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15.5.18

La federación de ciclismo fichó al doctor Ferrari para dopar al equipo de pista en Atlanta 96

"—¿Durante cinco años trabajó con miembros del equipo español de ciclismo?

—Sí. Fui responsable del equipo nacional de pista, pero no de los controles médicos. Responsable médico.

—¿Y durante ese periodo, de 1993 a 1998, también trabajó con el doctor Ferrari?
—Sí.

—¿Y el doctor Ferrari estaba involucrado con su trabajo en la federación española de ciclismo?

—Sí.

—¿Es verdad que suministró a los ciclistas españoles corticoides durante ese periodo?

—Eso no era lo principal. Lo principal era EPO y hormona del crecimiento.

—¿Hubo un programa de dopaje en la selección española de ciclismo entre 1993 y 1998?

—Sí.



El interrogatorio se desarrolla en otoño de 2016 en Lausana, en el castillo de Béthusy, sede del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). Las preguntas las hace James Bunting, abogado de Johan Bruyneel. Responde Luis García del Moral, médico deportivo valenciano sancionado a perpetuidad por la Agencia Norteamericana Antidopaje (USADA) por su participación en el sistema de dopaje de Lance Armstrong en el equipo US Postal.

En juego están los recursos de Bruyneel, director del US Postal de Armstrong, y del entrenador del equipo José Martí, contra las sanciones de 10 y ocho años, respectivamente, que les impuso USADA en abril de 2014. La decisión de la formación del TAS, presidida por el árbitro canadiense Yves Fortier, se retrasa desde hace más de un año, “dada la especial relevancia del caso”, según fuentes de Lausana, pero se espera para finales de mayo.

Es la primera vez que ante un tribunal se presentan pruebas de que una federación deportiva española —entidades privadas que reciben subvención pública, responsables de la preparación deportiva de las elites nacionales para los grandes eventos y, por lo tanto, controladas por el Consejo Superior de Deportes (CSD)— ha organizado y financiado dopaje para aumentar el rendimiento de sus deportistas.

Ni García del Moral ni Michele Ferrari, el médico italiano de Armstrong y del equipo, también suspendido a perpetuidad, han recurrido su sanción. Ninguno de los dos puede ser sancionado de nuevo tras las últimas revelaciones de García del Moral por haber prescrito aquellos hechos.

Ni la Agencia Española Antidopaje (AEPSAD), ni la Unión Ciclista Internacional (UCI), ni la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), instituciones que conocían las declaraciones de Del Moral ante el TAS, han intervenido para investigar más a fondo los hechos.

García del Moral, médico del equipo de pista entre 1993 y 1998, apoyó sus revelaciones de haber dopado con las indetectables entonces EPO y hormona de crecimiento con un documento, una página de una hoja de cálculo datada el 15 de julio de 1996 (cuatro días antes del comienzo de los Juegos de Atlanta) que, bajo el epígrafe “Justificación de Gastos”, recoge el destino de 12.866.729 pesetas (poco más de 80.000 euros) que le entregó la federación española, presidida entonces por Juan Serra. 

El documento figura con el sello “Confidencial” como prueba. En menos de seis meses, entre el 30 de enero, fecha del primer gasto, y el 15 de julio de 1996, gastó en farmacia 6.195.245 de pesetas (más de 36.000 euros); en los laboratorios del Doctor Montoro, especializado en análisis clínicos para comprobar si las dosis administradas eran las adecuadas, gastó 1.021.375 pesetas (unos 6.000 euros) y abonó, además, al doctor Ferrari 4.160.000 pesetas (25.000 euros) en dos pagos en abril y junio.

La EPO, indicada para enfermos de riñón, y la hormona del crecimiento, para tratar el enanismo, son medicamentos caros (una caja de seis jeringuillas precargadas de 1.000 UI de EPO valía hace 20 años unas 14.000 pesetas, poco más de 80 euros), por entonces se podían adquirir con receta y sin problemas en cualquier farmacia española. Del Moral podía firmar sus propias recetas y no necesitaba recurrir para adquirirla al mercado negro.

Seis pistards españoles compitieron en el velódromo de Atlanta 96, donde lograron tres diplomas olímpicos. Los mejores resultados fueron el quinto puesto del equipo de persecución, compuesto por Juan Martínez, Oliver, Joan Llaneras, Adolfo Alperi y Santos González, y el quinto también de Martínez Oliver en persecución individual. En velocidad compitieron José Manuel Moreno y José Escuredo, que dobló en el kilómetro, y Llaneras terminó sexto en puntuación.

La cantidad anotada por Del Moral coincide prácticamente con los cerca de 14 millones de pesetas que la federación española consignó como “medicación de equipo de pista” en un informe entregado a su comisión delegada, según reveló en octubre de 1996 el semanal Meta 2Mil. La revista ya informó de la contratación de Michele Ferrari, conocido entonces por ser el médico de Tony Rominger (ganador de tres Vueltas y un Giro en los primeros años 90) y de Abraham Olano. 

En respuestas a los periodistas de Meta 2Mil, Del Moral negaba entonces, en 1996, que se hubiera usado EPO y señalaba que el epígrafe del gasto no debía ser “medicación”, sino “área médica”. También añadía que en esa cantidad había que incluir sus viajes a Italia para consultar con Ferrari, quien nunca pasó por Valencia, por el velódromo Luis Puig, donde se concentraba el equipo.

El presidente Serra, por su parte, señalaba en 1996: “A mí me lo pidieron los corredores y a través de un buen amigo de los dos pude hablar con Ferrari. Conseguí que trabajara con nosotros, cosa que es muy difícil. […] Cobra mucho dinero. En cuanto supe lo que iban a costar los servicios de Ferrari busqué enseguida un presupuesto para cubrirlo. Contacté con Caja España y ellos, con su patrocinio a la selección de pista, cubrieron los gastos médicos. Supongo que la medicación también la proporcionaba Ferrari, yo no me meto en eso. Él le diría a Del Moral lo que tenía que darles”.

Más de 20 años después, la memoria de Serra, de 88 años, ha diluido los hechos. “No, nunca contratamos a Ferrari”, contesta el presidente de la federación entre 1993 y 1998 a la pregunta de este diario. “Yo coincidí con él un par de veces, y, sí, le pagamos unos informes que hizo para el equipo, pero nada más”.

 Añade Serra que recibió presiones del presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Rafael Cortés Elvira, para que el equipo de pista fuera competitivo y que preguntó al médico Del Moral qué habría que hacer y que este le respondió que habría que contratar al mejor, a Ferrari. “Pero nunca habría permitido que dopara a los ciclistas”, dice. “Ni estaba a favor ni lo sabía”.

Ningún responsable del CSD en la época recuerda que le llamaran la atención los gastos médicos excesivos de la federación española de ciclismo. Tampoco recuerdan que contrataran a Ferrari. No se guardan en ningún archivo las cuentas de ninguna federación de aquellos años. Ferrari no ha respondido a las preguntas de este diario.

En febrero de 1999, Del Moral se incorporó como médico oficial al US Postal, donde permaneció hasta 2003, el quinquenio de los cinco primeros Tours de Armstrong. Allí ya ejercía Michele Ferrari, aunque nunca figuró oficialmente en el elenco del equipo.

Las actas del interrogatorio por parte de diferentes abogados (USADA, Bruyneel, Martí) del caso de Luis García del Moral se alargan durante decenas de folios que figuran entre los archivos del TAS. En sus respuestas, el médico valenciano reconoce que rompió sus obligaciones y su juramento hipocrático y que dopó durante su carrera a “muchos deportistas”.

—¿Podemos concluir que usted ha roto sus obligaciones profesionales como médico?

—Frecuentemente.

—¿Y lo hizo por dinero?

—No por dinero. Cuando empecé con el US Postal solo gané 6.000 euros por toda la temporada.

—¿Podemos estar los dos de acuerdo en que usted suministró o administró sustancias para mejorar el rendimiento y métodos similares a muchos deportistas durante su carrera?

—¿Así, en general? ¿Fuera de un equipo? No sé cuántos significa muchos, pero sí.

—De acuerdo. ¿Y lo hizo porque le pagaban por ello?

—Y porque era parte del sistema."                  (Carlos Arribas, El País, 17/04/18)


"Michele Ferrari, primera condena penal tras años en el mundo del dopaje.

La condena del doctor Michele Ferrari a 18 meses de reclusión por un Tribunal italiano por dopar al atleta de biatlón Daniel Taschler le acaba de proporcionar su primera sanción penal tras casi veinte años de acusaciones. Ferrari se vio involucrado en algunos de los casos de dopaje que más resonancia tuvieron en el mundo, como el del estadounidense Lance Armstrong, aunque hasta la decisión del lunes del Tribunal de Bolzano (norte de Italia) no le había sido dado ningún tipo de castigo penal.




Para el doctor italiano fue fatal la colaboración con Daniel Taschler, especialista de biatlón e hijo de Gottlieb Taschler, que fue vicepresidente de la Unión Internacional de Biatlón. Fue el propio padre de Taschler quien recomendó a su hijo trabajar al lado de Ferrari, a pesar de que éste ya hubiera sido suspendido de por vida por la Agencia Antidopaje Americana (USADA) tras los escándalos ligados a Armstrong.

Las investigaciones sobre la familia Taschler habían empezado en el ámbito de un programa de la Fiscalía de Padua y pasaron sucesivamente al departamento de Bolzano, que tomó la decisión de sancionar a Ferrari tras escuchar unas interceptaciones. En las conversaciones, el doctor da informaciones a Daniel Taschler sobre cómo conseguir y usar de forma eficaz el Eritropoyetina (EPO). Sin embargo, este no fue el primer proceso en el que estuvo involucrado Ferrari.

En 2004, el Tribunal de Bolonia había sancionado al doctor con once meses de suspensión de su profesión por escándalos que se remontaban a 1998, cuando había suministrado a varios ciclistas el EPO y otras sustancias que mejoraban sus prestaciones. 

Uno de esos atletas, entre los cuales estaba también el español Abraham Olano, confesó esos acontecimientos en el ámbito de las investigaciones y provocó la sanción para Ferrari, aunque esta nunca se aplicó.

Olano fue acusado en 2013 de haberse dopado bajo el control del doctor italiano durante el Tour de Francia de 1998, aunque el propio corredor rechazó con fuerza esas suposiciones, alegando que nunca ha dado positivo en un control. Juntos con el ciclista guipuzcoano estuvieron los también españoles Manuel Beltrán (en ese momento compañero de Olano en el equipo Banesto) y Marcos Serrano (Kelme). 

Pero la figura de Ferrari se hizo particularmente famosa tras su colaboración con Lance Armstrong, siete veces ganador del Tour de Francia, títulos que le fueron anulados por el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Unión Ciclista Internacional tras las investigaciones del USADA.

El doctor italiano suministró durante años sustancias como el EPO y la Testosterona al corredor de Texas para mejorar su rendimiento, según informaron a la USADA varios ciclistas del equipo US Postal. Sin embargo, tras casi veinte años de acusaciones, Ferrari recibió una sanción penal, lo que prevé además una compensación de 15.000 euros a la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), que se había constituido parte civil en el proceso. 

"El resultado logrado por el Tribunal de Bolzano es de gran importancia de cara a la lucha contra el dopaje", explicó a los medios locales el abogado Marco Consonni, que defendió la WADA en este proceso.

Entre los demás ciclistas que colaboraron con Ferrari están el belga Axel Merckx, hijo de Eddy, el español Fernando Escartín, el suizo Tony Rominger, el australiano Cadel Evans o Mario Cipollini."                       (El País, 05/04/18)

20.12.16

El fraude de las estrellas de fútbol no es invención original de los propios futbolistas sino fruto de un entramado estructural de saqueo que se conoce y se tolera

"En relación con la fiscalidad de los deportistas de élite, acerca de la que tanto se especula en estos días con motivo de ciertas informaciones periodísticas alusivas a estrellas del fútbol, podría interesar hacer algunas puntualizaciones: 

(...) 2.- ¿Cómo tributan los derechos de imagen?

En nuestro IRPF, en general, tributan como rendimientos de capital mobiliario pero se gravan por la tarifa general, que puede llegar al 45% de la base liquidable, en lugar de hacerlo por la tarifa del ahorro que grava las rentas de capital mobiliario más usuales (intereses, dividendos, operaciones de seguro que no tengan consideración de rendimientos de trabajo y otros, gravados al 19, 21 o 23% según la cuantía).

Sin embargo, la generalización del fraude en este tipo de rentas, en particular entre las estrellas de fútbol, propició la creación de un régimen especial de derechos de imagen que en realidad no pretende atajar de raíz la evasión de impuestos sino únicamente atenuar su impacto.

La vía de fraude más extendida consiste en la constitución de sociedades mercantiles de naturaleza instrumental para gestionar los derechos de imagen, en este caso de los futbolistas. Hablamos de un formato de contrato casi único del futbol. En otros deportes, por ejemplo en el tenis, los contratos suelen ser íntegramente mercantiles. 

Es en el fútbol donde se llevan a cabo contratos híbridos entre jugadores y clubes. Una parte se pagará como rendimientos de trabajo y otra parte serán derechos de imagen gestionados por el club, lo que no obsta que a su vez los representantes de los futbolistas hagan otras contrataciones directas de anuncios de televisión y similares que supondrán jugosos ingresos extra para sus representados. 

Para rebajar la tributación, se constituyen sociedades instrumentales, por lo común radicadas en paraísos fiscales y cuyo capital pertenece a los jugadores en solitario o en compañía de familiares u otras personas de confianza. El jugador cederá la gestión de los derechos de imagen a la sociedad instrumental y ésta los venderá al club. 

De tal forma que, primero, los rendimientos percibidos por el jugador al cabo tendrán la forma de dividendos (con lo que tributarán por la más baja tarifa del ahorro, al 19, 21 y 23% y no al 45%); se recibirán, en segundo lugar, al ritmo que quieran los propios jugadores o sus representantes, quienes tienen en su mano decidir si se reparten o no dividendos y cuándo, pudiendo dejar los capitales embalsados en las sociedades el tiempo que precisen, y, en último lugar, se ahorrarán la tributación de Impuesto sobre Sociedades, dado que las sociedades fiduciarias radican en paraísos fiscales.

El régimen especial de derechos de imagen no persigue destapar la simulación sino únicamente, de manera harto modesta, garantizarse un mínimo de tributación, como si la Administración reconociera su incapacidad para hacer aflorar la totalidad de lo que se evade.

 Y así, se establece en el artículo 92 de la Ley de IRPF, con una redacción farragosa hasta el vómito, que en estas situaciones lo que pague el club, con quien el futbolista mantiene relación laboral, a la sociedad instrumental, se impute a la renta del jugador y se grave en la tarifa general. Pero se permite que, en el supuesto de que el rendimiento del trabajo alcance el 85% de los ingresos totales percibidos del club, no se haga así.

Esto da dos vías de escape bendecidas por la ley: en primer lugar, permite hasta un 15% de margen de tributación privilegiada por sociedad interpuesta sin tener que dar explicaciones a nadie (y en contratos como los de las grandes estrellas de fútbol un 15% es mucho dinero); en segundo lugar, no atiende a la posibilidad de conformar entramados societarios opacos más complejos que, eludiendo formalmente la intermediación de los clubes, posibilite seguir evadiendo impuestos. 

Y, como era previsible, es esto último lo que ha venido sucediendo, como consecuencia del principio económico y físico universal que dice que si uno puede trincarlo todo no se conformará con trincar solo una parte. De modo que aunque la ley ya ofrece un porcentaje generoso de reducción de pago que a los simples mortales nos queda vedado, es raro que las grandes figuras del fútbol y sus asesores y clubes se conformen si pueden arrancar más.

3.- ¿Es posible que alguna de las grandes estrellas de fútbol acabe en prisión por fraude fiscal?

Es altamente improbable, por no decir imposible. En nuestro ordenamiento jurídico, que alguien sea condenado a una pena de prisión no necesariamente implica que vaya a pisar alguna vez la cárcel. Y, en lo que se refiere a los delitos contra la Hacienda Pública, los ordenamientos de Europa continental, si bien suelen tener sistemas tributarios más onerosos que los anglosajones, son mucho menos severos a la hora de perseguir penalmente el fraude. En especial en Estados Unidos no es inusual que alguien acabe encarcelado por delito fiscal.

 En Europa es bastante menos frecuente, y en España casi imposible. En la actualidad en nuestro país, según las últimas cifras que guardo en la memoria, hay una población reclusa de unas 27.000 personas, de las cuales apenas 170 han sido condenadas por delito fiscal como delito principal, que no único, y se trata siempre que personas que quedaron arruinadas y sin capacidad de pago. 

Si se tiene dinero, jamás se va a la cárcel por delito fiscal, salvo que uno quiera ir. Desde 2015 se añadió en nuestro Código Penal un apartado 6 al artículo 305, que es el que tipifica el delito fiscal, estipulando que se podrá rebajar hasta en dos grados la pena de quien sea condenado si en el transcurso de dos meses desde que se reciba la citación judicial como imputado se reconoce y se paga la deuda. 

Téngase presente que la fase penal es la “última ratio” del ordenamiento y que los grandes defraudadores suelen ser jugadores (y no de fútbol, precisamente, sino de fortuna). Lo usual es que antes de llegar a ser imputado penalmente haya una pelea administrativa frente a la inspección, que se puede librar con muchas esperanzas de éxito si se dispone de un ejército de buenos asesores fiscales. Llegado al final, si hay imputación penal, se paga y asunto arreglado: lo que se pierde por las ocasiones en las que me pillan por lo que se gana en las que no me pillan.

 La pena más alta de prisión, en caso de delito agravado (cuando la cuota defraudada supera los 600.000 euros, o se comete sirviéndose de organización criminal o se recurre a entes interpuestos), es de seis años. 

En este supuesto más grave, la rebaja de uno o dos grados, va a suponer que siempre nos quedemos por debajo de los dos años, en cuyo caso nunca se va a la cárcel si no existen antecedentes penales. 

Piénsese que la cuota defraudada se computa por impuesto y año, y que no es necesariamente todo lo que se deja de pagar, sino en exclusiva aquella parte de lo dejado de pagar en que se puede demostrar fehacientemente la concurrencia de dolo, aunque sea en grado de dolo eventual, o sea, ánimo positivo de defraudar a Hacienda. Para que nos hagamos una idea exacta, en el caso del tipo agravado hablamos de quien deja de pagar más de 600.000 euros en una sola declaración de la renta, por ejemplo.

Si a la atenuante extraordinaria del artículo 305.6 del Código Penal se logra añadir alguna otra atenuante general, cosa que un buen equipo de abogados tal vez pueda conseguir con relativa facilidad, yo calculo que cabe acumular hasta ocho o nueve delitos fiscales graves sin ir a la cárcel.

Esto es lo que hay, pero nos quedaría por añadir el hecho quizá más inquietante, al que ha apuntado esta semana pasada la revista alemana “Der Spiegel”. Y es que este tipo de fraude no es invención original de los propios futbolistas sino fruto de un entramado estructural de saqueo que se conoce y en el fondo se tolera, o a lo sumo se pretende embridar sin eliminarlo.

Entiéndaseme. No exculpo a ninguno de los futbolistas que se benefician de él. Por tonto que uno sea, siempre sabe que si gana mucho dinero debe pagar a Hacienda, y también sabe para qué sirven los asesores fiscales en estas ocasiones.

 Tampoco yo sé absolutamente nada de medicina, pero sí lo suficiente como para acudir al médico de cabecera si me duele mucho el estómago. Lo que quiero decir es que no hablamos de la moralidad individual de un puñado de deportistas de élite, sino de una estructura profesional de fraude.

 Los clubes negocian con los representantes de los jugadores sus ingresos netos y, en consecuencia, la tributación se convierte en un coste empresarial cuya reducción se encomienda a potentes asesorías internacionales, generando un volumen ingente de beneficios que se financian a costa de los contribuyentes.

Aunque quizá no sea para tanto. Como expliqué en otra entrada aquí mismo, a las empleadas de hogar de los barrios humildes de Madrid que obtienen más de 12.000 euros anuales brutos por su trabajo sí que se les requiere sin falta si no declaran y se les hace pagar incluso, si están casadas y tienen cargas familiares e hicieron declaración conjunta con sus maridos, por los tipos más altos a que pueda dar lugar la renta familiar, más de lo que hubiesen pagado de haber tributado correctamente desde el principio. Sin excusa de recargos y sanciones, por supuesto.

A ellas habremos de agradecer la dicha de los astros del fútbol a los que admiramos."            (Ricardo Rodríguez , Rebelión, 12/12/16)

4.10.16

"Corrompieron el negocio del fútbol mundial para atender a sus propios intereses y enriquecerse. Hicieron esto una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo”... los directivos de la FIFA

"Llega el momento en que un niño empieza a cuestionar la existencia de Santa Claus o de los Reyes Magos. Algo oye o algo ve que le siembra la duda. Pero elige cerrar los ojos, taparse los oídos y seguir creyendo, aunque sea solo por una Navidad más. 

En este punto es donde estamos, como congelados en el tiempo, la mayoría de los millones y millones de adultos de todas las razas, creencias y geografías que encontramos en el fútbol un refugio o una distracción de los líos que nos trae la vida.

Pero el descaro de los que mandan en el fútbol y trafican con las fortunas que genera nos lo pone cada día más difícil. Los que seguimos equipos con una devoción casi religiosa o los que simplemente disfrutamos del insuperable teatro en directo, con su arte y su furia, que ofrece un partido de fútbol tenemos que hacer un esfuerzo cada vez mayor para mantener nuestra inocente credulidad.

 Hay que ser muy obcecado o muy ciego para seguir negando que los amos del deporte navegan en un pantano fétido, saturado de aquella infinidad de engaños, traiciones y robos que se resumen en la palabra “corrupción”.

La mejor garantía de la que gozan los ladrones del fútbol para preservar su impunidad es el instinto evasivo que tenemos para mirar para otro lado. Como cuando vamos al cine o leemos una obra de ficción y suprimimos nuestras facultades racionales. Sabemos que es mentira pero nos lo creemos igual.

Tales fueron los procesos mentales paralelos con los que yo respondí durante años a las noticias sobre la corrupción de la FIFA, el organismo que ha mandado en el fútbol mundial con la misma arbitrariedad con que el Politburó mandaba en la Unión Soviética.

Me enteraba de que se publicaban libros o artículos denunciando a la mafia internacional que determinaba las reglas del juego, que decidía dónde se celebraban mundiales, que controlaba el lucrativo negocio de los derechos de patrocinio o de televisión. Me enteraba pero no quería leer esas cosas; no quería saber.

Tenía demasiado presentes las dificultades de la vida cotidiana o la maldad, el cinismo y la idiotez de tantos de los que mandan en el mundo político como para encima permitir que se contaminara aquel feliz santuario futbolero que me daba la oportunidad de regresar a la ilusión de la infancia.

Hace unos años estaba en el despacho del presidente de un importante club europeo. Recuerdo que hablábamos de un directivo sobre el que habían caído sospechas de corrupción. El presidente me miró a los ojos y me dijo: “Tienes que saber que el mundo del fútbol profesional es absolutamente amoral”. Me olvidé de la conversación y del comentario nada más salir del despacho.

Pero lo recuerdo ahora, lo recuerdo casi todos los días, ya que no parece pasar ni uno últimamente sin que nos enteremos de un nuevo escándalo; ni uno desde aquel día del año pasado, el 27 de mayo de 2015, cuando todo cambió para siempre; cuando ya no tuvimos más remedio que reconocer que la FIFA era un nido de serpientes.

Aquel día, antes de que saliera el sol, una docena de agentes de policía suizos irrumpieron en el hotel Baur au Lac de Zúrich. Respondiendo a una solicitud del FBI, los agentes entraron en las habitaciones (precio mínimo: 700 euros por noche) y detuvieron a siete directivos de la FIFA.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió de inmediato un comunicado en el que anunció que un total de 14 capos de la FIFA habían sido imputados por delitos de sobornos, chantajes, fraude y conspiración para el blanqueo de dinero.

 “Se suponía que ellos estaban ahí para defender las reglas y preservar la honradez del fútbol”, declaró la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, en una rueda de prensa. “En vez de eso corrompieron el negocio del fútbol mundial para atender a sus propios intereses y enriquecerse. Hicieron esto una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo”.

Llamó la atención que el castigo judicial proviniera del país de la tierra donde quizá la menor proporción de la población ha sucumbido a la fe embobadora del fútbol. El hereje FBI no miró para otro lado. Investigó sin piedad, confirmando las sospechas reprimidas de los creyentes.

Deberíamos haber abierto los ojos cinco años antes. Solo teníamos que fijarnos en el voto del comité ejecutivo de la FIFA en 2010 a favor de que se celebrase el Mundial de 2022 en Qatar, la decisión más insultante y manifiestamente corrupta que se ha tomado en la historia del deporte.

Lord Triesman, un político laborista británico, declaró que Qatar había pagado 140 millones de euros en sobornos para conseguir el Mundial. Daba igual que la cifra fuera correcta o incluso que la acusación fuera cierta o no. No necesitábamos pruebas para saber que hubo juego sucio, que por algún motivo los señores de la FIFA optaron con esa decisión por mofarse de los niños y niños-adultos futboleros del mundo cuyos sueños dicen representar.

Los rivales de Qatar a la candidatura para celebrar el Mundial de 2022 eran España, Portugal, Inglaterra, Estados Unidos y Australia, pero se eligió un lugar donde las temperaturas en junio, el mes del Mundial, pueden superar los 50 grados; se seleccionó el minúsculo país de Qatar pese a que el equipo técnico que fue enviado por la FIFA a inspeccionar las sedes candidatas redactó un informe en el que dijo que era, con diferencia, la peor opción.

El jefe de aquel equipo técnico, el chileno Harold Mayne-Nicholls, manifestó: “No podrían, no pueden, no pueden hacer el Mundial ahí”. Como tampoco podrían haberlo celebrado en enero en Groenlandia.

Pero la FIFA sí pudo votar por Qatar, sabiendo perfectamente lo dañino que sería para la salud de los jugadores y los aficionados participar en el torneo deportivo más grande del mundo en pleno verano en el desierto arábigo. Posteriormente, el año pasado, se decidió que el Mundial en el país del golfo Pérsico se trasladase a noviembre, una fecha insólita que obligará a paralizar las competiciones europeas.

 No hay que ser Sherlock Holmes para deducir que hubo mucho dinero sucio de por medio, del mismo modo que lo hubo cuando Sudáfrica, apegándose a las reglas no escritas del juego, pagó la relativamente modesta cifra de 10 millones de dólares para conseguir el Mundial de 2010.

Desde que el FBI orquestó aquella noche de cuchillos largos en Zúrich, la justicia de EE UU ha imputado a 40 figuras de la FIFA o a ejecutivos de marketingasociados a ella, acusándolos de pedir o recibir cientos de millones de euros en sobornos.

Otros han sido sancionados, incluidos el expresidente de la FIFA, el suizo Sepp Blatter, y el que se suponía que iba a ser su sucesor, el exjugador francés y expresidente de la UEFA Michel Platini. Ni Blatter ni Platini han sido capaces hasta la fecha de explicar cómo fue que el primero le regaló al segundo casi dos millones de euros en 2011, sin ningún contrato de por medio.

Blatter, el octogenario capo di tutti capi que había presidido la FIFA desde 1998, dimitió el 5 de junio de 2015, una semana después de las detenciones del hotel Baur au Lac, tres días después de que sus leales esbirros votaran a favor de reconfirmarle en su puesto.

Haría falta una enciclopedia para catalogar todo lo que se ha destapado desde entonces sobre las actividades criminales de la FIFA y sus asociaciones hermanas, como la Conmebol de Sudamérica. “Se trata de una actividad mafiosa clásica, de un sistema de crimen organizado que ha durado décadas”, reveló un agente del FBI al canal CBS de Estados Unidos.

 “Te hacen una oferta que no puedes rechazar. Me pagas y consigues el patrocinio, o los derechos de televisión o la sede del Mundial. Si no, no”.

Confirmando lo dicho por el agente del FBI, varios detenidos han confesado que formaron parte de una red internacional dedicada a obtener su porcentaje ilícito de los carísimos derechos de televisión o de las empresas patrocinadoras de la FIFA.

¿Quién aporta este descomunal tesoro? Los aficionados del mundo, por supuesto; aquellos que con ingenua ilusión pagan por sus entradas a los estadios, por sus abonos a los canales de televisión, por las camisetas y los refrescos y los automóviles que venden los patrocinadores oficiales del pasatiempo más popular de la humanidad.

Pero no sería justo verter toda la culpa sobre la mafia fifera. Ellos son la cabeza más visible de un ecosistema futbolero podrido, repleto de representantes, directivos y jugadores corruptos, la mayoría de los cuales ha evitado caer bajo la lupa de la ley.

 Podemos estar seguros de que solo hemos visto la punta del iceberg; la dificultad de llegar al fondo radica en la ausencia de normativas para frenar la corrupción y al apego casi total al principio de la omertá entre aquellos que se ganan la vida con el fútbol. Tanto los ladrones como los honrados saben que sus carreras sufrirán si dan la cara y cuentan lo que saben.

Logré convencer a algunos que son o han sido representantes, o directivos, o entrenadores, o jugadores, o empleados de grandes clubes europeos para que rompieran –hasta cierto punto– su silencio (dicho sea de paso que los 20 clubes más ricos de Europa ingresaron 6.600 millones de euros en la temporada 2014-2015, según la consultota Deloitte).

En todos los casos aceptaron hablar con la condición de que no se publicaran sus nombres. El consenso fue que, aunque claro que había gente decente en las altas esferas del fútbol, no se equivocaba aquel presidente de club que afirmó que en el ámbito comercial del fútbol reinaba la amoralidad.

 Un empleado de un club importante que ha tenido un trato cercano con jugadores me dijo que había muchos que eran buena gente, por supuesto, pero si “los aficionados de bufanda” supieran lo que algunos de sus ídolos pensaban realmente, si se enterasen de cómo conspiraban con sus representantes, “querrían coger una metralleta y fusilarlos”.

Estos señores que me pidieron el anonimato me contaron, entre otras cosas, que no es inusual desde hace décadas que los clubes den un trato especial a los árbitros provenientes de los países menos ricos de Europa cuando les toca dirigir un partido de su equipo en un importante torneo europeo; por ejemplo, llevándolos a grandes almacenes a comprarles regalos para sus familiares o, si les interesa, poniéndoles prostitutas en los hoteles.

También ocurre que representantes de futbolistas organicen viajes de lujo, con sexo pagado incluido, para directivos de clubes con los que suelen hacer negocios.

Si esta clase de obsequios inciden directamente en los resultados de los partidos o en los negocios del fútbol, es difícil de decir. De lo que no hay ninguna duda es de que el terreno más fértil para los codiciosos es el de los fichajes, concretamente en el área gris del reparto de comisiones entre jugadores, representantes, directivos y entrenadores.

Un exdirectivo de un club importante europeo me explicó cómo funciona el sistema: “Los agentes manejan amplias redes de contactos. Por ejemplo, el seleccionador de una nación sudamericana elige para su equipo un jugador que sabe que no vale la pena, pero lo pone en el campo en el segundo tiempo de un partido de poca trascendencia durante 20 minutos.

De repente, el futbolista se convierte en un internacional de, digamos, Brasil o Argentina. Su valor se dispara y lo ficha un club europeo. El porcentaje que se lleva el representante del jugador lo reparte entre el seleccionador y jefes tanto del club vendedor como del comprador”. Otro directivo me lo explicó de forma más sencilla: “Venden a un jugador que vale un millón por cinco millones y lo que hay en el medio llega, a veces en efectivo en bolsas de papel, a las manos de quién sabe cuánta gente”.

Un caso reciente que ha levantado sospechas, o al menos una enorme perplejidad, es el del delantero argentino Gonzalo Higuaín, traspasado del Nápoles a la Juventus por 90 millones de euros este verano. Cuando Higuaín tenía 19 años fue fichado por el Real Madrid por 12 millones de euros. Cuando tenía 25 el Madrid lo vendió al Nápoles por 40 millones.

Hoy, que está cerca de los 29 años y a tres o cuatro de la jubilación, la Juventus lo compra por 90. Higuaín estará, quizá, entre los 10 mejores goleadores del mundo, pero no es ningún Cristiano Ronaldo. Nadie le ha considerado un crack. La afición del Real Madrid no se quejó de su salida; la afición argentina sí lamentó, y mucho, la clamorosa ocasión de gol que falló en la final de la Copa del Mundo de 2014 que su selección perdió por 1-0 contra Alemania.

Otro caso, de cuyos pormenores sabemos más, es el del jugador del Barcelona Neymar. Según la versión oficial inicial, el Barcelona pagó 57,1 millones de euros por el brasileño. Pero resultó que el coste total fue alrededor de 95 millones. La diferencia, como ya es de conocimiento público, se repartió entre el propio jugador, su familia e intermediarios varios.

 ¿Hubo delito? Quizá no, si nos atenemos a la letra de la ley. ¿Fue una operación amoral, tramposa, alegal? Seguro. Por supuesto que también ha habido acusaciones de impagos de impuestos, como en el caso de la gran figura del Barcelona, el argentino Lionel Messi, cuyo padre montó sociedades falsas en paraísos fiscales con la ayuda de abogados expertos en el tema.

Si tales abogados contaran todo lo que saben, ¿cuántos más jugadores de cuántos más clubes caerían en las garras de la ley, como ha caído Messi? Podemos estar seguros de que muchos, y entrenadores también. Como el caso de uno muy conocido cuyo nombre no tengo permiso para publicar: su esposa viaja dos veces al año a una de esas islas que operan fuera de las leyes fiscales y vuelve a casa con una maleta llena de efectivo. Habría que ser muy ingenuo para pensar que esta historia es atípica.

¿Y qué decir de la siguiente anécdota cuyos protagonistas portugueses son el entrenador José Mourinho, un jugador llamado Pedro Mendes y el representante de ambos, Jorge Mendes? No vamos a hacer ninguna acusación al respecto. Solo contar lo sucedido. En el verano de 2011, Pedro Mendes fue cedido por el Sporting de Portugal al Real Madrid, donde jugó para el equipo B, el Castilla. El jugador no acreditaba un gran pedigrí ya que solo tenía 20 años y hasta la fecha únicamente había jugado en Segunda División en Portugal y, brevemente, para un modesto equipo suizo.

Los demás futbolistas del Castilla, algunos de los cuales le llamaban “el enchufado”, pensaban que no estaba al nivel del resto, con lo cual les sorprendió cuando Mourinho, el entonces entrenador del primer equipo del Real Madrid, lo convocó para un partido de Liga de Campeones contra el Ajax de Ámsterdam, el 7 de diciembre de 2011.

Con el Madrid ganando 3-0, Mourinho puso a Pedro Mendes en el campo en la mitad del segundo tiempo, en sustitución del titular, Álvaro Arbeloa. Pedro Mendes no aportó nada especial, ni para bien ni para mal, pero como observó un periodista que cubrió aquel partido, con esos 20 minutos de juego obtuvo su máster. Podría de ahora en adelante anunciarse como un jugador que había vestido los colores de uno de los equipos más prestigiosos del mundo en la máxima competición europea.

Quizá se trató solo de un gesto caritativo de parte de Mourinho a su joven compatriota; quizá fue un favor a Jorge Mendes, el representante de futbolistas más rico y poderoso de Europa. Lo que es verdad es que si el objetivo hubiese sido revalorizar al jugador, no se engañó a nadie. Pedro Mendes volvió al Sporting la temporada siguiente para jugar en el equipo B y después mudarse al Parma, donde disputó solo ocho partidos.

Más curiosa aún es la historia de Bebé, otro cliente de Jorge Mendes. Tras marcar solo cuatro goles en una temporada de la Tercera División portuguesa, el Manchester United fichó al delantero por nueve millones de euros en agosto de 2010, 3,5 de los cuales correspondieron a la empresa de Jorge Mendes, según la prensa portuguesa.

El entrenador escocés del United, Alex Ferguson, no había visto jugar a Bebé ni en vídeo. Cuando al futbolista le informaron de que el United lo había fichado, no se lo pudo creer. Confesó después que pensó que era una broma. Acabó jugando un total de 334 minutos para el United, ninguno como titular.

Un año después de llegar a Manchester fue cedido primero a un equipo turco, después a dos de Portugal, hasta que el Benfica lo fichó por tres millones de euros. Tras un peregrinaje que lo llevó después al Córdoba y al Rayo Vallecano, acaba de recalar en el Eibar. Quizá tenga suerte allá, pero hasta la fecha, en sus siete años como jugador profesional, Bebé ha marcado un total de 19 goles.

Ferguson nunca explicó el misterio de por qué lo fichó por esa nada despreciable suma de nueve millones de euros, aunque lo que sí se sabe, porque lo ha dicho en público, es que el escocés es amigo de Jorge Mendes, del que ha dicho que es el mejor representante de futbolistas que ha conocido. Ferguson se retiró del fútbol tras 27 años al frente del United en 2013.

 La reina Isabel lo nombró sir Alex, el mundo del fútbol inglés lo honró, el curioso asunto con Bebé fue olvidado, y también que su hijo Jason, agente de futbolistas, había representado a 13 jugadores que habían pasado por el United durante el reinado de su padre.

Tras una investigación de la BBC, que reveló todo tipo de repartos de dinero no contabilizados en los fichajes que gestionaba Jason Ferguson, y otra averiguación interna que hizo el propio United, la directiva del club anunció que nunca más trataría con el hijo del venerable entrenador.

A los aficionados ingleses les gusta creer que la corrupción en el fútbol es asunto de los países latinos, pero los hechos demuestran que la sospecha no solo rodea al beatificado Ferguson, sino a otros entrenadores de alto perfil, como el flamante seleccionador inglés Sam Allardyce, uno de los 18 entrenadores de la Liga inglesa que han sido acusados en los medios de haber recibido comisiones secretas en el proceso de compra de jugadores. Tampoco los alemanes son inmunes a la tentación.

 Uli Hoeness, exestrella del fútbol germano y luego presidente del Bayern de Múnich, fue encarcelado en 2014 por evasión de impuestos y en marzo de este año el Comité de Ética de la FIFA anunció que el legendario Franz Beckenbauer, campeón del mundo con la selección alemana como jugador y entrenador, sería investigado por supuestos sobornos relacionados con la elección de su país como sede del Mundial de 2006.

Beckenbauer podría responder que cualquier comité de la FIFA, de ética o de lo que sea, carece por definición de credibilidad. No sería difícil darle la razón. Gianni Infantino, elegido presidente de la FIFA en febrero en sustitución de su compatriota Blatter, no ha cumplido exactamente con su declarada intención de llevar a cabo una renovación moral de una institución que se define, según unos de los candidatos que Infantino derrotó, por “la cultura del silencio y la intimidación”.

Infantino ha pecado por omisión. No ha dicho jamás una palabra en público cuestionando la gestión de Blatter, ni tampoco se le ha ocurrido proponer una iniciativa que clama al cielo: llevar a cabo otra votación para decidir la sede del Mundial de 2022, otorgada a Qatar.

 Y ha pecado, se alega, por comisión también: un diario alemán publicó el 3 de junio que Infantino había ordenado que se destruyera la grabación de una reunión de ejecutivos de la FIFA en la que él mismo había participado el mes anterior; el 14 de junio surgió otro posible escándalo involucrando a Infantino, cuando fue acusado internamente en la FIFA de haber iniciado gestiones para comprarse una casa en Zúrich valorada en 21,5 millones de euros.

Infantino lo niega, pero cunde la impresión de que dentro de la FIFA está estallando hoy una guerra civil, que la gran mafia futbolera se encuentra en el medio de un gran ajuste de cuentas, o quizá en una pugna por el reparto del pastel. He aquí el problema: la tarta, que ha crecido exponencialmente desde que se juntaron la televisión en color y el fútbol en directo.

 La regla es simple: cuanto más dinero, más corrupción. Antes del Mundial de 1970 no había mucho dinero en el fútbol. Los mejores jugadores ganaban menos que los ejecutivos de empresa. Desde entonces los ingresos de los que juegan en las principales Ligas europeas, unidos íntimamente al colosal ascenso de las ganancias que genera la televisión, han experimentado incrementos porcentuales mayores que los de cualquier otra rama laboral, con la posible excepción de la de los grandes banqueros de inversión.

 Hoy Messi y Cristiano Ronaldo ganan 30 o 40 millones de euros al año. Los señores de pantalones largos que operan en su órbita los envidian. Si estos chavales pueden ganar tanto, se preguntan, ¿por qué no nosotros también? Como vemos, se han puesto manos a la obra para lograr la paridad.

Lo que los ha protegido es la autorre­gulación y casi cero transparencia del negocio del fútbol, comparable solo al de las instituciones financieras de las islas Caimán. Pero tienen un aliado aún más poderoso: nosotros, los aficionados; los que les pagamos la fiesta; los que, pese a todo, preferimos no saber. La FIFA tuvo la mala suerte de que un cuerpo ajeno a los encantos del fútbol se entrometió en sus asuntos.

Algunos que se pasaron de listos, como los Messi, tuvieron la mala suerte de ser descubiertos. Pero el hecho de que el propio Barcelona y buena parte de sus fans se hayan volcado en apoyo de Messi (#TodosSomosLeoMessi, rezó el hashtag oficial del club) lo dice todo sobre el hábito que tenemos los aficionados de funcionar en vías mentales paralelas.

Podemos suponer que la afición de cualquier otro equipo respondería de similar manera en caso de que uno de sus reyes magos también cayera víctima de la justicia.

Blatter y compañía lo tienen complicado porque están atrapados en las mandíbulas de bulldog del FBI, y porque además no son ídolos de nadie. Los que sí lo son caen en la tentación de creerse superhombres, por encima de la ley, alentados por los buitres que los rodean.

 Nos lo ponen difícil a los cientos o miles de millones que hemos descubierto en el fútbol la gran diversión y el gran consuelo de la vida, pero llegada la hora de la verdad –llegado el partido–, seguimos siendo cómplices del secretismo que permite que los amos roben con impunidad.

 Empieza la nueva temporada, vuelve la ilusión y los locos del fútbol que se han tomado la molestia de leer este artículo rápidamente lo olvidarán. Yo, que lo he escrito, también. Para los forofos, el fútbol vale más que la justicia."             (John Carlin: El negocio del fútbol, en llamas, Fuente: El País Semanal , en Mientras tanto)

21.6.16

Blatter sugiere que Alemania compró votos para celebrar el Mundial 2006

"Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, organismo rector del fútbol mundial, dijo en el diario suizo SonntagsBlick que hubo “irregularidades” en la adjudicación del Mundial de 2006 a Alemania. 

Ante la referencia a una presunta compra de votos, Franz Beckenbauer, mítico exfutbolista y presidente del comité organizador de aquella cita, salió al paso en el diario alemán Bild: “Las declaraciones de Blatter me resultan del todo incomprensibles. Lo decisivo fue el voto de los europeos a nuestro favor”. 

El cruce de argumentos se produce justo después de que la FIFA admitiera esta semana que el brasileño João Havelange, su presidente durante 24 años, y el yerno de este, Ricardo Teixeira, recibieron sobornos por un mínimo de 11,8 millones de euros procedentes de ILS, una agencia de mercadotecnia y derechos televisivos.

 Ahora que también se pone en duda el proceso de elección de las sedes organizadoras de los Mundiales de 2018 (Rusia) y de 2022 (Catar), Blatter recordó el caso de 2006 (Alemania).

 “Mundiales comprados... Recuerdo que en el momento de la adjudicación alguien se fue. De esta manera, en lugar de 10 (votos) a 10 quedamos 10 a 9 a favor de Alemania. Me alegré, porque no fue preciso un voto de desempate. Pero, vamos a ver, alguien se levantó y se fue”, explicó.

 ¿Supone entonces que hay un caso de corrupción?, indagó el periodista sobre el caso de Alemania. “No supongo nada. Lo constato”, respondió Blatter, que es presidente de la FIFA desde 1998 y por lo tanto lo era cuando Alemania fue elegida. (...)"           (El País, 16/07/12)

27.1.16

Tenistas españoles denuncian las amenazas de los apostantes: "Cuidado cuando salgas de casa, que te voy a colgar de un árbol"

"El tenista español Roberto Bautista ha denunciado este lunes las amenazas que ha sufrido por parte de apostantes, el mismo día que ha saltado el escándalo de amaño
de partidos de tenis de alto nivel.

"Cuando pierdes un partido te dicen de todo (...) Yo llevé un mensaje de Facebook a la comisaría. Un tipo me escribió: 'Cuidado cuando salgas de casa, que voy a estar esperándote y te voy a colgar de un árbol'. Es peligroso, algún día habrá un disgusto seguro", ha afirmado.

Por su parte, el también español Nicolás Almagro ha coincidido con Bautista: "Los jugadores recibimos por las redes sociales amenazas de todo tipo e insultos muy graves. Me han llegado a decir que me iban a partir las piernas. Yo quiero ganar porque es el pan de mis hijos. 

¿Cuál es la solución? Muy simple: suprimir las apuestas. Es verdad que dejan mucho dinero para el tenis, y que todos nos beneficiamos, pero habrá que intentar buscar alguna clave para arreglarlo".

El mundo del tenis se ha visto sacudido este lunes, justo con el comienzo del Open de Australia, por un escándalo de enormes dimensiones y que tiene que ver con la lacra de los amaños de partidos por apuestas ilegales. 

Una investigación a la que han tenido acceso la cadena británica BBC y el portal BuzzFeed News desvela la existencia de una supuesta red de apuestas y amaños que se habría perpetuado durante la última década.

En concreto, hasta 16 jugadores que han estado entre los 50 mejores del mundo durante estos últimos diez años estarían involucrados. Algunos, incluso, ganaron torneos de Grand Slam.(...)"             (Público, 08/01/16)

18.1.16

Destapan un escándalo de amaño de partidos de tenis de alto nivel. Varios jugadores españoles, entre los sobornados por la mafia

 "Justo cuando el primer grande de la temporada echó a andar en Melbourne, el tenis mundial se ha visto sacudido por un escándalo mayúsculo. Una investigación elaborada por la BBC y BuzzFeed News desvela una supuesta red de apuestas ilegales y amaños deportivos durante la última década en partidos del más alto nivel.

En concreto, según los citados medios, el caso salpicaría a 16 jugadores del top-50 del ranking mundial y algunos de los sospechosos (ocho, "la mayoría de ellos argentinos y españoles", precisa BuzzFeed News) participan actualmente en el Abierto de Australia. De momento no se han publicado los nombres de los tenistas.

Según la información, la trama mafiosa tendría origen en Rusia, el norte de Italia y Sicilia. Debido a las sospechas, la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) -encargada de controlar posibles irregularidades- investigó 26.000 partidos desde hace siete años y de sus informes se desprende que algunos jugadores (que se reunían previamente con mafiosos en sus hoteles y pactaban la derrota a cambio de 50.000 dólares -46.000 euros- o más) se dejaron ganar.

El caso, además, salpica a Wimbledon, uno de los eventos deportivos más prestigiosos del mundo. Tres partidos del major británico habrían sido amañados.

"Campeones de torneos de Grand Slam, en singles y dobles, forman parte del grupo central de 16 jugadores que, en repetidas ocasiones, fueron señalados por haber perdido partidos cuando había apuestas altamente sospechosas en su contra", describe Buzzfeed.

Mientras, la BBC habla de "ganadores de Grand Slam", pero no especifica en qué categorías. En los últimos 10 años hay siete jugadores que han levantado un grande en individuales: el suizo Roger Federer (13 desde 2005, 17 en total), el español Rafael Nadal (14), el serbio Novak Djokovic (10), el suizo Stanislas Wawrinka (2), el escocés Andy Murray (2), el argentino Juan Martín del Potro (1) y el croata Marin Cilic (1).

BuzzFeed News empleó un algoritmo que detectó alteraciones en partidos en los que competían los 16 jugadores bajo sospecha. La investigación partió a raíz del caso Davydenko. Entonces (2007), el tenista Nikolay Davydenko, que llegó a ser el número cuatro del mundo, perdió un encuentro en el torneo de Sopot (Polonia) contra el argentino Martín Vasallo-Argüello (87 del mundo entonces) cuando había ganado el primer set (6-2); después de ceder el segundo (6-3), el ruso se retiró en el tercero (con 2-1 en contra) por una lesión en un pie. Sospechosamente, el bote ascendió a cinco millones de euros, diez veces el montante habitual.

El presidente de la ATP, Chris Kermode, ofreció esta madrugada una rueda de prensa en Melbourne en la que negó que se esté ocultando cualquier tipo de información sobre estos supuestos amaños y en la que aseguró que el organismo que rige el circuito estudiará a fondo las informaciones publicadas por la BBC y BuzzFeed News.

 "No es cierto que la información se ocultara. Nosotros condenamos cualquier tipo de conducta corrupta en nuestro deporte", señaló Kermode; "la idea de que el tenis no esté actuando correctamente es ridícula".

Por su parte, el director de la TIU, Nigel Willerton, manifestó que "se han abierto nuevas investigaciones sobre algunos de los jugadores que fueron mencionados en el informe de 2008" y que "toda la información creíble recibida se analiza, se evalúa y se está investigando por profesionales con gran experiencia".

Preguntado sobre los presuntos implicados que compiten ahora en el grande australiano, Willerton respondió: "No sería apropiado de mi parte decir si hay jugadores en el torneo que están siendo investigados".

Desde 2008, la fecha de su creación, la TIU recibió más de 14 millones de dólares (12,8 millones de euros) para llevar a cabo sus pesquisas y sancionó a 18 tenistas (entre ellos el bilbaíno Guillermo Olaso), seis de ellos de por vida (el primero fue el austriaco Daniel Koellerer y después fueron castigados sine die el ruso Andrey Kumantsov, el serbio David Davic, el griego Alexandros Jakupoviclos y los italianos Potito Starace y Daniele Bracciali)."           (El País, 18/01/016)


"Un escándalo de amaños de proporciones mayúsculas salpica al tenis mundial, según una investigación realizada por la cadena BBC y por BuzzFeed News. El caso afecta a 16 jugadores que han llegado a estar entre los 50 primeros del ranking mundial, ocho de los cuales participan en el Abierto de Australia que acaba de arrancar.
 
1. ¿En qué consisten los amaños?

Una supuesta red de apuestas ilegales, con origen en Rusia, el norte de Italia y Sicilia, habría pagado durante la última década a varios tenistas por dejarse ganar. Los mafiosos se reunían con los jugadores en sus hoteles y pactaban la derrota por 50.000 dólares (unos 46.000 euros) o más, según la BBC y BuzzFeed News.
Las redes habrían ganado cientos de miles de euros gracias a apuestas altamente sospechosas sobre los tanteos de los partidos, que incluyen los torneos de Wimbledon y Roland Garros.

2. ¿Qué tenistas están implicados?

Hay un grupo central de 16 jugadores, todos ellos en el top 50 del ránking mundial en algún momento, que han perdido repetidamente partidos coincidiendo con apuestas sospechosamente altas contra ellos, según BuzzFeed News. Los medios no han desvelado sus nombres, pero sí que entre ellos hay ganadores de títulos del Grand Slam en las categorías de individuales y de dobles.
Se sospecha que uno de los jugadores, que participa en el Abierto de Australia, ha amañado en varias ocasiones el resultado de su primer set. Ocho tenistas, la mayoría argentinos o españoles, aparecen con mucha frecuencia en la lista de partidos sospechosos.

3. ¿Qué jugadores han ganado torneos del Grand Slam?

En los últimos 10 años, siete jugadores han levantado un grande en individuales: el suizo Roger Federer (13 desde 2005, 17 en total), el español Rafael Nadal (14), el serbio Novak Djokovic (10), el suizo Stanislas Wawrinka (2), el escocés Andy Murray (2), el argentino Juan Martín del Potro (1) y el croata Marin Cilic (1).

4. ¿Cómo se han descubierto los amaños?

La investigación partió a raíz del caso Davydenko. Entonces (2007), el tenista Nikolay Davydenko, que llegó a ser el número cuatro del mundo, perdió un encuentro en el torneo de Sopot (Polonia) contra el argentino Martín Vasallo-Argüello (87 del mundo entonces) cuando había ganado el primer set (6-2); después de ceder el segundo (6-3), el ruso se retiró en el tercero (con 2-1 en contra) por una lesión en un pie.

Sospechosamente, el bote ascendió a cinco millones de euros, diez veces el montante habitual. Debido a las sospechas, la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) -encargada de controlar posibles irregularidades- investigó 26.000 partidos desde hace siete años. La BBC y BuzzFeed News han tenido acceso a informes filtrados.

La web estadounidense además ha empleado un algoritmo que detectó alteraciones en partidos en los que competían los 16 jugadores bajo sospecha.

5. ¿Cómo han reaccionado los tenistas del circuito?

El número uno, el serbio Novak Djokovic, ha dicho tras conocerse la información: "No hay ninguna prueba contra un jugador en activo. Mientras sea así, es simple especulación". "Hasta donde yo sé, no pasa en el nivel top", ha añadido. El tenista ha admitido que en 2007 le ofrecieron 200.000 dólares por perder un partido en la primera ronda de San Petersburgo. "Afortunadamente para mí, nunca necesité involucrarme en este tipo de situaciones"

6. ¿Cómo han reaccionado las autoridades del tenis mundial?

Según la BBC y BuzzFeed News, los nombres de los 16 jugadores sospechosos han sido señalados repetidamente a la la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) por sospechas de haberse dejado ganar, pero a todos ellos se les ha permitido seguir compitiendo. Desde su creación en 2008, el organismo ha sancionado a 18 tenistas, seis de ellos de por vida.

Tras publicarse estos nuevos datos, el presidente de la ATP, Chris Kermode, ha negado que se esté ocultando cualquier tipo de información sobre estos supuestos amaños y ha asegurado que el organismo que rige el circuito estudiará a fondo las informaciones. "Condenamos cualquier tipo de conducta corrupta en nuestro deporte", ha dicho.

 Por su parte, el director de la TIU, Nigel Willerton, ha manifestado que "se han abierto nuevas investigaciones sobre algunos de los jugadores que fueron mencionados en el informe de 2008" y que "toda la información creíble recibida se analiza, se evalúa y se está investigando por profesionales con gran experiencia".             (El País, 19/01/16)

11.1.16

La corrupción de la FIFA facilitada por los megabancos

"A los escándalos de la gran banca de los últimos años sobre la manipulación de los tipos de interés del Libor y Euríbor, del tipo de cambio de las divisas, del precio del oro y de las Bolsas, se suma ahora la corrupción de la Fédération Internationale de Football Association (FIFA) que afecta a dirigentes de las 209 asociaciones nacionales que la integran. 

Y este escándalo mundial de la corrupción en la FIFA pone de manifiesto una vez más el papel decisivo que juega la gran banca internacional en el lavado de dinero sucio, en la evasión  y el fraude fiscal, en la delincuencia económica de gran calibre y en la corrupción política.
Las acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de EEUU en mayo de 2015 menciona a más de 20 grandes bancos utilizados por nueve funcionarios de la FIFA y cinco ejecutivos de la industria deportiva para las transferencias y la recepción de posibles sobornos, incluyendo al Credit Suisse, HSBC, Standard Chartered, Julius Baer, JPMorgan Chase, Citigroup o Bank of America.
Los presidentes de la FIFA y la UEFA, Sepp Blatter y Michel Platini, fueron suspendidos de sus funciones a principios de octubre, después de un pago de la FIFA de dos millones de francos suizos a Platini en 2011 según informó el banco suizo USB a las autoridades.
Y en octubre último, según el Financial Times (30/10/2015), el Credit Suisse se convertía en el primer banco mundial que declaraba haber sido contactado por las autoridades estadounidenses y suizas en la indagación sobre la corrupción de la FIFA, siendo interrogado acerca de la gestión de los pagos ilegales a los dirigentes del órgano rector del fútbol. Según afirmaba en el informe de resultados trimestrales, este banco suizo estaba cooperando con las autoridades.
"Las autoridades de Estados Unidos y Suiza están investigando si varias entidades financieras, incluyendo Credit Suisse, permitieron el procesamiento de transacciones sospechosas o de otra manera inapropiadas, o dejó de observar las leyes y regulaciones contra el blanqueo de capitales, con respecto a las cuentas de determinadas personas y entidades asociadas con la FIFA ", decía este banco. Aunque portavoces informales de la entidad, restaron importancia a esa declaración alegando que era una "información rutinaria" dada por el banco a los reguladores.
Sin embargo, los Fiscales estadounidenses han amenazado con castigar a los bancos por no informar sobre las actividades sospechosas en las cuentas relacionadas con la FIFA como parte de la investigación sobre corrupción de los altos dirigentes del fútbol mundial, según ha contado posteriormente el periódico británico citado (13/12/2015); lo que tendrá graves consecuencias si avanza las indagaciones de los fiscales. En 2014, JPMorgan Chase pagó una multa de 2.000 millones por no presentar los informes  reglamentarios en relación con las  operaciones bancarias relacionadas con la estafa piramidal que dirigía Bernard Madoff.
Además de Credit Suisse, JPMorgan, junto con Bank of America, Citigroup, HSBC, Standard Chartered y UBS son algunos de los bancos que mantienen conversaciones privadas con los fiscales acerca de lo que sabían y cuando lo supieron, como parte de la referida investigación. Todos estos y otros grandes bancos mantuvieron cuentas de la FIFA o de entidades conectadas con la FIFA y los individuos acusados, o fueron utilizados como parte de las transferencias de dinero ilícito, que en algunos casos podrían ascender a millones de dólares, de acuerdo con la acusación que en mayo conmocionó al mundo del fútbol.
En los casos de Credit Suisse y UBS en Suiza, los fiscales de Estados Unidos también intentan obtener información sobre la FIFA y sus entidades relacionadas sin tener que lidiar con las restricciones de las leyes suizas de secreto bancario. Un acuerdo con el Gobierno suizo podría darles un acceso más libre a la información de las cuentas bancarias relacionadas con la FIFA, en lugar del sistema actual de tener que hacer solicitudes individuales de datos. Los fiscales han apuntado a la aplicación de la legislación aprobada por el parlamento suizo en 2010 que permitió a UBS transferir a las autoridades estadounidenses miles de nombres de clientes estadounidenses sospechosos de evadir impuestos.
Hasta ahora, en la investigación de la FIFA, la Oficina Federal de Justicia ha congelado algunas cuentas bancarias en Suiza en respuesta a cuatro solicitudes estadounidenses de asistencia judicial, y también ha ordenado la entrega de los documentos correspondientes en cinco, resoluciones parciales finales, de acuerdo con los Departamento Federal de Justicia y Policía suizos.
A principios de este mes las autoridades estadounidenses dieron a conocer las acusaciones penales contra 16 ejecutivos actuales y anteriores de la FIFA en América Central y del Sur. Hasta el momento, un total de 41 personas y entidades han sido acusadas en la investigación de la FIFA.
Los fiscales han hecho saber a todos estos megabancos que desde hace mucho tiempo era sabido que la FIFA es una organización corrupta, por lo que los bancos deberían haber presentado regularmente informes sobre las actividades sospechosas de las personas y entidades vinculadas a aquella organización. Curiosamente muchos de los bancos implicados, han respondido que hasta hace poco los medios de comunicación apenas habían informado de modo significativo de las acusaciones de corrupción que rodean la FIFA; entre otras razones porque algunas de las personas acusadas de los sobornos eran empresarios muy respetados en sus países, que no suscitaban sospechas.
Pero lo que se demuestra una vez más es que la gran banca ampara el lavado de dinero sucio así como la evasión y el fraude fiscal o la delincuencia económica de gran calibre, dada la laxitud de las regulaciones vigentes y en la insuficiente supervisión bancaria junto a unas penalizaciones económicas previsibles muy inferiores a los beneficios previamente logrados con transacciones internacionales al margen de la ley.-"          (La Europa opaca de las finanzas, 22/12/15)

18.9.15

Casi 150 medallas olímpicas, bajo sospecha de dopaje... 10 de las medallas de los Juegos de Londres fueron logradas por atletas con valores hemáticos dudosos

"Un informe difundido por la televisión pública alemana ARD, según el cual apenas se abrió procedimiento o sancionó a un tercio de los atletas sospechosos de dopaje, ha desatado la alarma del ámbito olímpico y las críticas al proceder de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF).

El reportaje, realizado en paralelo por la ARD y el diario Sunday Times, se basa en una lista de 12.000 controles antidopaje, sobre un total de 5.000 atletas, correspondientes al periodo entre 2001 y 2012 y contenidos en el banco de datos de la IAAF. De acuerdo con estos análisis, no se ha actuado contra la gran mayoría de los sospechosos, entre los que se encuentran campeones olímpicos y mundiales.

Apenas sobre un tercio del total se han abierto procedimientos o han sido sanciones, los restantes dos tercios no han sufrido consecuencia alguna, afirma la ARD, en un comunicado difundido este fin de semana coincidiendo con la difusión de su reportaje.

El reportaje de la televisión alemana lleva por título "Dopaje secreto: el imperio de las sombras en el atletismo" y ha provocado ya reacciones de estupor entre la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

"Esto es alarmante. Estamos indignados por la dimensión de esas inculpaciones", apuntó el presidente de la AMA, Craig Reedie, en un aparte del congreso del Comité Olímpico Internacional (COI), en Kuala Lumpur. La citada agencia abrió ya el pasado diciembre investigaciones sobre el dopaje masivo en Rusia, también a raíz de las informaciones difundidas entonces por la ARD.

Por su parte, la IAAF ha asegurado que los datos recogidos en el reportaje han sido recogidos "sin consentimiento", por lo que la Federación tomará las "medidas necesarias" para defender sus "derechos" y los de los atletas. "La IAAF es consciente de las graves acusaciones hechas contra la integridad y competencia de su programa de lucha contra el dopaje", reza el comunicado del organismo.

"Los datos se basan en gran medida en el análisis de una base de datos de la IAAF de datos médicos privados y confidenciales que se ha obtenido sin consentimiento", prosigue."          (Público, 02/08/2015)


"12.000 análisis de sangre de 5.000 atletas. Es la base de datos de la IAAF (Federación Internacional de Atletismo, en sus siglas inglés) a la que ha tenido acceso la cadena de televisión alemana ADR y el periódico británico The Sunday Times

Una bomba que puede estallar hasta convertirse en el mayor escándalo de dopaje, a dos semanas del comienzo de los Mundiales de Atletismo de Pekín. Los datos a los que han tenido acceso los dos medios de comunicación han sido analizados, previo consejo de las mismas personas que se los filtraron, por dos de los mejores expertos en temas antidopaje, los científicos Robin Parisotto y Michael Ashenden.

 Este último asegura que muestran que el atletismo está en la misma “posición diabólica” que el ciclismo durante la época de Lance Armstrong, cuando, según las autoridades estadounidenses, el equipo de este “puso en marcha el programa de dopaje más sofisticado, profesionalizado y exitoso que el deporte haya conocido en su historia”.

La base de datos revela que un tercio de las medallas de los Juegos y Mundiales disputados entre 2001 y 2012 fueron conseguidas por atletas cuyos análisis hemáticos muestran valores sospechosos. Es decir, apuntan al posible consumo de sustancias ilegales para mejorar su rendimiento.

Las medallas que están bajo sospecha son 146, 55 de ellas de oro. Los datos también revelan que más de 800 atletas tienen valores “altamente sospechosos de dopaje o cuanto menos anormales”. Entre ellos no figuran Usain Bolt y Mo Farah, este último recientemente ha sido sometido a un interrogatorio por miembros de la agencia antidopaje de EE UU debido a su relación con el entrenador Alberto Salazar, en la diana de diversas investigaciones por suministrar presuntamente sustancias prohibidas.

 Los datos divulgados apuntan a que 10 de las medallas de los Juegos de Londres fueron logradas por atletas con valores hemáticos dudosos. Rusia, según las informaciones periodísticas, se convierte en el epicentro mundial de las sospechas ya que más del 80% de sus atletas habrían ganado medallas de forma dudosa.

 El diario británico señala que 415 de los sospechosos son atletas rusos y 77 kenianos. Las federaciones de ambos países han negado las acusaciones, que atribuyen a una “campaña de difamación”. Hay un incremento, siempre según el informe, de las transfusiones de sangre y de la utilización de mini-dosis EPO para aumentar la cantidad de los glóbulos rojos, los que transportan el oxigeno y permiten así aumentar la resistencia.

Una fuente de la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) ha confirmado a este periódico que la IAAF tenía conocimiento desde hace años que en la base de datos había valores hemáticos anormales pero que no actuó. Y que ahora, siempre según la misma fuente, se escuda en que la mayoría de esos datos son anteriores al pasaporte biológico. Este es obligatorio desde el 1 de diciembre de 2009; mientras que los datos hacen referencia a un periodo de tiempo más amplio (2001-2012).

Fuentes próximas a la IAAF explicaron que la base de datos fue utilizada para las investigaciones que permitieron poner en marcha el pasaporte biológico. Y que una vez que este entró en vigor, los análisis facilitaron destapar algunos casos de dopaje. El pasaporte biológico, que recoge y almacena todos los datos sobre las propiedades y las variables en la sangre de los atletas, fue introducido, precisamente, para determinar los valores hemáticos naturales y no tener que esperar que apareciera una anomalía para sospechar de la conducta de los atletas.

La IAAF admite la veracidad de los informes difundidos, pero señala que se trata de “datos médicos confidenciales y privados que han sido obtenidos sin consentimiento”, por lo que amenaza con acciones legales. La federación, con todo, se declara “consciente de que se han formulado graves acusaciones sobre la integridad y competencia de su programa antidopaje”.

El presidente de la AMA, Craig Reedie, mostró su alarma ante el escándalo. "Estas acusaciones requieren un análisis exhaustivo para determinar si ha habido incumplimientos en virtud del Código Mundial Antidopaje y, si es así, qué acciones tomar por la AMA o por otros organismos", aseguró Reedie.

Sebastian Coe, presidente del comité organizador de los Juegos de Londres y candidato a presidir la IAAF, dijo: "Sé que la IAAF se toma muy en serio este tipo de acusaciones y habrá una respuesta detallada sobre este asunto".      (  , El País,  Madrid 2 AGO 2015)

28.5.15

"El fútbol ha pasado a convertirse en una actividad criminal"

"La fiscal general de Estados Unidos, Loretta E. Lynch, aseguró hoy que el Departamento de Justicia está "determinado a acabar con la corrupción en el mundo del fútbol" que ha salpicado casos como la elección de Sudáfrica para el Mundial de 2010 o la elección del presidente de la FIFA en 2011.

"Los detenidos utilizaron sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales, y lo hicieron una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo", denunció Lynch en rueda de prensa junto al director del FBI, James B. Comey, y otros altos funcionarios.

Siete altos dirigentes del máximo organismo del fútbol mundial, entre los que se encuentran dos vicepresidentes, fueron detenidos hoy en la ciudad suiza de Zúrich por cargos de corrupción cuando se encontraban en el hotel en el que se hospedaban antes de participar en el congreso anual de la FIFA.

La fiscal general denunció entre otros casos salpicados por el escándalo el proceso de elección de Sudáfrica como sede del Mundial de 2010, que los implicados "corrompieron a través de sobornos para influir en la decisión" del país anfitrión.

La acusación también alega que la corrupción y los sobornos se extendieron a la elección del actual presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en 2011, y a los acuerdos relativos al patrocinio de la selección brasileña por una compañía de deportes estadounidense.

Además, según la investigación, la Copa América que se disputará por primera vez en EEUU en 2016 "fue usada como vehículo en una conspiración más amplia para llenar los bolsillos de los ejecutivos con sobornos de un total de 110 millones de dólares", que representan casi un tercio de los costes legítimos de los derechos implicados en los torneos.

"En resumen, estos individuos y organizaciones incurrieron en sobornos para decidir quién televisaría los partidos, dónde tendrían lugar y quién controlaría la organización que supervisa el fútbol a nivel mundial", denunció Lynch, que hasta hace unos meses era la fiscal general del distrito este de Nueva York, encargado de la investigación.

La fiscal general detalló que los acusados planearon parte de su actividad delictiva durante reuniones celebradas en Estados Unidos, además de usar el sistema bancario de este país para distribuir el pago de los sobornos.

La Fiscalía General de Estados Unidos evitó hoy hacer comentarios sobre el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, aunque afirmó que la investigación por supuesta corrupción en esa organización sigue en curso. "No vamos a hacer comentarios sobre nadie que no esté incluido en el pliego de acusaciones", afirmó la fiscal general, Loretta E. Lynch.

La fiscal general de Estados Unidos dijo que de todos los cargos anunciados, que incluyen el de fraude masivo y blanqueo de dinero, el más grave es el de crimen organizado. "El fútbol pasó de convertirse en un negocio a una actividad criminal", insistió Lynch.

"Nadie está por encima o más allá de la ley. No vamos a parar hasta que enviamos mensajes de que esta no es la forma en que las cosas deben ser y que deben ser diferentes. El fútbol es el deporte rey, ya que está disponible para todos, sin importar de dónde vienes, pero ha sido secuestrado. Ese terreno de juego llano se ha inclinado a favor de aquellos que buscan ganar a expensas de países y niños", advirtió por su parte James B.Comey, director del FBI."               (Público, 27/05/2015)