"Repasar la historia reciente del grupo OHL en España, en
manos de uno de los prohombres más reconocidos de la aristocracia
nacional, Juan Miguel Villar Mir, es como hacer un recorrido rápido por
muchas de las grandes obras de construcción adjudicadas por el Partido
Popular en los últimos años. Trenes, carreteras, túneles, hospitales...
Todo vale y todo suma. Y suma mucho. Tanto como 4.650 millones de euros
según la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la
Policía Nacional, la cual ha contabilizado esa cantidad a través de los
215 contratos que las administraciones controladas por el PP adjudicaron
a OHL entre 2002 y 2009.
Ninguna otra
empresa del sector, independientemente de su tamaño o su
especialización, llega a ese nivel, y aunque la Udef no quiso vincular
estas adjudicaciones a las supuestas donaciones realizadas por Villar
Mir al partido del Gobierno, recogidas en los famosos papeles de
Bárcenas, sí dejan claro, al menos, que a OHL se le dan especialmente
bien los concursos licitados por el PP.
Aunque Villar Mir siempre ha rechazado de plano haber realizado
cualquier tipo de donación a un partido político, las revelaciones de
que presuntamente fue él el empresario que trató de dar al PP 300.000
euros antes de las elecciones de 2011, sumado a los 530.000 euros que el
empresario ya habría entregado en 2004, 2006 y 2008, todo según el
propio Bárcenas, le convertirían en uno de los principales donantes del
partido de Mariano Rajoy.
¿Cuestión de causa y efecto? Llegados a este
punto cabe recordar que si Villar Mir hubiera hecho efectiva esta
donación de 300.000 euros y finalmente hubiera quedado demostrada por la
Justicia el empresario se habría enfrentado a un delito fiscal por ser
esta cantidad superior al umbral de los 120.000 euros fijados por la
ley.
Algo que le habría impedido pujar por contratos en EEUU, donde las
prácticas de buen gobierno empresarial limitan la participación en los
concursos públicos de empresas con directivos imputados.
Pero no es solo en el ámbito de los concursos públicos donde
OHL se encuentra más cómoda con el partido del Gobierno. Las
iniciativas del PP en materia legislativa también han beneficiado al
empresario en alguna ocasión.
Por ejemplo, con la decisión del
Ministerio de Industria de elevar de 400 a 700 millones las
compensaciones por interrumpibilidad, algo que ha favorecido
directamente, entre otras empresas, a FerroAtlántica, el grupo
electrometalúrgico de Villar Mir.
Estas compensaciones se entregan a las empresas
electrointensivas por paralizar su actividad en momentos que se
consideren críticos para el sistema eléctrico y que puedan poner en
peligro la continuidad del suministro.
En la misma línea, en la reforma de la Ley de Costas de
1988, impulsada por el Gobierno para proteger los litorales españoles,
también se escondía un guiño para el presidente de OHL.
Y es que según
la antigua ley las industrias construidas en zonas de dominio o
servidumbre pública podían ser demolidas a partir del 2018, cuando
caducaban sus concesiones para ocupar suelo público. Así, al modificar
esta normativa varias fábricas de FerroAtlántica y Fertiberia situadas
en la costa ha podido salvar su futuro.(...)" (El Economista, 02/10/2013)
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