En las conversaciones, cuyo contenido desveló El Mundo, se escucha a tres personas: Vicente Cotino, Enrique Ortiz y Arturo Alario, director de las residencias Savia-Gerocentros. Vicente Cotino es sobrino del actual presidente de las Cortes Valencianas y uno de los hombres más poderosos del PP valenciano.
Ese mismo día, Ortiz habla por teléfono con el gerente de las residencias, Arturo Alario. El director gerente le explica que han pedido un informe jurídico con el que se demostraría que pagar ayudas a familiares cuidadores es ilegal.
Como ya ha informado nuestro periódico, Ortiz ha pataleado todas las líneas rojas; se ha pasado un millón de pueblos…y el portavoz de la Coordinadora Estatal de las Plataformas en Denfensa de la Ley de Dependencia del Estado Español, José Luis Gómez-Ocaña, no duda en catalogar en declaraciones a este periódico de “flagrante comportamiento mafioso la conversación mantenida entre el constructor Enrique Ortiz y el director de Savia Gerocentros, Arturo Alario”, repartiédose el negocio de la Dependencia. “Lo que se manifesta en esa conversación es de extrema gravedad, lo que nos produce la más absoluta repulsa y desprecio”, concreta.
Gómez-Ocaña recuerda a estos corruptos que las “personas en situación de dependencia no son trozos de carne ni material de almacén con la que llenar los bolsillos de nadie”, al mismo tiempo que recuerda que la conversación grabada por la policía entre estos dos individuos, “no hace sino confirmar lo que venimos denunciando desde hace tiempo que es entregar el pastel del negocio de la dependencia a la empresa privada”.
José Luis Gómez-Ocaña tiene claro que la demonización de los cuidadores en el entorno familiar no tiene otro fín que acabar con esta figura y entregar la dependencia al “negocio privado”. La situación extrema a la que se está llevando a las personas en situación de dependencia no sería posible sin la “complicidad del Ejecutivo de Rajoy y de los Gobiernos Autonómicos de su mismo color político, entre los que se encuentra a la cabeza la señora Cospedal, al abrir los caminos legislativos que hacen posible situaciones como las que se ponen de manifiesto en las aberrantes grabaciones que han salido a la luz”.
Lo cierto es que, siempre según Gómez-Ocaña, si tanto interés tiene Rajoy y Cospedal en “profesionalizar” los servicios a las persona dependientes, de sangrar hasta el último familiar, les ”sugerimos que insten a las empresas de servicios profesionales a la dependencia a ofrecer a los grandes dependientes prestaciones similares en intensidad y coste a las que están prestando los cuidadores en el entorno familiar, es decir, tarifas de 380 euros al mes por un servicio de 24 horas al día, todos los días del año, sin alta en seguridad social, sin vacaciones ni derecho a bajas por enfermedad y sin la seguridad de cobro de forma puntual”, como es el caso de la presidenta de Castilla-La Mancha, tal vez la gran morosa en el pago a la dependencia de toda España." (Público, 03/07/2014)
