-Ocúpate rápido de esta cosa del terremoto porque hace falta salir en cuarta deprisa. No es que haya un terremoto todos los días...
-Pobrecillos, esta mañana en la cama me reía yo solo...
No es fácil que los italianos se escandalicen por la corrupción que azota su país, pero esta vez el sentimiento general lo ha resumido el alcalde de L'Aquila con dos palabras: "Dais asco".
En el centro de la investigación judicial, que de momento ha enviado a cuatro personas a la cárcel y ha apuntado a 28 más en la lista de sospechosos, están la misma Protección Civil, una de las últimas instituciones admiradas de la República, y su todopoderoso presidente, el médico Guido Bertolaso, de 59 años.Ejemplo de eficacia, católico abnegado, superhéroe nacional y viceministro plenipotenciario de la presidencia del Gobierno, siempre dispuesto a echar una mano, siempre vestido con la camiseta azul del cuerpo sobre la camisa, en los últimos años, Bertolaso ha gestionado como comisario extraordinario o jefe absoluto de Protección Civil cientos de grandes eventos y decenas de emergencias o seudoemergencias.
Desde 2001, su organismo ha declarado 620 emergencias: la cumbre OTAN-Rusia, las crisis de las basuras y el tráfico en Nápoles, la brucelosis de las búfalas campanas, pero también la beatificación de Escrivá de Balaguer o la del padre Pío, los viajes de los papas por el país o el secular abandono de las excavaciones de Pompeya han sido objeto de leyes de excepción.
Aparte de ayudar en catástrofes naturales y accidentes, Protección Civil ha organizado las obras de acontecimientos deportivos como los Juegos de Invierno de Turín o los Mundiales de Natación de Roma, ha construido el nuevo palacio del cine en el Lido de Venecia, ha puesto en marcha el 150º aniversario de la Unidad de Italia (se celebra este año) y las obras del G-8 del año pasado en La Magdalena, que finalmente fue trasladado a L'Aquila.
El auto de acusación del juez de Florencia sostiene en 127 páginas que, amparándose en las leyes extraordinarias que derogan los filtros de transparencia y control en nombre de la emergencia continua, la cúpula de Protección Civil y el organismo paralelo que ejecuta las obras, el Departamento para el Desarrollo, han creado "un sistema gelatinoso de corrupción". (...)
El juez considera "inquietante" la relación de Bertolaso con el principal beneficiario de las adjudicaciones de emergencias, Diego Anemone, un constructor romano de 39 años que ahora duerme en Regina Coeli (la cárcel de la capital), acusado de corromper con prebendas diversas (sexo, dinero, favores, nepotismo...) a Bertolaso y, sobre todo, a su número dos, el ingeniero Angelo Balducci, y otros dos altos funcionarios que también están presos.
Concita de Gregorio, directora de L'Unità, ha escrito que "el factor democristiano es la clave de esta historia". Bertolaso, que empezó su carrera de médico en el equipo que cuidaba a Giulio Andreotti, llegó a Protección Civil en 1996 con el Gobierno del católico Romano Prodi, y hoy su mentor principal es Gianni Letta, número dos de Berlusconi y crucial enlace con el Vaticano. (...)
En estos diez años, Balducci y Berlusconi han trabajado tanto para el Estado italiano como para el Vaticano manejando ingentes fondos públicos: en torno a 10.000 millones de euros, 2.000 de ellos sólo en el último año y medio. En ese tiempo, el grupo de Anemone obtuvo el 60% de los contratos en juego para el G-8." (El País, ed. Galicia, intrnacional, 14/02/2010, p. 8)
No hay comentarios:
Publicar un comentario