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31.1.22

Del tal Villarejo sabemos muy poco y nadie parece tener demasiado interés en iluminarnos. Ni cómo llegó a comisario, quien le protegió, quien le fue dando responsabilidades, ni siquiera el por qué adquirió la potestad de grabar a diestro y siniestro, sin que nadie lo advirtiera o le expulsara de la confidencialidad con la que se manejaba entre ministros de la derecha y ministrables de la izquierda institucional. Se labró una fortuna, aún no conocemos cuánta. Escuchándole desde sus variados bozales a uno le da la impresión de que se trata de un espía salido del Tebeo

 "Llevamos dos años bajo el síndrome Villarejo y cabe preguntarse quién carajo es este tipo capaz de crear un bucle sin fin que alimenta a la clase política, a los tribunales y a los medios de comunicación. Por más que busco no logro dar con la trayectoria completa de este comisario de policía que un buen día creó una empresa, por mal nombre Cenyt, dedicada a trabajos de manipulación, escuchas ilegales, infiltración, informes falsos y demás manejos de alta rentabilidad.

La murga Villarejo es la música más extendida entre políticos, empresarios y voceros mediáticos. Hay detalles significativos; los interesados hablan del “excomisario” y los ajenos del “comisario” a secas. Todos usan el escapulario salva querellas del “presuntamente”. Desde que la judicatura se ha convertido en el altar donde se ofrecen los animales del sacrificio cada individuo ha devenido en letrado y los bufetes se forran. Nada parece influir la opinión ciudadana, todo está en manos de los jueces. A ese trasvase de responsabilidades se le llama “estado de derecho”.

La instancia que debería ejercer de último recurso se ha convertido en la primera línea de defensa para ser tenido en cuenta. No hemos ganado mucho en libertades pero nos ofrecen la cándida sensación de estar protegidos, por más que la verdad importe un rábano.

Del tal Villarejo sabemos muy poco y nadie parece tener demasiado interés en iluminarnos. Ni cómo llegó a comisario, quien le protegió, quien le fue dando responsabilidades, ni siquiera el por qué adquirió la potestad de grabar a diestro y siniestro, sin que nadie lo advirtiera o le expulsara de la confidencialidad con la que se manejaba entre ministros de la derecha y ministrables de la izquierda institucional. Se labró una fortuna, aún no conocemos cuánta. Escuchándole desde sus variados bozales a uno le da la impresión de que se trata de un espía salido del Tebeo.

Por más que manipulemos el pasado -la historia para el que la trabaja- nosotros tenemos recursos suficientes para el recuerdo. A mí Villarejo me evoca siniestras figuras del pasado cercano. Una mezcla de Perote y Roldán. Juan Alberto Perote, un alto cargo del CESID trasformado en agente rebotado del CIS, cuyas filtraciones dieron la puntilla a 14 años del llamado “felipismo”. Luis Roldán, llegó de una gasolinera a la Dirección General de la Guardia Civil y se quedó con tantos fondos del Estado como para amasar un suculento patrimonio; entremedias hizo y deshizo lo que quiso, sin límite alguno.

 Los recuerdo ahora que la memoria se ha vuelto una herramienta multiusos y cada cual saca del armario del abuelo lo que le peta para acomodar su sueldo a sus creencias. Ambos, Perote y Roldán eran altos funcionarios del Estado y sus emolumentos y actividades se fueron limitando hasta que les llegó la hora de la prisión. El comisario Villarejo también fue otro dignatario del estado aunque ahora se trate de achicar sus responsabilidades. No logro saber quién protegió su carrera, si fue Mariano Rajoy y su piadoso ministro de Interior, el beato Fernández de Barcelona. O si ya trabajaba en la época de Zapatero, aquella aportación leonesa al Estado, de tan sonriente recuerdo para nuestro mundo local que no se dividía en clases sino en Leyres Pajines.

Villarejo frisa los 70 años y nació en un pueblo de Córdoba, aún tiene acento, pero me inquieta saber que fue comisario de policía en San Sebastián durante el tardofranquismo, por lo que cabe intuir que no se dedicaba solo a la lucha contra ETA. Con el Generalísimo muerto saltó a Madrid y sobreviene el silencio; a partir de aquí todo lo que hace lleva el sello de “presuntamente”. Compra, vende, chantajea, manipula unas veces como representante del Estado otras como empresario avispado, especialista en extorsiones. Tiene cintas grabadas de todos; de los de ayer en el PP y los de hoy en el PSOE. Para conversar a calzón quitado se necesita cierta confianza y hasta intimidad. A la fiscal general del Estado y a sus amigotes, entre otros, les debería caer la cara de vergüenza aunque estén blindados de piel y de jueces.

Qué magnífica cartera de clientes la de Villarejo. Magistrados, ministros, candidatos a tales y el más exclusivo y rentable, la economía que funciona. El BBVA, Iberdrola, CaixaBank, Endesa, Repsol…Cualquiera diría que tenía oficina abierta en el Ibex. Por supuesto todo es presuntamente, pero cabe la pregunta del millón: ¿cómo esta gente, que tiene pautados los minutos porque cotizan en bolsa, llegó a tratar con un patán deslenguado? Para los trabajos sucios no se elige a caballeros sino a sicarios, pero saben que dejan rastro y que no vale buscar luego al más tonto y maltrecho de la compañía para cargarle el muerto.

Quizá esté en su ADN, porque todos de un modo u otro se acostumbraron al olor a Villarejo. Como en el filme de Coppola no se trata de nada personal, son negocios. Lo personal se circunscribe a la defensa e incremento de su patrimonio.

Mientras Villarejo iba soltando sobre Rajoy y la caja b del PP que manejaba el atildado Bárcenas todo estaba bajo control, pero el mayor problema de un chantajista consiste en saber elevar las apuestas cuando se van agotando los recursos. Ahora toca el CNI y su exjefe Sanz Roldán que le dejó a los pies de los caballos. La sombra de una duda: “se les fue de las manos” el terrorismo islamista en Barcelona. Lo que necesitaban los Rufianes, agotados de genuflexiones. Los profesionales chusqueros del oficio siempre te ofrecen lo que necesitas.

Viviremos todavía muchos meses con olor a Villarejo. Es un tufo persistente que nace del Estado, no lo olvidemos, y si hay algo que aguanta es el Estado; puede cambiar de formas o de actitudes pero siempre tiene raíces muy hondas que se clavan en ese magma colectivo sobre el que crece el temor y la sospecha. Me mantengo en la insistencia por conocer cómo manipuló a los verdes de la Sociedad Suiza Ecológica para beneficio, supongo, de las energéticas.

Al menos, personalizar el delito de esta versión siglo XXI de las mafias digitales, para que podamos decir que hay vida y sufrimiento más allá de constatar que los ricos también lloran, aunque lo hagan por otros motivos. La base, siempre la misma; el color del dinero. Pongamos a Villarejo en su sitio; un delincuente que ejerce desde que asumió al Estado como domicilio fijo, presuntamente. Y los gobiernos le dieron cobijo sin presunción alguna."                  (Gregorio Morán, Vox populi, 22/01/22)

14.7.21

La Audiencia condena a Luis Pineda a 8 años de cárcel por extorsión y estafa a bancos por medio de Ausbanc, y a 4 al secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard

 "La Audiencia Nacional ha condenado a ocho años de cárcel al presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (AUSBANC), Luis Pineda, y a cuatro años al secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad, por extorsionar a entidades bancarias y empresas para que les pagasen a cambio de evitar acciones judiciales o campañas de descrédito en su contra.

En una sentencia, de 195 páginas, los magistrados de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal imponen a Pineda una pena de cinco años de prisión por un delito continuado de extorsión y otros tres por estafa, mientras que a Bernad le condenan a tres años por un delito de extorsión en grado de cooperación necesaria y otro año por el mismo delito en grado de tentativa.

 En concepto de responsabilidad civil, Pineda deberá indemnizar a un total de 13 entidades: a BBVA, con 1.524.565 euros; a Unicaja, con 904.328 euros; a Caixabank, con 24.200 euros; a Liberbank, con 1.499.918 euros; a Nissan Ibérica, con 36.300 euros; a Barclays, con 149.750 euros; a Caja Castilla la Mancha, con 332.000 euros; a Europistas, con 406.000 euros; a Cajasur, con 266.200 euros; a Cajavital, con 546.701 euros; a Bankia, con 586.850 euros; a Caja Rural del Sur, con 576.302 euros, y a Banca March, con 38.115 euros.

La Sala también condena a un año de cárcel al adjunto a la Presidencia de Ausbanc Ángel Garay y a seis meses a María Mateos, directora del departamento jurídico, ambos por un delito de extorsión en grado de complicidad.

 Por contra, la Audiencia absuelve a los otros seis acusados (la abogada de Manos Limpias Virginia López Negrete y los directivos de Ausbanc Alfonso Solé Gil, María Teresa Cuadrado, María Isabel Medrano, Rosa Aparicio y Luis María Jordana) de todos los delitos de los que estaban acusados, esto es, organización criminal, extorsión, denuncia falsa, amenazas, estafa, blanqueo de capitales y administración desleal.

Pineda y Bernad también resultan absueltos de la mayoría de los delitos por los que fueron juzgados. En concreto, en el caso del presidente de Ausbanc de organización criminal, acusación y denuncia falsa, fraude y estafa procesal y administración desleal, mientras que en el caso del secretario general de Manos Limpias queda exculpado de los dos primeros delitos y, además, de amenazas.

 La Fiscalía de la Audiencia Nacional había solicitado una condena para Pineda de más de 118 años de cárcel y de más de 24 años para Bernad, mientras que para el resto de acusados había pedido imponer penas de entre 66 y 11 años de cárcel.

Los hechos probados de la sentencia detallan la creación de Ausbanc en 1986 y cómo, con ocasión del ejercicio de acciones colectivas y como fórmula para obtener sumas dinerarias en el afán de lucro que movía a Pineda, a la vez que presentaba demandas, Ausbanc propiciaba acuerdos para la solución extrajudicial de los conflictos, unos jurídicos relacionados con el objeto de la demanda y otros económicos, planteándose de forma conjunta.

 El ejercicio de la acción colectiva, dicen los jueces, era un mero instrumento para que las entidades accediesen a las pretensiones económicas formalizadas a través de convenios publicitarios u otras fórmulas. En el caso de que aceptasen suscribirlo, aun cuando se iniciase o se siguiera el trámite por los letrados de las delegaciones territoriales, se abandonaba cualquier ulterior reclamación. 

De darse la circunstancia de que las entidades no se avinieran a los requerimientos económicos efectuados generalmente por Pineda -ya fuera porque el acuerdo publicitario supusiera un desembolso desmedido o porque el jurídico era inasumible- podía conllevar una repercusión negativa reputacional de distinta índole, bien a través de publicaciones de noticias que no respondían a la realidad o por la “difusión hiperbólica” de un acontecimiento aislado en la entidad en cuestión, incluso con la escenificación de manifestaciones a la puerta de la sede de la sede bancaria.

 Las campañas de ataque a la marca o a sus directivos se modulaban en función de si finalmente se rendían a sus pretensiones económicas, suscribiendo los convenios o retomando los que se habían dado por concluidos.

 La sentencia indica que los pagos que hacían efectivos se enmascaraban, bien como publicidad en las revistas de Ausbanc, cuyos ejemplares se distribuían de forma gratuita salvo un 2 por ciento que se vendían, bien como “estudios de mercado” que elaboraba la entidad con las quejas y reclamaciones de consumidores y reseñas de sentencias judiciales, bien mediante patrocinios y otros eventos.

 El Tribunal explica que la relación entre Luis Pineda y Miguel Bernad se inició a finales de 2012 y duró hasta 2016, cuando se cortó con motivo del procedimiento judicial que ahora se enjuicia.

 Según la Sala, como Ausbanc Consumo copaba la actuación en el orden civil contra las entidades bancarias, Pineda advirtió de que otra manera de obtener copiosas sumas de dinero era a través de los procesos penales. Para ello, estableció la fórmula aparente de colaboración con Manos Limpias que, como acusación popular, instaba o se personaba en distintos procedimientos con gran repercusión mediática.

 “Con ello, a cambio de nutrir Ausbanc de fondos a Manos Limpias que vivía en gran medida de aportaciones gratuitas, Miguel Bernad dio entrada al acusado Pineda para que se personase en procesos penales en la exclusiva idea de solicitar a investigados sumas dinerarias para acrecentar las arcas propias y del Grupo Ausbanc a cambio de instar la desimputación de los mismos o apartarse del procedimiento, siendo dicho proceder compartido por ambos, así como puesto en marcha por uno y otro”, señala.

 En esa línea, continúa, Bernad, en nombre de Manos Limpias, articulaba denuncias y en la sombra, Luis Pineda, le daba las directrices sobre el devenir de aquellas con el fin de mantener los acuerdos publicitarios o para que sus víctimas comprobasen su capacidad de actuación a fin de amilanarlos, tantos a las personas físicas como a miembros de corporaciones.

La Sala examina con detalle la treintena de actuaciones de los acusados encaminadas a obtener un beneficio de las distintas entidades con las que se ponían en contacto, algunas de las cuales se consideran como extorsión consumada por haberse llevado a cabo, otras como intento de extorsión cuando no obtenían los resultados esperados y otras que no se han considerado como delito.

 Así, el texto refleja la actuación de los acusados con la mayoría de las entidades bancarias del país (BBVA, Cajamadrid, Credit Services, Novagalicia Banco, Catalunya Banc, Unicaja, Banco Sabadell, Banco Santander, Caixabank, Liberbank, Caja León, Caja Jaén, Banco Ceiss, Barclays, Caja Castilla La Mancha, Caja de Ahorros del Mediterráneo, Cajasur, Banco Caixa Geral, Bankia, Mare Nostrum, Banca March o Citibank), empresas como Gas natural Fenosa, Nissan, Volkswagen o Europistas y procedimientos judiciales con gran repercusión mediática como el Caso Noos.

En relación con este último procedimiento, la Sala considera probado que en octubre de 2015 Miguel Bernad se reunió con el director general de la Fundación La Caixa, Jaume Giró, actualmente consejero de Economía de la Generalitat de Cataluña, con motivo de la retirada de la acusación de Manos Limpias a la Infanta Cristina a cambio de dos millones de euros.

Posteriormente, Pineda se reunió con el directivo del Banco Sabadell Gonzalo Barretino y le hizo llegar la posibilidad de retirar la acusación contra la Infanta a cambio de tres millones de euros. El directivo denunció los hechos ante la Policía.

 No consta que los acontecimientos, dice el Tribunal, “se desenvolvieran en un clima de presión del que se valieran los acusados Luis Pineda y Miguel Bernad”. Por este episodio concreto, la Audiencia absuelve a ambos y a la abogada Virginia López Negrete, que ejercía la acusación en nombre de Manos Limpias.

En su sentencia, ponencia de Teresa Palacios, la Sala descarta la mayor parte de las acusaciones de estafa y rechaza también la existencia de una organización criminal. Se trata, según el tribunal, de un delito de extorsión en donde los sujetos pasivos no tienen el perfil de persona física a los que se puede ocasionar desasosiego, angustia o temor con la puesta en peligro de su libertad o seguridad. En su caso se activaba la vulnerabilidad ante la protección “el valioso activo que representa el riesgo reputacional” .

 La Sala explica que las entidades en general y las bancarias en particular, se ven en la necesidad de tener que gestionar la reputación de la entidad, dado que es un activo con gran repercusión económica, pudiendo suponerles publicidad negativa el mero hecho de la publicación de una sentencia adversa.

 “Evidentemente, lo han de soportar dado el derecho a la información y en aras de proteger al consumidor frente a sus prácticas. Pero cuando el ejercicio de las acciones judiciales se modula según sean atendidos los requerimientos dinerarios, aparte de que revela quien así actúa que no parece que le importe mucho ni sublima al consumidor que supuestamente ha de defender a través de la interposición de demandas, se puede estar configurando una práctica extorsiva en las que las entidades se vean abocadas a sufragar unos servicios publicitarios que no requerían, a los que se pliegan concertándolos, en evitación del descrédito a que se les podía someter en ese uso desmedido del ejercicio de acciones, y lo que de repercusión pública podía representar con la incidencia negativa antes apuntada a su reputación ,que se recrudecía en los medios de publicidad de AUSBANC, indica.

 El tribunal descarta el delito de estafa en la mayor parte de los casos por cuanto se puede comprobar que en algunas situaciones se llegaba a acuerdos extrajudiciales donde por AUSBANC CONSUMO se imponían condiciones a las entidades bancarias para que cesasen en la práctica que había dado lugar a la formulación de demandas y a sentencias condenatorias, y con ello, se estaban neutralizando tales prácticas delatadas tanto en relación al procedimiento donde se llegaba a dichos acuerdos, como de futuro, y todo ello, beneficiaba al cliente de la entidad condenada.

Tampoco aprecia el delito de organización criminal en cuanto que los escritos de acusación del fiscal y de la acusación ejercida por Podemos en relación con el papel criminal de cada uno de los miembros, excepto Pineda, “son ciertamente insuficientes, a no ser aludir al conocimiento y la puesta en práctica de las distintas parcelas en las que estaban los acusados ubicados en la estructura interna de AUSBANC, siendo que cuando se aborda cada uno de los hechos que se verán más adelante, la referencia a los acusados, en varios de los supuestos es nominal, sin más añadido que haber participado o intervenido, no describiéndose los elementos fácticos de una conducta típica que hubiera podido contribuir en pro de la acreditación de la estructura criminal, solo sustentada en las funciones propias de cada uno en el organigrama de AUSBANC, incluso hasta no aparecer citados en el relato acusatorio”.

 A lo largo de la sentencia se detalla cómo, en relación con las colaboraciones con Ausbanc, se trasladaba al destinatario la idea de que, de no atenderse a dicha petición, la publicidad para la entidad no sería positiva, lo cual opera como factor inquietante en lo que a la imagen de la entidad supone, al margen de que a su pesar la entidad bancaria se mantuviera en su decisión.

 Pineda, según el tribunal, disponía “como arma arrojadiza de los medios publicitarios de AUSBANC modulando la información a su antojo, según se avengan las entidades requeridas a sus lucrativas pretensiones, distanciándose del mero papel ilustrativo e informativo de lo noticiable, para adornarlo positiva o negativamente según interese en función de que se acceda a sus demandas económicas”.  

El Tribunal fija para Pineda la pena mayor posible por el delito de extorsión, cinco años de cárcel por su actuación prolongada en el tiempo en la que se valió de la asociación sin ánimo de lucro en lo que su objeto era la defensa y protección de los consumidores para su interés lucrativo.

 “Para esa depredación, -subraya- las acciones en pro de aquellos las trasmutó en arma arrojadiza a fin de presionar a las entidades a las que demandaba o en el seno de los procesos judiciales en marcha, modulando su ejercicio, además de valerse de los medios de publicidad de AUSBANC que también atemperaba, orientando la información para desacreditarlas y con ello hacer por doblegar su voluntad, trasladando esa misma forma de operar a causas penales en las que se personó como acusación popular, que venía ejerciendo MANOS LIMPIAS, movido por ese afán lucrativo que presidía su conducta”.

 El tribunal resalta “la carencia más absoluta de las más elementales normas que debe presidir la sana conducta del que enarbola (sin éxito) actuar exclusivamente en defensa de los consumidores y usuarios, denotando más bien, que su fin primordial no es otro que, a costa de los anteriores, engrosar su propio peculio”.               (F. Sanz, Cinco Días, 09/07/21)

1.2.21

Villarejo advirtió al BBVA de que los ataques de Inda al banco se debían a la escasa inversión publicitaria en su web

 "Eduardo Inda figura como "perjudicado-espiado" en la causa Tándem o caso Villarejo que instruye la Audiencia Nacional; concretamente, en la pieza IX (BBVA), que investiga 13 años de contratación del comisario encarcelado José Manuel Villarejo con la entidad.

Como muchos otros "perjudicados" personados en este caso que está abriendo en canal la forma de operar durante décadas de varios sectores de la sociedad, Inda basó su petición de ser considerado "víctima" de Villarejo en un supuesto acceso ilícito (que se supone que no es consentido por Inda) a sus comunicaciones telefónicas durante un periodo determinado, que tendría por objeto la confección de un documento incautado a Villarejo y a su segundo, Rafael Redondo, cuando ambos son detenidos en noviembre de 2017.

El documento en cuestión son en realidad tres archivos: un informe titulado "Gossip-29.1.16-IF.doc" y dos anexos etiquetados como "Anexo I. 29.1.16.doc" y "Anexo II 29.1.16.doc". Los tres documentos están fechados el 29 de enero de 2016, y la data última de modificación es el 10 de febrero del mismo año. Villarejo se los envía a Rafael Redondo el 31 de enero de 2016, pidiéndole que los revise y se los entregue a Julio Corrochano, entonces Jefe de Seguridad del BBVA e intermediario del comisario con el banco en los negocios que compartían.

 En la portada del informe "Gossip" se especifica que éste es solicitado por el "cliente K" (BBVA) el 7 de octubre de 2015, tras haberle remitido Villarejo un "avance de 5 de octubre de 2015". Los dos primeros epígrafes ("I. Origen" y "II. Antecedentes") explican textualmente el detonante del "proyecto encomendado" (o a encomendar): un artículo de Okdiario de 30 septiembre de 2015 titulado "Francisco González perdonó 312.000 euros al ministro que le había nombrado: Rodrigo Rato". En dicho artículo se acusa al entonces presidente del BBVA, Francisco González, de haber condonado supuestamente un préstamo a Rodrigo Rato quince años atrás (en 2000). El presunto delito estaría por tanto prescrito y no tendría relevancia penal alguna; sin embargo, Villarejo lo traduce a su cliente como el inicio de una campaña mediática instigada por hipotéticos enemigos de Francisco González.

 Como justificación de la indagación que el comisario lleva a cabo sobre los posibles filtradores del contenido del artículo, en el informe "Gossip" Villarejo facilita a su "cliente K" un perfil de Inda y de su supuesta agenda de contactos. Dibuja al periodista como una persona con "poder", con incontables relaciones de doble dirección (como fuentes y como altavoces) y por eso insinúa incluso la idea de contentarle con una oferta de inversión publicitaria no "mezquina", que es como Villarejo califica el volumen de inversión que BBVA había ofertado a Inda, y que según el comisario no motiva al director de Okdiario "para dejar de publicar en contra [de BBVA]". La web okdiario.com había nacido el 23 de septiembre de 2015; es decir, siete días antes de publicar la información sobre Francisco González.

Villarejo resalta en su dossier el hecho de que, a pesar de ser un medio recién nacido, este artículo fuera "profusamente reproducido" por La Sexta, cadena de la que el periodista es colaborador habitual y que, según el comisario, actuó como "caja de resonancia" de dicha información.

 "Se detecta el inicio de la acción contra K una vez que el medio digitá (SIC) OKDIARIO.ES, propiedad del periodista EDUARDO INDA (EDI) publicara el 30/09/15 bajo la firma de FRANCISCO MERCADO…". "La SEXTA TV actuó a modo de caja de resonancia…", puede leerse en el informe del comisario.

La información de Okdiario se publica seis días antes de que Villarejo hiciera llegar el "avance" del informe a su cliente.

El artículo de ‘OKdiario’: ¿el huevo o la gallina?

El comisario, hoy ya jubilado, habla en "Gossip" de un proyecto y dossier "ya encomendado", y no de un "proyecto a encomendar". Sin embargo, no hay constancia de que se le hiciera tal encargo: no existe correo, contrato, factura o cobro que mencione nada de este asunto más allá de los correos de Villarejo a Redondo (en los que no hay interacción alguna de Corrochano).

 Esta ausencia de documentación abre el interrogante de si la iniciativa del encargo de servicios a Villarejo partió de BBVA tras el artículo de la web de Inda o si fue en realidad una argucia del binomio Villarejo-Corrochano (para el que se investigan comisiones supuestamente recibidas del comisario en forma de muebles y otros conceptos) para lograr luz verde a una nueva contratación del comisario por parte del banco. En otras palabras, ¿se utilizó el artículo de Okdiario para generar la ‘urgencia’ a BBVA de contratar a Villarejo con el fin frenar esa supuesta campaña mediática contra Francisco González? Es decir, ¿se utilizó el artículo de la web de Inda para una estrategia de automarketing del comisario?

La última contratación de Villarejo con BBVA había tenido lugar en diciembre de 2014. Después hubo dos facturas más sin el amparo de un contrato y sin relación con el tema de este informe, y el comisario no vuelve a conseguir un nuevo contrato hasta junio de 2016, apenas cinco meses después del informe "Gossip". Varios indicios apuntan a una posible actuación coordinada para incentivar una contratación y alguna otra contraprestación:

a) La situación de sequía en la que se encontraba Villarejo con BBVA y el resto de sus clientes a raíz de que su nombre y negocios fueran destapados por Público y por Javier Ayuso (El País), le impelía a ser agresivo en términos de contratación y de buscar el cobro de facturas ya emitidas. Si quería seguir manteniendo oficinas, empleados y nivel de vida, necesitaba contratar, cobrar y hacerlo, además, en España. Repatriar capitales desde el extranjero era arriesgado siendo ya el foco de todas las miradas. 

Los seguimientos comerciales quincenales que Villarejo y su equipo realizan para sus reuniones internas dan fe de su interés en activar nuevas contrataciones con BBVA, como se desprende de los archivos de "seguimiento" de septiembre de 2014 a abril de 2015 incautados a Redondo. No es hasta junio de 2016 que BBVA por fin le firma el nuevo contrato sobre "seguridad y entorno", y nada menos que por 50.000 euros al mes a cambio de "alertas diarias" e informes de 'riesgo país' elaborados con noticias de prensa y comunicados oficiales de acceso público.

 b) La estrategia de automarketing no es nueva. Son recurrentes párrafos similares sobre el "peligro de la prensa" en "informes preliminares" realizados tanto para BBVA como para otros clientes, ya se trate de información verdadera o falsa. Son tantos los ejemplos, que de recogerlos todos esta información sería interminable; a continuación, una muestra de esa estrategia a la que el propio Villarejo bautizó como "currarse el espanto" de la que ya informó Público en informaciones sobre la pieza Land.

 c) El Informe "Gossip", elaborado para supuestamente conocer la trastienda de Inda, no incluye sin embargo información relevante sobre sus negocios y que, además, es accesible para cualquiera en bases de datos públicas.

Es cuando menos curioso que el propio Inda no se haya hecho eco en su web de la totalidad de este informe "Gossip", pantalleando solo selectivamente en las ocasiones en que ha alardeado de su personación como "perjudicado" en Tándem.

 Objetivos: ¿publicidad más honorarios de protección? La fundación Zagatka

La última frase del informe "Gossip", con la que se cierra el último epígrafe ("Conclusiones"), es para afirmar que la escasa oferta de inversión publicitaria ("mezquindad", en palabras de Villarejo) por parte de BBVA en la recién nacida web de Inda ha provocado en éste la reacción contraria a la que, según Villarejo, se pretendía (que dejara "de publicar en contra" [de Francisco González]). Y le sirve al comisario para autoproponerse como "enlace" entre BBVA y Okdiario, "toda vez que el propio periodista ha comentado que no hay química con las personas del banco". Es importante recordar que la web de Inda tenía una semana de vida cuando publica el artículo contra Francisco González.

 El anexo I de "Gossip" contiene una relación de empresas y personas entre las que figuran la Fundación Zagatka -vinculada al rey emérito- y Shaphari Zanganev, la iraní que trabajó para el consorcio del Ave a La Meca. Villarejo advierte en el informe de que ambas son sospechosas de blanqueo y de que existe información sobre las mismas que circula ya por las redacciones debido a filtraciones. El informe y anexos están fechados el 29 de enero de 2016; es decir, meses después de que Villarejo se viera con Corinna Larsen en presencia de Juan Villalonga.

Sin embargo, ningún medio publica nada sobre la Fundación Zagatka hasta tres años después, y es precisamente la web de Inda la que lo hace; eso sí, citando como fuente el sumario del juzgado suizo. Pero, curiosamente, cuando publica sobre el informe "Gossip" y su personación como "víctima de Villarejo" cita la existencia de un Anexo I, pero no describe su contenido.

No se entiende muy bien el encaje del Anexo I con el contenido del informe "Gossip", cuyo objetivo supuestamente era advertir de peligros para el BBVA y su presidente. Por las fechas del dossier (enero de 2016), el objetivo de dicho anexo podría ser hacer ver a BBVA la capacidad de Villarejo de filtrar información de alto voltaje o bien hacer las veces de "aviso" de lo que podían encontrarle a Villarejo si era detenido y registrado, ya que en esas semanas el juzgado del Caso Nicolás comenzaba la investigación por la grabación ilegal al CNI y su posterior difusión, y el asunto afectaba tanto a Inda como a Villarejo. Pero tendrá que ser la investigación la que determine las razones de la inclusión en este informe "Gossip" de dicho Anexo 1.

 Más usos del informe "Gossip"

Villarejo y Asociados nunca desaprovechan la ocasión para hacer doblete o triplete, sus tejemanejes y producciones literarias siempre son multipropósito o multicliente. Así es frecuente que, en previsión de una difusión futura, un documento suyo incluya acusaciones falsas a terceros o versiones suyas de historias, aunque no vengan a cuento. Las mete cual zapato de cristal a las hermanas de Cenicienta. Es una forma como otra cualquiera de asentar leyendas urbanas con las que atacar a sus enemigos, preparar otro "encargo" o dar cambiazo a alguna historia en la que le hayan pillado.

Y este "Gossip" no es excepción: incluye inventiva difamatoria sobre Javier Ayuso y Jaume Roures, a los que describe de forma delirante como "confidentes" o "contactos" de Inda, "aunque suene contradictorio". Público y Javier Ayuso (El País) eran por entonces los únicos que desvelaban los tejemanejes de Villarejo y sus cómplices. Ayuso había sido previamente director de comunicación de BBVA entre 1997 y 2009, algo que Villarejo utiliza para intentar justificar un supuesto desencuentro entre él mismo e Inda, escribiendo que Javier Ayuso avisa a Inda de que "Villarejo ha sido contratado por BBVA para investigarle". Ayuso niega haber mantenido contacto alguno con Inda y Roures los limita a contadas interacciones y siempre por asuntos profesionales cuando Inda era director de Marca.

El uso de los medios con "apretones"

No hay más que leer dos o tres de los "informes preliminares" que Villarejo entregaba a sus "clientes" para captar que una palanca fundamental para conseguir contratar y cobrar era el uso de los medios de comunicación; y otra, su supuesta y cacareada mano en la UDEF y en la Audiencia Nacional. Tanto el juzgado del Caso Nicolás cuando lo dirigía el magistrado Arturo Zamarriego como la Fiscalía del Caso Tándem destacan la frecuencia y número de contactos entre Villarejo y Asociados y un alto número de redactores de las secciones de Interior, Tribunales y de "investigación" de diferentes medios de comunicación.

No es casualidad que el primer expediente a Villarejo del que se tiene constancia por filtrar datos de una investigación se remonte a 1979 (el dato se incluía en un documento publicado en primicia por Público). Era un caso de asesinato y el periodista fue imputado. Y tampoco es fruto del azar que Villarejo buscase poder policial y ganancias por la vía de dirigir un sindicato y asegurarse el control de la primera revista de esta organización sindical, Tribuna Policial, en la que se situó como "gerente accidental", según la base de jurisprudencia del Consejo del Poder Judicial, y que tuvo que ser clausurada en 1983 con Villarejo expedientado por un asunto grave tras, según sentencias en todas las instancias, comprobarse un "déficit" a la par que ingresos millonarios por publicidad solicitados y cobrados irregularmente a empresarios. En 1983 es precisamente cuando solicita la "excedencia"; aún está por ver si se formalizó debidamente.

Tuvo clara la estrategia. Como explica a Julio Corrochano en una conversación de 1 de abril de 2005, creaba la necesidad en el "cliente" o víctima sacando una primera noticia en un diario tipo "confidencial" de impacto limitado para, seguidamente, plantarse delante de la persona objetivo con el artículo y un relato inquietante sobre que era el inicio de una serie de filtraciones futuras en medios nacionales. Cuando se le pregunta por qué no empezar con un diario de gran tirada en aquella época (como El Mundo), Villarejo lo razona así:

"…si tú le amenazas con irse con el tema al Confidencial y el tío lo lee, y dices 'como no [como no accedas a lo que te pido], te saco en El Mundo' , y..." y entre interrupciones de Corrochano Villarejo continua con la lección...."y..y si le sacas…"  "Y si le sacas en ElMundo ya no lo puedes…"  "…amenazar con nada".

 Es decir, Villarejo presiona avisando desde digitales periféricos, pero deja margen para poder ofrecer el antídoto bajo pago. Su negocio consistía en anunciar una bomba a su cliente o "víctima" y ofrecer su desactivación por un precio en efectivo o especie; por eso, si la bomba explotaba el primer día haciendo uso de un medio grande, se quedaba sin nada que ofrecer... y que ganar."              (PIlar l. González de lara / Patricia López, Público, 14/07/20)