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28.2.18

El Ayuntamiento de Gallardón permitió irregularidades a las constructoras de la M-30 para que cobrasen los máximos sobrecostes

"El presupuesto inicial de las obras de la M-30 fue de 2.508 millones de euros. El soterramiento de la carretera de circunvalación madrileña acabó costando 3.703 millones, un 48% más. 

El Ayuntamiento, gobernado entonces por Alberto Ruiz-Gallardón, permitió a las constructoras exprimir la legislación para que fuesen aprobados unos sobrecostes que, en algunos casos, sumaron hasta un 67% más al presupuesto inicial. 

Ahora, nuevos datos que se desprenden de la comisión de investigación de la M-30 revelan que las empresas adjudicatarias se beneficiaron de al menos 17,4 millones de euros utilizando un mecanismo "irregular" con el visto bueno del Gobierno de Gallardón.

Las empresas que llevaron a cabo las obras –Dragados, Ferrovial, Sacyr, FCC y Acciona– consiguieron la adjudicación concursando con unos presupuestos un 10% más baratos de lo que habían calculado los técnicos municipales. Sin embargo, una vez ganada la construcción de la infraestructura, utilizaron varios mecanismos que recogía la ley de Contratos del Sector Público para incrementar al máximo la factura final de la obra. En algunos casos, como se ha investigado ahora, también utilizaron procedimientos no contemplados por la propia ley.


La construcción de la M-30 se dividió en nueve tramos, nueve proyectos independientes que tramitaron y se licitaron por separado. Gallardón troceó la obra para no tener que realizar el informe de impacto ambiental que exigía unas obras de esa magnitud, lo que le habría retrasado el comienzo de las misma e impedido inaugurar los túneles antes de las elecciones de 2007

Cada tramo tenía un presupuesto inicial con el que las empresas ganaron el concurso, pero que luego fue incrementándose. La Ley de Contratos del Sector Público (Real Decreto Legislativo 2/2000 –la que regía entonces–) permitía aumentar el presupuesto de las obras respecto al proyecto inicial a través de diferentes figuras legales: modificados, proyectos complementarios y liquidación.

¿Por qué la comisión de investigación del Ayuntamiento de Madrid determina que hubo procedimientos "irregulares"? Este es el párrafo en el que se explica el baile de partidas que se produjo: "La tramitación de algunos proyectos complementarios fue irregular al concentrar, en alguno de ellos, las instalaciones de otros proyectos distintos al que complementa". 

Es decir, hubo proyectos complementarios que incluían partidas de otras obras, algo que no contemplaba dicha ley. "Además, un proyecto complementario no puede incluir actuaciones contempladas en el proyecto original y posteriormente eliminadas en un modificado de obra y, mucho menos, actuaciones en entornos distintos al de la obra como ha quedado acreditado".

 Esto quiere decir que las partidas de otras obras que se financiaron con proyectos complementarios se habían eliminado previamente del otro proyecto inicial a través de un modificado. Según determinó la comisión de investigación, este método "buscaba la mayor financiación para la obra". Lo que traducido significa que se hizo para obtener los máximos sobrecostes.

Cámaras de seguridad que desaparecieron del proyecto

Un ejemplo de este método para aumentar el pago a las constructoras se dio con las cámaras de seguridad. Los proyectos iniciales de los nueve tramos incluían el sistema de cámaras, como no podía ser de otra forma. 

Como ha podido comprobar eldiario.es, casi todas las empresas eliminaron en el último modificado de las obras (el modificado 3) dichas cámaras comprometidas en el presupuesto inicial. Solo se dejaron en dos tramos: en las obras del Bypass Sur Túnel Sur –adjudicada a la UTE participada por Dragados y FCC–, y en la obra del enlace con la A-3 –adjudicada a Sacyr–.

Un modificado se utiliza cuando la obra se ha dimensionado por debajo del precio o surgen necesidades nuevas e imprevistas. El aumento de este nuevo gasto no podía, entonces, superar el 20% del presupuesto inicial. La tramitación del modificado partía del Ayuntamiento de Madrid que podía redactarlo o encargarlo a un tercero y en este caso se encargó a las mismas constructoras, según ha podido saber eldiario.es.

Las empresas que eliminaron las cámaras en su último modificado no descontaron su precio del presupuesto. En vez de realizar un descuento por las cámaras que no instalaron, hincharon otras partidas del proyecto para llevar al máximo el precio final, algo que, según los expertos, no permite la ley. Pero las cámaras no podían desaparecer sin más, debían estar en la obra, ya que figuraban en el proyecto inicial redactado por el Ayuntamiento y eran necesarias. Entonces, ¿cómo se pagaron?

La siguiente irregularidad viene aquí: el coste de las cámaras se incluyó en el proyecto complementario del soterramiento del Puente Marqués de Monistrol a Puente de Segovia que se había adjudicado a Dragados S.A, filial de la constructora ACS. Pero los proyectos complementarios solo permitían hacer obras complementarias que no figurasen en el proyecto inicial ni en el contrato, pero que resultasen necesarias para ejecutar el proyecto.

 Quedaban fijados una serie de requisitos para los proyectos complementarios: la imposibilidad de separación técnica o económica del contrato primitivo y que el importe acumulado de estas obras complementarias no superase el 20% del presupuesto del contrato inicial.

La propia Dragados eliminó la partida de las cámaras de seguridad de su modificado y luego lo pagó con un presupuesto complementario, un procedimiento con el que consiguió un 17% en sobrecostes por modificados (casi el límite legal) y un 20% (el límite legal) con los proyectos complementarios. Pero además, con el proyecto complementario a Dragados se le adjudicó la instalación de casi todas las cámaras de la M-30, pese a que estaban en los contratos iniciales de los demás tramos.

En resumen, el tramo del Puente Marqués de Monistrol a Puente de Segovia, que tenía 118 cámaras en el proyecto inicial, pasó a cero en el último modificado de las obras y acabó teniendo, según su proyecto complementario, 881 cámaras: el número total que prácticamente tiene la M-30 en su conjunto.

 Como publicó El Mundo el pasado septiembre, el número de unidades que se presupuestaron y se abonaron fue 1.090 cámaras de seguridad. Sin embargo, en el inventario de la infraestructura figuran solo 978. Gallardón pagó por 112 cámaras de más que nunca se instalaron. La respuesta de Dragados a esta información: "No vamos a hacer ninguna declaración al respecto".

Unidades enteras que se financiaron con otras obras

Y hay más ejemplos. Acciona, la empresa encargada del soterramiento entre el Puente de San Isidro y el Puente de Praga, eliminó hasta otras nueve instalaciones previstas en su proyecto inicial en el último modificado que hizo. Fueron aproximadamente 8,9 millones de euros que no se restaron del presupuesto original, como había hecho con las cámaras.

 De esta manera llevó al límite legal, el 20%, el sobrecoste en modificados que permitía la ley y las instalaciones eliminadas las financió con los presupuestos complementarios de otra obra: la del Bypass Sur Túnel Norte, con la que Acciona compartía la adjudicación con Ferrovial a través de una UTE. Acciona no ha querido hacer ningún comentario acerca de esta información.

Este mecanismo también lo llevó a cabo la constructora FCC. En su caso, eliminó en el último modificado cinco elementos (bocas de incendios, anemómetros,...) del soterramiento entre el Puente de Praga y el Nudo Sur, que financió con proyectos complementarios del Bypass Sur Túnel Sur adjudicada a una UTE participada por la propia FCC y Dragados, unos 8,3 millones de euros. 

De nuevo, un proyecto complementario no podía utilizarse para financiar elementos de otra obra y menos si ya estaban incluidos en un presupuesto inicial, pero se hizo. Al igual que había hecho Acciona, FCC tampoco descontó los importes de los elementos eliminados y consiguió el máximo rendimiento de los modificados: un 20% más del presupuesto inicial.
Este medio se ha puesto en contacto con FCC, que asegura que el hecho de que la empresa no aparezca en el dictamen de la comisión de investigación "demuestra que no hubo irregularidades" por su parte. 

Niega que hayan redactado los modificados, pese a que su firma y el logo de la empresa figura en los mismos y afirma que se ciñeron "a lo que estaba en el proyecto que había hecho la administración". En el caso de los proyectos complementarios que financiaron obras de otros tramos, FCC lo ha justificado asegurando a eldiario.es que "no se trataba de obras independientes sino que formaban parte de una misma obra, la M-30, y un mismo cliente [el Ayuntamiento]".

¿Quién lo permitió?

Las constructoras consiguieron con estos mecanismos los máximos sobrecostes, pero no podían hacerlo sin el visto bueno del Gobierno de Gallardón. Tanto los modificados como los proyectos complementarios debían estar aprobados tanto por la concejalía de Urbanismo como por Madrid Calle 30, la empresa semipública creada con varias constructoras para el mantenimiento de la infraestructura.

Respecto a los modificados, era la dirección facultativa de la obra quien realizaba una memoria justificativa de la necesidad de tramitar un proyecto modificado, aunque en este caso lo redactaron las propias constructoras, una opción que contemplaba la ley. Tras su supervisión, se daba audiencia al contratista y lo aprobaba tanto la concejal de Urbanismo, por aquel entonces Pilar Martínez López, como el consejo de administración de Madrid Calle 30, en el que estaban varios miembros del Ayuntamiento, entre ellos la propia Pilar Martínez como presidenta, pero también Juan Alfaro, actual presidente de Renfe, entonces director general del área de Economía.

El procedimiento para aprobar los proyectos complementarios era parecido, la única diferencia es que al tratarse de proyectos nuevos se podían adjudicar a otras empresas, cosa que no pasó. Por tanto, también contó con el visto bueno de Urbanismo y del consejo de administración de M-30.

La exconcejal de Urbanismo Pilar Martínez ha negado a eldiario.es que se produjera ninguna irregularidad. "Me ha sorprendido que después de diez años me llamen por la M-30, pero invito a quien tenga pruebas de alguna irregularidad las lleve a los tribunales y se dejen de difamar", ha asegurado. "Todos los expedientes son públicos y de lo que no hay duda es que el proyecto hoy lo disfrutan todos los madrileños", ha afirmado y ha añadido que fue la "concejal de Urbanismo más honesta que ha tenido la ciudad". El entorno de Juan Alfaro ha asegurado que el presidente de Renfe niega que se produjera ninguna irregularidad y dice desconocer lo que se detalla en esta información.

Más sobrecostes

Llevar al límite los sobrecostes de los modificados y los proyectos complementarios, con sus respectivas presuntas irregularidades, permitió otros sobrecostes: los de liquidación, una figura legal que permite un límite para las variaciones de las unidades de obras ejecutadas sin previa aprobación. Es decir, permite a las empresas ampliar el presupuesto por los elementos de más que hayan podido utilizar en las obras. Este sobrecoste podía ser un 10% más del presupuesto inicial más el modificado y un 10% más que los del proyecto complementario. En muchos tramos se llevó esa partida al máximo permitido.

Las obras de la M-30 fueron "ilegales" y el modelo escogido para su gestión fue "ruinoso" para las arcas de la ciudad de Madrid. Estas fueron las dos principales conclusiones del dictamen de la comisión de investigación de la deuda de Madrid que se centró en la M-30. El agujero total aún hoy se desconoce, debido a que los sobrecostes por el mantenimiento de la infraestructura todavía no se han podido calcular."                (Fátima Caballero, 10/02/18)

29.11.17

Gallardón pagó un sobrecoste del 75% en el hormigón de su faraónica M-45

"No es sólo que el proceso de adjudicación a las constructoras fuera polémico, que estas estén logrando beneficios por encima de lo "razonable", o que la construcción y mantenimiento de esta vía sea un pozo sin fondo capaz de tragarse miles de millones de los madrileños; es que los sobrecostes empiezan por los materiales, por las explanaciones o las partidas destinadas al movimiento de tierras; todo en la M-45, la carretera de los 80 millones de euros por kilómetro (1.000 metros de AVE cuestan 22 millones, cuatro veces menos) es ruinoso para los madrileños, pero muy lucrativo para las concesionarias.

Según el informe entregado por Podemos este lunes a la Fiscalía Anticorrupción, y comparando las cifras con los precios de mercado y con los números de otros proyectos similares ejecutados en las mismas fechas -con Alberto Ruiz Gallardón en la Presidencia de la Comunidad de Madrid-, el sobrecoste en Hormigón H-250 para el tercer tramo de la M-45 fue del 74% -por encima incluso de su precio actual-, mientras que el sobrecoste en la excavación no clasificada en el mismo tramo fue del 141,1%: la Comunidad pagó a 3,49 euros el metro cúbico excavado, aunque el precio máximo entonces rondaba los 1,44 euros por metro cúbico.

De hecho, los sobrecostes plasmados por Podemos en ese informe en ningún caso bajan del 16,5 %. Además, los precios pagados por estos materiales son, 18 años después, superiores a los fijados por la Base de Precios Máximos que recogió la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento en 2016.

 En total, en la construcción de esta autovía de apenas 36,6 kilómetros hubo sobrecostes de entre un 16,5% y un 18% en el primer tramo de la carretera; entre el 30,1% y el 53% en el segundo; y de entre un 48% y un 74,5% en el tercero.

"Los sobrecostes servían para que la empresa concesionaria captase beneficios de la partida más jugosa, que en principio era la destinada a pagar la infraestructura", explica Alberto Oliver, diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid y portavoz en la Comisión de Fomento.

 Como adelantó este medio, los cálculos de su formación elevan hasta los 3.000 millones el coste final de esta autovía -presupuestada en 300-, y esta cifra se explica en parte por los elevados sobrecostes en los materiales.

Los proyectos que se toman como referentes para la comparativa son la M-206, la M-607 y la M-506, en los que, además, debería haberse pagado un precio unitario mayor por los materiales, "por motivos de escala", aunque finalmente no haya sido así.

"Los sobrecostes no son en absoluto habituales en escenarios de competencia, pero montaron todo este entramado y crearon barreras de acceso artificiales que impidieron de manera efectiva la misma. Curioso, todos los que se presentaron ganaron", recuerda.

La adjudicación también fue polémica, y no sólo por el elevado porcentaje de beneficios de más que se han embolsado las concesionarias -cerca de 192 millones, según Podemos-. Los requisitos para concursar eran muy elevados, las ofertas presentadas duplicaban el importe máximo de licitación, y finalmente el concurso se declaró desierto. 

Días después, la Comunidad recurrió a contratos negociados sin publicidad para adjudicar las obras, algo que también denuncia el partido morado en el documento presentado este lunes.

La advertencia de la Cámara de Cuentas

El documento presentado a la Fiscalía, adelantado por la Cadena Ser, recoge también la existencia de un informe elaborado por la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid en 2005 que ya notificaba la existencia de varias irregularidades en torno a la M-45, aunque no consta ningún tipo de actuación por parte del Ejecutivo autonómico en respuesta a este informe.

Las investigaciones del partido morado se han producido en el marco de la Comisión de Endeudamiento de la Asamblea de Madrid, que ya ha celebrado varias sesiones sobre la M-45. Este lunes, Oliver lamentaba que la Mesa de la cámara autonómica haya tumbado su petición de comparecencia de la actual consejera de Transportes del Gobierno de Cristina Cifuentes, Rosalía Gonzalo.

"Aunque la petición fuera clarísima han dicho que tiene que comparecer en la Comisión de Transportes", explica, afirmando que volverá a registrar esta solicitud para intentar que Gonzalo rinda cuentas ante esta comisión."                 (A.L.M., Público, 27/11/17)

27.7.17

La Audiencia de Madrid absuelve a Ruiz Gallardón y al resto de los acusados del caso Guateque, tras anular todas las pruebas

"La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto a todos los procesados del juicio por el caso Guateque tras considerar que todas las pruebas practicadas durante la instrucción son "nulas" y "carentes de validez", ya que la grabación de un testigo protegido que dio origen a la investigación judicial fue realizada sin autorización del juez Santiago Torres y al margen de cualquier procedimiento penal.

En el banquillo de los acusados se sentaron treinta acusados de formar parte de una supuesta trama de licencias exprés asentada en el seno del Ayuntamiento de Madrid de la época del mandato Alberto Ruiz-Gallardón.

En el juicio, los abogados solicitaron al tribunal que declarara nula la grabación obtenida por un empresario, una prueba que propició que se impulsara el proceso judicial. La nulidad de esta prueba da lugar a que se aplique la denominada teoría de 'los frutos del árbol envenenado' es una doctrina que hace referencia a las pruebas de un delito obtenidas de manera ilícita que contaminan el resto.

El fiscal, que pidió al inicio una suma de 250 años de cárcel, rebajó solo las penas a los procesados que reconocieron los hechos de los que se les acusaba. En cambio, mantuvo la pena para el resto, entre ellos para el exjefe de División municipal de Impacto y Análisis Ambiental de Medio Ambiente, Victoriano Ceballos, y los once años de prisión para su superior, Joaquín Fernández Castro.

Los hechos se remontan al 14 de noviembre de 2007 cuando se produjo la detención de 16 personas por orden del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid. La intervención judicial en la Gerencia de Urbanismo y la Concejalía de Medio Ambiente descubrió una presunta red de cobro de comisiones ilegales en el seno del Ayuntamiento.

En el marco de la instrucción estuvieron cumplieron prisión preventiva un total de diez imputados, entre ellos los presuntos cerebros de la trama. Seis años después, se acordó la imputación formal de 34 personas por delitos de cohecho, negociaciones prohibidas para los funcionarios y prevaricación ambiental, entre otras infracciones penales. El juicio llegó diez años después de que estallara la trama.

Grabación sin autorización

La sentencia afirma que el auto de incoación del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid se fundamentó en una supuesta grabación espontánea realizada el día 6 de marzo de 2007 por un ciudadano por su cuenta y por sus propios medios, pues así resultaba del atestado, y "no en lo verdaderamente sucedido, que de haberse puesto en conocimiento del juzgado, tenía que haber sido determinante para declarar la nulidad de la grabación y el consiguiente sobreseimiento y archivo de las actuaciones".

Los magistrados destacan que ha quedado demostrado que, en contra de la versión sostenida en el atestado de la Guardia Civil, fueron miembros de la Unidad Orgánica de la Comandancia del Cuerpo de Madrid (Tres Cantos) quienes entregaron al denunciante una grabadora de pequeñas dimensiones y una cinta magnetofónica.

Lo hicieron con "la finalidad de que grabara la conversación que iba a tener lugar ese mismo día en el despacho profesional de la persona que realizaba los proyectos técnicos en sus negocios de hostelería, con quien mantenía una antigua relación de confianza".

"La grabación debía hacerse sin conocimiento del interlocutor y la conversación versaría sobre una supuesta petición de dinero, realizada a un funcionario del Ayuntamiento de Madrid para la tramitación rápida de un expediente", señala el fallo.

Tres días después, tras valorar el contenido de lo grabado, desde la jefatura de dicha unidad, se ordenó a la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil que se tomara declaración al denunciante sin que en el atestado levantado ese mismo día se hiciera referencia a que los medios técnicos con los que se grabó la conversación habían sido facilitados por la propia unidad.

Por el contrario, de la lectura del atestado resultaba que había sido el denunciante quien 'motu propio' había decidido grabarla con sus propios medios. "Ni la grabadora ni la cinta magnetofónica con la conversación supuestamente registrada fueron entregadas en el juzgado de instrucción", agrega el texto.

Sin motivación

El auto que dio origen a la instrucción y que acordó, entre otros extremos, el secreto de las actuaciones y la intervención de varios teléfonos, continúa la sentencia, carece de "verdadera motivación", pues la que contiene se asienta exclusivamente en el relato falaz obrante en el atestado de la Guardia Civil.

Los magistrados manifiestan que, por tanto, la grabación adolece de valor probatorio y subrayan que "el contenido mendaz del atestado policial que dio origen a la presente causa es un método fraudulento ideado para conseguir la iniciación del proceso penal mediante el ardid de presentar la grabación de unas conversaciones obviando el dato esencial relativo al método empleado para su obtención".

Los magistrados entienden que a este respecto la jurisprudencia del Tribunal Constitucional es unánime al señalar que la exigencia de motivación de la resolución judicial que acuerda las intervenciones forma parte del contenido esencial del artículo 18.3 de la Constitución Española.

Esta premisa constituye "una exigencia inexcusable" por la necesidad de justificar el presupuesto legal habilitante de la intervención, para lo que es esencial que el atestado policial explicite los elementos indispensables que permitan realizar el juicio de proporcionalidad y hagan posible su control posterior.

Según resalta el fallo, la deliberada omisión en el atestado de los datos esenciales para que el juzgado de instrucción pudiera resolver con un mínimo conocimiento de lo ocurrido, determinó que la resolución careciera de una verdadera motivación, vulnerándose el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva y generándose una patente indefensión.

Los magistrados indican en la misma línea que "se vulneraron todos y cada uno de los requisitos jurisprudencialmente" exigidos en la incorporación al proceso de la grabación magnetofónica que dio origen a la denuncia, ya que, dicen textualmente, ésta no sólo no supera lo controles de legalidad constitucional ni los de estricta legalidad ordinaria, sino que ni siquiera existe.

"Es inexplicable que no se haya aportado la cinta original al juzgado, ni que éste haya requerido su entrega o, al menos, realizara alguna indagación al respecto. Resulta igualmente paradójico el silencio que sobre este extremo guardaron las acusaciones durante la instrucción, mutismo que se ha extendido al acto del juicio oral, en el que no ha prestado declaración ninguna persona que hubiera escuchado la grabación original".

La Guardia Civil, de "mala fe"

Para concluir, la sentencia considera que resulta evidente que los agentes de la Guardia Civil actuaron de "mala fe", estando encaminada su intervención a la obtención de una fuente de prueba mediante una acción vulneradora del derecho a la intimidad, tratándose de una infracción deliberada para conseguir la iniciación del proceso penal.

Este hecho inicial tiene, en consecuencia, una eficacia contaminante sobre el resto de las pruebas practicadas, también en relación con la de confesión efectuadas por varios acusados, al estar directamente relacionadas con el resultado de las intervenciones telefónicas que consideraron válidas y que han resultado nulas de pleno derecho".                      (Público, 19/06/17)

15.6.17

Los investigadores encuentran en Colombia la pista del dinero expoliado al Canal en Brasil

"La comisión judicial española que se encuentra en Colombia ha encontrado en la residencia de Edmundo Rodríguez Sobrino documentación que acredita una serie de transferencias de una cuenta en Suiza a sociedades tras las que se esconde el testaferro de Ignacio González, han informado a eldiario.es fuentes del caso. 

De un análisis inicial de esa documentación, los investigadores deducen que se trata de pagos derivados del pelotazo que los imputados dieron con la compra por parte del Canal de Isabel II de la sociedad brasileña Emissao en 2013.

El viaje de los funcionarios españoles a Colombia está resultando vital para la investigación. El hallazgo de la documentación sobre las transferencias desde Suiza se ha producido en el apartamento de Rodríguez Sobrino en la ciudad de Barranquilla. El expresidente de Inassa, la filial con la que el Canal controla sus negocios en América Latina, también escondía 262.000 euros en metálico en su residencia colombiana.


Entre la documentación encontrada en el apartamento de Barranquilla aparecen papeles de la sociedad panameña Amalfi, detrás de las que se esconde Rodríguez Sobrino. La Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil encontraron el primer rastro de Amalfi en el registro que practicaron en la vivienda que Edmundo Rodríguez Sobrino tiene en Denia.

El exconsejero de La Razón permanece en prisión incondicional desde su detención el 19 de abril. Este jueves, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional rechazó el recurso de su defensa contra la decisión del juez Eloy Velasco de mantenerlo en prisión provisional por varios delitos, entre ellos pertenencia a organización criminal.

Un pelotazo pagado en Suiza

Anticorrupción y la Guardia Civil buscan pruebas en Colombia de los dos pelotazos del Canal. El primero, la compra de Inassa, fue autorizado por el gobierno regional que presidía Alberto Ruiz-Gallardón en 2001.

 El Canal compró esa compañía pagando por sus acciones un sobreprecio que, según los investigadores, acabó en bolsillos privados. "Se robaron 25 millones de euros", resumió Rodríguez en una conversación grabada por los agentes de la Guardia Civil. 

Inassa se ocupó del segundo pelotazo, la compra de la empresa brasileña Emissao en el año 2013. Rodríguez pilotó una operación en la que interpuso una sociedad uruguaya para comprar el 75% de esa compañía, que abría al Canal las puertas del mercado brasileño. Su socio Ignasi Maestre constituyó esa empresa uruguaya, Soluciones Andinas de Agua, una sociedad pantalla a la que dió apariencia de compañía especializada en el tratamientos de aguas.

Sin embargo, durante el proceso Rodríguez obvió que varios informes alertaban de la mala situación financiera de Emissao. Se abonaron por ella 21 millones de euros, pero al poco tiempo su valoración cayó hasta los cinco. La consultora KPGM advirtió en la due dilligence que elaboró antes de la compra de que la empresa brasileña no había aportado toda la información que le pidieron. Tenían dudas de que la operación fuese rentable.

La investigación de la Comunidad de Madrid sobre ese pelotazo se encontró con que el dinero de la operación había acabado en cuentas suizas. Los 21 millones que pagó el Canal por Emissao se ingresaron en el país helvético a nombre de Sebastiao Cristovam, propietario de la mayoría de las acciones de Emissao, e investigado en el caso Lezo, según recoge la denuncia de la Comunidad de Madrid y distintos informes de la Guardia Civil aportados al sumario.

Desde entonces, Anticorrupción y la Guardia Civil rastrean esos fondos porque sospechan que viajaron desde Suiza a las cuentas de Rodríguez y sus socios. Por eso, el juez Eloy Velasco cursó Audiencia una comisión rogatoria a las autoridades suizas solicitando información bancaria. 

Con los datos que ofrezca el país helvético se podrá comprobar quién es el titular o titulares de la cuenta donde acabó el dinero de la compra de Emissao y confirmar si las transferencias a Edmundo Rodríguez Sobrino proceden de ella. 

En el escrito de oposición a la libertad de Rodríguez Sobrino, los fiscales Anticorrupción apuntan directamente a que el hombre de González en Latinoamérica consiguió "elevadas ganancias ilícitas" con los negocios del Canal. Con ellas compró inmuebles que puso a nombre de su hija en Colombia, Panamá o Londres. Además, tiene una red de cuentas bancarias en los paraísos fiscales de la Isla de Jersey, en Panamá -a través de la sociedad Amalfi- y en Suiza. "                   (Pedro Águeda / Marcos Pinheiro 

17.1.17

El triángulo de corrupción Guateque-Gürtel-Púnica

"El caso Guateque es el paradigma de la forzada lentitud de la Justicia. Lo que parecía una rutinaria investigación por la concesión de licencias comerciales a cambio de sobornos en el Ayuntamiento de Madrid, con Alberto Ruiz-Gallardón como alcalde, se convirtió en un lento proceso con trabas burocráticas, un extraño triángulo de políticos ahora imputados en los casos Gürtel y Púnica, zancadillas desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, la intromisión del sindicato Manos Limpias y relaciones con el narcotráfico.

En 2007 comenzó la Operación Guateque con la detención de 16 funcionarios del Ayuntamiento madrileño acusados de cobrar hasta 18.000 euros por facilitar licencias de apertura de negocios. Un año y medio después el numero de investigados ascendía a 100 personas, una pesada carga para el juez Santiago Torres, titular del juzgado número 32 de Madrid.

Saturado con otros casos, el juez tuvo que hacer frente además a la apertura de varias piezas separadas porque con la investigación se descubrió los tejemanejes de la mafia búlgara en el control de la noche de Madrid, el asesinato de un portero de discoteca a manos del clan mafioso rival de Los Miami, tráfico de drogas a gran escala o un fraude fiscal por la importación de coches de lujo, entre otros delitos.

Pero los verdaderos problemas para el juez empezaron con sus tropiezos con el Partido Popular. Uno de los funcionarios investigados era Teresa Gabarra, mujer de Alberto López Viejo, entonces miembro del Comité Ejecutivo y de la Junta Directiva regional del PP además de Consejero de Deportes de la Comunidad y hoy uno de los principales imputados en el caso Gürtel

Gabarra también jugó un papel en esta trama de corrupción, según el juez, como la persona que blanqueaba las comisiones que recibía su marido a través de una cuenta en Suiza. Finalmente, Gabarra fue exonerada.

El juez pidió apoyo a la Comunidad de Madrid, administración de la que dependía su juzgado. El secretario del juzgado mandaba escritos oficiales a la Consejería de Justicia con frases como: " En el momento actual, por la desmesurada carga de trabajo que sufrimos hay muchos atestados minutados y pendientes de incoar, muchos escritos pendientes de unir y proveer, y muchos procedimientos pendientes de impulso".  

En ese momento el titular de Justicia en la Comunidad de Madrid no era otro que Francisco Granados, hoy imputado en el caso Púnica La Consejería de Presidencia, Justicia e Interior hizo caso omiso durante meses hasta a una orden del Consejo del Poder Judicial para crear un juzgado bis que descargara de trabajo al juez Torres con la excusa de falta de presupuesto. 

En este panorama entra en juego Miguel Bernard, enemigo declarado de Granados, mediante el sindicato Manos Limpias con una denuncia contra el magistrado por dilatar el proceso. 

A pesar de las quejas del juez Torres que aseguraba que varios de los acusados trataban de "hundir su carrera" l a Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial le impuso una multa de 1.000 euros. El secretario general de manos Limpias, Miguel Bernard, está hoy implicado en una trama de extorsión.

 El juez Torres consiguió cerrar la causa en 2012, fue trasladado a la Audiencia Provincial de Madrid. Le sustituyó la juez Rosa María Freire que abrió juicio oral tres años después. 

El pasado martes tendría que haber empezado el proceso pero se suspendió por enfermedad  de uno de los encausados. Otro retraso en un juicio en el que se vuelve a evidenciar el marco de impunidad y relación con la corrupción que mantuvieron diferentes cargos del PP madrileño durante decenas de años.  "          (Público, 10/01/17)

5.12.16

Lesmes, nuestro hombre en el CGPJ... se quedó solo en su apoyo al indulto al kamikaze de la autopista de Valencia que mató a otro conductor. El caso lo llevaba el bufete de un hijo de Alberto Ruiz-Gallardón

"(...) Porque Carlos Lesmes (Madrid, 1958) llegó en 2013 al gobierno de los jueces después de haber estado ocho años como director general en los gobiernos de Aznar, en el segundo al frente de la Dirección de Relaciones con la Administración de Justicia. Es decir, era “nuestro hombre en la curia”.

 “Los puestos que ocupó Lesmes no se puede decir que fuesen técnicos y no políticos. Cuando fue director general de Objeción de Conciencia era en una época en la que los objetores iban a la cárcel”, considera Margarita Robles, que fue magistrada del Supremo y vocal del CGPJ, pero que nunca ocultó su cercanía al PSOE (tuvo cargos con Felipe González, dejó el Supremo para ir en las listas con Pedro Sánchez y fue de las que votó “no” a Rajoy). 

El actual presidente del Supremo había llegado al Gobierno Aznar, procedente de la carrera fiscal, desde el tribunal de lo contencioso de Valencia. Con el advenimiento de Zapatero, retomó la toga, ya para presidir la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional. 

El dolido adalid de la independencia judicial –de la “rabiosa independencia”, dijo en el discurso-- atravesó el desierto de los mandatos socialistas impartiendo o participando en cursos de la FAES, el nada independiente (ni ideológica ni presupuestariamente) think tank conservador de José María Aznar. Unos 16, una media de casi dos al año. Demasiados para que parezcan un accidente o una casualidad. 

Alguna de las decisiones que adoptó el autor del discurso, ya como magistrado en la Sala de lo Contencioso del Supremo, quizá no casen del todo con esa coherencia. Como la ilegalización de Sortu, que posteriormente tumbó el Tribunal Constitucional. 

O no se compadezcan demasiado con el principio de igualdad ante la ley: el que llegaría a ser presidente del Supremo se quedó solo en su apoyo al indulto al kamikaze de la autopista de Valencia que mató a otro conductor (el caso lo llevaba el bufete en el que trabajaba un hijo de Alberto Ruiz-Gallardón, y su defensor en concreto era el hermano del dirigente del PP Ignacio Astarloa).

  Cuando el PP volvió al Gobierno, Lesmes era un candidato natural al puesto que ahora tiene allí, en el CGPJ y en Supremo. Aunque no tenía demasiada experiencia en el Supremo (con todo, más que Carlos Dívar, que no lo había pisado), había participado en los cursos de la FAES y en la redacción de las dos últimas reformas de la Ley del Poder Judicial. Y era amigo de Alberto Ruiz-Gallardón (también fiscal de carrera).   (...)

“Es conservador, muy conservador, eso no es ningún secreto. Es afable en el trato, pero un autoritario de tomo y lomo, tiene poder, y lo ejerce, incluso con los suyos. Es muy consciente de las debilidades de los demás, impone su criterio, sea justo o injusto, y eso le hace tomar decisiones a veces un tanto arbitrarias, que le han ocasionado algunas broncas, como cuando impuso al presidente de la sección tercera”, dice uno de los vocales en su día designados por el PSOE. 

Contra la norma no escrita de que los presidentes de la Sala de lo Contencioso del Supremo renovaban un segundo mandato, Lesmes removió la silla de José Manuel Sieira, un juez de carrera con 21 años de experiencia de magistrado, para promover a un amigo, Luis Díez-Picazo, juez por el quinto turno con una experiencia de siete. Sieira había sido el inductor de la anulación del indulto al kamikaze de Valencia.

 También, contra el criterio de su entonces compañero de sala Carlos Lesmes, había promovido una cláusula en la sentencia de la plataforma Castor que permitía al Gobierno no pagar la indemnización multimillonaria a Florentino Pérez (que el Gobierno, generosamente, declinó utilizar). Y sobre todo, Sieira era amigo personal de Margarita Robles, la némesis de Lesmes, y se negó a dejar de serlo. (...)

En lo de imponer su criterio le ha venido al pelo, además de las dosis de imaginación, la reforma del Poder Judicial que ayudó a redactar: todo el poder del CGPJ reside en la Permanente. Y a los cinco vocales que integran la Permanente los escoge el Pleno, pero los propone el presidente. De hecho, cuatro vocales del CGPJ presentaron un recurso en el Supremo por presuntas irregularidades en la renovación de la Permanente, en enero de 2015. 

Entonces, seis vocales habían realizado una propuesta por escrito, como punto del orden del día, tal y como dicta el procedimiento, pero no fue discutida ni votada, “y en su lugar se aprobó la formulada verbalmente por el presidente”. El pasado miércoles 23, el Supremo desestimó el recurso. Lo hizo, como corresponde, la Sala Tercera, la que preside Díez-Picazo. 

Fuera de la Permanente hace mucho frío y nadie te oye. Los vocales que no forman parte de ella no pueden viajar a Madrid sin autorización expresa, y en ocasiones a algunos se les ha denegado la autorización para consultar expedientes de temas sobre los que tendrían que pronunciarse. “Nadie se atreve a plantarle cara. Ni en el pleno ni fuera. 

En cuanto llegó, diez días antes de Navidad, mediante un email, echó a 20 trabajadores a la calle, dándoles media hora para recoger todo. Sin embargo, convocó cinco plazas de letrados con carácter vitalicio, que antes no lo eran, y al día siguiente de las elecciones de diciembre, el tribunal calificador concedió dos, una de ellas al yerno de su segundo en el Supremo”, comenta una fuente del CGPJ. 

Margarita Robles lo resume así: “Como presidente del Consejo, en vez de fortalecer el organismo y, por lo tanto la independencia del poder judicial, lo está haciendo un órgano completamente presidencialista, donde él es el que toma todas las decisiones, más dirigidas hacia apuntalar su imagen personal que a la institución”.  (...)

“No se le conoce ninguna aportación, ninguna propuesta, ni como fiscal ni como juez. Y lo que es peor, ningún interés en hacerla. Ha vivido agazapado, esperando una oportunidad, aplicando de forma burocrática la legalidad”, dice un compañero de carrera.

 “Cuando le propusimos reunir todas una serie de causas pendientes iguales que iban a ser cientos, o miles, en una sola, para evitar gastos a la administración y complicaciones a las partes, no es que argumentase a favor o en contra. Simplemente no escuchó”, se queja. 

En el CGPJ, sin leyes polémicas sobre las que informar, ni plazas a adjudicar por las que tengan que pelear las asociaciones de jueces, con una Permanente de hierro, rige la pax Lesmes. Según los cgpjólogos, el actual presidente intentará la muy difícil tarea de trabajarse la reelección, en 2018, y si no, recalar en el Tribunal Constitucional. “Nuestro compromiso institucional con el Estado de Derecho ha de guiarnos siempre por la senda de la excelencia jurídica, con ecuanimidad e independencia”. Ha dicho. "                 (Xosé Manuel Pereiro , CTXT, 30/11/16)

21.10.16

Rato, Abel Matutes, Ruiz Gallardón, Federico Trillo, Mayor Oreja, Ana Mato, Soria, Arias Cañete, Fernández Díaz... e a corrupción do PP

"Con esta selección de ministras e ministros que aparecen neste serial de tres artigos ao que agora pomos o ramo queda claro que o PP é un partido que se financia ilegalmente. (...)


Rodrigo Rato. Ministro de Economía e Facenda (1996-2000), ministro de Economía e Competitividade (2000-2004), Vicepresidente do Goberno, Director Xerente do Fondo Monetario Internacional (2004-2007), Presidente de Caja Madrid-Bankia (2010-2012).


Rato tivo durante moitos anos sociedades opacas en paraísos fiscais, tamén cando ocupaba responsabilidade políticas e de goberno. Segundo os papeis de Panamá, utilizou o bufete panameño Mossack Fonseca para liquidar dúas desas sociedades onde tiña gardados 3.672.410 euros. Está acusado dunha fraude fiscal de 5,3 millóns de euros, branqueo de capitais, administración desleal, alzamento de bens e corrupción entre particulares.


Utilizou os seus cargos para beneficiar as súas empresas. Así, concedeu un crédito de 350 millóns de euros ao Valencia Club de Fútbol, cando presidía Bankia, que aproveitou para introducir unha empresa da súa trama familiar na construción do novo estadio. 

Tamén concedeu un crédito de 2,2 millóns de dólares a Lazard, ocultando os seus intereses neste banco de investimentos. Por outra parte, facturaba traballo de asesoría para Telefónica a través da empresa Kradonara 2001 SL, que controlaba, para aforrar no pago de impostos.

Está investigado polo cobro dunha suposta comisión de 850.000 euros, a través de Kradonara, a cambio da adxudicación dun contrato de publicidade de Bankia, que presidía, a Publicis Comunicaciones e Zenith Media por importe de 46 millóns de euros. Rato ocultou a Facenda que tiña negocios en publicidade a través de COR Comunicación SL, que ten como clientes a importantes medios de comunicación.


Realizou moitos favores como ministro, que despois aproveitou para recolocarse cando abandona Bankia. Rato designaba a César Alierta en 1996 como presidente de Tabacalera (empresa que privatizara), e cando Alierta presidía Telefóncia, ficha a Rato por 200.000 anuais en xaneiro de 2013 como conselleiro asesor das súas filiais en Europa e Latinoamérica. 

Tamén Emilio Botín fichaba Rato para o consello asesor do Banco Santander en setembro de 2013, recibindo outros 200.000 euros anuais. Francisco González, que presidía Argentaria (banco privatizado por Rato), perdoaba 312.000 euros a unha empresa da familia Rato en 1999 e catro meses despois González acababa de copresidente do BBVA, resultado da fusión do Banco Bilbao Vizcaya con Argentaria.


Rato é un dos principais implicados na escándalo das tarxeta black ou opacas, cando presidía Bankia. Cargou a esa tarxeta 99.041 euros como gastos de roupa, copas, mariscadas, xoias, perfumes, vacacións, etc.


Segundo a contabilidade oficial do PP, Rodrigo Rato tería recibido 36.247 euros de sobresoldos entre 1990 e 2011 e segundo os papeis de Bárcenas (contabilidade B) cobrou 216.711 euros de sobresoldos en 11 pagamentos entre 1997 e 2004. É unha persoa rica, participa en 27 empresas, segundo a Axencia Tributaria, e controla un patrimonio de 24 millóns de euros. 


Abel Matutes. Alcalde de Ibiza en 1970 durante a ditadura franquista, senador, deputado, eurodeputado, ministro de Asuntos Exteriores con Aznar (1996-2000).


Utilizou a política para os seus negocios particulares. Así, en 1998 facía coincidir una viaxe oficial a Cabo Verde coa visita a ese país de responsábeis do grupo Doliga (na delegación estaban dúas das súas fillas), empresa de Matutes relacionada co turismo.

Unha das súas fillas, Estrella Matutes, foi conselleira de Urbanismo do Consello Insular de Ibiza (2003-2007) e foi acusada pola Fiscalía dos delitos de prevaricación, negociacións prohibidas a funcionarios, uso de información privilexiada e tráfico de influencias por votar un plan urbanístico de Ibiza adaptado a un contrato privado de venda de terreos que, segundo a Fiscalía “beneficia directamente sociedades en que ela e os seus familiares teñen interese económico directo”.


Abel Matutes ten unha grande fortuna que supera os 400 millóns de euros: presidente do Grupo Matutes e propietario da multinacional Palladium Hotel Group, accionista da navieira Balearia e conselleiro de Globalia, propietaria de Air Europa.


Alberto Ruiz Gallardón. Presidente da Comunidade de Madrid (1995-2003), alcalde de Madrid (2003-2011), ministro de Xustiza (2011-2013).


Recibía 2.275.000 pesetas da caixa B do PP en sobresoldos (era tamén senador), só no ano 1994 e, como moitos dirixentes do partido, recibía doce mensualidades e dúas pagas. Recibiu un reloxo de 300.000 pesetas de Special Events, o mesmo que Ángel Acebes e Pío García Escudero, con motivo do XIII Congreso Nacional do PP.


Tamén recibiron sobresoldos outros ministros e ministras, segundo recollía a contabilidade B dos papeis de Bárcenas: 296.263 euros, Cristobal Montoro (entre 1993 e 2011); 6.000 euros, Ana Palacio, en 2004; 9.000 euros, Pilar del Castillo en 2004; 42.238 euros, Elvira Rodríguez (entre 2006 e 2007); 7.813 euros, Juan Carlos Aparicio, así como 60.000 euros María Dolores de Cospedal (entre 2008 e 2010), secretaria xeral. Ademais, Cospedal cobrou 963.331 euros polos cargos públicos que desempeñou e como secretaria xeral entre 2006 e 2011, segundo recolle a contabilidade oficial do PP. 


Gallardón, que era alcalde de Madrid, coñecía os pagos por un total de 138.000 euros que entre 2007 e 2009 pagou Fundación Madrid16 –creada para promocionar a candidatura olímpica da capital– a Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS), controlada por Iñaki Urdangarín, por uns servizos sen documentar, contribuíndo así a unha situación ilegal e corrupta.


Federico Trillo. Presidente do Congreso dos Deputados (1996-2000), ministro de Defensa (2000-2004), embaixador en Londres desde 2012.


Xuntamente con Vicente Martínez Pujalte, deputado do PP, foi denunciado pola Axencia Tributaria pola realización de actividades incompatíbeis cos seus cargos. Cobraron 429.000 euros por traballos de asesoría ao Grupo Collazo, empresa dedicada a obra civil e que foi beneficiada polos parques eólicos de Castela-León. Trillo ingresou 354.560 euros en tres anos e Pujalte 75.000 euros en 2008 por “asesoramento verbal”, tomando café cada quince días.


O PP pagou con diñeiro negro da caixa B a minuta dos avogados que defenderon Trillo no xuízo do accidente do Yak 42, o 26 de maio de 2003, no que morreron 62 militares do exército español, 12 tripulantes ucraínos e un cidadán de orixe bielorrusa que regresaba de Afganistán.

Trillo foi encargado por Rajoy para frear o caso Gürtel nos tribunais e cualificou de “montaxe política” as denuncias sobre a corrupción no PP: “Este asunto foi unha montaxe política durante tres anos da UDEF e a Fiscalía Anticorrupción dependentes do Gobierno e especialmente de Rubalcaba”.

 Fixo tamén unha entusiasta defensa de Luis Bárcenas: “Tense intentado imputar unha persoa que resultou ser inocente e através dela o Partido Popular”.

Recibiu 185.256 euros de sobresoldos en 11 pagamentos entre 2001 e 2006, segundo a contabilidade B, e outros 187.650 euros entre 1990 e 2011, segundo a contabilidade oficial do PP.


Jaime Mayor Oreja. Presidente do PP do País Vasco (1989-1996) e ministro de Interior (1996-2001).


O dirixente do PNV Xavier Arzallus relacionaba en 2002 a negativa do goberno do PP de aumentar en 200 os membros da Ertzaintza, policía autónoma vasca, cos intereses da familia Mayor Oreja en empresas privadas de seguridade. Despois da denuncia de Jaime Mayor Oreja contra Arzallus por “calumnias”, a Audiencia Provincial de Álava e o Tribunal Supremos certificaban a participación de Jaime Mayor Oreja en Eulen, empresa que xestiona compañías de seguridade, e dos seus irmáns José e Carlos en Seguritec, Prosegur e Protección y Custodia. Por outra parte, a Unión de Gardas Civís sinalaba a relación de Jaime Mayor Oreja con Ombuds, empresa de seguridade, concesionaria de vixilancia en prisións e centros militares sanitarios.

Jaime Mayor Oreja negouse repetidamente a condenar o franquismo, xustificando a súa actitude en que “representa un sector amplo de españois”, “Moitas familias vivírono con naturalidade e normalidade”, e describía a situación no País Vasco durante a ditadura como “extraordinaria pracidez”. Cualificaba o aborto como “algo propio dos bolcheviques”.


O PP pagaba a Jaime Mayor Oreja en 2001 os 2.710 euros mensuais do aluguer da súa casa en Madrid. Ademais, entre 1997 e 2008  recibiu 181.440 euros en sobresoldos da caixa B, repartidos en 16 entregas.


Ana Mato. Ministra de Sanidade, Servizos Sociais e Igualdade (2011-2014), Vicesecretaria Xeral do PP (2008-2012).


Mato foi partícipe a título lucrativo nos delitos cometidos polo seu marido Jesús Sepúlveda, ex–alcalde de Pozuelo de Alarcón, segundo o xuíz da Gürtel. Esta trama corrupta pagaba dúas comuñóns e dous aniversarios dos seus fillos, viaxes a Disneyland Paris, Dublín. Entre 2001 e 2003 a Gürtel tería regalado 71 viaxes á familia de Ana Mato por importe de 29.911 euros a través de Pasadena Viajes.


Recibiu da caixa B do PP 136.364 euros en sobresoldos. Ademais, cobraba do partido, segundo a contabilidade oficial, 103.712 euros en 2009, 107.450 euros en 2010 e 122.225 euros en 2011.


José Manuel Soria. Alcalde de As Palmas(1995-2003), presidente do Cabildo Insular de Gran Canaria (2003-2007), ministro de Industria, Enerxía e Turismo (2011-2015) e Presidente do PP de Canarias (1999-2016)


Implicado en varias sociedades en paraísos fiscais nos anos 90 e até, polo menos, 2002, segundo os chamados papeis de Panamá. Soria declaraba, inicialmente, que a súa familia non tiña empresas en paraísos fiscais, pero despois admitía que a sociedade Mechanical Trading Limited foi creada en 1993 na illa de Xersei e que UK Lines LTD estaba rexistrada no Reino Unido. 

Con esas contradicións nas explicacións foi obrigado a demitir como ministro. Posteriormente, foi proposto polo PP como Director Executivo do Banco Muncial, idea que abandonou polo rexeitamento social e político.


Miguel Ángel Arias Cañete. Ministro de Agricultura e Pesca (2000-2004), ministro de Agricultura, Alimentación e Medio Ambiente (2011-2014), Comisario Europeo de Enerxía e Clima desde 2014.

Aprobaba como ministro a amnistía fiscal de 2012 da que se beneficiou a súa esposa como apoderada dunha empresa rexistrada nun paraíso fiscal a través do despacho de avogados Mossack Fonseca. 

A esposa de Cañete e outros doce membros da familia Domecq figuran desde 2005 como autorizados de Rinconada Investments Group SA, con sede en Panamá. Tamén foi investigado polos seus intereses nas compañías Petrolífera Dúcar e Petrologis, cando era ministro.

Cañete despediu o director financeiro da sociedade estatal Acuamed (Aguas de las Cuencas Mediterráneas) porque enviou varios informes denunciando adxudicacións irregulares de contratos, pagos por obras inexistentes e incremento ficticio do custo das obras; unha fraude de centos de millóns de euros no que están implicadas dez das principais empresas construtoras de España e onde hai numerosos acusados por prevaricación, fraude e falsidade.


Jorge Fernández Díaz. Presidente do PP de Cataluña (1989-1991), Secretario de Estado de Relacións coas Cortes (2000-2004) e ministro de Interior (2011-2015).


En novembro de 2012, Fernández Díaz daba absoluta credibilidade a uns informes sobre unha suposta relación de Artur Mas e Xavier Trias con contas en Suíza, que eran falsos. Por outra parte, utilizou o seu ministerio e a Policía para atacar a forzas políticas nacionalistas de Cataluña.

 Así, en outubro de 2014 tiña unha conversa no seu despacho co director da Oficina Antifraude de Cataluña, que foi gravada, para inventarse irregularidades fiscais contra dirixentes de ERC e CDC. O ministro afirmaba nesa conversa que “o Presidente do Gobierno [Mariano Rajoy] o sabe”.                   

21.9.16

El Gobierno de Gallardón aceptó encarecer la M-30 en 1.632 millones en una reunión de 25 minutos

"En una reunión de 25 minutos, con un único punto del orden del día y sin debate el Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón en el Ayuntamiento de Madrid aprobó el 26 de marzo de 2007 un aumento de gasto de 1.632 millones de euros a pagar en 32 años a la empresa Calle 30, una sociedad mixta formada por el propio Ayuntamiento y una unión de empresas que construyó y mantiene la M-30.

La decisión adoptada por la Comisión de Vigilancia y Seguimiento de la Gestión Integral de la M-30, un órgano municipal formado por dirigentes políticos de la máxima confianza de Gallardón como el exconcejal Manuel Cobo y el actual consejero delegado de Metro de Madrid, Juan Bravo, supuso encarecer en un 18,61% el presupuesto por el que se había adjudicado el proyecto estrella de Gallardón dos años antes.

"No tengo las cifras en la cabeza, y mucho menos para un asunto para el que hay que tener la documentación, con ese volumen de la obra", responde Cobo: "Si dijera cualquier cosa, te estaría engañando. Es imposible responder sin toda la documentación.

 La obra de la M-30 son cantidades públicas, y recibió toda la crítica por parte de la oposición y de asociaciones ecologistas. Cuando te hacen críticas, se puede argumentar y contraargumentar con la documentación: es el Ayuntamiento el que tiene toda la documentación".

Bravo, por su parte, ha declinado responder: "No hago declaraciones sobre estos asuntos".

Según el acta de ese comisión, en poder de eldiario.es la decisión se despachó en 25 minutos. La reunión comenzó a las 17.30 horas del día 26 de marzo y finalizó a las 17.55. El presidente ocasional de la comisión, Juan Bravo, que sustituía a Cobo, quien disculpó su ausencia, los vocales Ignacio López-Galiacho Perona y Manuel Arnaiz Ronda, y el secretario Juan Alfaro Grande aprobaron el acta de la reunión anterior y dieron luz verde por unanimidad a la modificación contractual en 25 minutos. El turno de ruegos y preguntas no se utilizó. 

La decisión de aprobar esos pagos que se dilatarán hasta 2040 se apoyó sobre dos informes de la Subdirección General de Construcción de Infraestructuras del Ayuntamiento de Madrid que concluyen que por "las causas nuevas e imprevistas imposibles de prever en el momento de la aprobación del contrato se hace necesario incrementar el precio un 18,61%".

 El soterramiento de la principal arteria de circunvalación de la capital se había encargado en 2005 antes a un consorcio de constructoras integrado por Ferrovial, Dragados (del Grupo ACS, que preside Florentino Pérez) y Api. 

Para que el coste de las obras, 6.000 millones de euros, no computase como deuda del Ayuntamiento, aquel Gobierno Municipal ideó una empresa mixta, Calle 30, donde el consistorio tiene el 80% de la sociedad y la UTE el 20% restante. Solo dos años después del concurso público que adjudicó en 2005 el proyecto a la UTE de Ferrovial, Dragados y Api, el Gobierno municipal autorizó un modificado del presupuesto para hacer frente a los imprevistos que aparecieron durante las obras –de una extrema complejidad y ampliar el mantenimiento de la infraestructura.

 El sobrecoste que el Gobierno municipal autorizó a Calle 30 suma 1.632.642.000 euros, a pagar hasta 2040 en anualidades idénticas de 49.474.000 euros. Solo en mantenimiento supone pagar 330 millones más durante 33 años. Esa primera revisión de los costes de conservación de la vía (un capítulo que ingresa el socio privado) encareció la factura anual en 10,5 millones de euros cada año: pasó de 12,2 millones en 2005 a a 23 millones en 2007.

 Hoy ese capítulo cuesta a las arcas municipales 28 millones de euros. El cambio se sustentó tomando como base un informe de 55 páginas repleto de generalidades. El apartado de mantenimiento que se paga al socio privado prácticamente se duplicó pero como el contrato abarca la construcción y conservación, el Ayuntamiento pudo alegar que el importe total solo se encarecía un 18,9% y cumplió con el límite que la ley impone a los modificados (el 20% del presupuesto total).  

La fórmula utilizada por Gallardón para levantar su obra estrella ha sido cuestionada reiteradamente por el Gobierno de Ahora Madrid que preside Manuela Carmena, que además ha amenazado con emprender sanciones contra la adjudicataria después de que los técnicos municipales hubiesen detectado pagos por duplicado a las constructoras e incluso facturas por servicios que no se realizaron. 
Que la tramitación del proyecto es polémica lo evidenció la propia Cámara de Cuentas de Madrid en su informe de fiscalización de la obra conocido hace unos meses y en el que advirtió que el contrato es oneroso para las arcas municipales y que la sociedad mixta no tiene más razón de ser que pagar unos intereses del 7% a las empresas constructoras. 

La Cámara de Cuentas propuso rescatar la concesión, sobre todo porque desde 2011 el Ayuntamiento ya tuvo que asumir como propia la deuda de la obra. Tras la comisión de investigación sobre la venta de las viviendas sociales a los fondos buitre que concluyó esta semana, la obra de la M30 es la próxima que fiscalizará el Ayuntamiento de Madrid. "                 (eldiario.es, 18/09/16)

8.5.15

Fraga y Aznar repartieron sobres, pagaron en negro y defraudaron a la Seguridad Social

"Pagos en dinero negro. Sobresueldos. Fraude a la Seguridad Social. El Partido Popular cometió todo tipo de irregularidades contables y laborales en los últimos años de Manuel Fraga y los primeros de José María Aznar. Así lo reconoció por escrito el propio PP en unas auditorías internas que encargó el tesorero Rosendo Naseiro y a las que ha tenido acceso en exclusiva eldiario.es.

Las auditorías son de 1990. Apenas unos años antes, en 1987, había entrado en vigor la nueva ley de Financiación de Partidos, y el Tribunal de Cuentas había puesto varios peros a la contabilidad del PP. Para subsanar todas estas deficiencias, Naseiro hizo dos cosas: auditar todas las sedes regionales del partido y encargar al abogado José Manuel Penido, un hombre de su máxima confianza, la adaptación a las nuevas exigencias de la ley. 

El 6 de marzo de 1989, Rosendo Naseiro se dirigió por carta a los gerentes provinciales y autonómicos de la formación. En esa misiva, Naseiro les pedía la redacción de informes contables y advertía que "pese a la fecha en la que fue promulgada la precipitada Ley, la rendición de cuentas tiene vigencia retroactiva desde primero de enero de 1987". 

El PP necesitaba aclarar su contabilidad y hacerlo con urgencia, y ante la falta de respuestas claras por parte de los gerentes provinciales, Génova 13 decidió encargarse de hacer auditorías, a cuyas conclusiones ha tenido acceso eldiario.es.

El análisis de las finanzas del PP en los territorios desvela todo tipo de irregularidades: pagos generalizados de sobresueldos a cargos electos, débil control de los donativos recibidos, contratos en negro a trabajadores a los que no se daba de alta en la Seguridad Social o contratación de estudios que nunca llegaban a realizarse.

Todas estas prácticas son las que el PP reconoce en la documentación a la que ha tenido acceso esta redacción y que forma parte de los papeles de Naseiro. Se trata de auditorías realizadas sobre los ejercicios de 1988 y 1989, que firmó Luis Pérez Cristóbal, auditor de la formación política y adscrito a su departamento de Tesorería. 

Pérez Cristobal viajó a principios de 1990 por todas las sedes del PP para conocer el estado de sus finanzas. Los informes elaborados con posterioridad retratan a un PP instalado en la irregularidad permanente. En aquel momento, Manuel Fraga era el presidente del partido y José María Aznar el  vicepresidente ejecutivo de la formación.

La contundencia de los informes llega al punto de dejar por escrito la cuantificación del "riesgo fiscal" por no estar al corriente en sus pagos a Hacienda. La auditoría del PP de su grupo en el Parlamento andaluz da buena muestra del nivel de conocimiento que la formación conservadora tenía de las irregularidades cometidas. En uno de los párrafos de ese documento se puede leer:

 "No se realiza retención del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas de los diputados autonómicos, lo que supone un riesgo fiscal que estimamos en 48 millones de pesetas". Se refiere a los pagos de gratificaciones que el grupo parlamentario del PP repartía entre sus diputados autonómicos, al margen de los propios ingresos que les pagaba directamente el Parlamento andaluz. Este sistema de sobresueldos no solo existía en Andalucía.

Los sobresueldos de Gallardón

La documentación elaborada a petición del tesorero del PP revela que los sobresueldos han existido en la formación desde sus inicios. Su grupo en la Asamblea de Madrid tenía un acuerdo para compensar a sus señorías y elevar sus ingresos en un concepto que la auditoría califica como "gratificación asegurada". Solo en gratificaciones y dietas para los diputados, el PP se gastó 63 millones de pesetas en 1988 y 1989. 

Se trata de aportaciones al margen de las retribuciones que cobraban como parlamentarios autonómicos; la Asamblea de Madrid pagaba en aquel momento unas dietas por asistencia a plenos y comisiones. El dinero que el grupo parlamentario del PP pagaba a sus diputados provenía de fondos públicos: de la asignación que hacía la Asamblea de Madrid; no consta en ningún caso en en el informe de la auditoría que el origen de esos fondos fuese en b.

El exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, el exvicepresidente de la CAM Luis Eduardo Cortés o el actual secretario de Estado de Administraciones Públicos Antonio Beteta fueron algunos de los beneficiados por esos pagos en los que el grupo parlamentario PP en la Asamblea de Madrid se gastó prácticamente la mitad de su presupuesto para esos años.

 En el caso concreto de Alberto Ruiz-Gallardón, sus ingresos directos de la Asamblea de Madrid –dietas como diputado y como portavoz del PP en ese parlamento autonómico– fueron en 1989 de de 840.000 pesetas, mientras que las "gratificaciones" que añadió a ese sueldo su grupo parlamentario sumaban otras 1.425.600 pesetas. Según la documentación en poder de esta redacción, Gallardón ocupaba el cuarto lugar en el ranking de mejor pagados por este sistema de compensación ideado por el PP.

Algunos de esos sobresueldos en el PP de Madrid de esos años se pagaban en cheques al portador, según aparece en la auditoría. El descontrol en el manejo de dinero era de tal calibre en las oficinas del PP que incluso llegaron a a robar varios de esos cheques que, a todos los efectos, eran casi lo mismo que dinero en efectivo. 

La auditoría del grupo popular en la Asamblea de Madrid relata la "sustracción de cinco cheques al portador, destinados a pagar dietas de los diputados". Según explica la documentación del PP, ese robo se produjo en 1988 y el dinero sustraído fue 220.050 pesetas. 

eldiario.es ha podido hablar con el exministro Ruiz-Gallardón, que asegura que todos sus ingresos eran en A, los depositaba en el banco y los declaraba en la renta. "Nunca he cobrado un sobresueldo", afirma. Gallardón tambien dice que se trataba de un único sueldo por su trabajo como líder de la oposición en el parlamento autonómico de Madrid, aunque los conceptos y pagadores fueran distintos.

Fraude a la Seguridad Social

Entre las ilegalidades que el PP reconoce en sus auditorías está el fraude a la Seguridad Social. Un caso paradigmático es la sede del PP catalán donde en 1989 trabajaban 18 personas, de las que solo la mitad estaban dadas de alta. El PP tenía a 22 personas contratadas en el grupo de la Asamblea de Madrid y solo siete de ellas estaban dadas de alta en la Seguridad Social. 

La historia se repite hasta la saciedad ya sea en puestos institucionales o en pequeñas sedes municipales. El informe al PP en el distrito madrileño de Chamberí reza: "La secretaria de la sede local no está dada de alta en la Seguridad Social y, según nos comunica la tesorería, es a causa de la negativa de la sede regional a formalizar este requisito". El informe relativo al PP de Álava abunda en el mismo retrato: 

"El gasto más importante efectuado corresponde a las gratificaciones (4,2 millones) sin que se efectúe retención por las gratificaciones de la secretaria y el asesor, dándose la circunstancia de que la secretaria cobra como autónoma y carga el IVA al grupo". 

En el PP de aquellos años era frecuente fichar sin necesidad de firmar un contrato. Los pagos en negro a los trabajadores del partido eran constantes. Las contabilidades a las que ha tenido acceso esta redacción anotaban como contratados a personas a las que nadie enviaba una nómina a final de mes. Para estos casos, los populares utilizaban el capítulo de "gratificaciones" para pagar servicios y eludir el pago de impuestos para el trabajador y de cuotas a la Seguridad Social por parte de la formación política. 

Además de los fraudes a la Seguridad Social, también hubo impagos. Parte de esta deuda acabó en un pacto del PP con la Administración de la que muchas delegaciones se enteraron sobre la marcha. Fue el caso del PP en el País Vasco, que en febrero de 1990 acudió al organismo público para pagar sus deudas pendientes tras solicitar un crédito a La Caixa por 1.720.000 pesetas para afrontar esos pagos. En la misma ventanilla, la dirección del PP en Bilbao se enteró de que todas las cuentas habían quedado saldadas tras un acuerdo entre Génova 13 y la Seguridad Social.

Como resultado de esa visita, los populares vascos se llevaron un certificado que decía: "Según nos informa la Tesorería General de la Seguridad Social, los representantes de ese partido llegaron a un acuerdo con nuestros servicios centrales a fin de regularizar su situación frente a la Seguridad Social, por lo que adjunto remitimos impresos de solicitud de aplazamiento pago de deuda".