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20.5.14

Patada de Villalonga a la familia Aznar: ha asesorado a Peter Lim para arrebatar el Valencia CF a Cerberus

"Peter Lim, el inversor asiático que ha logrado llevarse el gato al agua en el proceso de venta del Valencia Club de Fútbol, ha contado con un aliado de excepción: el ex presidente de Telefónica Juan Villalonga

 Conectado hace tiempo con círculos de inversores en el sudeste asiático, especialmente en Singapur, Villalonga ha vuelto a aproximarse a una operación en torno al Valencia, al frente del que llegó a estar durante dos semanas, y del que se marchó con una millonaria indemnización concedida por Juan Soler, por entonces principal accionista del club.

Además de por este último detalle, el escenario llama la atención por el hecho de que en la compra del Valencia también estaba interesado el fondo oportunista Cerberus, para el que trabaja José María Aznar Botella, hijo del ex presidente del Gobierno José María Aznar, cuya amistad con Villalonga fue determinante para que el ejecutivo ocupara la presidencia de una Telefónica recién privatizada, allá por la segunda mitad de la década de los 90.

No obstante, la relación entre Villalonga y los Aznar hace tiempo que no atraviesa su mejor momento. Es más, se ha ido deteriorando desde que el ejecutivo salió disparado de la presidencia de Telefónica, a raíz de situaciones como el cobro de millonarias ‘stock-options’ diseñadas por la cúpula que presidía, y también su azarosa vida personal.  

La figura de Villalonga se ha asociado en alguna ocasión con el proceso de venta del Valencia, aunque las informaciones apuntaban a la posibilidad de que el ejecutivo encabezara alguna de las ofertas para hacerse con la mayoría de las acciones del club.

En este caso, el ex presidente de Telefónica ha optado por permanecer en un segundo plano y hacer lo que mejor ha sabido y más éxito le ha dado en los últimos tiempos: una labor de comisionista.  

Su conocimiento de la situación del Valencia, junto con el hecho de haber trabajado para ya para Government of Singapore Investment Corporation (GIC), el fondo soberano de Singapur, país de origen de Lim, han sido determinante para que ambos decidieran hacer equipo en busca de una operación que va más allá de lo futbolístico.

El principal interés de Peter Lim se centra en las operaciones inmobiliarias asociadas a la construcción del nuevo estadio del Valencia, cuyas obras llevan más de tres años detenidas por falta de liquidez. Tras el beneplácito de la Fundación del Valencia, tenedora de las acciones, a la oferta de Lim, el inversor asiático deberá ahora negociar con Bankia, principal acreedor del club.

Fuentes conocedoras de la situación señalan que Lim está muy interesado en el desarrollo de los terrenos que rodean al nuevo estadio y que incluso estaría dispuesto a estudiar operaciones con algunos activos de Bankia. (...)"      (Vox Populi, 20/05/2014)

29.7.08

Villalonga, el de las stock options de Telefónica, el amiguito de Aznar... vuelve

“Villalonga SA busca la fama. El ex presidente de Telefónica llega al Valencia para participar en todos los negocios que se tercien, deportivos o no. (…)

El contrato le vincula al club al menos tres años y ha sido redactado por su íntimo amigo José María Mas Millet, abogado valenciano al que convirtió en secretario del consejo de Telefónica y con el que pergeñó todas las operaciones del grupo, entre ellas las escandalosas stock options -opciones sobre acciones- que hicieron millonarios a los principales ejecutivos de la compañía. Villalonga, que se llevó 18 millones de euros, fue el principal beneficiario.

El ex presidente de Telefónica cobrará una comisión por cada operación financiera que haga y delegará la parcela deportiva, aunque se asegura su control. (…)

Precisamente, Villalonga fue el primer presidente de empresa pública que nombró el Gobierno del PP tras ganar las elecciones de 1996. El mayor mérito de aquel directivo de Bankers Trust que había trabajado en McKinsey y Banco Santander era haber compartido pupitre con Aznar en el Colegio del Pilar. Sobrino nieto de Ignacio Villalonga, fundador del Banco Central, era un desconocido que pronto agradeció estar al frente del primer grupo empresarial español. Imprimió una velocidad de vértigo a la compañía, en la que lo primero que hizo fue rodearse de una guardia pretoriana de amigos que cubriera bien todos los flancos aunque supieran poco de telecomunicaciones.

Después de abordar la privatización del 21% del capital que quedaba en manos públicas, puso en marcha su libro de estilo particular. Redujo la plantilla en más de 20.000 personas, segregó el grupo en filiales y las colocó en Bolsa ("ponerlas en valor" era el eufemismo en boga de la época); buscó alianzas con los grandes grupos internacionales aunque fuera elaborando planes en servilletas de papel de restaurantes de lujo; hizo fichajes polémicos como el del ex comisario Martin Bangemann, que antes había supervisado el sector ("el Ronaldo de las comunicaciones", le definió este aficionado al fútbol metido ahora a empresario del deporte); conquistó el mundo de la nueva economía con la compra del portal Terra sin reparar en gastos, y creó un grupo multimedia con la entrada en diversos medios de comunicación. En pocos meses, se había convertido en el más poderoso. Y se lo creía.

Poco importaba el coste para una empresa que, a su juicio, originaba cada día el suficiente cash-flow -flujo de caja- como para adquirir cualquier medio. Tiró de chequera y se hizo con Antena 3, Onda Cero, entró en Pearson y fundó Vía Digital con el respaldo y las bendiciones del Gobierno, que le utilizó para su guerra mediática contra el grupo PRISA (editor de EL PAÍS).

También empezó a tener reveses. Comenzó a coleccionar multas por impedir la competencia; compró por una cifra astronómica el grupo holandés Endemol, por lo que declaró ante el juez Garzón por presunto despilfarro; infló el valor de Terra tras sacarla a Bolsa provocando la ruina de muchos pequeños accionistas; inició negociaciones para aliarse con BT y finalmente cambió de caballo para hacerlo con MCI Worldcom, a cuyo propietario (Bennie Ebbers, después condenado a 25 años de cárcel por fraude) hizo consejero. Utilizaba el avión de la compañía para trasladarse a fiestas en capitales europeas con ilustres acompañantes (como una en París en la que voló con Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, con el que mantenía una estrecha amistad y compartió proyectos multimedia), constituyó las polémicas stocks options... Le sustituyó César Alierta, uno de sus consejeros, que deshizo prácticamente todo lo que había iniciado su antecesor.” (El País, ed. Galicia, Economía, 13/07/2008, p. 34)