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16.12.19

Los ERE, un caso de corrupción en busca de autor

"(...) Lo que ha sido sorprendente, sin embargo, ha sido la actitud del partido socialista, tanto el de Andalucía como el federal. El primero en salir a la palestra ha sido Bono -antes muerto que sencillo- para declarar que pone la mano en el fuego por Chaves y Griñán. Lo siento, Magdalena, de ti no ha dicho nada. 

Ha recurrido al mismo argumento manejado por el PSOE a lo largo de todo el tiempo que ha durado el proceso: no ha habido enriquecimiento personal. Los acusados no se han llevado ni un euro a su casa. Quizás a su casa no, pero a su pueblo parece ser que sí.
 
En cualquier caso, y esto es lo importante, ello no quiere decir que no haya habido lucro, y un lucro colectivo, pues sus beneficios se han extendido a todo el partido socialista. Un lucro no puntual, sino constante y permanente. Según parece, se ha creado a lo largo de diez años toda una trama de corrupción, una red clientelar (seguramente no habrá sido la única), que ha permitido al partido y a sus dirigentes perpetuarse en el poder. 

Hay una tendencia en la sociedad y en muchos comentaristas a restar importancia a la malversación de fondos públicos cuando no va unida al propio enriquecimiento. Lo cierto es que hay otras maneras, tanto o más corruptas que esta, cuya gravedad depende de la finalidad a la que se dedican los recursos. La inmoralidad de la financiación ilegal de un partido político se encuentra en que truca y rompe la neutralidad del juego democrático.

El dopaje de una formación política puede adquirir formas distintas de la aportación directa de recursos. La utilización, por ejemplo, de medios públicos para campañas de publicidad a favor de un gobierno; la creación de una red clientelar como en el caso que nos ocupa; el empleo de dinero público para llevar a cabo una rebelión contra la Constitución como en el independentismo catalán. Todas estas actuaciones son otras tantas formas de financiación delictiva de las formaciones políticas. 

El hecho de que la sentencia de los ERE no haya condenado al PSOE, al no haber habido aportación directa de recursos a la caja del partido, no quiere decir que (independiente de la calificación penal) no sea partícipe a título lucrativo, puesto que ha sido el principal beneficiario de la malversación.

Lo más jocoso de lo que ha ocurrido estos días es el intento desesperado de la dirección federal del PSOE por desentenderse del tema y hacer como si no tuviesen nada que ver en el asunto. Comenzando por Pedro Sánchez que ni está ni se le espera, y que ha dado la espantada por toda respuesta, y continuando por la rueda de prensa dada por Ábalos, propia de una antología del disparate político pretendiendo que en lo que ha ocurrido en Andalucía, el PSOE no ha tenido nada que ver, tan solo han sido unos cargos políticos de la Junta que pasaban por allí y que por casualidad ocupaban esos puestos.

Ábalos fue más allá, montó la defensa sobre un intento desesperado por mostrar una supuesta diferencia entre este caso y el de la Gürtel. El PSOE había sido totalmente transparente colaborando al cien por cien con las autoridades judiciales, y apartando de inmediato las manzanas podridas. El PP, por el contrario, había intentado ocultar la realidad, destruyendo pruebas y poniendo toda clase de obstáculos a la actuación judicial. Tales argumentos resultan un tanto irónicos y dejan descolocados a todos los que hayan seguido, aunque sea por encima, el proceso de los ERE. Los que hayan conocido la multitud de añagazas, trampas y dificultades que tuvo que sufrir la juez Ayala antes de dejar el proceso, y los retrasos, demoras y dilaciones que se produjeron después, no podrán por menos que tomarse a chirigota, aunque con indignación, las palabras de Ábalos.

La federación de Andalucía es lo suficientemente grande y tiene tal relevancia en el PSOE y en sus resultados electorales como para suponer que su dopaje influye en todo el ámbito del partido y que, en cierta forma, todos sus militantes son partícipes a título lucrativo de sus posibles fechorías. Por supuesto, en mayor medida cuanto más alto esté situado uno en la organización. Su secretario general, toda la dirección actual y el gobierno en su conjunto se han beneficiado de ese dopaje y seguramente a ese dopaje deben, al menos parcialmente, los resultados electorales de los que disfrutan y, por lo tanto, el cargo que ostentan. (...)

Del hecho de que no haya habido enriquecimiento personal de los condenados se quiere concluir que no se les puede exigir a estos la devolución de las cantidades defraudadas. No es cierto. La responsabilidad contable atribuye una obligación subsidiaria a los autores de la malversación. Esto es, que en el caso de que no se pueda cobrar a los beneficiados, la exigencia del reintegro recae sobre las autoridades o funcionarios causantes de la pérdida de los recursos públicos.

La gravedad de la malversación cometida con los ERE radica en que no ha sido puntual ni singular. No es ocasional ni circunstancial. Es una corrupción sistemática y rigurosamente planificada desde arriba, desde las instancias más elevadas de la Autonomía y de la organización regional del PSOE. De forma premeditada, se estableció un sistema específico de concesión de las ayudas, al margen de todo procedimiento administrativo, y libre de los controles adecuados, en especial de la fiscalización del gasto. La finalidad, poder disponer de los recursos públicos con total discrecionalidad, cuando no con absoluta arbitrariedad.

Hay una correlación significativa entre la corrupción y la ausencia de fiscalización previa de la Intervención. Los políticos, bajo el pretexto de una gestión más ágil y moderna, tienen siempre la tentación de sacudirse el yugo de la intervención, y para ello crean todo tipo de organismos o entes de distintas formas jurídicas, pero con una característica común, la supresión o flexibilización de los controles. Puede ser que en un principio no se pretenda la defraudación, pero se ponen las condiciones para que surja y, con mucha frecuencia, esta se acaba produciendo. Casi todos los casos de corrupción se han dado allí donde no hay intervención previa o esta es muy débil, tal como en las Autonomías o en los Ayuntamientos.

Quedé gratamente sorprendido de que fuese un empresario, Jaime Malet, presidente de la Cámara de Comercio de EE.UU. en España, quien el otro día en televisión pusiese el dedo en la llaga, señalando lo que vengo escribiendo con bastante frecuencia, que la corrupción anida principalmente en las Comunidades Autónomas. Es un defecto más, y no el menor, de nuestro Estado de las Autonomías. Otro motivo quizás para modificar la Constitución, pero no precisamente en la línea que quiere el PSC y que Pedro Sánchez está importando al PSOE."                     (Juan Francisco Martín Seco, República, 28/11/19)

28.10.13

ERE: las estimaciones hablan de unos 130 casos de incorporación ilegal a los ERE, de entre 6.000 trabajadores prejubilados

"(...) No son todos, vale: las estimaciones hablan de unos 130 casos de incorporación ilegal a los ERE, de entre seis mil trabajadores prejubilados con todas las de la ley a través de este controvertido procedimiento, entre 2001 y 2010. Pero lo mismo da que da lo mismo: aquel saqueo infame de las cuentas del paro tuvo la misma catadura ética que el acto de arrebatarle un mendrugo a un mendigo.

 Y, para colmo, muchos de los que se vieron legalmente prejubilados por aquellos expedientes, se encuentran ahora en suspensión de desempleo y subsidio hasta que se esclarezca toda esta trama.

La magistrada entiende que el marco jurídico instaurado por la administración está viciado desde su propio germen y que las denominadas “transferencias de financiación” contempladas en el mismo, fueron cómplices necesarias para la opacidad de este procedimiento. 

Habrá que ver también hasta donde llega esta línea de investigación porque, de proseguir con el camino iniciado, la jueza no sólo tendría que ser capaz de imputar a la Junta de Andalucía, a sus consejeros y directivos, sino a la mayoría de los parlamentarios que aprobaron este mecanismo. Choque entre poderes democráticos, a la vista. Montesquieu, al borde de la esquizofrenia.

Hace unos días, se sentaba ante el banquillo la que fuese consejera de Economía y Hacienda durante el periodo que se investiga. Magdalena Alvarez compitió en tamaño y calidad de trolly con la magistrada pero, en reiteradas ocasiones durante su comparecencia, insistió en ofrecer todos los datos y documentos posibles sobre la materia de su gestión, pero no así sobre las competencias de Empleo, que concernían desde su punto de vista a otros consejeros, alguno de los cuales como José Antonio Viera, sigue sin merecer su imputación. 

Tras la argumentación de la imputada no sólo latía la percepción de que de aplicar a rajatabla esta línea de acusación, esta causa vendría a suponer algo así como que en la comisión de un asesinato, se pretendiera imputar a los fabricantes del arma del crimen. 

También pesaba lo suyo la certeza de que algunos de sus colaboradores, con un perfil político inferior o simplemente burocrático, se enfrentaban a fianzas que no podían pagar salvo por muerte financiera, con sueldos reducidos al salario mínimo, bienes o cuentas embargados y una familia entera que tenía que cambiar de calidad de vida: adiós, por ejemplo, a los estudios universitarios de los hijos en universidades lejanas.

Si resulta especialmente llamativa la cifra de 117 millones de euros, de responsabilidad civil, impuesta a un directivo de Vitalia, no lo es menos la fianza personal que pesa sobre Antonio Lozano, uno de aquellos cargos de perfil técnico que se han visto imputados: 43 millones de euros por el simple supuesto de que pudo impedir administrativamente un delito y no llegó a hacerlo.

 Esa fue la misma cuantía que el juez Ruz impuso inicialmente a Luis Barcenas, en función del volumen de sus cuentas que, en absoluto, se corresponden con la de Lozano o las de otros cargos de Hacienda que habrán de sentarse sorpresivamente en el banquillo de los acusados, si prospera finalmente su imputación. 

¿Cuando ocurrirá eso? ¿Dentro de diez años como en el caso de Carlos Fabra? ¿Qué habrá ocurrido, para entonces, con la vida de muchos de los acusados si finalmente no resultan culpables?

 La justicia lenta no es justicia. Mercedes Alaya se enfrenta concienzudamente a un caso complejo –más allá de otras investigaciones que se siguen desde su juzgado–. Y dado que ella ya rechazó la presencia de jueces de refuerzo, debería tener al menos todos los recursos técnicos y de personal que sean posibles para agilizar su pesquisa, con independencia de que la instrucción en su totalidad o parte de la misma se le vaya de las manos si finalmente, y como parece lógico por la secuencia de los acontecimientos, deba imputar a algunos aforados. 

De seguir así, lo mismo no sólo iban a prescribir los supuestos que se imputaban a los hermanos de la ministra Fátima Bañez, cuya exculpación por fecha de caducidad causó un sonoro escándalo hace unos días, reforzando la tesis de que la jueza pudiera estar favoreciendo en esta indagación a los intereses del Partido Popular. (...)"              (Público, Corazón de Olivetti, 13/10/2013)

16.2.11

Un caso con 39 intrusos en los ERE de 14 empresas

"El escándalo de los ERE revela una trama de fraudes en Andalucía

"En el fútbol los amigos me comentaron que la Junta daba ayudas individuales y a empresas. Y me acerqué a pedir una porque estaba en el paro". José Antonio García, exconcejal del PSOE en Camas (Sevilla), explica con pasmosa tranquilidad cómo entró a formar parte del grupo de 70 intrusos descubiertos hasta ahora en los expedientes de regulación de empleo (ERE) irregulares en Andalucía.

Estas personas figuran como prejubilados en los ERE que acometieron empresas gracias a las subvenciones de la Junta andaluza, pese a que nunca trabajaron en estas compañías que redujeron personal. (...)

El fraude consistió en incluir a ediles, sindicalistas, intermediarios y amigos de todos ellos como beneficiarios de las pólizas de los ERE gracias a la connivencia de las aseguradoras, las consultoras y altos cargos de la Consejería de Empleo, que autorizaba los pagos.

La casuística de estas 70 personas es muy diversa y hubo trabajadores de una empresa prejubilada en otra y familiares y vecinos desempleados ajenos por completo a las compañías.

Durante nueve años, entre 2001 y 2008, el ex director general de Trabajo Javier Guerrero manejó un fondo para empresas en crisis de 647 millones de euros de manera discrecional. Esas ayudas públicas fueron definidas por el propio Guerrero como "fondo de reptiles", aunque luego se desdijo.

Estas ayudas sirvieron para un roto y un descosido; para cientos de prejubilaciones ante el cierre de grandes firmas como Santana Motor o Delphi, y para incluir a la suegra de Guerrero como prejubilada en el grupo Sos Cuétara, presente en Jaén, pese a que la señora reside en El Pedroso (Sevilla), municipio del que Guerrero fue alcalde durante cuatro años.

La policía ha desarticulado al núcleo duro de los intrusos, una trama que se lucró a través de la consultora Vitalia y el conseguidor Juan Lanzas, incluido en dos ERE junto a su mujer y su cuñada. Por ahora han sido detenidas 12 personas que a continuación fueron puestas en libertad.

Mientras, la Junta ha identificado 70 intrusos en una investigación interna, lo que supone el 4,4% de los 1.569 trabajadores examinados. Sin embargo, el goteo de intrusos seguirá, porque 6.096 empleados están recibiendo estas ayudas públicas.

Pero el capítulo del fondo más espinoso fueron las subvenciones directas a empresas: 87 millones para un auténtico cajón de sastre repleto de sospechosos pagos. La contabilidad del fondo revela cómo este sirvió para ayudar a empresas en dificultades pero también contentar, de manera discrecional, a alcaldes, presidentes de asociaciones y fundaciones a través de 130 ayudas.

La provincia de Sevilla acumula la gran mayoría de abonos y concentra 10 de los 13 Ayuntamientos beneficiados." (El País, 06/03/2011, p. 18)

"El último escándalo de corrupción que investiga la policía en Andalucía nació derivado del caso Mercasevilla.

Hoy acumula 12 detenidos, un fraude de al menos cuatro millones de euros y cuya dimensión está aumentando.

La Junta andaluza reconoce que de momento ha encontrado 39 falsas prejubilaciones -correspondientes a 14 empresas- de las 6.096 que aún se están pagando, gracias a un fondo de ayudas públicas que el Ejecutivo ha dotado desde 2001 con 647 millones. El 90% del dinero financió expedientes de regulación de empleo y el 10% se destinó directamente a empresas.(...)

La policía ha detenido hasta el momento a 12 personas que operaban en dos de las empresas investigadas. A través de intermediarios incluyeron en los ERE los nombres de personas que nunca trabajaron en las empresas afectadas. La red está acusada de malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y prevaricación. Entre ellos destaca el conseguidor Juan Lanzas, ex sindicalista de UGT. Todo apunta a que los miembros implicados en la red seguirán aumentando.

Esta nueva línea de investigación surgió tras el análisis de los dos ERE que atravesó Mercasevilla y sus irregularidades. A continuación, la magistrada del caso amplió la investigación a todas las ayudas públicas concedidas desde 2001.

La Intervención General de la Junta envió tres informes a la Consejería de Empleo desde 2005 en los que cuestionaba el procedimiento administrativo utilizado para financiar las ayudas a empresas en crisis, pero sus recomendaciones cayeron en saco roto." (El País, 14/02/2011, p. 13)

10.2.11

'Conseguidores' en Mercasevilla

"Una grabadora oculta en una chaqueta fue el origen del mayor caso de corrupción que la policía investiga ahora en Andalucía.

A comienzos de 2009 un empresario hostelero grabó la exigencia de 450.000 euros como comisión ilegal que supuestamente le hizo Fernando Mellet, ex director de la empresa pública Mercasevilla, participada por la sociedad estatal Mercasa y el Ayuntamiento sevillano.

Tras esa reunión, el empresario abandonó las negociaciones para crear una escuela de hostelería, llevó la cinta a la Junta de Andalucía, y el caso acabó en los juzgados. Dos años después, la causa ha trascendido las corruptelas municipales hasta destapar una red de al menos 11 personas que se benefició de numerosos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) a través de falsos prejubilados repartidos por toda la comunidad.

La juez imputó a cuatro personas por el soborno fallido que desencadenó el caso, entre ellos un ex delegado de la Consejería de Empleo. La investigación aclaró la nefasta gestión de la cúpula de Mercasevilla: tarjetas de crédito sin recibos, concesiones de becas y supuestos repartos de dividendos irregulares.

Además, la instrucción indagó en una venta de suelos municipales que la juez considera "fraudulenta", ya que una constructora ganó el concurso público pese a que no presentó la mejor oferta. En esta línea de investigación hay una decena de imputados entre abogados, empresarios, políticos y técnicos.

El análisis de los dos ERE que atravesó Mercasevilla identificó a dos personas, una de ellas ex dirigente del PSOE en Baeza (Jaén), que nunca trabajaron en la empresa pública. A continuación, la magistrada amplió la investigación a todas las ayudas públicas concedidas desde 2001 y la policía ha descubierto una trama acusada de malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y prevaricación que obtuvo al menos 470.000 euros de manera ilícita, según la policía.

Un ex director general de Trabajo, conseguidores y consultores se lucraron presuntamente a través de 37 "hombres de paja" utilizados para prejubilaciones anómalas." (El País, 09/02/2011, p. 17)

2.6.10

La policía desmantela un fraude masivo para cobrar el paro

"La policía detuvo ayer en Granada a 83 personas en relación con un supuesto fraude de alrededor de tres millones de euros a la Seguridad Social y al Servicio Público Estatal de Empleo. Según informó el Ministerio de Trabajo, el presunto delito consistía en que empresas de la construcción con nula o escasa actividad daban de alta a supuestos trabajadores durante el tiempo mínimo exigido por ley para poder cobrar después una prestación social. La Operación Nota guarda bastantes similitudes con la denominada Genil, en la que fueron imputadas más de 1.700 personas en diciembre de 2008 y que aún está en fase de instrucción. (...)

Los empleados, según fuentes del caso, también habrían pagado aquí una cantidad de dinero por conseguir el alta en alguna de las cuatro empresas ficticias y poder después cobrar el paro.

En total, dieron de alta a 175 trabajadores de los que 142 cobraron prestaciones y subsidios por desempleo por un importe de 850.000 euros. Las empresas incumplían con la cotización a la Seguridad Social con un descubierto de 1,4 millones de euros. El responsable de las empresas vendió facturas falsas por operaciones simuladas por importe de 735.000 euros. La operación continúa y no se descartan nuevas detenciones." (El País, ed. Galicia, España, 29/05/2010, p. 26)

26.3.09

Pobres y sin empleo, al menos 1.700 vecinos de una zona deprimida de Granada están implicados en un fraude de siete millones a la Seguridad Social

"Es el polígono de Almanjáyar, una zona al norte de Granada que esconde algunos de los barrios más deprimidos de Andalucía. Aquí, cientos de vecinos se han visto implicados en un fraude de más de siete millones de euros a la Seguridad Social orquestado por un empresario de la construcción que ofrecía, a cambio de dinero, contratos falsos para que los supuestos trabajadores pudieran después cobrar el paro. (...)

Hasta hace poco se acercaban al lugar camionetas para llevarse currantes a la recogida de la aceituna. Ahora ni eso. Muchos de los presentes han tenido que ir a declarar estos días por el fraude o lo harán pronto. Reconocen que les llamó el dinero fácil. Sólo había que pagarle a un tipo con maletín, estampar una firma en un contrato laboral y esperar un tiempo hasta empezar a cobrar el desempleo. El hombre del maletín es uno de los suyos. Nadie pronuncia su nombre. "No hay cárceles para meternos a todos", dice uno, socarrón. "Éste era un dinero limpio, sin maldades ni asesinatos. Cobramos un dinerillo para salir de la miseria", añade otro. Un tercero, en paro y con cinco hijos, pregunta: "¿Qué quiere el juez que hagamos, que le robemos a él?".

En realidad, lo que quiere el juez encargado de la instrucción, José Luis Ruiz, es desentrañar un fraude que hasta el momento asciende a más de siete millones de euros. "No recuerdo una trama igual, tan grande", dice Ruiz sobre el caso, en el que a 1.700 personas se les imputan delitos de estafa y falsedad documental. El juez investiga desde diciembre las 14 empresas vinculadas al presunto cabecilla, Carlos Ignacio Artero, en prisión preventiva, y a uno de sus socios.

Los investigadores descubrieron que estas empresas iban acumulando deudas por impago a la Seguridad Social hasta que acababan dándose de baja. Sus falsos empleados cobraban mientras tanto el paro. La trama está repleta de testaferros con antecedentes penales, sociedades fantasma y domicilios falsos. "Ha sido una sangría de dinero. Tiene que haber más casos", dice el juez." (El País, ed. Galicia, Sociedad, 08/03/2009, p. 36)