Mostrando entradas con la etiqueta CORRUPCIÓN EN LA RED. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CORRUPCIÓN EN LA RED. Mostrar todas las entradas

15.1.20

Las 4.000 víctimas de la mayor red de ‘sextorsión’

"El número de víctimas de la red de chantaje sexual desmantelada en febrero del año pasado por la Guardia Civil en la Operación Lubido-Hezurra se acerca a las 4.000. Así lo destaca un escrito remitido por el titular del Juzgado de Instrucción 3 de Teruel, Jerónimo Cano, al Tribunal Supremo para plantear una cuestión de competencia y que sea la Audiencia Nacional la que se haga cargo de la causa, precisamente por el elevado número de afectados y su extensión a “la práctica totalidad del territorio nacional”.

El sumario, que permanece en gran parte secreto, acumula más de 25 tomos y en él están imputadas una treintena de personas, entre ellos el futbolista del Levante Toño. Los dos presuntos cabecillas, Ismael Bousnina, alias Salva, y Massinissa Ferrah, Erik, permanecen recluidos desde su detención en la prisión de Teruel. En la causa se investigan delitos de extorsión, amenazas, contra la intimidad de las personas, falsedad documental, usurpación, blanqueo y organización criminal.

La trama de sextorsión ahora investigada es descrita por la Guardia Civil en uno de los primeros informes incorporados a la causa como “un grupo criminal organizado” dedicado al chantaje sexual a personas que habían contratado o intentado contratar los servicios de prostitutas a través de la web pasion.com. Los investigadores recogían en aquel documento policial que la red podría llevar actuando “incluso años” y ya hablaban de “centenares o miles de víctimas”, aunque aún sin concreción.

La Guardia Civil destacaba que los presuntos integrantes de la misma tenían “una actividad extorsionadora compulsiva y depredadora sobre las víctimas, quienes —ante el temor de ser descubiertos por familiares y parejas su consumo habitual o esporádico de servicios sexuales— realizan desembolsos de diversas cantidades en una o en varias ocasiones”. Para conseguir sus objetivos, la red amenaza a las víctimas con enviar a sus domicilios a los supuestos integrantes de un grupo mafioso de Europa del Este para darles una paliza o, incluso, matarles si no pagaban. “En media hora quiero mi dinero y si no te pegaré dos tiros en la pierna”, le dicen a un hombre al que reclamaban 450 euros.

‘Mulas’ para cobrar

“Es ese temor a un mal que creen factible el que logra paralizar a las víctimas y conlleva el pago de las sumas solicitadas, llegándose a superar, en algunos casos, los varios miles de euros”, destacan varios informes de la Guardia Civil, que recogen el caso de una víctima que entregó a la red 25.000 euros. Cuando se produjeron los primeros arrestos, las pesquisas apuntaban ya a que la red de chantaje sexual había conseguido un botín de “cientos de miles de euros”. Para cobrar estas cantidades, los presuntos extorsionadores habían montado un entramado de cuentas a nombre de testaferros para recaudar el dinero sin que se les pudiera conectar con los chantajes. 

A través de una familia del conflictivo barrio valenciano de La Coma, coordinaban una red de mulas, personas que prestaban sus cuentas bancarias para recibir los ingresos a cambio de una pequeña comisión: de cada 1.000 euros, 50 eran para el coordinador y otros 50 para la mula. El dinero se retiraba de inmediato de las cuentas, la mayoría de las veces sin dejar siquiera el rastro de una tarjeta, sino mediante un código. Uno de los implicados llegó a mover “en unos pocos meses” más de 250.000 euros, de los que 233.000 salieron enseguida hacia cuentas abiertas por personas con pasaportes de Malawi, que los investigadores sospechan que son falsos.

La Guardia Civil conoció la existencia de la trama en abril de 2018, cuando una de las víctimas denunció en el cuartel de Sarrión (Teruel) después de ver que, pese a efectuar un primer pago, la extorsión no cesaba. “Habrá consecuencias y tu familia se enterará”, le amenazaron. En los siguientes meses, otros seis vecinos de la misma provincia denunciaron hechos similares y, poco después, las pesquisas se extendieron a Navarra, Castellón o Guipuzkoa, donde aparecieron nuevas víctimas. Las primeras investigaciones apuntaron como origen de los chantajes sexuales la provincia de Valencia, donde estaban las sucursales bancarias donde la trama había abierto las cuentas para recibir el dinero. Diez meses después eran detenidos como presuntos cabecillas dos veinteañeros valencianos, Salva y Erik.

El juez Cano ya intentó el pasado año que la Audiencia Nacional se hiciera cargo de las pesquisas a la vista de “la magnitud de la causa”, pero entonces el titular del Juzgado Central de Instrucción 4, José Luis Calama, rechazó la inhibición, con el apoyo de la Fiscalía, al considerar que no era competente porque no estaba acreditada “la existencia de una generalidad de personas afectadas” por las actividades ilegales de la red de extorsión. Por ello, el juez de Teruel se dirigió el pasado 3 de diciembre al Tribunal Supremo para plantear una cuestión de competencia y que este decida qué órgano debe, finalmente, hacerse cargo de la investigación, según confirmó este lunes el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

El principal argumento del juez Cano es que las investigaciones practicadas hasta el momento cifran ya en “un total aproximado de 4.000 potenciales perjudicados ubicados en la práctica totalidad del territorio nacional” a las víctimas de la red de sextorsión."                   (Óscar López-Fonseca, David Fernández, El País, 14/01/20)

28.10.08

Cibertimos

"Los 'muleros' son engañados para recibir y transferir fondos robados a otros - Los juristas discrepan sobre la culpabilidad de quien acepta un falso emple.

Diariamente llegan a nuestra bandeja de entrada mensajes como éste: "Saludos. Nos dedicamos a la venta de automóviles de conocidas marcas como Ferrari, Bentley, Mercedes, BMW, etcétera. Requerimos de consultantes a distancia para nuestros clientes. Le garantizamos un pago de entre 800 y 1.150 euros a la semana, trabajando de 3,5 a 6,5 horas al día. Sólo necesita tener ordenador y teléfono. Para recibir información detallada, escriba, por favor, al e-mail... Comuníquenos su nombre, edad y ciudad".

Quien acepte una oferta de este tipo puede acabar haciendo de intermediario, no entre una empresa y sus clientes, sino entre un grupo de estafadores y sus víctimas. Lo que implica a veces que quien pique en la falsa oferta de empleo acabe sentado en el banquillo de los acusados por recibir fondos de otros timados.

María, un personaje inventado para este reportaje, responde al mensaje. Aporta la información requerida. Tiene 42 años, vive en Madrid. En horas llega la respuesta: "Buenos días. Permítame presentarme, mi nombre es Pilar Navarro Camino. La presente tiene por objetivo ofrecerle trabajo en nuestra compañía. Somos la compañía Car Shop y nuestra sede principal se encuentra en los EE UU (...). Haga el favor de familiarizarse con la información básica que ofrecemos en nuestro sitio web eurocarshop.org".

María entra en la web, que está en español y en italiano (curioso para una empresa con sede en EE UU). Hay fotos de coches de alta gama, recortes de prensa que hablan de la empresa y fotos de varios directivos (guapos como modelos). Pilar explica que dado el aumento de la demanda de automóviles de lujo en Europa buscan personal en España, Portugal e Italia. María recibirá en su cuenta ingresos de clientes de Eurocarshop. Tras descontar el 8% (su comisión) enviará el resto a través de Money Gram o Western Union "a un representante". Dos días después, Pilar le manda el contrato número 7660/48. Éste detalla datos de la empresa, incluido un número de teléfono (que no se corresponde con una empresa de venta de coches). María debe aportar los suyos: dirección, móvil, entidad bancaria, cuenta, dirección de la sucursal y código Iban (imprescindible para operaciones internacionales). Le recuerdan que dispone de 24 horas para realizar el envío de dinero. Y añaden: "El departamento de finanzas estará observando su trabajo. Cualquier retraso puede tener consecuencias indeseables, que pueden influenciar en su reputación en la compañía".El año pasado circularon por España 3.000 tipos de mensajes electrónicos con un mismo objetivo: obtener datos bancarios de usuarios para estafarles. (...)

En abril de 2006, Fernando (nombre falso) recibió un e-mail de la empresa E-Sellers Global Financial Group ofreciéndole el cargo de "gestor de transferencias". Mandó su currículo y tras un breve intercambio de mensajes con una tal Milana, aceptó el empleo. Un lunes, Fernando recibió 3.000 euros. Como pactado, descontó el 10% y envió el resto vía Wester Union a un ciudadano ruso. La operación se repitió cuatro veces.

Fernando asegura que no imaginó que el dinero procedía de las cuentas de dos ciudadanos a los que les habían sustraído las claves. En total, recibió transferencias por valor de 15.000 euros. Las víctimas enseguida denunciaron los hechos. Fernando le pidió explicaciones a Milana, pero ésta nunca contestó. El juez del primer caso sobreseyó la denuncia al considerar que no había pruebas suficientes para culpar a Fernando. El segundo le declaró culpable de estafa y le condenó a año y medio de prisión y a devolver los 6.000 euros a la víctima (dinero que Fernando ya no tenía). "Ahora me doy cuenta de que he sido un pringado, pero me lo creí. Tengo un familiar enfermo y necesitaba completar mi sueldo. Ha sido la peor experiencia de mi vida".

El caso de Fernando resume la división de opiniones imperante. ¿Son los muleros culpables o no de estafa? Eloy Velasco, juez de la Audiencia Nacional, resumió en un artículo la opinión de muchos: "Lo normal es preguntarse, indagar y verificar el origen del dinero que tan masivamente se le transfiere [al mulero], y no preguntarlo es como asumir que no importa de dónde venga, aunque sea de origen ilícito". Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas, defiende la inocencia de la mayoría de los muleros: "Fíjate si serán inocentes que proporcionan su cuenta corriente a estafadores. Si fueran conscientes de ello darían otra cuenta y no la que usan todos los días".

Desde su despacho en la Brigada de Delitos Informáticos de la Policía Nacional, Nieves G. S., jefe del área de delitos tecnológicos, se muestra escéptica: "Muchos de estos e-mails proceden de ciudadanos del Este que no hablan español y que usan cualquier traductor de la Red. El resultado es pésimo y debería provocar recelo. La avaricia es la principal motivación. ¿Le ocurre a gente realmente inocente? Sí. El juez debe valorar cada caso".

"Los muleros ni engañan, ni sustraen dinero de otras cuentas, ni saben que es fraudulento", se queja Ofelia Tejer la Asociación de Internautas. "Que les acusen de imprudencia, vale. Pero el 'debió sospechar' es un argumento subjetivo. No se puede declarar a alguien culpable por eso". (El País, ed. Galicia, Sociedad, 24/10/2008, p. 36 )