Mostrando entradas con la etiqueta l. Inda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta l. Inda. Mostrar todas las entradas

23.7.21

El policía que destapó las cloacas, Rubén Eladio López, pide la imputación como “grupo criminal” de Eduardo Inda, el Pequeño Nicolás y varios policías

 “El objeto de las diligencias es acreditar la creación ab initio de una organización o, en su caso, grupo criminal formado al menos por D. José Manuel VILLAREJO PÉREZ, D. Francisco Nicolás GÓMEZ IGLESIAS [Pequeño Nicolás], D. Eugenio PINO, D. José Ángel FUENTES GAGO, D. Manuel RICO, D. Daniel MONTERO BEJARANO, D. Eduardo INDA ARRIAGA, Dª. Gemma ALCALÁ GARCÉS y D. Carlos MIER, quienes se sirvieron del auxilio inicial del medio “INFORMACIÓN SENSIBLE” y quienes habrían actuado y seguirían actuando como miembros de una organización (en su caso grupo criminal) tendente a la comisión de los delitos que se describen en el cuerpo de la querella”.

 Con esta explicación, comienza la solicitud de apertura de diligencias por los abogados del policía que destapó las cloacas, Rubén Eladio López, en las que exigen que citen a declarar como imputados a los miembros de medios de comunicación y policías implicados con Villarejo.

El escrito asegura que la investigación practicada por el Juzgado de Instrucción Número 2 de Madrid solamente afectó a lo relativo a la posible comisión de un delito de revelación de secreto, que radicó, en el marco de la llamada ‘Operación Nicolay’, en la grabación ilegal y posterior difusión de una reunión entre los investigadores de Asuntos Internos ­–que vigilaban en ese momento una de las tramas encabezadas por excomisario Villarejo–, el CNI y miembros de la Policía Nacional, ignorando otros posibles delitos como “obstrucción a la justicia, acusación y denuncia falsas, represalias, acoso, delitos contra la integridad moral, coacciones, injurias y calumnias a funcionario público, falso testimonio y organización o grupo criminal”.

El texto del equipo jurídico de López pretende esclarecer la existencia de una red organizada que mantuvieron en el tiempo tanto altos mandos de la Policía como perfiles del ámbito mediático, a la que pertenecerían Inda, Villarejo, el Pequeño Nicolás, Pino o Fuentes Gago entre otros.

Los motivos para intentar obstruir la ‘Operación Nicolay’

En concreto, la investigación por la que los agentes de Asuntos Internos se ven actualmente sometidos al acoso reiterado por parte de la pata mediática implicada en la trama remonta a la década de los 90, y radica en la venta de una famosa finca, llamada La Alamedilla, cifrada en 20 millones de dólares.

La operación, descubierta al haberle sido incautado un documento a Francisco de la Hidalga donde figuraba la transacción, daba como uno de los propietarios al empresario Adrián de la Joya, socio principal de Villarejo, y al propio De la Hidalga.

Sin embargo, en el registro anterior a la compra-venta aparecían Mario Conde y Arturo Romaní, cuyo hijo fue subsecretario de estado de Defensa y consejero de María Dolores de Cospedal, algo que hizo saltar las alarmas en tanto que la propiedad habría escapado del decomiso cuando se llevó a cabo la famosa Operación Banesto en el año 1993. “Es un delito de blanqueo”, aseguran a este diario fuentes policiales, “y los delitos de blanqueo no prescriben”.

De acuerdo a lo que pudo averiguar LÚH, el objetivo era ocultar quién estaba detrás de esa finca, la verdadera titularidad era “lo que no quería Villarejo que se descubriera”. Es entonces cuando se desplegó todo el aparataje de las cloacas para tratar de detener dichas indagaciones, inaugurando el episodio de difamación y acoso contra López y su equipo, que llegaron a ser espiados, difundiendo incluso la ya mencionada grabación ilegal de la reunión que mantuvieron con el CNI y miembros de la Policía Nacional, que llegaría a manos del Pequeño Nicolás a través de Inda y Villarejo, desatando la llamada ‘Operación Nicolay’.

El método elegido para ello es el modus operandi habitual de Villarejo, una campaña mediática encabezada a través de sus periodistas de referencia: José María Olmo, Daniel Montero, Esteban Urreiztieta, Manuel Cerdán y Eduardo Inda entre otros.

Es por ello, que piden su imputación debido al alto nivel de coordinación sostenida en el tiempo de todos los mencionados. “La declaración como investigados de los mandos policiales querellados (Sres. VILLAREJO, PINO, VILLABONA MADERA y FUENTES GAGO), quienes se valieron de la necesaria e imprescindible colaboración de los medios de comunicación OKDIARIO e INFORMACIÓN SENSIBLE, quienes a través de sus directores, responsables y periodistas contribuyeron de modo activo a los actos punibles de intimidación”, explican en el escrito.

Entre sus estratagemas de presión llegaron a revelar la identidad completa del agente que destapó la trama, publicando su voz, fotografías privadas y datos de su familia, “dando lugar a una exposición masiva y continua, resultando todo ello agravado al relacionarlos con supuestos inexistentes y graves actos delictivos en el ejercicio de sus funciones como Agente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.              (Alba Gónzález, LUH, 21/07/21)

15.7.21

345.000 € de dinero público en decenas de contratos de gobiernos del PP a la editora de Ok Diario, la de Inda

 "Poco a poco se va destapando el pastel que el PP había preparado a Eduardo Inda. Primero informamos que la empresa Dos Mil Palabras S.L., titular del medio OK Diario y dirigida por Inda, recibió 50.000 euros otorgados sin concurso por la Comunidad de Madrid por el patrocinio de la «I Jornada de Turismo Ok Diario de la Comunidad de Madrid» celebrada en el Parador de Alcalá de Henares.

El escándalo ha sido destapado por Julián Macías Tovar, analista y director de Pandemia Digital, quien en su cuenta de Twitter ha destacado que esta concesión es una «vergüenza», ya que la presidenta de la Comunidad de Madrid está «dando dinero público para agradecer la desinformación y los ataques contra los rivales políticos».

Después, el periodista Antonio Maestre encontró «en un ratito» más de 160.000 € de dinero público adjudicado al mismo periódico: desde 3000 euros otorgados por la Junta de Castilla y León a 80 000 del departamento de Turismo de Málaga.

 Ahora, El Salto Diario saca a la luz 345.000 euros en decenas de contratos de Gobiernos regionales y municipios de Murcia, Madrid, Castilla León y Andalucía controlados por el Partido Popular con el periódico dirigido por Inda.

 Después de un rastreo realizado por el medio en la Plataforma de Contratación del Sector Público, los boletines autonómicos y en las cuentas de distintos municipios, las ayudas recibidas por la vía de la adjudicación a Dos Mil Palabras S.L., editora de Ok Diario, ascienden a 345.152,72 euros entre 2018 y 2021.

Se trata de casi 40 contratos que van desde los 80.000 aportados por la Diputación de Málaga hasta uno de poco más de mil euros para la organización de una exposición de muñecas “Barbie” en Boadilla del Monte.

La mayoría de las concesiones son de caras campañas de publicidad institucional Comercial para la Junta de Castilla y León, hasta 23 acciones de este tipo realizó el medio de Inda para la Comunidad gobernada por Alfonso Fernández Mañueco, del PP."                (Javier F. Ferrero, Contrainformación, 14/07/21)

12.2.21

Inda, Montero y otros periodistas de la órbita Villarejo, investigados junto a la cúpula policial del Gobierno del PP

 "De Eugenio Pino, Director Adjunto de la Policía en la época de Fernández Díaz, hasta su sucesor en la etapa de Zoido, Florentino Villabona, pasando por otros policías aún en activo y por una recua de periodistas. Todos serán investigados después de que la Audiencia Provincial de Madrid haya obligado a hacerlo al juzgado número 49 a raíz de la querella que interpuso el inspector Rubén López por el acoso sufrido mientras indagaba en la causa del Pequeño Nicolás.

 La Audiencia Provincial de Madrid acaba de obligar al juzgado de instrucción 49 a que proceda a investigar la querella interpuesta por el inspector Rubén López —encargado de la investigación del caso del pequeño Nicolás como jefe del grupo IX de la Unidad de Asuntos Internos que dirigía el comisario Marcelino Martín-Blas en 2014— y en la que se solicitan diligencias contra toda la cúpula policial del PP, tanto la que estuvo bajo las órdenes del ex ministro Jorge Fernández Díaz como la que le sucedió y encabezó Juan Ignacio Zoido.

Dos ex directores adjuntos operativos (DAO) de la Policía, Eugenio Pino y Florentino Villabona, tendrán que rendir cuentas por organización criminal, acosar a los investigadores y echar abajo todas las investigaciones que conducían a los negocios ilícitos de Villarejo y que ahora se investigan en la Audiencia Nacional bajo el paraguas de la causa Tándem.

 La Audiencia Provincial de Madrid da un fuerte tirón de orejas a la magistrada del juzgado número 49 de Plaza de Castilla porque "no puede entenderse justificado en ningún caso que no se haya dado traslado de la querella a los querellados, pues no parece razonable que, bajo la alegación de concretar los hechos, hayan transcurrido más de dos años desde que se dictó por este Tribunal el auto por el que se acordaba admitir a trámite la querella en los términos que se indicaban en el auto 61/2019 ", por lo que ordena que "debe darse traslado a querellados y recibírseles declaración". 

Entre ellos hay un grupo hay periodistas estrechamente vinculados en su mayoría a Villarejo y que han participado a lo largo de los años en desprestigiar al comisario Marcelino Martín-Blas y al inspector Rubén López, como Eduardo Inda, su redactor Alejandro Entrambansaguas o Daniel Montero, socio en la web que regentaba la mujer del comisario, Gemma Alcalá, también investigada.

Los delitos son múltiples y no son los mismos para todos, pero van desde la obstrucción a la justicia, represalias, acusación y denuncias falsas, acoso, delitos contra la integridad moral, coacciones, injurias, organización criminal, falsedad en documento oficial, revelación de secretos y prevaricación.  

Las primeras coacciones al iniciar la causa 'Nicolay'

Pino y José Manuel Villarejo, así como la mano derecha del primero, José Ángel Fuentes Gago —exjefe de gabinete de Pino y que aún hoy sigue en el ministerio del Interior—, se reunieron a espaldas de su jefe, Marcelino Martín-Blas, en 2015 para eliminar cualquier rastro de Villarejo en la declaración y papeles incautados en el registro de Francisco Nicolás López Iglesias (conocido como "pequeño Nicolás").

Hacer esto era imposible sin delinquir: el pequeño Nicolás había mencionado a Villarejo en su declaración; había anotaciones en su agenda no sólo con el nombre del comisario y su socio Rafael Redondo, sino también con uno de los alias del primero, Manuel Villar, y una grabación con Javier de la Rosa en la que el banquero le contaba a Nicolás las andanzas del comisario en Catalunya y cómo éste le pagó 200.000 euros y le dejó a deber otros tantos haciéndose pasar por abogado y agente del CNI, algo que era materia de investigación de Asuntos Internos, el departamento que lideraba Martín-Blas.

Lo que el inspector Rubén López describe en su querella que sufrió después no fue menos grave que este suceso.

Sorprendentemente, todo el trabajo que aparecía reflejado en los informes de la causa del Pequeño Nicolás está casi reproducido al completo en la multitud de piezas que ahora conforman la macrocausa Tándem (o caso Villarejo), que se abrió en febrero de 2017 tras quedar listo para ser juzgado el caso Nicolás. De hecho, el juez de la causa Nicolás llegó a autorizar la detención de la cúpula de Interior antes de las elecciones del verano de 2016 (los agentes tenían vigilados a sus miembros, incluido el secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez), pero en el último momento el juez Arturo Zamarriego dio la orden de parar tras sufrir una amenaza.

Iban a caer la mayoría de los imputados en la causa Tándem y algunos más: Villarejo, Enrique García Castaño, Eugenio Pino, José Angel Fuentes Gago... y también estaba autorizado el registro en las casas y puestos de trabajo de varios periodistas, entre ellos Eduardo Inda y Daniel Montero, por participar en la grabación y difusión de la reunión del CNI y Asuntos Internos a cuenta de la investigación del caso del Pequeño Nicolás, quien como Villarejo se hacía pasar por agente de los servicios secretos. 

Ahora, el juez Arturo Zamarriego irá a declarar que hasta en tres ocasiones fueron a verle el actual jefe de la Unidad de Asuntos Internos, Francisco Migueláñez, y Fuentes Gago, entre otros, para que apartara de la investigación al comisario Martín-Blas y a Rubén López. Esta insistencia llevó al juez a crear una comisión judicial independiente de la que ordenó que no saliera ninguna información sobre la causa que acabara en Interior. 

Además, gracias a las grabaciones de Tándem, ahora se conocen elementos que aún no habían salido a la luz cuando en 2018 López puso la querella: las investigaciones a la vida privada del comisario Martín-Blas y su familia, así como a la del juez Zamarriego y posiblemente a otros de las que la actual Unidad de Asuntos Internos aún no ha dado cuenta. 

Tras hostigar al juez y a los testigos entre ellos, la periodista de Público que desveló los principales tejemanejes de las cloacas de Interior— y cambiar al magistrado que lleva la causa y a la cúpula policial, las amenazas al grupo del inspector Rubén López no cesaron.

 La época de Zoido

Tras la jubilación del comisario Marcelino Martín-Blas, el inspector Rubén López se quedó al frente de la comisión judicial y el juez Zamarriego ascendió del juzgado número 2 de Plaza de Castilla a la Audiencia Provincial. La jueza que le sustituyó, Pilar Martínez Gamomandó a Adrián de la Joya a casa cuando se presentó a prestar declaración por sus relaciones con la finca La Alamedilla, a través de la cual el pequeño Nicolás y otros implicados en la trama (como el exdirector de inversiones inmobiliarias del Banco Santander, Javier Martínez de la Hidalga) pretendían presuntamente un blanqueo de capitales de casi 20 millones de euros.

Motivo suficiente para que Villarejo grabara al CNI e intentara dar carpetazo a una investigación que afectaba a su amigo y socio, que es lo que exponía el informe que no quiso investigar la juez. 

Ahora, sin embargo, Adrián de la Joya está imputado en Tándem por los negocios realizados con Villarejo, que dejan poco lugar a dudas. 

Pero tras las elecciones de 2016 también llegó un nuevo ministro, Juan Ignacio Zoido, y con él un nuevo DAO, Florentino Villabona. Este encargó a la Unidad Adscrita de Policía Judicial de los juzgados de Plaza de Castilla —dirigida por el polémico Pedro Agudo, luego ascendido a comisario— que investigara la comisión judicial del caso Nicolás. 

De esta manera, todos los agentes que trabajaban a las órdenes del inspector Rubén López fueron degradados y enviados a destinos muy inferiores a los que habían desempeñado hasta ese momento y que no tenían que ver con Policía Judicial, como por ejemplo vigilar calabozos y a la sección de DNI.

 Sin embargo, la Unidad de Asuntos Internos dirigida por Francisco Migueláñez, y que bajo las órdenes de Eugenio Pino intentó convencer al juez Zamarriego de que ni el comisario Martín-Blas ni el inspector Rubén López eran aptos para investigar el caso del pequeño Nicolás, recibieron a los meses una medalla roja con pensión vitalicia por detener a ese mismo comisario al que antes alababan. 

Pero, desde el principio, el comisario Villarejo no solo tuvo ayuda de la cúpula policial, sino también de periodistas de muy diferentes medios de comunicación que están incluidos en la querella del inspector Rubén López y que ahora la Audiencia pide que sean investigados. 

Los periodistas, la grabación al CNI y el machaque

En la querella, el inspector Rubén López acusa al comisario Villarejo y a la cúpula policial del PP de "crear una opinión mediática que desacreditara no solo el trabajo de los investigadores, sino también su profesionalidad, con una finalidad evidente de coaccionar e intimidar a los mismos en el desarrollo de la investigación".

Los periodistas imputados son los que participaron con mayor o menor conocimiento de causa en la difusión de la grabación ilegal al CNI y Asuntos Internos; hicieron públicas las identidades de los investigadores y cuestionaron la legalidad de las actuaciones que se llevaban a cabo en una causa supervisada por un juez y un fiscal.

 Los primeros en la lista son la mujer del comisario, Gemma Alcalá, y su socio en ese momento, Daniel Montero, ahora en Nius (Mediaset), junto al redactor que daba la cara por ellos, Carlos Mier. Ellos realizaron la grabación, aunque según las pesquisas de los investigadores de la causa Nicolay tuvieron que tener ayuda de la Policía para conocer la hora de la reunión con los agentes del CNI y saber con quién se reunían. 

También tuvo que ser la Policía quien instalase en el teléfono de Martín-Blas —o en otro lugar del despacho del comisario de Asuntos Internos, que está en un edificio secreto sin insignias policiales— la tecnología necesaria para grabar el encuentro. Después, por vía aérea (sin dejar rastro de metadatos), la grabación presuntamente realizada por Mier llegó al de Montero, quien se lo facilitó a su socia y ésta a su vez a su marido, que quedó con Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta para facilitarles la prueba que cerraría el caso. 

Estos quedaron a su vez con Nicolás y le ofrecieron la grabación a cambio de una entrevista. Es entonces cuando entra en juego Mediaset y, en concreto, su filial Producciones Mandarina, también imputada en el procedimiento. Esta productora, propiedad de Pedro Ravaldería y Santiago Botello, era la responsable del programa de Telecinco Un tiempo nuevo, dirigido por Sandra Fernández, que se emitía los sábados por la noche. 

El programa contrató al pequeño Nicolás y difundió la grabación y las identidades de los agentes; esto último también lo hizo Infolibre. Ahora todos ellos, incluido el exdirector de Infolibre, Manuel Rico, y varias empresas editoras de los medios de comunicación envueltos en este caso, serán investigados."               (Patricia López, Público, 10/02/21)

1.2.21

Villarejo advirtió al BBVA de que los ataques de Inda al banco se debían a la escasa inversión publicitaria en su web

 "Eduardo Inda figura como "perjudicado-espiado" en la causa Tándem o caso Villarejo que instruye la Audiencia Nacional; concretamente, en la pieza IX (BBVA), que investiga 13 años de contratación del comisario encarcelado José Manuel Villarejo con la entidad.

Como muchos otros "perjudicados" personados en este caso que está abriendo en canal la forma de operar durante décadas de varios sectores de la sociedad, Inda basó su petición de ser considerado "víctima" de Villarejo en un supuesto acceso ilícito (que se supone que no es consentido por Inda) a sus comunicaciones telefónicas durante un periodo determinado, que tendría por objeto la confección de un documento incautado a Villarejo y a su segundo, Rafael Redondo, cuando ambos son detenidos en noviembre de 2017.

El documento en cuestión son en realidad tres archivos: un informe titulado "Gossip-29.1.16-IF.doc" y dos anexos etiquetados como "Anexo I. 29.1.16.doc" y "Anexo II 29.1.16.doc". Los tres documentos están fechados el 29 de enero de 2016, y la data última de modificación es el 10 de febrero del mismo año. Villarejo se los envía a Rafael Redondo el 31 de enero de 2016, pidiéndole que los revise y se los entregue a Julio Corrochano, entonces Jefe de Seguridad del BBVA e intermediario del comisario con el banco en los negocios que compartían.

 En la portada del informe "Gossip" se especifica que éste es solicitado por el "cliente K" (BBVA) el 7 de octubre de 2015, tras haberle remitido Villarejo un "avance de 5 de octubre de 2015". Los dos primeros epígrafes ("I. Origen" y "II. Antecedentes") explican textualmente el detonante del "proyecto encomendado" (o a encomendar): un artículo de Okdiario de 30 septiembre de 2015 titulado "Francisco González perdonó 312.000 euros al ministro que le había nombrado: Rodrigo Rato". En dicho artículo se acusa al entonces presidente del BBVA, Francisco González, de haber condonado supuestamente un préstamo a Rodrigo Rato quince años atrás (en 2000). El presunto delito estaría por tanto prescrito y no tendría relevancia penal alguna; sin embargo, Villarejo lo traduce a su cliente como el inicio de una campaña mediática instigada por hipotéticos enemigos de Francisco González.

 Como justificación de la indagación que el comisario lleva a cabo sobre los posibles filtradores del contenido del artículo, en el informe "Gossip" Villarejo facilita a su "cliente K" un perfil de Inda y de su supuesta agenda de contactos. Dibuja al periodista como una persona con "poder", con incontables relaciones de doble dirección (como fuentes y como altavoces) y por eso insinúa incluso la idea de contentarle con una oferta de inversión publicitaria no "mezquina", que es como Villarejo califica el volumen de inversión que BBVA había ofertado a Inda, y que según el comisario no motiva al director de Okdiario "para dejar de publicar en contra [de BBVA]". La web okdiario.com había nacido el 23 de septiembre de 2015; es decir, siete días antes de publicar la información sobre Francisco González.

Villarejo resalta en su dossier el hecho de que, a pesar de ser un medio recién nacido, este artículo fuera "profusamente reproducido" por La Sexta, cadena de la que el periodista es colaborador habitual y que, según el comisario, actuó como "caja de resonancia" de dicha información.

 "Se detecta el inicio de la acción contra K una vez que el medio digitá (SIC) OKDIARIO.ES, propiedad del periodista EDUARDO INDA (EDI) publicara el 30/09/15 bajo la firma de FRANCISCO MERCADO…". "La SEXTA TV actuó a modo de caja de resonancia…", puede leerse en el informe del comisario.

La información de Okdiario se publica seis días antes de que Villarejo hiciera llegar el "avance" del informe a su cliente.

El artículo de ‘OKdiario’: ¿el huevo o la gallina?

El comisario, hoy ya jubilado, habla en "Gossip" de un proyecto y dossier "ya encomendado", y no de un "proyecto a encomendar". Sin embargo, no hay constancia de que se le hiciera tal encargo: no existe correo, contrato, factura o cobro que mencione nada de este asunto más allá de los correos de Villarejo a Redondo (en los que no hay interacción alguna de Corrochano).

 Esta ausencia de documentación abre el interrogante de si la iniciativa del encargo de servicios a Villarejo partió de BBVA tras el artículo de la web de Inda o si fue en realidad una argucia del binomio Villarejo-Corrochano (para el que se investigan comisiones supuestamente recibidas del comisario en forma de muebles y otros conceptos) para lograr luz verde a una nueva contratación del comisario por parte del banco. En otras palabras, ¿se utilizó el artículo de Okdiario para generar la ‘urgencia’ a BBVA de contratar a Villarejo con el fin frenar esa supuesta campaña mediática contra Francisco González? Es decir, ¿se utilizó el artículo de la web de Inda para una estrategia de automarketing del comisario?

La última contratación de Villarejo con BBVA había tenido lugar en diciembre de 2014. Después hubo dos facturas más sin el amparo de un contrato y sin relación con el tema de este informe, y el comisario no vuelve a conseguir un nuevo contrato hasta junio de 2016, apenas cinco meses después del informe "Gossip". Varios indicios apuntan a una posible actuación coordinada para incentivar una contratación y alguna otra contraprestación:

a) La situación de sequía en la que se encontraba Villarejo con BBVA y el resto de sus clientes a raíz de que su nombre y negocios fueran destapados por Público y por Javier Ayuso (El País), le impelía a ser agresivo en términos de contratación y de buscar el cobro de facturas ya emitidas. Si quería seguir manteniendo oficinas, empleados y nivel de vida, necesitaba contratar, cobrar y hacerlo, además, en España. Repatriar capitales desde el extranjero era arriesgado siendo ya el foco de todas las miradas. 

Los seguimientos comerciales quincenales que Villarejo y su equipo realizan para sus reuniones internas dan fe de su interés en activar nuevas contrataciones con BBVA, como se desprende de los archivos de "seguimiento" de septiembre de 2014 a abril de 2015 incautados a Redondo. No es hasta junio de 2016 que BBVA por fin le firma el nuevo contrato sobre "seguridad y entorno", y nada menos que por 50.000 euros al mes a cambio de "alertas diarias" e informes de 'riesgo país' elaborados con noticias de prensa y comunicados oficiales de acceso público.

 b) La estrategia de automarketing no es nueva. Son recurrentes párrafos similares sobre el "peligro de la prensa" en "informes preliminares" realizados tanto para BBVA como para otros clientes, ya se trate de información verdadera o falsa. Son tantos los ejemplos, que de recogerlos todos esta información sería interminable; a continuación, una muestra de esa estrategia a la que el propio Villarejo bautizó como "currarse el espanto" de la que ya informó Público en informaciones sobre la pieza Land.

 c) El Informe "Gossip", elaborado para supuestamente conocer la trastienda de Inda, no incluye sin embargo información relevante sobre sus negocios y que, además, es accesible para cualquiera en bases de datos públicas.

Es cuando menos curioso que el propio Inda no se haya hecho eco en su web de la totalidad de este informe "Gossip", pantalleando solo selectivamente en las ocasiones en que ha alardeado de su personación como "perjudicado" en Tándem.

 Objetivos: ¿publicidad más honorarios de protección? La fundación Zagatka

La última frase del informe "Gossip", con la que se cierra el último epígrafe ("Conclusiones"), es para afirmar que la escasa oferta de inversión publicitaria ("mezquindad", en palabras de Villarejo) por parte de BBVA en la recién nacida web de Inda ha provocado en éste la reacción contraria a la que, según Villarejo, se pretendía (que dejara "de publicar en contra" [de Francisco González]). Y le sirve al comisario para autoproponerse como "enlace" entre BBVA y Okdiario, "toda vez que el propio periodista ha comentado que no hay química con las personas del banco". Es importante recordar que la web de Inda tenía una semana de vida cuando publica el artículo contra Francisco González.

 El anexo I de "Gossip" contiene una relación de empresas y personas entre las que figuran la Fundación Zagatka -vinculada al rey emérito- y Shaphari Zanganev, la iraní que trabajó para el consorcio del Ave a La Meca. Villarejo advierte en el informe de que ambas son sospechosas de blanqueo y de que existe información sobre las mismas que circula ya por las redacciones debido a filtraciones. El informe y anexos están fechados el 29 de enero de 2016; es decir, meses después de que Villarejo se viera con Corinna Larsen en presencia de Juan Villalonga.

Sin embargo, ningún medio publica nada sobre la Fundación Zagatka hasta tres años después, y es precisamente la web de Inda la que lo hace; eso sí, citando como fuente el sumario del juzgado suizo. Pero, curiosamente, cuando publica sobre el informe "Gossip" y su personación como "víctima de Villarejo" cita la existencia de un Anexo I, pero no describe su contenido.

No se entiende muy bien el encaje del Anexo I con el contenido del informe "Gossip", cuyo objetivo supuestamente era advertir de peligros para el BBVA y su presidente. Por las fechas del dossier (enero de 2016), el objetivo de dicho anexo podría ser hacer ver a BBVA la capacidad de Villarejo de filtrar información de alto voltaje o bien hacer las veces de "aviso" de lo que podían encontrarle a Villarejo si era detenido y registrado, ya que en esas semanas el juzgado del Caso Nicolás comenzaba la investigación por la grabación ilegal al CNI y su posterior difusión, y el asunto afectaba tanto a Inda como a Villarejo. Pero tendrá que ser la investigación la que determine las razones de la inclusión en este informe "Gossip" de dicho Anexo 1.

 Más usos del informe "Gossip"

Villarejo y Asociados nunca desaprovechan la ocasión para hacer doblete o triplete, sus tejemanejes y producciones literarias siempre son multipropósito o multicliente. Así es frecuente que, en previsión de una difusión futura, un documento suyo incluya acusaciones falsas a terceros o versiones suyas de historias, aunque no vengan a cuento. Las mete cual zapato de cristal a las hermanas de Cenicienta. Es una forma como otra cualquiera de asentar leyendas urbanas con las que atacar a sus enemigos, preparar otro "encargo" o dar cambiazo a alguna historia en la que le hayan pillado.

Y este "Gossip" no es excepción: incluye inventiva difamatoria sobre Javier Ayuso y Jaume Roures, a los que describe de forma delirante como "confidentes" o "contactos" de Inda, "aunque suene contradictorio". Público y Javier Ayuso (El País) eran por entonces los únicos que desvelaban los tejemanejes de Villarejo y sus cómplices. Ayuso había sido previamente director de comunicación de BBVA entre 1997 y 2009, algo que Villarejo utiliza para intentar justificar un supuesto desencuentro entre él mismo e Inda, escribiendo que Javier Ayuso avisa a Inda de que "Villarejo ha sido contratado por BBVA para investigarle". Ayuso niega haber mantenido contacto alguno con Inda y Roures los limita a contadas interacciones y siempre por asuntos profesionales cuando Inda era director de Marca.

El uso de los medios con "apretones"

No hay más que leer dos o tres de los "informes preliminares" que Villarejo entregaba a sus "clientes" para captar que una palanca fundamental para conseguir contratar y cobrar era el uso de los medios de comunicación; y otra, su supuesta y cacareada mano en la UDEF y en la Audiencia Nacional. Tanto el juzgado del Caso Nicolás cuando lo dirigía el magistrado Arturo Zamarriego como la Fiscalía del Caso Tándem destacan la frecuencia y número de contactos entre Villarejo y Asociados y un alto número de redactores de las secciones de Interior, Tribunales y de "investigación" de diferentes medios de comunicación.

No es casualidad que el primer expediente a Villarejo del que se tiene constancia por filtrar datos de una investigación se remonte a 1979 (el dato se incluía en un documento publicado en primicia por Público). Era un caso de asesinato y el periodista fue imputado. Y tampoco es fruto del azar que Villarejo buscase poder policial y ganancias por la vía de dirigir un sindicato y asegurarse el control de la primera revista de esta organización sindical, Tribuna Policial, en la que se situó como "gerente accidental", según la base de jurisprudencia del Consejo del Poder Judicial, y que tuvo que ser clausurada en 1983 con Villarejo expedientado por un asunto grave tras, según sentencias en todas las instancias, comprobarse un "déficit" a la par que ingresos millonarios por publicidad solicitados y cobrados irregularmente a empresarios. En 1983 es precisamente cuando solicita la "excedencia"; aún está por ver si se formalizó debidamente.

Tuvo clara la estrategia. Como explica a Julio Corrochano en una conversación de 1 de abril de 2005, creaba la necesidad en el "cliente" o víctima sacando una primera noticia en un diario tipo "confidencial" de impacto limitado para, seguidamente, plantarse delante de la persona objetivo con el artículo y un relato inquietante sobre que era el inicio de una serie de filtraciones futuras en medios nacionales. Cuando se le pregunta por qué no empezar con un diario de gran tirada en aquella época (como El Mundo), Villarejo lo razona así:

"…si tú le amenazas con irse con el tema al Confidencial y el tío lo lee, y dices 'como no [como no accedas a lo que te pido], te saco en El Mundo' , y..." y entre interrupciones de Corrochano Villarejo continua con la lección...."y..y si le sacas…"  "Y si le sacas en ElMundo ya no lo puedes…"  "…amenazar con nada".

 Es decir, Villarejo presiona avisando desde digitales periféricos, pero deja margen para poder ofrecer el antídoto bajo pago. Su negocio consistía en anunciar una bomba a su cliente o "víctima" y ofrecer su desactivación por un precio en efectivo o especie; por eso, si la bomba explotaba el primer día haciendo uso de un medio grande, se quedaba sin nada que ofrecer... y que ganar."              (PIlar l. González de lara / Patricia López, Público, 14/07/20)

9.6.20

Ana Rosa Quintana aconsejó a Villarejo mientras estaba imputado y casi hasta su detención

"No se trata solo de filtraciones interesadas a ciertos medios de comunicación. La red mediática del comisario Villarejo está tejida a lo largo de décadas y con vínculos muy personales, de amistad, según los hallazgos que constan en la 'causa Tándem'.

 En los audios y documentos obtenidos por Público queda patente que personajes tan relevantes como la presentadora y empresaria Ana Rosa Quintana estuvieron aconsejando al comisario José Manuel Villarejo durante el tiempo en que estuvo investigado e imputado en las causas del pequeño Nicolás (por grabar ilegalmente al CNI y a sus compañeros de Asuntos Internos) y del apuñalamiento a la doctora Elisa Pinto

Sin embargo, mientras saltaban las noticias e investigaciones que han llevado al comisario jubilado a prisión, la líder de audiencia de Telecinco nunca explicó a su público esta estrecha relación de amistad, que se remonta a hace 40 años y que da sentido a que no haya abordado informativamente en su programa la 'causa Tándem', mientras se rodeaba de tertulianos que también formaban parte de esa 'pandilla' de amigos de Villarejo en los medios de comunicación. 


En el registro que se hizo en diferentes inmuebles relacionados con Villarejo en noviembre de 2017, tras ser detenido acusado de organización criminal, blanqueo de capitales y cohecho, se encontraron dos grabaciones de comidas distendidas con la presentadora. En una de ellas participaban la periodista y su marido, el imputado Juan Muñoz Támara, con Villarejo y su mujer, Gemma Alcalá, también imputada en la causa del pequeño Nicolás y en Tándem. En otro de los almuerzos, a Villarejo y Ana Rosa les acompaña Eduardo Inda, que colabora en el programa de la periodista todas las semanas.



Intermedió para que Villarejo ayudara su marido

A finales de enero de 2017, la sospecha de Villarejo de que puede ser detenido se potencia tras revelar Público una grabación a su colega el comisario Enrique García Castaño en la que explica cómo Villarejo y algunos afines (el ex director adjunto Operativo de la Policía, Eugenio Pino, o Eduardo Inda y Manuel Cerdán) estaban amenazando al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a la Casa Real con desvelar los trapos sucios del rey emérito, Juan Carlos I, como finalmente ocurrió tras la detención de Villarejo. 


El 26 de enero, el día de la revelación de Público, ratificada esa misma mañana por el exdirector de comunicación de la Casa Real Javier Ayuso en el programa Espejo Público de Antena 3 (a la sazón, competencia directa de El programa de AR), el comisario y su esposa, Gemma Alcalá, quedan a comer con Ana Rosa Quintana y su marido, el empresario Juan Muñoz Támara. 

El trasfondo de esa comida era que el comisario, que llevaba meses, desde el verano de 2016, imputado en la causa del pequeño Nicolás, ayudara a solventar los problemas judiciales de Muñoz por un presunto delito de fraude fiscal.

Según un informe policial entregado hace apenas diez días al juzgado central 6 de la Audiencia Nacional, que instruye la 'causa Tándem', Ana Rosa estaba presente y escuchó cuál era el método con el que Villarejo pensaba socorrer a su marido: chantajear al exjuez Francisco Javier de Urquía, que en aquel momento era abogado de un ex socio de los Muñoz Támara, con un vídeo comprometedor para el letrado. La grabación de dicho vídeo fue organizada por Villarejo a instancias de Monzer Al Kassar, traficante de armas y cliente de la red privada del policía, cuando Al Kassar fue acusado en la 'Operación Hidalgo', causa de la que De Urquía había sido previamente juez instructor. 

A pesar de que el informe policial sobre estas comidas no adjunta la transcripción entera de la grabación, los fragmentos seleccionados revelan este alto grado de compadreo. Juan Muñoz Támara, con su mujer al lado, le empieza a contar a Villarejo de manera somera los problemas que tienen él y su hermano, Fernando Muñoz Támara, con Mateo Martín Navarro, un antiguo socio al que apodan 'el pintor'.

Son casi ocho minutos de exposición, según los investigadores, en los que todos los comensales están atentos, hasta que Gemma Alcalá comienza a hablar con Ana Rosa Quintana de cuestiones cotidianas, aunque antes la mujer de Villarejo le pregunta a la presentadora: "¿Has sobrevivido a la mañana de hoy o qué?", en referencia presumiblemente a la información desvelada por Público y a la constatación de esta en Espejo Público, que tenía como protagonista a su amigo el comisario Villarejo.

A la par, el comisario empieza a reírse cuando se entera de que el abogado de Martín Navarro es el exjuez De Urquía. Y cuando Juan Muñoz Támara le transmite que tiene miedo, Villarejo no duda en responder: "Lo tenemos resuelto". Y especifica, delante de la presentadora y de su mujer, que "el abogado de este que era antes juez, le tengo yo pillado por los huevos (...) porque este era cocainómano y tengo una filmación de él y tal, en fin, tengo todo".

De dichas conversaciones se extrae que Juan Muñoz Támara no quiere dejar a Ana Rosa Quintana fuera de los tratos con Villarejo. Al cerrar una nueva cita con el policía para la siguiente semana, le comenta a su mujer: "Si le puedo decir a Fernando que venga, Ana...". Y luego añade, en respuesta al policía: "No, que lo diga ella... que ella sabe mejor que yo dónde tengo las cosas". 

Las reuniones con el matrimonio quedan reflejadas en la agenda de Villarejo y se suceden a lo largo de noviembre de 2016 y hasta al menos marzo de 2017. En junio de ese año el comisario es imputado en la causa de la doctora Pinto tras llevar investigado desde 2015 y en noviembre es finalmente detenido.

"Tengo buenas asesoras, como mi amiga Ana"

Al mes siguiente de la comida referida, el 17 de febrero, Villarejo vuelve a quedar con el marido de Ana Rosa y con su hermano, Fernando Muñoz Támara. Continúan perfilando cómo frenarán los pies a Martín Navarro ('el pintor') y su abogado, pero Villarejo también les expone sus problemas con la justicia y con la prensa -Público y El País-, como se puede escuchar a continuación:

-Villarejo: Lo que desconcierta a todos estos es que a mí la prensa me come la polla, me toca las narices y como además tengo buenas asesoras, como mi buena amiga Ana, que me dice: "No se te ocurra conceder entrevistas a nadie". Digo, ya lo sé. Vamos, jamás de los jamases. Ahora, a mí me llaman todos los días cuatro o cinco...

-Juan Muñoz Támara: ¿Ah, sí?

-V.: El Casimiro...

-J.M.T.: Tú ahora mismo tienes un... 

-V.: Casimiro García Abadillo, el Pedro J... 

Aunque meses después concedería una entrevista a Jordi Évole para La Sexta, en febrero Villarejo solo estaba dispuesto transitar la senda mediática de la mano de Quintana y de otro viejo amigo y colaborador (tertuliano) de la presentadora, Manuel Cerdán. Este ya era, además, el jefe de investigación de la web de Eduardo Inda. Como había adelantado Público ese enero de 2017, tras visitar a Corinna Zu Sayn-Wittgenstein junto a su amigo el expresidente de la Telefónica, Juan Villalonga, Villarejo le entregó a Cerdán toda la documentación que la amante del rey le había dado, y este comenzó a publicarla finalmente en agosto de 2018 en la web de Inda, casi un año después de que su amigo policía entrara en prisión. 

Cerdán es, además, padrino de bautizo de Daniel Montero Bejarano, tertuliano del programa de Ana Rosa y miembro del equipo de Nius, portal de noticias de Mediaset (dueña de Telecinco). Con anterioridad, Montero fue socio de la familia Villarejo en el lanzamiento del digital Información Sensible. 

La conversación prosigue:

-V: Todo el mundo habla de mí, pero yo no he hablado. Una dice que soy muy malo, que la Corinna, su puta madre... pero yo no he dicho nada. 

-J.M.T.: Oye, ¿y Manolo [por Manuel Cerdán]? ¿Está escribiendo Manolo?

-V.: Sí. Bien, bien... Manolo... ¿estáis haciendo algo, no?

-J.M.T.: Creemos que eso es...

-V: A Manolo sí se lo he dicho. Digo, "si vas de la mano de Ana Rosa pues cuenta conmigo". Pero es un proyecto...

-J.M.T.: Para madurar.

-V: A largo plazo, escribir un libro, un guión, una historia... Yo haciéndolo así y sabiendo que está Ana detrás, yo... Se lo he dicho a Manolo, le puse esa condición. Porque él me vino de la mano de los de Zeta y tal, me sentó con Asensio, con 'el Niño', que el padre habrá sido un tío de la hostia pero el niño es más tonto que un cipote vendado... Claro, ha heredado el tema, pero el niño es crudo que te cagas. Y, claro, vino de la mano de uno que yo le conozco desde hace 40 años, que está muy rugoso, que se llama Miguel Ángel Liso. Le llamo el rugoso... pero eso, vamos, el primer préstamo que lo avalaron lo avalé yo. Fíjate macho. Siendo yo madero y él periodista de Europa Press, fue a pedir un crédito de 100.000 pelas y no se lo daban, macho. Y viene llorándome y tal, y entonces yo, que era secretario general del sindicato y hablaba con los periodistas y tal, me vino el chaval llorando y le dije, "no te preocupes", y me fui con él al banco y le daría la pasta, porque lo peor es avalar a alguien.

"Conozco a Ana desde hace 40 años, no sé si le presenté yo a Alfonso..."
Al igual que el vínculo entre Villarejo y el exejecutivo de Zeta Miguel Ángel Liso (quien ha tenido que declarar junto al expresidente de la compañía, Antonio Asensio, en la pieza que investiga el robo del móvil a una asesora de Pablo Iglesias, cuya información se utilizó para la elaboración del ilegal Informe Pisa, que acabó publicado en la web de Eduardo Inda), la relación entre la presentadora y el policía se remonta a hace cuatro décadas, como explica Villarejo al marido de esta:

-J.M.T.: Ana ya sabes tú...

-V.: Algún día se cansará y se aburrirá... Como le divierte, es muy guerrera, muy guerrera...

-J.M.T.: Ha estallado dos o tres veces...
-V.: Yo a Ana la conocí hace ya 40 tacos.
-J.M.T.: Claro, con Alfonso [Rojo], conociste a Ana con Alfonso... con mi concuerno. 

-V.: Yo creo que conocí antes a Ana...

-J.M.T: Alfonso os presentaría...

-V.: No sé si fue al revés, aunque siempre me dice que no sé qué... Yo creo que yo conocía a Ana antes, como periodista y tal, y luego no sé si les presenté yo, les presentaron, el caso es que... vamos, estábamos todos solteros, los tres... bueno, yo estaba casado, me casé en el 75 la primera vez. 

Villarejo, accionista de 'Periodista Digital'

Tras cuatro décadas de estrecha amistad con la presentadora, que fue condecorada por la Policía en la época en la que era DAO el también imputado Eugenio Pino, en esta charla recordatorio con el marido de Ana Rosa Quintana el comisario Villarejo no se olvida del escándalo del plagio del libro que le escribió a su amiga el hermano de Alfonso Rojo:

-V.: Con tu antecesor, Alfonsito, es que claro, es la polla... le saca del mil marrones y a la primera de cambio el cabrón se quitó de en medio, pensando que es el más listo de España. 

-J.M.T.: Me parece que él, Alfonsito, ha sido el que ha sacado ahora que si Vasile... ¿a qué viene esto ahora? Lo ha sacado él. 

-V.: Ya porque... claro, tu parienta que ha sido súpergenerosa...
-J.M.T.: Antes tú lo has dicho. Tú tienes una persona a la que estás amamantando toda la vida, le quitas la teta y te cruje. ¡Pero si lleva toda la vida dándote el biberón...! ¿Te quita el biberón y la matas?

-V.: Así es. Pues yo a Alfonsito le he salvado... y me ha parecido un desagradecido y eso es fundamental. Es una de las cosas que mi viejo me inculcó... y le quitó porque empezó a darle por culo a Telecinco. Dice, claro, "tronco, deja de tocar los cojones". 

-J.M.T.: En ese caso se quita él...

-V.:Pero él nunca lo reconoce. No te puedes imaginar, Juan, la putada que le hizo a tu parienta con el libro. Que yo cogí y me la llevé al huerto, para sacarlos a todos ellos del marrón en el que habían metido a la pobre Ana. Y ella me lo dice así en plan cachondo, "hijo puta, ahí me la clavaste". Es que mi amigo era Alfonsito, tú eras la mujer de mi amigo. Al final yo ahí puse paz más que decantarme. Pero como tenía toda la razón Ana, con que hubiera sido objetivo, estos hijos de puta se merecían colgarlos de los pulgares a todos. 

-J.M.T.: ¿Pero nunca se resolvió aquello?

-V.: Más o menos. Eso fue una puñalada trapera del loco, tonto del David [Rojo], que es un cretino.

-J.M.T.: ¿El negro?

-V.: Sí, un relleno ahí absurdo que no había necesidad... Y muchas cosas. Cuando empiezan los malos modos a darme de hostias, el hijo puta se quita de en medio. Mi parienta dice: "Joder, he visto en una tertulia a Alfonsito, todo el mundo dándote y se ha callado como un puta. Le llamé y me dijo, "joder tronco, que tengo que vivir, me quitan la publicidad... Toda la puta vida que la he jugado, no sabes las cosas que he hecho, y las veces de déjame pelas para no se qué... Yo le pagué el 10% de 'Periodista Digital' cuando empezó y nunca me lo devolvió... Me parece que pusimos una puta mierda, no sé si pusimos cada uno 1 ó 2 millones de pelas, pero era una pasta de la época. Estamos hablando de hace 15 años y el 10%. 

Dos comidas de Inda con Villarejo, en la 'causa Tándem'

La siguiente comida grabada por Villarejo es de julio de 2017. En esta ocasión, a la presentadora y el comisario les acompaña Eduardo Inda, también tertuliano habitual de El programa de AR. El tema de conversación es la venta de la participación de Ana Rosa Quintana a su socio Banijay, la matriz en España de las productoras Cuarzo, Magnolia y DLO Producciones.

La presentadora no está de acuerdo con el negocio, de hecho denunció a su ex socio tras la venta, y dada la confianza entre los comensales les comenta lo sorprendida que está de la actitud de Mediaset. Mientras el comisario jubilado se le ofrece como "asesor externo", ella se desahoga: "Pero, además, ¿qué ha hecho Paolo [Vasile, consejero delegado de Mediaset]? Paolo les ha renovado nada más que hasta diciembre que es cuando acaba". 

Entonces Villarejo se pone a disposición de Quintana, mientras Inda ríe. "Oye, que si necesitas alguna cosa de los mamones esos (...) te habrá dicho Juan [Muñoz Támara, marido de Ana Rosa] que somos eficaces". Y, por si no ha quedado claro a qué métodos se refiere, reitera: "Aparte del tema jurídico, a lo mejor hay que ponerse un poco creativo para que la gente...". Ana Rosa le contesta, declinando la 'oferta': "No, no... yo creo que no".   

Los métodos del comisario Villarejo no eran secretos, más bien lo contrario. En estas y otras grabaciones queda claro que eran bien conocidos por multitud de periodistas que, además, bien colaboraban con él silenciando las informaciones que le perjudicaban o publicando sus filtraciones, bien siendo cooperadores necesarios en sus tramas."                (Patricia López, Público, 01/05/20)