Mostrando entradas con la etiqueta Caso Gürtel: Operacion policial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caso Gürtel: Operacion policial. Mostrar todas las entradas

28.6.21

Los comisarios González, Olivera y Villarejo ofrecieron a los imputados en Gürtel anular el caso por 12 millones

 "El extesorero del PP, Luis Bárcenas, estuvo toda la tarde de este miércoles declarando en la Audiencia Nacional ante las defensas y acusaciones personadas en la causa Kitchen, que investiga la utilización por parte del Partido Popular y del Gobierno que presidía Mariano Rajoy, de comisarios y unidades de la Policía para robar y destruir pruebas sobre el PP que podían conducir a una condena por diferentes delitos de corrupción. 

No es su primera declaración. Hasta en dos ocasiones han declarado antes Bárcenas, su hijo e incluso su mujer, en esta subpieza que se instruye dentro del sumario Tándem, que investiga a los comisarios José Manuel Villarejo Pérez, Enrique García Castaño, Carlos Salamanca y José Luis Olivera, por posibles delitos de cohecho y malversación de caudales públicos. Público ha tenido acceso a esas dos declaraciones anteriores. En una de ellas, el juez Manuel García Castellón y el fiscal Miguel Serrano tuvieron que trasladarse a la prisión de Soto del Real, donde el extesorero del PP había sido trasladado mientras cumple condena por la llamada etapa 1 de Gürtel.

Sin duda, en los recursos ante el Tribunal Supremo los condenados de la Gürtel utilizarán las presuntas malas artes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía para intentar anular sus sentencias. Porque desde 2009, según el testimonio de Bárcenas, el entonces comisario jefe de la UDEF José Luis Olivera sabía que lo que estaba escribiendo en sus informes no era cierto, o estaban incompletos al excluirse a personas de renombre, o simplemente por no incluir los negocios de Francisco Granados con Marjaliza (que también grabó José Luis Peñas), o los de la inmobiliaria DICO, cuyo jefe de Seguridad era el exnúmero 2 de la Policía, Pedro Díaz Pintado (para quien trabajaban en ese momento sus troncos los comisarios Villarejo y El Gordo [García Castaño]).

"La grabación a Rajoy la he oído 300 veces"

Sin embargo, Luis Bárcenas (que siempre fue un chico listo desde que entró en Alianza Popular, y conocía que la contabilidad del PP no era limpia) decide en 2009 informar a Mariano Rajoy del saldo que quedaba en las cuentas y llevarle el dinero y un papel a su despacho. El extesorero grabaría también tiempo después a su amigo, el exsecretario general del partido Javier Arenas.

Bárcenas grabó tanto a Rajoy como a Arenas, y la búsqueda de esas grabaciones llevó en 2013 a que le robaran, le entraran en casa, retuvieran a su mujer y a su hijo hasta dar con ellas para destruirlas, mientras eran escondidas en la dirección general de la Policía, como desveló Público el pasado lunes. (...)

Fiscal: ¿Las grabaciones puede usted determinar qué contenido tenían?

Luis Bárcenas: La del señor Rajoy me la sé de memoria, porque la he oído 300 veces. La del señor [Javier] Arenas, al ser una conversación más larga, porque es una comida, me desplacé a Sevilla, comimos en Oriza cerca de la sede del partido, y es una conversación larga. Pero la conversación con el señor Mariano Rajoy la recuerdo perfectamente porque la he oído. 
Entro en el despacho, "Luis qué tal, cómo estás", y entro directamente y le digo "Oye, vengo a verte porque a Javier Arenas le he planteado lo siguiente. Nos queda un saldo en la contabilidad extracontable del partido a disposición. Como es evidente, con la que está cayendo, no vamos a seguir haciendo uso de esto. Le he preguntado a Javier qué hago con el remanente y me ha dicho 'yo creo que debes de meterlo en un sobre y entregárselo al señor Rajoy'. Eso es exactamente lo que yo le traslado y entonces le voy con el papel con el saldo final y le entrego una fotocopia y él me dice: "¡Pero Luis, pero cómo guardas estos papeles!", pues por una razón muy sencilla "porque esto tanto Álvaro [Lapuerta, el anterior tesorero] como yo hemos querido tenerlo documentado por si en algún momento surgía alguna duda en cuanto al correcto empleo de las cantidades o en cuanto a las percepciones que un empresario o una persona particular haya entregado al partido que no quede ninguna duda de que están anotadas y que el empleo ha sido el que tenía que ser, un empleo correcto".
Entonces coge la nota y dice "¿pero estás notas?", coge las notas, se da la vuelta en el sillón, y eso se oye en la cinta, la mete en la destructora de papeles y se oye el ruido de la destructora pues destruyendo el papel en cuestión. Le hago entrega del sobre y yo creo que poco más, me voy del despacho. 

Fiscal: ¿En esa grabación se dan nombres de personas receptoras de sobresueldos?

L.B: No, no, no, en absoluto.

 Bárcenas guardó el secreto de estas grabaciones tanto y tan bien que a finales de 2012, antes de que se hiciera pública la primera cuenta en Suiza del extesorero en la que guardaba más de 20 millones de euros, sus relaciones con Mariano Rajoy todavía eran buenas, hasta el punto de que el entonces presidente del Gobierno le dijo que hablara con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, para que le ayudara a solucionar sus problemas con la UDEF. El titular del Interior no opuso resistencia, pero le pasó la pelota a un gran amigo del Ejecutivo de los populares y también de la cloaca policial, el consejero de Atresmedia y presidente de La Razón, Mauricio Casals. 

Antes de este circuito de ayudas entre el PP, el Gobierno y la Policía, Luis Bárcenas ya había conocido a otro personaje importante del lobby de socorristas, el empresario y socio del comisario José Manuel Villarejo, Adrián de la Joya (que aparece junto Rajoy, Bárcenas y otros personajes de la trama en la mencionada cuenta de Suiza del extesorero). Adrián de la Joya fue el primero en presentarle a Casals, antes incluso que Fernández Díazpero, como explica en su declaración, todos los caminos acabaron confluyendo (...)

L.B: A través de Adrián yo conozco a Mauricio Casals. Adrián tiene mucha amistad con Mauricio y me organiza una comida con él, que si me puede echar una mano y tal... y, al poco tiempo, y eso sí se lo pido a Mariano Rajoy insistiendo en lo de Luis El Cabrón que me de un interlocutor con quien hablar en Interior, y me da de interlocutor a Jorge Fernández. Llamo a Jorge Fernández al teléfono fijo del Ministerio; le preocupa la llamada y me dice "Oye, no me vuelvas a llamar al teléfono fijo del ministerio, te doy el móvil". Nos mandamos algún whatsapp y me dice "Oye, a través de Mauricio estaremos en contacto".  Y a partir de ese momento, además me parece una persona muy agradable, con Mauricio Casals, que a su vez tiene una relación directísima con José Luis Olivera. Y es José Luis Olivera quien le dice a Mauricio y él me traslada a mi: "Oye, dile a Bárcenas que se olvide de Luis el Cabrón, que lo importante es la grabación, la grabación está manipulada [refiriéndose a las entregadas por el exconcejal del PP, José Luis Peñas] y esa es la vía que tiene". No sé si estaba preparando el terreno para que luego llegara Peláez [el abogado Ignacio Pelaez].

12 millones por cerrar la causa y un robo

Sin embargo, con el comienzo del año 2013, Luis Bárcenas y el PP van rompiendo relaciones. El partido le consigue colocar a quien había sido chófer de Francisco Granados en la Comunidad de Madrid, Sergio Ríos Esgueva, quien a su vez era una persona de confianza del policía Andrés Gómez Gordo, mano derecha de la secretaria general María Dolores de Cospedal,  

Pero además, la Policía consigue que alguien más entre en el círculo de confianza de Luis Bárcenas: la periodista Marisa Gallero (actualmente en el Ayuntamiento de Madrid junto a Andrea Levy). El extesorero le cuenta a la periodista el más oculto de sus secretos, que había grabado al presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy,(...)

 L.B: Con relación a una pregunta que me hizo el fiscal el pasado viernes sobre qué personas conocían la existencia de las grabaciones que yo había hecho, yo contesté que en principio no se lo había comentado a nadie, pero haciendo memoria recordé a una periodista que se llama Marisa Gallero, que luego escribió un libro con una parte del tema este. Yo creo que en el mes de mayo de 2013, en la cafetería que había en el gimnasio del ABC de Serrano, yo creo que le hablé por primera vez de las grabaciones, yo creo que sin entrar a hablar  del contenido. Por lo que sí he podido comprobar es que lo que ella saca en el 2015, habla de la conversación mía con el señor Rajoy y habla de la destructora de papel.

 Es en esas fechas cuando el chófer y el comisario Enrique García Castaño entran al "zulo" de Rosalía Iglesias, mujer del extesorero, y en un mueble hueco cogen diversos documentos y el pendrive con las grabaciones, como ha relatado ya en diversas ocasiones al juez y la Fiscalía. 

Poco después, en septiembre de 2013, tras ser detenido, Bárcenas es visitado en la cárcel de Soto del Real por el fallecido abogado Ignacio Peláez, relacionado con el Partido Popular. El abogado le hace una curiosa propuesta, que al extesorero le recuerda a lo comentado por Olivera a través de Mauricio Casals tiempo antes, (...)

 Fiscal: ¿Usted se entrevistó con el abogado Ignacio Peláez a petición de...?

L.B: Yo tenía mis abogados, pero Ignacio Peláez autónomamente, sin hablar con Javier Gómez de Liaño, se presentó allí. Pidió verme, yo sabía quien era porque tenía muy buena relación con Federico Trillo (...), tuvo una conversación conmigo que guarda relación con eso que se llama en el pendrive de Villarejo  Proyecto JMP o algo así. A mi el planteamiento que me hizo, y todo eso lo ponía en un papel por escrito, existía la posibilidad de desmontar todo el caso Gürtel porque las personas que llevaban el tema estaba convencidas de que las grabaciones que dan origen a este procedimiento estaban manipuladas y que esa manipulación podía producir la nulidad de todo el procedimiento. En este tema, y eso me lo apuntó en un papel, participaban los comisarios en cuestión, José Antonio González, José Luis Olivera y Villarejo, los tres. Y para que el tema prosperase la cantidad que pedían no sé si eran 10 o 12 millones de euros y que si entre nosotros nos poníamos de acuerdo y aportábamos esa cantidad, que se podía salir adelante perfectamente. Yo le dije "si este es un tema general, la información es cierta, eso está manipulado y alguien ofrece eso, la parte alícuota que me corresponda yo estoy dispuesta a pagarla". 

Precisamente esta manipulación de pruebas y audios (como la desvelada por Público y que contenía un gazapo sobre Podemos) es la estrategia que los expertos comisarios Villarejo y Olivera quieren utilizar para cerrar si pueden esta causa. "                     (Patricia López, Público, 23/06/21)

17.9.20

'Gürtel' y 'Kitchen' cierran el círculo de la utilización del Estado por el PP: primero para financiarse y después para ocultar las huellas

 "El 6 de febrero de 2009 cinco detenciones de segundo nivel activaron lo que se convertiría en el monumental caso Gürtel. El terremoto acabó rompiendo el sismógrafo en mayo de 2018 con una sentencia que derribó casi de inmediato a Mariano Rajoy y su Gobierno previa moción de censura. 

Dictada por la Audiencia Nacional tras una instrucción torpedeada desde su inicio, utilizada como base de una atroz campaña de desprestigio de los jueces que la firmaron y aún pendiente de varios recursos ante el Tribunal Supremo, la sentencia definió lo sucedido en Gürtel como fruto de "un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional". Un sistema basado en cientos de contratos amañados. Y en sobornos. Y en "aportaciones a la caja B" del PP efectuadas como "contrapartida por adjudicaciones irregulares".

En resumen, a través de la "manipulación de la contratación pública central, autonómica y local" –lo expresa así la sentencia– se produjo una utilización del Estado para lo que podría calificarse como fines privados. Es lo que se desprende de sus 1.691 páginas. Ahora, transcurridos más de once años de aquel febrero de 2009, otra investigación judicial ya ha hecho aflorar lo que los indicios conocidos retratan como una segunda gran apropiación de recursos públicos desde el poder. 

Una apropiación estrechamente conectada a la de Gürtel. Porque los recursos se emplearon esta vez en desarrollar la llamada Operación Kitchen, centrada en el espionaje a Luis Bárcenas y su mujer, Rosalía Iglesias, para localizar y sustraer documentos relativos a la caja B que el extesorero hubiese conservado en su poder y que pudiesen incriminar a altos dirigentes del PP.

Desplegado por el Ministerio del Interior en 2013, el operativo se prolongó al menos hasta 2015. Y como mínimo, aunque todo apunta a que la cifra crecerá, el ministerio le destinó 53.000 euros de fondos reservados. 

Cuatro años antes de que Interior pusiera en marcha el dispositivo diseñado para vigilar a Bárcenas y su mujer y encontrar dónde habían escondido los archivos ansiados por el PP, la figura clave de la llamada policía patriótica, José Manuel Villarejo, ya había recibido de María Dolores de Cospedal "encargos puntuales". Tras aquella reunión secreta del 21 de julio de 2009 el propio Villarejo señala en otra de sus conversaciones grabadas que entre esos encargos se contó la destrucción de ordenadores. En ese audio no dice que se tratara de los de Bárcenas pero el contexto no deja lugar a dudas. La Fiscalía ya ha pedido la imputación de Cospedal, entonces secretaria general del PP, al igual que la del exministro de Interior Jorge Fernández Díaz.

Con un confidente captado como chófer del extesorero para que se infiltrase en su entorno más cercano a cambio de 2.000 euros por mes, un informe policial subraya que el operativo fue coordinado por el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. Pero, según el mismo informe, se llevó a cabo "con conocimiento del Asturiano". Ese es uno de los dos apodos con que el entonces poderoso Villarejo se refería a Mariano Rajoy. El otro mote era "el barbas", como deslizó el chófer-espía en una conversación telefónica con el comisario y donde aseguraba que había visto que los Bárcenas tenían pruebas de un viaje de Rajoy pagado por la trama Gürtel. Martínez ya está imputado. Rajoy, que declaró como testigo en el primer gran juicio de Gürtel, permanecerá a salvo. Al menos, de momento: la Fiscalía no ve indicios suficientes de delito.

2013, el año en que se cruzan las líneas de las dos tramas

Los datos expuestos en los párrafos anteriores señalan por tanto 2013 como el año en que la investigación judicial sobre Gürtel, entonces protagonista estelar del debate público, se cruzó con la secreta y turbia Operación Kitchen. Vistas desde ahora como las dos piezas de un solo tándem, se cruzaron por cuestión de fechas. Y por confluencia de tareas y metas. Liquidada la red corrupta que durante más de una década había prosperado al amparo de administraciones públicas gobernadas por el PP, la puesta en marcha de un operativo de espionaje contra Bárcenas se solapó con otro, este de carácter jurídico y mediático e inscrito en Gürtel.

La instrucción del caso avanzó a trancas y barrancas erizada de recursos, querellas contra los policías encargados de investigar, dilaciones o peticiones de nulidad. La kafkiana situación había llegado para entonces a tal extremo que en la cronología aparece lo siguiente: el primer juicio donde aparecía la etiqueta Gürtel fue el del portavoz parlamentario socialista en Valencia, Ángel Luna, azote de Francisco Camps, presidente de la Generalitat Valenciana durante la etapa de auge de la trama y sus contratos millonarios para la feria de turismo Fitur. El PP acusó a Luna de revelación de secretos por enarbolar en las Cortes copia de un informe policial del caso. El Tribunal Superior (TSJCV) tenía la opción de archivar la querella pero decidió sentarlo en el banquillo. Finalmente, el político resultó absuelto en abril de 2011. El firmante de la denuncia interpuesta por el PP fue Rafael Blasco, hoy condenado por desviar ayudas de cooperación con ONG.

Dos años después del juicio contra Ángel Luna, es decir, de nuevo en 2013 y mientras el ministerio que dirigía Jorge Fernández Díaz ponía al servicio de Kitchen dinero y agentes  –la unidad de seguimientos contaba con 71 integrantes, aunque no se sabe cuántos intervinieron– además de un mínimo de siete colaboradores externos, el PP persistía en una estrategia dirigida a dinamitar Gürtel por la vía legal. Nada más estallar el caso, presentó una querella contra Baltasar Garzón, el juez que había iniciado el procedimiento, por no inhibirse en favor del TSJ madrileño. 

La denuncia del PP no prosperó. Pero Garzón acabó expulsado de la carrera tras una segunda querella. Esta, por ordenar escuchas en prisión e interpuesta por el ya fallecido Ignacio Peláez. Entonces defensor del empresario José Luis Ulibarri, que sigue en espera de sentarse en el banquillo en una de las piezas del sumario todavía por juzgar, Peláez era el abogado con quien Villarejo declaró ante el juez de Operación Tándem haberse reunido para negociar un plan destinado a lograr la nulidad de las actuaciones. Según el policía, a quien nadie puede contradecir aquí dado que Peláez ha fallecido, él  era el "letrado director". En el informe donde pide la imputación de Fernández Díaz, Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro, la Fiscalía sostiene que el "letrado director" actuaría "en representación de varios encartados del Sumario G (SG)". SG, continúa el informe, significa "Sumario Gürtel".

Personado como acusación popular, el PP permaneció dentro de la causa hasta que el tercer juez instructor de Gürtel, Pablo Ruz, lo expulsó en abril de 2013. La Sección Cuarta de la Audiencia ratificó el paso dado por el juez. El tribunal concluyó que, lejos de actuar como una verdadera acusación, la estrategia de los letrados del PP "más bien corresponde a una auténtica parte coadyuvante en la defensa de los tres imputados". Esos tres imputados eran Luis Bárcenas, su mujer y el antiguo senador Jesús Merino. El partido todavía no había roto amarras con el extesorero. Al mes de aquel auto, Bárcenas confesó el 15 de julio de aquel año la existencia de la caja B. Diez días después, comenzaron los seguimientos.

Antes de todo aquello, el PP había conseguido demorar la instrucción de una causa que ya en 2009 se vio amenazada de cierre en la parte valenciana por un tribunal que entonces presidía un juez "más que amigo" de Francisco Camps. Y el partido no fue objeto de ningún registro policial hasta el 19 de diciembre de 2013: es decir, hasta casi cinco años después del estallido del caso. Forzado por la negativa del PP a facilitar documentos, aquel registro de 14 horas en la sede central de Génova lo ordenó Pablo Ruz. El magistrado terminó abandonando la Audiencia en 2015 tras agotarse los cinco años de su comisión de servicios. 

En diciembre del año anterior, 2014, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) había sacado a concurso la plaza que ocupaba Ruz en la Audiencia Nacional. La convocó a propuesta del presidente del órgano de gobierno de los jueces, Carlos Lesmes. Bajo su batuta y con el apoyo de una vocal del sector progresista, la mayoría conservadora del Consejo hizo triunfar la fórmula que garantizaba la marcha de Ruz. Y el desembarco de un cuarto juez en la instrucción de una causa que ya acumulaba miles de páginas y decenas de imputados en sus diferentes piezas: solo en la de la llamada Época 1, la que originó la sentencia citada en el primer párrafo de este texto, el número de acusados ascendió a 37, de los que terminaron condenados 29. Lesmes y los 20 vocales del CGPJ habían sido designados para el cargo en diciembre de 2013, en plena tormenta del caso Gürtel por los papeles de Bárcenas y con Mariano Rajoy como presidente.

Transcurridos siete años desde la toma de posesión de un consejo designado por las Cortes con una aplastante mayoría absoluta del PP -186 diputados de 350- y de nuevo ante una tempestad de dimensiones todavía desconocidas, se mantiene el CGPJ de 2013. El mismo que en 2017 nombró presidenta de la Sala Penal de la Audiencia a una de las juezas recusadas y apartadas de Gürtel por su cercanía al PP: Concepción Espejel, a quien Cospedal se había referido como "querida Concha" cuando en 2002 fue nombrada presidenta de la Audiencia de Guadalajara. 

Hoy, el bloqueo del partido de Pablo Casado a su renovación hace que el diseño del mapa judicial español mediante "nombramientos discrecionales" continúe en manos del Consejo elegido durante la mayoría absoluta de Mariano Rajoy. Su composición no ha variado pese a los cambios políticos. Estuvo a punto de hacerlo en diciembre de 2018, fecha en que expiró su mandato. Pero el acuerdo alcanzado y que reequilibraba el reparto de cuotas quedó hecho trizas. ¿La causa? la difusión de un whatsapp donde el PP se jactaba de que seguiría teniendo el control efectivo del Tribunal Supremo. En los casi dos años que lleva en funciones, el CGPJ que echó a andar en diciembre de 2013 ha asignado de forma discrecional 12 plazas del Supremo, 13 en Tribunales Superiores (TSJ) autonómicos y 14 presidencias de Audiencias Provinciales. Ahora, otros 30 puestos están en espera desde que el 28 de julio el Consejo paralizó por segunda vez el reparto de plazas discrecionales."                 (Alicia Gutiérrez, Info Libre, 13/09/20)

31.10.18

Cospedal se reunió con Villarejo para tratar el ‘caso Gürtel’... Villarejo revela secretos de investigaciones judiciales y admite que informaba de operaciones policiales previstas para que los supuestos corruptos destruyeran pruebas...

"La ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se reunió en el verano de 2009 con el entonces comisario José Manuel Villarejo, hoy encarcelado, para tratar asuntos relacionados con la investigación judicial abierta unos meses antes en el caso Gürtel

 En el encuentro, grabado por Villarejo, estaba presente Ignacio López del Hierro, marido de Cospedal, a quien el entonces comisario informó, antes y después de esa reunión, de los movimientos policiales sobre investigaciones abiertas al PP por corrupción.

Cuando se produjo la reunión con Villarejo, Cospedal llevaba un año al frente de la secretaría general del PP y tenía que gestionar la crisis por la operación judicial que desarticuló una trama de corrupción masiva vinculada a su formación política.

Villarejo no estaba encargado de la investigación de la trama Gürtel, pero conocía los pasos de sus compañeros en ese caso y presumió ante Cospedal de tener información privilegiada. Fue desgranando las claves de la instrucción abierta en la Audiencia Nacional. Durante la conversación, el comisario puso énfasis en advertir a Cospedal de que quienes impulsaban la causa contra el PP eran Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces ministro del Interior, y el juez Baltasar Garzón, primer juez instructor del caso Gürtel.

En la grabación que hizo Villarejo se escucha a Cospedal preguntar al policía por algunos de los implicados en la trama, como el entonces tesorero del PP, Luis Bárcenas, o algunos dirigentes de la Comunidad de Madrid.

Este periódico pidió ayer su versión a la ex secretaria general del PP sobre este encuentro con Villarejo sin encontrar respuesta. Antes y después de esa reunión, el marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, mantuvo numerosas conversaciones con Villarejo en las que se interesaba por investigaciones del caso Gürtel y otras causas que afectaban al PP. 

Villarejo no solo informaba a López del Hierro sobre causas abiertas, sino que le adelantaba información sobre operaciones previstas que afectaban a políticos del PP, según grabaciones difundidas por Moncloa.com. Estas grabaciones incorporan un catálogo de supuestos delitos cometidos por el policía. Villarejo revela secretos de investigaciones judiciales y admite que informaba de operaciones policiales previstas para que los supuestos corruptos destruyeran pruebas.

En una conversación se escucha a Villarejo detallar a López del Hierro las gestiones que había realizado sobre un asunto delicado para el futuro del PP: “Le dije [a Juan Cotino, ex director general de la policía, y alto cargo del PP valenciano], dile a tu sobrino [empresario valenciano implicado en la financiación ilegal de la formación conservadora] que limpien los papeles porque hay un registro ahí, pero en la medida de lo posible que tengáis resuelto el tema de las explicaciones… que vamos a procurar que no se encuentren datos interesantes y tal… [Cotino] Me dijo, no te preocupes. Hablé con él hace 10 días”.

Villarejo también adelantó a López del Hierro otras operaciones futuras relacionadas con causas de corrupción en Murcia o Alicante que afectaban a dirigentes del PP y que muchos meses después se produjeron. (...)"                 (José Manuel Romero, El País, 30/10/18)


"Cospedal se vio con Villarejo en su despacho de Génova: "En esta planta no hay nadie..."

(...) La reunión se produjo concretamente el 21 de julio de 2009, cuando el entonces senador y tesorero del PP, Luis Bárcenas, ya había sido imputado provisionalmente por el Tribunal Supremo y las pesquisas de Gürtel amenazaban con llevarse por delante a toda la cúpula del partido. Ese día, a las 18:00 horas, cuando ya no quedaba casi nadie en Génova, López del Hierro introdujo al comisario en el edificio por el garaje dentro de un coche con los cristales tintados. Luego, el agente encubierto fue subido directamente en ascensor desde el aparcamiento hasta la planta noble. Allí le esperaba Cospedal. (...)

 Lo cierto es que el comisario tenía en aquel momento un conocimiento preciso de esos casos. Trabajaba en ellos al servicio del Ministerio del Interior que lideraba el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero los audios prueban que se ofreció al PP para sabotear sus propias investigaciones.

 “Yo antes o después voy a preparar una reunión tuya con ella, sabes...”, dice López del Hierro en un momento de la charla con el policía. “Cuando tú quieras... Claro hombre, para cualquier cosa. Lo ideal es, como dicen en mi pueblo, en tu casa o en la mía. De la manera más discreta... Y con Juan [Cotino, dirigente del PP valenciano y exdirector general de la Policía] siempre me he visto en mi casa. Le recojo en el aeropuerto o donde sea, le llevo a casa y allí... Porque todo lo que sea seguimiento... Hombre, algún sitio público, relativamente cerca de casa, pero hay que estar muy pendiente porque, macho, en el momento que me queme... la fuente se seca”, responde el comisario, aceptando el ofrecimiento.  (...)

En torno a las 18:00 horas, la entonces secretaria general del PP saludó en persona al comisario. “Ya está. Perdón…”, se disculpa Cospedal por haberle hecho entrar por el garaje. “Qué tal, ¿cómo estás?”, reacciona Villarejo. “Encantada, muchas gracias. Eh, ¿un café o algo?”, ofrece cortésmente la dirigente del PP, que pasa a detallar los problemas que han tenido para conseguir que nadie le viera paseando por la sede del partido. Según explica Cospedal, había un empleado que no terminaba de irse a casa. 

“No hay nadie ahora. Porque como estamos con horario de verano y esta planta está en obras, pues aquí no hay nadie. Aquí estamos solo Mariano y yo. Y ahora no está, así que… No hay nadie”, asegura la exministra de Defensa. “No te preocupes”, contesta el comisario. “Tengo la suerte de que ya soy muy mayor y mucha gente, hay mucha gente que ya no me conoce. Sí, se acuerdan de mi apellido, pero...”.

Solo una semana después de ese encuentro, Bárcenas dimitió temporalmente como tesorero del PP. El entonces senador emitió un comunicado para anunciar que renunciaba al cargo de forma provisional, hasta que quedara “probada su inocencia”.                 (José María Olmo, El Confidencial, 30/10/18)

18.11.13

El ático de González y la ‘misteriosa’ destitución de los policías que lo investigan

"(...) También se ha conocido ahora que el gobierno de Madrid emprendió en marzo de este año una maniobra jurídica para que la investigación sobre el lujoso ático del heredero de Aguirre fuese asumida por un juez que, curiosamente, es hermano de un alto cargo de la Comunidad de Madrid.

Además, el senador socialista Enrique Cascallana ha anunciado que su grupo pedirá la comparecencia en la Cámara Alta del director general de la Policía, Ignacio Cosidó, y preguntará al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, para que expliquen “por qué son cesados todos aquellos que intentan eliminar la corrupción en nuestro país”.

Cascallana ha recordado que el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que denunció el escándalo a la Fiscalía Anticorrupción, sostiene que el ático -con piscina privada, sauna y jacuzzi en la planta superior-  “siempre fue del presidente madrileño” y que lo habría adquirido “con fondos procedentes de una comisión ilegal”.

Al saltar a la luz el escándalo, el director del Cuerpo, el popular Ignacio Cosidó, amigo personal de González, destituyó y expedientó al entonces comisario de Marbella, Hermés de Dios. Idénticos destinos sufrieron los dos comisarios de Policía Judicial de Madrid que investigaban el caso Gürtel y a Ignacio González… Por ello, el diputado socialista ha alertado de que “todos aquellos que investigan, sean áticos o Gürtel, parece que tienen un fin: su cese fulminante”.

“Los madrileños no merecen un presidente de esta naturaleza, sumergido en numerosos escándalos: Gürtel, áticos, espionaje… un presidente que presiona a periodistas y a jueces”, ha insistido Cascallana."              (El Plural, 24/10/2013)

6.8.13

Fasana, el contable suizo de Gürtel, a la Policía: "¡Si le enseño esa carpeta hunden España!"

"¡Deje usted eso en su sitio. Si le enseño el contenido de esa carpeta hunden a España!". Arturo Gianfranco Fasana, el contable de la red Gürtel en Ginebra, increpa a los policías españoles elevando su tono de voz, algo a lo que no está acostumbrado. Fasana, copropietario desde hace treinta años de la sociedad Rhone Gestion, ha sido educado para ser diplomático en el mundo de los negocios, pero los agentes españoles le hacen perder la compostura.

Los policías han viajado hasta Ginebra y se hallan ante uno de los intermediarios más influyentes y poderosos en el mundo de las finanzas suizas, en busca de pruebas incriminatorias y tras el rastro del dinero de Francisco Correa. Don Vito, como lo conocen los investigadores, es el jefe de una poderosa red de comisiones y corrupción política.

El bróker suizo, de 59 años, se pone trascendente ante la insistencia y la arrogancia del inspector Manuel Morocho, que, en honor a su apellido, en castellano 'fuerte', sin pedir permiso, alarga su brazo hacia una estantería para retirar un archivador en el que aparece escrita la leyenda "VIP'S". Fasana, que sigue contrariado, sentencia.

-Por favor, deje eso en su sitio. No está dentro de los contenidos de la comisión rogatoria.
Los investigadores españoles, sin pretenderlo, acaban de tropezar con la cuenta Soleado, de la que tanto han oído hablar, como si se tratara del Santo Grial, y de la que nunca habían imaginado hallarse tan cerca. Soleado es el nombre en clave de una cuenta bancaria que Arturo Fasana utiliza para ocultar los fondos de grandes fortunas de españoles.

Para las fuentes policiales consultadas por El Confidencial, ha cumplido la función de cuenta nodriza por donde han pasado unos quince mil millones de euros en los últimos años. El fiduciario suizo la bautizó así por el clima soleado de España, la procedencia de sus mejores clientes.

Francisco Correa era un cliente vip de los 32 españoles y 22 sociedades que se habían beneficiado de la opacidad de dicha cuenta. El cerebro de la Gürtel ocupaba un segundo nivel en la lista de clientes del despacho suizo pero, aun así, había confiado 21 millones de euros a la ingeniería financiera de Fasana.

El bróker helvético tranquilizó a Correa, tras convertirse en su cliente y mostrar ciertas reservas sobre las garantías de seguridad de su sistema, con las siguientes palabras:
-No tiene que tener ninguna preocupación porque el dinero entra en una cuenta mía, y de nadie más, y de allí salta a otras.

El agente Morocho, miembro de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), forma parte de la comitiva policial que se ha desplazado a Ginebra para recabar documentos sobre la trama Gürtel. Acompaña a su jefe, el comisario José Luis Olivera, a la agregada del Ministerio del Interior en la Embajada española de Berna, y a un abogado-asesor externo del Ministerio. 

En representación de las autoridades helvéticas los asiste el fiscal Mastroianni, un policía y un agente judicial. Todos ellos se encuentran reunidos en las oficinas de Rhone Gestion, ubicadas en la quinta planta de un lujoso edificio del boulevard Georges Favon 5, en la zona financiera del centro de Ginebra, muy cerca del lago Leman.

Es media tarde de finales de mayo de 2009 y los funcionarios españoles cumplimentan, desde primera hora de la mañana, una comisión rogatoria ordenada por el juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira. Su cometido es sustanciar los fondos de Correa y sus socios de la trama Gurtel, que durante años han pasado por las manos del bróker suizo.

Fasana, un tipo simpático, elegante y de buena presencia, de los que usan trajes a medida de dos mil euros, es el muñidor de una imbricada trama societaria, de la que controla decenas de sociedades offshore. Muchas de las instrumentales, que se despliegan como una tela de araña por los paraísos fiscales más remotos y desconocidos, pertenecen a inversores españoles.

 Y Panamá, donde Correa pretendió conseguir una falsa residencia para eludir la acción de la justicia, es el centro neurálgico de las operaciones encubiertas. El fin último de los titulares de la cuenta Soleado y de otras en los bancos suizos en los que opera Fasana -HSBC y Credit Suisse, principalmente- es ocultar sus patrimonios y beneficios a la Agencia Tributaria.

La Policía sabe que Fasana está considerado como uno de los diez agentes fiduciarios más importantes de Ginebra y, posiblemente, el primero que más volumen de negocio tramita para clientes españoles. Él y su socio, Bertrand Hagger, gestionan una cartera de entre treinta y cuarenta hombres de negocios españoles. El contable les garantiza la opacidad y en esa tarea financiera lo ayudan su hijo Yannick y el abogado Dante Canónica. Todos ellos, hasta que estalló el caso Gürtel en febrero de 2009, se desplazaban con frecuencia a Madrid.

Fasana viajaba también con asiduidad a Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Navarra y País Vasco, donde disfruta de una larga lista de clientes. Todo ello queda acreditado en el sumario por sus entradas y salidas del país y los aeropuertos de destino.
Fasana y los agentes policiales, que osan invadir el sancta sanctorum de su despacho, ya se conocen. 

Son los mismos que lo detuvieron en Madrid unos días antes, el 20 de mayo, cuando el suizo se disponía a tomar en el Aeropuerto de Barajas un avión de regreso a Ginebra. El gestor helvético, desde el momento de su arresto, mostró un talante de total colaboración y, como se usa en el argot policial, cantó la traviata ante los agentes del Grupo XXI de la Sección de Blanqueo de Capitales de la Brigada de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Judicial.

Las pesquisas estaban bajo el mando del inspector jefe Morocho, que ahora pretende remover los papeles de su oficina. El policía de la UDEF es un licenciado en Económicas que sólo lleva en el Cuerpo desde 2003, pero que se ha ganado entre los suyos el cartel de superagente 81550, su número de placa.   

 A los policías españoles les llama la atención la decoración del despacho de Fasana. En sus paredes cuelgan pequeños cuadros con imágenes de Cataluña. De la Sagrada Familia, de la Moreneta, del Tibidabo... Uno de los agentes le hace la siguiente observación:

-Parece usted catalán.
-Bueno, la mayoría de mis clientes son catalanes. (...)

-No puede usted tocar ningún papel. Sólo puede acceder a los documentos que vienen recogidos en la comisión rogatoria. No pienso repetírselo otra vez. Si sigue por ese camino, me veré obligado a suspender esta comisión.

Fasana, educado en la prudencia y en la diplomacia, intenta poner orden y reducir la tensión:

-Dígame lo que buscan y yo se lo traigo.

Pero ese ofrecimiento no incluye la carpeta VIP'S con los clientes de lujo de Fasana que ha llamado tanto la atención de los agentes. La misma que el bróker helvético ha anunciado que puede provocar un infarto a España. ¿Y por qué? Pronto los emisarios españoles se percatan de ello.

Fasana sigue esforzándose para que prevalezca una buena armonía. Ante la sorpresa de la comitiva policial, abre un cajón de su escritorio y extrae de él un pendrive de color negro. El contable de la Gürtel invita a los policías españoles a que le sigan a un despacho contiguo. Sin las miradas del fiscal suizo, introduce la memoria en un puerto USB de un ordenador y regala a los policías un pantallazo con una lista de clientes. En ella aparece una serie de iniciales y nombres de empresarios y sociedades españolas.

El fiduciario helvético apaga rápidamente la pantalla del ordenador y les reprende:
-Todo esto nada tiene que ver con lo que ustedes están buscando. Olvídense de ello. Como si no lo hubieran visto.  

Los policías sólo tienen tiempo para grabar en sus retinas unos pocos nombres de españoles, algunos conocidos, que más tarde comentan entre ellos. Aparecen Ramón Blanco y los primos Albertos, que como ellos ya saben son clientes de Fasana desde hace años, un importante empresario de una constructora que cotiza en el IBEX 35, el presidente de una multinacional de cosmética, directivos del sector de servicios, empresarios vascos, socios numerarios del Opus Dei, políticos catalanes y las iniciales de dos importantes instituciones del Estado.

Los funcionarios del Ministerio del Interior no se echan para atrás, aunque están convencidos de que la maniobra de Fasana busca un objetivo: la intimidación por el fuste de las personas que aparecen en la lista y se benefician de su asesoramiento.
Cuando concluye la comisión rogatoria, Fasana les dice en privado:
-Yo no les he mostrado nada.  (...)

Cumplimentada la comisión rogatoria, a su regreso a Madrid, los policías redactan una nota informativa reservada sobre el viaje a Ginebra, que el comisario jefe de la Policía Judicial entrega a su superior, el director Adjunto Operativo de la Policía, Miguel Angel Fernández Chico. Pero el informe, en el que se reflejan los datos de la cuenta Soleado, obtenidos en el despacho de Fasana, a partir de ese momento, queda traspapelado en las profundidades pantanosas de la Secretaría de Estado de Interior. (...)

Tras la comisión rogatoria, la Fiscalía suiza bloquea el dinero de la cuenta Soleado, en ese momento con un saldo de unos trescientos millones, y de las cuentas de Correa en el Credit Suisse. Tal decisión afecta a empresarios españoles y personajes de la vida pública española que nada tienen que ver con la Gürtel. Seguidamente, las fiscales del caso solicitan a Suiza toda la información sobre la cuenta opaca de Fasana. "     (El Confidencial, 13/06/2013) 

9.4.10

Las conversaciones del caso Gürtel (8)

"Operación policial

El 6 de febrero de 2009, el juez Baltasar Garzón, la Fiscalía Anticorrupción y la UDEF (Unidad de Delitos Económicos y Fiscales) destapan la trama corrupta que lograba contratos en administraciones gobernadas por el PP. Esa misma mañana, Álvaro Pérez mantiene varias conversaciones con miembros la red e incluso con algunos dirigentes del PP valenciano como Víctor Rambla o Víctor Campos, que se interesan por la operación policial. El Bigotes habla con Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP gallego y mano derecha de Francisco Correa, de quien recibe la información de que se ha iniciado un registro en la agencia de viajes. Álvaro Pérez habla también con el ex director de Canal 9 Pedro García y con el abogado José Antonio López Rubal, Pepechu.

8.a

6 de febrero de 2009

"Me parece que tenemos un registro en la agencia de viajes"

Conversación entre Pablo Crespo y Álvaro Pérez.

Pablo Crespo:

Te decía que ni puedo irme hoy.

Álvaro Pérez

Ah, vale, vale.

P. C.

Mañana primera hora y además no sé que está pasando pero me parece que tenemos un registro en la agencia de viajes ¿eh?

A. P.

¿En la agencia de viajes?

P. C.

Sí creo que sí.

A. P.

¿Y eso?

P. C.

Me ha llamado Victoria hace un rato, que hay un señor aquí, que no se puede abrir la agencia, que ella estaba de camino y no les deja ponerse ni a Leire ni a ... o sea que está claro, ha llamado Manolo y dentro de un rato irá Pepechu el abogado allí.

A. P.

Vale, vale, mantenme informado.

P. C.

Ya te contaré, ya te contaré.

A. P.

P. Vale tío, vale.

P. C.

No sé nada no tengo información.

8.b

6 de febrero de 2009

El Bigotes: "Me han destrozado la vida, macho"

Conversación entre Álvaro Pérez y Pedro García (Canal 9).

Pedro García:

¿Puedes hablar?

Álvaro Pérez:

Sí, puedo hablar

P. G.

¿Estás tranquilo?

A. P.

No para qué te voy a engañar. A mi mujer sí la he engañado pero me han dado el susto más grande de mi puta vida.

P. G.

¿El qué?

A. P.

Que me han dado el susto más grande de mi puta vida. Está colgado en Internet desde hace ya horas.

P. G.

Sí, sí

A. P.

Sabemos más o menos de dónde viene y tal, o sea que...

P. G.

Es todo de Madrid, del PP.

A. P.

Sí señor, sí señor.

P. G.

Y que haya sido Garzón el que ha actuado, eso tiene un trasfondo político del carajo.

A. P.

Ya.

P. G.

¿Y tú no has podido hablar ni con Paco, ni con Pablo, ni con nada?

A. P.

Me han jodido la vida.

P. G.

No hombre no. No pienses eso, tío.(...)

Álvaro le dice que está todavía la policía judicial en su oficina...

A. P.

Ya hablaré yo luego con Vicente, pero sobre todo dile una cosa, que esté rigurosamente tranquilo su jefe que no tengo nada que esconder.(...)

P. G.

¿Sabes que han ido también a la Consejería de Turismo?

A. P.

¿Ah si?

P. G.

Si, a pedir las escrituras y tal que se ha dado de Fitur.

A. P.

Vale vale.

P. G.

Eso imagino que será todo porque tú contratas producto a... ¿No?

A. P.

Claro y me imagino que habrán ido a Feria de Valencia y a todos los sitios.

P. G.

No A Feria de Valencia no creo. Yo creo que era sólo lo de Fitur. ¿Tú con Feria de Valencia has contratado algo con Easy o con Special Events?

A. P.

(Silencio).

P. G.

Entonces no. ¿Y a ti que te ha dicho la policía?

A. P.

Nada que no me podían informar. Que había secreto de sumario, que era una orden judicial que era secreto de sumario que era una orden judicial de intervenir los ordenadores y la documentación que quieran llevarse.

P. G.

¿Y han fotocopiado mucho?

A. P.

No han fotocopiado tío. Se lo llevan.

P. G.

¿Se la han llevado?

A. P.

Pero bueno, que no me preocupa.

P. G.

Ahí no hay nada.

A. P.

Nada de nada. Absolutamente limpio de polvo y paja. Pero el disgusto y que la prensa esté haciendo esto, tío.

P. G.

Claro.

A. P.

Me han destrozado la vida. Macho.

P. G.

Pues nada tío, venga, tranquilo. Yo hablo también con Ricardo y se lo digo.

A. P.

Sí habla también con Ricardo. Diles que estén por favor tranquilos, que lo entiendo pero que estén tranquilos. Y que no vayan a lo de mañana, y a ti te digo lo mismo, Peter.

8.c

6 de febrero de 2009

"Se llama operación Gürtel, pero la u lleva dos puntitos"

Conversación entre Álvaro Pérez y Pepechu (abogado).

Álvaro Pérez:

Hola Pepechu. Soy Álvaro

Pepechu (abogado):

Hola Álvaro. ¿Qué tal?

A. P.

¿Que tal cómo estáis?

P.

Un poco tocaos. Pero vamos que te voy a decir a ti. Que me imagino la mañana que habéis pasado.

A. P.

No todavía están terminando. Les queda una hora o así.

P.

Ah. Pensaba que habían terminado ya.

A. P.

Están aquí todavía comiéndose unas pizzas en la ofi. Charlando todos y están terminando los dos técnicos informáticos de copiar, me dejan hablar por teléfono y todo. (...)

P.

Sólo quieren saber papeles, ¿No?

A. P.

Sí. Se han llevado unos papeles del despacho solamente. Bueno se han llevado muchas cosas, se han ido a la Consejería de Turismo, ¿eh?. Sí a hablar con la gente me imagino de lo de Fitur, pero nada han cogido unos libros que tengo yo con cuatro notas absurdas de una compañía con la que colaboré yo que se llama Easy Concept. Nada más.

P.

Nada más.

A. P.

Y luego pues van ocho o 10 cajas. Se llama operación Gürtel, pero la u lleva dos puntitos...

P.

¿Y de dónde sale ese nombre? ¿Tiene algo que ver con el valenciano o no?

A. P.

No lo sé. No tengo ni idea. ¿Sabes algo de mis amigos?

P.

Pues no sabemos nada. Estamos en alerta permanente, nos comunicaron que... nosotros recibimos una llamada de la Comisaría General comunicando la detención. Eso es porque dieron los nombres de los abogados, me imagino, pero no nos quisieron decir dónde estaban detenidos ni nada hasta nuevo aviso y estamos en espera de que nos digan dónde para acudir allí a su declaración, ¿no? Y acláralo todo cuanto antes." (El País, 09/04/2010)