Mostrando entradas con la etiqueta r. Valencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta r. Valencia. Mostrar todas las entradas

20.10.21

El juez procesa al PP de València y a todo el equipo municipal de Rita Barberá por blanqueo de capitales

 "El titular del Juzgado de Intrucción 18 ha emitido auto de procesamiento a todo el equipo municipal del PP de la alcaldesa fallecida Rita Barberá en su última legislatura al frente del Ayuntamiento de València (2011-2015) en el marco del caso Taula, según ha avanzado el periódico Las Provincias y ha confirmado elDiario.es. Contra el mencionado auto cabe recurso de reforma en un plazo de tres días.

Los encausados presuntamente recibieron dinero negro por parte de algunos responsables del partido –1.000 euros cada uno de ellos- y lo blanquearon mediante transferencias bancarias en la cuenta de la propia formación para sufragar la campaña de las elecciones locales de 2015. 

 En total son 49 los excargos que se quedan al borde del banquillo acusados de blanqueo de capitales, además del propio partido como persona jurídica y el que fuera mano derecha de Barberá, el exvicealcalde Alfonso Grau.

El magistrado también aprecia indicios de delito en la actuación del propio PP como persona jurídica en el delito de blanqueo, aunque esa actividad fuera “opaca, aparentemente a la estructura nacional” del partido y la llevaran a cabo “pocas personas en el círculo más estrecho de confianza de la entonces alcaldesa”, tal y como recoge la resolución.

Algunos de los encausados como el asesor Luis Salom, la asesora Cristina Diego, o el exconcejal de Deportes, Cristóbal Grau, forman parte del actual grupo municipal popular que dirige la portavoz María José Catalá.

Salom, quien ha interpuesto una quincena de denuncias contra los actuales dirigentes sin que ninguna de ellas prospere, sigue siendo asesor, lo mismo que Diego, mientras que Cristóbal Grau es el secretario del grupo.

El instructor ha decretado por otro lado el sobreseimiento libre de las actuaciones contra dos antiguos ediles (María José Alcón y Emilio del Toro), al haber fallecido durante la instrucción, y el sobreseimiento provisional y parcial de las mismas en relación a otros cinco investigados (Juan José Medina Esteban, José Antonio Moscardó Úbeda, Carmen Navarro Fernández-Rodríguez, Montserrat Tello Millán y Elena Rodrigo Martínez).

Asimismo, ha determinado la reapertura de la investigación seguida por estos hechos contra otro investigado, el también exconcejal Miquel Domínguez, que era diputado autonómico y, por tanto, aforado ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

El auto también expone los indicios de delito de malversación apreciados tras la instrucción en la actuación de uno de los investigados, Alfonso Grau, en la campaña municipal de 2007, así como de éste y la secretria del grupo, María del Carmen García Fuster, por cohecho pasivo impropio y blanqueo, respectivamente, en relación a la campaña de 2011. 

 El magistrado da de plazo 20 días a la Fiscalía y las acusaciones populares personadas en esta pieza del ‘caso Taula’ a fin de que soliciten el sobreseimiento de las diligencias o la apertura de juicio oral.

Origen del caso

El caso Taula saltó a la luz a principios de 2016 cuando la Unidad Central operativa de la Guardia Civil irrumpió en el Consistorio para recabar documentación por un supuesto caso de blanqueo perpetrado por medio centenar de concejales y asesores poco antes de las elecciones municipales de 2015.

La propia alcaldesa declaró ante el Tribunal Supremo por el presunto 'pitufeo' en el grupo municipal que ella dirigía por el cual todos sus miembros hicieron una aportación al partido de 1.000 euros para cubrir los gastos de la campaña electoral de 2015 que supuestamente se les devolvió poco después en dinero negro.

Toda esta situación provocó que las Corts Valencianes aprobaran por unanimidad, incluidos los diputados del Partido Popular, una resolución por medio de la cual exigían a Rita Barberá que renunciara al acta de senadora autonómica "para salvaguardar la dignidad de la representación de los valencianos".

Recientemente, Catalá solicitó al Ayuntamiento el nombramiento de Rita Barberá como alcaldesa honorífica, algo descartado por el equipo de gobierno municipal.

El legado de la que fue durante 24 años alcaldesa de València fue ampliamente reivindicado hace dos semanas en la convención nacional del PP que tuvo lugar en la Plaza de Toros de València. Las referencias a la excalcaldesa, a la que el partido reclamó apartarse por su investigación judicial en el caso Taula, fueron una constante que ha logrado encender al público en el cierre de la convención nacional del PP.

De hecho, el líder popular Pablo Casado recordó a la exalcaldesa, asegurando que el partido va a recuperar la ciudad en su memoria. Casado interpretó el acto multitudinario como el "preámbulo de otra victoria como con Rita Barberá" y el primer paso para llegar al Gobierno central. "Aquí está otra vez el PP llenando la plaza de toros", apuntó."                   (Carlos Navarro, eldiairo.es, 19/10/21)

19.5.21

La justicia investiga el posible cobro de mordidas en operaciones urbanísticas y adjudicaciones por parte de políticos del PP y del PSOE en la Comunidad Valenciana

 "La titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Valencia envió la noche del sábado al domingo a prisión provisional sin fianza al exvicealcalde del PP de Valencia, Alfonso Grau —número dos de Rita Barberá durante 20 años—, y al hasta hace cuatro días subdelegado del Gobierno en Valencia, Rafael Rubio, histórico socialista y concejal de la oposición durante el Gobierno de la alcaldesa ya fallecida. 

Los dos políticos están investigados en el caso Azud, una causa abierta en 2007, en la que se investiga el presunto cobro de comisiones ilegales a cambio de favores entre los años 2004 y 2011 en el Ayuntamiento de Valencia, así como en otros consistorios valencianos, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

Grau y Rubio, Gobierno y oposición durante años en el Consistorio capitalino, fueron detenidos el pasado jueves por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en una operación coordinada por la jueza de Instrucción y la Fiscalía Anticorrupción. La ofensiva judicial se saldó 48 horas después con 14 arrestados y más de 40 registros en Valencia, Alicante, Madrid, Ibiza y Tomelloso (Ciudad Real). Junto a estos dos políticos, la magistrada mandó a la cárcel también al constructor Jaime Febrer, clave del entramado de comisiones, a su asesor Joaquín Pastor y a la empresaria Mónica Montoro.

 Los investigadores sospechan que Grau pudo beneficiarse de un millón de euros en mordidas y Rubio, de unos 300.000 euros. En el caso del Ayuntamiento de Valencia, las sospechas sobrevuelan sobre varias operaciones urbanísticas, entre estas la relacionada con el plan del Grao, uno de los grandes proyectos inmobiliarios de la capital, malogrado por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2008.

La causa, declarada secreta, suma ya cerca de medio centenar de investigados por los delitos de prevaricación, cohecho, falsedad documental, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y asociación ilícita, y salpica a cargos políticos del PP y del Partido Socialista, algunos retirados y otros activos.

Es el caso de Rafael Rubio, concejal socialista de Valencia en la década de los noventa y responsable en la oposición de fiscalizar la política urbanística del PP. El edil permaneció en el Consistorio hasta 2011 y ejerció de portavoz de grupo en el periodo investigado por el juzgado, al menos entre 2004 y 2007. Los socialistas, que gobiernan Valencia desde 2015 junto a Compromís, lo repescaron ―es funcionario municipal― para sus servicios de Urbanismo y allí permaneció hasta que le nombraron subdelegado del Gobierno en Valencia. Está investigado, además, en una pieza separada de otro conocido episodio de corrupción política, el caso Taula, por la presunta contratación irregular de dos falsos trabajadores. Pese a ello, mantuvo el cargo de subdelegado. La detención de Rubio ha dejado estupefacto al partido de los socialistas valencianos, que lo ha suspendido de militancia. Su esposa aparece entre el medio centenar de investigados.

Otro conocido socialista implicado en esta segunda fase del caso Azud es José María Cataluña, exresponsable de Finanzas del PSPV, y el jefe de los servicios jurídicos de Divalterra [empresa de la Diputación de Valencia en extinción], José Luis Vera, próximo al partido y que los investigadores sitúan como la persona que supuestamente puso en contacto a Febrer con cargos del PSPV.

 El exvicealcalde del PP Alfonso Grau dejó la política activa en 2015, poco antes de perder el Gobierno local, acosado por su procesamiento en el caso Nóos, del que salió absuelto. No fue así en otro caso donde le condenaron en junio de 2019 por aceptar relojes de lujo de un contratista municipal. La hija de Grau también está investigada junto a su padre por Azud. Otro antiguo cargo del PP bajo investigación es la exalcaldesa de Xixona Rosa María Verdú por un plan urbanístico con campo de golf proyectado en su municipio.

La primera fase del caso Azud estalló en 2019, dos años después de abrirse la investigación, con la detención de José María Corbín, cuñado de Rita Barberá, y su socio en el bufete de abogados que compartían. En este primer golpe de Azud están investigadas además la mujer de Corbín y hermana de la exalcaldesa de Valencia, y sus tres hijas. Fuentes del caso aseguraron entonces que el abogado cobró presuntamente más de un millón de euros en mordidas a diversos empresarios a cambio de la obtención de recalificaciones."                      (Cristina Vázquez, El País, 17/05/21)

23.12.20

La mafia rusa invierte su botín en la economía turística de Benidorm y Altea con una red clientelar de cargos del PP, policías y promotores

 "Europol apunta a que los más altos dirigentes de los Ladrones de Ley y del Sindicato del Crimen fueron los inversores de la red de blanqueo desarticulada, que contó con la ayuda de empresarios españoles, políticos del PP y asesores fiscales.

 La Operación Testudo contra la mafia de Europa del Este ha confirmado que los más altos niveles de la jerarquía del crimen organizado ruso inyectan su ingente botín en la costa turística valenciana, donde los hampones pasan desapercibidos en las comunidades rusas que se han asentado en los últimos años. 

Los objetivos últimos de la operación, comandada por la Fiscalía Anticorrupción y el grupo de blanqueo de la Policía Nacional, son personajes de "alto nivel criminal", según los datos de inteligencia policial de Europol. La presunta red del hampa ha encontrado en la costa valenciana socios y aliados entre el empresariado y el mundo de la política municipal (la investigación ha intervenido varias llamadas de cargos del Partido Popular con el empresario y abogado Alexey Shirokov para tratar supuestos asuntos turbios). 

La economía de la zona, muy mermada por la crisis y vinculada tradicionalmente al turismo y a la construcción, ha recibido con los brazos abiertos las inversiones de ciudadanos rusos, la mayoría de los cuales pertenece a la clase alta moscovita y ejerce sus actividades en la legalidad.

El dinero supuestamente blanqueado por la red desarticulada, según desvela el auto de la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Benidorm al que ha tenido acceso elDiario.es, pertenecía a políticos y empresarios de Nizhni Nóvgorod, una ciudad del oeste de Rusia y a hampones de los Ladrones de Ley y del Sindicato del Crimen que viajan regularmente a Benidorm y Málaga haciéndose pasar por turistas u hombres de negocios. La investigación, iniciada hace siete años, detectó "movimientos extraños de capital" por parte de ciudadanos rusos afincados en Alicante que recibieron grandes cantidades de fondos provenientes de sociedades situadas en Emiratos Árabes y de empresas del sector energético radicadas en Letonia y Reino Unido. 

 El brutal desarrollo urbanístico de sol y playa en municipios alicantinos como Benidorm, Altea o La Nucia ha propiciado que algunas de las figuras más relevantes a nivel mundial de los Ladrones de Ley o del Sindicato del Crimen Podolskaya hayan optado por ingresar —en plena crisis inmobiliaria— ingentes fondos de sus actividades criminales en la construcción y el ocio en varios municipios de la comarca de la Marina Baixa. Los grupos Vory V Zakone (Ladrones de Ley) nacieron en las prisiones y campos de trabajo estalinistas con una fuerte jerarquía interna y, tras la caída de la Unión Soviética, sus actividades delictivas adquirieron una dimensión descomunal al alquilarse como fuerzas de seguridad privada. Sus actividades incluyen, entre otras, la extorsión, la trata de seres humanos y el tráfico de armas o de narcóticos.

Maxim Khakimov, presunto encargado del blanqueo de la red alicantina, y Nikolay Mityurev, supuesto captador de clientes entre inversores y mafiosos rusos e intermediario con los empresarios españoles, ambos detenidos, estaban conectados con figuras de primer nivel del crimen organizado. El auto de la jueza alude a Mikhail Danilov, empresario ruso que ha realizado viajes a España en compañía de Levan Dazhangveladze, hermano y hombre de confianza del Ladrón de Ley Merab Dazhangveladze. La investigación también señala que Danilov está presuntamente relacionado con Boris Ivanyuzhenkov y Maxim Lalakin, dos líderes del Sindicato del Crimen Podolskaya. Con Ivanyuzhenkov mantiene "constantes conversaciones telefónicas" y con Lalakin ha viajado a España.

Danilov, investigado en la causa por la adquisición junto con su esposa Yulia Alekseeva de una vivienda de lujo en Altea con fondos provenientes de una entidad bancaria suiza, está considerado por la Policía como un empresario utilizado por la criminalidad organizada rusa para blanquear los beneficios de sus delitos mediante su fachada legal. Khakimov y Mityurev, presuntos captador y blanqueador, también mantienen relaciones personales y comerciales con el multimillonario ruso residente en Reino Unido Boris Zingarevich, que a su vez estaría vinculado con Vasily Khristoforov, uno de los capos vor más importantes a nivel mundial, asiduo visitante de Marbella. El auto también desgrana conversaciones telefónicas de Mityurev y Khakimov sobre una operación de venta de una nave industrial en Ibiza a Mikhail Zhizhin, "empresario y político ruso relacionado con la criminalidad organizada", del que Shirokov actúa en su nombre en todos los actos legales en España.

Merab Dazhangveladze, Vasily Khristoforov, Mikhail Danilov, Maxim Lalakin y Boris Zingarevich, verdaderos objetivos de la Operación Testudo, se situán en lo más alto de la jerarquía de los Ladrones de Ley, según datos de inteligencia de Europol citados en el auto de la jueza. La presunta red criminal a gran escala, según Europol, está implicada en actividades delictivas que pasan por el asesinato, narcotráfico, tráfico de armas, trata de seres humanos y extorsión y tenía terminales en Europa, América del Sur y Estados Unidos. Europol, que dio alta prioridad al caso desde su inicio hace siete años, advierte de que la presunta red mafiosa pretendía "controlar sectores clave de la economía española" como el turismo.

 Los Ladrones de Ley, como retrata la película Promesas del Este de David Cronenberg, mantienen una férrea jerarquía y un inamovible código de honor. El título de vor se adquiere tras el aval de tres hampones: el candidato jura los 18 artículos del código de honor, cambia de nombre y se tatúa (los tatuajes muestran el estatus o la especialidad criminal). En total, según escriben los periodistas Cruz Morcillo y Pablo Muñoz en Palabra de Vor. Las mafias rusas en España (Espasa, 2010), los Ladrones de Ley están presentes en más de medio centenar de países, incluido España.

Empresarios, políticos del PP y asesores fiscales

La presunta red mafiosa tenía un personaje clave sobre el terreno: el empresario y abogado Alexey Shirokov. El hombre, de origen ruso pero nacido en España hace 38 años, militaba en el Partido Popular, tal como ha informado este diario, y mantenía una supuesta red clientelar dedicada a untar a policías y guardias civiles para facilitar trámites en materia de extranjería, protección e incluso cobro de deudas. En el sumario figuran varias llamadas de Shirokov con el edil de Seguridad del Ayuntamiento de Benidorm, Lorenzo Martínez, y con otros cargos municipales del PP en la zona. El detenido, según la magistrada, mantenía un "vínculo muy estrecho" con Jaime Sellés, exconcejal de Seguridad Ciudadana de Altea por el PP.

Experto en tiro olímpico, Shirokov era muy conocido en la zona (en su perfil de Facebook colgaba cientos de fotos de su vida de lujo en la costa, algunas en mítines del PP y en actos oficiales de la Policía), ejercía de mecenas y era miembro del Colegio de Abogados de Alicante. El auto desvela numerosas interacciones entre el presunto miembro de la red mafiosa y promotores y asesores fiscales de Alicante. En una de las llamadas, Shirokov habla con el empresario alicantino Antonio Pàmies Valero sobre una compra de 52 pisos que llevan entre manos y le pregunta sobre las opciones para ocultar la procedencia del dinero.

Pàmies, quien según los datos consultados por este diario en el Registro Mercantil mantiene cargos societarios en siete mercantiles localizadas en Alicante, Murcia y las Islas Baleares, contesta a su interlocutor que para ocultar el origen de los fondos han utilizado Bitcoins (criptomoneda de uso corriente en mecánicas de blanqueo de capitales). "Lo mejor sería hablarlo en persona", agrega el empresario. En otras llamadas intervenidas por la Policía, el presunto miembro de la red mafiosa habla con un tal Vicente de la Asesoría Marí & ACC SL, una empresa de Cullera, sobre "negocios de sus clientes que pueden resultar problemáticos al llamar la atención de las autoridades" y de cómo evitar el control sobre la procedencia del dinero de uno de sus clientes.

El constructor alicantino Vicente Luis Marzal García también aparece en una conversación pinchada por la Policía. Shirokov le dice que tiene que hablar con el asesor de un tal Dimitri y el promotor inmobiliario le contesta que "cuando le digan que se puede enviar el dinero a Rusia, él lo enviará y que lo que haga Dimitri con él en Rusia a él no le incumbe". Tras discutir sobre el concepto que debía figurar en una transferencia, Shirokov le comunica que no se siente cómodo "hablando estas cosas por teléfono".

Otra inquietante conversación con un número de teléfono perteneciente a Asesoría Delgado del Albir SL de l'Alfàs del Pi (la Policía sostiene que el interlocutor podría ser Manuel Delgado Jordán, apoderado solidario de la empresa), se refiere la solicitud de residencia de un niño extranjero que se halla en España y que acaba de fallecer. "Ambos convienen en ocultar el fallecimiento del niño para que la madre pueda optar a la residencia en España", apunta el auto de la instructora."                 (Lucas Marco, eldiario.es, 21/12/20)

24.5.18

Así esquilmó el PP el futuro de Valencia

"Tras 20 años de gobierno, el Partido Popular valenciano perdió la Generalitat en las elecciones municipales de 2015. La corrupción de aquellas décadas sigue sentada en muchos banquillos (y los que le quedan) pero, más allá de eso, su herencia destruye el tópico de que la derecha gestiona mejor. Su mala gestión dejó enterrada una ruina en diferido que, como las minas antipersonas, seguirá haciendo daño muchos años después.

Para las cuentas del llamado Consell del Botànic (el nuevo gobierno autonómico que nació del Pacto entre el Partido Socialista valenciano, Compromís y el apoyo de Podemos), estas deudas suponen un lastre que limita su acción de gobierno.
Esta es, desgranada y con detalles, la ruina provocada por el PP valenciano, de más de 5.433 millones de euros, fruto de su pésima gestión:

1.773 millones en sobrecostes en la construcción de colegios

CIEGSA es la empresa pública encargada de la construcción de colegios públicos. Su deuda es debida, en gran parte, a los sobrecostes en la construcción de colegios. Construirlos resultaba un 36% más caros de lo que cuesta construirlos ahora. Se calcula que se podrían haber construido 200 centros más con el dinero de los sobrecostes. Entonces, pagaban a 900 euros el metro cuadrado de suelo (como en los años más altos de la burbuja inmobiliaria). Además, la Justicia investiga la contratación de trabajadores zombies en esta empresa.

1.000 millones despilfarrados en la Feria de Valencia

El importe de esta deuda corresponde a los sobrecostes producidos por la ampliación del recinto ferial y por gastos en regalos, dietas y viajes. Orange Market, por ejemplo, recibió pagos por valor de 1,5 millones por la organización y la comunicación de unos actos, organizados por Feria de Valencia. El Consell ha asumido ya 480 millones por estas partidas. Entre otras deudas, se encontraba una por valor de más de 500.000 euros, por la organización de la elección de Mariano Rajoy como candidato al Gobierno en 2008. El PP la saldó en 2016, casi 8 años después.

1.300 millones de agujero en la Radiotelevisión Valenciana (RTVV)

A su cierre, por parte del Consell del PP, la televisión pública valenciana dejó una deuda millonaria. Como ejemplo del despilfarro, practicado en la televisión pública de los gobiernos populares valencianos, destaca el pago de 7,4 millones de euros en pantallas y equipos de sonido, en la visita del Papa en 2006.

381 millones de deuda en parques temáticos

La Sociedad de Proyectos Temáticos fue la empresa pública que se utilizó para construir, entre otras infraestructuras, el Parque de Atracciones Terra Mítica; del que el Gobierno valenciano ha tenido que asumir 381 millones de deuda. Su construcción costó más de 420 millones y fue vendido, en un 78%, por 64 millones. Además, el actual Gobierno ha tenido que reformular las cuentas de la empresa porque había proyectos fantasma o sobrevalorados por valor de 186,5 millones de euros, como el Centro Cultural de Benidorm, valorado por el PP en 19,2 millones y que el auditor valoró en cero euros, igual que el Centro de Convenciones de Castellón y el Palacio de Congresos de Alicante. Éstos, fueron proyectos que se anunciaron, encargaron y después se enterraron.

340 millones perdidos en la gestión de las cloacas

Epsar (empresa pública de saneamiento de aguas residuales) es la empresa encargada de la gestión de las depuradoras públicas. Un total de 340 millones ha tenido que asumir el Gobierno del Botànic fruto de los sobrecostes en obras y por despilfarros. La gestión de esta empresa se está investigando en el marco del caso Emarsa.

150 millones para salvar el Aeropuerto fantasma

Es el dinero que ha tenido que capitalizar el Consell del Botànic para restablecer el equilibrio patrimonial de la empresa del aeropuerto de Castellón, para evitar la quiebra.

95,8 millones de deuda en material sanitario del 2003

Es una parte pequeña pero significativa de la deuda en Sanidad de los populares. Dejaron a deber, casi cien millones de euros, del material sanitario de hace quince años.

93,3 millones perdidos en la Ciudad de la Luz

Éste es el déficit que arrastra el complejo que construyó el PP para ubicar estudios de cine y que fue cerrado por sentencia y orden de la UE.

36,5 millones en multas por mala gestión

-8 millones de multa de la UE por no invertir fondos solicitados. Los responsables de Educación, Alejandro Font de Mora, María José Català y José Císcar (en activo en el parlamento valenciano) solicitaron 42,3 millones para proyectos educativos y tuvieron que devolver 33 millones. Por la no ejecución de esos 33, la UE impuso una multa a la Generalitat por valor de 8 millones.
-19 millones de multa de la UE por ocultar el déficit.
La UE multó a la Generalitat Valenciana con 19 millones, en 2016, porque el antiguo Gobierno del PP manipuló las cuentas para falsear el déficit de la Comunidad Valenciana.
-9,5 millones de indemnización por rescindir contratos unilateralmente.
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) obligó al Gobierno actual de la Generalitat a pagar 9,5 millones por la indemnización a una serie de empresas, por la rescisión unilateral de un contrato para construir la autovía CV-95, conocida como la autovía Vega Baja. La consellera en ese momento era la actual líder del PP valenciano, Isabel Bonig.​

261 millones dilapidados en la Fórmula 1

A pesar de que el entonces President de la Generalitat, Francisco Camps, prometió que la Fórmula 1 no costaría ni un euro a los valencianos y valencianas, l@s valencian@s estarán pagándola hasta el 2023, por lo menos. Circuit del Motor, era la empresa encargada inicialmente de la organización del Gran Premio de Fórmula 1 de Valencia. El Consell del Botànic tuvo que pagar 21,25 millones para restablecer el equilibrio patrimonial de la empresa. Después, el circuito tuvo un coste de 98 millones. Para pagarlo se pidió un préstamo de 60 que la Generalitat valenciana debe amortizar entre 2016 y 2023, a 7,5 millones al año. Se estima que el coste total del proyecto supera los 240 millones.

3 millones malversados en la empresa de vivienda protegida.

Desarrollos Urbanos para Viviendas Protegidas es una empresa pública que fue creada en 2004 y tuvo que ser liquidada en 2016, dejando un agujero de 3 millones de Euros. La auditoría demostró que se otorgaban contratos a familiares directos (hijos) de administradores de la firma pública, por cuantías que iban desde los 600.000 a los 15 millones. La empresa fue constituída por el conseller Rafael Blasco, actualmente en prisión, por el caso de corrupción que saqueó los fondos de la cooperación.

Más las deudas del Fla y los pagos a proveedores impagadas

Además de estos ejemplos, el presupuesto de la Generalitat Valenciana arrastra una deuda directa de 4.816 millones en sus cuentas anuales, así como 2.400 millones por vencimientos de deuda del FLA, los préstamos del Gobierno de España para parchear la infrafinanciación.  De antes de entrar en el Gobierno, el Consello del Botànic, también se ha visto obligada a asumir 2.393 millones de deuda comercial, FLA y pagos a proveedores de antes de 2015."                (Marta Nebot, Público, 02/04/18)

5.4.18

Así esquilmó el PP el futuro de Valencia: 5.433 millones de euros en 20 años

"Tras 20 años de gobierno, el Partido Popular valenciano perdió la Generalitat en las elecciones municipales de 2015. La corrupción de aquellas décadas sigue sentada en muchos banquillos (y los que le quedan) pero, más allá de eso, su herencia destruye el tópico de que la derecha gestiona mejor. Su mala gestión dejó enterrada una ruina en diferido que, como las minas antipersonas, seguirá haciendo daño muchos años después.

Para las cuentas del llamado Consell del Botànic (el nuevo gobierno autonómico que nació del Pacto entre el Partido Socialista valenciano, Compromís y el apoyo de Podemos), estas deudas suponen un lastre que limita su acción de gobierno.
Esta es, desgranada y con detalles, la ruina provocada por el PP valenciano, de más de 5.433 millones de euros, fruto de su pésima gestión:

 

1.773 millones en sobrecostes en la construcción de colegios


CIEGSA es la empresa pública encargada de la construcción de colegios públicos. Su deuda es debida, en gran parte, a los sobrecostes en la construcción de colegios. Construirlos resultaba un 36% más caros de lo que cuesta construirlos ahora. Se calcula que se podrían haber construido 200 centros más con el dinero de los sobrecostes. 

Entonces, pagaban a 900 euros el metro cuadrado de suelo (como en los años más altos de la burbuja inmobiliaria). Además, la Justicia investiga la contratación de trabajadores zombies en esta empresa.

 

1.000 millones despilfarrados en la Feria de Valencia


El importe de esta deuda corresponde a los sobrecostes producidos por la ampliación del recinto ferial y por gastos en regalos, dietas y viajes. Orange Market, por ejemplo, recibió pagos por valor de 1,5 millones por la organización y la comunicación de unos actos, organizados por Feria de Valencia. El Consell ha asumido ya 480 millones por estas partidas. 

Entre otras deudas, se encontraba una por valor de más de 500.000 euros, por la organización de la elección de Mariano Rajoy como candidato al Gobierno en 2008. El PP la saldó en 2016, casi 8 años después.

 

1.300 millones de agujero en la Radiotelevisión Valenciana (RTVV)


A su cierre, por parte del Consell del PP, la televisión pública valenciana dejó una deuda millonaria. Como ejemplo del despilfarro, practicado en la televisión pública de los gobiernos populares valencianos, destaca el pago de 7,4 millones de euros en pantallas y equipos de sonido, en la visita del Papa en 2006.

 

381 millones de deuda en parques temáticos


La Sociedad de Proyectos Temáticos fue la empresa pública que se utilizó para construir, entre otras infraestructuras, el Parque de Atracciones Terra Mítica; del que el Gobierno valenciano ha tenido que asumir 381 millones de deuda. Su construcción costó más de 420 millones y fue vendido, en un 78%, por 64 millones. 

 Además, el actual Gobierno ha tenido que reformular las cuentas de la empresa porque había proyectos fantasma o sobrevalorados por valor de 186,5 millones de euros, como el Centro Cultural de Benidorm, valorado por el PP en 19,2 millones y que el auditor valoró en cero euros, igual que el Centro de Convenciones de Castellón y el Palacio de Congresos de Alicante. Éstos, fueron proyectos que se anunciaron, encargaron y después se enterraron.

 

340 millones perdidos en la gestión de las cloacas


Epsar (empresa pública de saneamiento de aguas residuales) es la empresa encargada de la gestión de las depuradoras públicas. Un total de 340 millones ha tenido que asumir el Gobierno del Botànic fruto de los sobrecostes en obras y por despilfarros. La gestión de esta empresa se está investigando en el marco del caso Emarsa.

 

150 millones para salvar el Aeropuerto fantasma


Es el dinero que ha tenido que capitalizar el Consell del Botànic para restablecer el equilibrio patrimonial de la empresa del aeropuerto de Castellón, para evitar la quiebra.

 

95,8 millones de deuda en material sanitario del 2003


Es una parte pequeña pero significativa de la deuda en Sanidad de los populares. Dejaron a deber, casi cien millones de euros, del material sanitario de hace quince años.

 

93,3 millones perdidos en la Ciudad de la Luz


Éste es el déficit que arrastra el complejo que construyó el PP para ubicar estudios de cine y que fue cerrado por sentencia y orden de la UE.

 

36,5 millones en multas por mala gestión


-8 millones de multa de la UE por no invertir fondos solicitados. Los responsables de Educación, Alejandro Font de Mora, María José Català y José Císcar (en activo en el parlamento valenciano) solicitaron 42,3 millones para proyectos educativos y tuvieron que devolver 33 millones. Por la no ejecución de esos 33, la UE impuso una multa a la Generalitat por valor de 8 millones.
 

-19 millones de multa de la UE por ocultar el déficit.
La UE multó a la Generalitat Valenciana con 19 millones, en 2016, porque el antiguo Gobierno del PP manipuló las cuentas para falsear el déficit de la Comunidad Valenciana.
 

-9,5 millones de indemnización por rescindir contratos unilateralmente.
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) obligó al Gobierno actual de la Generalitat a pagar 9,5 millones por la indemnización a una serie de empresas, por la rescisión unilateral de un contrato para construir la autovía CV-95, conocida como la autovía Vega Baja. La consellera en ese momento era la actual líder del PP valenciano, Isabel Bonig.​

 

261 millones dilapidados en la Fórmula 1


A pesar de que el entonces President de la Generalitat, Francisco Camps, prometió que la Fórmula 1 no costaría ni un euro a los valencianos y valencianas, l@s valencian@s estarán pagándola hasta el 2023, por lo menos. Circuit del Motor, era la empresa encargada inicialmente de la organización del Gran Premio de Fórmula 1 de Valencia. 

El Consell del Botànic tuvo que pagar 21,25 millones para restablecer el equilibrio patrimonial de la empresa. Después, el circuito tuvo un coste de 98 millones. Para pagarlo se pidió un préstamo de 60 que la Generalitat valenciana debe amortizar entre 2016 y 2023, a 7,5 millones al año. Se estima que el coste total del proyecto supera los 240 millones.

 

3 millones malversados en la empresa de vivienda protegida.


Desarrollos Urbanos para Viviendas Protegidas es una empresa pública que fue creada en 2004 y tuvo que ser liquidada en 2016, dejando un agujero de 3 millones de Euros. La auditoría demostró que se otorgaban contratos a familiares directos (hijos) de administradores de la firma pública, por cuantías que iban desde los 600.000 a los 15 millones. La empresa fue constituída por el conseller Rafael Blasco, actualmente en prisión, por el caso de corrupción que saqueó los fondos de la cooperación.

 

Más las deudas del Fla y los pagos a proveedores impagadas


Además de estos ejemplos, el presupuesto de la Generalitat Valenciana arrastra una deuda directa de 4.816 millones en sus cuentas anuales, así como 2.400 millones por vencimientos de deuda del FLA, los préstamos del Gobierno de España para parchear la infrafinanciación.  De antes de entrar en el Gobierno, el Consello del Botànic, también se ha visto obligada a asumir 2.393 millones de deuda comercial, FLA y pagos a proveedores de antes de 2015."               (Marta Nebot, Público, 02/04/18)

20.10.14

La “agencia de colocación” de Barberá: hermanas, amantes, amigas… todos con sueldos de más de 50.000 euros

"Una “agencia de colocación” en toda regla y no porque lo haya denunciado Compromís, sino porque los datos confirman que el Ayuntamiento de Valencia, donde gobierna desde hace décadas Rita Barberá, es un amasijo de puestos con vínculos familiares de cargos del PP, incluida la propia alcaldesa, que tiene allí a su hermana con un sueldo cercano a los 66.000 euros.

Hermanos, esposas, esposos, amantes… como asesores municipales elegidos a dedo para ocupar puestos de confianza en el Ayuntamiento valenciano, con sueldos entre 4.102 y 5.260 euros brutos al mes, con catorce pagas, más los trienios reconocidos si son funcionarios, según adelanta Interviú.

En la Alcaldía está la hermana de la alcaldesa, Asunción Barberá Nolla, que es jefa de Servicio y cobra un sueldo de 65.669 euros brutos al año. Era muncionaria en Burjassot y se trasladó como asesora al ayuntamiento de la capital en 1991, cuando su hermana ganó las elecciones. Desde entonces, Asunción ha ascendido a jefa de servicio del Ayuntamiento.

No es el único cargo nombrado a dedo por la alcaldesa, que nombró a su amiga María del Carmen García-Fuster (hermana del exsenador popular José Rafael García-Fuster) secretaria del Grupo Municipal Popular, con un sueldo anual de 66.000 euros. Los asesores cobran
57.425 euros brutos anuales.

El número dos del Ayuntamiento, el vicealcalde, Alfonso Grau, ha colocado a su pareja sentimental, María José Alcón, como su asesora y, para ‘facilitar la relación’, ambos comparten despacho. El sueldo de María José Alcón es de 57.425 euros. El propio vicealcalde propuso el nombramiento, que confirmó Barberá, en 2012.

La concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, María Ángeles Ramón-Llin, tiene como asesores a Andrés Rodríguez-Guisado, que es esposo de la concejal de Parques y Jardines, Lourdes Bernal. También, a Juan Carlos Beneyto Jiménez, hermano de la concejala de Cultura, María Irene Beneyto. Ambos asesores tienen un sueldo de 57.424 euros brutos.
Por su parte, el marido de la concejala de Medio Ambiente, María Ángeles Ramón-Llin, Alfredo Pascual López es subdirector del Palau de la Música, un puesto que depende de la concejala de Cultura, Mayrén Beneyto.

El concejal de Hacienda, Presupuestos y Política Territorial y Fiscal, Silvestre Senent Ferrer tiene colocado a su hijo en el Consejo Agrario Municipal. Senent Ferrer es presidente de honor del PP valenciano y presidente del comité electoral. Presidió hasta 2002 la Entidad Metropolitana de Aguas Residuales (EMARSA), investigada por su saqueo (24 millones de euros, según la estimación del juez Vicente Ríos)."            (El Plural, 15/09/2014)

11.6.14

Un secuestro en el fútbol valenciano por mil millones de dólares en bonos falsos de la mafia

"Unos bonos falsos de la Ford colocados por la mafia internacional en España están detrás del truculento intento de secuestro del expresidente del Valencia C.F. Vicente Soriano, encargado al parecer por su antecesor Juan Bautista Soler.

 Si la historia del presunto intento de secuestro de Vicente Soriano, expresidente del Valencia C.F., es candidata a un guión de novela negra, no lo son menos todas las circunstancias que rodean la génesis de este caso, cuyo origen real se remonta a 1996. 

Se trata, nada menos, que de una partida de bonos al portador falsificados en Estados Unidos por valor de miles de millones de dólares,  de los que una pequeña parte está en la génesis de su enfrentamiento con su antecesor en el cargo, Juan Bautista Soler, que ha llevado a la ruina al equipo de fútbol, al enésimo saqueo de las arcas públicas y a un intento de secuestro con mal pronóstico para los sospechosos.

En esta compleja historia de los falsos bonos no faltan mafiosos italianos, ágiles estafadores sudamericanos, falsificadores, agentes de los servicios secretos norteamericanos y británicos, y toda una pléyade de sesudos delincuentes empresariales de primera división, con significativas e imprescindibles complicidades en el mundo de los fedatarios y los banqueros. 

Y todo ello para convertir más de 100.000 millones de dólares de bonos falsos de la Ford Motor Company en dinero circulante, a través de sucesivas operaciones. Dinero en metálico que sirvió después para arrancar fabulosos negocios de guante blanco y de pasta bien lavadita. Pero, para lograrlo, resultaba  imprescindible que esta red encontrara en cada rincón del planeta el mirlo blanco perfecto al que camelar y convertir los falsos bonos en fortunas reales.

 En 1996 un señor llamado Robert Phillip Moore falsificó una cantidad importante de bonos de la Ford Motor Company, y los colocó entre las peores redes delictivas de Estados Unidos. 

Poco tiempo después se generó una alarma internacional al detectarse el fraude multimillonario: cientos de bonos falsos de la Ford Motor Company de 1.000 y 500 millones de dólares circulaban por todo el mundo. En 2006 el FBI detenía al autor y la justicia le condenaba a 30 meses de prisión por la emisión de bonos falsos. Pero ya era demasiado tarde. La ola ya era imparable.

La red mafiosa se movió por todo el mundo, y también llegó a España de la mano del empresario argentino Víctor Vicente Bravo, representante de Dalport Inversiones, SL, compañía avalada por una fortuna, que no era otra cosa que esos mismos bonos falsos.
Tras pasar por Madrid y Marbella, Bravo puso su objetivo en la que ya se conoce como la capital de la corrupción política por antonomasia: Valencia. 

Se fijó en su equipo de fútbol y en todas las circunstancias inmobiliarias que lo rodeaban, en especial en los codiciosos empresarios locales del ladrillo obsesionados por multiplicar su fortuna mediante pelotazos y mangoneos con la fauna política autóctona.

 Y aquí fue donde Bravo conoció a Vicente Soriano. Juntos montaron una operación para adquirir las acciones del Valencia C.F. y hacerse con el control del club y con todo lo que ello representaba.  La mayoría de las acciones eran propiedad de Juan Bautista Soler y de su familia. Soler era amigo de Soriano, así que el camino estaba allanado.

Para ello, el argentino y el valenciano firmaron un contrato por el que Soriano se convertía en el representante de Dalport en España. Se abrió una cuenta en la oficina de Marbella de Caja Duero avalada con 1.500 millones de dólares en bonos falsos que el banco dio por buenos. 


Y desde este banco se emitieron unos pagarés por valor de 85 millones de euros con los que se compraron las acciones del Valencia C.F. que poseía Bautista Soler. De esta forma, Víctor Bravo se convertía en máximo accionista y Vicente Soriano en el nuevo presidente del Valencia C.F. Llegaron a controlar el 50,3% del accionariado del club en julio de 2009 sin depositar ni un solo euro.

El negocio de Soriano y Bravo contaba con el apoyo del entonces conseller de Inmigración Rafael Blasco. Este edificio se desmoronó en menos de un mes porque finalmente la prometida inversión de Dalport nunca llegó, ya que se descubrió el fraude.
Juan Bautista Soler nunca pudo hacer efectivos los pagarés, porque no había fondos que avalaran la operación. Soler se sintió estafado, y demandó a Dalport y Soriano con la ayuda del despacho de abogados Uría y Menéndez. 

Soler estaba convencido que Soriano guardaba un importante patrimonio en una caja fuerte de su casa y en paraísos fiscales. Contrató también los servicios de la agencia de Detectives Distrito 46, que dirige el criminólogo Juan de Dios Vargas, para investigar el patrimonio del que hasta solo unos meses era su mejor amigo.  Ese informe fue el que ha salido a relucir ahora en torno al secuestro frustrado de Soriano.

Encargó un segundo informe  investigando hasta las cloacas del caso Dalport y el fraude global de los Bonos Ford, donde se da cuenta de operaciones internacionales -entre otras- llevadas a cabo en España. En una de estas operaciones, en el año 2006, han participado agentes del NCIS (Servicio Nacional de Inteligencia Criminal del Reino Unido) que terminaron detenidos por la Guardia Civil a instancias de sus mandos, cuando se escondían en Marbella tras quedarse 500 millones de dólares de dinero procedente del fraude de los bonos que estaban investigando.

 El investigador es el mismo detective que en 1993 contrató Julio Iglesias para intentar demostrar que el supuesto  hijo ilegitimo de la bailarina portuguesa María Edite Santos Raposo no era hijo suyo, y lo logró. 

 La justicia ha ido dando la razón a Soler. El expresidente del Valencia cuenta ya con dos sentencias favorables confirmadas por el Tribunal Supremo, en las que se condena a Soriano a devolver cerca de 35 millones de euros por una parte de la suma reclamada. Pero Vicente Soriano se enrocó y Juan Bautista Soler prácticamente se quedó en la ruina. La deuda asciende a 90 millones de euros, si se suman los intereses devengados en este tiempo. 

Soler se obsesionó con su ruina. Fruto de su desesperación por no cobrar la deuda millonaria podría ser el frustrado plan de secuestro de su examigo y sucesor al frente del Valencia C.F. Al parecer, pudo recurrir a aliados de los bajos fondos para cometer presuntamente una gran estupidez que, de momento ya cuenta con cinco imputados.

Lo más inquietante del caso es que Víctor Vicente Bravo, el empresario argentino que introdujo los fatídicos bonos, falleció hace ahora dos años. Tenía 49 años y encontró la muerte en un accidente de tráfico en la provincia de San Luis (Argentina), cuando volvía a casa.

Soler estaba convencido de que Soriano ocultaba mucho dinero en una caja fuerte de su vivienda. Sabía dónde estaba. En su obsesión y, alimentado por delincuentes comunes, pudo ir construyendo el plan de secuestro: contrataron, al parecer, a unos colombianos que iban a alquilar un local para convertirlo en zulo donde esconder a Soriano mientras desvalijaban su caja fuerte -según relata un testigo protegido-; tenían planeado trasladarlo, sedado y dentro de una roulotte, a Francia para extorsionarlo y hackear sus cuentas en paraísos fiscales... Un delirio que comenzó a alimentarse al descubrir la estafa de unos bonos falsos y con una compra millonaria nunca satisfecha."              (Público, 01/06/2014)

4.6.14

La oposición personal de tres funcionarios termina con la trama institucional de Rafael Blasco

"Rafael Blasco ha sido miembro de todos los gobiernos de la Comunidad Valenciana desde hace 30 años. Ninguno de ellos le ha derribado.

 El ahora condenado a 8 años de cárcel y a 20 de inhabilitación política por desviar fondos de ONGs en Nicaragua a sus propios bolsillos ha caído gracias a la actuación de tres funcionarios que se negaron a avalar con sus firmas el saqueo de las arcas públicas. 

Se llaman Carmen Dolz, Directora General de Cooperación al Desarrollo y Solidaridad, Sergio Aguado, Jefe de Área de Cooperación al Desarrollo y Solidaridad y Teresa Clemente, Jefa del Servicio de Gestión que se negaron a firmar el saqueo del dinero público que sus superiores les pusieron sobre la mesa.

 Los tres fueron presionados para que dieran dinero público a las ONGs desde las que Blasco desviaba fondos. Los tres se negaron y –según relata la sentencia—fueron convocados por Blasco “presionándolos para que modificaran sus conclusiones, sosteniendo que él era el máximo intérprete de las bases y que confiaran en su palabra de la misma manera que él había confiado en ellos, pese a que no se tenía buen concepto de su trabajo”.

 La sentencia continúa diciendo que “como no variaran de opinión los mandó a un despacho a recapacitar, y tras unos momentos fueron convocados nuevamente y al enterarse de que no variaban su decisión, el Sr. Blasco visiblemente enfadado, les dijo que si siempre habían sido tan rigurosos, que lo iban a comprobar personalmente, pidiendo a continuación que le subieran a su despacho todos los expedientes con tal objeto”. Al volver de vacaciones en septiembre, los tres fueron cesados.

Son esos ciudadanos anónimos los que con su resistencia y su denuncia han limpiado del lodazal de la corrupción un terreno que los responsables políticos no han querido o sabido limpiar desde arriba. Rafael Blasco fue primero miembro de un gobierno del PSOE con Joan Lerma que le destituyó por sobornar a funcionarios para que recalificaran terrenos en 1989 aunque un tribunal anuló las grabaciones que le incriminaban. 

El PP de Eduardo Zaplana le acogió y le devolvió al urbanismo convirtiéndolo en subsecretario de Planificación en la Presidencia de la Generalitat en 1999. Blasco se afilió al PP y traicionó después a Zaplana para hacer negocios bajo la presidencia de Camps como  Conseller de Territorio y Vivienda entre 2003 y 2006. A día de hoy, sigue siendo diputado como parte del grupo no adscritos. Ninguno de los grupos políticos se ha cobrado su cabeza pese a que todos sabían quién era y a qué jugaba Blasco.

El caso Blasco es un ejemplo de un sistema podrido incapaz de hacer la purga interna que necesita. Pero el caso Blasco es también un ejemplo de cómo los ciudadanos pueden desde su esfera de responsabilidad personal terminar con la corrupción institucional y como la obligación de transparencia y honradez no empieza con los políticos corruptos pero sí puede terminar con ellos. "             (Javier Ruiz, Vox Populi, 29/05/2014)

29.5.14

Bancaja concedió a la familia Cotino millones de euros sin garantía de reembolso

"Es uno de los políticos del PP valenciano más en cuestión ahora mismo. 

El nombre de Juan Cotino, actual presidente de las Cortes Valencianas, aparece en algunos de los tinglados de irregularidades y corrupción que actualmente se investigan en esa comunidad: el caso Gürtel, por la financiación irregular del PP y la visita del Papa en 2006, y el caso de Metro de Madrid; también por los negocios de las empresas de su familia, favorecida con un préstamo de 35 millones de euros que le concedió la extinta Bancaja para un proyecto en Hungría sin que la entidad financiera se garantizase su reembolso, según adelanta el diario Levante.

Bancaja cedió los 35 millones a Share Capital, sociedad participada por la constructora de la familia de Cotino, para financiar operaciones inmobiliarias en Europa del Este. La Fiscalía Anticorrupción investiga posibles delitos de fraude fiscal en varios créditos concedidos por la entidad absorbida por Bankia y las empresas administradas por Vicente Cotino, en la etapa en la que dirigía la caja José Luis Olivas, presidente del Banco de Valencia hasta el 28 de octubre de 2011, una semana antes de que se hiciera público el riesgo de quiebra de esta entidad financiera. Según publicó El Mundo, las diligencias de la investigación incluyen la construcción del circuito de motociclismo de Hungría.

La Sección de Delitos Económicos ha seguido el rastro al dinero concedido por Bancaja y las triquiñuelas para, presuntamente, evadir el pago de impuestos. El proyecto de Hungría es actualmente un circuito fantasma. Los Cotino lo impulsaron con la ayuda del excampeón del mundo de Motociclismo Jorge Martínez Aspar, como presidente de Worldwide Circuit Management SL (WCM), la sociedad creada por el deportista y Sedesa, empresa de la familia de Cotino.

Las obras se iniciaron en noviembre de 2008 y la primera prueba estaba prevista para el 20 de septiembre de 2009. Contaba con una inversión pública de 120 millones de euros, según datos de Interviú en 2010. Ese mismo año fue paralizado falta de fondos y sospechas de corrupción. (...)

El nombre de Juan Cotino está también presente en la investigación de la visita del Papa Benedicto XVI en 2006, después de que algunos testigos le haya apuntado en sus declaraciones ante el juez como el responsable de la organización de aquel evento, por el que la trama corrupta pudo ganar presuntamente alrededor de cuatro millones de euros.

Cotino ha negado reuniones en su despacho en Agricultura cuando era consejero sobre la organización de la visita del Papa a Valencia en 2006, sin embargo, el responsable de RTVV en la visita del Papa, Lluís Sabater, declaró ante el juez Ceres, que el político fue quien ideó la colocación de las pantallas gigantes instaladas en las calles de Valencia que dieron lugar al contrato de 7,5 millones adjudicado a la Gürtel.

 Según la declaración de otro de los testigos, Juan Selva, que era uno de los principales colaboradores de Cotino entonces, éste era el “que lo decidía todo”, dentro de un grupo de políticos que “lo manejaron todo”.

La actuación de Cotino durante la tragedia del Metro de Valencia también está en cuestión. Algunos familiares de las víctimas han denunciado que miembros del Gobierno valenciano, que presidía entonces Francisco Camps, acudieron tras el accidente a los tanatorios y a sus domicilios particulares para ofrecerles puestos de trabajo y ayuda económica a cambio de su silencio en el proceso judicial. Los denunciantes señalaron a Juan Cotino como el hombre que estaba detrás de esta estrategia.

Tampoco escapa Juan Cotino a la lupa del juez Ruz sobre la financiación irregular del PP. En su declaración ante el magistrado de la Audiencia Nacional, en julio pasado, el extesorero del PP nacional Luis Bárcenas afirmó que Vicente Cotino (sobrino de Juan Cotino), presidente del Grupo Sedesa, realizó una aportación de 200.000 euros en metálico que fueron apuntados en la contabilidad B."             (El Plural, 24/05/2014)

12.11.13

Vicente Sanz, exdirigente del PP provincial de Valencia y acusado de practicar abusos sexuales sobre 3 trabajadoras de Canal 9, contrataba a militantes del PP, concejales, familiares de cargos públicos populares...

"(...) ¿En qué momento se fastidió la Televisión Valenciana? (...)

Y en eso llegó Eduardo Zaplana. En su primer viaje como presidente de la Generalitat a Bruselas hizo toda una declaración de principios: “Canal 9 es el último bastión de los socialistas”. Cómo liquidarlo estaba claro. Propuso a un diputado del PP, José Vicente Villaescusa, sin ninguna experiencia en medios de comunicación como jefe de informativos. 

El escándalo le obligó a retirar la propuesta. Pero aquello solo fue un paréntesis. Zaplana iba lanzado. El primer director general que nombró, Juan José Bayona, le duró un suspiro, apenas nueve meses. Recuperó a Villaescusa para el cargo de director general y dio su golpe de mano al colocar en la dirección de Canal 9 a Jesús Sánchez Carrascosa, que había sido su jefe de campaña y su jefe de gabinete. Zaplana creó escuela. 

Los futuros directores generales de RTVV y de su cadena televisiva, hasta la llegada de Rosa Vidal, fueron siempre personas muy cercanas a la órbita de la presidencia de la Generalitat. Carrascosa fue sustituido por Genoveva Reig, jefa de prensa de Zaplana en Benidorm y su directora de comunicación en la Generalitat. Cuando llegó Francisco Camps colocó a Pedro García, que había sido su jefe de campaña y su responsable de comunicación en el Consell, amén de persona de confianza de los principales responsables de la trama Gürtel. 

Tanto que, durante en un registro del despacho de Francisco Correa, apareció una nota que decía: “Pedro quiere ser director general de Canal 9”. Dicho y hecho. Tras García, Camps colocó al frente de RTVV al periodista José López Jaraba. 

Hasta Burjassot, donde la televisión tiene sus estudios centrales, llegó la manipulación más descarada, el despilfarro, la corrupción y los escándalos sexuales. Una lista de las trapacerías cometidas en los últimos 18 años desde la televisión valenciana daría para varios volúmenes. Carrascosa puso en antena un programa que definiría por muchos años su programación. Estrenó Tómbola. 

La telebasura arraigó en Canal 9. El espacio de cotilleos fue el estandarte de la cadena. Dinero a espuertas para sus protagonistas —Jesús Mariñas, uno de los contertulios habituales, reconoció recientemente que cobraba 3.000 euros brutos por programa—, escándalos y audiencia garantizada.

Carrascosa no tenía escrúpulos con tal de conseguir el mayor número de espectadores. En uno de sus programas, El juí d'Alcàsser, sobre el asesinato de las tres niñas de esta localidad valenciana, intentó retransmitir en directo el proceso a Miguel Ricart, uno de los asesinos, y al no conseguirlo contrató a amigos, conocidos y saludados de este que pasaron por el programa. 

También participaban el padre de una de las niñas y un presunto periodista. Todos cobraban. Y cuanto más salidas de tono fueran sus afirmaciones, más cobraban. Al final, la Guardia Civil, los forenses y el fiscal del caso denunciaron al programa y a los colaboradores por calumnias con publicidad. La sentencia condenó a RTVV a pagar 430.000 euros como responsable civil subsidiaria. (...)

Hasta hace bien poco el lema de Canal 9 podría haber sido perfectamente una expresión valenciana: Serà per diners? (¿será por dinero?) El despilfarro era absoluto. Se subvencionaron sin tasa los equipos de fútbol de la Comunidad Valenciana, se pagó lo que no está en los escritos por la retransmisión de las carreras de Fórmula 1, se mandaron equipos de televisión a los confines del mundo para que Francisco Camps pudiera lucir palmito. 

El derroche fue continuo y las sospechas sobre el uso fraudulento del dinero crecieron. Canal 9 nunca ha explicado por qué compró los derechos de emisión de los partidos de fútbol de los equipos valencianos de primera y segunda división durante las temporadas 2003-2008 por 459 millones y los vendió por 299 a una televisión privada provocando un quebranto de 160 millones a las arcas públicas.

El colmo del desbarre profesional y empresarial fue la compra a Bernie Ecclestone de los derechos de retransmisión de las carreras de F-1 para la Comunidad Valenciana, cuando se televisaban por Tele 5. TVV pagó 22 millones por las imágenes de Fernando Alonso a bordo de su Ferrari. Se podría pensar que, como en TV3, las retransmisiones se hacían en valenciano. Pero no.

 El responsable de la narración era un periodista argentino, Víctor Seara, quien firmó un contrato en 2010 por el que percibía 120.000 euros al año por la locución de los grandes premios y un programa de motor que realizó entre los meses de enero y marzo. La última directora general de RTVV, Rosa Vidal, lo denunció por no justificar gastos por valor de 18.000 euros.

La lista de despilfarros es tan larga como nulas las responsabilidades políticas asumidas por la gestión de RTVV. Los presidentes de la Generalitat del PP viajaban con sus periodistas de confianza del ente televisivo.

 Tanto daba que su asistencia fuera a una final de la Champions, como Eduardo Zaplana que acudió a Milán a presenciar el Bayern-Valencia, o que se tratara de un costosísimo directo de Francisco Camps en una visita a la Amazonas brasileña, coincidiendo en la época en que el presidente de la Generalitat viajaba al extranjero más que nunca, una vez había sido imputado en el llamado caso de los trajes.

Tampoco importó, ya con el agua de la crisis al cuello, favorecer a las dos adjudicatarias de las únicas TDT de ámbito autonómico, Las Provincias TV (del grupo Vocento) y Popular TV (de la Cope), en el pago del canon por el uso del múltiplex de RTVV. Según el vocal del consejo de Administración por Compromís Rafael Xambó, ambas debían pagar 1,3 millones de euros.

 Pero los exdirectores generales Pedro García y José López Jaraba negociaron unas condiciones, que incluían desde la condonación de la deuda a la compensación por publicidad de Canal 9 en las TDT, de audiencia residual, pasando por la cesión de derechos. Un acuerdo, según Xambó, muy gravoso para la empresa pública. Los contratos de RTVV con ambas adjudicatarias han sido entregados a la fiscalía por si detecta indicios de delito. 

Tras el anuncio del cierre de RTVV, Las Provincias TV y Popular TV son las únicas cadenas de televisión con idéntica implantación que Canal 9.

La obsesión del PP por controlarlo todo en la Comunidad Valenciana le llevó a protagonizar episodios que a primera vista parecían inexplicables, pero que con el tiempo han ido comprendiéndose. Episodios en los que la cadena autonómica ha sido un instrumento muy útil para según qué fines. 

Todavía se recuerda por alguno de sus protagonistas, no sin cierta preocupación y espanto, la escena que se desarrolló en el Palau de la Generalitat, con Francisco Camps de presidente, meses antes de la visita en 2006 de Benedicto XVI a Valencia para el Encuentro de las Familias. En un despacho del edificio gótico del siglo XV se encontraban reunidos representantes del Gobierno de Rodríguez Zapatero, del Arzobispado de Valencia y del Consell.

 En el orden del día, además de los temas de seguridad, la retransmisión televisiva. Los miembros del Ejecutivo socialista daban por hecho que, al tratarse de una visita de Estado, TVE sería la responsable de la emisión. Pero no. Las palabras fueron primero tensas, después desabridas y al final acabaron a gritos. La Generalitat, con el inestimable apoyo del Arzobispado, impuso que fuera Canal 9 la que se hiciera cargo de la retransmisión.

 Años más tarde, en la investigación de la trama Gürtel, se descubrió que Teconsa, una constructora leonesa propiedad del empresario José Luis Ulibarri, quien había conseguido la mayoría de las licencias de TDT concedidas por Camps, se había hecho con la adjudicación de los equipos de sonorización de la visita papal. La investigación de Gürtel descubrió que RTVV había adjudicado el contrato por 7,4 millones cuando el coste no superaba los 3,2, según la contabilidad de la trama. 

La Audiencia Nacional investiga si Correa se quedó con 1,4 millones, Pablo Crespo con 630.000 euros y Álvaro Pérez, El Bigotes, y el entonces director general de RTVV, Pedro García, con medio millón cada uno. Recuérdese la nota que apareció en el despacho de Correa: “Pedro quiere ser director general de Canal 9”. Y Camps le nombró.

Comprar caro productos basura ha sido una constante en RTVV. En 2011 la cadena adquirió tres documentales de marcado carácter ultra a Triskel, una productora vinculada al que había sido su director de antena Fernando López Quintela. Se acordó pagar 532.500 euros sin IVA por unos reportajes que los propios profesionales de RTVV valoraron en muchos menos.

 La Sindicatura de Comptes (el Tribunal de Cuentas valenciano) constató la existencia de irregularidades en la gestión de este contrato. (...)

 La censura llegó a ser de tal calibre que se llegó a pedir a los responsables de un programa que no se pronunciara el nombre del país de Peter Pan, Nunca Jamás Mai més, en valenciano), por su semejanza con el movimiento gallego Nunca mais. Así se las gastaban. Algunos de estos hechos llegaron a trascender por la existencia del comité de redacción; pero fue por poco tiempo. Desde la Generalitat ordenaron su liquidación.

Una plantilla tan sumisa en líneas generales no se explica sin la red clientelar que se creó desde el despacho del responsable de recursos humanos primero y secretario general de la casa después. Vicente Sanz, exdirigente del PP provincial de Valencia y acusado de practicar abusos sexuales sobre tres trabajadoras de la cadena, contrataba a militantes del PP, concejales, familiares de cargos públicos populares.

 Una red que se fue extendiendo conforme se ampliaba la plantilla, arrinconando a los profesionales de la primera etapa, a aquellos que, según Zaplana, formaban el “último bastión socialista”. Sanz se encuentra a la espera de juicio."              (El País, 08/11/2013)