16.7.19

Detenidas 20 personas por trata de mujeres e invertir sus beneficios en negocios inmobiliarios

"La historia que contó aquella chica huida de las calles de La Junquera (Girona) sorprendió a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil: "Decía que había sido su hermana quien la animó, con 16 años, a irse a Francia para supuestamente a hacer la campaña de la patata, pero en realidad allí fue a caer en manos de un tratante de mujeres rumano que la explotó sexualmente en Portugal, Liechtenstein, Reino Unido, Alemania, Escocia, otra vez en Portugal... Finalmente, la vendió a otros miembros de la organización —también rumanos, con cuerpo de gimnasio llamativamente tatuados— que la explotaron en España, en las calles de la Junquera. Cuando logró huir tenía ya 24 años".




Es el relato estremecedor de uno de los agentes de la Sección de Trata de Seres Humanos que, con la colaboración de Europol, han desmantelado una red de trata de mujeres rumanas que operaba en La Junquera (Girona) y en Valencia. Los agentes han detenido a 20 personas pertenecientes a los distintos eslabones de la red —captadores y reclutadores, transportistas, explotadores y los blanqueadores de los beneficios obtenidos— y han sido liberadas 13 mujeres, que estaban siendo explotadas sexualmente hasta 14 horas diarias.

 "Con solo ropa interior, fuese invierno o verano" y en condiciones de semiesclavitud, aseguran fuentes del caso. La chica, también rumana, que dio lugar a la investigación es ahora una importante testigo protegida sobre la que han pivotado unas pesquisas que comenzaron en febrero de 2018 y que han culminado con la detención de los principales implicados hace una semana.

Inversiones inmobiliarias

Entre los detenidos se encuentran los dos jefes de la organización, que fueron apresados "uno en Rumanía y otro en Portugal". Los 18 restantes fueron arrestados en España, tras ocho registros domiciliarios. La mayoría de ellos proceden de la ciudad rumana de Targu Mures, cercana a Bucarest.

La operación, bautizada como Lora, supone la caída de una importante red internacional de explotación de mujeres, que invertía sus beneficios en negocios inmobiliarios en Rumanía: "Compraban y vendían casas de lujo", aseguran los investigadores, que pudieron comprobar que uno de los detenidos movió medio millón de euros en solo seis meses, "todo proveniente de la explotación de las mujeres".

El resto de las víctimas cayeron en las garras de la organización por el método llamado Lover boy: "Algunos de sus integrantes enamoraban a sus víctimas y les prometían una vida mejor en España", relatan los investigadores, que destacan que los registros de Europol evidenciaron que no se trataba de un caso aislado.

Una gran parte de los controladores de las víctimas eran supuestamente sus parejas sentimentales, "que se pasaban el día recaudando el dinero de las mujeres, jugando a la consola en sus casas y gastando lo que no mandaban a su país en bingos y casas de apuestas", señalan fuentes de la investigación. No tenían reparo alguno en que sus parejas mantuvieran relaciones con otros hombres "e, incluso, se las intercambiaban entre ellos y creaban recelos entre las mujeres que dominaban", explican los agentes. En alguno de los casos, alguno de los explotadores llegó a controlar hasta a siete mujeres, las cuales eran obligadas a ejercer la prostitución en calles controladas por su propia organización, según fuentes del caso.

Fornidos en gimnasios, "cuando se producían disputas o encontronazos por el control del territorio donde operaba la red, no tenían ninguna reparo en emplear la violencia contra otras organizaciones rivales", aseguran los investigadores.

El carácter itinerante de varios de los integrantes de la organización obligó a solicitar la cooperación internacional, siendo emitidas distintas órdenes europeas de detención y entrega que dieron como resultado el arresto de dos de los principales miembros, en Rumanía y Portugal.

Entrega

El considerado como líder de la organización Investigada, que había efectuado una huida hacia distintos países de Europa, decidió entregarse la pasada semana en un Juzgado de Figueras (Girona), siendo decretado, de forma inmediata, su ingreso en prisión. Europol, por su parte, dio soporte al equipo investigador y aportó información policial.

La operación se ha desarrollado a lo largo de los últimos meses y se realizó simultáneamente en Rumanía, Portugal y España. Los agentes se incautaron de numerosa documentación, anotaciones relacionadas con la explotación sexual de las mujeres, dinero en efectivo y tres vehículos de alta gama que la organización tenía en su poder.

La operación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción número 4 de Valencia, y ha sido desarrollada por la Sección de Trata de Seres Humanos de la Unidad Central Operativa (UCO) y las Comandancias de la Guardia Civil de Burgos, Girona y Valencia, contando con la colaboración del Servicio Aéreo, GRS, UTPJ, EUROPOL, la Embajada de España en Rumanía y la ONG APIP ACAM. Para su culminación, "ha sido fundamental el trabajo conjunto que se ha realizado y se sigue realizando con los cuerpos policiales de Portugal, Rumanía, Alemania y Francia".          (Patricia Ortega, El País, 21/05/19)

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