31.7.18
Jordi Pujol, Prenafeta, ¿el auténtico origen de los fondos que engrasan el movimiento independentista catalán?
11.7.18
Condenado a 5 años y 8 meses de cárcel el exalcalde de Santa Coloma Bartomeu Muñoz
Comisiones ilícitas
“Burlaron los principios rectores”
5.7.18
Condenados los 11 acusados por el ‘caso Pretoria’ de corrupción urbanística en Barcelona
El tribunal les ha aplicado los atenuantes de confesión y dilaciones indebidas, después de que ambos alcanzaron un acuerdo con la Fiscalía. Por su parte, la resolución contempla una pena de caso seis años de cárcel para Bartomeu Muñoz; de dos años y tres meses para Manuel Valera; de un año y diez meses para José Singlá; de seis meses para Gloria Torres, Philip Mc Mahan y María Lluisa Mas; y de cinco meses y 29 días para Manuel Carrillo. El exconcejal Manuel Dobarco ha sido condenado a ocho años y seis meses de inhabilitación.
Según la sentencia, los acusados tejieron entre 2002 y 2009 toda una red de corrupción en el área metropolitana de la provincia de Barcelona para participar en diferentes operaciones urbanísitcas y, en lugar de favorecer el interés público, enriquecerse.
"Buscaban la obtención de elevados rendimientos económicos para promotores e inversores particulares, propiciando importantes beneficios y comisiones", relata la Audiencia Nacional, que describe también cómo utilizaron para ello un entramado de intermediarios, testaferros y empresas.
Luis García jugaba un papel fundamental en esa red. Tras ejercer como diputado del PSC desde 1980 a 1988, el socialista contaba con "fluidas relaciones personales y de antigua militancia política con diversos cargos públicos" que le permitían ejercer como "conseguidor". De hecho, los jueces relatan que participó en operaciones en los tres municipios y que se encargaba de seleccionar a los posibles inversores.
Después, influía para aprobar los cambios urbanísticos que les beneficiaban, a cambio de comisiones para él y los cargos públicos e intermediarios que intervenían. En Santa Coloma de Gramenet, por ejemplo, usó su amistad con el alcalde para lograr un "dominio fáctico sobre las decisiones municipales, especialmente en los expedientes de adjudicación de concursos y procesos de modificación urbanística".
La sentencia también detalla que Luigi influyó del mismo modo sobre el concejal de Urbanismo en San Andrés de Llavaneras, y en Badalona lo hizo a través del Consejero Delegado de la sociedad pública Marina Badalona. En esta localidad consiguió que una finca edificable situada en un lugar estratégico del puerto pasara a manos de inversores particulares que obtuvieron una gran plusvalía en su reventa." (J. J. gálvez, El País, 02/07/18)
9.5.17
‘Caso Pretoria’: Alavedra admite haber cobrado comisiones junto con Lluís Prenafeta
Hechos imputados
Venta de terrenos en Badalona
4.6.10
Ediles del PSC y ex dirigentes de CiU protagonizan el mayor caso de corrupción de Cataluña
La trama llegó a embolsarse 32 millones de euros en comisiones. Eran los años felices. Entre los políticos catalanes reinaba el convencimiento de que Cataluña había quedado al margen de la corrupción urbanística que ya hundía Ayuntamientos y llevaba a la cárcel a alcaldes de media España. Todo pasó sospechosamente inadvertido hasta que Baltasar Garzón desembarcó con la Guardia Civil en octubre pasado en la primera gran intervención en Cataluña del ex juez de la Audiencia Nacional desde 1992.
Los pelotazos de Luigi requerían de una amplia agenda de contactos de alcaldes, concejales, abogados y otros cargos públicos que se concentraban sobre todo en el área de Barcelona. Y sus negocios no entendían de colores políticos. En su etapa en el Parlamento catalán había fraguado amistad en las filas convergentes con el ex consejero de Economía Macià Alavedra. Y este, a su vez, le presentó al que fue secretario de Presidencia de Jordi Pujol, Lluís Prenafeta, para participar en varias operaciones urbanísticas durante la época del boom. Dos antiguos pesos pesados de CiU que también hacían sus negocios echando mano de su estatus de ex consejero.
La trama ha acabado salpicando casi por igual a los dos principales partidos catalanes. CiU ha visto caer del pedestal a Prenafeta y a Alavedra, dos de sus tótems. Al PSC le han torpedeado la flota más sólida de la que dispone, su red de alcaldes metropolitanos.Pero ¿cómo logró un sindicalista llamado García tamaños contactos en la crema nacionalista catalana? "En su etapa de diputado ya apuntaba maneras; era buen orador y a veces parecía que trabajaba más para caer bien a los de Convergència que al propio partido", dice un dirigente histórico del PSC. "Luigi es el Correa catalán", dice sin reparos este socialista que ve en Luis García una copia de Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel. Y hablaban el mismo idioma, el del dinero contante y sonante. De eso y de cómo mantener en el poder a los políticos que les ayudaban.
La relación entre el alcalde y Luigi viene de lejos, de cuando el conseguidor todavía militaba en el PSC y puso en marcha una empresa de gestión de servicios a Ayuntamientos que protagonizó una sonora quiebra. Fue entonces cuando la dirección del partido le expulsó y lanzó la consigna de romper cualquier relación con él. Bartu no cumplió. Tampoco lo hicieron otros alcaldes socialistas. Durante la bonanza inmobiliaria, la trama se embolsó 32,3 millones de euros en perjuicio de los Ayuntamientos barceloneses de Santa Coloma, Badalona y Sant Andreu de Llavaneres. La dinámica era siempre la misma: los consistorios aprobaban un proyecto que se paralizaba por algún motivo y después las Administraciones modificaban el plan urbanístico para beneficiar a la empresa promotora. Siempre había un contacto. En Santa Coloma, Luigi controlaba el Ayuntamiento; en Badalona, era amigo íntimo del consejero delegado de la empresa pública Marina Badalona, Juan Felipe Ruiz, que también fue subdelegado del Gobierno en Menorca, y en Sant Andreu de Llavaneres, Antoni Jiménez, el concejal de Urbanismo, que había pasado por Santa Coloma. Tres pelotazos en toda regla que reportaron a Luigi más de ocho millones de euros, y a Alavedra y Prenafeta, 637.590 euros.
Luigi era, además, el alcalde de facto de Santa Coloma y dirigía con mano férrea la actividad de la constructora pública Gramepark. En una conversación intervenida, Luigi llegó a prometer al alcalde montarle una campaña como la de Obama, con comunidades de apoyo en Facebook y Twitter. El alcalde se lo agradece: "Sí, porque si lo tuvieran que hacer los míos [el PSC] vamos dados; me montarán la misma web de siempre, la porquería de siempre".
Esa cercanía fue su tabla de salvación tras la crisis inmobiliaria. Ahí hacía y deshacía a sus anchas: decidía adjudicaciones, amañaba concursos y fijaba las cantidades que debía recibir del Ayuntamiento. "Fantástico. A la mejor oferta del mejor amigo", le dice Luigi a un constructor.
Prenafeta y Alavedra picaban todavía más alto. Ambos ex dirigentes presionaron a consejeros y secretarios del tripartito para colar tres pelotazos. Lo lograron en dos casos: uno en El Prat de Llobregat y otro en Cerdanyola del Vallès. Para este último, Prenafeta requirió incluso de la ayuda del presidente de CiU, Artur Mas, quien lo puso en contacto con la concejal del partido en la localidad, que era contraria a los intereses de la trama. No fue la única ocasión en la que los ex dirigentes convergentes recurrieron a Mas. Y eso que eran conscientes del riesgo que entrañaba. "¡Coño!, a este niño al final no le dejaremos ganar las elecciones si hacemos el burro", le espetó en una ocasión Alavedra a su socio nacionalista.
Prenafeta quería endosarle, además, a la Generalitat por 89 millones un inmueble en la exclusiva zona de Diagonal Mar. Y durante más de un año y medio, él y Alavedra presionaron a los consejeros socialistas Antoni Castells y Joaquim Nadal. No les fue posible. Las llamadas y las presiones a Castells y a sus secretarios de departamento fueron constantes. Pero les salió un obstáculo: la secretaria de Vivienda, Carme Trilla, insistía en convocar un concurso público. "A la que hay que apretar es a Trilla", decía Prenafeta al empresario. "Supongo que el concurso es para cubrir el expediente, no para comprárselo a otro", le dice en otra llamada. Llegaron tarde, porque el tripartito concluyó que ya no había dinero para compras, lo cual no les impidió seguir intentándolo presionando el entorno de José Montilla. La última salida fue la de intentar que la Generalitat realizara una opción de compra, con el cálculo de que Artur Mas ganaría este año las elecciones y debería "cumplir". (El País, Domingo, 30/05/2010, p. 20/1)
23.12.09
Las esposas de Alavedra y Prenafeta, entre los 11 nuevos acusados del 'caso Pretoria'

"El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón dio ayer un nuevo impulso a la investigación del caso Pretoria de corrupción urbanística e imputó a otras 11 personas, que declararán hoy y mañana. Entre ellas se encuentran Emili Mas, gerente del Instituto Catalán del Suelo de la Generalitat, que dimitió al poco de conocerse la decisión judicial. Mas está acusado de actividades prohibidas a funcionario público por su "fluida relación" con Luis García Sáez, Luigi, el cerebro de la trama, para desarrollar operaciones urbanísticas en Santa Coloma de Gramenet." (El País, ed. Galicia, España, 03/12/2009, p. 16)
9.11.09
La trama corrupta salpica a la empresa de urbanismo de la Generalitat. El Gobierno catalán revisará todos sus tratos inmobiliarios con Santa Coloma

"La trama de corrupción urbanística de la Operación Pretoria sigue extendiéndose desde el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet a otras instituciones catalanas. El Gobierno de la Generalitat se ha visto ahora salpicado por la supuesta implicación de un alto cargo del Instituto Catalán del Suelo (Incasòl), su empresa pública de urbanismo. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que investiga la trama, sostiene en su auto que el gerente del Incasòl, Emili Mas, mantuvo conversaciones con cuatro de los imputados para falsificar facturas que justificaran el desvío de 1,3 millones que el consistorio había recibido de la Unión Europea." (El País, ed. Galicia, España, 01//11/2009, p. 13)
8.11.09
La Generalitat catalana arropa a su alto cargo investigado por Garzón

"El Gobierno catalán cerró ayer filas y arropó públicamente al gerente de la empresa pública de urbanismo de la Generalitat, Incasòl, Emili Mas, a quien el juez Baltasar Garzón cita en su auto del caso Pretoria en referencia a unas supuestas facturas falsas que sirvieron para desviar fondos europeos por parte del Ayuntamiento de Santa Coloma. "No hay ninguna imputación", recordó el consejero de Educación, Ernest Maragall. "Y tenemos la convicción absoluta de que su actuación es correcta", añadió tras la reunión del Ejecutivo catalán." (El País, ed. Galicia, España, 04/11/2009, p. 14)