1.10.18
Teresa Rivero, ex-presidenta del Rayo Vallecano, viuda de Ruiz Mateos, condenada a siete años de prisión por fraude fiscal y a una multa de 17.000.000 de euros
6.4.15
La familia Ruiz-Mateos ocultaba cientos de millones en paraísos fiscales
Querían un banco
Baile de millones
Une retorcida ingeniería
2.2.15
Dos hijos de Ruiz Mateos en la cárcel de Navalcarnero
Los hermanos Ruiz Mateos han sido condenados a un año y seis meses de cárcel por un delito contra la Hacienda Pública, a un año y tres meses por un delito de alzamiento de bienes y a una multa de 1,8 millones de euros por no pagar el IVA correspondiente a la venta de un hotel, además lo que ingresaron por esa venta se desvió a una cuenta en Suiza.
La familia Ruiz Mateos está inmersa en numerosos y graves procedimientos judiciales, acumulan hasta 50 causas, todos con la misma base: ocultación de patrimonio, quiebras fraudulentas y cuentas en Suiza. De momento el patriarca del clan, José María Ruiz Mateos parece zafarse de la justicia." (El Plural, 28/01/2015)
27.6.14
Los Ruiz-Mateos tienen 900 millones en paraísos fiscales
La tercera Rumasa, en marcha
26.6.14
Ruiz Mateos es el misterioso titular de las seis cuentas en Suiza que utilizó Bárcenas
El juez Ruz cursó el 14 de mayo otra comisión rogatoria a las autoridades suizas para que pidieran al LGT Bank, antiguo Dresdner, que identificara a la “persona políticamente expuesta” que era titular de estas seis cuentas así como la documentación relativa a “apertura, apoderados, extractos, relación de ingresos, transferencias y extracciones”.
16.4.14
La corrupción... la del fútbol
La perpetuidad de Lendorio y Núñez
El Barça actual, entre Neymar y la FIFA
Las votaciones de Calderón; las recalificaciones de Florentino
La perpetuidad de Lendorio y Núñez
El Barça actual, entre Neymar y la FIFA
18.12.12
Volvía por su antiguo barrio solo para una cosa, arreglarse el cabello en la peluquería Naharros y desfilar con sus deportivos por Patraix
7.7.11
Dhul realizó ventas ficticias a Nueva Rumasa por 6,6 millones
La información que figura en el informe de situación patrimonial que ha elaborado la administración concursal de Dhul, apunta que Dhul facturó a sociedades del grupo Nueva Rumasa ventas "ficticias", que no atendían a transacciones comerciales reales y que por tanto no dieron lugar a variación de existencas.
El importe de estas ventas no reales ascendió en 2009 a 6,60 millones de euros, que se facturaron a las empresas Hoteles Incabo, Ladesar Canarias, con domicilio en las Islas Canarias.
Adicionalmente, Dhul facturó a la sociedad Pevil entre 2006 y 2008 distintos importes que tampoco correspondían a transacciones comerciales reales de aquellos ejercicios (3,10 millones en 2006; 3,32 millones en 2007 y 4,69 millones en 2008).
Los derechos de cobro resultantes de la facturación total a Pevil se compensaron parcialmente en 2008 y 2009 con cuentas a pagar a Factoring Occidental (empresas del grupo Nueva Rumasa) por importe de 869.000 euros y 3,43 millones, respectivamente." (El País, 06/07/2011, p. 23)
11.3.11
Rumasa... y Nueva Rumasa... la misma estafa
Entonces hubo quiebra, un agujero patrimonial de 259.339 millones de pesetas, según el auditor, Arthur Andersen. El desenlace de la gemela está por ver, pero su dinámica corría pareja a la de la antecesora.
Cabalgaba a lomos de tigre: incesantes compras de empresas en apuros; valoradas a altos precios; pagadas a largos plazos con recursos ajenos; sobre la confianza en que la gestión las impulsaría.
El clan se escuda en el tamaño, 400 empresas entonces, 160 ahora; 60.000 empleos entonces, 9.000 ahora. Apela al victimismo frente a los grandes, ahora Emilio Botín, antes Luis Valls Taberner.
Y reedita su heterodoxa operativa, ahora, desviando a fines distintos (autoinyección para cubrir desfases de otras compañías) dinero recaudado a los inversores teóricamente para "adquisición de empresas". De posibles engaños, alzamientos, estafas o falseamientos, que entiendan los jueces.
Económicamente, surgen tres incógnitas para otros protagonistas.
¿Por qué hasta quizá 5.000 inversores compraron pagarés de 50.000 euros (parece que en algún caso, de menor cuantía, incumpliendo más reglas) al falso holding? Les ofrecían intereses del 8%, 10% y 12%, ¡a lo Madoff! ¿No sospecharon? ¡Pero si la CNMV había lanzado siete alertas públicas! Decía Galbraith que la memoria de la especulación dura 10 años, y aquí han sido 28. ¿O tenían más fe que cálculo? ¿O su dinero era negro?
¿Por qué tanta prensa calló tanto? ¿Porque los Ruiz-Mateos repartieron 18 millones en publicidad, en años de sequía? "Tanta" no es "toda". Repasen los buenos textos admonitorios de Miguel Jiménez publicados en este diario desde febrero de 2009.
Los Ruiz-Mateos anuncian que se querellarán contra Botín, por cortarles el grifo crediticio, tras los 330 millones que les habría prestado el Santander. Con los precedentes del caso y dado el tradicional rigorismo del banco cántabro, ¿acaso no maravilla más bien que se les hubiese abierto generosamente el grifo?" (XAVIER VIDAL-FOLCH: Siempre a lomos de tigre. El País, 10/03/2011, p. 22)
21.2.11
Nueva Rumasa usó para otros fines el dinero que pidió para hacer compras
Nueva Rumasa usó el dinero que captó de los inversores para emprender una huida hacia adelante mientras la crisis golpeaba sus negocios y los bancos le cerraban el grifo del crédito debido a sus impagados y a la situación de riesgo que tenían con las sociedades controladas por José María Ruiz-Mateos.
En su folleto de venta de la primera emisión de pagarés, la empresa Carnes y Conservas Españolas (Carcesa) señalaba que destinaría el dinero a compras de empresas. Sin embargo, solo una pequeña parte del capital captado se destinó a ese fin. (...)
Sin embargo, aunque el grupo ha realizado algunas adquisiciones, se ha tratado de empresas en crisis o a bajo precio. Carcesa, que era la sociedad en concreto que prometía destinar el dinero a adquisiciones, muestra en sus cuentas de 2009 que no usó los fondos para ese fin.
Según esas cuentas, depositadas en el Registro Mercantil, Carcesa captó algo más de 70 millones de euros en pagarés ese año. En su informe, la firma de auditoría, Garrido Auditores, señala que "la sociedad ha emitido pagarés de importe mínimo de 50.000 euros que no cotizan, por lo que no necesitan autorización de ningún organismo con contenido regulado y cuyo importe nominal a 31 de diciembre de 2009 es de 70 millones de euros".
Sin embargo, esas mismas cuentas muestran que la única adquisición de empresas fue la de Queserías Menorquinas, que figuraba con un valor contable en libros de 1,7 millones de euros. Carcesa destinó parte del dinero a reducir su deuda con las entidades financieras, sobre todo a corto plazo, que pasó de 28,9 a 18,7 millones de euros entre el cierre de 2008 y el de 2009.
Del lado del activo del balance de Carcesa se observa que la mayoría del dinero fue a parar a préstamos a otras empresas del grupo Nueva Rumasa. Ahí se pierde la pista del dinero de la primera emisión, puesto que la memoria de las cuentas anuales de Carcesa no detalla qué importes se prestaron a cada empresa del grupo.
Garrido Auditores alertó sobre la cuestión: "La sociedad mantiene una parte sustancial de sus activos cedida en forma de préstamos a empresas del grupo, cuyo importe asciende a 124 millones". (El País, 19/02/2011, p. 21)
"Nueva Rumasa: ¿inversores o creyentes?. A las 5.000 familias que confiaron sus ahorros a Ruiz-Mateos bajo el aval de su palabra y al olor de altos intereses se les presenta un panorama incierto.
Nadie sabe cuántos son exactamente ni cuánto dinero han invertido. Pero lo que nadie puede dudar es que fueron, como mínimo, muy imprudentes. Invirtieron su dinero en pagarés y acciones de empresas de Nueva Rumasa que les aseguraban una rentabilidad anual de hasta el 10%, cuando los bancos y cajas, en plena crisis financiera, apenas pagaban un 3%. (...)¿Quiénes son los inversores? Nadie lo sabe a ciencia cierta. A diferencia de los de Afinsa o Fórum, no se han manifestado por ahora ni han creado una plataforma de afectados ni existe ningún registro en la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
La mayor parte de ellos son pequeños ahorradores que confiaban más en la palabra del fundador de Rumasa que en la solvencia del grupo que intentaba resucitar el imperio expropiado hace 28 años.
Un ejemplo: una mujer que, al quedarse viuda, recibió una pequeña indemnización de 80.000 euros, reunió a todos sus hijos y, de común acuerdo, decidió invertir todo su dinero en los pagarés de Nueva Rumasa, según relató el propio José María Ruiz-Mateos el pasado jueves.No es de extrañar que el empresario jerezano extienda a sus inversores esa aura de religiosidad en la que siempre ha envuelto sus actos. Los ahorradores no han invertido solo en pagarés sino que han realizado "gestos de bondad y de confianza" y defraudarles ahora resultaría un "acto deplorable". (...)
Mucha fe van a necesitar los ahorradores: las cosas no pintan bien. Hasta ahora han cobrado sus intereses, pero si finalmente se llega al concurso de acreedores serán los últimos en la cola. Gran parte de la deuda bancaria, de 700 millones, está garantizada con hipotecas sobre propiedades de sus empresas. Clesa, Dhul, Carcesa, Hibramer y Cacaolat tienen hipotecas de 240 millones como garantía de préstamos cuyo grueso concedió el Santander.
Cajasur y Cajasol han ejecutado dos propiedades, y los jueces han decretado el embargo de varias fincas. Además, Hacienda, el Fondo de Garantía Salarial y la Seguridad Social (45 millones de deuda) también cobrarían antes: son acreedores preferentes. Solo al final llegaría el turno de los ahorradores.
Para colmo, Nueva Rumasa no es realidad un holding sino una suma de empresas (muchas radicadas en paraísos fiscales) al no consolidar sus cuentas, por lo que de la deuda de sus filiales no responde el patrimonio del grupo.
Con todo, los inversores no pueden alegar que les faltó información o que el Gobierno o los reguladores no hicieron nada por prevenir esta situación. La CNMV realizó hasta siete advertencias desde que en febrero de 2009 Nueva Rumasa, arropada en una impresionante campaña publicitaria, emitió los primeros pagarés.
Además, y casi ex profeso para frenar la iniciativa de los Ruiz-Mateos, el Ejecutivo cambió la ley: desde el 14 de abril se exige que en la venta de títulos dirigida a particulares, como los pagarés, intervenga un gestor financiero autorizado que debe responder ante la CNMV.
Tras esa medida Nueva Rumasa dejó de emitir pagarés y optó por ampliaciones de capital con aportaciones desde 1.200 hasta 3.300 euros. El objetivo: volver a escapar al control de la CNMV." (El País, 20/01/2011, p. 22)
18.2.11
El imperio de Ruiz-Mateos se desmorona de nuevo tras atrapar a miles de inversores
El patriarca de Rumasa y de la Nueva Rumasa actual, en compañía de sus seis hijos varones y sin ninguna de sus siete hijas, señaló, emocionado aunque tranquilo, que se "pagará tanto el capital como los intereses" a todos los que han suscrito pagarés y participaciones de empresa, a un alto interés (hasta el 10%).
Nadie sabe cuántos ahorradores ni la cantidad invertida. La familia se negó por tres veces a dar ese dato en la comparecencia aunque en su página web Nueva Rumasa dice que son "más de 5.000 inversores". Según publicó Cinco Días, la familia ha captado unos 140 millones.
La decisión de acogerse al artículo 5.3 de la Ley Concursal, que Ruiz-Mateos atribuye a la "bestial campaña" iniciada contra el grupo y "para salvaguardar los intereses de sus clientes, trabajadores y proveedores"; les concede un plazo de tres meses para negociar con sus acreedores y evitar declararse insolvente.
Transcurrido este plazo contará con otro mes más para presentar concurso de acreedores formalmente, que a su vez prevé dos meses más de negociaciones. La decisión ha tenido lugar después de varias operaciones para captar fondos de particulares, que según datos publicadosayer por Cinco Días, alcanzarían a unos 140 millones de euros provenientes de 5.000 inversores.
En concreto, las empresas a las que afecta el recurso a la antigua ley de suspensión de pagos son Clesa (lácteos), Garvey (bebidas espirituosas), Hotasa (turismo), Dhul (postre), Elgorriaga (chocolate), Hibramer (huevos), Trapa (bombones), Carcesa (cárnicas), Quesería Menorquina (queso El Casería) y el propio Rayo Vallecano. (...)
Hay que recordar que aunque en las diversas campañas de publicidad de las emisiones para captar capital de inversores privados llevadas a cabo por la familia Ruiz-Mateos el conglomerado de 60 marcas de las que son propietarios seagrupan bajo la enseña de Nueva Rumasa, en realidad no están consolidadas como un holding, lo que significa que son independientes.
Asimismo, la gran mayoría de estas empresas están controladas desde paraísos fiscales. La CNMV había advertido hasta en siete ocasiones a los particulares para que se asesoraran bien antes decidir participar en estas operaciones.
Según sus responsables no hay ninguna razón para esta actitud de "alarma", puesto que el grupo asegura tener una valoración patrimonial de 5.900 millones, y una deuda bancaria de solo 700 millones, con una facturación de 1.400 millones.
No obstante, esa cifra se basa en valoraciones de las que se han desmarcado hasta sus propios autores, pues partían de premisas irreales.
Clesa y Dhul son las sociedades más endeudadas, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, de 2009, citadas por Efe. Clesa debía ceca de 300 millones a banca, proveedores y organismos públicos al cierre de ese año y Dhul 134,8 millones. El Rayo Vallecano acumulaba una deuda de 21,72 millones. (...)
El anuncio de la familia Ruiz-Mateos ha tenido lugar dos día después de que la Tesorería General de la Seguridad Social advirtiera de que ya ha dado muchas oportunidades a Nueva Rumasa para regularizar su situación.El organismo dependiente del Ministerio de Trabajo también ha ordenado el embargo preventivo de bienes propiedad de sociedades de la familia Ruiz-Mateos para hacer frente al impago de las cuotas a la Seguridad Social, tanto de las corrientes como de los aplazamientos que se le han concedido a la empresa.(...)
Nueva Rumasa se ha hecho conocida por las fuertes campañas publicitarias en prensa y televisión para captar capital del pequeño ahorrador mediante pagarés con alta remuneración y ampliaciones de capital que no han sido controlados por ningún organismo oficial.
"En 2009, para combatir la crisis de liquidez, realizamos cuatro emisiones de pagarés para adquirir cinco hoteles y la fábrica de El Caserío en Mahón", dice la empresa. "La diversificación estratégica y de sectores anticíclicos de Nueva Rumasa proporcionan la solidez necesaria para una evolución favorable ante eventuales cambios económicos", continúa la empresa.
Primero fueron los pagarés con una remuneración anual del 8% y una inversión mínima de 50.000 euros. En abril de 2010 se modificó la Ley del Mercado de Valores casi exclusivamente para acabar con la impunidad de estos instrumentos financieros de Nueva Rumasa y se exigió un intermediario financiero.
En ese momento, el grupo cambió de producto tras captar un importe que Ruiz-Mateos no quiere cifrar. Empezó las ampliaciones de capital, que tampoco necesitaban autorización de la CNMV, y que no prometen rentabilidad ni tienen un mercado organizado.
Dhul, que según CC OO no ha pagado las últimas pagas extras comprometidas a los 340 empleados de su fábrica de Granada, captó 30 millones y Clesa, que tampoco ha cumplido con los ganaderos durante los últimos cuatro meses, 12 millones.
Hace unas semanas, Nueva Rumasa inició la tercera fórmula: cartas a inversores en los que anunciaba pagarés de 50.000 euros emitidos por Rumanova, con el aval de Dhul y Clesa, con un tipo de interés del 10% a un año y del 12% anual, si es a 24 meses, con abono trimestral de los intereses.
Según añade hoy Cinco Días, está sociedad tiene un capital escriturado de 132.200 euros y un activo de 59.535 euros. En 2009, registró pérdidas de 681 euros a pesar de no tener ningún tipo de actividad. Dentro de una semana, el 23 de febrero, se cumplen 28 años de la expropiación de Rumasa, un aniversario que anticipa, otra vez, dificultades para el grupo." (El País, 17/02/2011)
16.2.11
Nueva Rumasa tiene impagados con la banca por valor de 76 millones
La mayoría de ellas están controladas desde paraísos fiscales y no consolidan como holding. La deuda de 76 millones es, en su mayoría, créditos con vencimientos impagados tanto a cajas como a bancos. (...)
Además, el lunes pasado se supo que Royal Bank of Scotland se había convertido en el mayor acreedor del grupo al reclamar judicialmente 37 millones, que afecta a una planta de Cacaolat en Tarragona.
Otras entidades financieras y diferentes proveedores también han iniciado procesos judiciales para reclamar deudas de Clesa, Grupo Dhul y Cacaolat, con lo que el montante total se eleva hasta los 45 millones, según informó ayer Expansión.
Según la memoria, la estimación de la facturación de Nueva Rumasa en 2010 fue de 1.494 millones. De estos, 1.013 millones corresponden a la división de alimentación, sobre todo grupo Dhul y Clesa; 117 millones a la venta y alquiler de terrenos; 112 millones a las empresas de distribución; 103 millones a las empresas de bodegas y bebidas, y 89 millones al sector turístico. (...)
Nueva Rumasa se ha hecho conocida por las fuertes campañas publicitarias en prensa y televisión para captar capital del pequeño ahorrador mediante pagarés con alta remuneración y ampliaciones de capital que no han sido controlados por ningún organismo oficial.(...)Primero fueron los pagarés con una remuneración anual del 8% y una inversión mínima de 50.000 euros. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) alertó de los riesgos de la inversión, pero explicó que la emisión tenía un formato por el que no era necesario contar con su autorización. En abril de 2010 se modificó la Ley del Mercado de Valores casi exclusivamente para acabar con la impunidad de los pagarés de Nueva Rumasa y se exigió un intermediario financiero.
En ese momento, el grupo cambió de producto tras captar un importe que Ruiz-Mateos no quiere cifrar. Empezó las ampliaciones de capital, que tampoco necesitaban autorización de la CNMV, y que no prometen rentabilidad ni tienen un mercado organizado. Dhul captó 30 millones y Clesa 12 millones.
Hace unas semanas, Nueva Rumasa inició la tercera fórmula: cartas a inversores en los que anunciaba pagarés de 50.000 euros emitidos por Rumanova, con el aval de Dhul y Clesa, con un tipo de interés del 10% a un año y del 12% anual, si es a 24 meses, con abono trimestral de los intereses.
Dentro de una semana, el 23 de febrero, se cumplen 28 años de la expropiación de Rumasa, un aniversario que anticipa, otra vez, dificultades para el grupo." (El País, 16/02/2011)
4.2.11
Ordenan el embargo preventivo de siete fincas de Nueva Rumasa
A través del auto, la juez requiere a Nueva Rumasa que abone al acreedor 1,2 millones de euros (910.573 euros en concepto de principal, 20.385 euros por gastos y 279.287 euros en concepto de intereses de demora) y ordena el "inmediato embargo preventivo de los bienes del deudor, por las cantidades expresadas, por si no se atendiera al requerimiento".
En concreto, se decreta el embargo de cuatro fincas propiedad del Grupo Dhul, dos de Clesa y una cuya mitad pro indivisa es propiedad de Alfonso Ruiz-Mateos Rivero. Las fincas están radicadas en San Roque (Cádiz), Alcalá de Guadaíra (Sevilla), Alicante, Valverde de la Virgen (León), Jaén y en los municipios valencianos de Aldaya y Picanya." (ElEconomista.es, 03/02/2011)