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26.1.24

Ahora lo saben hasta los niños. La Liga española es un duopolio corrupto en el que manda con mano de hierro el oligarca Florentino Pérez... el oligarca se las ha apañado para ir moldeando también el arbitraje virtual a su antojo... el pobre colegiado Hernández Hernández (que llevaba un año sin pitar al Madrid por edicto del zar) desplegó todas las mañas posibles para que el Real remontara contra el colista de la Liga, el Almería... Quizá como perseguido de larga duración, H.H. aprendió la lección... O quizá su jefe le llamó en el descanso y le recordó que el Trampas no podía perder contra el colista... el Comité de Árbitros, ese ente que han presidido socios, exsocios y amigotes del Real Madrid, no tardó ni 24 horas en premiar a H.H. con su presencia, de nuevo al frente del VAR, en el partido de Copa Atleti-Sevilla... Lo realmente escandaloso no es que un árbitro se raje en el Bernabéu sabiendo el calvario que le espera después. Lo más sangrante y más político es que el 99% de los medios privados, concertados y dopados de Madrid y Valdebebas, con Ferreras e Inda a la cabeza, se han puesto a las órdenes del Ser Superior y han tratado de convencer al mundo de que la remontada ante el Almería fue no solo épica, sino ética y estética

 "Ahora lo saben hasta los niños. La Liga española es un duopolio corrupto en el que manda con mano de hierro el oligarca Florentino Pérez, mientras el Barcelona post-Messi ejerce como único rival tolerado por el capo y los demás equipos actúan como comparsas. Si por casualidad uno de estos acompañantes pone en peligro el dominio alterno de los dos clubes-Estado, el jefe de la SuperLiga pone en marcha a sus medios de cabecera (As, Marca y RMTV, un engendro gestionado por Telefónica y por la empresa de un notorio locutor de radio a sueldo de Pérez) para condicionar cada semana a los árbitros que la Federación designa para sus partidos. A Florentino no le gusta nada el VAR, pues después de décadas de robar con total gracejo e impunidad el 90% de los partidos importantes, la tecnología introdujo por fin un filtro menos manipulable por el factor humano. De manera que, poco a poco, entre las persecuciones y los castigos a los colegiados que alguna vez osaron equivocarse o perjudicar al Real Madrid, el oligarca se las ha apañado para ir moldeando también el arbitraje virtual a su antojo. Y el domingo pasado, tras haber caído eliminado de la Copa por el rival más odiado en Concha Espina desde 1903, el pobre colegiado Hernández Hernández (que llevaba un año sin pitar al Madrid por edicto del zar) desplegó todas las mañas posibles para que el Real remontara contra el colista de la Liga, el Almería, que había osado ponerse 0-2 en el Bernabéu. El escándalo dio la vuelta al mundo, y los memes no dejan lugar a discusión: fue un robo a mano armada perpetrado desde el VAR, la herramienta que había venido a poner un poco de justicia en el deporte más corrupto del mundo.

Hernández Hernández corrigió hasta tres veces al árbitro de campo, un apocado debutante que no sabía con quién se estaba jugando los cuartos, y además de eso no le informó de varias jugadas más que hubieran perjudicado al Trampas. Una mano previa de Vinicius Mandela Jr. al gol que acabó metiendo con la mano; dos faltas clarísimas de dos delanteros madridistas a dos defensas andaluces en el instante anterior a que uno de estos rozara el balón con la mano (lo que hubiera invalidado el penalty que H.H. animó a pitar a Maeso); la entrada ilegal de Luther King Jr. en el área antes de que se tirara el penalti: y dos tarjetas amarillas consecutivas a Carvajal, el gusarapo de Vox: una por quitarse la camiseta y la otra por abrazarse con la grada fans para celebrar la remontada perpetrada contra el pobre Almería.

El prevaricador del VAR usó todos los trucos del veterano que abusa de su autoridad ante el novato: le hurtó imágenes cruciales que desmentían lo que afirmaba con la boca, le pastoreó con artes sibilinas, medias verdades y muchas palabras en inglés para llevarlo a su terreno, y lo convirtió en un pelele, pues todas las veces que H.H. intervino o no intervino tuvieron el mismo sentido: favorecer al club señorial de Concha Espina.

Quizá como perseguido de larga duración, H.H. aprendió la lección y se vio condicionado, o quizá quiso evitarle a su joven colega los vídeos mafiosos de RMTV que él lleva sufriendo meses. O quizá su jefe le llamó en el descanso y le recordó que el Trampas no podía perder contra el colista tres días después de haber sido eliminado de la Copa. Sólo él lo sabrá.

Lo más gracioso es que el Comité de Árbitros, ese ente que han presidido socios, exsocios y amigotes del Real Madrid sin interrupción desde que El Mal nació hace 122 años, no tardó ni 24 horas en premiar a H.H. con su presencia, de nuevo al frente del VAR, en el partido de Copa Atleti-Sevilla que se celebró ayer. En vez de analizar en público posibles errores y aciertos, y decidir después si lo hizo bien o mal, la Federación guardó silencio absoluto y premió al arrepentido. Mensaje mafioso de obvia intención: H.H. ya es uno de los nuestros. Como dijo RMTV: “Eso es lo que queríamos, lo que estábamos pidiendo”. Si sigue por ese camino, pueden apostar a que dirigirá muchos partidos de la Champions y arbitrará mucho al Real Madrid a partir de ahora.

Por suerte, H.H. se portó como un árbitro honrado en la última jugada del Atleti-Sevilla, cuando Gil Manzano, de infausta memoria rojiblanca pitó un penalti en el minuto 95 a favor del Sevilla. H.H. llamó a Gil y le dijo que fuera a verlo al monitor porque el jugador del Atleti solo tocó balón y no pierna. Claro, robarle al Atleti en su casa es más complicado que robarle al pobre Almería en la lata de sardinas de la Castellana.

En fin, yo quería haber escrito una crónica política-mediática y no sobre la corrupción arbitral, pero se ve que me pierde el antimadridismo que mamé en la familia desde pequeño. Lo realmente escandaloso no es que un árbitro se raje en el Bernabéu sabiendo el calvario que le espera después. Lo más sangrante y más político es que el 99% de los medios privados, concertados y dopados de Madrid y Valdebebas, con Ferreras e Inda a la cabeza, se han puesto a las órdenes del Ser Superior y han tratado de convencer al mundo de que la remontada ante el Almería fue no solo épica, sino ética y estética.

Mientras unos glosaban el gol de zamorana de Vinicius Clay Jr. con una entrevista en la que el muchacho recordaba que ya metía golazos con el hombro en Copacabana, Ferreras acusaba al antimadridismo de exagerar la nota y sacaba a pasear el Caso Negreira con un informe de la Guardia Civil (que acababa de concederle el premio al mejor periodista de España) en el que se desvelaban distintas gilipolleces sin la menor relevancia penal.

Como saben, lo de Negreira es que el Barcelona pasó 20 años dando dinero al vicepresidente de los árbitros a cambio de asesorías arbitrales; un ejercicio poco estético, desde luego, que en Can Barça se definió como “corrupción a la defensiva”, sugiriendo que quizá ellos eran el Trampes y pagaban al vice, pero que si lo hacían no era para que los árbitros les ayudaran sino para compensar los favores arbitrales a otro equipo (adivinen cuál). Traducido del catalán: sí, pagamos al vicepresidente porque el presidente ya estaba comprado.

No ha sido Ferreras el único comunicador de las cloacas en salir en defensa del buen nombre del Real Trampas de Madrid. Esteban Urreiztieta, firma muy apreciada en el gabinete Villarejo de noticias falsas, sacó también un pedazo de portada con no sabemos qué otras chorradas sobre el caso Negreira, mientras la legión de redactores y medios a sueldo de Florentino ponían el grito en el cielo; no por la obscena exhibición del robo en directo, sino, agárrense, por la filtración de los audios que la Federación no quiso publicar a un periodista y youtuber catalán.

Por su parte, el colectivo arbitral, que lleva meses sufriendo los ataques intimidatorios de RMTV antes de pitar al dueño del cortijo, nunca se ha atrevido a denunciar esas presiones. En cambio, tardaron solo 24 horas horas en presentar una denuncia contra el anónimo whistleblower que osó filtrar el contenido íntegro de los vergonzosos audios. Como dijo Simeone, “creen que somos todos tontos, y eso es lo que da más bronca”. (...)

Nuestros megarricos y sus cloacas controlan jueces, árbitros, presidentes autonómicos, reguladores, sorteos y calendarios deportivos, fuerzas de seguridad pública y privada, alcaldes y contratas. Son cada vez más transversales y poderosos porque imponen su visión del mundo (la igualdad es una mierda, el más rico siempre tiene razón) por todo el arco ideológico: los digitales ultras, los diarios deportivos y también los progresistas. Tienen bufones, trovadores, cantamañanas, trolls, espías e infiltrados por todas partes, y usan su poder para doblegar voluntades, difamar, presionar, amenazar, controlar daños, decidir portadas, temas y argumentarios, condicionar negocios o cotizaciones, promover nuevos negocios y competiciones y decidir el derecho de admisión o chantajear o “matar” a quien se atreva a hacerles frente.

Siempre, sin rendir cuentas ante el público ni la justicia, porque el trabajo sucio lo hacen los siervos: los Ferreras, Inda, Jabois, Bustos, Caño, David Álvarez, y tantos más, cada uno en su estilo, mueren por ir al palco de la lata de sardinas y suben al avión privado de las Champions no porque sean especialmente majos, sino por defender siempre al amo del cotarro y escribir al dictado. Sus capos son los sucesores del emérito exiliado. Como a él, solo les interesa el dinero y humillar a los que les oponen alguna resistencia, y como él, gozan de total impunidad. O mejor dicho, de absoluta inviolabilidad.

Dicho esto, la buena noticia es que hoy el mundo sabe mejor que ayer que el gran negocio del fútbol y la política española está dirigido por una banda de estirpe mafiosa, opaca, tramposa, cínica y desinhibida, capaz de celebrar como una orgía romana un atraco histórico al último de la liga y de explicarte que ese provocador de medio pelo llamado Vini Jr. es en realidad una víctima indefensa del racismo, y que además jamás metería un gol con la mano, porque él solo los mete con el hombro, mira, en Copacabana los metía así, con el hombro. ¡Golazo!

Solo cabe esperar que la contaminación del espacio público provocada por esta putrefacta estructura con superpoderes, ni democrática ni electa ni sometida a escrutinio público, y formada por gentes de todo pelaje e ideología no acabe destruyendo del todo la inteligencia, la rebeldía y el pensamiento crítico de tantos ciudadanos que conocen de sobra el percal y que todavía se resisten a tragarse las patrañas y las cortinas de humo de nuestros impresentables gañanes de la lista Forbes (incluidos, por supuesto, Gil y Cerezo, a quienes los atléticos sufrimos desde que, hace ya más de 30 años, se apropiaron de forma indebida del club, y que tras vender el Calderón para hacer pisos se disponen ahora a construir una playa de surf en el páramo de la Peineta)"              (Miguel Mora   , CTXT, 26/01/2024)

5.3.21

"Florentino Pérez se puso agresivo". Historia oculta del pelotazo de las torres galácticas.Tras varios intentos fallidos, el Real Madrid recalificó su ciudad deportiva en 2001, hace ya veinte años. Florentino tocó todos los resortes del poder para lograrlo y el club entró en órbita gracias al ladrillo

 "Tras varios intentos fallidos, el Real Madrid recalificó su ciudad deportiva en 2001, hace ya veinte años. Florentino tocó todos los resortes del poder para lograrlo y el club entró en órbita gracias al ladrillo

 En los reservados madrileños se sellan grandes negocios, pero también grandes dramas, como les pasó a Florentino Pérez y Matilde Fernández, cuando el nuevo presidente del Real Madrid trataba de engrasar la recalificación de la ciudad deportiva. Florentino estaba a punto de conseguir un milagro empresarial, activar por consenso una operación inmobiliaria que llevaba cuarenta años vetada, pero se topó con un molesto contratiempo: la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid. 

 Tres veces se reunieron Florentino y Matilde. Tres veces recibió Florentino un no por respuesta. Pasó hace veinte años.

Estamos en 2001, Florentino apretaba para conseguir la recalificación y los mentideros echaban humo. José María García era entonces uno de los periodistas deportivos más poderosos y perejil de todas las salsas. Preguntamos a García por la operación urbanística. No ha perdido su don para el martillazo periodístico...

PREGUNTA. Recalificación de la ciudad deportiva del Real Madrid para construir cuatro rascacielos en la Castellana. ¿A qué le suena a usted?

RESPUESTA. Es el mayor escándalo deportivo de la democracia. Así se lo dije al presidente Aznar.

Según el periodista, en 2001 mantuvo la siguiente conversación con Aznar:

García: No podéis regalarle cientos de millones a Florentino.

Aznar: Hay que ayudar al Madrid.

García: Aunque tú seas del Real Madrid, eres presidente del Gobierno; no tienes que ayudar al Madrid, tienes que ayudar a todos.

P. Cuando la recalificación se estaba cociendo, habló usted con el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano. ¿Qué le contó?

 R. Le dije en una comida que la recalificación me parecía una vergüenza. Todos los presidentes del Real Madrid lo habían intentado antes, y a todos les dijeron no, no y no; menos a Florentino. Lorenzo Sanz lo intentó de todas las maneras, pero solo logró pequeñas limosnas por una esquinita de la ciudad deportiva, el chocolate del loro. ¿A qué venía ahora tanto privilegio? Álvarez del Manzano me dijo que la operación era absolutamente ilegal y solo se haría por encima de su cadáver.

P. Siga…

R. Cuando se aprobó la recalificación, llamé al alcalde de Madrid y le dije: “José María, ¿qué hacemos ahora con tu cadáver?”.

P. ¿Qué le respondió?

R. Su explicación fue graciosa. “Cuando te llama el presidente del Gobierno y te dice ‘firma eso’, ¿qué haces?”.

P. Florentino Pérez se manejó bien esos días...

R. La pobre Matilde Fernández se quedó más sola que la una.

En pleno revival del Madrid de los galácticos por una serie documental (‘Galácticos’) de la cadena estadounidense ESPN, toca preguntarse quién pagó la fiesta, por qué y si quedó algún cadáver por el camino. ¿El mayor escándalo deportivo de la democracia o una gran operación urbanística para el Madrid y la ciudad de Madrid?

Vuelva usted mañana

A finales de los cincuenta, el franquismo expropió 14 hectáreas en la Castellana y se las traspasó al Real Madrid para “la construcción de sus instalaciones”, de "uso deportivo" y “sin propósito lucrativo”. Los intentos del club de dar un pelotazo con estos terrenos (y con los del estadio Santiago Bernabéu) comenzaron pronto, pero chocaron siempre con las autoridades. “Ramón Mendoza me propuso tirar el Bernabéu, levantar varias torres y construir el nuevo estadio donde están ahora los cuatro rascacielos. Le dije: ‘¿Cómo te voy a autorizar una operación que Arias Navarro [alcalde entre 1965 y 1973] le negó al Real Madrid en tiempos de Franco?’ Ni lo permitía el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) ni era conveniente para la ciudad. Me negué rotundamente”, cuenta Juan Barranco, alcalde socialista de Madrid entre 1986 y 1989. 

 Lo intentó Raimundo Saporta (vicepresidente del club) con Francisco Franco, lo intentó Ramón Mendoza con Juan Barranco y lo intentó Lorenzo Sanz con Álvarez del Manzano. Pero lo que no logró nadie en cuarenta años... lo iba a lograr Florentino Pérez en unos meses.

En 1995, Florentino se presentó a las elecciones del Real Madrid; perdió contra Ramón Mendoza. Uno de sus eslóganes de campaña fue: “Las deudas no se pagan con la ciudad deportiva”. El constructor estaba aún en contra de recalificar y vender los terrenos.

En 1997, el Madrid vendió tres hectáreas de la ciudad deportiva al ayuntamiento y a la CAM por 27 millones de euros para aliviar su deuda. El PGOU de ese año dio por “concluido el proceso de ocupación del espacio”: “Se ha agotado el aprovechamiento urbanístico”. Pero tres años después, Florentino no iba a hacer prisioneros en su segundo asalto a la presidencia...

Bilbainada electoral

Tras ganar el Madrid la Champions en 2000, Lorenzo Sanz adelantó las elecciones; lo veía fácil, pero iba a ser arrasado por el huracán Florentino Pérez, presidente empoderado de un gigante de la construcción en expansión: ACS.

Las promesas electorales de Florentino sonaron a bilbainada: fichaje de Figo (gran estrella del Barcelona) y recalificación de la ciudad deportiva. Bien el candidato Florentino iba muy sobrado, bien sabía cosas que los demás desconocían, pues no pudo hablar más claro a los socios: “Les pido que confíen en mi capacidad de negociación. En mis buenas relaciones con el alcalde de Madrid y con el concejal de Urbanismo. Mi capacidad de persuasión es infinitamente mayor que la de la junta saliente. Son unos terrenos excepcionales y he hablado tanto con el alcalde como con el concejal al respecto. Son terrenos urbanizables. ¿Cómo puede pensar alguien que hago una propuesta sin haber tratado el tema antes?”.

Florentino iba sin frenos y con las cartas boca arriba: la recalificación se lograría fontaneando sin cuartel a la autoridad competente. Nadie podrá acusarle de no haber ido de frente. Para pasmo de los escépticos, Florentino iba a cumplir a rajatabla sus promesas electorales: Figo y recalificación. “Estaba en marcha el rescate financiero más importante de la historia del fútbol español”, resumió Juan Carlos Escudier en su biografía (no autorizada) sobre Florentino Pérez.

 Al club le iba mucho en juego. Poco después del triunfo electoral de Florentino, la UEFA sugirió que el Madrid podría quedarse fuera de la Champions por su elevada deuda (277 millones de euros). Pero en uno de los giros empresariales más asombrosos del deporte mundial, el Madrid de Florentino acabó reventando el mercado los siguientes años con los fichajes de cuatro galácticos: Zidane (2001), Ronaldo (2003), Beckham (2004), y el ya mencionado Figo, pagado un parte con un préstamo del Banco Zaragozano (controlado por los Albertos, socios de Florentino en ACS). Del Madrid de la deuda asfixiante se pasó al Madrid de los galácticos. Del veto político a la recalificación por ser "absolutamente ilegal", a los políticos diciendo que era un gran proyecto para la ciudad de Madrid. 

 ¿Cómo logró lo imposible Florentino Pérez? Tesón, persuasión, contactos de alto nivel, intercambios de favores, presiones a políticos y comidas en reservados. Muy vieja escuela. El lobby basado en relaciones personales e intereses cruzados. Tocando todas las palancas del poder desde una posición de fuerza: la punta de la pirámide del ladrillo. Un curso acelerado de influencia sobre todo el espectro ideológico en plena fiebre del oro urbanístico.

La entrevista

El PP controlaba el ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, pero como la recalificación podía parecer un favor al Real Madrid, con el desgaste político consiguiente, se pidió a Florentino que obtuviera el mayor consenso político posible. El presidente del Madrid lograría hasta el apoyo de Izquierda Unida, pero hubo una grieta en el consenso total...

Matilde Fernández, 71 años, pasará a la historia junto a Rosa Conde como la primera ministra de un gobierno de Felipe González, pero bien podría hacerlo también como la política que le dijo tres veces no a Florentino Pérez. Hablamos con ella.

PREGUNTA. ¿Cómo fueron sus tres reuniones con el presidente del Real Madrid? ¿Qué Florentino Pérez se encontró?

RESPUESTA. Florentino Pérez intentó primero que empatizara con él; típica maniobra de un empresario para acercarte a sus posiciones y acabar votando a su favor. Pero tras mis resistencias iniciales, en la segunda reunión ya vino diciendo: “He convencido a todos menos a ti”. Y en la tercera se puso agresivo: “A ti ya no te apoyan ni los tuyos”. Había pasado de la amabilidad a la agresividad.

P. ¿Qué argumentos utilizó para convencerla?

R. Que lo que era bueno para el Real Madrid era bueno para la ciudad de Madrid. Para mí era un argumento irracional e incomprensible, porque eran dos planos totalmente distintos, lo que es bueno para el Real Madrid será bueno para sus socios y forofos, pero ¿lo es necesariamente para toda la ciudad?

También trató de convencerme apelando a mi perfil social, o mejor dicho, a lo que él entendía por eso. Me dijo: “A ti que te gusta tanto África, ¿sabes lo primero que piden siempre los niños africanos? Una camiseta del Real Madrid”. Vale, bien, hay niños africanos a los que les gustan las camisetas del Madrid y del Barcelona, pero ¿qué tenía eso que ver con la recalificación?

P. Lo de los niños africanos es una argumentación un poco… primitiva, ¿no?

R. Le valía todo para argumentar, pongo esto como ejemplo porque se me quedó grabado. Me decía: “¿Sabes que los niños africanos quieren mucho al Real Madrid?”.

P. Ya… ¿Qué le respondió usted?

R. Que el Madrid estaba en un suelo que también era público, cuyo cambio de uso afectaba a la ciudad. Si se recalificaba y vendía, las plusvalías tenían que ir a todos los madrileños, no a un club, o a unas personas vinculadas al presidente de un club.

P. ¿Lo dice porque ACS acabó construyendo parte de las torres?

 R. Lo digo porque algunas de las empresas que se quedaron las torres habían tenido negocios antes con Florentino Pérez. Ese círculo demostraba que no prevalecía el interés general, sino el particular, con un suelo cedido al señor Santiago Bernabéu por el Ayuntamiento de Madrid.

P. ¿Propuso usted alternativas al Real Madrid?

R. Si la ciudad quería ayudar a un club, había otras alternativas. ¿Ceder suelo para actividades deportivas? Eso se estudia. Pero las fórmulas alternativas no le valían a Florentino, iba a la mayor y con su verdad absoluta por delante.

P. ¿Su oposición a la recalificación se discutió en el grupo municipal socialista?

R. Sí, tras hablar con los expertos en urbanismo, expuse mi posición. Les dije a mis compañeros que íbamos a sufrir presiones, pero que la operación no era aceptable. Todos se mostraron de acuerdo, pero un compañero alegó: “Esto va a ser muy duro. Analicemos si compensa. No lo va a entender todo el mundo”. No es que estuviera en contra; le preocupaban las presiones y el desgaste.

P. ¿Sufrieron mucho?

R. A nivel personal no fue para tanto, aunque sí nos angustió el cambio de posición de Izquierda Unida. Su portavoz [Ángel Pérez] me dijo primero que estaba en contra de la recalificación, y luego que votarían a favor, entre otras cosas, por las presiones de Comisiones Obreras. Entonces te planteas si te estás obcecando, pero el tema era claro: el Madrid quería recalificar para obtener unas plusvalías porque sí. Plusvalías que, como ya planteamos entonces, adelantaban el desarrollo de la Operación Chamartín.

El ayuntamiento se gastó mucho dinero en la obra de la ciudad deportiva y permitió una edificabilidad nunca vista al servicio de unos pocos. Un suelo de los madrileños tenía que revertir en los madrileños, pero apenas aportó a la ciudadanía.

P. ¿Recibió usted presiones del partido?

Florentino agitó a todos los forofos socialistas del Real Madrid, pero no recibí presiones del partido, como insinuó el presidente del Madrid. Alguna ironía sí dejaron caer compañeros como Rubalcaba y Lissavetzky, que eran grandes forofos del Madrid, y bromeaban sobre mi oposición a los planes de Florentino. Pero no me presionaron. Sí recibí presiones de otras ramas del poder de Florentino…

P. ¿Cuáles?

R. El director de informativos de la SER me negó la posibilidad de explicarme. Ese señor que lleva ‘Al rojo vivo’...

P. ¿Ferreras?

 R. Ese. Que luego pasó a ser director de comunicación del Real Madrid. Cuando Juan Barranco y Alfonso Guerra pasaron por la SER, se quejaron: “Estáis poniendo a parir a Matilde y no la dejáis defenderse”. Fui vetada. Confirmadísimo por altos cargos de la SER.

P. Volvamos al principio para acabar. ¿El salto del Florentino engatusador al Florentino intimidador cómo lo vivió? El presidente del Real Madrid suele cuidar las formas...

R. Es el ramalazo del poder que no se ha democratizado del todo. Florentino había sido antes político, eso le empoderó, pero de un modo incorrecto. A todo el mundo le ofrecía cosas, también a los sindicatos. Yo era de la UGT y del sindicalismo de clase, pero los sindicalistas vinculados a las cooperativas de vivienda fueron engatusados por Florentino por la vía del "te cedo esta parcela para la cooperativa, me encargo de la construcción y luego tú me apoyas en esto otro". Es una forma de funcionar predemocrática e inaceptable.

Yo estaba acostumbrada a sentarme en la mesa con empresarios para buscar acuerdos. Era mi educación sindical. Pero Florentino se sentía fuerte, cubierto de poder, estaba acostumbrado a ganar esos órdagos.

Marxismo/ladrillismo

¿Por qué Izquierda Unida pegó un volantazo con la ciudad deportiva? De amagar con ir a la fiscalía anticorrupción al SÍ SEÑOR. Eran los años en los que la izquierda alternativa decía que la ideología de IU en Madrid era el marxismo/ladrillismo.

Florentino salvó de la quiebra la construcción de dos cooperativas de vivienda vinculadas a Ángel Campos, secretario de Comunicación de CCOO y miembro del consejo federal de IU esos años. Cuando Florentino llegó a la presidencia del Real Madrid, prohombres de la IU castiza como Ángel Pérez, Miguel Reneses y Justo Calcerrada, concejal responsable de Urbanismo, comieron varias veces con él en los reservados del restaurante Señorío de Alcócer. ACS era propietaria de grandes extensiones de suelo en los PAU de los nuevos barrios del norte de Madrid —Las Tablas, Montecarmelo— donde varias cooperativas de vivienda del marxismo/ladrillismo “obtuvieron parcelas”, según el libro de Escudier. Ángel Campos, que llegó a formar un comité en CCOO para recolectar apoyos electorales a Florentino, acabó trabajando en la Fundación del Real Madrid.

"Desde dentro se les veía muy cercanos a todos a Florentino Pérez. Este y otros asuntos urbanísticos generaron una crisis de legitimidad en la IU madrileña, el principio del fin, se abrió la puerta a la formación de una alternativa política al partido", cuenta un miembro de IU Madrid esos años.

El reparto

La mezcla de relaciones personales y negocios, en definitiva, jugó un papel clave. El constructor llevaba dos décadas participando en una comida/tertulia en Casa Ciriaco con Álvarez del Manzano y antiguos cargos de UCD.

  A principios de los ochenta, Florentino fue concejal del Ayuntamiento de Madrid por UCD, donde compartió bancada con Luis Eduardo Cortés, concejal de urbanismo de la CAM durante la recalificación de 2001.

Sobre los terrenos de la antigua ciudad deportiva del Madrid acabaron brotando cuatro rascacielos. La edificabilidad en el barrio era de 0,3 metros de pisos por metro cuadrado de suelo. Las autoridades lo multiplicaron casi por seis para el Real Madrid: 1,7 metros cuadrados.

El reparto de los rascacielos quedó así: al Real Madrid le correspondieron dos torres enteras, compartió otra con la Comunidad de Madrid (un 63,4% para el club y un 35,7% para la CAM) y la cuarta fue para el ayuntamiento.

 El Real Madrid obtuvo un beneficio extraordinario por la operación de 501 millones de euros.

Caja Madrid compró uno de los terrenos al Madrid, pero luego se lo vendió a Repsol, y la petrolera adjudicó la construcción del rascacielos a FCC y, ejem, ACS. La obra de otra de las torres, la de Mutua Madrileña, fue a parar a una filial de ACS. ¿Contrató directamente el Real Madrid a la constructora de su presidente? No. ¿Sacó tajada ACS de la recalificación de la ciudad deportiva? Sí. Caja Madrid no solo compró un terreno por 188 millones, también le prestó 78 millones al club por derechos de explotación del 'merchandising'. Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, fue nombrado luego consejero de ACS. “Blesa dio dinero al Madrid porque le salió de los cojones... y porque también le llamó Aznar”, cuenta José María García.

Los 501 millones obtenidos por el Madrid llegaron en fases y fueron gastados en partidas diferentes, también para cubrir la deuda, pero por poner la cifra en contexto: todos los fichajes de la primera etapa presidencial de Florentino, 17 jugadores en cinco años y siete meses, costaron (88 millones) menos. Entre 2000 y 2006, Florentino se gastó 413 millones de euros en traspasos, 219,5 de ellos en los galácticos Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham. Resumiendo: 501 millones de euros del año 2001 era una tonelada de dinero para un club de fútbol.

Tormenta de oficinas

En mayo de 2003, el grupo municipal socialista recurrió el convenio entre el ayuntamiento y el Real Madrid para la nueva ciudad deportiva en Valdebebas. Todo ello en plena tensión política: las elecciones del mes siguiente dieron el triunfo al PSOE en la CAM; resultado corregido luego por el tamayazo. “Cuando el PSOE presentó el recurso, Florentino se puso furioso y pidió la cabeza del concejal socialista Félix Arias”, según fuentes conocedoras de la situación.

Arquitecto y urbanista de prestigio, Félix Arias fue director general de Urbanismo de la CAM en los ochenta y director general de Suelo y Políticas Urbanas del Gobierno la pasada década. Hablamos con él.

PREGUNTA. ¿La recalificación de la ciudad deportiva era un buen proyecto para Madrid?

RESPUESTA. Vamos a ver, es que se lo inventó Florentino, nunca fue un proyecto de la ciudad, que es cuando un organismo público decide mejorar una zona, pero esto se hizo al revés. El ayuntamiento no tenía plan para estos terrenos deportivos privados, pero con una parte pública, más allá de que siguieran siendo deportivos, pero se sumó al plan de Florentino.

La idea fuerza de la campaña de Florentino a la presidencia del Madrid fue activar este mecanismo financiero/deportivo. Antes de que el ayuntamiento dijera o hiciera nada, Florentino vendió la recalificación a los socios del club.

P. ¿Cómo convenció Florentino al ayuntamiento y a la comunidad?

R. Lo que yo creo que pasó, aunque no lo puedo demostrar, es que Florentino les dijo que necesitaba una calificación de suelo de unos 130.000 metros cuadrados, el equivalente a dos torres y media, y el resto se lo podían repartir entre la comunidad y el ayuntamiento, que también era propietario de ese suelo. Repartieron una torre para el ayuntamiento, algo más de dos torres y media para el Madrid, y el resto para la Comunidad de Madrid… regalado por su buen comportamiento, dar el visto bueno y tramitar rapidito. Es decir: todo partió de Florentino, sin estudios públicos previos, informes, o papel alguno favorable a hacer tal cosa. Florentino arrastró a la comunidad y al ayuntamiento al incluirles en el negocio del reparto de torres. El Real Madrid quería dos torres y media, pero donde cabían dos y media, cabían cuatro.

 P. ¿El proyecto urbanístico tenía sentido?

"Dicen que las cuatro torres crean empleo, pero no es cierto, simplemente consiguen traslados de oficinas desde otros lugares de Madrid"

R. Desde mi punto de vista, no, porque aumentaba los desequilibrios entre el norte y el sur. El eje de oficinas de la ciudad crecía demasiado por el norte.

Las oficinas de las cuatro torres se fueron ocupando poco a poco, no porque hicieran falta más oficinas en Madrid, sino porque fueron chupando oficinistas de otros sitios, por ejemplo, de Azca, desde donde se trasladaron oficinas a las cuatro torres. Dicen que las cuatro torres crean empleo, pero no es cierto, simplemente consiguen traslados de oficinas desde otros lugares. En Madrid ya hemos visto muchas veces como edificios de oficinas (Gran Vía, Plaza de España, Canalejas) acaban vaciándose y no quiebran porque los ocupan las administraciones públicas. Las torres de Azca se remodelaron luego para competir con las cuatro torres, y demostraron que podían competir muy bien.

En definitiva, Madrid no necesitaba en absoluto cuatro nuevos rascacielos de oficinas. Es evidente que las torres no han tenido éxito: han estado muchos años con el 15 o el 20% del espacio sin alquilar. De ahí también la incongruencia de Madrid Nuevo Norte (Operación Chamartín) con más y más oficinas.

P. ¿Qué pasó con la nueva ciudad deportiva construida en Valdebebas?

R. Los terrenos se los sacó Florentino a precios irrisorios a la junta de compensación de Valdebebas. ¿Cómo? Sospecho que prometiendo acelerar el plan parcial de Valdebebas vía contactos en el ayuntamiento. Curiosamente todos los PAU de esa época quedaron atascados menos el de Valdebebas, que arrancó en cuanto se firmó el convenio con el Real Madrid. Algunos PAU siguen esperando 20 años después, semi urbanizados y parados. Algo debió hacer Florentino.

El cielo está enladrillado

Para hacer más digerible la recalificación, las autoridades municipales lanzaron un señuelo: además de los cuatro rascacielos, se construiría el futuro pabellón olímpico. Nunca se construyó, aunque es relevante: Madrid protagonizó esos años tres intentos olímpicos fallidos pero de gran frenesí inmobiliario. En efecto, la recalificación de la ciudad deportiva no se debió solo a la habilidad negociadora/presionadora de Florentino, el contexto histórico jugó a su favor. Fueron los años locos de la construcción, el momento álgido, cuando todos los sueños que el ladrillo podía comprar se hacían realidad.

Aunque la operación se vendió como un gran negocio para la ciudad, el inconsciente colectivo bautizó los cuatro rascacielos como Figo, Zidane, Beckham y Ronaldo. Resumiendo: que no hubiera una masiva resistencia social no significa que la gente no entendiera de qué iba aquello: de todos los galácticos que el ladrillo podía comprar.

 El Madrid de los galácticos cambió la historia del fútbol mundial. El modelo Florentino de fichajes millonarios y mediáticos que atraían títulos y nuevos ingresos, fue imitado hasta alcanzar dimensiones monstruosas con la llegada de los petrodólares al fútbol europeo. Hasta un enemigo absoluto de Florentino como Ramón Calderón, que le sustituyó en la presidencia en 2006, admite la jugada maestra de la recalificación. “Aquella operación me pareció muy buena para el Madrid. El club tenía una deuda de 300 millones de euros que nos estaba ahogando y Florentino consiguió pagarla y además construir una ciudad deportiva que es fantástica. Pocos podrían haberlo conseguido, porque hacía falta mover mucho dinero y disponer de buenos contactos”, contó Calderón en 2019 a este periódico.

En definitiva, una gran idea para el Real Madrid. ¿Y para los demás?

“Las operaciones urbanísticas deben responder a una pregunta: ¿Qué gana la ciudad? Yo apoyé la decisión de Matilde Fernández, porque era especulación urbanística para el beneficio de determinadas empresas. Manuela Carmena también firmó convenios con Florentino Pérez. En los últimos treinta años de gobiernos en Madrid no ha habido ninguna confrontación o diferencia en temas urbanísticos entre la derecha y la izquierda: todos se han declarado amigos de Florentino Pérez. ¿Florentino es un buen presidente para el club? Seguro, pero bueno para el Madrid no significa bueno para la ciudad de Madrid”, zanja Juan Barranco."                       (Carlos Prieto, El Confidencial, 01/03·21)

26.2.21

El Real Madrid ingresa 10 millones al año de la industria del juego tras descartar un veto por los “riesgos reputacionales”

 "El juego no tiene buena reputación. Mueve cantidades extraordinarias, en España cada día más, pero su crecimiento despierta recelos por su conexión con la ludopatía, el amaño de partidos y la proliferación de las casas de apuestas en los barrios más pobres de las ciudades. En 2019 las apuestas deportivas presenciales movieron 2.252 millones de euros, según las cifras del anuario de Cejuego, la patronal española del sector, a los que hay que añadir la mitad de los 2.917 millones del juego en internet. 

En total, por tanto, el volumen de apuestas supera los 3.710 millones de euros. El crecimiento de este mercado ha sido espectacular: un 81% el presencial y un 248% el online. Simultánea a ese estallido ha sido su presencia publicitaria. En 2019 las empresas del juego dedicaron el 27,2% de sus beneficios a promocionarse, 203,66 millones de euros.

Se trata de un sector a cuya agresividad publicitaria no han querido escapar los clubes de fútbol, siempre ávidos de patrocinio. De hecho, sólo la Real Sociedad, entre los clubes de Primera División, ha renunciado expresamente a lucir los nombres de las casas de apuestas en sus camisetas. Incluso sometió la cuestión a referéndum de sus socios en diciembre de 2018. El 86% votó no

 Hasta 2019 el Real Madrid mantenía acuerdos de patrocinio al menos con cinco empresas de apuestas diferentes, que se traducían en unos ingresos anuales de 10 millones de euros, según la cifra que manejaba el propio club entonces. Una cantidad nada desdeñable. Lo que no significa que el club de Florentino Pérez no sea consciente de los riesgos reputacionales que supone asociar sus camisetas blancas a las empresas de juego. De hecho, el problema ha estado sobre la mesa de los gestores del club, como revelan los documentos de Football Leaks compartidos por la revista Der Spiegel con la red European Investigative Collaborations (EIC), a la que pertenece infoLibre.

Las tres opciones

“Merece la pena que el club tome una posición al respecto de este sector por su incidencia social y reputacional”, opina la directora general adjunta, Begoña Sanz Orea. Y propone a su superior, José Ángel Sánchez Periáñez, tres opciones en un correo de junio de 2018. La primera, maximizar los ingresos buscando más operadores en otros territorios. En la actualidad, el club mantiene contratos que cubren, además del territorio nacional, Rusia, el mercado asiático, africano (Ghana) y latinoamericano. Pero le faltan el europeo excepto Reino Unido y Estados Unidos.

La segunda: “Nos vamos saliendo del sector y lo situamos dentro de los sectores vetados”. Se trataría de no renovar los contratos vigentes a medida que se fueran extinguiendo, añade.

Y la tercera, consolidar un máximo de dos acuerdos, uno para el fútbol y otro para el baloncesto, a fin de “minimizar los riesgos reputacionales”.

En 2018, el Real Madrid tenía un contrato con Codere de 3,2 millones de euros anuales, que se extendía hasta 2021 y le permite cubrir Italia y parte del mercado latinoamericano. Como patrocinador del equipo de baloncesto contaba hasta 2020 con Betfair, 675.000 euros al año. Y acababa de firmar con BetGhana, a razón de 2,3 millones el primer año y 2,5 millones los dos siguientes, y con Manbetx, en Asia excepto India, Australia, Pakistán y Bangladesh, a cambio de 2,3 millones para empezar, 2,4 y 2,5 millones en 2020 y 2021.

También había pactado con Betcart para los mercados portugués, británico y de Oriente Próximo, por 1,2 millones de euros anuales hasta junio de 2020. Finalmente, negociaba con Betway y con Bwin, para atender a los apostantes europeos y estadounidenses, sendos contratos de dos años por unas cantidades que oscilaban entre 3,8 y 6,5 millones de euros. Había enviado sus propuestas a ambas empresas y se encontraba esperando una respuesta en septiembre de 2018, según los documentos a los que ha tenido acceso este periódico. 

En julio de 2020 el Real Madrid cambió a Manbetx por KOK Sports en el mercado asiático. Y este mismo enero ha firmado con Fonbet para cubrir las apuestas en Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. Es decir, dos años después de expresar ciertos escrúpulos por el perjuicio reputacional de las empresas de juego, el club ha suscrito dos acuerdos más con este tipo de firmas. Ganó, pues, la primera de las opciones sugeridas por la directora general adjunta.

Aunque el pasado noviembre el Gobierno publicó un real decreto que puede suponerle al Real Madrid un cambio de política. La norma obliga a los clubes a cancelar los contratos de patrocinio que mantengan con empresas de apuestas en territorio español antes del 31 de agosto. Lo que afectaría a Codere, precisamente su principal socio del sector. Pero no al resto, al grueso de su negocio con las empresas del juego, que operan fuera de España.

El Real Madrid no ha querido responder a las preguntas que le ha hecho infoLibre sobre sus contratos con las empresas de apuestas.

El conflicto legal con Codere y Bwin

Con Bwin, una empresa austriaca que opera en España a través de una sociedad gibraltareña, Bwin Party Services Limited, el Real Madrid tuvo una larga relación, que comenzó en 2007. Hasta 2013 su nombre lucía en las camisetas del primer equipo. Desde esa fecha y hasta el verano de 2016 siguió siendo patrocinador del club, con un contrato de cuatro y 4,5 millones de euros cada una de esas dos temporadas.

Pocos meses después, los blancos firmaron con Codere, que se convirtió en la casa oficial de apuestas del club. Enterraba así una historia que hasta entonces había sido conflictiva. En 2011, la empresa española demandó al Real Madrid y a Bwin por competencia desleal. Alegaba que los austriacos hacían publicidad ilícita con el club aprovechando el vacío normativo existente entonces –la Ley del Juego se aprobó en mayo de ese año–. Y pedía a los merengues que dejaran de lucir el nombre de Bwin en sus camisetas, después de sacar a colación que la empresa austriaca no pagaba impuestos en España.

La reclamación fue rechazada tanto por el juzgado de lo Mercantil primero como por la Audiencia Provincial de Madrid después, en septiembre de 2015, por lo que Codere recurrió ante el Tribunal Supremo en enero de 2016. Diez meses tarde, al tiempo que firmaba con el Real Madrid su primer contrato de patrocinio, Codere y el club suscribieron también un acuerdo transaccional por el que daban por cerrado el litigio. El Supremo terminó inadmitiendo el recurso de la empresa de juego en abril de 2018.

En 2019, la compañía que creó la familia Martínez Sampedro y hoy se halla en manos de los fondos de inversión Silver Point y Prudential renovó su acuerdo con el Real Madrid hasta 2021.

Todos los contratos con las casas de apuestas forman parte del perímetro de negocio incluido en el acuerdo que el Real Madrid firmó en 2017 con el fondo de inversión Providence. El club está obligado a impulsar sus patrocinios para devolver al fondo los más de 200 millones que éste le proporciona. Prescindir de los suscritos con las empresas de juego se convierte pues en un lujo que no se puede permitir. Sólo en el ejercicio 2018/2019 Providence se llevó 227.000  euros del contrato con Codere, 30.000 del firmado con Betfair, 2,23 millones de BetGhana y 2,03 millones de Manbetx, según consta en los informes entregados al comité conjunto que vigila el acuerdo y que figuran entre los documentos de Football Leaks.

De acuerdo con esos documentos y tal como ha publicado este periódico, el Real Madrid firmó en 2017 un contrato con la filial en Luxemburgo de Providence Equity Partners que le aporta 200 millones de euros en cuatro años, unas cantidades que proceden, a su vez, de los hóldings que el fondo de inversión posee en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. El club era consciente desde el primer momento de los riesgos reputacionales y fiscales que corría suscribiendo un acuerdo con un fondo que utiliza esa estructura societaria, pero aun así siguió adelante con el contrato. De hecho, sus directivos habían alertado a la cúpula merengue de que la Agencia Tributaria podía considerar un “fraude ley” la interposición de una sociedad instrumental –la luxemburguesa– cuyos beneficiarios últimos están radicados en un paraíso fiscal para “obtener una ventaja fiscal”.

Además, el Real Madrid negoció con el fondo un proyecto para que éste gestionara el negocio digital del club, una plataforma para vender contenidos premium que no llegó a prosperar. El contrato con Providence le impide intervenir en la gestión del club, pero sí debe recibir toda la información sobre los contratos de patrocinio del Real Madrid, porque de ellos obtiene el fondo sus retribuciones. Para aumentar los ingresos por este concepto, Providence propició el fichaje de un superdirectivo canadiense, David Hopkinson, al que pagaba 1,12 millones de euros anuales. Sin embargo, el ejecutivo abandonó el club el pasado mes de septiembre, tras sólo dos años de trabajo y sin alcanzar sus objetivos.

LAS PREGUNTAS QUE NO RESPONDE EL REAL MADRID

infoLibre ha solicitado al Real Madrid a lo largo de las dos últimas semanas detalles sobre sus contratos con las empresas del sector del juego. El club se ha negado a contestar. Éstas son las preguntas planteadas que han quedado sin respuesta:

1.-En 2018 el Real Madrid debatía sobre los riesgos reputacionales de asociar su imagen con las casas de apuestas. Una de las opciones que llegó a estudiar era reducir al mínimo sus acuerdos con las empresas de juego. Sin embargo, en estos últimos tres años el club ha seguido suscribiendo contratos de patrocinio con compañías del sector: Fonbet, KOK Sports han sido los más recientes, pero en ese momento acababa de firmar con Manbetx y BetGhana. Con Codere tiene contrato hasta este año.

¿Cuál es entonces la política del Real Madrid sobre las casas de apuestas? ¿Cuál es su prioridad: mantener esos contratos, y los consiguientes ingresos por patrocinio, o reducirlos (o incluso eliminarlos) en beneficio de su imagen y reputación?

2.- A la luz del Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego, que obliga a los clubes a cancelar los contratos de patrocinio que mantengan con empresas de apuestas antes del 31 de agosto, ¿va el Real Madrid a renovar –o a adaptarlo a las nuevas normas– su contrato con Codere, que vence este año?

3. ¿A qué otros contratos con empresas de apuestas afecta el Real Decreto?"                (Begoña P. Ramírez, InfoLibre, 23/02/21)