericano. Como patrocinador del equipo de baloncesto contaba hasta 2020 con Betfair, 675.000 euros al año. Y acababa de firmar con BetGhana, a razón de 2,3 millones el primer año y 2,5 millones los dos siguientes, y con Manbetx, en Asia excepto India, Australia, Pakistán y Bangladesh, a cambio de 2,3 millones para empezar, 2,4 y 2,5 millones en 2020 y 2021.

También había pactado con Betcart para los mercados portugués, británico y de Oriente Próximo, por 1,2 millones de euros anuales hasta junio de 2020. Finalmente, negociaba con Betway y con Bwin, para atender a los apostantes europeos y estadounidenses, sendos contratos de dos años por unas cantidades que oscilaban entre 3,8 y 6,5 millones de euros. Había enviado sus propuestas a ambas empresas y se encontraba esperando una respuesta en septiembre de 2018, según los documentos a los que ha tenido acceso este periódico. 

En julio de 2020 el Real Madrid cambió a Manbetx por KOK Sports en el mercado asiático. Y este mismo enero ha firmado con Fonbet para cubrir las apuestas en Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. Es decir, dos años después de expresar ciertos escrúpulos por el perjuicio reputacional de las empresas de juego, el club ha suscrito dos acuerdos más con este tipo de firmas. Ganó, pues, la primera de las opciones sugeridas por la directora general adjunta.

Aunque el pasado noviembre el Gobierno publicó un real decreto que puede suponerle al Real Madrid un cambio de política. La norma obliga a los clubes a cancelar los contratos de patrocinio que mantengan con empresas de apuestas en territorio español antes del 31 de agosto. Lo que afectaría a Codere, precisamente su principal socio del sector. Pero no al resto, al grueso de su negocio con las empresas del juego, que operan fuera de España.

El Real Madrid no ha querido responder a las preguntas que le ha hecho infoLibre sobre sus contratos con las empresas de apuestas.

El conflicto legal con Codere y Bwin

Con Bwin, una empresa austriaca que opera en España a través de una sociedad gibraltareña, Bwin Party Services Limited, el Real Madrid tuvo una larga relación, que comenzó en 2007. Hasta 2013 su nombre lucía en las camisetas del primer equipo. Desde esa fecha y hasta el verano de 2016 siguió siendo patrocinador del club, con un contrato de cuatro y 4,5 millones de euros cada una de esas dos temporadas.

Pocos meses después, los blancos firmaron con Codere, que se convirtió en la casa oficial de apuestas del club. Enterraba así una historia que hasta entonces había sido conflictiva. En 2011, la empresa española demandó al Real Madrid y a Bwin por competencia desleal. Alegaba que los austriacos hacían publicidad ilícita con el club aprovechando el vacío normativo existente entonces –la Ley del Juego se aprobó en mayo de ese año–. Y pedía a los merengues que dejaran de lucir el nombre de Bwin en sus camisetas, después de sacar a colación que la empresa austriaca no pagaba impuestos en España.

La reclamación fue rechazada tanto por el juzgado de lo Mercantil primero como por la Audiencia Provincial de Madrid después, en septiembre de 2015, por lo que Codere recurrió ante el Tribunal Supremo en enero de 2016. Diez meses tarde, al tiempo que firmaba con el Real Madrid su primer contrato de patrocinio, Codere y el club suscribieron también un acuerdo transaccional por el que daban por cerrado el litigio. El Supremo terminó inadmitiendo el recurso de la empresa de juego en abril de 2018.

En 2019, la compañía que creó la familia Martínez Sampedro y hoy se halla en manos de los fondos de inversión Silver Point y Prudential renovó su acuerdo con el Real Madrid hasta 2021.

Todos los contratos con las casas de apuestas forman parte del perímetro de negocio incluido en el acuerdo que el Real Madrid firmó en 2017 con el fondo de inversión Providence. El club está obligado a impulsar sus patrocinios para devolver al fondo los más de 200 millones que éste le proporciona. Prescindir de los suscritos con las empresas de juego se convierte pues en un lujo que no se puede permitir. Sólo en el ejercicio 2018/2019 Providence se llevó 227.000  euros del contrato con Codere, 30.000 del firmado con Betfair, 2,23 millones de BetGhana y 2,03 millones de Manbetx, según consta en los informes entregados al comité conjunto que vigila el acuerdo y que figuran entre los documentos de Football Leaks.

De acuerdo con esos documentos y tal como ha publicado este periódico, el Real Madrid firmó en 2017 un contrato con la filial en Luxemburgo de Providence Equity Partners que le aporta 200 millones de euros en cuatro años, unas cantidades que proceden, a su vez, de los hóldings que el fondo de inversión posee en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. El club era consciente desde el primer momento de los riesgos reputacionales y fiscales que corría suscribiendo un acuerdo con un fondo que utiliza esa estructura societaria, pero aun así siguió adelante con el contrato. De hecho, sus directivos habían alertado a la cúpula merengue de que la Agencia Tributaria podía considerar un “fraude ley” la interposición de una sociedad instrumental –la luxemburguesa– cuyos beneficiarios últimos están radicados en un paraíso fiscal para “obtener una ventaja fiscal”.

Además, el Real Madrid negoció con el fondo un proyecto para que éste gestionara el negocio digital del club, una plataforma para vender contenidos premium que no llegó a prosperar. El contrato con Providence le impide intervenir en la gestión del club, pero sí debe recibir toda la información sobre los contratos de patrocinio del Real Madrid, porque de ellos obtiene el fondo sus retribuciones. Para aumentar los ingresos por este concepto, Providence propició el fichaje de un superdirectivo canadiense, David Hopkinson, al que pagaba 1,12 millones de euros anuales. Sin embargo, el ejecutivo abandonó el club el pasado mes de septiembre, tras sólo dos años de trabajo y sin alcanzar sus objetivos.

LAS PREGUNTAS QUE NO RESPONDE EL REAL MADRID

infoLibre ha solicitado al Real Madrid a lo largo de las dos últimas semanas detalles sobre sus contratos con las empresas del sector del juego. El club se ha negado a contestar. Éstas son las preguntas planteadas que han quedado sin respuesta:

1.-En 2018 el Real Madrid debatía sobre los riesgos reputacionales de asociar su imagen con las casas de apuestas. Una de las opciones que llegó a estudiar era reducir al mínimo sus acuerdos con las empresas de juego. Sin embargo, en estos últimos tres años el club ha seguido suscribiendo contratos de patrocinio con compañías del sector: Fonbet, KOK Sports han sido los más recientes, pero en ese momento acababa de firmar con Manbetx y BetGhana. Con Codere tiene contrato hasta este año.

¿Cuál es entonces la política del Real Madrid sobre las casas de apuestas? ¿Cuál es su prioridad: mantener esos contratos, y los consiguientes ingresos por patrocinio, o reducirlos (o incluso eliminarlos) en beneficio de su imagen y reputación?

2.- A la luz del Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego, que obliga a los clubes a cancelar los contratos de patrocinio que mantengan con empresas de apuestas antes del 31 de agosto, ¿va el Real Madrid a renovar –o a adaptarlo a las nuevas normas– su contrato con Codere, que vence este año?

3. ¿A qué otros contratos con empresas de apuestas afecta el Real Decreto?"                (Begoña P. Ramírez, InfoLibre, 23/02/21)

18.3.20

¿Quién manda en el fútbol español? El negocio de las apuestas y los amaños.no solo se amaña el resultado final de un partido. Se puede manipular el número de faltas, córners o goles que se producirán en un encuentro. la 3º División española es un filón para cometer estos fraudes.

"Ni las entidades bancarias que han dado nombre a la Liga Profesional de Fútbol. Ni las marcas deportivas, ni las de coches, ni tan siquiera las de cerveza. Son las casas de apuestas las que parten el bacalao en la competición de fútbol

El 75% de los equipos de fútbol ya cuentan con un patrocinio de empresas de apuestas que, a su vez, son víctimas o verdugo del otro gran negocio: el de los amaños.

Atrás quedan las equis para marcar las 15 casillas de la quiniela del fin de semana. O los dobles y triples para asegurar, como mínimo, 11 aciertos. Ahora, la gran mayoría de aficionados al fútbol realizan sus apuestas de forma online en cualquier casa de apuestas.

 Esas que la mayoría de usuarios solo distingue por su color. Y es que solo en el segundo trimestre de 2017, estas apuestas movieron más de 1.400 millones de euros en España, según datos del Ministerio de Hacienda. Y, aquí el fútbol, es donde se lleva el mayor protagonismo.

Solo en España mueven 5.000 millones de euros. Si bien es cierto que la mayoría son premios. “Devolvemos el 95% del dinero en premios, nuestro ingreso estaría entre los 250 y los 280 millones de euros”, aseguró Alberto Eljarrat, CEO de Sportium, durante el foro 'Comunicación, Fútbol y Gestión Deportiva' en Madrid.

Pero estas famosas casas de apuestas no solo mandan en el fútbol generando ingresos con su negocio. Lo hacen también desde el patrocinio, la publicidad televisiva y, en última instancia, los amaños.

"La industria del fútbol, solo con los patrocinios, genera más de 600 millones por temporada. Concretamente, el 75% de los equipos de La Liga cuentan con una casa de apuestas entre sus patrocinadores", afirma Eljarrat. William Hill, Codere, Globet, Bwin, Bet365 o Betfair son solo algunas de las marcas que en los últimos años han patrocinado equipos como Real Madrid, Betis o Espanyol. O simplemente han aparecido en los marcadores publicitarios de sus campos.

Un millón de españoles están “enganchados”a las apuestas online. El dinero fácil sigue conquistando fieles. Por afición o para obtener ingresos extras, lo cierto es que más de 985.000 españoles de entre 18 y 75 años se declaran jugadores activos en las webs de juego online. 

En cuanto a estos patrocinios, las casas de apuestas solo son superadas por los acuerdos con marcas deportivas, los de empresas cerveceras y, en tercer lugar, por el grupo formado por firmas de refrescos, banca y automoción. No están en primer lugar, sin embargo, hace años ni tan siquiera se acercaban a este nivel de patrocinio. Además, La Liga también es un escaparate internacional a la vista de millones de personas.
 
Las televisiones tienen que rentabilizar una inversión que ronda los 1.500 millones de euros. Y aquí es donde las casas de apuestas también es el que manda. “El 40% de los bloques publicitarios están copados por casas de apuestas”, según el CEO de Sportium. Eso quiere decir que, antes del inicio del partido y en el descanso, los telespectadores visualizarán varios anuncios sobre apuestas. Y claro está, puede que apuesten también.

LA CARA B DE LAS APUESTAS: LOS AMAÑOS

Hace tan solo unos años se entendía por amaño futbolístico el intercambio de maletines para que un equipo no perdiera la categoría, por ejemplo. Ahora, debido a la mercantilización del fútbol, los amaños también toman otra dimensión.

Ya no es una cuestión futbolística, sino que se trata de un negocio rentable. Un aliciente para corromperse. Y no solo se amaña el resultado final de un partido. Se puede manipular el número de faltas, córners o goles que se producirán en un encuentro. Se puede hacer incluso en tiempo real y en cualquier categoría de fútbol. De hecho, la 3º División española es un filón para cometer estos fraudes.

Y en este sentido, las casas de apuestas son el origen de estos delitos. Pero también víctimas de los mismos. Este fraude genera pérdidas también para estas. Por ello, no es de extrañar que se afanen en perseguir y denunciar estas pérdidas. "Hoy en día las apuestas deportivas son víctimas de los amaños, pero también somos parte de la solución", sentencia Eljarrat.

No obstante, desde 2010 se persiguen las apuestas deportivas ilegales. Una reforma del Código Penal fija sanciones, multas o penas de cárcel para los infractores.

“La industria del fútbol, solo con los patrocinios, genera más de 600 millones por temporada. Concretamente, el 75% de los equipos de La Liga cuentan con una casa de apuestas entre sus patrocinadores”, afirma Eljarrat. William Hill, Codere, Globet, Bwin, Bet365 o Betfair son solo algunos de las marcas que en los últimos años han patrocinado equipos como Real Madrid, Betis o Espanyol. O simplemente han aparecido en los marcadores publicitarios de sus campos."               (Sandra Tobar, The economy Journal.com)