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21.9.24

La Audiencia Nacional condena a siete años de cárcel al ex vicepresidente Prada por la fallida Ciudad de la Justicia de Esperanza Aguirre... Espe se salva, como siempre

 "La Audiencia Nacional ha impuesto condenas de hasta siete años de cárcel a los antiguos altos cargos y responsables del Gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, entre ellos su exconsejero Alfredo Prada, por el descontrol en el macroproyecto fallido de la Ciudad de la Justicia. Los jueces imponen siete años de presidio a Prada, ex vicepresidente de la Comunidad de Madrid, y le obliga a pagar a las arcas públicas madrileñas 40 millones de euros junto con varios acusados. Los otros cuatro son condenados a penas de tres años y medio de presidio.

Junto con Prada son condenados Isabelino Baños, Alicio de las Heras, Andrés Gómez Gordo y Félix José García de Castro, todos miembros del equipo que participó en el desarrollo del proyecto. Es absuelto uno de los acusados, Mariano José Sanz, entonces subdirector general técnico del proyecto. Las condenas son ligeramente más bajas por la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas. Prada es condenado por prevaricación y malversación, y el resto como cooperadores necesarios.

La sentencia de la Audiencia Nacional relata el descontrol en la contratación de casi todos los pasos necesarios para poner marcha el proyecto. Existió una “intensa actividad de contratación” en la que los acusados, encabezados por el hombre de confianza de Aguirre, “obviaron toda previsión económica, prescindieron de cualquier estudio de costes, eludieron los controles administrativos” y adjudicaron contrato tras contrato que “se alejaron cada vez más del objeto social”.

La sentencia cuantifica el agujero malversador del proyecto estrella del Gobierno de Esperanza Aguirre: 40,4 millones de euros. Una cuantía que, según los jueces, es de “suma gravedad”. Fue ella quien, según el juicio, afirmó que había que contratar al arquitecto Norman Foster y solo eso costó “más de 13 millones de euros”, destacan los jueces. En total, más de 40 millones que forman parte de la malversación. “Tal cantidad es de una extraordinaria relevancia y ha incidido de forma clara en la producción de un daño al servicio público”.

Ninguno de los contratos que suman 40 millones de euros sirvieron “al interés público” y generaron un “evidente perjuicio”. El fracaso del proyecto, analiza la Audiencia Nacional, “se debió en gran medida a los gastos sin límite dedicados a fines que guardaban poca relación con el objeto social, gastos superfluos o inútiles en los que se empleó gran cantidad de recursos sin previsión de costes”. Estos gastos, zanja la sentencia, “esquilmaron” la Ciudad de la Justicia.

La sentencia todavía es recurrible ante el Tribunal Supremo, pero en caso de ser considerada firme implicaría la entrada en prisión obligatoria de todos los condenados, al superar sus sanciones por un único delito los dos años de prisión, aunque ninguno tiene antecedentes penales. Los jueces otorgar a Prada, entonces hombre de confianza de Aguirre hasta su caída en desgracia en Madrid por apoyar a Mariano Rajoy en la pugna interna por el poder del PP, un papel protagonista. Y denuncian que la Comunidad de Madrid gastó más dinero en promocionar el proyecto que en asegurar su viabilidad.

“La construcción del Campus pasó a ser algo secundario y Campus empleó recursos económicos muy cuantiosos en actividades de promoción y publicidad al tiempo que dichos recursos se apartaron del fin para el que se constituyó la sociedad, que no era la promoción de proyectos de arquitectura, sino la ejecución de los mismos”, denuncia la Audiencia Nacional. En algunos de esos actos, revela la hemeroteca, participó la propia Aguirre para promocionar uno de los grandes proyectos de su primera etapa como presidenta de la Comunidad de Madrid antes de empezar a encadenar mayorías absolutas.

Un “parque temático del autobombo”

El juicio quedó visto para sentencia el pasado mes de mayo con la Fiscalía haciendo definitivas sus peticiones de cárcel, hasta ocho años de prisión para Alfredo Prada, ex vicepresidente de la Comunidad de Madrid durante ese mandato de Esperanza Aguirre y máximo responsable del proyecto. Tanto él como el resto de acusados negaron las irregularidades mientras que el fiscal del caso fue claro al afirmar que el proyecto sepultó cientos de millones de euros de dinero público para poner en marcha un fallido “parque temático del autobombo”.

“Firmé lo que me pidieron”, dijo Prada a lo largo de su declaración. Fue una alegación constante entre antiguos altos cargos y responsables del Campus de la Justicia, negando irregularidades o descargando en sus superiores las decisiones controvertidas. Una de ellas fue Esperanza Aguirre, que también compareció como testigo para defender desde la primera hasta la última piedra del proyecto fallido que ahora intenta resucitar Isabel Díaz Ayuso con una nueva inversión millonaria.

“No, en absoluto”, dijo la expresidenta madrileña cuando le preguntaron por el rosario de irregularidades que, según los investigadores a lo largo del proyecto. Los imputados, dijo, no tenían ninguna obligación de darle información pormenorizada sobre cómo iba la construcción. “Era una cosa que todo el mundo estaba de acuerdo, no era una ocurrencia de Esperanza Aguirre como se dice por ahí, no se me habría ocurrido nunca”, afirmó."

( Alberto Pozas , eldiario.es, 10/09/24)

6.6.24

Anticorrupción pedirá la condena de Esperanza Aguirre por lucrarse con los trabajos reputacionales de la Púnica

 "La Fiscalía Anticorrupción no solo reclamará en el juicio oral sobre la supuesta caja b del PP de Madrid que los expresidentes Esperanza Aguirre e Ignacio González comparezcan como testigos. También solicitará durante "la fase de cuestiones previas en el juicio oral", según afirman fuentes de este Ministerio Público, que ambos sean condenados como partícipes a título lucrativo por haberse beneficiado con los servicios reputacionales personales que ejecutaba en redes sociales el conseguidor de la Púnica, Alejandro de Pedro.

 Unos trabajos de reputación que no eran abonados por sus beneficiarios sino por el Partido Popular de Madrid, supuestamente con dinero de la caja b que gestionaba Beltrán Gutiérrez, el gerente de siempre de Esperanza Aguirre en el PP madrileño, o bien con fondos públicos desde la Comunidad de Madrid con facturas "falaces", según el Ministerio Público. Por estos hechos, la Fiscalía reclamará al tribunal que tanto Aguirre como González abonen 26.000 y 28.293 euros respectivamente.

Esperanza Aguirre recibió cinco de estos informes reputacionales privados en 2012, e Ignacio González, 14. Dice la Fiscalía que al tratarse de posicionamientos privados, la Comunidad de Madrid era "consciente" de que no podía abonarlos con dinero público, y para ello ideó "falaces" métodos de abono, sin un contrato que explicitara el concepto real.

De admitirse esta petición de responsabilidad como partícipes a título lucrativo se trataría de una condena civil, como la que ya ha experimentado el propio PP por la Gürtel o la exministra Ana Mato. Una condena a título lucrativo implica que el aludido desconoce el carácter ilícito del dinero por el que se ha beneficiado y debe asumir una responsabilidad civil.

Anticorrupción ya pidió en su escrito de acusación del pasado mes de diciembre que Aguirre y González fueran partícipes lucrativos en la causa, pero el juez García-Castellón desestimó esta posibilidad la semana pasada, cuando emitió su auto de apertura de juicio oral. Ahora, la Fiscalía Anticorrupción elevará la petición en el juicio oral, para el que aún no hay fecha señalada."                (M. Á. Campos, SER, 12/04/24)

4.6.24

La absolución de Camps en el ultimo juicio vivo del ‘caso Gürtel’ deja sin castigo en los tribunales a los jefes de los ejecutivos populares más corruptos. Aznar, Rajoy y Aguirre salen también ilesos de los escándalos a cuenta de sus mandatos... nadie pudo hacer un juicio de valor acerca de la conducta de José María Aznar durante los 14 años (1990-2004) que presidió un partido financiado ilegalmente con donaciones anónimas de contratistas públicos usadas para pagar sobresueldos en b... La directora de comunicación está procesada por buscar la forma de encajar un contrato para que Esperanza Aguirre saliera guapa en las redes sociales... “No es lo mismo llevarse por delante a Bárcenas que a Mariano Rajoy”

 "Este político del PP anda metido desde hace años en un camino de la vida donde todo son curvas peligrosas. La ruina se le echó encima a cuenta de la corrupción y en breve se sentará en el banquillo amenazado de cárcel. Con la experiencia del tiempo que lleva atrapado en los juzgados, cuenta ahora a EL PAÍS que la justicia no es igual para todos: “Los jefes son intocables. No es lo mismo llevarte por delante a [Luis] Bárcenas que a Mariano [Rajoy]”.

Es solo una opinión, aunque los hechos confirman en parte su veredicto. Desde que los gobiernos más corruptos del PP comenzarán a sufrir las consecuencias de sus actos -2018, primera sentencia del caso Gürtel-, todos los jefes-presidentes de esta formación política han salido ilesos del calvario judicial.

La Justicia no ha sido capaz en todo este tiempo de penalizar la conducta de estos intocables. “Los jueces deberían preguntarse a quién beneficia la corrupción en los partidos y en los gobiernos. Y llegarían a la conclusión de que los principales beneficiados son: candidatos en campaña primero y presidentes del Gobierno después”, señala el político procesado por corrupción.

El PP, sentenciado en dos ocasiones como partícipe a título lucrativo de los delitos cometidos por la misma trama, acumula en los últimos seis años numerosas condenas por la corrupción de sus cargos públicos. Pero ningún fallo judicial ha golpeado todavía a sus principales líderes.

La última sentencia conocida sobre un caso probado de contratos amañados a favor de la red Gürtel absolvió el pasado miércoles a Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana entre 2003 y 2011. Pese a que el empresario beneficiado, y condenado, confesó los hechos -”Yo le pedí a Camps que me ayudara y él me ayudaba”- el tribunal no encontró la prueba definitiva del delito: ni Camps dio la orden de contratar ni firmó ningún documento que le pudiera incriminar. Otros funcionarios del Gobierno de Camps sí han sido condenados por estos hechos.

Muchos años antes (2012), Camps ya salió absuelto en otro juicio por supuesto cohecho en el caso de los trajes. Un jurado de nueve le consideró “no culpable” por 5 a 4. Y eso pese a que la investigación acreditó con facturas y testimonios que la trama corrupta pagó los trajes al entonces presidente y pese a que Camps no logró demostrar el pago de uno solo de los trajes. Su vicepresidente, Víctor Campos, confesó los hechos, devolvió los trajes que le regaló la trama corrupta y fue condenado por cohecho pasivo impropio a pagar una multa. Esa trama corrupta se enriqueció durante años a cuenta de decenas de contratos amañados por el Gobierno de Camps, quien dimitió antes de enfrentarse al juicio de los trajes.

Desde aquella sentencia absolutoria hasta hoy, la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Valencia han condenado a numerosos dirigentes y cargos públicos del PP valenciano, muchos de ellos colaboradores principales de Camps. Pero esos castigos nunca rozaron al jefe. Los subordinados siempre cargaron con la culpa.

Sobre esta cuestión elaboró una curiosa teoría Alberto Jorge Barreiro, magistrado del Supremo jubilado el 30 de abril de 2019. El voto particular de Barreiro contra una sentencia que rebajó la pena a Jaume Matas, ex presidente de Baleares, exponía las distintas varas de medir la culpa en casos de corrupción política: “En este tipo de estructuras jerarquizadas se da la circunstancia de que cuanto menor es la capacidad decisoria y competencial de un funcionario, más próximo suele estar a la materialización de la conducta delictiva y mayores posibilidades tiene de incurrir en la ejecución formal de la conducta típica (…) Se da así en no pocas ocasiones la grave contradicción de que la persona responsable de la acción delictiva es condenada como mero partícipe del delito y quien es mero ejecutor de los mandatos de un superior, competencial y disciplinariamente, es condenado como auténtico autor”.

Isabel Gallego, directora general de Medios de la Comunidad de Madrid durante las presidencias de Esperanza Aguirre e Ignacio González, sufre las consecuencias que denunció el magistrado Barreiro. Gallego está procesada en el caso Púnica por prevaricación y malversación. “Me acusan de malversar por contratar trabajos que la beneficiaban a ella (Esperanza Aguirre)”, indicó Gallego en el recurso para intentar librarse del banquillo. El PP de la Comunidad de Madrid se financió ilegalmente entre 2007 y 2011 a través de una caja b alimentada por empresarios contratistas. Con ese dinero se pagaron actos electorales no declarados al Tribunal de Cuentas y otros servicios para mejorar la imagen de sus presidentes.

Un dirigente autonómico, compañero de Isabel Gallego en el Gobierno de Aguirre, lo cuenta así: “La directora de comunicación está procesada por buscar la forma de encajar un contrato para que Esperanza Aguirre saliera guapa en las redes sociales. Gallego va para adelante en el juzgado mientras que la que sale guapa está en su casa”.

Las dos fiscales que investigaron durante años el caso Púnica se negaron a firmar el escrito final de Anticorrupción, redactado por un compañero que llegó después y exculpó a Aguirre. La presidenta del Gobierno regional y del PP de Madrid se libró así de un sumario donde la Fiscalía pide también cárcel para el secretario general del PP-Madrid, Francisco Granados, y para el gerente del PP-Madrid, Beltrán Gutiérrez, ambos trabajadores a las órdenes de Aguirre.

La expresidenta madrileña ha escapado, de momento, a todas las causas judiciales abiertas a su Gobierno. Su vicepresidente Ignacio González pasó ocho meses en prisión preventiva y está a la espera de juicio. Francisco Granados, exconsejero y exsecretario general del PP-Madrid, pasó 33 meses preso y está a la espera de juicio. Otro vicepresidente, Alfredo Prada, está siendo juzgado por la gestión de la Ciudad de la Justicia, una obra faraónica empantanada tras una inversión de más de 200 millones. Su consejero de Deportes y viceconsejero de Presidencia, Alberto López Viejo, fue condenado a 27 años de cárcel por el caso Gürtel, una trama que se enriqueció con cientos de contratos amañados de la Comunidad de Madrid. Directores generales y alcaldes de la etapa en que Aguirre era la jefa de todo en el PP de Madrid han sido condenados, procesados o imputados en diversas causas.

Es un balance parecido al que presenta Camps al frente del PP valenciano y del Ejecutivo que presidió. El resultado de su gestión se puede seguir a través de una decena de fallos judiciales para sacar algunas conclusiones: fueron ocho años de corrupción acreditada en casi todas las áreas del Ejecutivo valenciano que dirigía Camps. La cúpula de su Gobierno -un vicepresidente, varios consejeros y directores generales- y de su partido -secretario y vicesecretario general, gerente, tesorero- ha sido condenada en distintas causas abiertas por corrupción. Campañas electorales con Camps de candidato superaban con creces los gastos legales permitidos; muchos actos se financiaban mediante facturas falsas o pagos en b que asumían empresarios contratistas del Gobierno que presidía Camps; algunas consejerías y empresas públicas adjudicaban contratos amañados a la trama corrupta; hasta la visita del Papa se usó desde la televisión pública valenciana, dirigida por un hombre de confianza de Camps -condenado también a cárcel- para enriquecer a la red Gürtel. Pero Camps “nada sabe, nada recuerda, nada reconoce”, escribió el juez José Manuel Vázquez Honrubia, ponente de la sentencia que castigó con penas de cárcel a 18 personas entre políticos y empresarios por la financiación ilegal del PP valenciano.

El juez Vázquez Honrubia sospechó de Camps pero nada pudo hacer: “Es jurídicamente imposible emitir pronunciamiento alguno al respecto porque en este juicio comparece [Camps] como testigo, por lo que es obvio conforme al principio acusatorio formal que no puede hacerse ni un mero juicio de valor acerca de su conducta”.

Tampoco nadie pudo hacer un juicio de valor acerca de la conducta de José María Aznar durante los 14 años (1990-2004) que presidió un partido financiado ilegalmente con donaciones anónimas de contratistas públicos usadas para pagar sobresueldos en b: “Nunca supe nada, y yo digo que no existe ninguna caja b del Partido Popular, lo afirmo”. Mariano Rajoy, sucesor de Aznar, también negó conocer esa caja b que alimentó al partido durante casi 20 años: “Es absolutamente falso”.

Pero los tribunales les han desmentido en, al menos, dos sentencias. La última, de la Audiencia Nacional sobre la caja b con la que el partido pagó parte de las obras de su sede central, será confirmada en los próximos días por el Supremo. El único condenado en esa causa ha sido Luis Bárcenas, el extesorero que declaró al juez que aquella caja b funcionó con el conocimiento y consentimiento de los presidentes del partido.

En el caso de la financiación ilegal del PP valenciano, el juez condenó a quien era secretario general, Ricardo Costa, al que consideró “el hombre que está detrás”, definido como la persona que “sin intervenir en la ejecución tiene un claro dominio de la situación, teniendo como tal la posibilidad de hacerla cesar en cualquier momento”.

El hombre que está detrás no siempre es visible para los jueces. El Tribunal Supremo aceptó hace unas semanas la imputación por terrorismo del expresidente catalán, Carles Puigdemont, con el argumento de que tenía el poder suficiente para controlar los movimientos independentistas y evitar así la manifestación violenta celebrada en el aeropuerto contra la sentencia del procés. Para argumentar esta decisión, cinco magistrados del Supremo también hicieron referencia a la teoría del hombre que está detrás: “No se necesita probar la orden de cometer los delitos concretos, dado que quien está en la cabeza de la cadena también puede ser acusado por la omisión de controlar al aparato de poder, pudiendo y debiendo hacerlo”.

Aznar y Rajoy, presidentes de un partido que funcionó con una caja b y ocho millones de euros no declarados durante 20 años, afirmaron que entre sus funciones no estaba el control de las cuentas del partido. El Supremo tiene teorías, aplicadas a Puigdemont, que desmontan este intento de exculpación.

La cúpula política y policial del ministerio del Interior ejecutó entre 2012 y 2016, durante el mandato del Gobierno del PP; decenas de operaciones ilegales consistentes en la persecución del adversario político sin autorización judicial, fabricando en ocasiones pruebas falsas para atribuir delitos que nunca se cometieron. Entre esas operaciones también estuvo el espionaje a la familia de Luis Bárcenas, extesorero del PP, con la intención de robar documentos que pudieran incriminar al Gobierno de Mariano Rajoy en prácticas ilegales. Por todo ello, el juez Manuel García Castellón, ha procesado a media docena de comisarios de policía, algunos ya jubilados, al exministro del Interior, Jorge Fernández; y al exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.

Rajoy, jefe de Jorge Fernández durante el tiempo que la cúpula policial hizo trabajos sucios a favor del Gobierno que presidía, nunca estuvo investigado en esta causa. El expolítico del PP que se juega su futuro en un juicio próximo lo tiene claro: “No es lo mismo llevarse por delante a Bárcenas que a Mariano”.             (José Manuel Romero, El País, 02/06/24)

2.5.23

La interminable operación Púnica: a juicio la rama local de una trama que llega hasta la 'caja B' del PP de Aguirre

 "Un lunes de octubre de 2014 la Guardia Civil ejecutaba una de las mayores operaciones anticorrupción de la historia de España. La operación Púnica arrancaba con la detención de Francisco Granados y más de medio centenar de personas acusadas de formar parte de una red de corrupción municipal y regional asentada, sobre todo, en la Comunidad de Madrid. Casi una década después el caso acumula más de diez piezas separadas, una condena firme y tres ramificaciones a la espera de juicio. La última, hace unos días, cuando la Audiencia Nacional procesó a 21 personas por contratos irregularmente adjudicados en tres localidades madrileñas.

El caso, en realidad, había arrancado casi un año antes, cuando la Fiscalía de Suiza contactó con las autoridades españolas para explicar que habían encontrado varias cuentas sospechosas y ligadas a un político español. Meses después Francisco Granados era arrestado por orden del sexto juzgado de la Audiencia Nacional. Mano derecha de Esperanza Aguirre durante años en la Comunidad de Madrid, había dejado sus puestos en política y su escaño en el Senado meses antes por tener cuentas en Suiza desde 1999.

El estallido de la operación Púnica desveló que el problema no era solo que Granados hubiera amasado su fortuna en Suiza a espaldas del fisco español. La investigación hizo aflorar una red de corrupción que atravesaba una docena de municipios en Madrid, León, Murcia y la Comunitat Valenciana con adjudicaciones millonarias manipuladas a favor de determinados empresarios y con la financiación irregular del PP de Esperanza Aguirre de fondo.

El caso con epicentro en el Valdemoro de Granados estuvo a punto de irse a pique por un chivatazo pero finalmente se llevó por delante a media docena de alcaldes, puso a la filial española de GDF Suez en el centro de la trama de contratos amañados y sacó de las profundidades del Registro Mercantil al empresario David Marjaliza. De conseguidor de la trama a colaborador de alta gama para los investigadores, el hombre que reconoció haber quemado carros de la compra llenos de documentación comprometedora es el protagonista de la última pieza enviada a juicio por Manuel García Castellón.

El auto de procesamiento de esta ramificación del caso deja al borde de juicio a 21 personas por la adjudicación irregular de más de 30 contratos públicos a empresas ligadas a Marjaliza en Valdemoro y Torrejón de Velasco, entonces gobernadas por el Partido Popular, y Serranillos del Valle, localidad gobernada entonces por el partido independiente Unión Democrática Madrileña. La trama se quitó el corsé del ladrillo y se lanzó a captar el máximo de servicios posibles: el estacionamiento regulado, la recogida de ropa usada, la explotación de cafeterías, párquines, pistas de pádel, los comedores escolares, la grúa municipal o la asistencia jurídica del consistorio.

Según los investigadores y según ha reconocido el propio empresario, en esos años (2010-2014) David Marjaliza se convirtió en uno más en los procesos públicos de adjudicación. Influía sin mucho esfuerzo en las decisiones municipales para que sus empresas se hicieran con unos contratos que, en ocasiones, no eran muy cuantiosos pero sí garantizaban décadas de acceso a las arcas públicas. Algunas de estas concesiones estaban programadas para durar hasta 40 años. A cambio, pago de comisiones o incluso encuestas “de contenido político” para valorar la imagen del alcalde de Torrejón de Velasco por el PP.

Los datos de esta pieza separada ilustran cómo Valdemoro se convirtió en el gran feudo municipal de la trama. El ayuntamiento que dirigió Francisco Granados hasta su salto a la política regional en 2003 de la mano de Esperanza Aguirre cuenta en este caso con tres ex alcaldes en la nómina de acusados: José Carlos Boza, José Miguel Moreno y el propio Granados. Con ellos nueve altos cargos del consistorio, incluyendo varios concejales, acusados de hasta siete delitos relacionados con la corrupción política y empresarial. Entre los expedientes bajo sospecha, el proyecto de construcción de un centro comercial con bolera y gimnasio con 75 años de negocio por delante.

De Cofely a la financiación ilegal del PP

La operación Púnica pertenece a la época dorada del naming de las causas de corrupción. En la actualidad una causa se bautiza como 'Mediador' si hay un empresario que hace de mediador, o 'Cuarteles' si la trama se desarrolla en cuarteles de la Guardia Civil. Pero hubo una época de filigranas en la que la Guardia Civil o la Policía Nacional llamaban 'Gürtel' a una causa porque así se decía en alemán el apellido de Francisco Correa, o 'Pokémon' si había tantos imputados que era imposible hacerse con todos. La Púnica debe su nombre al término en latín para referirse al árbol del granado, y eso lleva directamente al PP de Madrid, su cúpula y su financiación con Francisco Granados al frente.

Hay otras dos piezas listas para juicio de la docena que llegaron a abrirse. Una de ellas ahonda en la vertiente municipal de la trama: 37 personas al banquillo, entre ellas alcaldes de Torrejón de Velasco (PP), Moraleja de En Medio (PP), Parla (PSOE), Alcalá de Henares (PP), Valdemoro (PP), Collado Villalba (PP), Móstoles (PP) y Serranillos del Valle (UDM) por adjudicaciones irregulares a la multinacional Cofely por valor de casi 224 millones de euros y con David Marjaliza nuevamente como conseguidor para que los contratos de eficiencia energética cayeran en manos de la filial española del gigante gasístico francés GDF Suez. El mayor pelotazo de la trama fueron los 60 millones que Móstoles adjudicó a Cofely con Daniel Ortiz, diputado regional del PP hasta 2016, como alcalde.

La tercera pieza, ya acabada y lista para juicio, llevó a los investigadores a las cuentas del Partido Popular de Esperanza Aguirre y al centro de su autoproclamado estanque de ranas. García Castellón propuso el pasado mes de octubre que ocho personas fueran juzgadas por la financiación irregular del PP en dos elecciones regionales y unas generales entre 2007 y 2011, aunque una parte importante estuviera prescrita. Ocho procesados entre los que está Francisco Granados, el gerente del partido Beltrán Gutiérrez y el exconsejero madrileño Borja Sarasola. Y también 71 sobreseimientos, entre ellos el de Esperanza Aguirre, que una vez más evitará el banquillo de los acusados

Según el juez, los años faraónicos de Esperanza Aguirre fueron también los años de la financiación irregular de su partido y algunas de las campañas que la encumbraron en política. En 2011 el partido afirmó ante la Cámara de Cuentas que había gastado algo menos de tres millones de euros en las elecciones regionales en las que Aguirre había doblado en votos al PSOE. La realidad era que habían gastado más de siete millones, muy por encima del límite legal, y la diferencia estaba en la 'caja B' de dinero opaco que amasaba y gestionaban Granados y Gutiérrez.

Un dinero que salió de una docena de empresas que trabajaron en la campaña y que facturaban los trabajos de forma irregular para que la cuenta real del PP no llamara la atención y sacar adelante la contratación de espacios publicitarios en prensa y radio, comprar más de 300 banderas de poliéster o una campaña publicitaria relacionada con Nuevas Generaciones, entre otras cosas. Según la investigación hubo más pero está todo prescrito: por ejemplo en las elecciones de 2007, con la inauguración bajo sospecha de la línea de Metro que a día de hoy se traga las casas de los vecinos de San Fernando de Henares.

La financiación supuestamente irregular del PP, emulando a sus primos segundos de la Gürtel en Majadahonda o Pozuelo de Alarcón, no salpicará legalmente a Esperanza Aguirre. El juez García Castellón decidió dejar a la principal beneficiada de esa financiación fuera del procesamiento en una decisión que terminó por confirmar la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. No hay pruebas, afirman los jueces, que permitan acusar a Aguirre de conocer y permitir estas irregularidades.

Todas las ramas del punica granatum

Con la trama Gürtel ya en buena parte juzgada y sentenciada, la Púnica es la que promete copar el calendario de corrupción de la Audiencia Nacional en los próximos años, y no solo por estas tres piezas separadas con auto de procesamiento ya dictado. El negocio urbanístico de Valdemoro, los trabajos de imagen de Alejandro de Pedro o los manejos de Francisco Granados en la propia Comunidad de Madrid siguen en la cola de asuntos pendientes de la Audiencia.

Las dimensiones de la causa, con varios cientos de imputados a lo largo de su tramitación, han dejado hueco para las confesiones de David Marjaliza y Francisco Granados, hilo conductor de todas las piezas y supuestos cabecillas de la trama, con el dedo del segundo apuntando sin éxito a Aguirre. Pero algunas derivadas han llevado, por ejemplo, hasta la política actual.

Fue en 2016 cuando, tal y como ha contado elDiario.es, el nuevo equipo de Gobierno de la localidad de Arroyomolinos afirmó que había descubierto a la ex concejala de Juventud destruyendo documentación que tenía guardada en tres bolsas de basura. Esa concejala es la hoy alcaldesa de la localidad pero también vicesecretaria de organización territorial del PP de Madrid, en la práctica número 3 de Isabel Díaz Ayuso y está imputada por un juzgado de Navalcarnero. Acusada de adjudicar más de 670.000 euros a un empresario del que, además, cobraba por el alquiler de un piso al doble del precio de mercado. Varios de sus familiares trabajaron, además, para este empresario."                 (Alberto Pozas, eldiario.es, 30/04/23)

18.4.23

Una empresa panameña conecta la caja b del PP de Aguirre con las mordidas del tren a Navalcarnero

 "La empresa panameña Hanalei Holdings, que un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el caso Lezo sitúa como intermediaria en el presunto pago de la mordida de 1,7 millones de euros por las obras del tren entre las localidades madrileñas de Móstoles y Navalcarnero, abonó también 100.000 euros al ex consejero delegado de la empresa pública Agencia de Comunicaciones e Informática de la Comunidad de Madrid (ICM) José Martínez Nicolás. Este excargo madrileño es uno de los procesados por la presunta financiación ilegal del Partido Popular durante la presidencia de Esperanza Aguirre.

Ni Aguirre ni su sucesor en el Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, han sido procesados por la caja b del PP madrileño. Sí ha resultado implicado el exconsejero madrileño Francisco Granados. González se sentará en el banquillo de los acusados por la supuesta comisión abonada por la constructora OHL a cambio de la adjudicación y explotación de la línea regional de tren, que contó con un presupuesto de casi 400 millones de euros de dinero público.

La conexión entre la mordida y el pago de los 100.000 euros a Martínez Nicolás se evidencia al contrastar el sumario de la pieza separada número 9 de Púnica y el del caso Lezo sobre los abonos realizados por la constructora entonces presidida por Juan Miguel Villar Mir. La investigación desarrollada por la Unidad Central Operativa (UCO) del instituto armado detectó que Martínez Nicolás disponía en Liechtenstein de un patrimonio no declarado de al menos un millón de euros. Además, los agentes descubrieron una operación de "compensación" entre Adrián de la Joya, procesado en Lezo y considerado por Hacienda como un "facilitador de negocios"; y los dueños de la compañía panameña Hanalei Holdings.

"Estrecha relación"

Esta firma se habría utilizado, prosigue la UCO en sus informes, para transferir una parte de la supuesta comisión ilegal de 1,7 millones -en concreto 1,5 millones-, al expresidente del Canal de Isabel II Ildefonso de Miguel. A este procesado la Guardia Civil le atribuye una "estrecha relación" con el expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González, que sería el último destinatario de los fondos de OHL.

El propio Martínez Nicolás, acusado por Anticorrupción de utilizar la empresa de Informática de la Comunidad de Madrid (ICM) para financiar la campaña electoral del PP madrileño en 2011, reconoció haber recibido fondos de Hanalei Holdings mientras ejercía el cargo público. Sin embargo, defendió la legalidad de estos pagos, que justificó como resultado de los trabajos que había realizado antes de ser nombrado en 2008 consejero delegado de la agencia de informática.

Para defender esta versión, Martínez Nicolás propuso que el principal propietario de Hanalei Holdings, el empresario Jesús Gil Pérez, declarara como testigo. Sin embargo, una comisión rogatoria procedente de Suiza puso que manifiesto que la panameña no solo pertenecía a Gil Pérez, vinculado a la compañía centroamericana mediante la Fundación Gibis, radicada en Liechtenstein. Otros dos empresarios españoles también formaban parte del accionariado: Heraclio López Sevillano (Fundación Cetif) y Cándido Cerón Escudero (Fundación Comedien). Este último fue el antecesor de Martínez Nicolás al frente de la Agencia de Comunicaciones e Informática de la Comunidad de Madrid.

Adrián de la Joya

La Guardia Civil destaca, en este sentido, que Cerón Escudero y Gil Pérez fueron socios en el Grupo Avanzit, en la que también participó Adrián de la Joya, también procesado en el caso del tren a Navalcarnero.

Los uniformados, en un informe de 18 de febrero de 2022, explican el recorrido concreto de las mordidas. Según este relato, el dinero salió de España en 2007 "burlando los sistemas internos de OHL" con destino a sus filiales mexicanas. Estas firmas, a su vez, transfirieron 1,7 millones a una cuenta en Suiza de la empresa panameña Lauryn Group, propiedad de De la Joya.

En una grabación del comisario José Manuel Villarejo, incluida en el sumario del caso Tándem, cuyo contenido fue adelantado por El Periódico de España, el propio De la Joya sostiene que Ildefonso de Miguel era quien guardaba el dinero de la comisión por la obra del tren entre Móstoles y Navalcarnero destinado a González. La UCO destaca, en este sentido, que unas anotaciones de Villarejo, publicadas por este diario, apuntan que De la Joya informó al comisario jubilado de que la actividad de Hanalei Holdings era en realidad una compensación entre el dinero recibido de OHL, la presunta mordida, y los fondos transferidos a Ildefonso de Miguel.

700.000 euros

Por el contrario, la versión que dio De la Joya en el juzgado fue opuesta. Declaró que tras recibir el dinero en Suiza se negó a pagar la comisión a Ignacio González y se quedó con los fondos. Pero esta explicación no convenció a la Guardia Civil, que detectó que un mismo día, el 16 de enero de 2008, Hanalei Holdings INC transfirió 700.000 euros a una cuenta opaca en Suiza controlada por Ildefonso de Miguel a través de la mercantil panameña Surtain Trading; y otros 850.018 euros a otro destinatario sin identificar.

La suma de ambos movimientos de dinero es 1.550.018 euros, lo que supone 150.720 euros menos de los 1,7 millones transferidos por OHL. Esta suma, completa la UCO, es "compatible" con la posible comisión por intermediación que habría cobrado De la Joya, que en la citada grabación de Villarejo confiesa haberse quedado con una parte de la comisión abonada por la constructora.

Por eso, los agentes consideran que la actividad de la empresa panameña Hanalei Holdings INC, que pagó 100.000 euros a Martínez Nicolás, procesado por la financiación ilegal del PP de Esperanza Aguirre, se enmarca en una operativa de blanqueo para romper la trazabilidad de los pagos de la constructora, que recibió el intermediario De la Joya, y que este podría haber compensado a los beneficiarios reales, que serían en primer lugar Ildefonso de Miguel y finalmente el expresidente madrileño Ignacio González. En sentido contrario, González siempre ha negado haber recibido una mordida de la adjudicación del tren de Navalcarnero a OHL."            (Tono Calleja, epe, 13/04/23)

20.3.23

El ex gerente del PP madrileño, Beltrán Gutiérrez, será juzgado por las trampas en las elecciones que Esperanza Aguirre ganó en 2011... no se juzga a Espe porque para ella, el delito prescribió

 "La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional (AN) ha confirmado la decisión del juez Manuel García Castellón de procesar al ex gerente del PP madrileño Beltrán Gutiérrez por un delito de falsedad electoral en los comicios autonómicos de 2011, en el marco de la pieza número 9 de la macrocausa 'Punica', donde se investiga la presunta existencia de una 'caja b' en el PP regional, informa Europa Press.

En un auto del pasado miércoles, al que ha tenido acceso Europa Press, la Sala de lo Penal rechaza el recurso de apelación formulado por Gutiérrez contra el auto dictado el 14 de octubre por el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6.

En dicha resolución, el instructor propuso juzgar a Gutiérrez y al presunto cabecilla de la 'Púnica', el ex consejero madrileño Francisco Granados, como principales responsables de la supuesta financiación irregular de esa campaña electoral, además de a otras seis personas, al tiempo que archivó para otras 71, entre ellas los ex presidentes regionales Esperanza Aguirre e Ignacio González.

Gutiérrez alegaba que, de la misma forma que el juez consideró prescritas las presuntas ilegalidades de las campañas de 2007 y 2008, los delitos imputados por los comicios de 2011 están caducados, acogiéndose al razonamiento que hizo el propio instructor, el cual estableció que las supuestas irregularidades en esa campaña electoral están prescritas para “todas las personas que hayan sido declaradas judicialmente investigadas con posterioridad al 24 de septiembre de 2016”.

El ex dirigente 'popular' argumentaba que, aunque García Castellón identificó como fecha clave su comparecencia como investigado del 11 de febrero de 2016, “ello no fue así, siendo su primera imputación y declaración judicial por los posibles hechos delictivos relativos a las elecciones del año 2011 el día 13 de marzo de 2017”.

La Sala fija igualmente que el delito imputado a Gutiérrez por las elecciones de 2011 prescribiría a partir del 24 de septiembre de 2016, coincidiendo asimismo con el magistrado en que el ex gerente madrileño fue citado a declarar formalmente antes de esa fecha mediante una providencia del 11 de febrero de ese año.

Gutiérrez esgrimía que su primera imputación y declaración por los posibles hechos delictivos relativos a 2011 se llevó a cabo con posterioridad, el 13 de marzo de 2017, ya que con anterioridad, en 2016, había sido citado por un delito de blanqueo de capitales.

Los magistrados señalan en su resolución que en su declaración ya fue informado sobre los hechos concernientes a la financiación de la campaña electoral e interrogado por eso. No obstante, indican que “esta trascendental discrepancia a la hora de aplicar el instituto de la prescripción ni puede ni debe ser sustraída al debate ante el órgano enjuiciador”.

Según el relato judicial, aunque la cuenta electoral de 2011 registró unos costes de 2,9 millones de euros --los declarados ante la Cámara de Cuentas--, los gastos totales que para el PP de Madrid supusieron las elecciones municipales y autonómicas ascendieron a 6,8 millones."              (eldiario.es, 17/03/23)

8.2.23

Hay desastres naturales... inevitables... y los del PP: La Comunidad de Madrid, para reducir costes, no utilizó técnicas que habrían evitado la tragedia de la Línea 7B de Metro

 "Una de las preguntas que afloran en la problemática de las obras de la Línea 7B de Metro de Madrid en San Fernando de Henares es la responsabilidad que pudiera tener la constructora Dragados, adjudicataria del proyecto y empresa perteneciente al Grupo ACS, es decir, de Florentino Pérez.

El diciembre de 2016 el gobierno de Cristina Cifuentes publicó una orden por la que se acordó «1) Declarar a Dragados, S.A., contratista de las obras ‘Construcción de la Infraestructura de la Prolongación de la Línea 7 de Metro de Madrid a Coslada y San Fernando de Henares’, responsable de los daños y perjuicios derivados de los vicios ocultos detectados en las referidas obras; 2) Reclamar la cantidad de 15.067.861,30 € en concepto de indemnización por los daños y perjuicios acreditados y cuantificados a fecha de la resolución derivados de los vicios ocultos de las obras referidas, sin perjuicio de posteriores reclamaciones una vez cuantificados los importes correspondientes a las actuaciones que, derivadas de los vicios ocultos detectados, actualmente se encuentran en ejecución».

Dragados impugnó esa orden ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), tribunal que dictó sentencia el 9 de enero de 2019.

El contenido del recurso de Dragados es interesante porque, entre otras cosas, señala que documentos clave del expediente de las obras de la Línea 7B de Metro, que debían estar depositadas en la Comunidad de Madrid habían desaparecido o extraviado.  

La constructora señala que «el expediente está incompleto y los documentos que no obran al mismo son esenciales, y resultarían determinantes en la decisión del expediente correspondiente, tanto si existen (a la vista de su contenido) como si finalmente se confirma que no existen, o que se han extraviado».

El primero de los documentos presuntamente extraviados o desaparecidos es el «Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares» (PCAP) de 2004, documento clave porque en él se determinaba el régimen de la responsabilidad que pudiera derivarse.

El segundo documento era el encargo de la Comunidad de Madrid a la empresa Intecsa-Inarsa de la redacción del proyecto de 2006 por el que se modificó el trazado de la ampliación de la Línea 7.

Tras la decisión política del gobierno de Esperanza Aguirre de llevar el Metro al Hospital del Henares, la empresa Madrid Infraestructuras del Transporte (MINTRA) supervisó y aprobó el Proyecto Modificado que implicaba, evidentemente, el cambio del trazado inicial y dar una mayor profundidad a la excavación.

Por otro lado, Dragados insiste en su recurso en que las aguas que provocaron el movimiento del terreno que derivó en la situación actual se comenzaron a filtrar a través de uno de los pozos. Esto es grave, puesto que el diseño de dichos pozos era permeable y «no es un método apropiado para configurar una obra como impermeable, mientras que sí existen otras técnicas que permitirían obtener dicha impermeabilidad, pero éstas resultarían más costosas para MINTRA, motivo por el cual se han configurado el pozo y el túnel como permeables, a pesar de que no resultase adecuado para las características del terreno […] para lograr la impermeabilización existen técnicas que MINTRA, para reducir costes, decidió no utilizar».

Además, los daños se produjeron por deficiencias del propio proyecto, tanto el de 2004 como el de la Línea 7B de 2006, puesto que no contenían los tratamientos adecuados a la problemática geotécnica e hidrogeológica, en su caso, de modo que si parte de la documentación que forma parte del proyecto identifica ciertos materiales y la parte que define la obra a ejecutar no lo tiene en cuenta, lo que constituyó un defecto del proyecto."                (José Antonio Gómez , Diario16, 08/02/23)

2.2.23

La Comunidad de Madrid hunde San Fernando de Henares y humilla a sus vecinas... Esperanza Aguirre licita las obras con la empresa pública-privada Mintras, de Gallardón, bajo investigación en el sumario de la Púnica... concedida a Dragados, la constructora de Florentino Pérez... Un año después empiezan a surgir las primeras grietas en las viviendas... nadie informó de que no se podía realizar ese tipo de obra debido a la composición del suelo y los acuíferos... La naturaleza kárstica del sistema subterráneo impide que puedan descartarse subsidencias y colapsos

 "(...) Aguirre, paella, chocolate y la Púnica

Todo empieza en 2006, cuando Esperanza Aguirre anuncia un nuevo trazado de la línea 7B de metro, cuyas obras habían comenzado en 2004, que incluye dos paradas no contempladas en el original: Henares y Hospital del Henares. En 2020, cuando este medio entrevistó a Antonio Rus, trabajador de metro del sindicato Solidaridad Obrera, no dudó en afirmar que “Aguirre utilizó la estación de Hospital del Henares para ganar votos en las autonómicas de 2007”. La estación se inauguró con una paella, chocolate y conciertos a los que acudieron 2.000 personas menos de un mes antes de las elecciones.

La licitación de estas obras dependía de la empresa público privada Mintra, creada por Gallardón para licitar obras en el Metro y evaluar los impactos. A pesar de que ya no existe, Mintra se encuentra bajo investigación en el sumario de la Púnica. Las obras de la ampliación 7B fueron concedidas a Dragados, la constructora de Florentino Pérez. Un año después de la inauguración, en 2008, empiezan a surgir las primeras grietas en algunas de las viviendas.

 Para entender lo que está sucediendo bajo el suelo de San Fernando, Escribano recurre a la imagen de un queso gruyere. “San Fernando tiene una serie de acuíferos que recorren el subsuelo. Con la ampliación de la línea 7B hubo que desviar un gran acuífero. Imaginemos que el subsuelo es como un queso gruyere, lleno de agujeritos que están llenos de materiales hipersalinos. Si no los tocas no pasa nada, pero al desviar el agua, que está cargada de sales, estas capas salinas comienzan a degradarse junto al metro”. La solución que comenzaron a aplicar los técnicos de la Comunidad de Madrid fue usar colectores de agua, que son como pajitas que succionan el agua de los alrededores del metro y la arrojan a otras zonas. “Pero la presión con la que corría el agua era mucho mayor de la que esperaban y acabaron reventando los colectores, inundando de agua que era muy salina, casi un disolvente, todas las zonas de alrededor del tramo del metro”, continua Escribano.

Otra de las soluciones que han aplicado varias veces durante estos últimos años han sido las ya mencionadas inyecciones de cemento para tratar de solidificar el terreno y desplazar el agua de las zonas afectadas. “En 2011 se hacen las primeras acciones de inyección, se repiten en 2013, 2016, 2018 y ahora, lo cual siempre provoca el mismo resultado, que nuevas áreas se vean afectadas. El agua es como una gigantesca mancha de aceite expandiéndose por debajo de todo el municipio y hundiéndolo”, cuenta Escribano.  

 En 2008 se publica un Estudio de seguimiento hidrogeológico de la Línea 7 de Metro de Madrid por un convenio de colaboración entre la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Politécnica de Madrid en el que los profesores Pedro Martínez y Eugenio Sanz afirman que “la presencia de agua o de humedad detrás del revestimiento del túnel [...] conlleva una reducción del 28% del volumen, y por tanto la creación de huecos, ocasionando riesgo de colapso”.

 "Estudio de Seguimiento Hidrogeologico de La Linea 7 Del Metro de Madrid. 2008"

 Entre las conclusiones y recomendaciones del informe destacan que “es importante tener en cuenta que con el tiempo estos materiales sulfatados van a seguir alterándose por lo que es imprescindible el anteriormente citado estudio geotécnico, así como la vigilancia a largo plazo de la zona [...] La naturaleza kárstica del sistema subterráneo impide que puedan descartarse subsidencias y colapsos”.

Manolo Fernández, maquinista de metro desde hace 40 años y miembro del sindicato Solidaridad Obrera, que ha llevado durante estos años los conflictos laborales ligados a la seguridad en este tramo, se pregunta por qué nadie informó de que no se podía realizar ese tipo de obra debido a la composición del suelo y los acuíferos. Hasta 2016 no llega el primer informe propio de la Comunidad de Madrid que señala que, efectivamente, “se dejó transcurrir un tiempo excesivo desde que se manifestaron los primeros problemas y por ello el proceso de disolución y degradación del terreno evolucionó hacia extremos difícilmente reversibles”.

 “Hasta los propios operarios de las obras reconocen que no pueden saber hasta dónde llega el cemento que están echando con las inyecciones ni a dónde desplazan el agua”, comenta Escribano. “Las licitaciones de estas obras se hacen a través de la empresa público privada Tragsa, que se los está adjudicando a la empresa Kronsa. Las obras han provocado numerosos cortes de luz y agua a los vecinos. Han dañado tuberías de gas con los vecinos dentro de las viviendas. Y han tenido que ser los propios vecinos quienes han tenido que avisar a las autoridades porque olía a gas en sus casas”.

“Después de siete cierres desde su apertura, ahora el metro está cerrado desde agosto y no se prevé que abra hasta finales de mayo. Son obras y obras y obras. Esto es dar dinero público a empresas privadas de manera bárbara sin que sirva de nada”, comenta Fernández. Desde Solidaridad Obrera reclaman que las estaciones del tramo se cierren para siempre y que, en caso de que fuera necesario se hiciese un metro ligero en la superficie. “Estábamos moviendo trenes con viajeros en estaciones que se hundían”. 

Daños y secuelas en el cuerpo

Nines ha tenido que ir a urgencias por el estrés y la ansiedad por no saber cuándo tendrá una casa propia a pesar de haber pagado la suya. También se le complicó un posoperatorio del ojo por la falta de reposo. Ansiedad es la palabra que repiten casi todas las vecinas entrevistadas.

De las familias desplazadas hay personas de más de 80 años que han tenido que aclimatarse a su nueva vida en el apartahotel del polígono industrial. “Yo tengo una hija de cinco años que también lo está viendo y viviendo a su manera, ven la realidad bajo su prisma, y ella me preguntaba que a dónde iban a llevar los Reyes Magos sus regalos a sus amigos desalojados”, comenta Casado.

Poner el cuerpo tampoco es gratuito. Ni económicamente ni en salud. Después de 20 minutos dando detalles pormenorizados y técnicos de lo que ha sido esta lucha de 15 años, cuando desde El Salto le preguntamos qué tal está, el ceño fruncido que ha mantenido durante la entrevista se deshace y su voz se quiebra aguantando las lágrimas. Llora sin ellas, con la voz y la cara, mientras cuenta que “para entenderlo hay que vivirlo. Te cambia la vida. Para la parte en la que estamos al público y salimos a pelear te pones la coraza, pero cuando llegas a casa o a tu portal vas y te rompes, te cuesta mucho. Cuesta separar lo personal de la pelea”.

Toda la ayuda psicológica que la Comunidad de Madrid ha brindado a las vecinas son dos profesionales que les atienden semanalmente en grupo, sin atención pormenorizada. Igualmente han abierto una oficina pública para los afectados, “pero no sirve para nada. Llegas cuentas tu problema y te dicen que pasas a una lista de espera y ya, solo sirve para frustrarte más”, comenta Casado mientras camina frente a la cristalera transparente de la oficina.

Víctor Yangüez, vecino de 19 años, también ha sufrido las consecuencias de poner la cara en la lucha. Vivía en una casa que derribaron en mayo y ahora está con su familia pagando un nuevo alquiler además de la hipoteca que pagaban porque aún no han recibido ninguna indemnización. Víctor apareció en un vídeo de Tiktok que se viralizó denunciando la situación del municipio. A las horas el medio subvencionado por la Comunidad de Madrid OKDiario elaboró un perfil señalando al joven, lo cual derivó en un acoso mediático y en redes de miles de perfiles atacándole. 

“Nosotros buscábamos la presión mediática para ver si se ponen las pilas para poder solucionar este problema y que todo el mundo sepa que no hay nadie al volante de esta situación”, relata Yangüez a El Salto. “Pero claro que te afecta, son bulos contra mí, gente criticándome, perfiles cercanos al Partido Popular. Aunque estoy bien, pero al daño psicológico de perder la casa se le suma el de que te ataquen”.

 “La Comunidad de Madrid cuando tiene un problema encima de la mesa y ve que no nos puede doblegar  descuelgan el teléfono y llaman a sus medios afines para poner en marcha la máquina del fango”, comenta Escribano. Para responder toda esa ofensiva de bulos contra el joven, su propia madre y otros vecinos utilizaron las redes sociales para mandar mensajes de apoyo y visibilizar que estaban orgullosos de él. “Lo único bueno de todo esto es la unión que se está generando en el municipio. Vecinos que hasta ahora no nos conocíamos, somos uno. Vamos a ganar por eso”, añade Casado.

Un Plan Integral y organización vecinal

El 16 de diciembre de 2021 se aprobó en la Asamblea de Madrid un Plan Integral para los afectados por las obras del metro de San Fernando. Una Proposición No de Ley (PNL) hecha a medida que fue diseñada y consensuada por todos los vecinos de la Plataforma junto con los partidos de la oposición. Sin embargo, el 23 de diciembre del mismo año, durante la sesión de apelaciones a la PNL, el PP y Vox votaron en contra de su aplicación y quedó bloqueada. “Es un cuerpo sin vida, lo que pedíamos era que si te tiran la casa, haya unas condiciones mínimas de realojo, si tu casa tiene grietas o sufre otros daños, que se expedienten debidamente para que se puedan reclamar patrimonialmente, que se tenga en cuenta en las reparaciones las viviendas devaluadas, porque al final todo el municipio se ha visto afectado por esto. Que se restauren los servicios públicos perdidos . Que todos los comerciantes que han perdido su negocio reciban el dinero correspondiente por lucro cesante”, reclamen desde la Plataforma.

El Salto ha consultado al gabinete de prensa del Ayuntamiento de San Fernando de Henares, cuyo alcalde es Javier Corpa, del PSOE, y desde el mismo han declarado que denuncian “la total falta de interlocución política por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid”. Señalan que el alcalde ha enviado numerosas cartas al Consejero de Transportes e Infraestructuras, David Pérez o a la propia Ayuso, sin respuesta.

La única interlocución entre Comunidad y Ayuntamiento se dio a través de una Mesa Técnica, montada en 2019 en la que ambas instituciones enviaron técnicos para tratar de solucionar el problema. Escribano cuenta que “desde que nos empezamos a organizar y hacer crecer la Plataforma según se agravaban los problemas, la Comunidad de Madrid cesó cualquier línea de diálogo porque no saben qué decir. Están improvisando. No dan información porque no la tienen”.

Desde el Ayuntamiento señalan que el propio consistorio no tiene mecanismos ni herramientas para atajar los problemas derivados de las obras del Metro, que dependen enteramente de la Comunidad. En apoyo de la Plataforma y los vecinos afectados están poniendo sus recursos técnicos para la elaboración de informes propios y ofreciendo las estructuras de atención y ayuda social para las personas damnificadas.

Mientras tanto, a falta de soluciones institucionales, los vecinos siguen organizándose y creando asociaciones para contratar a grupos de abogados que les permitan pelear por la vía legal las indemnizaciones que no están llegando."                  (Álvaro Lorite, El Salto,  22 ene 2023)

18.1.23

Un centro universitario del Gobierno de Madrid fichó a un juez mientras instruía casos clave de corrupción del PP

 "El juez de la Audiencia Nacional Alejandro Abascal impartió clases en un centro universitario –el Cardenal Cisneros– propiedad del Gobierno de Madrid mientras actuaba como magistrado de refuerzo en la instrucción de casos vinculados al PP: Púnica, cuya clave reside en la supuesta financiación ilegal del partido en la Comunidad de Madrid; Lezo, donde como principal investigado aparece Ignacio González, expresidente regional y antiguo delfín de Esperanza Aguirre; y Kitchen, centrado en el espionaje a Luis Bárcenas, extesorero nacional del partido.

La gestión del centro universitario –y así lo especifica también su página web– “depende de la Fundación Universitaria Fray Francisco Jiménez de Cisneros”, a cuyo frente se sitúa Enrique Ossorio, vicepresidente y consejero de Educación de Madrid. Entre 2007 y 2011 Ossorio fue gerente de una fundación, Dos de Mayo, que en sus averiguaciones sobre la financiación del PP ordenó investigar el primer juez instructor de Púnica, Eloy Velasco. (Puedes consultar aquí las autorizaciones de compatibilidad otorgadas a Abascal por el CGPJ, aunque falta la última, fechada en agosto de este año y disponible en la web del órgano de gobierno de los jueces). 

 La Comunidad de Madrid ejerce en Púnica y en Lezo la acusación particular, lo cual no le impidió rendir en mayo de este año homenaje a Esperanza Aguirre con el encargo de un retrato oficial cuando aún estaba imputada en el primero de los dos casos citados. Abascal ha declinado pronunciarse sobre el asunto, ofrecer información y responder a la pregunta de si considera que su nexo con un centro universitario propiedad del Gobierno de Madrid podría lesionar la apariencia de imparcialidad.

Miembro de la mayoritaria y conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM) y candidato del PP a un asiento en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hasta que ese mismo partido bloqueó en noviembre de 2018 la renovación del órgano, Abascal fue nombrado juez sustituto del juzgado central de instrucción número 1 el 1 de julio de 2021. Una hermana suya es asesora del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid,

Los dos años anteriores y desde el 14 de febrero de 2019, había desempeñado en el juzgado central 6 el puesto de magistrado de refuerzo de su titular, Manuel García Castellón. La última prórroga de seis meses para ese destino fue aprobada por el CGPJ el 22 de diciembre de 2020.

A punto de acabar 2019, el CGPJ autorizó el 18 de diciembre de aquel año su incorporación como docente al Centro de Enseñanza Superior Cardenal Cisneros. Prorrogada la declaración de compatibilidad en tres ocasiones (2020, 2021 y 2022, puedes consultarlo aquí), Abascal comenzó su relación laboral con el Cardenal Cisneros como profesor de Derecho Procesal en enero de 2020. Y, atendiendo al panel de profesores que muestra la web del centro, la ha mantenido al menos hasta el pasado mes de junio.

El 11 de agosto, la permanente del CGPJ renovó para el curso 2022-2023 su compatibilidad como profesor del Cardenal Cisneros, pero un error material obligó a ratificar el acuerdo en septiembre. Aunque su nombre y su fotografía permanecen en su web, quien atendió la semana pasada la llamada a la centralita del centro aseguró que Alejandro Abascal no está impartiendo clases este cuatrimestre.

Como ya en 1997 señalaba su reglamento interno, el Cardenal Cisneros nació con la Comunidad de Madrid como “entidad titular del mismo”.

Un patronato con poderes en la contratación

Constituida en junio de 1998, la presidencia de la fundación recae siempre sobre el consejero de Educación de Madrid, puesto que desde 2019 ocupa Enrique Ossorio, también ahora vicepresidente del Gobierno regional.

Entre las funciones del patronato de la fundación –según consta en el decreto por el que quedó constituida en 1998 y a la que su web define como entidad del "sector público madrileño, de naturaleza jurídico privada"– figura “la aprobación de las propuestas de contratación del profesorado del Colegio [Cardenal Cisneros]”. A través del portal de transparencia, este periódico pidió en septiembre a la Consejería de Educación de Madrid información sobre contratos del centro universitario. La Consejería inadmitió la solicitud e indicó que lo referido al Cardenal Cisneros debía dirigirse al centro, que posee "personalidad jurídica" propia.

Portavoz del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, Enrique Ossorio fue jefe de la actual presidenta durante dos años: entre 2015 y 2017, cuando Ossorio ostentó la portavocía del PP en la Asamblea regional.

Consejero de Hacienda en el Gobierno de Ignacio González, Ossorio había sido entre 2007 y 2011 gerente de la Fundación Dos de Mayo, entidad que, como publicó infoLibre, ordenó investigar el primer instructor del caso Púnica, el juez Eloy Velasco. En marzo de 2017, Velasco pidió a la Agencia Tributaria (AEAT) la remisión del modelo 347 de la fundación –la lista de ingresos y pagos anuales superiores a 3.000 euros– correspondiente al cuatrienio 2007-2010. Abascal, que en marzo de 2016 fue designado magistrado de refuerzo del juzgado de instrucción 6 de la Audiencia Nacional, ya no desempeñaba esa tarea cuando Velasco dictó el auto sobre la Fundación Dos de Mayo: en diciembre de 2016, el CGPJ había acordado no renovarle esa encomienda de refuerzo en el juzgado 6. Durante dos años –hasta febrero de 2019–, quedó así al margen de los casos Púnica y Lezo.

Las fuentes jurídicas consultadas aseguran que en el sumario de Púnica no hay rastro de documentación sobre la Fundación Dos de Mayo más allá del referido auto de Eloy Velasco. Todo lo concerniente a esa entidad entró en el limbo. Presidida ahora por Isabel Díaz Ayuso en su condición de presidenta de Madrid, la fundación permanece congelada desde 2014: no es posible disolverla porque para ello resulta imprescindible conocer sus cuentas anuales. Y en 2011 dejó de presentarlas.

En su informe previo al carpetazo de la pieza de Púnica relativa a la financiación del PP madrileño, la PS9, Anticorrupción introdujo de forma escueta el nombre de la Fundación Dos de Mayo. Firmado en solitario por el último de los tres fiscales presentes en la causa, Alejandro Cabaleiro, el escrito se limitó a recordar que la Guardia Civil había solicitado en su día datos tributarios de la entidad “al haber detectado dos transferencias [procedentes de la extinta Caja Madrid] por importe de 4.550.000 euros y de 1.862.760 euros en los años 2008 y 2009, existiendo también vínculos entre esa fundación y el Partido Popular”.

Cuando se conoció aquel informe de la UCO en 2017, Ossorio afirmó tajante que la Fundación Dos de Mayo no le había dado “ni un céntimo” al PP mientras él fue su gerente.

El supervisor de la investigación sobre el hermano de Ayuso

Destinado el 1 de julio de 2021 en comisión de servicio por el CGPJ al juzgado de instrucción 1 de la Audiencia Nacional, en marzo de este año trascendió que, por reparto, le había correspondido supervisar como juez de garantías la investigación que desarrolla la Fiscalía Europea sobre un contrato de emergencia de la Comunidad de Madrid: el que, adjudicado para la compra de mascarillas durante la pandemia, reportó al hermano de Isabel Díaz Ayuso una comisión superior a 230.000 euros. Es Abascal quien debe vigilar que los derechos fundamentales de cualquier persona implicada en el caso no se vean afectados.

Su actividad actual queda así al margen de la desarrollada por García Castellón, uno de cuyos hijos trabaja como letrado del servicio jurídico de la Comunidad de Madrid. El titular del juzgado de instrucción 6 de la Audiencia Nacional cerró en octubre la pieza sobre la supuesta financiación ilegal con un auto que exonera a Esperanza Aguirre y a otros 70 imputados. García Castellón sostiene que no se ha podido acreditar que Aguirre tuviera conocimiento de que se utilizó dinero público para financiar al PP.

Hace dos semanas y en contra de la petición de la Fiscalía Anticorrupción, García-Castellón rechazó también la reapertura del caso Kitchen. El magistrado no considera penalmente relevantes los audios destapados por el diario El País y que desvelan cómo el ahora excomisario José Manuel Villarejo y la entonces número 2 del PP, María Dolores de Cospedal, tejieron una estrategia para desactivar las investigaciones sobre la caja B iniciadas al difundirse los papeles de Bárcenas. Los audios –sostiene el ministerio público– hacen referencia a que pudo haber "conocimiento y seguimiento" de la Operación Kitchen por parte de Mariano Rajoy y Cospedal. En cambio, García Castellón considera insuficientes los indicios que aportan tales grabaciones, a las que define como “troceadas, descontextualizadas y de ignota procedencia”.

Galardonado en 2020 por el entonces ministro de Justicia Juan Carlos Campo con la Cruz de San Raimundo de Peñafort por su “mérito extraordinario”, Alejandro Abascal estaba destinado en 2018 a convertirse en miembro del órgano de gobierno de los jueces, el CGPJ. El juez habría pasado a ser uno de sus vocales de no haberse difundido en noviembre de aquel año un whatsapp donde el entonces portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, anunciaba a los suyos que tras la renovación del CGPJ el partido seguiría controlando “desde detrás” la Sala Penal del Tribunal Supremo. Es decir, la única competente para enjuiciar a diputados, senadores y miembros del Gobierno. Publicado por El Español, aquel mensaje desató un escándalo político. A partir de ahí, el PP decidió bloquear el relevo de miembros del CGPJ, cuyo mandato lleva ahora cuatro años caducado y donde los vocales conservadores, que suman mayoría, se han negado durante meses a designar a dos nuevos integrantes del Tribunal Constitucional (TC). Ahora tales vocales buscan acelerar los nombramientos del TC antes de que el Gobierno modifique la normativa vigente con el objetivo de acabar así con el bloqueo. Tal reforma legal está pendiente de que el Constitucional dictamine este lunes si, como reclama el PP en un recurso de amparo, paraliza o no su tramitación parlamentaria. El ponente al que ha correspondido elevar propuesta al pleno del TC es Enrique Arnaldo, elegido a propuesta del PP y con una trayectoria plagada de baches."                     (Alicia Gutiérrez  , InfoLibre, 18 de diciembre de 2022)