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16.6.23

Berlusconi: En medio de una gran cruzada nacional contra la corrupción, el más notable de los corruptores ganaba las elecciones con un inteligente discurso antipolítico... Los fiscales de Mani Pulite iban detrás suyo, sospechaban de una conexión financiera con la Mafia siciliana a través de su amigo Marcello Dell’Utri... se presentó a las elecciones para llenar el gran vacío que dejaba la Democracia Cristiana y para evitar la prisión. Ambos objetivos fueron conseguidos

 "(...) Después de construir el barrio residencial Milano-2, un complejo para las nuevas clases medias del ‘Milano da bere’, con muchas áreas verdes y poco tráfico, el empresario Berlusconi empieza a comprar emisoras locales de televisión, que proliferan por el país gracias a una legislación ambigua. Pequeñas televisiones dedicadas a la captación de publicidad local que destacan por el tarot, la teletienda y las películas eróticas de media noche. Expliquémoslo bien. La idea empezó con Milano-2. Una vez acabada la urbanización, unos empresarios milaneses ofrecieron al promotor un servicio interno de televisión por cable que emitía películas. Una televisión exclusiva del complejo residencial. Al ver que el negocio funcionaba, Berlusconi lo compró y al cabo de unos meses empezó a emitir para toda la ciudad de Milán. Después compró más emisoras locales y las federó en un canal denominado Canale 5. Otros empresarios estaban intentando hacer lo mismo, pero Canale 5 los superó. Un día Canale 5 empezó a emitir en cadena. Tenía Craxi al lado. El primer ministro Craxi dio un golpe de mano decisivo a su aliado con dos decretos del 1984 y 1985, que eliminaban los obstáculos políticos para el nacimiento de un nuevo holding de la televisión privada en Italia, capaz de competir de tú a tú con la poderosa RAI, una de las televisiones públicas más fuertes de Europa, concebida después de la Segunda Guerra Mundial como gran herramienta de nacionalización de una Italia todavía muy fragmentada. La moderna nación italiana tiene tres pilares: la escuela pública, donde se enseña la lengua italiana, sin hacer escarnio de los dialectos; la radio-televisión, que crea comunidad nacional, y el made in Italy, una prestigiosa marca internacional que nadie quiere romper, ni los más tontos de la Liga Norte.

 La caída en desgracia de Craxi, dejó Berlusconi a la intemperie y entonces decidió bajar a la arena política. Los fiscales de Mani Pulite iban detrás suyo, sospechaban de una conexión financiera con la Mafia siciliana a través de su amigo Marcello Dell’Utri, consejero personal durante años. Dicen que la mejor defensa es un buen ataque. Berlusconi se presentó a las elecciones para llenar el gran vacío que dejaba la Democracia Cristiana y para evitar la prisión. Ambos objetivos fueron conseguidos. En medio de una gran cruzada nacional contra la corrupción, el más notable de los corruptores ganaba las elecciones con un inteligente discurso antipolítico. ‘Si queremos que todo quede igual, todo tendrá que cambiar’.

Han pasado más de treinta años. Berlusconi ha superado 17 procesos judiciales. Ha sido condenado tres veces, sin ir nunca a prisión. Su primer gobierno duró poco. Acostumbrado a comprar todo lo que desea, intentó comprar diputados de la Liga Norte y Bossi rompió para proteger su partido, entonces en fase ascendente. Ganó entonces la coalición de centro-izquierda El Olivo, una agrupación de católicos progresistas y excomunistas liderada por Romano Prodi. Cosas de Italia; gente que se había combatido durante años, ahora reunida en una coalición contra el oligarca. (...)

Cuando en agosto del 2011, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, le envió una carta exigiendo fuertes recortes del gasto en Italia para poder hacer frente a la crisis de la deuda pública en el sur de Europa –la misma carta que recibió José Luis Rodríguez Zapatero-, Berlusconi no quiso obedecer. Zapatero recortó, modificó la Constitución (artículo 135), atrasó lo que pudo la modificación de la legislación laboral y finalmente perdió las elecciones tal y como estaba escrito en las estrellas. Berlusconi amenazó con poner en marcha una campaña antialemana en Italia. En Bruselas se encendieron todas las alarmas. El mes de noviembre del 2011 descubrió que le faltaban votos en el Senado. Se vio obligado a presentar la dimisión al presidente de la República, Giorgio Napolitano, que puso en marcha un gobierno de unidad nacional de perfil tecnocrático encabezado por el economista Mario Monti. Así murió políticamente el Gran Vendedor. Lo liquidó un excomunista de más de ochenta años, el único dirigente del PCI que estaba autorizado a viajar a los Estados Unidos durante la guerra fría.

 Berlusconi quedó en segundo plan, ensombrecido por el escándalo de las fiestas con chicas jóvenes en Cerdeña. Fue condenado a tres años de inhabilitación por el soborno de tres senadores (los que hicieron caer a Prodi). Aparentemente fuera de juego, ha intentado resistir hasta el final al frente de Forza Italia, rodeado de una pequeña corte de los milagros en la que su última novia, Marta Fascina, hacía y deshacía. Sus dos últimas pasiones: la red Tik Tok y la creencia que Rusia lanzará un misil atómico sobre Londres.

Berlusconi ha muerto. Deja el primer grupo de televisión comercial de Europa y un país tenso y desorientado en manos de la extrema derecha. El emperador económico de Italia no supo sustituir la Democracia Cristiana, posiblemente insustituible. Tengámoslo claro: antes de Trump, vino él. Italia lo inventa todo."                  (Enric Juliana, La Vanguardia, 12/06/23)

7.3.18

Fiscal antimafia Nino Di Matteo: "Berlusconi subvencionó a la mafia durante años”

"En el pasillo, un grupo de guardaespaldas pasa la tarde charlando. Detrás de la puerta blindada, en un despacho de la Fiscalía Antimafia de Roma al que se accede a través de un interfono, espera el magistrado más protegido de Italia. Nino di Matteo (Palermo, 1961), el fiscal que ha investigado los vínculos entre el Estado italiano y la Cosa Nostra, se encuentra bajo protección desde 1993. 

Pero en los últimos cinco años, desde que la policía interceptó unas conversaciones en la cárcel del capo de la Cosa Nostra Totò Riina, las medidas han llegado al máximo nivel. El capo dei capi quería verle muerto. Y tenía sus motivos.

Di Matteo es la llave maestra para descifrar una verdad parcial. Una verdad, como él dice, "negada" tantos años sobre lo que sucedió en los atentados contra los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en 1992. Pero también sobre el vínculo real entre el crimen organizado italiano y la actual política en un país que encara las elecciones del 4 de marzo obviando un tema crucial.

Pregunta. Parte del aumento de su seguridad se debe a las amenazas de Totò Riina. ¿Qué sintió cuando murió? 

Respuesta. Pensé que con él no solo moría el gran capo. Fue el punto de referencia de todas las organizaciones mafiosas que operaban dentro y fuera de Italia. En su mentalidad, encarnó la figura de un criminal de éxito que obtuvo resultados insólitos hasta la fecha. Pero también estableciendo relaciones criminales con altos niveles del poder en Italia. Y eso no debe olvidarse.

P. ¿Hasta qué nivel?


R. Hay dos sentencias definitivas. La Andreotti demostró que la mafia palermitana tuvo relaciones directas y significativas hasta los años 80 con una persona que fue siete veces presidente del Consejo de Ministros [Giulio Andreotti]. Y hay otra, desaparecida de la agenda política, como la del caso [Marcello] Dell'Utri, que demuestra que uno de los fundadores de Forza Italia mantuvo relaciones con exponentes de familias de mafiosas de Palermo. 

Pero también que de 1974 a 1992 fue el intermediario de un acuerdo estipulado y respetado de una y otra parte, que tenía como protagonistas a familias históricas como la de Riina, y del otro lado a Silvio Berlusconi. A ese nivel Cosa Nostra desplegó su capacidad de cultivar relaciones con el poder. 

P. ¿Qué permite pensar que esas relaciones ya no existen?

R. Cosa Nostra no renunciará nunca a cultivarlas. Están en su ADN. Su fuerza está en la capacidad de mantener esos vínculos. Por eso espero que la política entienda un día, finalmente, que para vencer a la mafia no es suficiente arrestar, procesar y condenar a los mafiosos. Hay que crear las condiciones para liquidar esas relaciones. Pero lamentablemente muchas señales que esperábamos no han llegado.

P. Durante esta campaña prácticamente no se ha tocado el tema.

R. Es desolador constatar cómo se habla tan poco de mafia y corrupción. Se pretende hacer ver que no son el principal problema de nuestra democracia. Esperaba una atención mayor en los programas y en la dialéctica electoral. Me sorprende que se hable de economía, por ejemplo, y no se entienda que las mafias la adulteran y causan el empobrecimiento de todos los territorios donde tienen fuerza. 

P. ¿Dónde está la frontera entre mafia y corrupción?

R. Es cada vez más sutil, forman parte de un sistema único. Ya no existe solo la mafia. Y la justicia no consigue todavía golpearles del mismo modo. Hoy tenemos en las cárceles italianas más de 60.000 detenidos, pero los condenados por corrupción no llegan a 30. Y, justamente, esos son los delitos con los que consiguen controlar la administración pública. Hoy debería estar en la agenda política la lucha sin cuartel contra la mafia y la corrupción, pero desgraciadamente no es así.

P. ¿Por qué?

R. No entiendo si es porque se minusvalora o porque se acepta. En los primeros años noventa hubo un ministro del primer Gobierno Berlusconi [Pietro Lunardi] que dijo que había que aprender a convivir con ellas. Pero en nombre de todos nuestros colegas muertos y la gente que sigue combatiendo, no se puede aceptar nunca. 

P. ¿Alguna vez ha sentido que se traicionaba la memoria de Falcone y Borsellino?

R. Sí, su trabajo ha sido muchas veces traicionado. Con los hechos y con los políticos que cuando estaban vivos les acusaban de estar politizados, de comunistas, justicieros. Cuando murieron, hicieron ver que honraban su memoria, pero continuaron acosando a los jueces vivos que pretendían vigilar al poder. La traición a sus figuras y a su compromiso ha sido muy grave por parte de muchos políticos.

P. ¿Qué sería la mafia sin la política?

R. Le respondo con las palabras Salvatore Cancemi, un colaborador de la justicia que pertenecía a la Commissione de la Cosa Nostra y que, para entendernos, fue uno de los que se sentó en la misma mesa con Riina y Provenzano para decidir dónde y cómo matar a Falcone y Borsellino. 

Después de un interrogatorio larguísimo me dijo: “Dottore, Totó Riina muchas veces me decía: 'Sin la relación con la política, habríamos sido una banda de chacales [criminales comunes]. El Estado nos habría aplastado la cabeza fácilmente. Esa es nuestra fuerza y debemos seguir cultivándola'”. Nunca lo he olvidado.

P. Silvio Berlusconi está en condiciones de seguir influyendo en este país. ¿Qué significa eso para Italia?

R. Hay una sentencia definitiva que afirma que de 1974 a 1992 Berlusconi tuvo relaciones con la mafia siciliana. La subvencionó, les pagó dinero. Lo preocupante no eso solo que todavía cuente políticamente, sino que nadie hable de esas relaciones demostradas en sentencia definitiva. Incluso los periodistas lo ignoran. Más allá de las ideas políticas de cada uno, los hechos deberían ser siempre recordados.

P. ¿Qué significaría su retorno a la primera línea?

R. Cito un dato: sería el retorno al liderazgo del país de un sujeto que una sentencia definitiva ha reconocido que mantuvo relaciones con la Cosa Nostra durante al menos 20 años, hasta el momento en que Cosa Nostra hizo los atentados. Un sujeto que sufragó económicamente a la mafia en el periodo en que mató a decenas de personas de las instituciones. No es una opinión, es el dato de facto reconocido por el Tribunal Supremo.

P. La Cosa Nostra, según sus investigaciones, ¿puede todavía extorsionar al Estado?

R. De las investigaciones de los atentados de 1992 y 1993, emerge la probabilidad que junto la Cosa Nostra hubiera gente de otros ambientes. Mandantes externos. Y hasta que no se descubra la verdad sobre estas personas, Cosa Nostra conservará siempre un arma peligrosísima como es la extorsión. 

Todavía hay hombres de Cosa Nostra que custodian secretos que implican a parte del poder italiano. Hasta que solo tengamos una verdad parcial sobre lo que pasó, será una verdad negada. Y no lo podemos aceptar.

P. ¿Borsellino tenía razón cuando dijo que no sería la Cosa Nostra quien lo matase?

R. Cosa Nostra participó. Pero en tantos delitos, incluido en el de Via d’ Amelio, otros instigaron a Cosa Nostra a llevar a cabo aquel atentado o participaron con los mafiosos ejecutándolo.

P. ¿Cómo cree que ha evolucionado la aproximación del Vaticano a la mafia?

R. Le respondo como magistrado, pero también como creyente católico. Durante décadas la Iglesia fue responsable de una gravísima aceptación del poder mafioso. A través del silencio, la desatención, la omisión. 

Pero en los últimos años, después del famoso discurso de Juan Pablo II, fue muy importante la toma de posición del papa Francisco afirmando que ser mafioso lleva a la excomunión. Y como católico, sueño una Iglesia todavía más valiente, que lleve el discurso a todos los niveles. No puede haber compatibilidad entre el Evangelio y la mafia."              (Entrevista al fiscal antimafia Nino Di Matteo, El País, 23/02/18)

26.4.12

El Supremo italiano dice que Berlusconi pagó “sumas considerables” a la Mafia

"El Tribunal Supremo italiano considera que el senador Marcello Dell'Utri fue mediador entre la Cosa Nostra, la mafia siciliana, y Silvio Berlusconi para alcanzar un acuerdo de protección y colaboración que garantizase la seguridad del ex primer ministro y su familia.

 Así lo expresa el Supremo en la motivación divulgada hoy de la sentencia que dictó el pasado 9 de marzo sobre el juicio en tercera instancia a Dell'Utri, quien estaba acusado de colaboración con asociación mafiosa por hechos que se remontan varias décadas atrás, hasta 1992.

En marzo, el Supremo anunció la anulación de la condena a 7 años de prisión dictada en junio de 2010 por la Corte de Apelación de Palermo y dispuso que se celebrara un nuevo juicio en segunda instancia por encontrar un “vacío de argumentación” en esa sentencia en lo referente al período comprendido entre 1977 y 1982. 

Pero considera, según se puede leer ahora en las motivaciones de su decisión, que los jueces de Palermo que condenaron a Dell’Ultri no se equivocaron al identificar el acuerdo alcanzado con la mafia a través del senador antes de que Berlusconi entrara en política a principios de la década de los años noventa.

Contratación de Mangano
En las motivaciones, la Alta Corte se refiere en concreto a la contratación, con la mediación de Dell’Utri, del fallecido mafioso Vittorio Mangano para que trabajara para Berlusconi con el fin de garantizar la seguridad del entonces empresario, aunque aparentemente como mozo de cuadras.

 “Independientemente de las reconstrucciones hechas por los llamados (mafiosos) arrepentidos, (esta contratación) ha sido perfilada de modo congruente por los jueces en cuestión como indicativo, sin posibilidad de alternativas válidas, de un acuerdo de naturaleza protectora y colaboradora alcanzado por Berlusconi con la mafia a través de Dell’Utri”, afirma el Supremo en la sentencia.

“Sumas considerables”
Los jueces del Alto Tribunal aseguran además que Berlusconi, en “calidad de víctima” y en la época de empresario, pagó “sumas considerables” de dinero a la mafia a cambio de ese acuerdo de protección para él mismo y su familia. 

El Tribunal de Apelación de Palermo, que con su sentencia rebajaba en dos años la condena en primer grado, ya había establecido que no existían pruebas suficientes de que entre Dell’Utri y la Cosa Nostra se estipulara un pacto político-mafioso.

“Vacío de argumentación”
El Supremo anuló la condena de segundo grado el pasado marzo y dispuso que se repitiera el juicio en apelación al considerar que para los años que van de 1977 a 1982 existe un “vacío de argumentación” en la sentencia de los jueces de Palermo, pues en esa época Dell’Utri supuestamente no trabajaba para Berlusconi, sino para otro empresario.

 “Existe un total vacío de argumentación en lo que respecta a la posible incidencia de tal alejamiento sobre la permanencia del delito ya cometido”, afirma el Supremo en su sentencia.

Siete años de juicio
En primera instancia el proceso se prolongó durante más de siete años y en él fueron llamados a declarar cerca de 270 testigos, entre ellos el propio Berlusconi, aunque se acogió al derecho de no responder."              (El Plural, 25/04/2012)

9.2.11

Un senador de Berlusconi, acusado de trasladar dinero al extranjero, fue elegido con los votos falsos de la 'Ndrangheta'

"La Fiscalía Antimafia de Roma ha destapado una colosal operación de fraude fiscal y lavado de dinero negro, por valor de unos 2.000 millones de euros, y ha ordenado el arresto de 56 personas en Italia, Inglaterra, Estados Unidos, Luxemburgo, Panamá y otros paraísos fiscales.

El nuevo escándalo, que se suma al de los contratos de la Protección Civil, implica al senador del Pueblo de la Libertad Nicola di Girolamo, elegido en Alemania según la fiscalía gracias a los votos manipulados por la 'Ndrangheta, y a Silvio Scaglia, fundador de la empresa de telecomunicación Fastweb, apodado El Mago y cuya fortuna le coloca entre los 1.000 hombres más ricos del mundo. (...)

Un oficial de la Guardia de Finanza ha sido arrestado bajo la acusación de haber cobrado una generosa comisión en una de las numerosas operaciones de reciclaje, realizadas según la investigación entre 2003 y 2006. Por su parte, Scaglia se encuentra fuera del país, en Inglaterra, mientras el senador Di Girolamo, en paradero desconocido, deberá esperar a que el Parlamento autorice su arresto.

Las acusaciones son las mismas para los 56 investigados: haber formado una banda destinada al reciclaje de ingentes sumas de dinero negro (1.800 millones de euros), obtenido a través de un complejo sistema de fraude fiscal que causó daños al erario italiano por 400 millones. (...)

La acusación sostiene que el senador sirvió a la organización criminal por su capacidad para realizar sin control los movimientos trasnacionales del dinero negro. La banda controlaba empresas en Italia, Inglaterra, Panamá, Finlandia, Luxemburgo y otros paraísos fiscales.

Entre los acusados figuran también varios altos directivos de una filial de Telecom Italia, Sparkle, y de su teórica competidora Fastweb, acusados de emitir facturas falsas relativas a servicios telefónicos y telemáticos inexistentes, vendidos en dos grandes operaciones comerciales. Así, los directivos evadieron el pago del IVA por 400 millones de euros, sostienen los investigadores, dinero que luego trasladaron al extranjero y reciclaron comprando casas, joyas y coches." (El País, 24/02/2010, p. 7)

4.2.11

La Mafia en Italia

"El país está dándose cuenta de que esta corrupción "gelatinosa", como han escrito los jueces que investigan el caso de Protección Civil, perjudica la modernización que necesita Italia, hunde el mercado y anula la competencia, impide la transparencia (por ejemplo en las contrataciones) y favorece no sólo la más absoluta discrecionalidad, sino los favores. Es decir, reproduce una Italia de malhechores que premia a los que forman corte y camarillas, a los peores, y empequeñece las oportunidades de todo el sistema. Esta asfixia de las energías sociales de autonomía y libertad es la que desembocó en la explosión pública de Tangentópolis. (...)

¿En qué punto nos encontramos hoy? Acaba de estallar un nuevo escándalo de grandes proporciones relacionado con las compañías telefónicas, con un sistema de estafas que ha arrebatado al fisco 370 millones de euros y, mediante la administración de un flujo de dinero de otros 2.200 millones de euros, ha creado fondos negros y cuentas ilícitas en el extranjero, barcos, Ferraris y joyas. En esta estafa se han colado las mafias: los jueces han ordenado la detención del senador de la derecha (PDL) Nicola Di Girolamo, al que acusan de haber sido elegido para el Parlamento con el apoyo de la 'ndrangheta, que alteró las papeletas electorales.

El senador, en nombre de la poderosa mafia calabresa, invertía en el extranjero los beneficios de la estafa telefónica y, de esa forma, blanqueaba una montaña de dinero con operaciones en bancos de otros países. Miles de millones ilícitos, estafa al Estado, mafias que entran tranquilamente en el Parlamento, deformando las instituciones y ocupando sectores del Estado, mientras impiden que el propio Estado entre de forma absolutamente legal en su territorio. (...)

Italia ha recibido 22 recomendaciones de Europa contra la corrupción, recomendaciones de tipo procesal, normativo y administrativo; el Tribunal de Cuentas acaba de denunciar que la corrupción asciende a 60.000 millones de euros cada año, como una tasa oculta de 1.000 euros anuales por cada italiano, incluidos los recién nacidos; las denuncias por corrupción se triplicaron en 2009, un aumento del 229%, y las exacciones arbitrarias aumentaron un 153%." (EZIO MAURO: La nueva Tangentópolis. El País, 28/02/2010, p. 37)

23.11.10

Berlusconi y la mafia... caliente, caliente...

"Los jueces de Sicilia detallan en una sentencia que un senador próximo a Il Cavaliere colaboró con la mafia.

Era el puente entre la Cosa Nostra y Silvio Berlusconi. El "específico canal de conexión" entre Il Cavaliere y la mafia siciliana. Este fue el papel del senador Marcello Dell'Utri, según los jueces del Tribunal de Apelaciones de Palermo, que el 29 de junio le condenaron a siete años de cárcel por complicidad con una asociación mafiosa. (...)

Los jueces de Palermo, en cambio, consideran que "aportó una fehaciente y válida contribución a la consolidación y el reforzamiento" de la mafia siciliana, al servir de conexión entre sus responsables -sobre todo il principe Stefano Bontade- e Il Cavaliere, cuando este era solo un rico empresario emprendedor y con buenas perspectivas.

La Cosa Nostra quedó así "conectada", según los magistrados, con "una de las más prometedoras realidades empresariales de la época, que pocos años después se transformaría en un verdadero imperio financiero y económico". En el caso del senador, ha quedado "configurado con certeza el delito asociativo" con mafiosos, por el que fue investigado.

Dell'Utri introdujo en la mansión de Il Cavaliere en Arcore, en las afueras de Milán, a un oscuro personaje, Vittorio Mangano, condenado por asesinato. Entre 1973 y 1975 este siciliano se encargaba en teoría de los establos de la residencia de Berlusconi.

Pero su verdadero trabajo -según el tribunal- consistía en velar por su seguridad. El caso contra Dell'Utri es anterior a la presencia de Berlusconi en la política, que se produce en 1992." (El País, 21/11/2010, p. 13)

9.2.10

Un testigo detalla cómo la Mafia aupó a Berlusconi al poder

"El partido que fundó Berlusconi a finales de 1993 y con el que llegó al poder en abril de 1994, Forza Italia, fue “fruto de esta negociación”, de ser cierto este testimonio. Según Ciancimino, la voz de Berlusconi en las negociaciones fue su mano derecha y cofundador de Forza Italia, el ahora senador Marcello Dell’Utri. Ciancimino no ha sido el único que ha acusado a Berlusconi de tener oscuros lazos con la mafia. Dos mafiosos arrepentidos, Gaspare Spatuzza y Salvatore Cancemi, han hablado también de un pacto entre ‘Il Cavaliere’ y la organización delictiva.Massimo Ciancimino –condenado en primera instancia por blanqueo de dinero mafioso– es quien, entre otras tareas, iba a buscar los pizzini (recados escritos) que el jefe de Cosa Nostra, Bernardo Provenzano, dirigía a su padre.

Las amenazas de la mafia

Uno de los pizzini que Ciancimino ha entregado al tribunal –sólo un pedazo, pues asegura que la otra parte ya no está en su poder– contiene una amenaza de Provenzano a Berlusconi, enviada a Dell’Utri en 1994. El documento viene a decir que, o Berlusconi –“entendido como figura política, no como individuo”– daba a la mafia el control sobre una de sus cadenas de televisión, o uno de sus hijos correría peligro. Reza así: “Pienso aportar mi contribución, que no será poca cosa, para que este triste evento no se produzca. Estoy convencido de que Berlusconi podrá poner a disposición sus redes televisivas”.

Con este mensaje, afirmó Ciancimino, la mafia “quería dar un toque de atención al partido Forza Italia, nacido gracias al pacto, para que volviera sobre sus pasos y no olvidara que el mismo Berlusconi era fruto del acuerdo”.

La tesis es que con este pacto el Estado pretendía que Cosa Nostra dejara de matar –entre 1992 y 1993, asesinó entre otros a los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, así como a ciudadanos de a pie en Milán y Florencia–, mientras que la mafia quería un referente político con el que pactar. Para lograrlo, Provenzano, partidario de la tregua, probablemente traicionó a su jefe, Totò Riina, lo que precipitó su detención en 1993.

Al parecer, Provenzano puso dos condiciones: gozar de inmunidad policial –no fue detenido hasta el 11 de abril de 2006, un día después de que el rival de Berlusconi, Romano Prodi, ganara las elecciones –y que nadie registrara el escondite de Riina, donde guardaba documentos y parte de su tesoro." (Público, 08/02/2010)

29.1.10

Un mafioso arrepentido vincula a Berlusconi con la Cosa Nostra

"La clave del relato llega en ese momento. Spatuzza recuerda una cita en 1994 con su capo directo, en Roma: "Me encontré con Giuseppe en el bar Doney de Vía Veneto, estaba contento como si le hubiera tocado la lotería. Nos sentamos y me dijo que teníamos que matar a unos cuantos carabineros para dar el golpe de gracia. Que habíamos obtenido todo lo que buscábamos gracias a la seriedad de las personas que habían llevado adelante esta historia, y no como esos cuatro cornudos socialistas que habían recogido nuestros votos en 1988 y 1989 y luego nos habían hecho la guerra", dijo.

"Me dio dos nombres, entre ellos el de [Silvio] Berlusconi", afirmó el pentito. "Yo pregunté si era el de Canale 5 y me dijo que sí, y que también estaba un paisano nuestro, Dell'Utri. Graviano dijo que gracias a la seriedad de estas personas teníamos el país en nuestras manos".

¿Por qué tardó tanto tiempo en hablar de Berlusconi y Dell'Utri?, inquiere el fiscal. "Mi miedo a hablar del primer ministro era y es mucho. Cuando comencé a hablar con los fiscales antimafia, Berlusconi era primer ministro, y ministro de la Justicia uno [Angelino Alfano] que yo consideraba vice de Marcello Dell'Utri", respondió Spatuzza, quién comenzó a alejarse de Cosa Nostra en 1999." (El País, ed. Galicia, internacional, 05/12/2009, p. 6)

"La mafia invirtió en los negocios inmobiliarios de Berlusconi en Milán, según un testigo clave. Massimo Ciancimino, el hijo del ex alcalde de Palermo, revela que el Estado protegió al capo de Cosa Nostra, Bernardo Provenzano.

Massimo Ciancimino, hijo del ex alcalde mafioso de Palermo, Vito Ciancimino, ha declarado hoy en la sala búnker de la cárcel de Palermo ante los jueces que investigan si hubo negociación entre el Estado y la mafia siciliana a principios de los años noventa. Ciancimino ha asegurado que su padre y otros capos de la mafia invirtieron dinero en Milano 2, el proyecto inmobiliario con el que un joven Silvio Berlusconi -eran los años setenta- empezó su triunfal carrera. "Mi padre estaba muy próximo a mafiosos que tenían una gran capacidad empresarial, como Salvatore y Antonino Buscemi y Franco Bonura. Juntos invirtieron dinero en un gran proyecto en la periferia de Milán que luego se conoció como Milano 2", ha dicho Ciancimino.

El hijo del político mafioso ha explicado que obtuvo esa información directamente de su padre y a través de la lectura de sus agendas. Su testimonio se basa en su experiencia personal (trabajó como secretario de confianza con su padre) y en los documentos que el político depositó en diversas cajas fuertes antes de morir en 2002.

Ciancimino ha afirmado además que el capo siciliano Bernardo Provenzano estaba protegido por un acuerdo alcanzado entre la mafia y los servicios secretos en el que medió su padre. "Provenzano disfrutaba de inmunidad gracias a ese pacto. Era fugitivo, pero se movía libremente, no podía ser arrestado". (...)


En el proceso de Palermo están acusados de favorecer a Cosa Nostra dos altos jefes de los carabineros, el general Mario Mori y el coronel Mauro Obinu, imputados por no haber detenido a Provenzano, pudiendo hacerlo gracias a un soplo, el 31 de octubre de 1995.

Según Ciancimino, la negociación entre los servicios secretos y Cosa Nostra empezó a fraguar entre mayo de 1992 (fecha del asesinato del juez Falcone) y la captura de Totò Riina en enero de 1993, y su padre y Provenzano participaron en ese pacto.

El acuerdo preveía el fin de la onda de atentados a cambio de algunos beneficios para los capos mafiosos. Según la fiscalía de Palermo, el pacto secreto entre la cúpula de Cosa Nostra y una parte de las instituciones permitió a Provenzano mantenerse en libertad hasta el 11 de abril de 2006.

Ciancimino ha contado además que la mafia siciliana tenía a su servicio desde los años ochenta a un alto magistrado, en concreto el entonces presidente de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Supremo Corrado Carnevale. "En 1990, mi padre consiguió anular una orden de detención emitida por el juez Grillo contra él gracias a los contactos que tenía en el Supremo", ha dicho Ciancimino.

Carnevale es un juez siciliano que según Gaspare Mutolo, un colaborador de la justicia, tenía una relación especial con el ex líder democristiano Giulio Andreotti. Condenado por asociación mafiosa en 2001 tras anular cerca de 500 sentencias contra miembros de Cosa Nostra (era conocido como 'El Matasentencias'), Carnevale acabó siendo absuelto en el Supremo por falta de pruebas. Gracias a una norma aprobada en 2003 por el Gobierno Berlusconi, se reintegró a la carrera, y hoy ejerce como juez de la sección civil." (El País, 01/02/2010)